Daniel Cano, trompetista: Why Not?! Entrevista por Juanma Castro Medina

Daniel Cano es un joven trompetista nacido en Huelva que se ha hecho un hueco en el panorama jazzistico de nuestro país, a base de trabajo y buen hacer. Ha colaborado con músicos como Pedro Cortejosa, Paco Charlín, Bob Sands o Carlos Bermudo entre otros muchos. También ha formado parte de formaciones como O Sister, Ornetillos o Lakunza Brothers. Este chico, que soñaba con tocar la trompeta profesionalmente desde que pasó por la banda de su pueblo, Palos de la Frontera, se formó a caballo entre Huelva, Sevilla y San Sebastíán (Musikene), y se aventuró a “conquistar” tierras extranjeras, como buen palense, desembarcando en Londres y poniendo la guinda que le faltaba al pastel de su aprendizaje. Entre medias, un disco seminal que parece de extrema madurez, Don´t Touch The Blue. Tenemos la enorme suerte de tenerle con nosotros.

Daniel Cano Quintet_Don't Touch The Blue_Blue Asteroid_2014

Juan Manuel Castro: ¿Cómo te decantaste por la trompeta y por qué este instrumento y no otro?

Daniel Cano: Yo quería tocar en la banda de mi pueblo y el único instrumento disponible en ese momento era la trompeta, así que me conformé con ella. Tuve suerte, porque ¡me encantó desde el primer minuto!

Juan Manuel Castro: Sabemos que comenzaste en la banda de tu pueblo, Palos de la Frontera. ¿Qué importancia tuvo este inicio para que te decantaras profesionalmente por la música?

Daniel Cano: En la época en que yo empecé coincidimos una generación de gente que estábamos bastante ilusionados con pertenecer y tocar en una banda, así que fue muy estimulante para mi vivir todo aquello.

Juan Manuel Castro: ¿Cuándo fuiste consciente de que te ganarías el pan con la música?

Daniel Cano: Bueno, es tan difícil hacerlo que, en mi caso, no soy muy consciente de ello. Simplemente lucho para que eso sea posible. A veces no ha sido así, y tampoco pasa nada.

Juan Manuel Castro: ¿Cuándo y cómo te interesaste por el jazz?

Daniel Cano: Yo tendría unos 16 ó 17 años. Un amigo me puso una cinta de la GRP All Star Big Band, y lo primero que escuché fue un tema basado en “Cherokee” cuya melodía era el solo de Clifford Brown en este tema. Por supuesto, yo no conocía nada de eso. ¡Me gustó tanto que no he parado de interesarme por esta música desde entonces!

Juan Manuel Castro: ¿Qué otro tipo de música escuchas?

Daniel Cano: Escucho mucha música de los 60 y 70, discos de Jimi Hendrix, The Beatles, James Brown, Aretha Franklin, Betty Davis, The Doors, Pink Floyd. También me gusta Radiohead. Y compositores clásicos, Mahler, Stravinsky, Manuel De Falla, Richard Strauss.

Juan Manuel Castro: ¿Cómo te sientes tocando en un grupo tan “teatral” como O’Sister? ¿Tienes esa vis cómica/dramática que te ayuda a ello, o simplemente te limitas a tocar?

Daniel Cano: He de decir que para mí, es siempre un reto tocar con O’Sister. Ellos son magníficos y están muy metidos en lo que hacen y yo tengo que tratar de estar tan metido como ellos, en su estilo. Se toman lo que hacen muy en serio, y por eso tienen tanto éxito. Así que no puedo «limitarme a tocar» porque eso no funcionaría.

Juan Manuel Castro: ¿Qué nos puedes decir del cuarteto Ornetillos?

Daniel Cano: ¡Eso fue una experiencia apasionante! Empezó como un grupo de 4 amigos curiosos por la música de Ornette Coleman y Don Cherry, sin más información que los discos. Creo que es el grupo con el que he ensayado más horas de mi vida. Nos encerrábamos los fines de semana en un local para ensayar todo el día. Y no te exagero. Parábamos para comer y seguíamos. Tuvimos un montón de bolos y, como punto culmen, llegamos a la final del Concurso de Grupos de Getxo (2011). Creo que eso fue el contrapeso perfecto para la formación académica que estaba recibiendo.

Juan Manuel Castro: ¿Y de los hermanos Lakunza y del disco que grabaste con ellos?

Daniel Cano: Este grupo comenzó como un acercamiento al hard bop y al final ¡acabamos tocando nuestros propios temas! Nos dieron el Premio BBK con el cual pudimos grabar un disco. Ahora cada uno vivimos lo suficientemente lejos como para que no sea posible continuar con el grupo.

Juan Manuel Castro: ¿Nos puedes describir tu estilo?

Daniel Cano: No creo que yo sea el mas indicado para hacer eso. (risas)

Juan Manuel Castro: ¿Cuáles han sido o son tus influencias y cuáles son tus músicos favoritos?

Daniel Cano: Miles Davis, John Coltrane, Ornette Coleman, Kenny Wheeler, Freddie Hubbard…

Juan Manuel Castro: El mejor disco que has escuchado en tu vida es…

Daniel Cano: Difícil pregunta…digamos uno de mis favoritos, Gnu High, de Kenny Wheeler.

Juan Manuel Castro: Terminas la licenciatura de trompeta en Musikene y decides hacer las maletas y marchar a Londres ¿Por qué y cómo tomaste esta decisión? ¿Por qué Londres?

Daniel Cano: Why not?! Londres es una ciudad increíble. Supongo que me fui por curiosidad, por inquietud, por cambiar de ambiente, por ponerme nuevos retos. La verdad es que estoy muy contento aqui. Ya habrá tiempo de volver…

Juan Manuel Castro: Pero antes de marchar, decides cerrar una etapa y grabar algunas de tus composiciones. Esto se traduce en un discazo titulado Don’t Touch The Blue. ¿Qué podemos encontrar en él?

Daniel Cano: Pues no me fui antes precisamente por eso, porque queria cerrar esa etapa y pasar página. En el disco encontramos algunas de las cosas en las que he estado trabajando durante un periodo de más o menos 5 anos.

Juan Manuel Castro: Cuentas con músicos excepcionales: Pedro Cortejosa al saxo tenor y soprano, Wilfried Wilde a la guitarra, Paco Charlin al contrabajo y Jesús Pazos a la batería. ¿Por qué has contado con estos músicos y no con otros?

Daniel Cano: Porque, como bien dices, son músicos excepcionales, de un altísimo nivel creativo. Cada uno de ellos tiene las cualidades que busco en un músico de jazz y se toman esta musica muy en serio.

Juan Manuel Castro: Cuéntanos alguna anécdota con los músicos en el proceso de grabación, por favor.

Daniel Cano: Pues la verdad es que la grabación fue como la seda y no recuerdo nada significativo.

Juan Manuel Castro: ¿Por qué una guitarra eléctrica y no un piano? ¿Es para dar un toque más moderno, o tiene que ver con tu forma de tocar y los espacios que deja la guitarra?

Daniel Cano: Este disco lo veía con guitarra. Si te fijas, a veces funciona como instrumento armónico y a veces como instrumento melódico. Un piano puede hacer las dos cosas a la vez pero la guitarra lo tiene mas difícil por su constitución. Yo ni siquiera lo veo como guitarra, sino como Wilfried. Él es único.

Juan Manuel Castro: Es de justicia hablar del jovencísimo sello Blue Asteroid Record, ya que es el único dedicado exclusivamente al jazz en la capital hispalense. Y eso, con la que está cayendo es todo un logro. Además, tiene un corto (por ahora) pero excelente catálogo. Lo que sí está muy claro es que tienen como referencia a los majestuosos diseños y a las cuidadas ediciones de la Blue Note. ¿Cómo llegas hasta ellos?

Daniel Cano: Jorge Moreno es el creador de este sello y a su vez es uno de los fundadores del Café Jazz Naima de Sevilla. Como músico habitual de este sitio lo conocí allí. Ha sido y es un placer trabajar con él.

Juan Manuel Castro: Daniel, sé que eres muy reacio a contar nada de esto, pero… POR FAVOR, me tienes que decir lo que hay detrás del título del disco y de los de algunos cortes. No puede ser que cosas como “Sin Trom”, “¿Tú Siempre Tienes Que Ser El Mismo?”, “Buenordías” estén puestas al azar o sin sentido ninguno. Y no me vengas con que el título es el típico juego de palabras

Daniel Cano: (Risas) Prefiero que la imaginación de cada uno haga su propia versión de los hechos. ¡Así tiene mas gracia! Además, soy muy pudoroso para contar cosas que considero de mi intimidad. La música tiene que hablar por si misma.

Juan Manuel Castro: ¿Qué conciertos tienes a la vista?

