INSTANTZZ: Bruce Barth Quartet (Centro Cultural María Victoria Atencia. Málaga. 2018-03-03) [Galería fotográfica]

  • Fecha: Sábado, 03 de marzo de 2018. 21:00h.
  • Lugar: Centro Cultural María Victoria Atencia. Málaga.
  • Grupo:
    Bruce Barth Quartet
    Bruce Barth: piano
    Enrique Oliver: saxo tenor
    Vicente Archer: contrabajo
    João Lopes Pereira: batería
    Invitado:
    Francisco “Latino Blanco”: saxo barítono

Tomajazz© José Luis Luna Rocafort, 2018




INSTANTZZ: Ralph Moore Quintet (Centro Cultural María Victoria Atencia, Málaga. 2018-03-02) [Galería fotográfica]

  • Fecha: Viernes, 02 de marzo de 2018. 21:00h.
  • Lugar: Centro Cultural María Victoria Atencia. Málaga.
  • Grupo:
    Ralph Moore Quintet
    Ralph Moore: saxo tenor
    Juan Galiardo: piano
    Virxilio Da Silva: guitarra eléctrica
    Romeu Tristão: contrabajo
    João Lopes Pereira: batería

Tomajazz© José Luis Luna Rocafort, 2018




HDO 117: Pindio, Marco Mezquida Trio + Bill McHenry, Los cronopios, Paco Weht, Alberto Vilas Quartet, Miguel Fernández, Carlos López, Ernesto Aurignac Quintet

Pindio_H.C._Leo Records_2016Alberto Vilas Quartet_Ubuntu_2015Carlos Lopez_Mandala_Jazz Activism_2015Ernesto Aurignac Quintet_Anunnakis_Fresh Sound New Talent_2015Los cronopios_relatos breves_underpool_2016marco mezquida trio + bill mchenry_cantabile_fresh sound new talent_2015Miguel Fernández_Ocean Blood_Fresh Sound New Talent_2015Paco Weht_Simple_Underpool_2016

Se podría haber titulado Novejazzspain (NOVEdades de JAZZ en SPAIN), pero el palabro resultante era algo así como infumable. Así que mejor indicamos que en la entrega 117 de HDO escuchamos temas pertenecientes a las últimas grabaciones de Pindio, Marco Mezquida Trio + Bill McHenry, Los cronopios, Paco Weht, Alberto Vilas Quartet, Miguel Fernández, Carlos López, y el Ernesto Aurignac Quintet.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un podcast editado, producido y presentado por Pachi Tapiz.

 

Las grabaciones, los sellos, los músicos:

  • Pindio: C. (Leo Records, 2016)
    Juan Saiz, Marco Mezquida, Álex Reviriego, Genís Bagés
  • Marco Mezquida Trio + Bill McHenry: Cantabile (Fresh Sound New Talent, 2015)
    Bill McHenry, Marco Mezquida, Marko Lohikari, Carlos Falanga
  • Paco Weht: Simple (Underpool, 2016)
    Paco Weht, Marco Mezquida, Carlos Falanga
  • Los cronopios: Relatos breves (Underpool, 2016)
    Jordi Solé, Ramiro Rosa, Alexander Molas, Juanjo Fernández, Amaiur González, Jordi Santanach, Luca Tondena, Natsuko Sugao, Sergi Felipe
  • Alberto Vilas Quartet: Ubuntu (Autoeditado, 2015)
    Alberto Vilas, Rosolino Marinello, Juansy Santomé, Javier Barral
  • Miguel Fernández: Ocean Blood (Fresh Sound New Talent, 2015)
    Miguel Fernández, Jason Palmer, Marco Mezquida, Masatoshi Kamaguchi, David Xirgu
  • Carlos López: Mandala (Jazz Activist, 2016)
    Carlos López, Sanne Huijbregts, Regis “KinRe” Molina, Sampo Kasurinen, Alistair Duncan, Yuriy Seredin, Matt Adomeit, Virxilio da Silva, Gernando Sánchez, Xan Campos, Xavi Torres, Marco Zenini
  • Ernesto Aurignac Quintet: Anunnakis (Fresh Sound New Talent, 2015)
    Ernesto Aurignac, Jaume Llombart, Roger Mas, Dee Jay Foster, Joao Lopes Pereira



Excelente cosecha de jazz andaluz en 2014 (Parte 1ª). Por Jesús Gonzalo

Ha llevado su tiempo ofrecer este dossier sobre la producción andaluza que se publicó en disco en 2014, posiblemente el primero que se escribe en revistas digitales y puede que también en papel. La razón de que sea esta región la elegida y no otra se debe exclusivamente a que al ir juntando todas estas publicaciones advertimos, mes a mes, título a título, que la calidad y variedad de estos proyectos estaban lo suficientemente contrastadas como para dedicarles este señalado espacio. Debido a su extensión, hemos dividido la entrega en dos partes, llegando la suma total de títulos comentados, uno a uno, hasta doce.

