Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Tomajazz recupera… Paco Charlín: en su propio camino, por Pachi Tapiz

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

Pachi Tapiz: ¿Qué opinión te merece el llamado jazz europeo?

Paco Charlín: Supongo que cuando se habla de jazz europeo se refiere también a Portugal, España, Inglaterra, Italia, pero tengo la extraña sensación de que no ocurre eso. No estoy muy puesto en estos términos, como cuando hablábamos antes de si el jazz tiene nacionalidad o no pues que te voy a decir… Creo que hay muchas maneras de interpretar jazz y es lógico que cada una de ellas se etiquete de una manera distinta. En mi opinión la palabra jazz define una cultura y una manera de interpretación musical concreta, por lo que a mi respecta. Además, no creo que sea el indicado para hablar de algo que no conozco con exactitud.

Leer: Paco Charlín: en su propio camino, por Pachi Tapiz (publicado originalmente en 2006)




Opus 5 (11è Festival Mas i Mas, Jamboree, Barcelona, 2013-08-16)

11è Festival Mas i Mas

  • Fecha: Viernes, 16 de agosto de 2013
  • Lugar: Jamboree (Barcelona)
  • Componentes:
    Seamus Blake: saxo tenor
    Alex Sipiagin: trompeta y compositor
    David Kikoski: piano
    Boris Kozlov: contrabajo y compositor
    Donald Edwards: batería y compositor

 

Comentario:

01_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Quienes los vieron el pasado marzo en Terrassa, coincidían mayoritariamente en comentar que Opus 5 fue la revelación del festival de jazz, así como una de las mejores actuaciones, cuando no la mejor. Cinco meses después han recalado en el subterráneo barcelonés del Jamboree, y posiblemente por lo escuchado sea uno de los mejores conciertos, en la vertiente jazzística, de la última edición del festival Mas i Mas.

02_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Festival que lleva once veranos consecutivos cubriendo el inmenso vacío musical que se producía durante el mes de agosto en Barcelona. Lo hace desde varios campos (jazz, clásica, flamenco, entre otros), duraciones (desde fragmentos de treinta minutos a actuaciones completas de una sola tirada o de dos pases)  y espacios (Jamboree, Tarantos, Apolo, Palau de la Música Catalana, L’Auditori y el MUHBA -Museu d’Història de Barcelona-).

03_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Opus 5, de entrada contravienen una de la máximas del mundo jazzístico, donde lo normal, por predominante, consiste en anteponer a los términos, trío, cuarteto, etc., el nombre del músico más mediático, en este caso hubiera podido ser David Kikoski Quintet.

04_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Todo sea dicho, viendo, después de los dos pases, la dinámica del grupo, donde los miembros del quinteto hicieron, como mínimo, una  presentación cada uno, y que la casi totalidad de los temas interpretados fueron composiciones originales de distintos miembros de la banda y que se respiraba un aire de grupo con muy buena camaradería, parece, más que obvio, que gocen de un nombre propio.

05_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Posiblemente el grupo de mayor longevidad, todavía en activo, sea el estadounidense Oregon (creado por Ralph Towner en el 1971 y con casi treinta grabaciones), una auténtica rara avis del entorno del jazz. Otra formación, todavía más añeja, ésta en el campo de las grandes formaciones, es The Sun Ra Arkestra, con más de cincuenta y cinco años de actividad (orquesta que también hemos podido escuchar en este festival).

06_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Opus 5, formado por dos rusos –trompeta y contrabajo-, un canadiense-saxo- y dos estadounidenses-piano y batería-, practican un hard bop, pre y post free jazz, sin nada de este, muy fraseado, ultra dinámico, musculado, energético y en algunos momentos de puro heavy jazz, muy especialmente en su directo, en los discos todo queda más tamizado y tranquilo. En algunos pasajes del directo, por la contundencia rítmica, velocidad vertiginosa, así como su perfecto empaste, nos podía evocar al quinteto VSOP. Una nueva muestra, bien fehaciente, de que el jazz se ha de escuchar en directo, parafraseando a los aviñonenses de la Ajmi, “Le meilleur moyen d’écouter du jazz c’est d’en voir!”.

07_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

En el primer pase se ciñeron al guión de los temas pre-seleccionados, donde desgranaron una pequeña porción de su segundo disco, Pentasonic (2012), entre ellos los temas, “The Saboteur”, “Ducktones” o “Little Dancer”, con solos de un desarrollo y velocidad de cortar el hipo a cualquiera, en la mejor línea jazzista norte-americana, donde la contundencia y la espectacularidad van a la par, de las que dejan sin aliento, tanto al intérprete como al oyente que los sigue con atención. Una primera parte, de hora y media, a la que si le tuviéramos que encontrar alguna pega sería la de su monolitismo; algún área de descanso hubiera sido de agradecer, si más no para el que suscribe.