Daniel Cano: Tengo un par de conciertos en España en diciembre y después de año nuevo tocaré con mi trio en Londres y en Canterbury. El 12 de Febrero toco en la Hacería, Bilbao. Podéis consultarlo en mi web: www.danielcanoamaro.com.

Juan Manuel Castro: ¿Cuando podremos disfrutar del segundo álbum de Daniel Cano como líder y qué encontraremos en él? ¿Qué planes de futuro tienes?

Daniel Cano: Pues eso depende de muchos factores, entre ellos el económico. No basta con tener el proyecto listo; luego hay que pagar el estudio, los músicos, las mezclas, el mastering, el diseño y, finalmente, las copias. Como puedes imaginar, eso es bastante pasta. Puedo decirte que ya estoy trabajando y componiendo para el siguiente álbum. Este llevará un hilo conductor que no te voy a desvelar aunque te adelanto que la instrumentación sera diferente.




Excelente cosecha de jazz andaluz en 2014 (Parte 2ª). Por Jesús Gonzalo

 

Jazz andaluz, ilusión, alegría y perseverancia , con Tete Leal, Ernesto Aurignac, Julián Sánchez, Enrique Oliver y Carlos Cortés

Jazz andaluz, juventud, humor, ilusión y perseverancia . Con Tete Leal (cerebro y músculo  de la AJM, agarrando el contrabajo), Ernesto Aurignac, Julián Sánchez, Enrique Oliver y Carlos Cortés (el de la guitarrita)

 

Seguimos y concluimos este dossier con una segunda parte que intenta completar la visión de un fenómeno que había que detallar tras las publicaciones en disco que aparecieron en 2014, en las que hubo cantidad, calidad y variedad contrastadas. En nuestra anterior entrega hacíamos hincapié en los cambios y expansión de la actividad jazzística que se han producido en Andalucía en los últimos tres años. Como no creemos en las causalidades, ha sido necesario seguir la pista y al hacerlo hemos ido trazando un mapa de escenas, músicos y agentes que lo han hecho posible.

Hablando de escenas, posiblemente sea la de Málaga, que ya se nombró en la primera entrega de este artículo, la de mayor actividad jazzística de toda Andalucía. En el año 2011 se funda la Asociación de Jazz de Málaga (AJM), asociación cultural sin ánimo de lucro. Su actividad se desarrolla a través de la formación, la organización de talleres, seminarios, masterclass, conciertos y festivales.

 

Oferta de conciertos de la AJM para este mes de febrero

Oferta de conciertos de la AJM para este mes de febrero

 

Lo que empezó como un sueño hoy se trata de un proyecto asentado que cuenta con muchos colaboradores. La AJM posee ya una larga lista de socios  que le ha permite poner en marcha el CAMM, Centro de Artes y Música Moderna de Málaga, ofreciendo una formación pionera en Andalucía en el ámbito de la música moderna y el Jazz subrayando, como nos cuenta su impulsor, Tete Leal, la naturaleza de «una actividad absolutamente autogestionada».

Dos big bands, un conjunto de vientos, un coro gospel, combos de latin, rock, funk,  jazz y swing, y ahora introduciendo formación sobre expresión corporal con yoga y entrenamiento rítmico, conforman su oferta pedagógica para 400 alumnos y que cuenta en su profesorado con nombres destacados del jazz no ya local sino español (como los que aparecen arriba en la foto).

 

La Asociación de Jazz de Málaga compagina actividad formativa con programación en directo estrenando un nuevo Club

La Asociación de Jazz de Málaga compagina actividad formativa con programación en directo estrenando nuevo Club

En la misma provincia, en una localidad que está justo al lado de la capital, se fomenta una oferta intermedia formativa-conciertos nacional-internacional. Se trata del Seminario de Jazz y Música Moderna de Alhaurín de la Torre, que con su inminente edición suma 11 con un formato de concierto-seminario internacional y apoyo presupuestario de su ayuntamiento que también hace posible Portón del jazz, festival de dicha ciudad que cuenta con el apoyo de su ayuntamiento. En el pueblo granadino de Atarfe también se han puesto en marcha con apoyo financiero de su festival de julio.

 

Figura histórica del jazz en directo y dando una master class, Barry Harris pasó por Almería gracias a la Asociación Clasijazz

Figura histórica del jazz en directo y dando una master class, Barry Harris pasó por Almería gracias a la Asociación Clasijazz


 

Acompañada de una clara voluntad didáctica enfocada a pequeños y no tan pequeños, ejemplo para todas las demás, la frenética programación de la Asociación Clasijazz, la más veterana y que más lejos ha llegado en estilos y disciplinas, tiene muy en cuenta la creación andaluza y española y las producciónes propias (ópera, música de cine, big bands, etc) pero también introduce eventos internacionales en formato reducido. Quizá sea la presencia del histórico pianista Barry Harris la más señalada del pasado año.

Huelva JazzYMas

En Huelva se inició en los últimos tres años el ciclo Jazz y Más y también se puso en marcha Jazz en la Higuera. La primera de ellas se postula como la propuesta de una empresa de producción que ya cuenta con apoyos públicos y que reparte su actividad en varias fechas al año y en distintas localidades de la provincia. Por allí han pasado músicos andaluces de la esfera del jazz flamenco, del blues o la canción como Antonio Lizana, Chano Domínguez, Mingo Balaguer, Jorge Pardo o la cantante Vicky Luna. En Punta Umbría, ciudad costera de dicha provincia, se puso en marcha «Festival a orillas del jazz», que tuvo en su programa a los también andaluces O Sister!, Dorantes y Javier Ortí.

El MusicarioCadiz Festival de jazz

Qultura y el Musicario (impulsada por el músico Pedro Cortejosa) son las dos asociaciones radicadas en Cádiz que han unido fuerzas para que el Festival de Jazz de esa ciudad, que venía haciendo la primera de las dos asociaciones, haya  crecido en  la séptima edición del 2014. Asociación El Musicario, desde Cádiz, la segunda asociación que nació en la ciudad en este tiempo y la que ofrece actividades semanales con apertura a otros estilos musicales además del jazz

El Sherry Jazz Festival fue una de las nuevas iniciativas  centrada en la escena andaluza que se puso en marcha en los dos últimos años.

El Sherry Jazz Festival fue una de las nuevas iniciativas centrada en la escena andaluza que se puso en marcha en los dos últimos años.

En este periodo que intentamos trazar alrededor de la producción que nos ocupa, se recuperaron festivales «durmientes» como el de El Puerto de Santamaría que sirvió para presentar el nuevo cuarteto de Julián Sánchez y el de Sanlúcar de Barrameda, o surgieron propuestas como el Sherry Jazz Festival en Jerez de la Frontera. El contexto aquí era difícil, por presupuesto y por el absoluto dominio cultural que el flamenco sigue ejerciendo en esta ciudad, centro histórico de esta música. La falta de apoyo presupuestario para la segunda edición, por parte del ayuntamiento que lo puso en marcha, frustró su segunda edición.

 

Antonio Lizana, joven valor que aborda nuevas fórmulas en el jazz y flamenco

Nacido en San Fernando, como el Camarón, el joven Antonio Lizana aborda nuevas fórmulas entre jazz y flamenco

 

El cartel, exclusivamente andaluz, congregó nombres como los premiados por la muestra Jazzeñe de Madrid el pasado julio, los jóvenes Antonio Lizana e Irene Aranda, e incluía a también a figuras que se nutren del flamenco como Luis Balaguer, Nono García, Carmelo Muriel, Gautama del Campo y los estimulantes grupos Ruchi Manouchi y el flamenco-soul de Jazzoleá.

 

En este periodo que trazamos se puso en marcha en Granada Ool-Ya-Koo, asociación que tiene su base de operaciones en el Pub Magic

En este periodo que trazamos se puso en marcha en Granada Ool-Ya-Koo, asociación que tiene su base de operaciones en el Pub Magic

 

Como decíamos a modo de introducción en la primera entrega de este dossier, el fenómeno asociativo ha sido fundamental en la creación de la realidad actual. En Granada, que tuvo la escena más pujante de Andalucía a mitad de la década anterior  pero se vio perjudicada por la legislación contra ruidos, se puso en marcha esta Asociación Cultural que favorece intercambios con otras de la región. Su sede de conciertos es el club Magic.

