image_pdfimage_print

Samuel Blaser One From NoneOne Fron None huye de la audiencia pasiva. Necesita de un oyente que se movilice, que se implique, que abrace cada uno de sus rincones, que se mida a su contenido liberado de cualquier prejuicio o condicionante. No se trata de un disco complaciente y acomodadizo sino especialmente exigente. Al eludir  el universo del confort y la conveniencia, obliga a una lectura amplia, minuciosa, detallada.

Michael Bates y Samuel Blaser son músicos  de contrastada solvencia dominados por una necesidad creativa que les hace exclusivos y, al mismo tiempo, esquivos con la rutina y la convención. Llevaban tiempo intentando cuadrar agendas para consumar una grabación a través de la cual surcar una identidad creativa común. Y sólo a finales de 2011 pudieron finalmente conciliar sus compromisos y hacer uso de un estudio del que no salieron hasta formalizar la grabación de los ocho temas que finalmente han acabado integrado One From None y a cuya caracterización ha contribuido de manera decisiva un grupo de músicos indiscutiblemente cómplices con los postulados estilísticos de Bates y Glaser, el primero autor de cinco composiciones y el segundo de las tres restantes. Ellos dos no ejercen como líderes al uso y se ausentan del ejercicio ególatra. No hay interés por su parte en hacer girar toda la propuesta en torno a sus respectivos talentos. Y ahí es precisamente donde reside la gran virtud del disco. La interacción supone uno de sus principales rasgos y la fórmula con la que finalmente queda engrandecido todo el conjunto. Porque este es un disco superlativo, absorbente, de lo mejor que se ha publicado este año. De un aire orgánico y una vocación contemporánea indiscutibles. Devoto de la improvisación como fuente de creación.

Los músicos que participaron en esta grabación se conocen de sobra. Han compartido numerosos proyectos y ello favorece el resultado. Desde luego, la presencia del rhodes de Russ Losing , donde queda enredado el resto de aportaciones, confiere al conjunto un aire singular. No hay que obviar ese saxo, muy coltraniano, de Michael Blake que subraya aquellos momentos en los que participa o la constancia de una batería casi permanente, la de Jeff Davis, realmente productiva y referencial. Hay temas donde la banda expulsa todo su potencial y otros donde los diálogos íntimos entre instrumentos dan enormes satisfacciones. El bajo de Bates construye una atmósfera cautivadora, llena de sugerencias y matices, sobre la que se va construyendo una oferta musical que confirma a Samuel Blaser como uno de los trombonistas más aplicados y personales del momento.

© L. Castellanos

Michael Bates-Samuel Blaser Quintet: One From None

Michael Blake (saxo), Samuel Blaser (trombón), Russ Lossing (piano, Fender Rhodes), Michael Bates (bajo) y  Jeff Davis (batería)

1.- One From None (Bates); 2.-  Van Gogh (Bates); 3.- Dogfish (Bates); 4.- Recurring Dream (Blaser); 5.-  Balance (Bates);  6.- Uncertain Salvo (Bates); 7.- Rising Moon (Blaser); 8.- It Began to Get Dark (Blaser)

Grabado en Tedesco Studios (Paramus, New Jersey) por Tom Tedesco el 11 de diciembre de 2011.Publicado en 2013 por Fresh Sound Records