JazzX5#076. JVera Quartet: Butterfly [Minipodcast]

Por Pachi Tapiz con la colaboración de Carlos Lara.

“El grupo crea un cuadro sonoro a base de logrados diálogos entre los músicos.”
Carlos Lara

“Butterfly”. JVera Quartet: Haruki (Errabal Jazz)
Ariel Brínguez, Jacob Sureda, José Vera, Andrés Litwin

Tema seleccionado por Carlos Lara, autor de la reseña de la grabación que se puede leer en https://www.tomajazz.com/web/?p=45565

Tomajazz: © Pachi Tapiz, 2019

JazzX5 es un minipodcast de HDO de la Factoría Tomajazz presentado, editado y producido por Pachi Tapiz.
JazzX5 comenzó su andadura el 24 de junio de 2019.
Todas las entregas de JazzX5 están disponibles en https://www.tomajazz.com/web/?p=45565.




JVeraQuartet: Haruki (Errabal Jazz, 2019) [Grabación]

Por Carlos Lara.

Curtido en múltiples batallas como músico de sesión que ha acompañado a muchos artistas nacionales de diversos estilos, el contrabajista y compositor mallorquín José Vera ha reunido a un buen cuarteto e invitados en Haruki. Un disco que se disfruta como el aroma de un buen café, ya que su calidad está asegurada con buenas composiciones e interpretaciones. Las sesiones de grabación tuvieron que ser envidiables porque se respira en cada uno de los temas un sonido alegre, muy cálido y creado para el gozo de los amantes del jazz. Son diez canciones en las que por encima de todo sobresalen las interpretaciones de los músicos, que forman un conjunto sólido que se ve reforzado por las incorporaciones puntuales.

El comienzo del disco es muy alegre en el primer tema “Impulso”, que empieza muy suave con acompañamiento de voz a cargo de Fito Robles, con toques de Fender Rhodes y el soprano de Brínguez que le dan un aire festivo, con un final a cargo de Fito Robles en una intervención poética. En “Haruki” el tenor y el Rhodes, la batería a medio tempo, crean un conjunto muy equilibrado. El solo de Ariel Brínguez y el pianista con varios duetos protagonizan parte del tema.

“Blues for Jacob” cuenta con la colaboración de Raynald Colom a la trompeta en una pieza claramente de Hard Bop, donde el saxo solo de Ariel Brínguez deja a la trompeta el relevo. Hay que decir que la sección rítmica acompaña a la perfección, el piano acomete un solo intenso hasta que el contrabajo hace un break.

Un ritmo fuerte imprimen el piano y la batería a “Sol Camp”, que dan paso al saxo soprano en la primera improvisación larga. El contrabajo y el piano toman el relevo. Y en una segunda parte del tema prosigue con los mismos ritmos y el piano con un solo intenso.

Preciosa balada “Agosto”, donde el tenor, batería y piano recrean un cuadro lírico. El piano empieza una improvisación, a la que sigue otra del saxo tenor y otra del contrabajo. El contrabajo y el saxo tenor se marcan el comienzo en un dueto en “Butterfly”, una conversación que se prolonga hasta que la batería y el piano se van incorporando. La pieza empieza a subir de intensidad poco a poco. De nuevo el contrabajo y el piano realizan una conversación con un solo del pianista.

La cantante Ángela Cervantes y Raynald Colom al fiscorno protagonizan el tema cantado en portugués “Cançao de Satina”. Una canción deliciosa que se enriquece con la sección rítmica. El contrabajo y el Fender Rhodes apoyados por la batería empiezan “Mòn Bé”, a continuación el soprano de Ariel Brínguez se destaca en una melodía también con ritmos cálidos y líricos. Josué Santos se incorpora con el sintetizador y el soprano vuelve a dirigir la improvisación. El piano se hace con el tema con un break del contrabajo.

“Bamako” se inicia con bajo eléctrico y Rhodes en ritmos alegres y la voz de Mónica Benito. Pieza también que irradia cierta calma espiritual y exotismo. La incorporación del Fender Rhodes le da un toque especial al grupo. El disco culmina con una interpretación a solo de José Vera, “Sometimes snows in April”, muy lograda al contrabajo y el bajo eléctrico.

Tomajazz: © Carlos Lara, 2019

JVeraQuartet: Haruki

Músicos: Ariel Brínguez (saxo tenor, soprano y voz), Jacob Sureda (piano y Fender Rhodes), José Vera (contrabajo, bajo eléctrico y voz) y Andrés Litwin (batería).

Invitados: Fito Robles (voz), Raynald Colom (trompeta y fiscorno), Ángela Cervantes (voz), Miguel Ángel Collado (guitarra), Josué Santos (Seaborad Synth) y Mónica Benito (voz).

Composiciones: “Impulso”, “Haruki”, “Blues for Jacob”, “Sol Camp”, “Agosto”, “Butterfly”, “Cançao de Satina”, “Mòn Bé”, “Bamako” y “Sometimes snows in April”.

Grabado en directo en Dr. No Estudio los días 25, 26 y 27 de junio de 2018.

Editado por Errabal Jazz en 2018




INSTANTZZ: Román Filiú [Especial Jazzeñe 2018 VIII] [Galería fotográfica]

Por José Luis Luna Rocafort.

JazzEñe 2018. Organizado por la Fundación SGAE.

  • Fecha: Viernes, 05 de octubre de 2018. 23:00h.
  • Lugar: Auditorio de Zaragoza. Sala Luis Galve. Zaragoza.
  • Festival: Jazz Eñe 2018
  • Grupo:
    Román Filiú
    Román Filiú : saxo alto
    Iván Gonzáles Lewis: piano
    Álvaro del Valle: guitarra eléctrica
    Reinier Elizarde: contrabajo
    Andrés Litwin: batería

Tomajazz: © José Luis Luna Rocafort, 2018




HDO 201. Marta Sánchez: sus palabras y sus músicas. Entrevista por Pachi Tapiz [Podcast]

marta-sanchez_jazzene-2016

Marta Sánchez Quintet - PartenikaLa pianista Marta Sánchez actuará el 29 de noviembre de 2016 en el Festival Internacional de Jazz de Madrid  junto a Caleb Curtis, y sus habituales Ariel Brínguez, Reinier Elizarde y Andrés Litwin. En el concierto presentará alguno de los temas de Partenika (Fresh Sound New Talent, 2015),  y presentará sus nuevas composiciones que grabará en breve. En HDO 201 esta artista charla con Pachi Tapiz acerca de sus compañeros y del repertorio del concierto en Madrid. Esto sirve para que nos cuente cuáles serán sus próximas grabaciones, los proyectos en los que está involucrada, la residencia que tendrá en breve para componer, y también realiza un interesante repaso por los clubs más interesantes de Nueva York, la ciudad en la que reside. Como complemento a sus palabras, como es habitual en las audioentrevistas en HDO, suenan varios temas de su última grabación, el ya mencionado Partenika.

Texto y audio: © Pachi Tapiz, 2016
Fotografía del showcase del  Marta Sánchez Quintet (Teatro Rialto, Valencia. 2016-09-29) [Especial Jazzeñe 2016 III]: © José Luis Luna Rocafort, 2016

HDO es un podcast editado, presentado y producido por Pachi Tapiz.




INSTANTZZ: Marta Sánchez Quintet (Teatro Rialto, Valencia. 2016-09-29) [Especial Jazzeñe 2016 III] [Galería fotográfica]

III Jazzeñe. Organizado por Fundación SGAE.

  • Fecha: Jueves, 29 de septiembre de 2016. 20:00
  • Lugar: Teatro Rialto. Valencia
  • Grupo:
    Marta Sánchez Quintet
    Marta Sánchez: piano
    Ariel Brínguez: saxo tenor
    Román Filiu: saxo alto
    Antonio Miguel: contrabajo
    Andrés Litwin: batería

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© José Luis Luna Rocafort, 2016




En concierto con… Hugo Fernández Quartet en Bogui. HDO 0082 [Podcast]

Hugo Fernández_Cosmogram_2015El guitarrista Hugo Fernández actuará en Bogui Jazz el próximo diez de marzo de 2016 al frente de su cuarteto, con el que revisará su grabación Cosmogram (Origin Records). En esta ocasión estará acompañado por el saxofonista Ariel Brínguez, el bajista Antonio Miguel y el baterista Andrés Litwin. Tras entrevistar al músico hace unos meses,y dar cuenta de su directo tanto en  Bogui Jazz como en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en HDO escuchamos la música de esta grabación.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO (Hablando de oídas) es un podcast de la factoría Tomajazz presentado, producido y editado por Pachi Tapiz.