 

Jazzwanted nació con el lema “se busca jazz andaluz” hace ya más de tres años, empujado por la “revolución ” que traían las redes sociales. Su imagen, de un cíclope que amenaza a un batería, pertenece al pintor Jean-Michel Basquiat

Jazzwanted nació con el lema “se busca jazz andaluz” hace ya más de tres años, empujado por la “revolución ” que traían las redes sociales. Su imagen, de un cíclope que amenaza a un batería, pertenece al pintor Jean-Michel Basquiat

 

Las redes sociales han supuesto una valiosa herramienta de propagación, concurrencia y difusión de actividad entre las distintas escenas andaluzas. El grupo de Facebook Jazz wanted nació en mayo de 2011 a raíz de un artículo, que firmó quien éste suscribe, en el que se denunciaba la situación del jazz en la región a través de un hecho sucedido a la Andalucía Big Band de Sevilla. Dicha carta-denuncia se titulaba  Jazz Proscrito  y fue publicada en la revista amiga Cuadernos de jazz. Surgió, pues,  como un compromiso que sirviera de plataforma para difundir los proyectos de los músicos andaluces y facilitar los contactos entre profesionales del sector. También, entre sus objetivos,  está intercambiar información y opiniones y publicar anuncios de la actividad de sus miembros. Más de tres años después, el grupo roza los 400 miembros y se mantiene activo como valioso intercambio de información entre músicos y agentes culturales de la región. y no sabemos si sirve de mucho o poco, pues se hace a voluntad, pero las propuestas publicadas en las redes reciben más «me gusta» que los evento financiados públicamente por organismos. Estadísticas hay.

HARRIS EISENSTADT ANDALUSIAN DAY 2 redes

El compositor y baterísta Harris Eisenstadt llegó a Cádiz y Sevilla hace tres años con un proyecto atrevido. Se trataba de dar réplica a su grupo más reconocido internacionalmente Canada Day (que publica su nuevo disco en unos meses) con músicos andaluces, de ahí que la gira, que se extendió durante cinco días, se llamara los “Andalusian Days” de Harris Eisenstadt. Se formó un quinteto y un trío que pasaron por teatros de varias ciudades, se dio una master class y formaron otros combos en el Naima Jazz Café (ver foto aquí). Entre los músicos convocados en esta aventura, que puso en contacto varias escenas del jazz andaluz y nacional, estuvieron  Pedro Cortejosa, Voro García, Arturo Serra, Jaime Serradilla o Baldo Martínez.

 

Azul y negro para Blue Asteroid Records, sello sevillano promovido por club Naima que recupera el diseño clásico de Blue Note

Ya señalamos en la primera parte que para que haya discos (en el formato que sea) deben haber sellos discográficos que los publiquen y estudios que graben la música. Pese a los tiempos que corren para el sector, en Sevilla se puso en marcha -hará año y medio- Blue Esteroid Records. Con est emargen y no sin esfuerzo lleva publicados cuatro títulos, tres de los cuales recogemos en este espacio (Intrology, del saxofonista  Javier Ortí, sale justo estos días).

La estética que establecíamos con el histórico Blue Note, haciendo una reflexión más pausada, parece ir más allá del diseño gráfico. La línea que marca la selección de Jorge Moreno, miembro fundador del club Naima de Sevilla, se mueve con soltura en los amplios principios estéticos del sello que fundó Alfred Lion en 1939. Entre Horace Silver, Freddie Bubbard y Hank Mobley, entre el disco de Jaime Serradilla a trío de piano y el sexteto de Pedro Cortejosa con guitarra eléctrica, se dan no pocos cauces de expresión en la corriente central del jazz y la sofisticación hacia la música popular que representa la modernidad de Blue Note.

Y en medio de ambos estaría el soberbio trabajo del trompetista Daniel Cano.

DANIEL CANO

 

 

 

 

 

 

DON`T TOUCH THE BLUE

DANIEL CANO QUINTET

Daniel Cano (trompeta), Pedro Cortejosa (saxo tenor), Wilfred Wilde (guitarra), Paco Charlin (contrabajo), Jesús Pazos (batería). Blue Asteroid Records

Conocí a Daniel Cano la misma tarde que se subió a tocar con Harris Eisenstadt en el café jazz Naima. Luego me diría el baterista que le gustó cómo tocaba, también lo dijo de Jaime Serradilla, con quien se entendió muy bien. El trompetista afincando en Sevilla, asiduo de clubes londinenses,  colaborador del grupo O sister! y del guitarrista Carlos Bermudo, antiguo miembro del sexteto de los Lakuntza Brothers, ofrece un trabajo rotundo en el que densidad de ideas y claridad en la exposición hacen posible jazz de muchos quilates.

Si en la primera parte ya habíamos trazado un mapa de sonidos lo suficientemente amplio y diverso, en esta segunda, con dos títulos de este mismo sello, nos acercaremos a un jazz perfectamente pertrechado en su lenguaje propio, en su tradición y su apertura. En algún punto fértil entre los años 50 del hard bop y la sofisticación fluida de mediados de los 60 en Blue Note, entre el Miles de y Tom Harrell habría que situar estilisticamente, y en el presente, esta música. El arrebatador inicio tiempos rápidos de bob y cruce de solos de Sin Trom dan paso a Changes, estupenda y moderna pieza de construcción aditiva y creciente en intensidad. El fraseo alargado y en unísonos de saxo y trompeta en el inicio de Plutón,  la pegada groove de Jesús Pazos con la guitarra funky de Wilfred Wilde y el volumen fibroso del bajo de Paco Charlin en ¿Tu siempre tienes que ser el mismo? y también en Plutón, mientras los metales dibujan líneas en suspensión, el soberbio solo de trompeta en el blues que titula el disco, la versión elusiva y hermosa de Chelsea Bridge que endereza Cortejosa con su solo y continua Cano con su entrada, un Monk distraído en la contagiosa y compleja la vez Buenordías, sonidos envolventes en y funky con especias melódicas mexicanas que sugieren, en cuarteto sin guitarra, el emparejamiento de Dave Douglas y John Zorn en Masada... el color del empaste conseguido, los tonos azulados (!que no los toquen!) contorneándose a  ritmo de funky… uno tras otro detalles de sobrado buen gusto y talento.

Jazz gozoso y sin aditivos extras, un sugestivo y sólido viaje por la memoria viva de la mejor Blue Note.

dani cano

 

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CRISIS
MEMORIA UNO
 
1. Conducción #4  13:15
2. Conducción #5  09:34

3. Conducción #8  12:28

Ivo Sans, Carlos Falanga (batería), Marc Cuevas, Alex Reviriego, Johannes Nästesjö, Nicola Lancerotti (contrabajo), Marco Mezquida (piano), Julián Sánchez, Pol Padrós, Alvar Monfort (trompeta), Darío García (trombón bajo), Aram Montagut (trombón tenor), Amaiur González (tuba), Marcel.lí Bayer (saxo alto y clarinete bajo), El Pricto (saxo alto y clarinete), Sergi Felipe, Tom Chant, Gonzalo Levin (saxos tenor y soprano), Joan Mas (saxo barítono), Luiz Rocha, Pau Domenech (clarinete bajo), Valentin Murillo, Juan Saez, Gerard Marsal (flauta), Alfonso Fernández (fagot), Joäo Silva, Gessamí Martín, Stefan Pöntinen, Javier Lecha, Alba Navarro, Violina Pauleta (violín)Alicia Dominguez, Miriam Fernández, Fina Izquierdo (viola), Jordi Claret, Margarida Mariño, Sandrine Robillard, Pilar Rueda, Ana Karent (cello)
 
Conducción: Iván González ( 1,2,3), Albert Cirera (2). Grabado en directo el 18 de junio de 2014 en el Ateneo Barcelonés. Portada realizada por Ivo Sans
La improvisación libre nace a medidos de los años 60 y se impulsa en los 70 canalizando actitudes estéticas que aunque tenían sus cimientos en las expresiones más avanzadas del free jazz, la música contemporánea y otras disciplinas plásticas (Fluxus/Cage) como la danza, el arte de acción y estilos musicales como el rock. El fluir de la creación convenientemente canalizado llegó con las conductions de Lawrence ‘Butch’ Morris.  Escuchar al maestro que nos dejó hace dos años (29 de enero) es la mejor manera de ubicar esta obra del trompetista malagueño, pues fue él el que dio forma a este sistema que se desarrolla sobre forma y estructura. Tres piezas, composiciones en tiempo real como proceso instantáneo, son las piezas que definen Crisis.

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¡¡Atención!!…uno, dos, tres… «Crisis». El malagueño Ivan González y sus gestos de conducción orquestal instantánea en el proyecto colectivo Memoria Uno, desde Barcelona.