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Descalzos…Los zapatos del grupo Gabacho Maroconnection tras recorrer la geografía española durante todo el año

Para que todos ellos coincidieran en un solo año se han dado ciertas condiciones o situaciones de las que se hace necesario dar unos apuntes. En apenas dos años, desde que salieron los destacados discos del guitarrista Carlos Bermudo en Dreams, Simetrías de Pedro Cortejosa o el último trabajo de Sindicato Ornette han cambiado algunas cosas…

Las asociaciones son la figura jurídica que adoptan la mayoría de las propuestas. Esta forma colectiva, en la que suelen sobresalir una o dos personas, se ha consolidado y prácticamente las ocho provincias andaluzas cuentan con una e incluso dos de ellas. Los objetivos fundamentales de estas asociaciones son ofrecer una programación continua y una plataforma formativa. Algunas llevan ambas iniciativas más allá para constituir una Big Band.

©Elena Márquez

Ivan González dirige a una orquesta de 40 músicos en un trabajo en forma de “conductions”  que reúne a improvisadores de la escena de Barcelona

Si la escena de Málaga es la que cuenta con mayor repercusión formativa, por nivel de profesorado y número de alumnos, aunque no cuente con una programación al mismo nivel, es la de Clasijazz de Almería, por volumen y variedad de estilos y disciplinas, la que ha conseguido consolidar un cartel único todo el año, moviéndose entre la ópera y la improvisación libre. Del lado de la formación y concierto internacional es el ciclo Jazz en Alahurín de la Torre (Málaga) con XI ediciones la cita más destacada. Mientras se extienden programaciones continuas por el resto de asociaciones, también éstas empezaron a organizar festivales, caso de la de Sevilla o el Jazzfest de Cádiz, que crece uniendo fuerzas entre dos asociaciones locales y ofreciendo un cartel dedicado a músicos españoles y andaluces. Mientras, en el festival de Málaga, se dio la oportunidad de estrenar dos proyectos pertenecientes a jóvenes músicos de la ciudad: José Carra y Ernesto Aurignac.

Ernesto Aurignac en la presentación en el Teatro Cervantes de Málaga de “UNO”, el proyecto más ambicioso del año

Para que se publiquen discos tiene que haber sellos discográficos. La creación en apenas año y medio de Blue Asteroid Records (fomentada desde el Jazz-Café Naima, cuyo cumpleaños aquí celebramos y cuya web estará pronto disponible) y Corleone hacen posible poner a disposición de los aficionados esta producción editorial. Los clubes como el citado Naima siguen siendo sedes de jazz en directo y de contacto con el público. Cierto es que los recursos de los que hablamos – siempre privados- son limitados. Sin estudios de grabación es complicado que las ideas se materialicen. Los hay y han aumentado su actividad. Destacaríamos dos, en el Palmar de Vejer (Cádiz) está el Trafalgar estudio y en Granada el FJR.

 

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Pedro Cortejosa, nombre clave del jazz andaluz, sigue siendo uno de los músicos más activos. El saxofonista  se unió al percusionista David León en el proyecto  cultural y discográfico Corleone

Espejo de una realidad basada en el esfuerzo personal y colectivo, en la autogestión y una ilusión no carente de tropiezos y obstáculos aún mayores en tiempo de crisis, este dossier toma el pulso de una creación en alza. Una realidad que contrasta con tiempos pasados de escenas más desperdigadas y menos nutridas pero que mantienen algo en común con un presente reforzado pero sin ayudas: no aparecen logotipos de organismos públicos alguno en las contraportadas de cada disco.

