Jazz Para Ti. Programa 030 (2019-01-29) JPT.T2.13 [Podcast]

Por Pachi Tapiz.


Esta semana en Jazz Para Ti un puñado de novedades:
“Elur bustia” de Alberto Arteta Laurok: Behar Bizia
“LOVE” de Blue Standard: A Good Thing
“Poinciana” de Simone Kopmajer: Spotlight On Jazz
“Use Me” de Jose James: Lean On Me
“Rare Beauty” de Joe Lovano: Trio Tapestry
“Just One Of These Things” de Abe Rábade Trío: Doravante
“Jacomo” de Jack Mouse: Intimate Adversary
“Trinkle Trinkle” de Frank Kimbrough: Monk’s Dream

Programa y presentación: © Pachi Tapiz, 2019

Jazz Para Ti es un programa presentado y dirigido por Pachi Tapiz que se emite los martes, de 20:00 a 21:00 en RCB.

Jazz Para Ti se comenzó a emitir el martes 13 de febrero de 2018, Día Internacional de la Radio.

Mail de contacto de Jazz Para Ti jazzparati@tomajazz.com




Sarah Vaughan (I). La Odisea de la Música Afroamericana (161) [Podcast]

Por Luis Escalante Ozalla.

La Odisea de la Música Afroamericana es un programa de radio dirigido, presentado y producido por Luis Escalante Ozalla, autor de los libros Nueva Orleans (1717-1917): Sexo, Raza y Jass y Y se hace música al andar con swing.

En el final del capítulo 160 de La Odisea de la Música Afroamericana, Luis Escalante Ozalla introducía la figura de Sarah Vaughan, conocida como SassyLa Divina. El capítulo 161 es el primero de los dedicados al completo a la figura de esta cantante. En el inicio de su carrera escuchamos a la enorme artista en algunas de las colaboraciones de la parte inicial de su carrera junto a Dizzy Gillespie, Stuff Smith, Georgie Audd, Billy Eckstine o Teddy Wilson.

Sarah Vaughan fotografiada por William Gottlieb en 1946.
Fotografía de dominio público.

En el programa 161 suenan:

  • “Cry me a river” Harry Connick Jr.
  • “Body and soul” Sarah Vaughan
  • “Lover man” Sarah Vaughan & Dizzy Gillespie All Stars
  • “Time and again” Sarah Vaughan & Stuff Smith Band
  • “A hundred years from today” Sarah Vaughan & Georgie Auld Orchestra
  • “I´m though with love” Sarah Vaughan & George Treadwell Orchestra
  • “Don´t worry about me” Sarah Vaughan & Teddy Wilson
  • “Love me or leave me” Sarah Vaughan
  • “The man I love” Sarah Vaughan
  • “It´s magic” Sarah Vaughan & Richard Maltby
  • “Everyday I fall in love” Sarah Vaughan & Billy Eckstine Orchestra
  • “Ain´t misbehaving” Sarah Vaughan & Jimmy Jones Orchestra
  • “Mean to me” Sarah Vaughan & Jimmy Jones Orchestra
  • “I´ve got you under my skin” Joe Lovano

comprar en amazon

Luis Escalante_Y se hace musica al andar... con swing

comprar en amazon




Harold Arlen (II). Los compositores del Tin Pan Alley (XXVII). La Odisea de la Música Afroamericana (120) [Podcast]

La Odisea de la Música Afroamericana es un programa de radio dirigido, presentado y producido por Luis Escalante Ozalla, autor de los libros Nueva Orleans (1717-1917): Sexo, Raza y Jass y Y se hace música al andar con swing.

La Odisea de la Música Afroamericana de Luis Escalante Ozalla finaliza la parte del especial dedicado a los compositores individuales del Tin Pan Alley con la segunda parte del repaso a la carrera de Harold Arlen. No es el final, no obstante, al repaso de algunos de los temas más conocidos en toda la historia del jazz, puesto que algunas de esas como “All Of Me” no son obra de alguno de los grandes compositores a los que se han dedicado los programas anteriores, y sin embargo han conseguido un puesto de honor entre los temas más populares de la historia del jazz.

Harold Arlen (izquierda), Peggy Lee y Vic Damone

  • “You know the language” Harry Connick jr.
  • “Come rain or come shine” Cassandra Wilson
  • “Down with love” Blossom Dearie
  • “I got a right to sing the blues” Jack Teagarden
  • “Let´s fall in love” Steve Tyrell
  • “Last night when we were young” Frank Sinatra
  • “One for my baby” Joe Lovano & Judi Silvano
  • “My shining hour” Melissa Walker
  • “Over the rainbow” Judy Garland
  • “Over the rainbow” Lou Bennett
  • “That all black magic” Ella Fitzgerald
  • “All of me” Laura Figy
  • “Milestones” Mulgrew Miller

comprar en amazon

Luis Escalante_Y se hace musica al andar... con swing

comprar en amazon




Tin Pan Alley (I). La Odisea de la Música Afroamericana (093) [Podcast]

La Odisea de la Música Afroamericana es un programa de radio dirigido, presentado y producido por Luis Escalante Ozalla, autor de los libros Nueva Orleans (1717-1917): Sexo, Raza y Jass y Y se hace música al andar con swing.