08_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

El segundo pase, con el público renovado, sin perder un ápice de la contundencia del pase anterior, resultó un poco más distendido y de aire más familiar. Kikoski, a piano solo, encaro el primer tema, un blues-rock de estructura muy simple, que fue cambiando, haciéndolo más complejo, acercándose al mundo de la clásica para dejarlo, ya en compañía de los miembros restantes de la banda, en un musculado hard bop. Después vendrían dos interesantes temas, “Asami’s playland” y “Nostalgiain time (one for Fambrough)”, ambos correspondientes al primer trabajo del quinteto, Introducing (2011), para terminar, en el bis, con el estándar “Invitation”. Tanto el primer tema de este pase, como en el bis, crearon una atmósfera próxima a la de una jam session de gran calidad y desarrollo, donde el saxofonista y el trompetista, Seamus Blake y Alex Sipiagin, dejaban temporalmente el escenario, para descansar de sus exhaustas descargas, y aposentarse en los bancos laterales del escenario junto al público.

09_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Al final de los dos pases, con los rostros extenuados de los dos vientos, la cara impasible más allá de una sutil, pero evidente, línea de satisfacción del contrabajista y compositor, Boris Koslov, destacaban los rostros sonrientes del batería y también compositor Donald Edwards, así como el del incasable, David Kikoski, puro derroche de alegría y vitalidad, plenamente contagiosa. Kikoski parece aunar a la vez hiperactividad y tranquilidad.

10_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn (2)

Lo dicho al comienzo, y en pleno meridiano del festival, el concierto de Opus 5 en el Jamboree, será de los que dejará clara huella en esta undécima edición.

11_130816_OPUS 5 (©Joan Cortès)_11FM&M_Jamboree_Bcn

Texto y fotografías: © Joan Cortès, 2013

 




Orrin Evans – “…It Was Beauty” / Luis Perdomo – Links / Lage Lund – Foolhardy / David Binney – Lifted Land (Criss Cross, 2013)

Criss Cross es una discográfica a la que habría que erigir un monumento. Fiel reflejo de la escena contemporánea americana, permite a sus intérpretes publicar trabajos repletos de riesgo cuya acogida, por desgracia, es bastante minoritaria, pero que contribuyen en gran medida a definir una rama destacada del árbol del jazz actual. Las grabaciones del sello tienen una personalidad especial, reforzada por la coincidencia total en el diseño de las carpetillas. Repasamos las cuatro últimas producciones de la compañía, recién publicadas en mayo de 2013 (tres de ellas grabadas en enero del mismo año).

orrin_evans_it_was_beautyOrrin Evans es un pianista atrevido. No para de buscar y le da igual a dónde le lleven sus inquietudes. En “…It Was Beauty” explora un repertorio variadísimo (originales de los miembros de la banda, blues, un espiritual, un standard…) que le permite enlazar con los cimientos del pasado. Arropado por el enérgico batería Donald Edwards y por el contrabajista Eric Revis (habitual de McCoy Tyner y Branford Marsalis, entre otros), Evans aborda territorios de libre improvisación con trasfondos casi folclóricos, navegando entre la languidez de “Rockin’ Chair”, la belleza naíf de “My Tribute”, el desparpajo del “Blues Connotation” de Ornette Coleman o la fiereza sónica de “Black Elk Speaks” o “Ellipsis”. En algunos temas hay cambio de bajista, y en dos de ellos (“African Song” y “Commitment”) Ben Wolfe se une al grupo, creando líneas contrabajísticas pseudo melódicas sobre los firmes patrones de Revis. Al grupo le gusta lanzarse sin paracaídas, cuestionar la forma y la armonía, y acabar encontrándose en algún punto del camino. No parece fácil, ni lo es, pero el resultado merece la pena.

luis_perdomo_linksNacido en Caracas (Venezuela), Luis Perdomo ha sido pieza clave en el grupo del saxofonista puertorriqueño Miguel Zenón. En Links se intercambian los papeles. Zenón hace de sideman y Perdomo afronta un repertorio principalmente orientado hacia el jazz estadounidense. La sección rítmica formada por Dwayne Burno y Rodney Green hace caminar al cuarteto con un swing encendido que combina formidablemente con un concepto armónico abierto. Da gusto escuchar con detalle a Burno y Green respondiendo inmediatamente a cualquier reclamo de los solistas (valga como ejemplo el solo de Zenón en “Waiting Time”). Perdomo domina el paisaje sonoro. Su piano está presente todo el rato, arropando a sus compañeros con ricas texturas cordales. El caraqueño brilla especialmente en el “The Organ Grinder” de Woody Shaw, y recupera el “Profundo” de su maestro Gerry Weil, deliciosamente interpretado por un Miguel Zenón que sabe ser meloso cuando la ocasión lo requiere. Entre otros momentos álgidos se encuentran el agresivo arranque del inicial “Percy’s Delight”, la cita de “The Girl From Ipanema” en el solo de contrabajo de “Enigma” y el final de “Three Card Molly” tras la improvisación de Rodney Green a la batería. “Elena” cierra el disco cual mantra, sumiendo al oyente en un estado de obsesiva tranquilidad (permítaseme el oxímoron).