Seis primeros discos…

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Tomate, Trío y Cebolla: Canta a Bola de Nieve

Javier Galiana (voz y piano), Jose López (contrabajo) Juan Sainz (batería).
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Se dice que el Malecón de la capital cubana fue trasplantado del de Cádiz. Por más agradable sorpresa que sea este proyecto, más necesario es si cabe que aparezca en estos tiempos grises y desesperanzados Tomate Trío y Cebolla… “La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz La Habana con más salero…” Bola de Nieve (Guanabacoa, 1911) resucita en la “Tacita de plata” con todo su caudal expresivo. Se diría que en esta lectura más matizado por la ligereza y la alegría que por el arrebato melodramático de sus letras más apasionadas por el desamor.

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Sopla viento de levante en día soleado. Tomate, trío y Cebolla en Cádiz, con Javier Galiana, Juan Sainz y José López

No ha debido de ser sencillo trasladar a trío de jazz ese particular mundo de un entertainer “chic” de alta sociedad internacional pero de estirpe negra como Bola de Nieve. Ayuda, como nos cuenta Javier Galiana, humorado pianista y cantante que da réplica al personaje y aporta todos los arreglos, tener la impresión de “verle la cara cuando canto”… Y añade “no es cantar la melodía o los acordes, es meterse en la canción. Tiene algo de teatro pero Bola es más músico que actor”… Nos cuenta Javier que cuando era niño, en la ducha, tarareaba alguna de estas letras que ya a su madre le ponía “los pelos de punta”.

Pero esas canciones de “cuando te ha dejado la novia”, como Vete de mí, ¡Ay amor! o Tú nunca comprenderás, no han sido las elegidas en este repertorio del autor cubano. Aquí se celebran, sería el verbo adecuado, clásicos agraciados con la chispa de la picaresca y de la ternura, del chisme y del chiste, como El botellero, Manué, Babalú, Chivo que rompe tambó o Messié Julián y se han incorporado piezas que no han sido muy versionadas. El trío es el andamio para darle forma, todos aportan en esta revisión de jazz que pone especial énfasis en las formas de bolero y rubato.

Juan Sáinz -a la batería- ayudó a construir rítmicamente un legado que teniendo esencia cuban, modos cultos y de bolero se escapa de los patrones rítmicos alrededor del son. José López al contrabajo tiene aquí una labor fundamental para reforzar el lenguaje jazzístico de esta música, y lo hace no sólo rítmicamente sino también desde la melodía, usando el arco en varios momentos. Auqnue bien es cierto que compartir con Galiana una experiencia con el grupo La Canalla hace de este desembarco en el cancionero del músico cubano algo más cercano.

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Colores tropicales, los de Javier Galiana dando réplica  al genio  inimitable  de Bola de Nieve

Empezó a estudiar música porque a su tía abuela había recibido esa indicación de los Orishas. Pianista de altura romántica, entre Chopin y Rachmaninov, cantante y narrador sin igual, negro “social” de corazón y piel… “…Ay que este negro ya no pué viví sin su tambó…”, entre Ava Gadner y los cantos yorubas, mucho arte gaditano, con su ingenio carnavalero, sabor y cimientos musicales amplios, tiene este necesario trabajo que dibuja sonrisas y te hace la vida más sencilla.

Julián Sánchez New Quartet

Julián Sánchez New Quartet

Julián Sánchez (trompeta), Marco Mezquida (piano), Bori Albero (contrabajo), Ivo Sans (batería).
Whatabout Music

Julián Sáchez es uno de los músicos más completos de su generación, además de tener una mente siempre atenta a nuevos retos y en constante crecimiento. Su carrera, por citar dos polos estéticos entre el flamenco y la creación libre, se extiende de Miguel Poveda a Agustí Fernández… Para este cuarteto de jóvenes talentos, teniendo a Barcelona y la Esmuc como segundo eje (Marco Mezquida, Bori Albero, Ivo Sans), el músico granadino se distingue del resto de sus proyectos más exigentes y avanzados, como la FAE y otras colaboraciones con trompetistas como Ivan González para sumergirse en una dimensión melódica amplia y fluida, que desprende plenitud y sutileza.

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Marco Mezquida, Julián Sánchez, Bori Albero e Ivo Sans en directo en el Puerto de Santa María

Es en este contexto definido por una respiración teñida de nostalgia y de cierto júbilo interior que podrán sugerir el profundo y vibrante lirismo, el gusto por la intensidad melódica sostenida, de Enrico Rava y Tomasz Stanko. Sorprende, pues, descubrir afinidades con el sonido clásico de ECM trasladado a la personalidad del presente y matizada por elementos de folclore hispano-andaluz. Por todo ello, en sus momentos iniciales, nos puede recordar el cuarteto nórdico de Keith Jarrett, al verse unidos folk, blues y modernidad melódica, teniendo como instigador y fuelle al piano de Marco Mezquida.