La grabación:

  • Hugo Fernández: Cosmogram (Origin Records, 2015)



Steve Brown & Guillermo Bazzola: una pequeña gran alegría, por Sergio Cabanillas

El encuentro en Ithaca, NY, del veterano guitarrista norteamericano Steve Brown y el argentino Guillermo Bazzola en Abril de 2013, ha popiciado una de las citas discográficas más agradables de este 2014. Una pequeña alegría es a la escucha como la conversación amable y sosegada de dos amigos junto a un café -o un mate, según se mire-, que aúna gustos comunes como el swing y el tango con los conocimientos enciclopédicos del lenguaje jazzístico por los protagonistas. Toda una pequeña gran alegría para el oyente.

Madrid, 2010 © Barbara Brown, 2010

Madrid, 2010
© Barbara Brown, 2010

Sergio Cabanillas: ¿Steve, cuál ha sido la trayectoria del programa de jazz del Ithaca College en los últimos años en cuanto a interés y número de estudiantes? ¿Puedes recomendarnos algunos nombres de músicos de jazz a descubrir que hayan salido de allí?

Steve Brown: Después de haber enseñado en Ithaca College durante 40 años como director del Programa de Estudios de Jazz, me retiré hace 6 años como profesor de música. He seguido los progresos del programa en los últimos seis años y he observado un crecimiento, no sólo en número de estudiantes, sino en profesorado del Departamento de Estudios de Jazz. Ahora hay cuatro big bands en lugar de dos. También se aprecian cambios curriculares. Aunque sólo puedo dar cuenta de los alumnos que estudiaron conmigo, algunos nombres importantes que estudiaron en Ithaca College incluyen a Marty Ashby, Darmon Meader, Kim Nazarian, Chieli Minucci, Jay Ashby, Andy LaVerne, Tony DeSare, Chris Persad, Brian Czach, Chris Gordan, Tim Collins, Larry Corban y muchos otros.

Sergio Cabanillas: ¿Sigue adelante el proyecto Atlantic Bridge con Alberto Conde? ¿Cuáles son los planes a corto plazo?

Steve Brown: Sí, acabamos de tener un concierto de reencuentro en Xancarajazz en Vigo y queremos buscar más actuaciones. En esta ocasión hemos sido muy bien recibidos.

Enrique Farelo: ¿Por qué te has sentido atraído por el jazz español siendo tan desconocido en USA?

Steve Brown: durante los ’80 vine a España a tocar e impartir seminarios en muchos sitios, empezando por Banyoles, bajo la dirección de Chuck Israels. A lo largo de los años visité el país para tocar y enseñar jazz, y empezaron a interesarme músicos españoles y su aproximación a la improvisación del jazz americano. Me impresionó particularmente la música de Galicia por mi relación con el pianista y compositor Alberto Conde, que asistió a dos de mis primeros seminarios.

Carriage House, Ithaca, 2013 © Barbara Brown, 2013

Carriage House, Ithaca, 2013
© Barbara Brown, 2013

Enrique Farelo: ¿La afición al jazz en USA ha decrecido en los últimos tiempos o simplemente se ha mantenido?

Steve Brown: Sigue habiendo mucho interés en el jazz en las comunidades académicas de la educación superior en los Estados Unidos. La mayoría de los institutos tienen un programa de jazz, dependiendo del estado. Esto alimenta el sistema educativo superior. En general las audiencias son pequeñas pero apoyan mucho. Hace falta más jazz en las emisoras estadounidenses.

Enrique Farelo: ¿En USA el gobierno fomenta la cultura con subvenciones o por el contrario ocurre como en España que se incrementa el IVA?

Steve Brown: Hay subvenciones, pero son difíciles de conseguir, especialmente en los últimos 10 años. Hoy día muchos músicos enseñan en instituciones académicas para complementar sus ingresos de las actuaciones. Otros tocan en espectáculos, giras comerciales o tienen otros empleos. En nuestro país, actuaciones y salas de conciertos son patrocinadas por donaciones de grandes empresas privadas.

Enrique Farelo: ¿Guillermo, qué músicos son los que más te interesan actualmente?

Guillermo Bazzola: No soy más un “cazador de discos” en terminos de escuchar cada nuevo disco editado pero trato de escuchar nueva música todo el tiempo. Discos nuevos de mis favoritos de siempre, música que hacen mis amigos o músicos jóvenes que se ponen en contacto conmigo, discos antiguos que no escuché antes, músicos folklóricos de todos lados, etc.

Carlos Lara: ¿Y qué te parece la última incursión de The Bad Plus en la clásica con su versión de “La Consagración de la Primavera”?

Guillermo Bazzola: Conozco a los Bad Plus, son muy buenos, pero no escuché ese disco.

Guillermo Bazzola © Sole González

Guillermo Bazzola
© Sole González

Carlos Lara: Guillermo, no sé si estás de acuerdo, muchos músicos de jazz hacen versiones de obras de autores clásicos ¿por qué desde el punto de vista contemporáneo el jazz recoge más cosas de la música clásica (tradicional) que ésta del jazz? ¿Acaso esto deja en mal lugar al jazz?

Guillermo Bazzola: No. Supongo que la propia evolución de la música de concierto, en donde se abandonó la tonalidad y se procedió a la fragmentación del ritmo, determinó que el jazz ya no fuera materia de interés. Este interés por la música afroamericana existió en otra época e influyó en la obra de compositores como Dvorak, Debussy o Stravinsky. Ligeti o Steve Reich (pienso en “Electric Counterpoint”, compuesto para Pat Metheny, pero tampoco) hicieron cosas relacionadas con la música africana pero no directamente con el jazz. Un compositor británico, Mark Anthony Turnage, escribió obras orquestales en las que participaron John Scofield y Peter Erskine, pero no mucho más.

PD: de casualidad acabo de descubrir la música para piano de Nikolai Kapustin. Es interesante pero no creo que vaya a tener una gran incidencia en el mundo de la música académica.

Sergio Cabanillas: ¿Qué planes de futuro tienen GNU Trio y tus otros proyectos a corto plazo?

Guillermo Bazzola: El Gnu Trio dejó de tocar sobre todo porque hace unos años Andrés Litwin se fue a vivir a Estados Unidos. Hace un tiempo que volvió y quedamos en retomar. Seguramente lo haremos de acá a un tiempo, grabación incluida.
Tengo un nuevo álbum solista, “Hora Libre”, grabado en Buenos Aires en 2005. Es un cuarteto con órgano y tocan Ernesto Jodos, Rodrigo Domínguez y Juanma Barroso. Acaba de editarlo el sello argentino BlueArt. También un álbum de música improvisada grabado en Nueva York con el baterista Joe Hertenstein y el multivientista Daniel Carter. Estoy también trabajando en un proyecto con dos músicos que son bastante nuevos en Madrid: el pianista y saxofonista Miguel López y el bajista Daniel Batán, quienes son además muy buenos compositores. Estamos trabajando en un proyecto en colaboración basado en composiciones originales.

Enrique Farelo: Estoy convencido que el tema “The Jig Saw” de Kenny Wheeler es elección tuya, Guillermo. ¿Estoy en lo cierto?

Guillermo Bazzola: Sí. Kenny es uno de mis músicos favoritos. Trato de escuchar cada disco suyo y usualmente transcribo al menos un par de temas. “The Jig Saw” es una composición relativamente simple pero muy efectiva. Se la mostré a Steve, le gustó y decidimos grabarla.

Ithaca, 2013 © Barbara Brown, 2013

Ithaca, 2013
© Barbara Brown, 2013

Sergio Cabanillas: ¿Cómo se conocieron?

Steve Brown: Aunque Guillermo nació en Buenos Aires, Argentina, nos conocimos en Madrid –donde ahora vive- hace muchos años, en uno de mis viajes a España para tocar y enseñar. Siempre fue muy amable conmigo y me ayudaba a conseguir actuaciones y seminarios durante mis giras europeas.

Guillermo Bazzola: En 2007, nuestro amigo común John Stowell me envió un correo diciéndome que su amigo Steve Brown iba a estar en Madrid y preguntándome si estaría interesado en conocerle. “Por supuesto”, contesté. Steve me escribió, y así me enteré de que había estado en Madrid hacía muchos años haciendo seminarios para el Taller de Músicos, donde yo trabajo. Nos hicimos amigos inmediatamente.

Enrique Farelo: ¿Cómo es posible que siendo tan diferentes en cuanto a la forma y el sonido entre ustedes hayan conseguido un producto tan fluido y armonioso?

