VV.AA.: 50 Aniversario Jazzaldia Donostia / San Sebastián 1966-2015 (Universal, rec. 2015; 2CD)

50 aniversario jazzaldia_2015_No se puede empezar el breve repaso al doble CD recopilatorio 50 Aniversario Jazzaldia. Donostia / San Sebastián 1966-2015 de otro modo que felicitando al Festival de Jazz de San Sebastián – Jazzaldia (en la actualidad Heineken Jazzaldia, ya se sabe que los patrocinadores pagan y mandan). Que un festival de jazz llegue a su 50 aniversario en cualquier parte del mundo tiene mucho mérito, y de hecho hay muy pocos festivales que sean cincuentenarios. Que este festival lo haga en nuestro país, tan aficionado a eliminar eventos culturales de cualquier tipo, tiene incluso mucho más mérito, pues sus inicios tuvieron lugar en plena dictadura, un régimen autoritario que no era precisamente favorable a expresiones culturales que como el jazz miraban al exterior. Los treinta temas seleccionados de entre el catálogo de Universal por Álex Sánchez (de la discográfica) y por Miguel Martín (director del festival en la actualidad) es una gran selección, como no podría ser de otro modo. Los artistas presentes en esta recopilación han participado en el festival a lo largo de sus cincuenta años, y los elegidos, al igual que ocurre con la programación de este evento, se abre a otras figuras no estríctamente jazzísticas como ocurre en el caso del gran Paco de Lucía, Elvis Costello, Caetano Veloso, Muddy Waters, John Lee Kooker o B.B.King…

Sin embargo, queda la sensación de que esta ha sido una ocasión desaprovechada. En los archivos de la televisión pública de nuestro país deben seguir durmiendo el sueño de los justos decenas (por no decir cientos o incluso miles) de horas de imágenes grabadas en el festival donostiarra. Son esos conciertos que durante el verano se emiten durante varias semanas, de madrugada, en La 2 de Televisión Española. ¡Qué fantástico hubiera sido que esa recopilación hubiese consistido en temas grabados en el propio festival explotando esos archivos que con nuestros impuestos pagamos entre todos! Quizás sea en una próxima ocasión. Esperemos que no haya que esperar al 75º Aniversario para que a alguien se le ocurra poner en práctica esta sugerencia. Esperamos desde Tomajazz que tomen ejemplo de otros festivales como el de Newport (que acaba de publicar un magnífico CD cuádruple con más de cuatro horas de material inédito de Miles Davis), o que tengan la suerte que el vecino Festival de Jazz de Vitoria – Gasteiz, que ya ha visto cómo se han publicado grabaciones tanto en audio como en vídeo de conciertos de artistas como Pedro Iturralde o Dee Dee Bridgewater, por mencionar a un par de ellos.

Otra objeción es la falta de tacto que supone no realizar en esta colección ninguna mención al Premio Donostia 2015, especialmente teniendo en cuenta que Benny Golson tiene algunas composiciones que están en el Olimpo de los standards y que han sido grabadas e interpretadas miles de veces: ¿no había en el catálogo de Universal ningún tema interpretado por este veterano, ni ninguna versión de joyas como “I Remember Clifford”, “Whisper Not” o “Bues March”? ¿Seguro que no? No nos lo creemos…

Posiblemente lo más interesante por su propia idiosincrasia sea el desplegable que en el interior reproduce los carteles de las cincuenta ediciones de esta institución jazzística. Al contrario, el breve texto incluido nos cuenta algo tan impersonal como que el festival ha cambiado tanto de enfoque como de lugares. Se echan en falta el intentar transmitir las sensaciones mágicas que proporcionan tanto el directo como el contacto con estos grandes artistas por medio de algún texto más personal. Incluso hubiera sido muy divertido incluir algún tipo de anecdotario, que lo tiene que haber y muy granado.

Para terminar, también hay que señalar que es un placer ver las imágenes tomadas Iñaki Aguirre, Pedro Párraga, Lolo Vasco y Jaime Basterretche, retratando la Plaza de la Trinidad, a Miles Davis, Ella Fitzgerald, Charles Mingus, Dexter Gordon o Sarah Vaughan entre otros. Su papel es, al igual que el de sus colegas fotógrafos, imprescindible para materializar el jazz con sus imágenes ante los ojos de los aficionados.