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SUPTNIK TRIO

 

 

 

 

 

 

 

Hidden Forces Trio: Crows Are Council
Gustavo Domínguez (clarinete bajo, clarinete y didgeridoo), Marco Serrato (contrabajo), Borja Díaz (batería).
Clamshell

Tejero / Serrato / Díaz: Sputnik Trío
Ricardo Tejero
(saxos), Marco Serrato (contrabajo), Borja díaz (batería).
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Decía el trompetista Julián Sánchez, nuestro anterior protagonista, en unas declaraciones a prensa que no podía ser lo mismo hacer improvisación libre en Berlín que en Sevilla. Totalmente de acuerdo, pero no es algo imposible, al menos lo desmienten esta alianza de dos jerezanos y un sevillano. Quizá por ello sea éste el grupo más singular que hay en Andalucía, una tierra donde el free jazz y derivados extremos del rock no es algo habitual encontrar. Su propuesta no deja margen a la duda de una expresión abigarrada, tensa y ruidista, con detalles melódicos y atmosféricos que aparecen como accidentes en medio del tórrido camino. Un camino construido desde la improvisación libre y la herencia de Peter Bröztman, impulsada por Ken Vandermark con sonido rock garage en Spaceways Inc. & Zu y que hoy tendría como principal exponente y referencia de este sonido crudo y aguerrido de free-metal, a The Thing (Mats Gustafsson, Ingebrigt Håker Flaten, Paal Nilssen-Love).

Tras Topus, su debut internacional para Bruce`s Fingers en 2013, un disco con una estructura más compositiva, dan el salto al sello Clamshell que se centra en planteamientos evolucionados del free y la música contemporánea través de la libre improvisación. Dos miembros de este conjunto, Marco Serrato y Borja Díaz ( batería también de grupos como Orthodox y Blooming Latigo)  junto con Ricardo Tejero en la posición de Gustavo Domínguez, extienden la creación en el la banda que da nombre al  Spunik Trio, que también publicó trabajo en 2014.

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“Fuerzas ocultas”  y oscuras también, título tras el que se esconden Gustavo Domínguez, Marco Serrato y Borja Díaz

 

Crows Are Council, con títulos en inglés que reflejan su proyección exterior, aborda con más contundencia y sonido agresivo la idea, dando un mayor protagonismo al clarinete bajo e introduciendo didgeridoo, además de hacer un mayor uso del arco en el contrabajo (Ingrebrigt Haker Flaten). Son los espacios sostenidos de respiración más abstractay menos furia, combinando tejidos figurativos de expresividad atonal, los que descubren la solvencia instrumental y tímbrica emanada de la música clásica contemporánea o, dentro del jazz, a Jimmy Giuffre.

Potente y sutil, en línea de vanguardia entre free jazz, rock y música contemporánea, signo de modernidad internacional, este trío sevillano-jerezano es punta de lanza de la creación instantánea y colectiva más interesante.

 portada

José Carra: El Camino

Jose Carra (piano), Beatriz Pessoa (voz), Enrique Oliver (saxofón y clarinete bajo), Romeu Tristao (contrabajo), Joao Lopes Pereira (batería), Carlos López (percusión). Sección de cuerda: Mario Navas, violín I (solista), Javi Gregori, violín I, Lorenzo Triviño, violín I, Sergio Martínez, violín II, Sara Muñoz, violín II, Ana María Navarro, violín II, Francisco José Fernández, viola, Ana González, viola, Alejandro Martínez, violonchelo, César Jiménez, violoncheloAlejandro Escalera, palmas y nudillos.
Producido por Jose Carra y Antonio Romero
Romero Music Spain

El proyecto, que se presentó el pasado noviembre en el Festival de jazz de Málaga, se concibe sobre una estructura en quinteto (jovencísimos músicos portugueses) más set de percusión, con dos elementos centrales que son la voz de Beatriz Pessoa (sin letra, recitando líricamente las notas) y el saxo tenor de uno de los mejores: Enrique Oliver. La música se inicia con una voz en off recitando un poema que sirve de introducción, uso de voz declamada en femenino que nos recuerda al teatro y sobre su mensaje a una conexión directa con el fenómeno romántico. Esta anunciación es el punto de salida a un “Camino” que queda descrito en una narración hecha de distintas paradas o distintos pasajes melódicos. El conjunto de cámara empuja y sostiene, subrayando más si cabe, los planos sentimentales de la música.