Steve Brown: aunque crecimos a miles de kilómetros de distancia, ambos tenemos un bagaje similar. Hemos escuchado a los mismos músicos en nuestros años de formación como Wes Montgomery, John Abercrombie, Keith Jarrett, Chick Corea, Miles Davis y muchos otros. Decidimos elegir un repertorio no sólo muy variado, sino que además fuera representativo de los diferentes antecedentes que ambos tenemos. Por ejemplo, hay dos tangos en el CD, tres composiciones originales de Guillermo, dos mías y algunos standards.

Guillermo Bazzola: No creo que seamos tan diferentes, a los dos nos encanta la música, el jazz, la guitarra, la composición, etc. Evidentemente, tenemos nuestra propia visión de estos conceptos, pero son totalmente compatibles.

Enrique Farelo: ¿En qué momento se fraguó la idea de un disco a dúo de guitarras? ¿Cuál era el objetivo marcado al inicio?

Steve Brown: empezamos a grabar un CD a dúo en Madrid hace unos años, pero nunca dispusimos de tiempo para completarlo, así que cuando él decidió venir a Ithaca, Nueva York, de visita, concerté tres actuaciones y esta sesión de grabación durante la semana que Guillermo pasó allí. Mis objetivos iniciales eran presentar al dúo y tener composiciones originales.

Guillermo Bazzola: En 2010 grabamos algunos temas en mi estudio doméstico, pero por problemas técnicos no pudimos terminarlo, así que cuando viajé a Ithaca a visitar a Barbara y Steve, él tuvo la idea de dar algunos conciertos y tener una sesión de grabación.

REP Studios, 2013 © Barbara Brown, 2013

REP Studios, 2013
© Barbara Brown, 2013

Enrique Farelo: ¿Qué tiempo habéis invertido en la grabación del disco?

Steve Brown: El CD se grabó el 8 de Abril de 2013 en una sesión de seis horas en REP Studio, en Ithaca, Nueva York, con Nate Silas Richardson como ingeniero de grabación.

Guillermo Bazzola: Lo hicimos en una sesión, además de las mezclas y la masterización.

Enrique Farelo: ¿En qué formato os sentís más a gusto en el pequeño o arropados por un buen número de instrumentistas?

Steve Brown: Disfruto tocando en cualquier formato desde el dúo hasta grandes grupos. Estoy cómodo en todos ellos, pero también soy consciente de que… ¡Cuanto mayor es el grupo, menos tocas!

Guillermo Bazzola: Yo prefiero los grupos pequeños (tal vez el trío sea el más próximo a la perfección en términos de equilibrio), pero me gusta tocar en distintos formatos, desde solo hasta grandes orquestas. Cada formación tiene sus propias características, con sus pros y sus contras. Explorar distintas situaciones es un trabajo tan importante como reconfortante para cualquier músico.

Enrique Farelo: ¿En cuánto al repertorio se refiere ha sido consensuado entre ambos o ha habido mayor elección de uno u otro?

Steve Brown: Yo elegí siete y Guillermo, seis.

Guillermo Bazzola: De hecho, acordamos el repertorio. Cada uno aportó temas originales, y Steve sugirió tocar algunos tangos, así que elegí un par. Probamos distintos temas, nos quedamos con unos y descartamos otros. Fue una decisión consensuada.

Sergio Cabanillas: ¿Cómo valoráis vuestra reciente gira por Galicia?

Steve Brown: Disfruté muchísimo nuestra visita. Hice varios conciertos con buena respuesta y dirigí con Guillermo un seminario con diecisiete alumnos en el Conservatorio Superior de A Coruña. Conocí a muchos futuros músicos de jazz y tuve un público agradecido.

Guillermo Bazzola: ¡Fue genial! Galicia es uno de mis sitios favoritos de España, así que intento ir siempre que puedo. Tengo muchos amigos allí que verdaderamente disfrutan y apoyan el jazz yendo a conciertos y comprando discos. En el Conservatorio de A Coruña, los alumnos mostraron gran interés por nuestro proyecto, y musicalmente eran muy buenos también.

Madrid, 2010 © Barbara Brown, 2010

Madrid, 2010
© Barbara Brown, 2010

Enrique Farelo: Desde el punto de vista laboral ¿cómo veis por separado el futuro de cada uno en vuestros respectivos países de residencia?

Steve Brown: Yo espero seguir tocando, escribiendo, enseñando y viajando. Espero que podamos seguir tocando a dúo con Guillermo tanto en Estados Unidos como en España y en cualquier lugar, y seguir trabajando en nuestros proyectos individuales.

Guillermo Bazzola: Por mi parte, quiero seguir trabajando en distintos proyectos, como el dúo con Steve y otras cosas. Hora Libre, un disco a cuarteto de órgano que grabé en Buenos aires en 2005 saldrá en breve. También tengo otro disco que hice en Nueva York, todo música improvisada. Aún está por publicar. Además, tengo otros proyectos, tanto docentes como de composición.

Enrique Farelo: ¿Cuáles son vuestros guitarristas de referencia?

Steve Brown: Mis mayores influencias en la guitarra son Barney Kessel, Joe Pass, Wes Montgomery y Pat Martino.

Guillermo Bazzola: Me gusta escuchar todo tipo de instrumentos, así que mis influencias son diversas. En cuanto a la guitarra mencionaría principalmente a Jim Hall y John Abercrombie aunque, por supuesto, he gozado e intentado aprender de otros grandes intérpretes como Wes Montgomery, Ed Bickert, John Scofield, Bill Frisell, Ralph Towner y John McLauglin, entre otros. Y también Carlos Santana, mi primer “guitar hero”.

Enrique Farelo: El disco está dedicado a la memoria de George J. Katz. ¿Quién era este personaje y porqué se lo habéis dedicado al él?

Steve Brown: George J. Katz era el padre de mi mujer, Barbara D. Katz-Brown. Él y Guillermo se hicieron muy amigos cuando George vivió con nosotros tras la tormenta Sandy en Nueva Jersey.

Guillermo Bazzola: George era el suegro de Steve, le conocí en Ithaca en Abril de 2013, nos llevábamos muy bien. Era un veterano de la segunda guerra mundial, un tipo encantador, lleno de historias que contar y un carpintero muy hábil… ¡y tenía 90 años!. Desafortunamente, poco después enfermó y falleció. Fue muy triste para todos nosotros. Me siento afortunado de haberle conocido.

Una Pequeña Alegría Brown Cats Records, 2014

Una Pequeña Alegría
Brown Cats Records, 2014

Enrique Farelo: Pienso que uno de los aspectos interesantes y atrayentes de los aficionados al fetiche de los discos físicos es poder contemplar una hermosa y artística portada. En el caso que nos ocupa la autoría corresponde a Barbara Katz-Brown (otra vez los apellidos Katz y Brown) ¿Quién es ella y porqué fue elegida para el disco?

Steve Brown: Barbara Katz-Brown es mi encantadora y talentosa esposa. Ella pintó con acrílico “Extremadura en Otoño” cuando viajamos desde Madrid hacia el oeste de España. Es administradora de colegios de distrito retirada y la autora del libro de reciente publicación Climbing the Rock Wall – Surviving a Career in Public School Education, disponible en Amazon y Barnes and Noble. Más información en www.climbingtherockwall.com .

Guillermo Bazzola: Tiene un gran sentido del humor y una persona maravillosa y polifacética. Es profesora, escritora y una pintora exquisita.

Texto : © Sergio Cabanillas, 2014
Traducción: © Sergio Cabanillas y Guillermo Bazzola, 2014.
Fotografías: © Barbara Brown, 2014.




Steve Brown & Guillermo Bazzola: a little great joy, by Sergio Cabanillas

The meeting in Ithaca, NY, of veteran US guitarist Steve Brown and Argentinian Guillermo Bazzola has favored one of the finest releases of 2014. Una pequeña alegría sounds like a kind and placid conversation between two friends next to a coffee -or a good mate– that brings together a common taste for swing or tango with encyclopedic knowledge of jazz language provided by the duo. A little great joy for every listener.

Madrid, 2010 © Barbara Brown, 2010

Madrid, 2010
© Barbara Brown, 2010

Sergio Cabanillas: Steve, what are the results of Ithaca College jazz program in the last years, according to the interest of the students and the number of them? Can you recommend our readers a few names of up and coming jazz musicians to discover from Ithaca program?