Llama la atención la cantidad de cuerdas (violín, violas y chelos) que hay en este grupo, cuestión que condiciona el resultado y apunta modos que lo acercan al lenguaje contemporáneo basado en «masas o nubes» de sonido (Ligeti). El segundo factor que se aprecia a primera vista en esta plantilla que busca equilibrios de color y potencia es la aparición de metales y maderas de registro bajo (trombones y clarinetes bajos), que proporcionan volumen, cuerpo y empuje.
Ivan González,  que además es miembro de la Free Art Ensemble, estimulante contenedor de escenas como la barcelonesa y la andaluza que se ha visto reforzada por su colaboración con Agustí Fernández (autor de las líneas que incluye el disco), parte de un concepto integrador y expansivo. Moldea la creación colectiva como un escultor perfila el bronce, como un pintor elige los colores y los tonos. El resultado, que evita los trazos figurativos para jugar con las texturas, es conmovedor, desestabilizador y hermoso. Como un cuadro de Jackson Pollock el ruido inteligente y el fenómeno orgánico están hechos de precisión, azar e intuición en los gestos personales y colectivos.
Efusivo pero también medido sin leer papel, es «Crisis», como indica Fernández aludiendo al  origen etimológico de la palabra en chino, un principio de acción que nos conecta con la más moderna creación de nuestros días, aquélla que sintetiza corrientes de la música contemporánea y de la improvisada componiendo en tiempo real.

 

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 J. VINUESA & THE MONKEYS CO.

STANDARDS DEES 

Paul Stocker (saxo alto #3 – #4),  Eric Sánchez (trompeta y flugelhorn) , Juan F.G. Vinuesa (tenor y alto saxos),  Vania Cuenca (contrabajo y flugelhorn bajo),  José Sarrión (batería y percusión), Sergio Díaz(batería), Miguel Pimentel (contrabajo),  José Ignacio Hernández (piano), Juan Sánchez (percusión). Clamshell Records

Le cuento que voy a hacer este dossier y que cuento con su disco. Me dice que no es andaluz. Le contesto que eso no importa, si estás rodeado de músicos granadinos…Con lo que tira Granada…Allí se concibió este trabajo, el único de todos los elegidos basado en standards. Juan Vinuesa es músico de jazz e investigador del área de música contemporánea del Departamento de Música de la Universidad de Granada, donde desarrolló investigaciones en la especialidad de jazz en la segunda mitad del siglo XX. Es en este periodo donde establece su conexiones con la escena local de la ciudad de la Alhambra, que recoge aquí algunos de sus mejores músicos. ¿Entonces de dónde eres, Juan? De Albacete, contesta. Ya está, pienso, igual que el sello Clamshell, una de las noticias más estimulantes del panorama discográfico nacional de los últimos años. Se antoja «especial» esta propuesta en un catalogo dedicado a la improvisación libre…pero esto es jazz jazz, de Sonny Rollins hasta Coltrane, pasando por Monk o Dizzy Gillespie, como en el dicho, del cuerno al rabo todo es jazz aquí..

Desde Granada con amor y swing, siendo de Albacete, esta es la banda con la que el saxofnista Juan Vinuesa recupera y renueva la memoria viva de grandes clásicos de la modernidad

Desde Granada con amor y swing, siendo de Albacete, esta es la banda con la que el saxofnista Juan Vinuesa recupera y renueva la memoria viva de grandes clásicos de la modernidad

Para mí la grabación es una continuidad a mi primer disco de 2007 (junto con Vicente Espí a la batería  y Julio Fuster y Amadeu Adell al contrabajo), y al mismo tiempo un punto y aparte en mi actividad jazzística desde que volví de Copenague y a mi paso por Valencia». Claro que con una formación tan generosa y expresiva (Paul Stocker es irrenunciable) como The Monkeys Co., la cosa cambia. «Desde que me volví de Granada trabajo con dos secciones de ritmo distintas, una andaluza y otra manchega. Siempre intento tocar con contrabajistas y baterías que se entiendan, en parejas, en este caso Vania Cuenca y José sarrión (en la sección manchega) y Sergio Díaz y Miguel Pimentel (en la andaluza).

Vinuesa ha escrito unos arreglos que dan impulso renovado a estos clásicos, una lista que sólo con verla ya suscita curiosidad y asombro. En resumidas cuentas, esta lectura de standards, que se sitúan entre los años 50 y principios de los 60 y que abarca un arco que va de Duke Ellington a Ornette Coleman, dan una idea del trabajo que había que hacer. «El disco es una jam de tres días grabada en tomas completas de directo y enlatada con metodologías de los sesenta en cuanto a tomas, medios y sonido «. La frescura, el empuje y la decisión con la que se expresan los músicos, la energía final de estas versiones, diría que tienen en la escritura y la presencia de Sotocker un regusto final de Mingus y la escuela holandesa, es decir, algo muy potente y sugestivo.

Un disco que se escucha una y otra vez y que no sólo te reconcilia con el pasado, sino con el momento.

 

VERDEO

LUIS BALAGUER VERDEO QUINTETO
Luis Balaguer (guitarra española), Pedro Cortejosa (saxos tenor y soprano), Arturo Serra (vibráfono), Jose López (contrabajo), David León (batería y percusión) New Step Records, 2014

Si hay algo característico que ha construido en Verdeo (New Step Records, 2014) este artesano exquisito, meticuloso y tranquilo que es Balaguer es precisamente el juego cromático. Con una combinación instrumental única en el panorama nacional (que me corrijan si me equivoco), uniendo el sonido de su guitarra española a un vibráfono, lo que desprende este formato es un singular juego cromático que acentúa y se recrea en la belleza serena y marina que emana de estas composiciones originales.

 El Verdeo Quinteto, con Luis Balaguer, David León, José López, Pedro Cortejosa  y Arturo Serra, durante las sesiones de grabación en Granada. Frío con risas

El Verdeo Quinteto, con Luis Balaguer, David León, José López, Pedro Cortejosa  y Arturo Serra, durante las sesiones de grabación en Granada. Frío con risas

Composiciones que son instrumentales, pero podrían ser canciones, bastaría con que alguien las tarareara. Sin caer en un falso lirismo, el carácter melódico de sus temas tampoco deja huella al tópico jazz-flamenco o a la acaricia fácil. Sus títulos hablan por sí mismos… “Las Golondrinas”, “Jilguero”, “La Buena sombra”, “Velo de Lágrimas”, “Miramar”… palabras que son una confesión sobre el existir, postales de la cercanía o de aquellos veranos de la infancia en Cádiz…

Un palpitar sin prisas, una simple observancia del paso del tiempo fijada a un recuerdo o a una imagen, en la música de Verdeo hay elemento evocativo que convierte en  respiraciones a los instrumentos cuando éstos se acercan a la orilla del mar (“Miramar”)… Los músicos no son músicos, son elementos de la naturaleza, como en la música de la India…

 

PEDRO CORTEJOSA OCHO CD COVER 001

 

 

 

 

 

 

OCHO 

Pedro Cortejosa (saxos), Carlos Pino (guitarra), Juan Galiardo (piano y teclados), Paco Perera (contrabajo), David León (batería y percusión). Blue Asteroid Records-CMC

Conceder la relevancia a Pedro Cortejosa en todo lo que ha sucedido en el jazz andaluz este tiempo -y ya antes, cuando todo estaba más atomizado- es hacer justicia. Cuenten si no las veces que aparece su nombre en estas líneas. Pero por encima de esa presencia focalizada en distintos proyectos, acaso sea su personalidad creativa, inquieta, insaciable, lo que hace de él una figura fundamental y le coloca, pese a su veteranía, en la cabeza de las ideas más nutritivas. Comentamos este trabajo y ya tiene dos mezclándose, uno a dúo de improvisación electroacística con David léon y otro en quinteto que se llamará 12 días, «otro experimento sin pretensiones de ser disco» que fue tomando forma casi sin querer: se marcó como objetivo escribir una composición o al menos unas anotaciones basadas en su actitud emocional de ese día. Cuando se completó el número surgió la idea de grabarlo en un solo día y sin ensayos. «Y puede que sea mis trabajo más maduro», apunta.

Incluso para los que creemos saber de lo que es capaz, basta los primeros compases de este disco para desmoronar cualquier pretensión preconcebida del sonido. «Ocho» es un trabajo exquisito. Y cuando se usa este adjetivo se hace con todas las consecuencias. Es jazz y no es jazz. Es refinación, diría que por encima de todo es destilación de sus trabajos previos y al mismo tiempo un paso más. Lo que más me gusta de esta música es el cuidado por el detalle, el color instrumental que ha conseguido y esas cadencias envolventes y sugestivas. Y luego, además de ese elemento formal, está la construcción de un estilo. Por eso decíamos en la introducción sobre el sello Blue Esteroid que había conexiones – o mejor filtraciones- del sonido Blue Note.