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José Carra, el pianista Malagueño, emprende con “El Camino” una búsqueda entre la música académica y el jazz lírico

Carra se entrega a la sensibilidad melancólica del primer Brad Mehldau, al deleite romántico en una narración evocativa que acerca el planteamiento a la música programática, desprendiendo en su recorrido una mezcla de emociones aéreas y motivos repetitivos que sugieren entre ambos cierto matiz pop. Recogimiento poético.

 Jaime Serradilla Trio En El Fondo

Jaime Serradilla Trío: En el fondo
Roger Mas (piano), Jaime Serradilla (contrabajo), Joe Krause (batería). Blue Asteroid Records

Es el único disco de esta lista que se registró en un concierto en directo. Dato que condiciona el resultado registrando y trasmitiendo la cercanía y complicidad del público presencial y del oyente de ahora. Serradilla es uno de los nombres fundamentales de la escena Sevillana. Justo en el centro de esa ciudad, en la Plaza del Duque, frenteal Corte Inglés tuvo lugar este concierto, uno de los tres que dio junto a los catalanes Roger Mas y Jo Krause.

La labor que lleva acabo el contrabajista tiene en la pedagogía musical uno de sus objetivos. En el Club Naima, cuyo cumpleaños aquí celebramos, su actividad en vivo aúna creación y crecimiento musical enfocado desde la lectura o, quizá mejor, indagación sobre standards. Ello viene reafirmado por un esquema de exposición, desarrollo solista y recapitulaciones con puentes y cambios métricos entre bebop, baladas y latin. Terreno abonado en la corriente principal hecho de temas originales que, no obstante, se desenvuelven por un clima que lo conecta con ellos pero dando un paso hacia una modernidad que sugiere a Kenny Barron.

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Roger Mas, Jaime Serradilla y Jo Krause en el directo en Sevilla que dio pie a este trabajo en disco

Con un mensaje veraz y cálido, que tiene también momentos álgidos en los solos de Mas y Krause, es éste un disco que celebra un encuentro fluido en torno al jazz sin más aditivos que el diálogo a tres bandas.

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Gabacho Maroconnection: Bissara
Hamid Moumen (voz, guembri), Jawad Jadli (percusión, canto), Fred Faure (percusión, n’goni), Charley Rose (saxo alto), Antonio Lizana (saxo tenor, voz), Willy Muñoz (teclados), Eric Oxandaburru (bajo), Vincent Thomas (batería). Grabado en Granada en septiembre de 2013.
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Gabacho Maroconnection, grupo con apenas un año y unos meses de existencia, ha sido sin duda alguna el acontecimiento musical del año, por número de conciertos por toda la geografía española y algunos en el extranjero, por el recibimiento de los medios y del público. Proyecto con un pasado previo que también, como nuestro primer disco seleccionado,  echó a andar en Cádiz. Un trabajo colectivo en donde las personalidades ,más acusadas en el instrumentista jazzístico, quedan diluidas en este viaje por las músicas de raíz y las aportaciones de todos sus miembros.

Medido e infalible equilibrio entre estructura, color y ritmo, el formato que reúne GMC, que recoge en todo su potencial este disco, redunda en una expresividad híbrida compaginando sonidos que citan a Joe Zawinul, Avishai Cohen o Gnawa Diffusion, es decir territorios de sofisticación y ritualismo que nutren tanto a la world music como al jazz de sus orígenes. Porque este proyecto, coincidiendo sus miembros en la escuela Musikene de San Sebastián, nació como el quinteto Gabacho Connection antes de rebautizarse de este modo en Jadida (Marruecos). Bautizo con sopa de habas secas, que es lo que significa Bissara, plato popular en todo el Magreb.

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Gabacho Maroconnection y sus alfombras voladoras, las que les han llevado a ser uno de los grupos con más conciertos del año pasado

Grupo interracial franco-hispano-magrebí que entusiasma e invita a bailar, aunando elementos renovados en la fusión musical, coreografías y ritual gnawa a partes iguales. Y, sobre todo ahora, enviando un mensaje de convivencia entre civilizaciones.