lage_lund_foolhardyDel piano a la guitarra. El noruego Lage Lund es un guitarrista para guitarristas, uno de esos músicos de enorme técnica (en digitación, improvisación y composición) cuya exploración de conceptos complejos requiere una atención muy dedicada por parte del público. Tamaña empresa, junto a la gran densidad armónica presente en Foolhardy (el pianista Aaron Parks, en ocasiones escudero de Kurt Rosenwinkel, secunda a Lund en esta ocasión), hace de este CD una obra lacia, difícil, incluso pesada. Las notas al libreto de Ted Panken dicen que el solo de piano en “Unanswered Call Of The Wild” es “elegante” y que “podría servir como un estudio de libro de texto sobre tensión y liberación”. Así es el disco, un sublime estudio teórico puesto en práctica con sumo refinamiento, pero de ardua digestión. Ni siquiera la sección rítmica de lujo (Ben Street y Bill Stewart) es capaz de aportar matices diferenciadores que distraigan al oyente de un estado de sopor exquisito, pero persistente. Los tres standards que cierran la grabación aportan el contraste del swing tradicional, pero para entonces la sonoridad tímbrica ya se ha apoderado del disco y de quien lo escucha.

david_binney_lifted_landY lo mejor para el final: David Binney lleva años siendo una figura destacada del actual movimiento de jazz neoyorquino (que quizá no sea ni un movimiento ni del todo neoyorquino, pero sí actual). Técnicamente lo que hace es complejo, pero invita a ser escuchado de forma activa. Este Lifted Land parte de la pieza de 18 minutos “As Snow Before A Summer Sun”, un extracto de la obra extendida sin interrupciones que el saxofonista interpretó en el Rubin Museum of Art (Nueva York) en 2011. Se trata de una sucesión de lentos contrastes con espacios reservados a cada miembro de la banda (el contrabajo con arco de Eivind Opsvik, el gong de Tyshawn Sorey) y un final creciente de dinámicas e intensidad. El resto del CD se amolda orgánicamente. “Fanfare For Basu” convierte la explosión inicial en un motivo minimalista trabajado en estudio. Mientras “The Blue Whale” (el nombre de un club de Los Ángeles) se basa en un riff trabajado con paciencia, temas como “Curious About Texas” combinan partes minuciosamente escritas con secciones donde los solistas disfrutan de una gran libertad. “Lifted Land” o “Losing The Central Valley” cuentan con melodías detalladas, pero en general las improvisaciones no parecen muy trabadas por el contexto formal de cada tema. Ni todo es abierto ni todo está predeterminado, y es la confrontación de ambas ideas llevadas al extremo lo que hace tan atractiva la música de Binney. Impresionante el trabajo de Craig Taborn a lo largo de todo el disco.

Cuatro discos, cuatro nuevas muescas en el revólver de la compañía. El catálogo sigue creciendo y afianzándose con coherencia y determinación. Criss Cross marca un camino a seguir, y parece que seguirá haciéndolo durante un tiempo.

 © Arturo Mora Rioja, 2013

Orrin Evans – “…It Was Beauty” (Criss Cross, 2013)

“Black Elk Speaks” (Eric Revis), “African Song” (Bill McHenry), “Blues Connotation” (Ornette Coleman), “Commitment” (Orrin Evans), “Dorm Life” (Orrin Evans), “Rockin’ Chair” (Hoagy Carmichael), “Ellipsis” (Mark Hellias), “Hats Off to Rebay” (Ben Wolfe), “Ribisconsia” (Todd Bashore), “My Tribute” (Andre Crouch)

Orrin Evans (piano), Eric Revis (contrabajo) y Donald Edwards (batería), con Ben Wolfe, Luques Curtis y Alex Claffy (contrabajo).

Grabado en Systems Two Recording Studios, Brooklyn (Nueva York, Estados Unidos) el 29 de enero de 2013.
Criss Cross 1359

Luis Perdomo – Links (Criss Cross, 2013)

“Percy’s Delight” (Rodney Green), “Waiting Time” (H. Danko), “Crossmind Dreams” (Luis Perdomo), “The Organ Grinder” (Woody Shaw), “Enigma” (Roland Hanna), “Three Card Molly” (E. Jones), “Melisma” (Dwayne Burno), “Paco” (Miguel Zenón), “Elena” (M. Jones)

Luis Perdomo (piano), Miguel Zenón (saxo alto), Dwayne Burno (contrabajo) y Rodney Green (batería).