Steve Brown: After having taught at Ithaca College for 40 years, as the Director of the Jazz Studies Program, I retired 6 years ago as Professor of Music.  I have followed the progress of the program for the past six years and I have noticed a growth, not only in numbers of students, but also in the faculty of the Jazz Studies Department. There are now four big bands rather than two.  I have also noticed curricular changes. Therefore I can only attest to the students who studied with me during their time in school, but the ones who attended Ithaca College and are prominent today include:  Marty Ashby, Darmon Meader, Kim Nazarian, Chieli Minucci, Jay Ashby, Andy LaVerne, Tony DeSare, Chris Persad, Brian Czach, Chris Gordan, Tim Collins, Larry Corban and many others.

Sergio Cabanillas: Is Atlantic Bridge with Alberto Conde moving forward? Have you got any short term future plans for this band?

Steve Brown: Yes, we just finished a reunion concert at Xancarajazz in Vigo and we intend to continue to look for other playing opportunities.  We were very well received again this time.

Enrique Farelo: Why have you become interested in Spanish jazz being so unknown in the US?

Steve Brown: During the 1980’s I traveled to Spain to perform and run jazz seminars in many places in Spain starting in Banyoles under the leadership of Chuck Israels. Over the many years I visited Spain playing and teaching jazz, I developed an interest in Spanish players and the Spanish approach to American jazz improvisation. I was especially impressed by the music of Galicia through my relationship with pianist and composer Alberto Conde, who attended two of my earliest seminars.

Carriage House, Ithaca, 2013 © Barbara Brown, 2013

Carriage House, Ithaca, 2013
© Barbara Brown, 2013

Enrique Farelo: Is the interest in jazz in the US decreasing lately or is it the same it was before?

Steve Brown: The interest in jazz continues to be strong within the academic communities of higher education in the United States.  Most US public schools also have a jazz program in their high schools, depending on the state.  This serves as a “feeder” system for higher education.  The general public of listeners and audiences are small but supportive.  Radio stations across the US need to be playing more jazz.

Enrique Farelo: Does the US government promote culture with grants or does it rise taxes on culture as Spain does?

Steve Brown: They do give grants but they are difficult to obtain, especially within the last 10 years. Many jazz musicians are teaching in academic institutions today to supplement their income from playing.  Others play shows, commercial gigs, or have additional jobs. Donations from the private sector and corporate businesses fund concerts and venues in our country.

Enrique Farelo: What musicians are you interested in nowadays, Guillermo?

Guillermo Bazzola: I am no longer a “record hunter” in terms of checking every new release but I try to listen to new music all the time. I listen to new records by my all-time favorite musicians, by my friends, by young guys who contact me, old albums that I didn’t listen before, folk musicians from everywhere, etc.

Carlos Lara: And what do you think of The Bad Plus’ The Rite Of Spring?

Guillermo Bazzola: I know them, they’re very good, but didn’t listen to this album.

Guillermo Bazzola © Sole González

Guillermo Bazzola
© Sole González

Carlos Lara: Many jazz musicians make versions of classical music composers. Why -in a contemporary perspective- jazz picks more from classical music than classical does from jazz? Does that leave jazz in a bad position?

Guillermo Bazzola: No. I guess that the concert music’s own evolution, in which tonality was abandoned and there was a process of rhythm fragmentation, determined that jazz were no longer a matter of interest for classical composers. This interest in African-American music existed in the past and influenced the work of composers like Dvorak, Debussy o Stravinsky. Ligeti or Steve Reich (I think on “Electric Counterpoint”, written for Pat Metheny, but it isn’t a good example) did things related to African music but not directly to jazz. A British composer, Mark Anthony Turnage wrote orchestral pieces that included John Scofield and Peter Erskine, but not much more.

PS: by accident, I just discovered Nikolai Kapustin’s piano music. It’s interesting but I don’t think it will have a big incidence into the academic music world.

Sergio Cabanillas: What are your short term future plans for Gnu Trio and your other projects?

Guillermo Bazzola: The Gnu Trio stopped playing mostly because a few years ago Andrés Litwin moved to the US.  He came back a while ago, we met and talked about a comeback. I’m sure we’ll be back very soon, album included. I have a new solo album, Hora Libre, recorded in Buenos Aires in 2005. It’s an organ quartet with Ernesto Jodos, Rodrigo Domínguez and Juanma Barroso. It was just released by Argentine label BlueArt. Also an improvised music album recorded in NY with drummer Joe Hertenstein and multi-reedist Daniel Carter. I’m also working on a project with two musicians who are quite new in Madrid: pianist/saxophonist Miguel López and bassist Daniel Batán. They’re very good composers as well. We are working on a collective project based on original compositions.

Enrique Farelo: Guillermo, I’m pretty sure that Kenny Wheeler’s “The Jig Saw” is one of your choices. Am I right?

Guillermo Bazzola: Yes. Kenny is one of my favorite musicians. I try to listen to all of his albums and I usually transcribe a couple of tunes at least. “The Jig Saw” is a relatively simple but very effective composition. I showed it to Steve, he liked it and we decided to record it.

Ithaca, 2013 © Barbara Brown, 2013

Ithaca, 2013
© Barbara Brown, 2013

Sergio Cabanillas: How did you meet each other?

Steve Brown: Although he is a native of Buenos Aires, Argentina, we met many years ago in Madrid, where he now lives, during one of my trips to Spain to play and teach. He was always very gracious to me and helped secure performances and teaching engagements during my European tours.

Guillermo Bazzola: In 2007, our mutual friend John Stowell emailed me telling that his friend Steve Brown was visiting Madrid an asking if I were interested in getting in touch with him. I said “of course”. Steve wrote to me, so I learned that he had already been in Madrid many years ago, doing seminars for the Taller de Músicos, where I work. We became friends immediately.

Enrique Farelo: Being so different musically and in your sound, how could you deliver such a fluent and harmonious result in your duo recording?

Steve Brown: We both have similar background even though we grew up thousands of miles from each other.  We listened to many of the same artists during our formative years such as Wes Montgomery, John Abercrombie, Keith Jarrett, Chick Corea, Miles Davis and many others.  We decided to pick material that would not only have great variety, but would represent the different backgrounds that we both have.  For example, there are two tangos on the CD, three of Guillermo’s originals, a couple of my originals, and some standards.

Guillermo Bazzola: I don’t think we’re so different. We both love music, jazz, guitar, composition, etc. Obviously, we have individual approaches to these subjects but they’re entirely compatible.

Enrique Farelo: When did you decide to make a duo recording, what were your initial goals?

Steve Brown: We had started to record a duo CD in Madrid a few years ago, but never had enough contact time to complete the project.  Therefore, when he decided to come to Ithaca, New York, to visit I scheduled three concerts and this recording session during the week Guillermo was here. My initial goals were to present the duo and feature original compositions.

Guillermo Bazzola: In 2010 we recorded some tracks at my home studio, but due to some technical issues we couldn’t finish it. So, when I travelled to Ithaca to visit Barbara & Steve, he had the idea of doing some gigs and a recording session.

REP Studios, 2013 © Barbara Brown, 2013

REP Studios, 2013
© Barbara Brown, 2013

Enrique Farelo: How long did it take to record the album?

Steve Brown: The CD was recorded on April 8, 2013 in one six hour session at REP Studio in Ithaca, New York with recording engineer Nate Silas Richardson.

Guillermo Bazzola: We recorded it in one session, plus some mixing and mastering work.

Enrique Farelo: What format is more comfortable for you to play in, small group or bigger band?

Steve Brown: I enjoy playing in any format from a duo to a large ensemble.  I am comfortable in them all but I realize that the larger the group, the less you get to play!

Guillermo Bazzola: I prefer small groups (maybe trio is closest to perfection in terms of balance) but I like to play in different situations, from solos to big orchestras. Each format has its own characteristics, with pros & cons. To explore different settings is an important and truly rewarding work for any musician.

Enrique Farelo: How many pieces have each of you selected for the record?

Steve Brown: I selected seven and Guillermo contributed six.

Guillermo Bazzola: Well, actually we both agreed the repertoire. Each of us provided some originals, Steve suggested playing some tangos, so I picked a couple of them. We tried different songs, kept some and discarded others. I would say it was a joint decision.

Sergio Cabanillas: How did you feel in your last tour in Galicia?

Steve Brown: I had an extremely enjoyable visit to Galicia.  I played some well-received concerts and conducted a seminar for seventeen students with Guillermo at the Conservatorio Superior in La Coruna.  I met many future jazz musicians and had appreciative audiences.

Guillermo Bazzola: It was great! Galicia is one of my favorite places in Spain, so I try to go there as often as possible. I have many friends there that really like and support jazz music by going to concerts and buying records. We also had a masterclass at the Conservatorio Superior in Coruña, and the students showed a great interest in our music. Their musicianship was very good as well.