Foto con Ocho

El grupo de Pedro Cortejosa en «OCHO» con Paco Perera, David León, Jorge Moreno (responsable del sello Blue Asteroid Records), Pedro Cortejosa, Carlos Pino y Juan Galiardo

Para llegar hasta aquí, haciendo un poco esa labor que nos obliga una profesión hecha también con microscopio más que telescopio, el saxofonista gaditano ha tenido experiencias previas que diría le han conducido, igual de manera puramente intuitiva, a la construcción de este interesante sonido.  Entre el cuarteto acústico y el trío eléctrico de saxo en Simetrías, el músico recupera el formato de quinteto con saxo y guitarra. El esclarecedor título Song Book Trío, en el citado Simetrías, no sólo fue el inicio de una fructífera alianza que sigue en Corleone con el versátil, imaginativo y musculoso baterista y percusionista ceutí David León, también significó en las melodías un mensaje de canción y en el sonido una búsqueda por la hibridación acústica y eléctrica. Dos conceptos que aquí se presentan de manera más naturalizada y suave en el emparejamiento de Juan Galiardo y Carlos Pino reforzado por  el sutil trabajo de Paco Perera.

Los números son más que números, esconden relaciones no visibles y cierta simbología mágica…»OCHO» empieza y termina en «o»…Otra Simetría colgada de un amuleto que inspiró con sus agujeros ondulantes al cruzarse esta visión. «OCHO», una síntesis y un paso nuevo del mejor Cortejosa en el valioso Trivio. Pasajes de refinación y gusto. Blues, jazz y pop mezclados en sus justa medida.

Gira de presentación de «OCHO» por Andalucía

Portada de “UNO”, en el pie de imagen la ilustre nómina de colaboradres

Portada de “UNO”, en el pie de imagen la ilustre nómina de colaboradres


 

 

 

 

 

 

 

 
 UNO

Ernesto Aurignac Orchestra

Ernesto Aurignac (saxo alto, composiciones y dirección), Perico Sambeat (saxo soprano y alto), Enrique Oliver (saxo tenor), Julián Sánchez (trompeta y fliscorno), Toni Belenguer (trombón), Fernando Brox (flauta), Maripepa Contreras (oboe y corno inglés), Pau Domenech (clarinete bajo), Lorena Fernández (trompa), Javier Cámara (trompa), Martín Meléndez (chelo), Tiziana Tagiani (arpa), Jaume Llombart (guitarra), José Carra (piano y Fender Rhodes), Dee jay Foster (contrabajo), Ramon Prats (batería), Carlos Cortés Bustamante (percusión), Gerardo Núñez (guitarra flamenca), Carme Canela (voz).

Círculo de UNIDAD…Grabación de «UNO» el verano pasado en Barcelona

Monumental trabajo para gran formato y secciones que incluyen a maestros tan indiscutibles como Perico Sambeat, Jorge Pardo, Carme Canela, Gerardo Núñez y  Carles Benavent con otros que se abren paso como Julián Sánchez, Ramón Prats, Dee Jay Foster, Jose Carra, Enrique Oliver, Carlos Cortés o Jaume Llompart. Un contexto orquestal en el que caben vientos de metal como trompa o de cuerda como cello y arpa, además de percusión afrolatina.

El proyecto es sumamente ambicioso, tanto en lo musical como en la producción,  como imaginan viendo esos nombres… A primera vista, centrándonos en el grupo instrumental, el empaste que se pretende conseguir resulta interesante. La combinación de un conjunto de medio formato de jazz (base rítmica con piano y guitarra eléctrica, percusión, tres saxofones, trombón y trompeta) al añadir tres trompas, oboe, clarinete bajo, chelo y arpa es enormemente expresiva si se le saca provecho.

Los estilos que definen este proyecto, desmintiendo al título, no son “uno” ni es sólo jazz, son múltiplos de sí mismos de ahí el enfoque de orquesta mixta que contiene elementos tan distantes como percusión afrolatina y arpa, que puede sonar a Coltrane, a Stravinsky, a Mancini, a bolero o a bebop. UNO, dice su autor, tiene la intención de que «ninguna parte, ningún miembro de este organismo prevalezca o fuera más importante que otros».

Por fin Aurignac tuvo su premio al llenar el Teatro Cervantes de su ciudad el pasado 4 de noviembre con este gran proyecto. En estos días se publica el DVD de dicho concierto.

Sesión de grabación de UNO, dirección a cargo de Julián Sánchez

Sesión de grabación de UNO, dirección a cargo de Julián Sánchez

© Jesús Gonzalo, 2015




Excelente cosecha de jazz andaluz en 2014 (Parte 1ª). Por Jesús Gonzalo

Ha llevado su tiempo ofrecer este dossier sobre la producción andaluza que se publicó en disco en 2014, posiblemente el primero que se escribe en revistas digitales y puede que también en papel. La razón de que sea esta región la elegida y no otra se debe exclusivamente a que al ir juntando todas estas publicaciones advertimos, mes a mes, título a título, que la calidad y variedad de estos proyectos estaban lo suficientemente contrastadas como para dedicarles este señalado espacio. Debido a su extensión, hemos dividido la entrega en dos partes, llegando la suma total de títulos comentados, uno a uno, hasta doce.

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Descalzos…Los zapatos del grupo Gabacho Maroconnection tras recorrer la geografía española durante todo el año

Para que todos ellos coincidieran en un solo año se han dado ciertas condiciones o situaciones de las que se hace necesario dar unos apuntes. En apenas dos años, desde que salieron los destacados discos del guitarrista Carlos Bermudo en Dreams, Simetrías de Pedro Cortejosa o el último trabajo de Sindicato Ornette han cambiado algunas cosas…

Las asociaciones son la figura jurídica que adoptan la mayoría de las propuestas. Esta forma colectiva, en la que suelen sobresalir una o dos personas, se ha consolidado y prácticamente las ocho provincias andaluzas cuentan con una e incluso dos de ellas. Los objetivos fundamentales de estas asociaciones son ofrecer una programación continua y una plataforma formativa. Algunas llevan ambas iniciativas más allá para constituir una Big Band.

©Elena Márquez

Ivan González dirige a una orquesta de 40 músicos en un trabajo en forma de «conductions»  que reúne a improvisadores de la escena de Barcelona

Si la escena de Málaga es la que cuenta con mayor repercusión formativa, por nivel de profesorado y número de alumnos, aunque no cuente con una programación al mismo nivel, es la de Clasijazz de Almería, por volumen y variedad de estilos y disciplinas, la que ha conseguido consolidar un cartel único todo el año, moviéndose entre la ópera y la improvisación libre. Del lado de la formación y concierto internacional es el ciclo Jazz en Alahurín de la Torre (Málaga) con XI ediciones la cita más destacada. Mientras se extienden programaciones continuas por el resto de asociaciones, también éstas empezaron a organizar festivales, caso de la de Sevilla o el Jazzfest de Cádiz, que crece uniendo fuerzas entre dos asociaciones locales y ofreciendo un cartel dedicado a músicos españoles y andaluces. Mientras, en el festival de Málaga, se dio la oportunidad de estrenar dos proyectos pertenecientes a jóvenes músicos de la ciudad: José Carra y Ernesto Aurignac.

Ernesto Aurignac en la presentación en el Teatro Cervantes de Málaga de «UNO», el proyecto más ambicioso del año

Para que se publiquen discos tiene que haber sellos discográficos. La creación en apenas año y medio de Blue Asteroid Records (fomentada desde el Jazz-Café Naima, cuyo cumpleaños aquí celebramos y cuya web estará pronto disponible) y Corleone hacen posible poner a disposición de los aficionados esta producción editorial. Los clubes como el citado Naima siguen siendo sedes de jazz en directo y de contacto con el público. Cierto es que los recursos de los que hablamos – siempre privados- son limitados. Sin estudios de grabación es complicado que las ideas se materialicen. Los hay y han aumentado su actividad. Destacaríamos dos, en el Palmar de Vejer (Cádiz) está el Trafalgar estudio y en Granada el FJR.

 

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Pedro Cortejosa, nombre clave del jazz andaluz, sigue siendo uno de los músicos más activos. El saxofonista  se unió al percusionista David León en el proyecto  cultural y discográfico Corleone

Espejo de una realidad basada en el esfuerzo personal y colectivo, en la autogestión y una ilusión no carente de tropiezos y obstáculos aún mayores en tiempo de crisis, este dossier toma el pulso de una creación en alza. Una realidad que contrasta con tiempos pasados de escenas más desperdigadas y menos nutridas pero que mantienen algo en común con un presente reforzado pero sin ayudas: no aparecen logotipos de organismos públicos alguno en las contraportadas de cada disco.

Seis primeros discos…

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Tomate, Trío y Cebolla: Canta a Bola de Nieve

Javier Galiana (voz y piano), Jose López (contrabajo) Juan Sainz (batería).
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Se dice que el Malecón de la capital cubana fue trasplantado del de Cádiz. Por más agradable sorpresa que sea este proyecto, más necesario es si cabe que aparezca en estos tiempos grises y desesperanzados Tomate Trío y Cebolla… “La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz La Habana con más salero…” Bola de Nieve (Guanabacoa, 1911) resucita en la “Tacita de plata” con todo su caudal expresivo. Se diría que en esta lectura más matizado por la ligereza y la alegría que por el arrebato melodramático de sus letras más apasionadas por el desamor.

