JazzX5#083. Stranahan/Zaleski/Rosato: Forecast [Minipodcast]

Por Pachi Tapiz.

“Forecast”. Stranahan/Zaleski/Rosato: Live at Jazz Standard (Capri Records)
Colin Stranahan, Glenn Zaleski, Rick Rosato

Tomajazz: © Pachi Tapiz, 2019

JazzX5 es un minipodcast de HDO de la Factoría Tomajazz presentado, editado y producido por Pachi Tapiz.
JazzX5 comenzó su andadura el 24 de junio de 2019.
Todas las entregas de JazzX5 están disponibles en https://www.tomajazz.com/web/?cat=23120.




JazzX5#072. Kind Folk: Landmarks [Minipodcast]

Por Pachi Tapiz.

“Landmarks”. Kind Folk: Why Not (Fresh Sound New Talent)
Kind Folk: John Raymond, Alex LoRe, Noam Wiesenberg, Colin Stranahan

Tomajazz: © Pachi Tapiz, 2019

JazzX5 es un minipodcast de HDO de la Factoría Tomajazz presentado, editado y producido por Pachi Tapiz.
JazzX5 comenzó su andadura el 24 de junio de 2019.
Todas las entregas de JazzX5 están disponibles en https://www.tomajazz.com/web/?cat=23120.




INSTANTZZ: Oded Tzur Quartet (Jamboree / Barcelona. 2018-11-13) [Galería fotográfica]

Por Joan Cortès.

  • Fecha: Martes, 13 de noviembre de 2018
  • Lugar: Jamboree (Barcelona)
  • Grupo:
    Oded Tzur Quartet
    Oded Tzur, saxo tenor
    Nitai Hershkovits, piano
    Petros Klampanis, bass
    Colin Stranahan, drums

 

Tomajazz: © Joan Cortès, 2019




Stranahan/Zaleski/Rosato: Limitless (Capri Records, 2013)

Stranahan - Zaleski - Rosato¿Existen límites para el jazz? ¿Dónde está y cuál es la frontera que separa al jazz de otros géneros musicales? Son preguntas que surgen al escuchar el nuevo disco del Trio Stranahan, Zaleski, Rosato que, irremidiablemente, nos llevan a un interrogante mayor: ¿Qué es el jazz? Son cuestiones que, evidentemente, no vamos a responder aquí por varios motivos. El primero de ellos, la dificultad intrínseca de la cuestión, unida a la debilidad mental del que escribe. El segundo, correr el riesgo de que te den una respuesta que no te agrade mucho, como hizo Louis Armstrong cuando le preguntaron por algo similar. Su respuesta fue: “Si tienes que preguntar qué es jazz, nunca lo sabrás.”.

Stranahan, Zaleski y Rosato intentan mostrarnos su concepto de jazz con un segundo álbum, Limitless, editado por el sello Capri. En él, encontraremos ecos de tríos clásicos como los de Bill Evans o el de Keith Jarrett, pero también influencias de otros tríos más experimentales, como el de Vijay Iyer, convirtiéndose así, en una especie de tercera vía que fusiona ambas ideas: la vanguardia y el clasicismo, con la que intenta dar una respuesta a las preguntas anteriormente formuladas.

El grueso del apartado compositivo se lo reparten Zaleski y Rosato, exceptuando dos cortes: “Motian Sickness”, de Stranahan, donde el baterista nos muestra su veneración por Paul Motian, expandiendo su sonido difuso y ocupando el lugar reservado, normalmente, a instrumentos tonales; y “Work”, de Thelonious Monk, un standard de 1954 que el trío reduce a fractales sonoros con un estilo muy personal. Destacan también los temas “Cyclic”, una balada “mantrica” donde el piano entra en un bucle melódico, mientras que el contrabajo y la batería, sobre todo la batería, hacen diabluras con total libertad en un segundo plano. Una estructura cíclica que podemos definir como AABAA; y “Forecast”, un tema medio-rápido donde el trío intercambia impresiones, a cual más imaginativa.

Resumiendo, un grupo con un nivel muy alto que no te obliga a elegir entre mamá o papá, dulce o saldado, futuro o pasado, vanguardia o clasicismo, sino a escoger un híbrido entre ambos. Stranahan, Zaleski y Rosato nos envuelven la dicotomía de influencias en un paquete muy elegante con un estilo muy propio. En pocas palabras y reducido a lenguaje matemático: buenos músicos + buenas composiciones + estilo propio = Gran álbum.

© Juanma Castro Medina, 2013

 Stranahan/Zaleski/Rosato: Limitless.

Colin Stranahan (batería), Glen Zaleski (Piano), Rick Rosato (Contrabajo)

“Limitless”; “Cyclic”; “Work”; “Migrations”; “Vio”; “Forecast”; “Motian Sickness”; “Rock Song”; “Chorale (for Fred Hersch)”.