Madrid, 2010 © Barbara Brown, 2010

Madrid, 2010
© Barbara Brown, 2010

Enrique Farelo: In terms of work, what do you both expect from the future for each of you, one in Spain and another in the US?

Steve Brown: I expect to continue performing, writing, teaching and traveling. I hope we can continue to perform as a duo with Guillermo both in the US, Spain, and elsewhere, but we are also working on individual projects of our own.

Guillermo Bazzola: I expect to keep on working with different projects, the duo with Steve and also some other things. Hora Libre, An organ-quartet album I recorded in Buenos Aires in 2005 will be released very soon. I have one more record I did in NY, all improvised music. It’s still unreleased. I also have some teaching and writing projects.

Enrique Farelo: What are your influences according to guitar playing?

Steve Brown: My major guitar playing influences are Barney Kessel, Joe Pass, Wes Montgomery, and Pat Martino.

Guillermo Bazzola: I like to listen to all kinds of instruments, so my influences are diverse.  Speaking about guitar, specifically, I would mention mainly Jim Hall and John Abercrombie. But of course, I enjoyed and try to learn from other great players like Wes Montgomery, Ed Bickert, John Scofield, Bill Frisell, Ralph Towner and John McLaughlin, among others. And also Carlos Sanana, my first guitar hero.

Enrique Farelo: The album is dedicated to George J. Katz. Who was he, and why do you dedicate the album to him?

Steve Brown: George Katz was my wife, Barbara D. Katz-Brown’s father.  Guilllermo and he became good friends while George was living with us after Superstorm Sandy in New Jersey.

Guillermo Bazzola: George was Steve’s father-in-law. I met him in Ithaca in April 2013. We got along very well. A WWII veteran, he was such a nice man, full of stories and a very skilled wood craftsman. And he was 90 years old! Unfortunately, shortly after, he got ill and died. It was very sad for all of us. I feel blessed for having had the chance of meeting him.

Una Pequeña Alegría Brown Cats Records, 2014

Una Pequeña Alegría
Brown Cats Records, 2014

Enrique Farelo: One of the most attracting and interesting aspects for physical record lovers is the artwork. In this case it was made by Barbara Katz-Brown (again Katz and Brown). Could you introduce her to our readers?

Steve Brown: Barbara Katz-Brown is my lovely and talented wife who painted the acrylic painting of “Extremadura in the Autumn” while traveling from Madrid to western Spain.  She is a retired public school district administrator and the author of the recently pubished book, Climbing the Rock Wall – Surviving a Career in Public School Education, available on Amazon and at Barnes and Noble. For more information www.climbingtherockwall.com.

Guillermo Bazzola: She has a great sense of humor and is a wonderful and multifaceted person. She’s an educator, a writer and an exquisite painter.

Text : © Sergio Cabanillas, 2014
Translation: © Sergio Cabanillas and Guillermo Bazzola, 2014.




MARTA SÁNCHEZ QUARTET presenta La espiral amarilla. Reapertura de Bogui Jazz (Madrid)

© 2011 Sergio Cabanillas

Por fin. Daba gusto doblar la esquina de Barquillo con Piamonte y encontrar una cola de aficionados ávidos de buen jazz. Daba gusto entrar, veintisiete meses después, a un Bogui repleto y reencontrarse con los rostros de músicos, prensa y público. Rostros que forman parte de un tejido cultural, el de Madrid, guisado en gran parte por los mismos que lo degustan, no solo al margen de apoyos institucionales, sino encontrando, en más de una ocasión, absurdas e injustas trabas por parte de la Administración. Todo eso ha acabado, de momento, para un Bogui Jazz que vuelve a respirar. Daba gusto volver a saludar a Dick Angstadt, alma y factótum del local, en su casa. En la de todos.

Marta Sánchez. © 2011 Sergio Cabanillas

El honor de reinaugurar el club recayó en Marta Sánchez, pianista madrileña que, a tenor de lo visto y oído, ha crecido enteros en los últimos años tanto en el terreno de la improvisación como en el de la composición. Marta ya se encargaba de una de las antiguas jam sessions del Bogui, labor que desarrolla hoy en día en El Plaza Copas. En esta ocasión presentaba su segundo CD La espiral amarilla, arropándose para tal cometido por dos cubanos (Ariel Brínguez a los saxos y El Negrón al contrabajo) y un argentino (Andrés Litwin, batería). El cuarteto ofreció un jazz de corte moderno con querencia por lo modal donde solemnes sonoridades europeas y complejos pasajes rítmicos abrazaban sin concesiones al blues, al swing y al be bop. La líder se toma muy en serio su música y lo demuestra sobre las tablas. Improvisa como si estuviera sola, como si el mundo exterior no la rodeara. Nos hace llegar su arte a través de la introversión, y acaba embelesando. En Ariel Brínguez encuentra a un compañero que la apoya y complementa. En sus largos desarrollos, el saxofonista se lamenta a la escandinava, enciende boperas pasiones o investiga a lo Coltrane. A veces todo ello ocurre en el mismo tema. El Negrón también presenta múltiples personalidades. Enérgico como el que más, ora ejecuta rápidos y precisos unísonos ora se convierte por un momento en Charlie Haden y nos muestra las delicias del silencio. En sus manos el contrabajo parece un instrumento fácil de tocar. Pero el que más aplausos se llevó fue Andrés Litwin, todo un ejemplo de cómo aportar variedad e interés sin descuidar el sustento a sus compañeros de viaje. Sus juegos polirrítmicos dejaron boquiabierto a más de un asistente. No en vano está acostumbrado a explorar territorios indómitos en el GNU Trio de Guillermo Bazzola y Marcelo Peralta. En el primer tema, “Ambrosía”, el cuarteto se vio aumentado por Ángela Cervantes. La cantante ibicenca se sumó a la fiesta bordando una melodía rítmicamente compleja.

Dick Angstadt. © 2011 Sergio Cabanillas

Con el descanso del concierto llegó el momento más emotivo: la charla de Dick. Enjuto, afable, con americana blanca sobre jersey negro y su sempiterno sombrero, el propietario leyó el bellísimo poema de Mario Benedetti “No te salves”, toda una declaración de intenciones para los que hacemos jazz. Agradeció el apoyo prestado por otros locales de la escena madrileña (en concreto Café Central, Clamores Jazz, La Fídula, El Despertar y C.M.U. San Juan Evangelista), con mención especial para Pedro Carrillo del Bar&Co. También leyó un manifiesto de la cantante cabaretera Pia Tedesco a favor de la música en la calle, donde se recordaba que Louis Armstrong, Edith Piaf y Camarón de la Isla comenzaron sus andaduras como músicos callejeros. Finalizó con una emotiva mención a su esposa envuelta en aplausos.

Ariel Bringuez. © 2011 Sergio Cabanillas

Andrés Litwin. © 2011 Sergio Cabanillas

Decimos que el manifiesto fue “a favor de la música en la calle” y no “en contra de la prohibición”, porque anoche en Bogui todo fue favorable, todo fue positivo. Nadie se ensañó con el Ayuntamiento de Madrid, tan solo disfrutamos de la cultura en libertad. El corazón jazzístico de la ciudad vuelve a latir y lo hace libre de odio. De momento unos cuantos descubrieron a Marta Sánchez. Próximamente serán Moisés Sánchez, Toño Miguel, Román Filiú, Carita Boronska, Igor Prochazka, Baldo Martínez, Melissa Aldana, Mariano Díaz o Natalia Calderón los que se presten a ser descubiertos (o redescubiertos) sobre las tablas de Bogui Jazz.

Enhorabuena y que sea por mucho tiempo.

Texto © 2011 Arturo Mora Rioja
Fotos © 2011 Sergio Cabanillas

Fecha: 23 de febrero de 2011.
Lugar: Bogui Jazz (Madrid).

Componentes:

Marta Sánchez: piano
Ariel Brínguez: saxos tenor y soprano
Reinier Elizarde “El Negrón”: contrabajo
Andrés Litwin: batería
invitada:
Ángela Cervantes: voz




Guillermo Bazzola © Sergio Cabanillas

Guillermo Bazzola: una conversación libre improvisada, por Sergio Cabanillas

Coloquio con Guillermo Bazzola por Sergio Cabanillas y Enrique Farelo. 29 de Octubre de 2009, 17:00h., emisión en directo del programa Universos Paralelos, Onda Verde Madrid 107.9 FM.

Guillermo Bazzola © Sergio Cabanillas

Guillermo Bazzola
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Para empezar, una pregunta de sinceridad brutal y descarnada: ¿Qué clase de locura puede llevar a tres argentinos a montar en Madrid un trío de música de improvisación de alto riesgo, con la que está cayendo?