Grabado en Systems Two Recording Studios, Brooklyn (Nueva York, Estados Unidos) el 20 de enero de 2013.
Criss Cross 1357

Lage Lund – Foolhardy (Criss Cross, 2013)

“Tokyo”, “That It, Then?”, “Foolhardy”, “Unanswered Call Of The Wild”, “Slo Crow”, “Old Horsey”, “Holiday For Strings” (D. Rose), “Keystone” (Ron Carter), “All Or Nothing At All” (Altman/Lawrence)

Todas las composiciones por Lage Lund, excepto donde se indica.

Grabado en Systems Two Recording Studios, Brooklyn (Nueva York, Estados Unidos) el 22 de enero de 2013.
Criss Cross 1360

David Binney – Lifted Land (Criss Cross, 2013)

“Fanfare For Basu”, “The Road To Your House”, “As Snow Before A Summer Sun”, “The Blue Whale”, “Curious About Texas”, “Lifted Land”, “Losing The Central Valley”, “Red Cloud” (Craig Taborn)

David Binney (saxo alto), Craig Taborn (piano), Eivind Opsvik (contrabajo) y Tyshawn Sorey (batería)

Grabado en Systems Two Recording Studios, Brooklyn (Nueva York, Estados Unidos) el 21 de noviembre de 2012.
Criss Cross 1358




Ximo Tebar Quintet + IVAM Ensemble featuring Roque Martínez (XV Festival Internacional de Jazz San Javier, San Javier, Murcia, 20-VII-2012)

XV Festival Internacional de Jazz San Javier

  • Fecha: 20 de julio de 2012.
  • Lugar: Auditorio Parque Almansa, San Javier (Murcia).
  • Componentes:

    Ximo Tebar: guitarra eléctrica.
    Roque Martínez: saxo alto.
    Jim Ridl: piano.
    Darryl Hall: bajo eléctrico.
    Donald Edwards: batería.
  • Comentario:
    Son varias las ocasiones en las que el ecléctico guitarrista valenciano Ximo Tebar ha visitado el Festival Internacional de Jazz San Javier, cada vez con nuevos y distintos proyectos a cual de ellos más creativo. Para la presente edición de este año 2012 llegó acompañado por un conjunto de lujo: la agrupación IVAM Jazz Ensemble; proyecto experimental dirigido por el propio Tebar y el saxofonista cubano Roque Martínez cómo co-líder del grupo en esta actuación, lo que sirvió de oportunidad para presentar el primer disco de éste último llamado Six Hours Later (Omix Records) y deleitarnos con alguno de los temas que integran ese, por cierto, magnífico trabajo discográfico. La larga trayectoria musical del veterano guitarrista ha dado numerosos frutos traducidos en más de una docena de discos, unos como líder y otros en colaboración con grandes figuras del jazz nacional e internacional. 

    La actuación comenzó con “Tenetree”, pieza de fusión incluida en el disco del saxofonista, cuya exposición inicial fue realizada al unísono con guitarra y saxo alto, en la que destacaron posteriormente los solos cortos y alternados de piano, guitarra y saxofón. La primera impresión fue de estar ante un quinteto bien compactado, un grupo que transmite fuerza y se maneja sobre dinámicas contundentes, sensación que se prolongó durante casi todo el concierto. Nada mejor que un trío de músicos norteamericanos en la sección rítmica para asegurar elgroove necesario y así poder navegar sobre el mullido colchón musical que proporcionaban los susodichos (de eso ya se encargaron los dos principales solistas).