© Jesús Gonzalo, 2015




El XXVIII Festival de Jazz de Málaga premia la creación local

Con algo de retraso pese a su pronta redacción, por fin ofrecemos la crónica de este festival con el que se abría paso el jazz en el mes de noviembre. Llegábamos a Málaga con la clara intención de centrar nuestra atención en los proyectos que estrenaban por primera vez Ernesto Aurignac y José Carra. Ambas citas, protagonizadas por músicos de una misma generación y ciudad, se desmarcaban del resto no ya por el hecho de ser locales sino por estar construidos sobre un importante andamiaje compositivo y, a causa de lo anterior, disponer de una plantilla instrumental mixta – más variada y amplia en el caso del saxofonista- entre instrumentación clásica, de cámara y jazz. La comprensible cancelación de Lou Donaldson por enfermedad el miércoles 5 y que este cronista no asistiera al concierto de clausura el día 9 con Chano Domínguez con Niño Josele, reduce este análisis, sin tener en cuenta las actividades paralelas, a los conciertos de los malagueños, el cuarteto de Kurt Rosenwinkel y el trío de Abe Rábade.

Antes, y haciendo un balance general previo, habría que añadir que el programa de esta XXVIII edición – segundo festival más longevo en Andalucía tras el debilitado presupuestariamente de Granada-  manifiesta una reconocible y reciente inclinación  hacia la creación española y local -saldada con mayor éxito de público que el resto de la oferta- pero evidencia una confusa distribución horaria y espacial que acentúa la sensación de apelotonamiento de propuestas y concentración de actividades en una única semana.

Ernesto Aurignac Orchestra: UNO.  Martes 4, Teatro Cervantes

Ernesto Aurignac (saxo alto, composiciones y dirección), Perico Sambeat (saxo soprano y alto), Enrique Oliver (saxo tenor), Julián Sánchez (trompeta y fliscorno), Toni Belenguer (trombón), Fernando Brox y Tete Lea (flauta), Maripepa Contreras (oboe y corno inglés), Pau Domenech (clarinete bajo), Lorena Fernández (trompa), Javier Cámara (trompa), Martín Meléndez (chelo), Tiziana Tagiani (arpa), Jaume Llombart (guitarra), José Carra (piano y Fender Rhodes), Dee jay Foster (contrabajo), Ramon Prats (batería), Carlos Cortés Bustamante (percusión), Carles Benavent (bajo), y Carme Canela (voz).

La fe mueve montañas… y esto más que voluntad ha sido fe. Nadie podrá recriminar al contumaz saxofonista que si crees y quieres consigues tu premio: estrenar su proyecto, hacerlo en el teatro más emblemático de su ciudad, meter más público que nadie en este festival y salir casi a hombros con todos los ejemplares del CD vendidos. Las bases de esta idea madurada y producida en los últimos dos años y medio -hace tres estaba subido en este mismo escenario también en su jornada de apertura junto a su cuarteto- ya los ofrecimos aquí en el artículo de  presentación de UNO. Ahora entraremos un poco en cómo sonó en su estreno y lo que acabó siendo una “fiesta Aurignac”.

 

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El proyecto es sumamente ambicioso, tanto en lo musical como en la producción que requiere, de ahí que el esfuerzo para llevarlo a cabo, sin ayudas públicas realmente significativas, haya tenido que ser equiparable… A primera vista, centrándonos en el grupo instrumental, el empaste que se pretende conseguir resulta interesante. La combinación de un conjunto de medio formato de jazz (base rítmica con piano y guitarra eléctrica, percusión, tres saxofones, trombón y trompeta) al añadir tres trompas, oboe, clarinete bajo, chelo y arpa es enormemente expresiva si se le saca provecho. Este punto hay que recalcarlo porque a nivel solista y de invitados tendrá que ser mejor rentabilizado con el fin de poder ser exportable.

Los estilos que definen este proyecto, desmintiendo al título, no son “uno” ni es sólo jazz, son múltiplos de sí mismos, que requieren de esta orquesta mixta que contiene elementos tan distantes como percusión afrolatina y arpa. UNO, dijo el autor ante el micrófono, tenía la intención de que ninguna parte, ningún miembro de este organismo prevaleciera o fuera más importante que otros. Esa era la intención, pero incluso en una orquesta siempre hay elementos preponderantes, y aquí los hubo.