GUILLERMO BAZZOLA: Precisamente por la que está cayendo tenemos tiempo libre en algunas oportunidades [risas]. Por eso decidimos hacer un grupo para tocar lo que nos apetece, pero en realidad es la experiencia argentina [risas]. Cuando uno está en Argentina dice: “Bueno, ¿qué hago?¿tengo trabajo? Más o menos, no tengo demasiado, así que vamos a hacer lo que nos apetece” [risas].

SERGIO CABANILLAS: Ironías aparte, vosotros habéis tocado a lo largo de vuestras carreras muchas cosas y muy distintas. ¿De dónde surge la iniciativa de abordar un grupo tan abierto, tan rupturista?¿Y la elección de instrumentos?

GUILLERMO BAZZOLA: Bueno, la elección de instrumentos fue, más que nada, por la elección de personas. Éramos nosotros y tocábamos lo que tocábamos, no fue algo premeditado, queda entre nosotros. Marcelo [Peralta] y yo somos amigos desde hace muchísimos años, 27 al día de hoy, y nos reencontramos después de unos años de no vernos. Él vino aquí en el 96, yo en el 2001, fueron esos cinco años, pero la verdad es que el resto del tiempo, antes y después, estuvimos tocando juntos. A Marcelo le gusta el free y la improvisación abierta, y a mí también. Él lo había hecho más que yo en directo, y yo siempre lo había hecho de manera más privada, pero en mis discos, pese a la componente melódica, siempre había lugar para ello. En todos los discos que hice en Argentina hay temas que usan la improvisación libre; de modo que estábamos pensando hacer algo nosotros, y un buen día llegó Andrés [Litwin]. Yo lo conocí en una jam session, él vivía en Holanda y estaba de paso por aquí, tocamos y me gustó cómo tocaba. Intercambiamos teléfonos, y cuando se vino a vivir a Madrid, me llamó y me dijo si nos juntábamos a tocar. En esos días, él tenía unos conciertos con Marcelo y con Santiago Reyes, y a partir de reuniones decidimos montar el trío. Yo también le comenté a Marcelo, nos juntamos a dúo y grabamos unas cosas a finales de 2006, que fue cuando él llegó, y a partir de eso, al poco tiempo empezamos a tocar en algunos lugares como El Despertar, los Encuentros Portugalete en el Centro Cultural de Carril del Conde, en el Bogui… hicimos una serie de cosas y siempre nos gustó mucho tocar juntos, nos gustaba lo que iba saliendo y decidimos grabar. Así autoproducimos el engendro en cuestión.

ENRIQUE FARELO: Viendo las distintas fechas de grabación, ¿cuánto habéis invertido en total en el disco?

GUILLERMO BAZZOLA: Ahora no tengo muy presente cada fecha, pero más o menos a lo largo de dos meses fuimos haciendo algunas sesiones de grabación, más que nada, determinadas por el instrumento que tocara Marcelo. Yo tengo un pequeño estudio doméstico que usamos como sala de ensayo, y decidimos empezar a grabar el material que teníamos, por ejemplo, un día grabamos los temas con barítono, otro día los temas con alto, otro día con tenor… creo que fueron unas cuatro o cinco sesiones a lo largo de un par de meses. Decidimos hacerlo con mucha calma. Teniendo los medios a nuestra disposición tuvimos la tranquilidad de tomarnos tiempo, y después en el mismo estudio hice la mezcla, que también llevó muchas más horas que si lo hubiera hecho en otro estudio.

Gnu Trío - Gnu Trío (GNU 001, 2009)

Gnu Trío – Gnu Trío (GNU 001, 2009)

ENRIQUE FARELO: De modo que hablamos de un trabajo artesanal y casero…

GUILLERMO BAZZOLA: Absolutamente. En Argentina trabajé de forma intermitente como técnico de grabación. Si bien todo esto de la grabación en ordenador era algo relativamente novedoso para mí, me fui metiendo en el tema y, aprovechando que el coste de los materiales ha bajado bastante, me compré algunos micrófonos y otros accesorios. La verdad es que ha sido el primer trabajo grande que he hecho con mi estudio.

ENRIQUE FARELO: Dado que el disco es autoproducido, no pertenece a ninguna discográfica.

GUILLERMO BAZZOLA: No, no pertenece a ningún sello. Nos pertenece a nosotros, por suerte. No tengo nada en contra del hecho de hacer cosas con discográficas, pero a veces ciertas experiencias pasadas hacen que uno sienta que no gana demasiado por hacerlo de esa manera. Si yo pensara: “Bueno, el acuerdo no es muy ventajoso, pero uno tiene prensa, distribución, conocimiento… te abre puertas para conciertos…”, pero cuando el destino de los discos producidos en sellos ajenos es que, en el mejor de los casos, te queden cajas con discos en casa… dijimos: “Bueno, lo hacemos nosotros”. Lo vamos a ir vendiendo como podamos, a través de nuestra página web, por email… la verdad es que lo vendemos a gente conocida, en conciertos… poco a poco el disco va saliendo.

SERGIO CABANILLAS: ¿No está en ninguna tienda virtual?

GUILLERMO BAZZOLA: No. Yo he vendido discos a Estados Unidos y otros países. Recibimos un correo de los interesados y damos las instrucciones de pago por PayPal, un sistema ampliamente utilizado. También en mano a amigos, alumnos y otras personas que han colaborado con nosotros. En realidad lo que se pide es una colaboración, tampoco es un disco que sea particularmente caro. Todo el mundo se queja de que los discos son muy caros porque salen a 18, 20 euros o más, y nosotros lo vendemos a 10, poco más que una copa, tampoco es mucho más. No hay gastos de envío si lo compran en un concierto. En realidad no es un dinero con el que nosotros planeamos enriquecernos, sino juntarlo para grabar el próximo disco.

GNU Trío © Sergio Cabanillas

GNU Trío
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: ¿Por qué el grupo se llama “ge” “ene” “u”?

GUILLERMO BAZZOLA: Algunos lo llaman “ge” “ene” “u”, pero, en realidad, la idea sería “Nu”, que ni siquiera es el animal llamado “ñu”[risas]. Yo lo sugerí porque “nu”, en terminología moderna es “nuevo” [referido al inglés new, de igual pronunciación]. Es una manera fresca de decirlo, igual que algunos escriben “for” con el número cuatro o “to” con el número dos. También hay un pequeño guiño a un disco de mis favoritos, de los que llevaré siempre conmigo, que es GNU High de Kenny Wheeler, que es una enorme obra de arte. Leí una vez una entrevista que le hicieron donde decía que GNU High era como un nuevo standard, un nuevo listón en cuanto a calidad. Para nosotros en un nuevo trío, una nueva experiencia, es una nueva música que estamos haciendo y que no tiene necesariamente que ver con algo que hayamos hecho antes… o sí lo tiene, es en sí música orgánica, porque realmente sale de un montón de influencias, de ir probando cosas y de no cortarse con hacer nada… yo uso loops, uso pedales y cosas que antes no tenía. En realidad es música sin fronteras…

SERGIO CABANILLAS: ¿…partiendo de una pequeña semilla escrita, o es improvisación totalmente libre?

GUILLERMO BAZZOLA: Bueno, hay distintas corrientes de opinión dentro del GNU Trío. El material lo fuimos haciendo a medida que íbamos tocando, es decir, los primeros días que tocamos usamos algunos temas que estaban por ahí, y a veces tocamos, aunque no están en el disco, “India” de Coltrane, “Alone Together” o algún tema de Monk, algún tema de Marcelo o mío que pudiera haber. Después fuimos creando material para esto. En sí, el leitmotiv del grupo es la libre improvisación y la libre asociación de ideas musicales, pero la composición, digamos, lo que está escrito, es un estructurador. Hemos hecho algunos conciertos en los cuales prácticamente no tocamos nada que estuviese escrito, sino que nos pusimos a improvisar y a generar cosas, pero para un disco está interesante la idea de tener material escrito, de algún modo, dialécticamente integrado, es decir, tenemos material y en base a eso improvisamos libremente, pero también en base a lo que nosotros hacemos espontáneamente creamos composiciones.

SERGIO CABANILLAS: Pero, al fin y al cabo, ha sido una forma de componer cooperativa y “en tiempo real”. ¿No es así?