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Sopla viento de levante en día soleado. Tomate, trío y Cebolla en Cádiz, con Javier Galiana, Juan Sainz y José López

No ha debido de ser sencillo trasladar a trío de jazz ese particular mundo de un entertainer “chic” de alta sociedad internacional pero de estirpe negra como Bola de Nieve. Ayuda, como nos cuenta Javier Galiana, humorado pianista y cantante que da réplica al personaje y aporta todos los arreglos, tener la impresión de “verle la cara cuando canto”… Y añade “no es cantar la melodía o los acordes, es meterse en la canción. Tiene algo de teatro pero Bola es más músico que actor”… Nos cuenta Javier que cuando era niño, en la ducha, tarareaba alguna de estas letras que ya a su madre le ponía “los pelos de punta”.

Pero esas canciones de “cuando te ha dejado la novia”, como Vete de mí, ¡Ay amor! o Tú nunca comprenderás, no han sido las elegidas en este repertorio del autor cubano. Aquí se celebran, sería el verbo adecuado, clásicos agraciados con la chispa de la picaresca y de la ternura, del chisme y del chiste, como El botellero, Manué, Babalú, Chivo que rompe tambó o Messié Julián y se han incorporado piezas que no han sido muy versionadas. El trío es el andamio para darle forma, todos aportan en esta revisión de jazz que pone especial énfasis en las formas de bolero y rubato.

Juan Sáinz -a la batería- ayudó a construir rítmicamente un legado que teniendo esencia cuban, modos cultos y de bolero se escapa de los patrones rítmicos alrededor del son. José López al contrabajo tiene aquí una labor fundamental para reforzar el lenguaje jazzístico de esta música, y lo hace no sólo rítmicamente sino también desde la melodía, usando el arco en varios momentos. Auqnue bien es cierto que compartir con Galiana una experiencia con el grupo La Canalla hace de este desembarco en el cancionero del músico cubano algo más cercano.

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Colores tropicales, los de Javier Galiana dando réplica  al genio  inimitable  de Bola de Nieve

Empezó a estudiar música porque a su tía abuela había recibido esa indicación de los Orishas. Pianista de altura romántica, entre Chopin y Rachmaninov, cantante y narrador sin igual, negro «social» de corazón y piel… “…Ay que este negro ya no pué viví sin su tambó…”, entre Ava Gadner y los cantos yorubas, mucho arte gaditano, con su ingenio carnavalero, sabor y cimientos musicales amplios, tiene este necesario trabajo que dibuja sonrisas y te hace la vida más sencilla.

Julián Sánchez New Quartet

Julián Sánchez New Quartet

Julián Sánchez (trompeta), Marco Mezquida (piano), Bori Albero (contrabajo), Ivo Sans (batería).
Whatabout Music

Julián Sáchez es uno de los músicos más completos de su generación, además de tener una mente siempre atenta a nuevos retos y en constante crecimiento. Su carrera, por citar dos polos estéticos entre el flamenco y la creación libre, se extiende de Miguel Poveda a Agustí Fernández… Para este cuarteto de jóvenes talentos, teniendo a Barcelona y la Esmuc como segundo eje (Marco Mezquida, Bori Albero, Ivo Sans), el músico granadino se distingue del resto de sus proyectos más exigentes y avanzados, como la FAE y otras colaboraciones con trompetistas como Ivan González para sumergirse en una dimensión melódica amplia y fluida, que desprende plenitud y sutileza.

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Marco Mezquida, Julián Sánchez, Bori Albero e Ivo Sans en directo en el Puerto de Santa María

Es en este contexto definido por una respiración teñida de nostalgia y de cierto júbilo interior que podrán sugerir el profundo y vibrante lirismo, el gusto por la intensidad melódica sostenida, de Enrico Rava y Tomasz Stanko. Sorprende, pues, descubrir afinidades con el sonido clásico de ECM trasladado a la personalidad del presente y matizada por elementos de folclore hispano-andaluz. Por todo ello, en sus momentos iniciales, nos puede recordar el cuarteto nórdico de Keith Jarrett, al verse unidos folk, blues y modernidad melódica, teniendo como instigador y fuelle al piano de Marco Mezquida.

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SUPTNIK TRIO

 

 

 

 

 

 

 

Hidden Forces Trio: Crows Are Council
Gustavo Domínguez (clarinete bajo, clarinete y didgeridoo), Marco Serrato (contrabajo), Borja Díaz (batería).
Clamshell

Tejero / Serrato / Díaz: Sputnik Trío
Ricardo Tejero
(saxos), Marco Serrato (contrabajo), Borja díaz (batería).
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Decía el trompetista Julián Sánchez, nuestro anterior protagonista, en unas declaraciones a prensa que no podía ser lo mismo hacer improvisación libre en Berlín que en Sevilla. Totalmente de acuerdo, pero no es algo imposible, al menos lo desmienten esta alianza de dos jerezanos y un sevillano. Quizá por ello sea éste el grupo más singular que hay en Andalucía, una tierra donde el free jazz y derivados extremos del rock no es algo habitual encontrar. Su propuesta no deja margen a la duda de una expresión abigarrada, tensa y ruidista, con detalles melódicos y atmosféricos que aparecen como accidentes en medio del tórrido camino. Un camino construido desde la improvisación libre y la herencia de Peter Bröztman, impulsada por Ken Vandermark con sonido rock garage en Spaceways Inc. & Zu y que hoy tendría como principal exponente y referencia de este sonido crudo y aguerrido de free-metal, a The Thing (Mats Gustafsson, Ingebrigt Håker Flaten, Paal Nilssen-Love).

Tras Topus, su debut internacional para Bruce`s Fingers en 2013, un disco con una estructura más compositiva, dan el salto al sello Clamshell que se centra en planteamientos evolucionados del free y la música contemporánea través de la libre improvisación. Dos miembros de este conjunto, Marco Serrato y Borja Díaz ( batería también de grupos como Orthodox y Blooming Latigo)  junto con Ricardo Tejero en la posición de Gustavo Domínguez, extienden la creación en el la banda que da nombre al  Spunik Trio, que también publicó trabajo en 2014.

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«Fuerzas ocultas»  y oscuras también, título tras el que se esconden Gustavo Domínguez, Marco Serrato y Borja Díaz

 

Crows Are Council, con títulos en inglés que reflejan su proyección exterior, aborda con más contundencia y sonido agresivo la idea, dando un mayor protagonismo al clarinete bajo e introduciendo didgeridoo, además de hacer un mayor uso del arco en el contrabajo (Ingrebrigt Haker Flaten). Son los espacios sostenidos de respiración más abstractay menos furia, combinando tejidos figurativos de expresividad atonal, los que descubren la solvencia instrumental y tímbrica emanada de la música clásica contemporánea o, dentro del jazz, a Jimmy Giuffre.

Potente y sutil, en línea de vanguardia entre free jazz, rock y música contemporánea, signo de modernidad internacional, este trío sevillano-jerezano es punta de lanza de la creación instantánea y colectiva más interesante.

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José Carra: El Camino

Jose Carra (piano), Beatriz Pessoa (voz), Enrique Oliver (saxofón y clarinete bajo), Romeu Tristao (contrabajo), Joao Lopes Pereira (batería), Carlos López (percusión). Sección de cuerda: Mario Navas, violín I (solista), Javi Gregori, violín I, Lorenzo Triviño, violín I, Sergio Martínez, violín II, Sara Muñoz, violín II, Ana María Navarro, violín II, Francisco José Fernández, viola, Ana González, viola, Alejandro Martínez, violonchelo, César Jiménez, violoncheloAlejandro Escalera, palmas y nudillos.
Producido por Jose Carra y Antonio Romero
Romero Music Spain

El proyecto, que se presentó el pasado noviembre en el Festival de jazz de Málaga, se concibe sobre una estructura en quinteto (jovencísimos músicos portugueses) más set de percusión, con dos elementos centrales que son la voz de Beatriz Pessoa (sin letra, recitando líricamente las notas) y el saxo tenor de uno de los mejores: Enrique Oliver. La música se inicia con una voz en off recitando un poema que sirve de introducción, uso de voz declamada en femenino que nos recuerda al teatro y sobre su mensaje a una conexión directa con el fenómeno romántico. Esta anunciación es el punto de salida a un “Camino” que queda descrito en una narración hecha de distintas paradas o distintos pasajes melódicos. El conjunto de cámara empuja y sostiene, subrayando más si cabe, los planos sentimentales de la música.

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José Carra, el pianista Malagueño, emprende con «El Camino» una búsqueda entre la música académica y el jazz lírico

Carra se entrega a la sensibilidad melancólica del primer Brad Mehldau, al deleite romántico en una narración evocativa que acerca el planteamiento a la música programática, desprendiendo en su recorrido una mezcla de emociones aéreas y motivos repetitivos que sugieren entre ambos cierto matiz pop. Recogimiento poético.