Aunque no se notaron en el preludio coltraneniano que es “Sephirot”. Toda la materia orquestal vibra y crece en su respiración impresionista como una nube. Un deleite percibir el empaste del conjunto, arpa, trompas, metales, guitarra, percusión, todo está ahí, agitado por el viento de los compositores clásicos y el empuje oriental del gran Coltrane. Es el trompetista Julián Sánchez quien, como en posteriores ocasiones, dirige y da plasticidad a la banda en ese estallido de color y movimiento en alturas. Es, para quien esto suscribe, uno de los mejores momentos de un concierto en el que Aurignac favorece la combinación dos a dos de temas, con o sin puentes.

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Dos a dos, en sentido inverso al disco,  llegan los destacados “Génesis” y “Jerusalem”, temas de contenido bíblico aunque sin matices judíos que se sitúan en el centro del proyecto. “Génesis” es una rendición sobre Historia de un Soldado de Stravinsky y “Jerusalem” se aleja de la mítica ciudad de las tres religiones para acercarse al terreno animado de Mancini sobre modos coloreados y amenos, con la flauta cómplice, de rumba – cha cha chá,  y un break en tiempo bebop en el que surgen rotaciones en solos de Enrique Oliver, Jaume Llompart y el brillante, en sonido y ejecución, dándose la vuelta desde la posición de director y mirando al público, de un necesario y fundamental esta noche Julián Sánchez. Como lo fueron los maravillosos solos que nos regalaron Ramón Prats y Dee Jay Foster, algo que merece ser revisado en la grabación que se hizo en vídeo y sonido del directo.

Otro solo memorable lo ofreció el trombón de Toni Belenguer, fuera de registro típico del género, muy gaseoso, anunciando el bolero “Sophia”, debilidad de estilo marca de la casa Aurignac que es cantado como sólo ella puede, llevándolo más allá de la tradición, por una Carme Canela que no recibió el volumen de sonido necesario. El solo del saxofonista malagueño, dueño de la noche, es el que mejor ofreció. Sánchez entra aquí con fliscornio. “Baal Zebú” y “Pericles” van emparejados, tienen empuje rítmico en un interesante estilo latin eléctrico (Carra al teclado) que deja espacio para el solo de Perico Sambeat.

Me gusta mucho, cerca del final, “Isaías 40-22”, otra alusión bíblica no judaica. Vuelve la dirección de Sánchez, elevando este blues que respira a Miles Davis (“All blues”) hacia texturas y ambientes desestabilizadores de lo tonal. Y lo hace desde abajo hasta arriba. Carles Benavent, invitado que hace de rogar Aurignac en su presentación, entra con un solo lleno de virtuosismo y sentido sobre el tema aflamencado que le sigue. Es en la segunda mitad donde se escuchan los solos del violonchelista cubano Martín Meléndez y el clarinete bajo Pau Domenec. “Nefesh Lee”, un bis de metales, con preciosa introducción y pase a dixieland imantado por el espíritu de Charlie Parker, pone fin a esta auténtica fiesta Aurignac

Hagamos una pequeña parada en esta crónica para el cuarteto de Kurt Rosenwinkel. Incluir este proyecto, el de músico que se crece en los de otros, tras contar con alguien de la avanzada edad de Donaldson, junto con el resto de la configuración del festival, hace tambalear la solvencia de los criterios de programación… El guitarrista es mucho mejor acompañante que líder. Ya sabemos que hay un montón de fieles aficionados a la guitarra, ya leímos en el  programa de mano lo que -se dice- escribió Bill Frisell de él. No es ni el continuador de Frisell, ni el de Metheny ni el de Scofield. Rosenwinkel escribe bien, muy bien, los inicios de sus temas, e incluso por momentos el grupo contagia cierta intensidad colectiva en el discurso central. Pero su fórmula con piano, que ya probó junto a Brad Mehldau y aquí con la ausencia del anunciado Aaron Parks -otro nuevo niño prodigio-, jamás contagia ni como música ni como mensaje con un desarrollo coherente y sólido. Y si lo hace es cuando el trío de piano se queda solo. Una lástima.

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José Carra El Camino.  Viernes 7, Teatro Cervantes

Jose Carra (piano), Beatriz Pessoa (voz),  Enrique Oliver (saxofón y clarinete bajo), Romeu Tristao (contrabajo), Joao Lopes Pereira (batería), Carlos López (percusión).