GUILLERMO BAZZOLA: Sí, eso en algunos casos. Obviamente, cuando uno tiene temas como los del disco, lo que hace la composición es darle carácter a la improvisación. Aunque sea una improvisación abierta, puede ser disonante, suave, fuerte, piano… tiene distinto carácter. La idea con estos temas fue darle el carácter a la improvisación. A mí me parece interesante, pero esto es una opinión absolutamente personal, a mí me gusta mucho la improvisación libre, pero siempre he sentido particular interés por los buenos compositores del jazz… como el mismo Ornette [Coleman] que sí, inventó el free jazz, pero ha compuesto unos temas y unas melodías extraordinarias, o Julius Hemphill, mucho más reciente, o Andrew Hill, gente que ha experimentado con distintas formas de improvisación.

Marcelo Peralta © Sergio Cabanillas

Marcelo Peralta
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: Cuando se habla de libre improvisación, parece referirse a un estilo en el que se crea partiendo de la nada, improvisando cada uno libremente, como decía Sergio, creando en tiempo real, mientras que vosotros partís de un tema escrito para improvisar. Creo que son cosas distintas, y merece la pena matizar.

SERGIO CABANILLAS: Efectivamente, eso concreta mi pregunta. ¿Hay una composición de partida, en realidad?

GUILLERMO BAZZOLA: En el disco, sí.

SERGIO CABANILLAS: Esa es mi duda, si vosotros habéis llevado temas para pulirlos con el trío y se improvisaba sobre ellos, o si realmente ha habido composiciones que han surgido espontáneamente en el ensayo.

GUILLERMO BAZZOLA: Es interesante la pregunta, y también para desarrollarla. Las primeras veces que nos vimos tuvimos distintas líneas de acción. Sugeríamos un standard e improvisábamos. O cualquiera de nosotros decía: “Tengo un tema”, lo tocábamos, y de tocarlo e ir probando cosas vimos lo que podía salir de ahí. La otra consistía en decir: “Bueno, pongámonos a improvisar”… y con ésta son tres líneas de acción distintas, empezaba uno de los tres con una idea y los otros se iban acoplando e iban generando una improvisación conjunta. Y en este sentido, no es demasiado distinta a una conversación, por ejemplo, entre nosotros tres. O bien hablamos sobre un tema rígido y no nos salimos de eso, que sería como tocar un standard, o bien cualquiera de nosotros dice: “¿Por qué no hablamos de esto? Acabo de leer un artículo en el diario”. Ninguno de los otros dos tiene idea de que estaba ese artículo, y empieza a comentar algo. La otra opción es decir: “¿De qué hablamos? No sé, empieza tú”, y empezamos a hablar. Uno sería el standard, otro sería la composición propia que sólo conoce el que la trae, y otro sería la conversación abierta. Siempre hay algún tema de conversación, más rígido o más laxo, pero siempre hay alguno.

SERGIO CABANILLAS: De modo que la última modalidad que comentas no ha generado en sí ningún tema, sino que se ha utilizado para desarrollar lo que se traía como base de trabajo.

GUILLERMO BAZZOLA: En el propio momento de hacerlo, no, pero siguiendo con el símil, digamos que, a la siguiente reunión en la que estuvimos los tres hablando de bueyes perdidos, por ejemplo, puede venir Enrique y decir: “…acerca de lo que estuvimos hablando el otro día, acabo de escribir esto…”. Esa sería su nueva composición basada en algo que improvisamos libremente.

Andrés Litwin © Sergio Cabanillas

Andrés Litwin
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Así que del ensayo improvisado surgieron temas para el disco.

GUILLERMO BAZZOLA: Sí, pero quiero matizar una cosa más. Respecto a la improvisación, hace tiempo leí un libro de Paul Bley que se llama “Time Will Tell”, que es una larga entrevista a este gran personaje del jazz, y él se refiere a algo que es muy importante señalar: más allá de la improvisación, el arte que todos tratamos de cultivar es el de la composición musical. El hecho de improvisar, extraer ideas de la improvisación y desarrollarlas en tiempo real, responderlas e ir creando colectivamente una improvisación no es otra cosa que otra técnica de composición musical. Lo que estamos haciendo es componer música. Para que la música resultante sea sólida, consistente o inconsistente, tiene que tener más o menos las mismas reglas que una partitura escrita. Obviamente, una fuga a cuatro voces no puede ser improvisada, pero un efecto de fuga sí se puede improvisar. Y eso, en la improvisación, es un buen disparador.

ENRIQUE FARELO: Has hablado antes de un disco que para ti es la piedra angular de la música que te gusta –y que a mí también me gusta–, que es un disco de Kenny Wheeler que precisamente lleva el nombre del grupo en su título. ¿Existe una música que es objetivamente superior, por complejidad y por composición, a otras? ¿Existe esa objetividad dentro de la ética del arte?

GUILLERMO BAZZOLA: La verdad es que es difícil de argumentar en ese sentido. No sabría decirte qué es mejor o qué es peor. Yo tengo lo mejor y lo peor para mí, y lo que veo muchas veces es que hay ciertos sobreentendidos entre gente que, más o menos, domina el tema. Por ejemplo, hay cierta música que está hecha con una finalidad comercial más explícita que otras… lo que ocurre es que es muy difícil de demostrar, es como el crimen perfecto [risas].

ENRIQUE FARELO: Tú mismo has calificado como obra maestra un disco concreto, ¿cómo llegas a esa conclusión?

GUILLERMO BAZZOLA: Claro, probablemente yo largue esta opinión ante alguien con gustos parecidos a los míos, aunque no le parezca ésa exactamente la obra maestra, seguramente hablaremos de algo por el estilo porque estamos en el mismo círculo de afinidad. Yo creo que dentro de ciertos paradigmas y ciertas corrientes hay opiniones más o menos unánimes. Difícilmente podría discutir de lo mejor y de lo peor con alguien a quien le gusta, por ejemplo, el reggaeton, aunque tampoco me habilita para hablar mal de ello, porque tampoco lo conozco.

SERGIO CABANILLAS: Esa descripción de criterios es un discurso muy sesudo que tiene mucho que ver con el jazz y su entorno. Fuera de este redil el criterio puede ser si me gusta y me satisface o no, porque, al fin y al cabo, la música es para sentirla.

GUILLERMO BAZZOLA: Quizás ese discurso se dé entre especialistas o iniciados, me parece que es ahí donde se pueden tener ese tipo de conversaciones. Yo puedo discutir amablemente contigo si GNU High tiene mejores composiciones que tal otro disco de fulano, pero será de algo relativamente parecido. De todos modos, siempre me ha causado una cierta urticaria el hecho de leer comentarios acerca de que tal película es un bodrio horrible, o tal jugador de fútbol es malísimo. La música mala no existe para eso. Es el único caso en el cual todo es subjetivo.

Guillermo Bazzola © Sergio Cabanillas

Guillermo Bazzola
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Sí, parece un tema tabú. De todas formas, yo creo que las apreciaciones sobre cualquier forma de arte son subjetivas y todo es opinable.

ENRIQUE FARELO: Lo que quiero decir es que hay cosas que no son arte y pueden sobreponerse porque hay gente que opina que son mejores que las que verdaderamente son artísticas. Yo no puedo discutir si el disco de Kenny Wheeler es mejor que Photo With… de Jan Garbarek, me resulta difícil de discernir y algo absurdo, pero creo que esos discos están por encima de otros que tienen objetivos puramente comerciales.

GUILLERMO BAZZOLA: En un punto –esto es conversación abierta– opino más bien al revés. Yo puedo argumentar más sólidamente por qué el disco de Kenny Wheeler me parece mejor que el de Garbarek –que además es un disco que me gusta mucho–, me parecería más fácil hacerlo en esa confrontación que respecto al último de algún artista pop. Eso sería más difícil, porque son dos mundos distintos, dos idiomas diferentes.

SERGIO CABANILLAS: Creo que has hecho una apreciación fundamental: hablar de tu opinión. Hay mucha gente que habla en términos absolutos sobre lo que es bueno o malo, cuando lo más sano sería comenzar con “…en mi opinión”. Se tiende a obviar esa parte e ir directamente al resultado.

GUILLERMO BAZZOLA: En un caso como éste, en una conversación amable y constructiva de aficionados al jazz, yo puedo decir que siempre he sentido más apego por Giant Steps de John Coltrane que por Kind Of Blue. Hay una cuestión de gustos, pero sí podría llegar a decir por qué, lo cual no quiere decir que uno sea mejor que otro. Yo no sé por qué el disco de Kenny Wheeler es mejor que tal disco de Enrico Rava, pero te puedo decir por qué para mí ha sido más valioso o más importante, y ese sí me parece un nivel de discusión más profundo. El hecho de decir que tal cosa es buena o mala, sirve o no sirve, tiene más o menos estrellitas, en realidad me parece que es un poco invalidante del resultado de la discusión.