    Lo que se desprende de grupos así es una señal evidente de que encontrarse ante unos buenos profesionales que saben hacer bien su trabajo, cuidan mucho el sonido en escena y suelen entregarse al máximo de sus posibilidades, como es el caso. Tras los agradecimientos correspondientes a los organizadores del festival, el líder presentó al grupo y continuaron con “Tres notas para decir te quiero”, una deliciosa, conocida y pegadiza composición del guitarrista sevillano de flamenco Vicente Amigo, versionada y arreglada por Tebar, en la que lucieron las excelentes improvisaciones del saxofonista y del pianista norteamericano Jim Ridl. El guitarrista realizó aquí también su pequeña aportación en forma de un solo de improvisación elegante y bien ejecutado. El buen sonido conseguido por los técnicos ayudó y mucho en el resultado global de la actuación.Una parte del concierto estuvo dedicada a la música del pianista y compositor francés, precursor del minimalismo, Erik Satie (Alfred Eric Leslie Satie), al que Ximo Tebar homenajeó en su día en uno de sus discos. Fue el pianista Jim Ridl el encargado de introducir la pieza titulada “Gnossienne No. 3”, a la que se fueron sumando el resto de componentes. El tema, desarrollado con largas improvisaciones de saxofón, piano, bajo eléctrico y guitarra, alcanzó cotas musicales de gran nivel en una muestra del mejor jazz contemporáneo que se realiza en nuestros días. El baterista Donald Edwards tuvo también su parte protagonista, realizando un contundente e incisivo solo, muy aclamado por el público presente en el auditorio. La sesión continuó con una versión en clave de jazz del “Concierto de Aranjuez”, del compositor español Joaquín Rodrigo, iniciada por Tebar, en la que utilizó el efectowah-wah de su caja de pedales electrónicos. Las improvisaciones de piano y guitarra arrancaron fuertes ovaciones, correspondiendo así a la entrega de los músicos. Ya en la fase final de la sesión el saxofonista Roque Martínez agradeció la buena acogida que obtuvieron por parte del público y presentó “Six Hours Later” de Jim Ridl, tema central que da título a su reciente disco. El ritmo bailongo a golpe de funk se hizo presente en el auditorio, siendo la improvisación alegre y desenfadada de Martínez lo más brillante del tema, en el que sacó a relucir toda su maquinaria y fuerza expresiva. El sonido y la técnica flexible del pianista Jim Ridl resaltaron aquí también, siempre arropado por el bajista Darryl Hall que tuvo un papel genial durante toda la sesión. “Pink Panther Theme”, de Henry Mancini, y el bis “Mañana de Carnaval” de Luiz Bonfá, fueron la despedida del concierto. En resumen una excelente muestra jazzística, avalada por el gran nivel de los componentes del grupo comandado por un Ximo Tebar en plena forma junto al saxofonista Roque Martínez, un interesante y nuevo descubrimiento para los amantes del género.

    Texto © 2012 José Antonio García López
    Fotos © 2012 Rafa Márquez



Paco Charlín: en su propio camino, por Pachi Tapiz

A pesar de su juventud, el contrabajista Paco Charlín (Vilanova de Arousa, 1975) es uno de los más activos en la escena nacional en estos momentos. Buena muestra de ello son su labor docente en el Seminario Permanente de Jazz de Pontevedra (que incluye su participación en las grabaciones del seminario y también sus composiciones para estos proyectos) o la decena larga de grabaciones en las que ha participado en 2005. Entre éstas se encuentran Ziribuye de Perico Sambeat, el disco This Is New, a nombre de German Kucich, Juanma Barroso y el propio Charlín, Tras Coltrane del Vicente Espí Quartet o la edición –en el sello recientemente creado Free Code Jazz Records– de dos grabaciones a su nombre: The Ultimate Jazz Earth-tet (en cuarteto con temas originales de Charlín) y Jazz Frequency Group (en trío, versioneando a Coltrane, Bird, Sonny Rollins y Mongo Santamaría). José Francisco Tapiz charló con el contrabajista gallego sobre todo esto.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: En tu último disco, The Ultimate Jazz Earth-tet, todas las composiciones y arreglos son tuyos. ¿De dónde te viene la inspiración a la hora de componer? ¿Qué aportan tus compañeros a los temas?

PACO CHARLÍN: Por mi parte, la inspiración se va creando con la experiencia de tocar temas originales de muchos músicos con los que he compartido y comparto escenario: de ellos aprendes muchas cosas. También de los discos, donde está toda la información necesaria. De ahí saco muchas de las ideas a la hora de componer. Y otras muchas veces la inspiración viene de diferentes maneras y no sólo con la música.
Mis compañeros aportaron justo lo que tenía en mente para los temas y para poder plasmarlos en un disco. El sonido que desprende cada uno de ellos individualmente conectaba en conjunto con las composiciones y en la manera en que tenían que ser interpretadas.
En el caso del batería Donald Edwards, su trabajo fue a mí parecer impecable: acompaña con un drive muy definido y lleno de matices, con un conocimiento del lenguaje, la experiencia y madurez apropiadas para el funcionamiento idóneo del grupo y especialmente de la sección rítmica.
Jonathan Kreisberg tiene un sonido que está intrínsicamente unido al desarrollo climático, que ha sido fundamental a la hora de crear la atmósfera adecuada en cada composición.
El saxofonista Jaleel Shaw es la punta del iceberg que da forma a este proyecto: su sonido y sus solos hacen que toda su energía contagie al resto de la banda.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿De dónde viene el nombre de Ultimate Jazz Earth-tet?

PACO CHARLÍN: Quería que reflejase la importancia de la Tierra, de lo que está sobre ella y también de lo que surge y nace de ella. Agradezco mucho estar viviendo en un lugar rodeado de naturaleza. Es lo que me da energía y tranquilidad, manteniendo el equilibrio que necesito. Del mismo modo que el jazz te puede llevar a lugares a los que solo consigues llegar cuando tocas, para mí la naturaleza hace lo mismo si la aprecias y te dejas llevar. La mezcla de las dos partes hizo que saliese un nombre particular en el que se identificasen por igual el jazz y la Tierra.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Por qué esa formación de guitarra eléctrica, saxo alto, contrabajo y batería? ¿Tenías en mente alguna formación similar de algún músico en concreto?