Larga vida al Heineken Jazzaldia: ¡que sean otros 50, como poco!

© Pachi Tapiz, 2015

VV.AA.: 50 Aniversario Jazzaldia Donostia / San Sebastián 1966-2015 (Universal, rec. 2015; 2CD)




"Cifu" con su premio 25 Aniversario del Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, 16/04/2008 © Sergio Cabanillas, 2008

Hoy toca recordar. Por Pablo Sanz

"Cifu" con su premio 25 Aniversario del Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, 16/04/2008 © Sergio Cabanillas, 2008

“Cifu” con su premio 25 Aniversario del Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, 16/04/2008
© Sergio Cabanillas, 2008

Vivimos días esquizofrénicos, porque hace poco más de un mes escribíamos sobre su Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y hoy lo hacemos para despedirnos. Este mes de marzo también dedicaba mi página de jazz mensual en la revista Scherzo a dar cuenta de su obra y figura a raíz del prestigioso premio, con lo que los adjetivos relucían más que nunca, empequeñecidos y oscurecidos en tan sólo una llamada: “A Cifu le ha dado un ictus”. La noticia cayó como un mazazo, porque no podía ser. Tan sólo unos días antes había hablado con él y le encontré fuerte, ilusionado con el premio, aunque –ya se puede decir- enfadado con el ministro Montoro y su genocidio cultural, hasta el punto de que dudada si ir a recoger el trofeo o no. Sentía el jazz por encima de todas las cosas y como una de las grandes expresiones culturales que es, le dolía el ninguneo de políticos como el susodicho.

Hoy ya no hay sitio para las palabras, sólo recuerdos, vivencias y conversaciones gastadas en festivales, clubes, hoteles, espacios de paso, jam sessions… Ya sólo cabe recordar ya, no hay otra, porque a partir de ahora deberemos habituarnos a su ausencia, y a su presencia gracias a esos recuerdos. Le conocí en el Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, cuando yo estudiaba periodismo y veía a Cifu como maestro de maestros. Las primeras charlas me descubrieron a una persona cariñosa y accesible, y por supuesto a una enciclopedia del jazz. El paso del tiempo acabó haciéndonos compañeros de profesión, aunque yo siguiera –y lo confieso sin pudor- muy, muy, muy lejos de su sabiduría. Llegado ese momento puede decirse que ya éramos amigos, esto es, hablábamos de más cosas, aunque la conversación acabara siempre en alguna anécdota o alguna lección de jazz

Así era Cifu, vivía por y para el jazz y eso se notaba a través de esas dos últimas ventanas radiofónicas que nos regaló, A”, en Radio 3, y Jazz porque sí, en Radio Clásica. Este último programa, junto con su etapa en TVE y el espacio Jazz entre amigos, fue la debilidad de Cifu; respiraba por él, vivía por él. Fue justo que toda la labor radiofónica y divulgadora fuera reconocida con un Ondas, como antes se lo habían reconocido instituciones como el mencionado Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, los festivales de San Sebastián, Getxo, Ezcaray, Borja y Melilla, clubes como el Clamores o el Bogui…

Hoy las palabras no salen, no encuentran su orden ni lógica, sólo cabe recordar; recordar a Cifu con su vodka con naranja, su vino de La Rioja alavesa, su botella de agua, su inventario de chistes y anécdotas de jazz, sus recuerdos junto a otros músicos, la sombra alargada de Isa, su mujer… Hoy toca recordar todo lo que hizo por el jazz, porque siendo periodista fue maestro, compañero, amigo y padrino de cientos de músicos y profesionales del género.

Me lo acababa de decir en una reciente entrevista con motivo de su Medalla de Oro: “A mí el jazz me lo ha dado todo”. Y tú a nosotros Cifu, y tú a nosotros.

Texto: © Pablo Sanz, 2015. El Mundo/Scherzo
Fotografía: © Sergio Cabanillas, 2008