 Jaime Serradilla Trio En El Fondo

Jaime Serradilla Trío: En el fondo
Roger Mas (piano), Jaime Serradilla (contrabajo), Joe Krause (batería). Blue Asteroid Records

Es el único disco de esta lista que se registró en un concierto en directo. Dato que condiciona el resultado registrando y trasmitiendo la cercanía y complicidad del público presencial y del oyente de ahora. Serradilla es uno de los nombres fundamentales de la escena Sevillana. Justo en el centro de esa ciudad, en la Plaza del Duque, frenteal Corte Inglés tuvo lugar este concierto, uno de los tres que dio junto a los catalanes Roger Mas y Jo Krause.

La labor que lleva acabo el contrabajista tiene en la pedagogía musical uno de sus objetivos. En el Club Naima, cuyo cumpleaños aquí celebramos, su actividad en vivo aúna creación y crecimiento musical enfocado desde la lectura o, quizá mejor, indagación sobre standards. Ello viene reafirmado por un esquema de exposición, desarrollo solista y recapitulaciones con puentes y cambios métricos entre bebop, baladas y latin. Terreno abonado en la corriente principal hecho de temas originales que, no obstante, se desenvuelven por un clima que lo conecta con ellos pero dando un paso hacia una modernidad que sugiere a Kenny Barron.

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Roger Mas, Jaime Serradilla y Jo Krause en el directo en Sevilla que dio pie a este trabajo en disco

Con un mensaje veraz y cálido, que tiene también momentos álgidos en los solos de Mas y Krause, es éste un disco que celebra un encuentro fluido en torno al jazz sin más aditivos que el diálogo a tres bandas.

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Gabacho Maroconnection: Bissara
Hamid Moumen (voz, guembri), Jawad Jadli (percusión, canto), Fred Faure (percusión, n’goni), Charley Rose (saxo alto), Antonio Lizana (saxo tenor, voz), Willy Muñoz (teclados), Eric Oxandaburru (bajo), Vincent Thomas (batería). Grabado en Granada en septiembre de 2013.
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Gabacho Maroconnection, grupo con apenas un año y unos meses de existencia, ha sido sin duda alguna el acontecimiento musical del año, por número de conciertos por toda la geografía española y algunos en el extranjero, por el recibimiento de los medios y del público. Proyecto con un pasado previo que también, como nuestro primer disco seleccionado,  echó a andar en Cádiz. Un trabajo colectivo en donde las personalidades ,más acusadas en el instrumentista jazzístico, quedan diluidas en este viaje por las músicas de raíz y las aportaciones de todos sus miembros.

Medido e infalible equilibrio entre estructura, color y ritmo, el formato que reúne GMC, que recoge en todo su potencial este disco, redunda en una expresividad híbrida compaginando sonidos que citan a Joe Zawinul, Avishai Cohen o Gnawa Diffusion, es decir territorios de sofisticación y ritualismo que nutren tanto a la world music como al jazz de sus orígenes. Porque este proyecto, coincidiendo sus miembros en la escuela Musikene de San Sebastián, nació como el quinteto Gabacho Connection antes de rebautizarse de este modo en Jadida (Marruecos). Bautizo con sopa de habas secas, que es lo que significa Bissara, plato popular en todo el Magreb.

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Gabacho Maroconnection y sus alfombras voladoras, las que les han llevado a ser uno de los grupos con más conciertos del año pasado

Grupo interracial franco-hispano-magrebí que entusiasma e invita a bailar, aunando elementos renovados en la fusión musical, coreografías y ritual gnawa a partes iguales. Y, sobre todo ahora, enviando un mensaje de convivencia entre civilizaciones.

© Jesús Gonzalo, 2015




Historia de un club de jazz en Sevilla, el Naima cumple 18 años. Por Jesús Gonzalo

Historia de un club de jazz en Sevilla

 

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El Naima Café Jazz de Sevilla cumple 18 años

 

El club Naima está bien situado en Sevilla. Localizado entre las calles Conde de Barajas, que pertenece al Barrio de San Lorenzo, uno de los epicentros cofrades de la ciudad, y la calle Trajano, que justo nace unos metros antes al girar a la izquierda en la Alameda de Hércules, espacio de ocio social e ideológicamente bastante distanciado de lo que significa la Semana Santa. En medio de ambos mundos, así de entrometida es esta música, tenía que abrir, ya hace 18 años, un club de jazz…

De estos sitios y de esta música de «gente bohemia», como manda el tópico, se dice y escribe lo mismo. Que si son lugares humeantes (hace tiempo que ya no), oscuros, con música que sólo entienden los músicos y un público con cara de intelectual y estudiado desaliño…En fin, tópicos para definir una atmósfera decadente que ha sido retratada mil veces en su iconografía en blanco y negro o llevada al cine en películas como «Round Midnight» (Bertrand Tavernier, 1986), con el genio enfermizo que protagoniza en algún lugar de Europa, entre Bélbica y Dinamarca, el gran Dexter Gordon. Mitos y tópicos alimentados por las leyendas de «Bird», Chet Baker, Billie Holiday o Miles Davis, cuya autobriografía comienza rememorando un concierto que tuvo lugar cuando era un adolescente en un establo cerca de San Luis, donde vio por vez primera a los genios del bebop juntos, Parker y Gillespie. Saliendo de los primeros sitios en el Storyville de Nueva Orleans, lumpen donde la música se codeaba con prostitución, drogas y juego de cartas,  ahí lo tenemos, un establo, primer club de jazz…

La realidad siempre suele ser bastante más compleja, sobre todo porque cambia. Y eso fue lo que le sucedió a esa esquina sevillana donde confluyen dos barrios tan distintos. El jazz, para ser un poco más precisos que cualquier habladuría, es básicamente un deporte de riesgo. A cualquier nivel o actividad con que se le relacione. No se rían, va en serio. De hecho es una de las decisiones más atrevidas y serias, sin dejar de lado cierta ironía, que alguien puede tomar en un determinado momento de su vida. El momento en que esta música te atrapa.  Lo que le sucedió a dos jerezanos, otra gran paradoja frente al flamenco reinante, cuando decidieron fundarlo. Jorge Moreno y Carlos Rivas, jerezanos sin montura ni solera, van y le ponen al nuevo local el nombre de un tema de John Coltrane, el que dedicó a uno de sus dos grandes amores: «Naima».

Historia y alrededores

Como se imaginan, y bien lo saben en el Café Central de Madrid y en otras muchas partes del mundo, un club de jazz no es precisamente un negocio de éxito masivo asegurado, aunque siempre da lustre, aquí, en Copenhague, París o Tokio…Suelen ser lugares pequeños y acogedores que con el tiempo han ido creando su propio clima. Todo aficionado al jazz debe conocer los nombres de los históricos Birdland, Village Vanguard, Minton`s , Five Spot o ese tan acogedor que cerró hace unos años llamado Bradley`s. En Europa sigue el danés Jazzhaus Montmartre, el Jamboree en Barcelona y en el París intenso de Julio Cortázar y Boris Vian los hubo, aunque ahora ya nada conserve el encanto que los escritores saborearon en Le Caveau de la Huchette si vamos al comercial Paris Jazz Club…

Pequeños en su mayoría, cálidos pese aparecer incómodos, los clubes de jazz siempre han tenido más pinta de refugio ante la amenaza exterior que de servir a la conspiración. Ahí están los neoyorquinos Birdland, Village Vanguard, el desaparecido, forrado de madera, Bradley`s, desde hace un tiempo el muy reducido pero prestigioso Cornelia Street Cafe, también el Naima en Sevilla lo es...

Pequeños en su mayoría, cálidos pese a parecer incómodos, los clubes de jazz siempre han tenido más pinta de refugio ante la amenaza exterior que de servir a la conspiración.  Así que llegar a 18 años supone muchos esfuerzos y sinsabores y algún que otro milagro que no asignaremos a San Lorenzo… Aunque, claro está, ellos no han sido los primeros en dar el paso. Sin contrastar todo lo que hubiese sido posible con más tiempo y ayuda, podría señalar que sí existieron el club de la calle Sol, «tugurio» habitado en su nocturnidad por fumadores empedernidos, periodistas y otras especies… Existió el Blue Moon, en Nervión, al que José Antonio Maqueda «Pitito» cambio el nombre para llamarlo Jazz Corner y llevárselo a las inmediaciones de la Avenida de Kansas City. Y cerca, en Dos Hermanas, mantiene su puesto de más veterano en la zona el Soberao Jazz.