PACO CHARLÍN: La formación surge a partir del tipo de sonoridades que quería para los temas, que particularmente los “escuchaba” en ese formato. No tenía ninguna formación musical concreta en mente. Está claro que siempre hay influencias de otros discos y formaciones, pero éstas eran distintas a las que yo quería. Además me gustaba la idea de tocar tanto en cuarteto como en trío de guitarra y trío con saxo. El contrabajo y la batería se acoplan perfectamente a una situación de trío que es más libre que la formación de cuarteto, teniendo mayor protagonismo, por supuesto. Por eso en el disco hay un tema en trío de guitarra y otro en trío con saxo. Además, hay también dos temas a solo con el contrabajo, muy diferentes entre sí. Todo esto hace que el disco tenga con un mismo proyecto una mayor variedad de formaciones.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿De donde salió la idea de grabar en el Teatro Principal de Pontevedra? ¿Destacarías algo en particular?

PACO CHARLÍN: La idea surgió por haber tocado y grabado en anteriores ocasiones en este teatro, unas experiencias que siempre han sido muy positivas. Esto me llevó a apostar por volver a grabar de una manera particular este proyecto. La situación para mí es muy distinta a la de un estudio de grabación. El modo en el que grabamos es más similar y más cercano a un directo o a la manera en que se hacían los discos de jazz de toda la vida, todos juntos en el escenario y tan solo separados por paneles. Creo que el estudio es mas frío, estás casi siempre aislado de tus compañeros, a veces ni los ves, y ese calor se va perdiendo. Era la manera más idónea de plasmar esta música: cerrar el teatro para nosotros y grabar.
Destacaría la forma de grabar en sí misma: tener a tus compañeros sin una pared por medio y con un cristal para poder verlos es algo que se agradece mucho cuando grabas. Estamos más habituados a tocar de esa manera, así que cuando llegas a un estudio todo cambia.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Tuvisteis que realizar muchas tomas hasta que lograsteis los temas aparecidos finalmente en el disco?

PACO CHARLÍN: La verdad es que no. Algunos temas se grabaron dos veces y otros en la primera toma. Se decidieron las tomas que se editarían al final de cada una de ellas y por mutuo acuerdo. Grabar los temas cuatro o cinco veces es algo que no me gusta hacer mucho: te puedes volver loco eligiendo la toma que más te gusta. Cuando el tema se va desarrollando de un modo natural, no tienes por qué darle más vueltas, a no ser que quieras hacer algo que no sea verdad.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Cómo afrontas el proceso creativo?

PACO CHARLÍN: La música que intento transmitir y componer se basa en un porcentaje muy alto en el estilo del jazz americano y las nuevas tendencias que pueden salir de ahí. No sé si es bueno o malo, pero es la música con la que más me identifico y con la que mejor me puedo expresar. Sin duda los temas salen de la manera en que uno ve este estilo, aportando nuevas variantes según se crece en términos de experiencia.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: Hablas del jazz americano y de sus tendencias. ¿Tiene el jazz nacionalidad?

PACO CHARLÍN: Ahora mismo no creo que tenga una nacionalidad específica. Sin embargo creo que está muy claro en donde nació, a pesar de que como sucede en todo idioma hay diferentes formas de hablar y cada una con sus peculiaridades. Te pueden gustar unas tendencias o maneras más que otras, pero no creo que eso sea tampoco algo malo.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Qué opinión te merece el llamado jazz europeo?

PACO CHARLÍN: Supongo que cuando se habla de jazz europeo se refiere también a Portugal, España, Inglaterra, Italia, pero tengo la extraña sensación de que no ocurre eso. No estoy muy puesto en estos términos, como cuando hablábamos antes de si el jazz tiene nacionalidad o no pues que te voy a decir… Creo que hay muchas maneras de interpretar jazz y es lógico que cada una de ellas se etiquete de una manera distinta. En mi opinión la palabra jazz define una cultura y una manera de interpretación musical concreta, por lo que a mi respecta. Además, no creo que sea el indicado para hablar de algo que no conozco con exactitud.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: En Galicia, como en cualquier región, hay un folklore propio y particular. ¿No te has sentido tentado a intentar conjugar el jazz con todas esas raíces musicales?

PACO CHARLÍN: La verdad es que no se me ha pasado nunca por la cabeza… ¡qué le voy a hacer!

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿De dónde eliges esos títulos aparentemente tan extraños para tus temas?

