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Jan Johansson en 1965. Fotografía por Lennart Håwi

Jan Johansson en 1965. Fotografía por Lennart Håwi

Tirando del hilo se llega al origen. La excelente generación actual de músicos europeos, especialmente escandinavos, especialmente pianistas, no surgió de la nada. Hay precedentes de peso, y entre ellos destaca la reconocida figura de Jan Johansson. Pianista, cómo no, sueco, cómo no, en sus composiciones e interpretaciones se escuchan ecos clásicos y folclóricos mezclados en un caldero jazzístico. En los años sesenta ya utilizaba recursos hoy en día habituales, como la gestión del espacio, las melodías modales o el tiempo doblado (incluso cuadriplicado) en el ride de la batería. Ante una pieza de este pianista, en un blindfold test cualquiera creería estar escuchando a Bobo Stenson, Jan Lundgren o Esbjörn Svensson. Parece que este último fue el genuino heredero del Santo Grial sueco tanto en lo musical como en lo trágico: Svensson murió en un accidente de submarinismo con 44 años, Johansson en un accidente automovilístico con 37.

Texto: © Adolphus van Tenzing, 2014
Fotografía:  Lennart Håwi, 1965
(http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Jan_Johansson_Hawi.jpg)