HDO 120: Aaron Goldberg / Kirk Knuffke / Yves Theiler Trio / Meinrad Kneer Quartet / Mike Baggetta / Sperrazza – Sacobs – Kamaguchi [Podcast]

Yves Theiler Trio_Dance In A Triangle_Musiques Suisses_2016Vinnie Sperrazza · Jacob Sacks · Masa Kamaguchi_Tadd Dameron_Fresh Sound New Talent_2016Aaron Goldberg_The Now_Sunnyside_2015Mike Baggetta_Spectre_Fresh Sound Talent_2016Kirk Knuffke_Lamplighter_Fresh Sound New Talent_2016Meinrad Kneer Quintet_Oneirology_JazzHaus Musik_2015

Media docena de grabaciones en la entrega número 120 de HDO en un programa que se alarga hasta los 120 minutos. Por una parte tres tríos de piano: Play Tadd Dameron (Vinnie Sperrazza, Jacob Sacks, Masa Kamaguchi) en la que estos tres músicos vuelven a poner de nuevo sus ojos en el legado de un músico, que en este caso es Tadd Dameron (en otras ocasiones fueron Cy Coleman y Johnny Mandel); Dance In A Triangle (Yves Theiler Trio) por un trío muy joven -su líder no llega a los 30- de músicos suizos; The Now (Aaron Goldberg con Reuben RogersEric Harland, más Kurt Rosenwinkel en uno de los temas). Por otra parte el trío del guitarrista Mike Baggetta (con Jerome HarrisBilly Mintz) en Spectre mostrando las posibilidades que abre el procesamiento del sonido en directo; el cuarteto del cornetista Kirk Knuffke en The Lamplighter en una formación no muy usual de acoustic bass guitar (Stomu Takeishi), batería (Bill Goodwin) y bass drum (Kenny Wollesen); Oneirology del quinteto del contrabajista Meinrad Kneer (en el que participa, entre otros, el saxo alto Peter van Huffel) es la propuesta restante.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un noséqué en el que se hace nosécuántos que está noseloqué por Pachi Tapiz o vaya usted a saber.

Los grupos, las grabaciones, los sellos y los músicos (no necesariamente en el orden en que suenan en HDO)

  • Meinrad Kneer Quintet_Oneirology_JazzHaus Musik_2015Meinrad Kneer QuintetOinerology (JazzHaus Musik, 2015)
    Meinrad Kneer, Sebastian Piskorz, Peter van Huffel, Gerhard Gschlössl, Andreas Pichler
  • Kirk Knuffke_Lamplighter_Fresh Sound New Talent_2016Kirk KnuffkeLamplighter (Fresh Sound New Talent, 2015)
    Kirk Knuffke, Stomu Takeishi, Bill Goodwin, Kenny Wollesen
  • Mike Baggetta_Spectre_Fresh Sound Talent_2016Mike BaggettaSpectre (Fresh Sound New Talent, 2016)
    Mike Baggetta, Jerome Harris, Billy Mintz
  • Aaron Goldberg_The Now_Sunnyside_2015Aaron GoldbergThe Now (Sunnyside, 2014)
    Aaron Goldberg, Reuben Rogers, Eric Harland; Kurt Rossenwinkel
  • Yves Theiler Trio_Dance In A Triangle_Musiques Suisses_2016Yves Theiler TrioDance In A Triangle (Musiques Suisses, 2016)
    Yves Theiler, Luca Sisera, Lukas Mantel
  • Vinnie Sperrazza · Jacob Sacks · Masa Kamaguchi_Tadd Dameron_Fresh Sound New Talent_2016Vinnie Sperrazza – Jacob Sacks – Masa KamaguchiPlay Tadd Dameron (Fresh Sound New Talent, 2016)
    Vinnie Sperrazza, Jacob Sacks, Masa Kamaguchi



Warren Wolf: Wolfgang (Mack Avenue, 2013)

warren_wolf_wolfgangChristian McBride le descubrió ante el gran público merced a su presencia en la banda Inside Straight, y ha llegado para quedarse. Warren Wolf presenta su segundo disco como líder, creando junto a su nombre una triple aliteración de uves dobles en un título dedicado al mismísimo Mozart. Y es que a Wolf le interesa mucho la composición, los arreglos, las texturas. Pero también el blues, el swing, la improvisación. En este CD satisface ambas visiones intercalando interpretaciones de dos cuartetos distintos: el “disciplinado” (con Aaron Goldberg, Kris Funn y Billy Williams, Jr.) aborda sus arreglos más detallistas; el “jazzero” (con Benny Green, Christian McBride y Lewis Nash) se dedica al swing y a la tradición jazzística. Ni estos son indisciplinados ni a aquellos les falta swing, de modo que ambas formaciones funcionan a las mil maravillas.