Capri Records, 2013.




Jonathan Kreisberg Quartet (Bogui Jazz, Madrid, 25-X-2012)

  • Fecha: 25 de octubre de 2012.
  • Lugar: Bogui Jazz (Madrid)
  • Componentes:
    Jonathan Kreisberg: guitarra eléctrica
    Will Vinson: saxo alto, piano
    Rick Rosato: contrabajo
    Colin Stranahan: batería
  • Comentario:

     

    Si Jonathan Kreisberg hubiera estado activo en los años ochenta, habría ampliado la Santísima Trinidad de guitarristas rompedores oficialmente formada por Pat Metheny, John Scofield y Bill Frisell. Por desgracia para él le ha tocado vivir una época en la que debe trabajarse a fondo los clubes de las ciudades por las que viaja. Por suerte para nosotros podemos ser testigos de uno de los músicos más superlativos del momento en un entorno recogido y cercano, en este caso el madrileño Bogui Jazz, que sigue añadiendo joyas a su cartelera.

    También es necesario recalcar la capacidad de convocatoria continuada de Kreisberg. Casi todos los años pisa la Villa y Corte, y siempre llena los locales donde actúa. Muchos todavía recordamos sus conciertos a trío de órgano en Populart, su mítica aparición a cuarteto en el mismo escenario con Ari Hoenig a la batería, su íntima actuación en Le Swing o su presencia en el Festival de Jazz de Móstoles. El neoyorquino sigue abarrotando salas, y anoche su presentación venía avalada por la presencia entre el público de guitarristas míticos de la escena madrileña (Chema Saiz, Israel Sandoval, Ángel Rubio o Juan Camacho, por nombrar unos pocos).

    Los cuatro músicos se hicieron de rogar (tras su master classen la ESMUVA –Escuela de Música de Vallecas– habían llegado tarde a una prueba de sonido que se prolongó más de lo habitual), pero embelesaron a la audiencia desde las primeras notas de un reposado “Stella By Starlight” donde Kreisberg demostró su capacidad para enhebrar un discurso homogéneo nada esclavo de los acordes. Los silencios se han convertido en un arma demoledora dentro de su poblado arsenal, y todas sus intervenciones solistas mostraron una madurez adquirida con tesón. Sigue explorando exóticos sonidos con sus pedales de efectos, sigue arpegiando a velocidades endiabladas, sigue abordando esas frases electrizantes con las que tanto se identifica, pero integra todos esos materiales en un mensaje sincero y reposado. Ya no lo hace por demostrar, sino por mostrarse.

    A partir de ahí el grupo abordó una mezcla algo heterogénea de nuevos originales (“The Spin”, “Being Human”),standards (“Peace”) y composiciones de Shadowless , último trabajo en estudio del guitarrista (“Stir The Stars”, “The Common Climb”). Quizás la curva de intensidad del repertorio favoreció en exceso los tiempos lentos. En cualquier caso la interpretación fue impecable. Colin Stranahan, batería zurdo de divertido lenguaje corporal, dominaba todo tipo de ritmos de corte moderno, si bien tanto la disposición como el sonido de su kit evocaba a los antiguos bateristas deswing . El jovencísimo Rick Rosato hizo gala de buen tiempo y afinación (¿qué más se puede pedir a un contrabajista?). Lo adecuado de su actuación contrastaba con su presencia, algo fría y desenfadada, en escena. Algo parecido sucedió con Will Vinson, saxofonista de tirón que combinó el alto con el piano, aportando variedad tímbrica a la base armónica del grupo. Sus solos incendiarios levantaron multitud de aplausos, pero su pose era hierática, siempre observando en la distancia al líder del combo en busca de instrucciones que encarrilasen la espontaneidad de la música. Especialmente notable fue su improvisación saxofonística en “Zembékiko” (creado a partir de una melodía tradicional griega), que culminó volando hacia el piano para tocar la siguiente sección.

    A modo de bis, el concierto terminó como empezó, con “Stella By Starlight”, pero esta vez de acuerdo al arreglo en siete por cuatro que Jonathan Kreisberg grabara enThe South Of Everywhere (Mel Bay, 2007). El público en general apreció una versión distinta e intensa que caminaba como una locomotora; los músicos que había entre el público se deleitaron viendo al cuarteto surcar una métrica tan inusual con la sencillez y el desparpajo con que cualquiera tocaría un simple blues . Kreisberg volvió a llenar, y seguirá haciéndolo mientras mantenga estos niveles de compromiso artístico. Lo suyo es entregarse a los clubes, por desgracia para él. Por suerte para nosotros.

     

    Texto: © 2012 Arturo Mora Rioja
    Fotografías: © 2012 Sergio Cabanillas