SERGIO CABANILLAS: Además todas esas valoraciones pretenden hacer objetivo algo que tiene mucho de opinión incluso en estos círculos.

GUILLERMO BAZZOLA: Pero la opinión puede ser fundamentada. La historia de las ideas humanas es eso.

Andrés Litwin © Sergio Cabanillas

Andrés Litwin
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: También hay cierto tipo de crítica que juzga y condena sin fundamentarlo.

GUILLERMO BAZZOLA: Y eso sí que, de nuevo, me produce urticaria. Si soy juzgado, quiero serlo por alguien que me diga por qué, del mismo modo que si te van a meter preso, el juez tiene que decir por qué. Eso, por suerte, en este país ya no existe, y es un avance. También sería un progreso en la crítica musical que haya una justificación de las cosas, aunque sea tu opinión. Yo he trabajado de crítico y comentarista durante bastante tiempo, y me he tomado el trabajo de opinar, así que si un artista me dijera: “¿Por qué opinaste esto de mi disco?”, yo tendría que ser decente y sólido en cuanto a fundamentar mi opinión. Lo que parece fuera de lugar es no fundamentar la opinión.

SERGIO CABANILLAS: Esto es lo que se llama una entrevista libre improvisada…y muy satisfactoria [risas]. ¿Cómo enfocas el trabajo de la guitarra en un combo en el que no hay contrabajo?

GUILLERMO BAZZOLA: Te voy a decir cómo no lo hago: ocupando el lugar del bajo. Puede haber alguna línea, como en el primer tema, pero afrontarlo pensando: “Como no hay bajo, yo hago el walking”… no. La idea era no hacerlo así, sino usar las texturas. Yo creo que a veces uno cae en estereotipos en cuanto a la función de cada instrumento. Por ejemplo, ya en el año 59 o 60, Jimmy Giuffre tenía un grupo con trombón y guitarra, con Bob Brookmeyer y Jim Hall… y no se murió nadie [risas], al contrario, fue una cosa novedosa y muy fructífera, entonces, lo nuestro tiene además otros antecedentes. No queríamos caer en remedar, por ejemplo, al más conocido de los grupos…

SERGIO CABANILLAS: ¿…el Tiny Bell Trio?

GUILLERMO BAZZOLA: …bueno, sobre todo el grupo de Paul Motian, que es el más antiguo, pero está el Tiny Bell Trio, otro que se llama Babkas, Joe Morris hizo algo así… la idea era no hacer algo que fuera a tomar un determinado grupo como referencia en cuanto a eso. Obviamente, los escuchamos y nos interesa ver cómo resuelven situaciones, pero nada más. Respecto a la guitarra, queríamos probar distintas texturas, ver qué tipo de sonidos se logran…

SERGIO CABANILLAS: De modo que hablamos de un trabajo orientado más a las texturas que a la armonía.

GUILLERMO BAZZOLA: Sí, absolutamente. Es más, se trata de uno de los aspectos más descuidados dentro del “jazz convencional”. En bebop, swing… hay más trabajo en el ritmo, en la armonía, en la melodía… pero las texturas, lo tímbrico y demás están en segundo plano, obviamente importa, pero lo hace más en términos orquestales, como Duke Ellington, Gil Evans, grandes empleadores de texturas dentro del jazz, pero no tanto en grupos pequeños. Sí, los hay, pero tienen un rol menos importante. Por eso yo uso distintos timbres con y sin distorsión, loops, wah-wah, pedal de volumen…

SERGIO CABANILLAS: Decías que Marcelo y tú sois amigos desde hace 27 años. Con la entrada de Andrés, que es un músico mucho más joven, ¿habéis notado ese salto generacional en la forma de trabajar, en la forma de enfocar las cosas?

GUILLERMO BAZZOLA: No, porque en realidad tenemos todos la misma edad de espíritu [risas]. Marcelo y yo somos amigos desde hace muchos años, nos divertimos mucho, nos seguimos reuniendo y riendo de las mismas cosas, y nos lo tomamos con mucho humor. Andrés puso un poco de seriedad en el grupo [risas]. La verdad es que tanto Marcelo como yo tenemos 48 y 47 años respectivamente, y Andrés andará por los 25, y lo cierto es que era la música que nos gustaba cuando teníamos 20 años y seguimos cultivándola. Es más fácil conseguir a alguien joven con vitalidad y entusiasmo que alguien de nuestra edad, lo nuestro ya es irrecuperable… [risas]. Andrés es un tipo muy creativo. Me gusta mucho cómo toca él y me gusta mucho ese tipo de baterista. Son tipos que no son estrictamente bateristas de jazz. Es alguien que toca muy bien jazz, pero también ha tocado funk, ha tocado rock y le gusta, lo conoce, tiene el lenguaje y tiene muchas cosas incorporadas de ahí. Tiene un enorme talento musical, y eso aporta mucha variedad, mucha vitalidad… mucha fluidez, en realidad.

Marcelo Peralta © Sergio Cabanillas

Marcelo Peralta
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: Hablando de “There’s A Bone In My Tea”, tu trabajo rítmico en la guitarra me ha recordado mucho a un grupo británico de jazz rock de los 70 que no es tan famoso como otros, pero siempre me pareció un gran grupo. El guitarrista era Gary Boyle, y el grupo Isotope.

GUILLERMO BAZZOLA: No conozco al guitarrista. Me gustaban algunas cosas del jazz rock británico como Soft Machine, pero no lo conozco.¿De qué época es?

ENRIQUE FARELO: Del 73 o 74 aproximadamente. En Isotope tocaron algunos de los miembros de Soft Machine.

GUILLERMO BAZZOLA: El motivo inicial de ese tema en particular, que es el que toca la guitarra, salió de una improvisación. Cada cierto tiempo toco cosas y las grabo solo o con el Loop Station, y si me gusta alguna idea, la transcribo para usarla más adelante en alguna composición. Ése es un ejemplo de algo que salió de una improvisación, me gustó ese motivo, lo organicé un poco, lo acoté, porque era un poco caótico, le agregué una melodía de saxo y después le añadí otra sección que fue compuesta tomando materiales de eso. En ocasiones, de la nada salen cosas y después, en base a ciertas técnicas de composición musical, uno las organiza y le da forma a un tema.

ENRIQUE FARELO: Para terminar, una referencia a la portada que siempre me gusta hacer, esa fotografía….

SERGIO CABANILLAS: …una preciosa foto de Marcelo.

ENRIQUE FARELO: ¿De dónde ha salido esa foto?

GUILLERMO BAZZOLA: Nuestra idea inicial era hacer el disco de manera completamente autoproducida, no teníamos grandes medios, y miramos a ver qué teníamos para hacerlo. Empezamos a buscar fotos, y Marcelo nos trajo unas fotos que nos causaron honda impresión…

SERGIO CABANILLAS: …es un hospital de muñecas, ¿no?

GUILLERMO BAZZOLA: Es un hospital de muñecas, exactamente. Incluso hay una parte en la que se lee “antes” y “después”, o “avant” y “après”. Te muestra cómo están unas manos de muñecas, rotas sobre una mesa y después de ser reparadas. De toda esta tira de fotos elegimos unas cuantas que nos gustaron. Tienen un carácter un tanto truculento, pero…

SERGIO CABANILLAS: A mí me pareció una foto maravillosa cuando la ví.

GUILLERMO BAZZOLA: …sí, es esperanzador, hasta lo que está roto puede ser arreglado [risas]. Tuvimos la colaboración de muchos amigos como Javier Nombela, que nos ayudó con el escaneado de fotos, de Alejandro Villegas, que es un diseñador argentino que también vive en Madrid y trabaja en publicidad, que nos echó una mano con el diseño y con algunas fotos… pero todas éstas han sido ideas nuestras. También hay una cuestión ideológica: creemos en el trabajo artesanal, en que realmente vale la pena ocuparse de controlar lo que uno está haciendo, el resultado es más auténtico.

SERGIO CABANILLAS: ¿Para cuando un nuevo disco?

GUILLERMO BAZZOLA: Eso ya saldrá, en la medida que tengamos nuevas cosas que decir. Ya hemos hablado sobre un hipotético segundo disco –podría ser segundo o tercero–, seguramente haremos algún disco en el cual sea prácticamente todo música improvisada. Cuando lo hemos hecho en directo nos ha salido bastante bien, y pensamos llevarlo también al trabajo discográfico. Por otro lado, también está interesante la idea de componer para un grupo así, no quiero perder ninguna de las dos.

Información: http://www.myspace.com/gnutrio

Contacto: gnutrio@yahoo.com

Texto y fotos:© Sergio Cabanillas, 2009.