Siguiendo con esa dicotomía que nos facilitará la descripción del disco, el “cuarteto disciplinado” se encarga de dar el pistoletazo de salida con “Sunrise”, elaborada composición cuasi épica de sonoridades brillantes con un claro regusto al Pat Metheny Group, como demuestra el vamp final, repetido en dinámica ascendente. El pedal polirrítmico de “Grand Central” (no confundir con el tema homónimo de John Coltrane) le da un aire solemne e intenso, muy tensionado. En “Lake Nerraw Flow”, de corte más alegre, escuchamos un motivo rítmico persistente propulsado por el aro de la caja. El buen gusto de Wolf se deja notar con la elección de “Setembro”, bellísima composición del brasileño Ivan Lins apoyada en este caso por la voz (algo sobreprocesada en el estudio) del cantante Darryl Tookes.

En cuanto a los “jazzeros”, además de mostrar un swing contagioso parecen divertirse de lo lindo. Es difícil no mover el pie o chasquear los dedos al son de Lewis Nash, o admirar el lenguaje de Benny Green al piano. Wolf aprovecha las bondades de Christian McBride para interpretar la melodía del blues “Frankie & Johnnie” en pizzicato y la de la balada “Annoyance”, basada en el motivo inicial de “My Romance”, al arco.

No todo acaba en los dos cuartetos. El tema que da título al CD evoca a Mozart y se lo lleva por los derroteros del jazz. Es un simple dúo entre Wolf y el piano de Aaron Diehl, a cuyo grupo pertenece el vibrafonista. Presumiblemente ambos músicos vuelven a aparecer en el tema oculto del disco (corte número nueve), de aire folclórico caribeño. Es importante mencionar el piano, ya que su presencia junto al vibráfono puede ocasionar choques armónicos similares a los que ocurren con una guitarra. No es el caso. Obviamente la base de los temas es bastante densa, pero todos los acordes están muy bien desplegados, de acuerdo al buen hacer del líder en lo referente a la dirección artística del proyecto.

Si este Wolfgang merece un reconocimiento adecuado, lo mismo se puede aplicar a la discográfica Mack Avenue, responsable de algunos trabajos excelentes en estos últimos meses. Gary Burton, Kenny Garrett, Danilo Pérez o los Yellowjackets son solo algunos de los artistas de un sello muy necesario en estos tiempos que corren.

 © Arturo Mora Rioja, 2013

“Sunrise”, “Frankie & Johnny”, “Grand Central”, “Wolfgang”, “Annoyance”, “Lake Nerraw Flow”, “Things Were Done Yesterday”, “Setembro”

Warren Wolf (vibráfono), Benny Green, Aaron Goldberg (piano), Christian McBride, Kris Funn (contrabajo), Lewis Nash y Billy Williams Jr. (batería), con Darryl Tookes (voz) y Aaron Diehl (piano).

Mack Avenue 1077ADV




Joshua Redman Quartet

Joshua Redman Quartet (Teatro Lara, Madrid, 2013-05-16)

VI Ciclo de Jazz 1906

  •  Fecha: 16 de mayo de 2013.
  •  Lugar: Teatro Lara (Madrid).
  •  Componentes:
    Joshua Redman: saxo tenor y soprano
    Aaron Goldberg: piano
    Reuben Rogers: contrabajo
    Gregory Hutchinson: batería

 Comentario:

Joshua Redman Quartet

Joshua Redman Quartet

A veces la calidad musical no basta para llenar salas. Como casi todo en esta vida, ha de ir acompañada de algo más y ese elemento añadido es el carisma. Hay músicos con carisma o apoyo mediático y uno de ellos es Joshua Redman. El californiano cumple en 2013, justamente, 20 años desde que editó sus dos primeros discos, uno titulado con su propio nombre y otro el aclamado Wish, con Pat Metheny, Charlie Haden y Billy Higgins. Fue el comienzo de una carrera fulgurante hasta convertirse en uno de los referentes del jazz contemporáneo. Desde entonces, más de una docena de trabajos le contemplan como líder, hasta llegar al reciente Walking Shadows, en el que vuelve a rodearse de una rítmica de súper lujo con Brad Mehldau, Christian Mc Bride y Brian Blade. Eso sí, como aviso a navegantes hay que decir que en el disco participa una orquesta de cuerdas (¿por qué hay músicos de jazz que no quieren pasar a la posteridad sin haber dejado su disco con orquesta?).