PACO CHARLÍN: Lo de los títulos es algo más complicado: primero compongo el tema, después le pongo el título y ahí viene el dilema. Creo que depende mucho de cómo me levante ese día…. Pero la verdad es que espero a escuchar el tema y después veo lo que me sugiere o viceversa. Muchos de ellos están sacados de ideas o conversaciones con compañeros, incluso te inventas palabras o formas diferentes de decir algo que sólo tú conoces.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Cuáles son tus principales influencias como contrabajista dentro de la música actual?

PACO CHARLÍN: Hay un montón de contrabajistas que tocan muy bien hoy en día. Personalmente para mí los principales son Rodney Whitaker, Robert Hurst, Christopher Thomas, Carlos Barreto, Larry Grenadier, Christian McBride, Zé Eduardo, Reginald Veal, Scott Colley y un largo etcétera. De todos se aprende mucho cuando los escuchas… Y de los viejos o ya fallecidos ni te cuento. Llegas a la conclusión de que todos ellos vienen de sitios similares. Con los nuevos escuchas muchísimas cosas de ellos.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: Me extraña mucho que entre esos nombres no aparezca el de Dave Holland…

PACO CHARLÍN: Por supuesto, cómo no, Dave Holland, pedazo músico, Bob Bowen, Ron Carter, Avishai Cohen, y muchos más. Y si te digo los que ya por desgracia han fallecido no acabaríamos hoy. Pero las principales influencias para mí, entre los que están activos, están en la lista que te nombré antes.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Cuáles son tus experiencias musicales previas? ¿Hacia dónde camina Paco Charlín como músico y contrabajista?

PACO CHARLÍN: Bueno, todo surge cuando uno se interesa por el jazz y casi siempre sin darse uno de cuenta, todo sucede a medida que pasa el tiempo. Los conciertos en directo que vas viendo, los discos que se van comprando, las clases de algunos profesores acertados, la necesidad de investigar y conocer esta música y cultura te llevan a entender el jazz de una manera más natural y a involucrarte en ella de una forma más profesional. Algunas de las experiencias musicales previas encima de un escenario hasta hoy han sido con Steve Kuhn, Javier Vercher, Nuno Ferreira, Chris Cheek, Juanma Barroso, Sheila Jordan, Miguel Zenón, Bernardo Sassetti, Mark Turner, Vicente Espí, Jesús Santandreu, Perico Sambeat, Abe Rabade, Raynald Colom, Rodrigo Gonçalves o Alex Frasao… Con todos ellos, y con otros muchos compañeros más, vas intentando entender mejor todo esto para poder hacer tu camino. Hacia donde voy a caminar a partir de aquí no lo sé, y creo que ningún músico lo sabe de sí mismo. Lo que está claro es cómo me gustaría que fuese y lo que uno se va a esforzar para conseguir lo que quiere hacer, aparte de otros muchos factores que van surgiendo en el proceso.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: Como muchos músicos te dedicas a la enseñanza, en tu caso desde el Seminario Permanente de Jazz de Pontevedra (SPJ). Tu labor docente, ¿viene dada por obligación o por devoción?

PACO CHARLÍN: De las dos maneras. Creo que la enseñanza es algo fundamental para cualquier músico. Mi aportación en el SPJ es una más para poder ayudar a aquellos que estén dispuestos a tomarse el jazz en serio. La labor que hace tiempo iniciaron –y en la que siguen– gente como Suso Atanes y Miguel Guerra en Galicia es para respetar y tomar ejemplo. Continuar con ese proceso es la manera de seguir con la tradición y que no se quede todo en un saco roto. Hacer lo contrario no tiene mucho sentido: rascarse los bolsillos y que te cuelguen medallitas a las 4 de la mañana con cinco copas de alcohol en el cuerpo…. Ya me dirás tú a donde iríamos a parar.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Con que objetivo surge el SPJ?

PACO CHARLÍN: El SPJ nace hace ya seis años en Cangas de la mano de Luis Carballo, quien posteriormente trasladó el proyecto a Pontevedra. En este tiempo se ha formado una nueva generación de músicos exclusivamente dedicados al estudio del jazz. Gracias al esfuerzo e impulso del SPJ se puede contar con músicos como Xan Campos, Telmo Fernández, Javier Pereiro, Virxilio da Silva, Max Gómez, Iago Fernández, José Ferro, Alberto Vilas, Toño Otero, Nacho Pérez, José Santomé, Jorge Valero, Martín Brea, Seir Caneda, Iago Vázquez, Roi Adrio, y un largo etcétera en la nueva escena jazzística.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Qué buscáis transmitir a los alumnos tanto tú como el SPJ?