El Naima, decía, empezó como suelen hacerlos los clubes de jazz, con música en directo, con jam sessions, que son la expresión más espontánea y también la más onanista del jazz. Para que se produzcan debe de haber un escenario y un montón de músicos tocando distintos instrumentos.  No duró gran cosa esa iniciativa original por aquéllo del ruido ambiente y ese tipo de oleadas de limpieza acústica que nunca acaban con la verdadera contaminación de ruido… Campañas políticas, ya saben, van y vienen. Eso hizo virar el rumbo del negocio hacia un diseño de interior más cuidado, que vino acompañado de sus ya famosas camisetas (aún creo que mantienen la de la trompeta de perfil) y una música que salía por altavoces con calidad en todos los sentidos. El Naima pasó de ser un incipiente club a conformarse con tener que ser un «Jazz Café».

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Una tarde cualquiera

El Naima tiene un horario que va de la hora del café (o té, que lo hacen muy bueno con hierbabuena) a las 16 horas hasta el cierre, de madrugada. En cierto periodo de estos 18 años, que no he podido disfrutar desde el principio, he ido convirtiéndome en un tipo que pasó de la noche al día. Así que yo prefiero ir al Naima por las tardes, cuando, sobre todo ahora en invierno, todavía hay luz solar. Lo bueno de este local es su localización entre dos calles, en una esquina, con dos accesos de entrada, y sus ventanales, con la serigrafía del nombre esculpida en ellos… La luz macilenta de esta época del año hace más acogedor si cabe su interior. Además, para dar más pistas al buen aficionado, la música se escucha bastante mejor a esas primeras horas de apertura, cuando hay menos público. Con la llegada de la oscuridad el color del local cambia, aunque desde la calle, con sus farolas típicas de luz amarillentas, hace penetrar en el interior un color familiar, con esa gama de amarillos tan de Sevilla. La noche dibuja sombras en el espacio e invita a cierta penumbra cómplice que se abraza a la música en directo.

Como decimos, y pueden ver en la foto de más arriba, es un lugar pequeño, con una barra de madera en semicírculo y unas cuantas mesas que se amplían a una pequeña terraza exterior, preceptiva por obligación para los meses de calor y como zona de fumadores. Si la barra es la orilla de todos, algunos encuentran acomodo en esas mesas que parecen pequeñas islas, que a veces cuesta conquistar y otras aguardan serlo pacientemente. El pequeño territorio intermedio es el del tránsito, es donde el tiempo en el Naima parece no cobrar importancia, pero en realidad es desde donde puedes observar todo lo que sucede.

 

Cuadros del pintor Manolo Cuervo en una de las paredes del Naima Jazz Café

 

Su sello distintivo, además del jazz, es su cálida y colorista decoración, que se fue haciendo con el tiempo. Y sigue ahí, de unos años ahora reforzada por los grandes lienzos del pintor Manuel Cuervo, que antes vivía en ese mismo barrio. Son las suyas unas pinturas a medio camino entre pop art, collage y diseño gráfico.  Las camisetas se ven ahora colgadas de perchas al lado de la barra, a la derecha de la puerta que conduce a los servicios; han aumentado el número, el color y los motivos. Sirven de promoción del local y son su seña de identidad. La música enlatada ha dado también paso a la pantalla y los vídeos. En cuanto a estilos, el Naima siente predilección por las novedades y las músicas hermanadas con el jazz: modernidad sin perder la cabeza. El baile en un espacio tan reducido y con predilección por la intimidad de las mesas resulta complicado. No era ni es costumbre poner peticiones del público, a no ser que alguien más pesado de lo normal insista… Disponen de una vitrina para venta de discos selectos, ahora mayormente andaluces pero recordamos las lujosas series del sello francés Label Bleu o Winter & Winter tras ese cristal… Desde hace un año, hablando de discos, el Naima se ha lanzado a la producción musical de autores andaluces afincados entre Sevilla y Cádiz a través del sello Blue Asteriod Records, que cuenta ya con cuatro títulos que aquí comentaremos.

 

Foto colectiva durante la visita que hizo Harris Eisenstadt en su gira Andalusian Days por Cádiz y Sevilla, tomada esa misma mañana tras la master class que dio en el club Naima. De Izquierda a derecha: Daniel Cano, Jaime Serradilla, Jorge Moreno (cofundador del club), Pedro Cortejosa, Harris Eisenstadt, Carlos Bermudo, Arturo Serra, Vorto García y (abajo) Leandro Perpiñán y Jesús Gonzalo

Foto colectiva durante la visita que hizo Harris Eisenstadt en su gira Andalusian Days por Cádiz y Sevilla, tomada esa misma mañana del 3 de febrero de 2012, tras la master class que dio en el Naima. De Izquierda a derecha: Daniel Cano, Jaime Serradilla, Jorge Moreno (cofundador), Pedro Cortejosa, Harris Eisenstadt, Carlos Bermudo, Arturo Serra, Voro García y (abajo) Leandro Perpiñán y Jesús Gonzalo

 

Café, club y viceversa

Tras una frustrada apertura de una segunda sede en la cercana localidad de Mairena del Aljarafe (se trataba de otro local con personalidad propia e incorporaba conciertos), justo cuando se asomaba la crisis que aun aprieta, en octubre de 2011 el Naima recuperó la música en vivo como reclamo de clientes, compaginando su identidad como café. En estos años la medida ha cuajado, fortaleciendo al local y convirtiéndole en escenario de referencia en la ciudad. En el impulso de la programación en directo tuvo una gran implicación el contrabajista (ya multiinstrumentista) Jaime Serradilla, que comenzó tímidamente a trío junto al guitarrista Carlos Bermudo con uno o dos conciertos a la semana, luego con el Two Feels Jazz Duo y Jazz by Hart. Más adelante, en un grupo  dirigido por el guitarrista Toño Contreras, con la batería de Nacho Megina y el contrabajo de Serradilla, se dio un paso más atrevido con la fundación del aún activo The Jazz Lab («laboratorio» sin arreglos previos y creación espontánea) que se amplió a un «Juke Box», sistema por el que el público puede pedir un tema a cambio de que «inserte» una moneda. Otro paso definitivo para reforzar la programación fue recuperar las jam sessions que desde hacía años venía haciendo los domingos en la Alameda de Hércules el histórico músico local (contrabajista que aquí gusta de tocar los teclados) Manuel Calleja. En toda esta escena, son los standards los que marcan la pauta, aunque tímidamente empiezan a aparecer composiciones propias.

En la actualidad Serradilla (arriba en la foto al contrabajo junto a Daniel Cano a la trompeta) ha cedido protagonismo a otros músicos pero mantiene un puesto señalado los miércoles con su nutrida y variada formación  International Company (Rafa Núñez, Rafael Ayuso, Thomas Berensen, Chema Tornero, Gabriel Valiente, Daniel Abad, José Miguel Reina o Mateus Prado),  plataforma entre combo formativo y creación en vivo. Todo lo dicho, y el esfuerzo colectivo, han hecho posible consolidar una actividad diaria y pasar a ser sede de pequeñas muestras-festivales como la dedicada al Swing o también para la presentación de libros tan señalados como «Fruta Extraña», antología de «Casi un siglo de poesía española del jazz», escrita y recopilada por el profesor Juan Ignacio Guijarro. Otros músicos cuya aportación ha sido fundamental en la intensa actividad alcanzada por el Naima estos pocos años han sido Javier Ortí, Daniel Cano, Carlos Bermudo, Leandro Perpiñán, Jesús Maestre (más por cliente) o  grupos como Oh Sister!, Urban Gospel, Van Moustache o Nat`n Jazz Quartet.

El día del cumpleaños, celebrado durante todo el último fin de semana de noviembre, se invitó al trío del pianista malagueño José Carra, que ya había pasado con éxito por aquí con el dúo que mantiene con Arturo Serra. Vibrafonista que tocó aquí junto a Serradilla, Pedro Cortejosa y Daniel Cano, en 2012, acompañando al compositor y baterista canadiense Harris Eisenstadt, músico considerado entre lo mejor del jazz avanzado de Nueva York.

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Quizá fuera Miércoles Santo aquella tarde. La verdad es que nunca me interesó saber el recorrido de los pasos de Semana Santa, grave error cuando vives en una ciudad en la que puedes ser aplastado o atrapado durante horas… Estaba en el Naima. Me sorprendió ver subir la procesión tomando la calle Trajano. Aún resonaban los acordes de un piano, quizá fuera el de Kenny Barron, cuando se hizo el silencio… Desde los ventanales del café penetraba el sonido de la procesión y del gentío tomando posiciones. Miré hacia dentro y vi que estaba vacío, me había quedado solo. Sentí ese instante en el que el jazz de la esquina entre San Lorenzo y la Alameda de Hércules calló a modo de respeto. Capté entonces la verdadera atmósfera de un club de jazz en Sevilla.

© Jesús Gonzalo, 2014