Joshua Redman

Joshua Redman

Desde que empiezan a sonar los primeros acordes del saxo tenor de Joshua Redman con la pieza “Little Ditty” nos percatamos de que estamos ante un músico de muchos quilates. A su gran dominio de todos los registros une sus grandes dotes para engarzar melodías y, apoyado en una arquitectura rítmica muy sólida, poco a poco va tejiendo su tela de araña sonora. Haciendo gala de una depurada fidelidad a ciertos aspectos que remiten una tradición siempre presente y que es difícil no obviar, Redman se envuelve también de cierto preciosismo con el que sabe llegar a las fibras más sensibles.

Aaron Goldberg

Aaron Goldberg

Un público expectante abarrotó el Teatro Lara de Madrid, en cuyo escenario Redman resumió todas sus virtudes en ocho capítulos. Como solista, pocos músicos hay que le puedan hacer sombra. A sus cualidades técnicas no se le pueden poner pegas. Su dominio de los tiempos y las transiciones para solaparse con la rítmica fueron sobresalientes. Pero un buen líder no brilla tanto si no tiene a su lado una rítmica como la que le acompañaba. Un trío que por si sólo ya merece la pena disfrutar y con el que el de Berkeley lleva más de diez años de compenetración (muy recomendable el disco Passage of Time de 2001). Aaron Goldberg no es un pianista que se conforme con seguir al jefe. Sus aportaciones suponen un salto de calidad, tanto en los comienzos de los temas, como en los momentos en que lidera a la rítmica con un dominio firme de los teclados. Gregory Hutchinson también puso de manifiesto su brillantez como uno de los más sólidos baterías del momento. Con un toque maestro, incisivo pero discreto como mandan los cánones, Hutchinson es el complemento perfecto; como también lo es el contrabajista Reuben Rogers, siempre al quite con una digitación incansable y certera.

Reuben Rogers

Reuben Rogers

El grupo se movió con soltura y firmeza tanto en las fases más aceleradas como en las baladas, terrenos ambos en los que Joshua Redman se desenvuelve como pez en el agua. Con esa amplitud de recursos con la que se distingue, fruto de su perfecta asimilación de los grandes tenores de la historia del jazz, Redman puede emocionar con un sonido aterciopelado en el comienzo de una balada, que gradualmente se convierte en fiesta jubilosa de ritmos incontrolados. Como también puede recoger ciertos elementos del blues con sabor tradicional, pero con un revestimiento de modernidad que lo hace más atractivo. En Joshua Redman están presentes las esencias del jazz más ortodoxo, pero siempre con un sello propio plagado de creatividad y riesgo. Así puede atreverse con una versión de cinco minutos improvisada de “Caravan” cargada de emotividad, técnica prodigiosa y sentido del humor, que poco a poco se funde con una explosión rítmica derivando hacia terrenos del funk y del soul. Por cierto, una deriva del recital que sirvió para encandilar al público, entregado desde el comienzo, que llenaba el Teatro Lara.

Gregory Hutchinson

Gregory Hutchinson

En definitiva, un concierto brillante como no podía ser menos. Volvió ponerse de manifiesto que donde mejor se mueve Redman es en esa propensión a ir escalonando los temas con inicios a medio tempo, bien a piano o con el saxo, que van creciendo hasta alcanzar su punto más álgido, donde salen a relucir el bagaje y la claridad de ideas que atesora este músico. Con la única pieza interpretada con el soprano, quizá se esperaba alguna más, se puso punto y final al concierto, en el que el cuarteto volvió a corroborar las expectativas ya conocidas: que cultiva un jazz de primera línea, y que, con tantos años de experiencia a pesar de su relativa juventud, sumados a la calidad que atesoran los músicos, es muy difícil que nadie salga de la sala con la sensación de haber sido defraudado.

Texto: © Carlos Lara, 2013
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2013