PACO CHARLÍN: Primero las experiencias que uno pueda haber tenido previamente tanto con sus profesores como en el escenario. Todo esto lo vas pasando por un filtro y sacas las mejores conclusiones para que el alumno aprenda de la manera mejor y más eficaz. Eso te lleva a enfocar las clases de un modo más practico y en donde los resultados tienen que ser visibles. Si no fuese de esta manera y no hubiera ningún resultado, algo estaría fallando y tendríamos que resolver el problema para seguir avanzando.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: En 2005-2006 el SPJ cumple su quinta edición. ¿Cuáles son los resultados en estos años y qué esperáis de este proyecto que se podría decir que está ya consolidado tras sus inicios?

PACO CHARLÍN: Los resultados hablan por sí solos. Desde mi punto de vista el SPJ es uno de los puntos importantes e imprescindibles en la educación jazzística de Galicia. El concepto que desarrolla el SPJ es el idóneo para el alumno, poniéndolo siempre en situación real ante cualquier circunstancia que se pueda encontrar en su carrera musical. Al margen de las clases habituales, los alumnos han recibido Master Classes de músicos como Ramón Cardo, Jeff Williams, Perico Sambeat, John O’Gallagher, Carlos Barreto, Miguel Zenón, Joao Moreira y un largo etcétera de músicos que pasan a incrementar el desarrollo adecuado para el alumnado, logrando que quede un poso ideal que antes no había.
Todo esto hace que haya más programación para la nueva generación, que esté mejor preparada y sobre todo que haya más discos de jazz. En este corto periodo se han grabado en Galicia más discos de jazz que en toda su historia y el SPJ tiene una parte importante de culpa en que todo esto esté sucediendo. Por una parte dándole el protagonismo al alumnado en sí en el SPJ y también a otros muchos músicos a los que se les incita a pensar de esta manera y a que traten sus proyectos en serio para grabarlos. No querer ver esta situación es algo absurdo, por que la realidad de lo que está sucediendo salta a la vista. Hablar por hablar y criticar con la lengua sucia es lo más rastrero y cobarde en lo que uno puede caer. Otra cosa es ponerse a trabajar y sacar adelante un proyecto que funcione.

Paco Charlín © Sergio Cabanillas, 2005

Paco Charlín
© Sergio Cabanillas, 2005

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Está teniendo reflejo esta existencia de una mayor cantidad de músicos en forma de más conciertos fuera de Galicia y un mayor intercambio entre los músicos de igual a igual (no de profesor a alumno) tanto de Galicia como de otras regiones? ¿O es, por el contrario, un proceso que corre el riesgo de ser puramente endogámico?

PACO CHARLÍN: La situación de profesor a alumno cambia por completo cuando te subes al escenario. Encima del escenario no te avalan ni las colaboraciones que hayas hecho, ni los títulos de papel, ni las master classes. O tocas o te pones en el público a escuchar o criticar, como prefieras. Los grupos y músicos que hay en Galicia están saliendo fuera a tocar con sus formaciones o de manera individual. Esto ya es una realidad que no hace falta repetir más, a no ser que no se quiera ver. El riesgo que puede aportar todo ello va a ser siempre en beneficio de los músicos de Galicia y su formación y nunca al contrario: pensar de otra manera no tiene lógica.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: ¿Cómo ves el panorama actual en España en cuanto a la posibilidad de tocar en vivo?

PACO CHARLÍN: Ese tema está en manos de los programadores. Los músicos españoles hacen lo posible para poder tocar y entrar en los circuitos ya cerrados o exclusivos para otro tipo de músicos. Algunos críticos tampoco ayudan mucho que digamos en esta labor: se pasan de vez en cuando a ver tocar un grupo español y cuando lo hacen te puedes esperar cualquier cosa en sus críticas. A partir de ahí los programadores hacen sus cuentas.
Es una tarea difícil que nunca se acaba. Si la realidad fuese de otro modo esta pregunta pasaría a la historia, pero ten por seguro que se seguirá preguntando. Tampoco entiendo por que no hay mas grupos españoles en los festivales si en muchos casos sus cachés no se acercan ni al 50% del de un grupo de afuera. Pues ni con esas.

JOSÉ FRANCISCO TAPIZ: Insistiendo en lo que comentabas, un tema que surge habitualmente es el relativo al nivel de los músicos españoles. Quizás sería apropiado preguntar a un músico español sobre los periodistas: ¿cómo ves el nivel del periodismo sobre jazz en España?

PACO CHARLÍN: La verdad es que no sé cómo está el nivel de los críticos en España. Lo que veo es que pegan unos hachazos de muerte, sobre todo a los músicos españoles, a los que no se les hace ni caso. Creo que falta muchísima humildad a la hora de escribir y pensar un poco más en positivo. No me cabe en la cabeza que se escriba sobre un disco de Wayne Shorter o de Greg Osby y lo quemen con gasolina. Pero no te voy a contar qué pasa con la gente nueva o de este país. A todo esto, muchos críticos pagan las consecuencias de otros y la fama que les rodea no goza de muy buena salud.

©José Francisco “Pachi” Tapiz, Tomajazz, 2006