Sección de cuerda: Mario Navas, violín I (solista), Javi Gregori, violín I, Lorenzo Triviño, violín I, Sergio Martínez, violín II, Sara Muñoz, violín II, Ana María Navarro, violín II, Francisco José Fernández, viola, Ana González, viola, Alejandro Martínez, violonchelo, César Jiménez, violonchelo, Alejandro Escalera, palmas y nudillos. Producido por Jose Carra y Antonio Romero

The Wild Bunch es un grupo de Jose Carra que nada tiene que ver con éste, aunque sirva de núcleo para darle forma. Sí que mantiene más relación estética, pero  tampoco demasiada, con su trío y aquél excelente disco Ewig, que compartió con Ramón Prats y DeeJay Foster.  Su proyecto, acertadamente incluido en el programa de este festival, se basa como el de Aurignac en composición y plantilla mixta de jazz y, en este caso con bastante más acento clásico que el del saxofonista, conjunto de cuerda.

El concierto se concibe sobre una estructura en quinteto más percusión con dos elementos centrales que son la voz de Beatriz Pessoa (sin letra, declamando líricamente las notas) y saxo tenor (no bien dimensionado en sonido por los técnicos) de Enrique Oliver. La música se inicia con una voz en off recitando un poema del que no se aprecia bien el mensaje ni el sentido musical del mismo, aunque deja entrever, en ese recurrente uso de bases de voz programadas que recuerdan al teatro, una conexión directa con el fenómeno romántico. Esta anunciación tenía ese fin, poner el punto de salida a un “Camino” que parecía quedar descrito en una narración hecha de distintas paradas o distintos pasajes. El conjunto de cámara apareció justo al final.

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Carra se entrega al perfume de la sensibilidad aterciopelada, a la sublimación melancólica, al deleite contagioso y consabido de la voluptuosidad y delicadezas del canon estético Romántico, en una mezcla entre emociones aéreas y motivos minimales que citan a Steve Reich acercándolo al pop en ese encuentro. El encuadre de voz y saxo sí es interesante, ella con onomatopeyas, él alargando y dando empuje  a la melodía. Buenos unísonos, un emparejamiento que podría hacerse aún más descriptivo. Una fórmula de voz/saxo que nos recordó al grupo alemán Schultzting, que ganó hace un montón de años el concurso de Granada para jóvenes menores de 30. Por cierto, no creo que la media de este grupo alcanzara esa cifra con los tres portugueses, estupendos músicos de gran finura y técnica, con mucho por decir Romeu Tristao (contrabajo) y Joao Lopes Pereira (batería).

El paseo por este camino con paradas de desigual destino, algunas por las que el oyente ya parecía haber pasado antes, tiene quizá su mejor expresión con la entrada del conjunto de cámara, que casi sin ensayo previo encaja a la perfección su parte escrita en el discurso jazzístico del quinteto (sexteto con percusión). Escucharemos y comentaremos la versión en disco esperando y deseando, como todo lo que surge y empieza  a caminar, crezca y encuentre nuevos senderos de expresión más terrenales. La poesía o la belleza no son una cuestión de lirismo, es una apreciación sobre la realidad, y pueden ser duras, desagradables, divertidas e incluso feas. Pero deben sentirse como un acto de verdad. Faltaron otros paisajes en El Camino.

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 Abe Rábade Trio VerSonsSábado 8, Teatro Cervantes

Abe Rábade:  piano, Pablo Martín Caminero: contrabajo, Bruno Pedroso: Batería

Escribí del primero, segundo y luego me llegó el tercero de sus discos a trío. Pude verle en directo, en sus comienzos, dentro de un contexto que favorecía lo efusivo y la pirotecnia. Han pasado 10 años desde aquél Ghu! del 20o4, él sigue fiel al concepto de trío pero su pianismo ha madurado de un modo que han convertido su capacidad técnica y su muy resuelto y vigoroso sentido del ritmo en algo más que empuje melódico: ha conseguido crear intensidad melódica. Bien respaldado por el muy activo, casi tanto como el pianista, Pablo Martín Caminero, acaso uno de nuestros mejores contrabajistas, y por la batería abierta en gestos y texturas aéreas de Bruno Pedroso, el pianista galego deleitó a un público al que tuvo que entregar hasta dos bises, uno de ellos una rendición sobre Haendel. Es posible que en este cruce espontáneo, en esa construcción precisa e inspirada del conjunto, esta música abierta y veraz pudo ser el mejor ejemplo de aquella semana de lo que el jazz ha significado, significa y será.

Texto: © Jesús Gonzalo, 2014
Fotos: © Daniel Pérez / Teatro Cervantes, 2014