Antes de entrar en el desarrollo del blues y del jazz en la década de los años 40 del pasado siglo, Luis Escalante Ozalla dedica la entrega número 93 de La Odisea de la Música Afroamericana a recorrer brevemente la historia del Tin Pan Alley, en la que se encuentran algunas de las melodías más conocidas de la historia del jazz. Joe Lovano y Maria Bethania suenan en el final y el inicio del programa.

Placa conmemorativa de Tin Pan Alley en Nueva York. Fotografía: © Ben Sutherland

En el capítulo 93 suenan:

  • “Ta combinado” Maria Bethania
  • “But not for me” Lisa Ekdahl
  • “On the sunny side of the street” Keely Smith
  • “Smiles” Benny Goodman
  • “The Entertainer” Bing Crosby and Fred Astaire
  • “How deep is the ocean” Dinah Washington
  • “The Beale Street blues” Duke Ellington
  • “April fool rag” Mimi Blais
  • “Chinatown my Chinatown” Louis Armstrong
  • “Swing low sweet Chariot” Marion Williams
  • “When the Saints go marching in” Louis Armstrong
  • “One for my baby and one more for the road” Joe Lovano

comprar en amazon

Luis Escalante_Y se hace musica al andar... con swing

comprar en amazon




La oscuridad. Exposición fotográfica por Javier Nombela [Galería Fotográfica]

Cuarta exposición del fotógrafo Javier Nombela en Tomajazz tras Con luz propia, Alrededor del Jazz y Alrededor del Jazz 2. De título La oscuridad es una colección de retratos realizados en 2006 y 2007. Que ustedes lo disfruten.

José Francisco Tapiz [Publicada originalmente en enero de 2008]


Colores del jazz, 2006


Colores del jazz, 2007


Detalles del jazz, 2007


Enrico Rava, 2007


Baldo Martínez, 2007


Joachim Kühn, 2006


Christian Escoude, 2006


Laika Fatien, 2007


Reggie Johnson, 2007


Joe Lovano, 2007


Nate Smith, 2007


Hamiet Bluiett, 2007


Tsukiko Amakawa, 2007

© Javier Nombela, 2008
[Publicado originalmente en Tomajazz en http://www.tomajazz.com/perfiles/fotografias/nombela_08.htm]




HDO 208. Aeby – BassDrumBone – Eskelin y cia – JASS – Webber [Podcast]

Nada más descriptivo que titular un programa de HDO con los nombres de los músicos y grupos que suenan en el programa… más o menos. En esta ocasión los protagonistas son Stefan Aeby Trio (Stefan Aeby, André Pousaz, Michi Stulz) y su to the light (Intakt, 2016); BassDrumBone (o lo que esa lo mismo, Gerry Hemingway, Mark Helias y Ray Anderson), que con The Long Road (Auricle Records, 2016) celebran su cuadragésimo aniversario como grupo, invitando en algunos temas de esta celebración en formato de doble CD a Jason Moran y Joe Lovano: magnífica compañía para tres músicos en un trío magnífico; Ellery EskelinChristian Weber Michael Grenier se mueven en Sensations of Tone (Intakt, 2017) entre la improvisación y la revisión – recreación – rendición a viejos clásicos que interpretaron Fats Waller, Jelly Roll Morton o Bennie Moten; JASS es un acrónimo formado con las iniciales de los nombres de John Hollembeck, Alban Darche y Samuel Blaser – Sebastian Boisseau (o viceversa, tanto monta, monta tanto), que ha publicado Mix Of Sun And Clouds (Yolk Music, 2016): otro grupo con grandes nombres, muy conocidos los de Blaser -enorme trombonista, integrante del Baldo Martínez Cuarteto Europa-, y Hollenbeck -escuchen al elegante Claudia Quintet-; finalmente, aunque no suena el último, esta lista es nominal que no ordinal, el Anna Webber’s Simple Trio y su grabación binary (Skirl Records, 2016), en la que le acompañan Hollenbeck y el pianista Matt Mitchell, para una obra en la que las composiciones -todas originales de la flautista y saxofonista líder del trío-, están inspiradas en Internet en su totalidad. Podrían ser más (o menos)… podrían ser estas u otras selecciones… podría no ser nada… pero esto es lo que hay: espero que lo disfrutéis.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un podcast editado, presentado y producido por Pachi Tapiz.




HDO 184. Fred Hersch y Hank Jones: dos gigantes del piano [Podcast]

joe-lovano-quartet-classic-live-at-newport-blue-note-2016 the-fred-hersch-trio_sunday-night-at-the-vanguard_palmetto-records_2016

Dos gigantes del piano –uno es presente y el otro ya es historia- en la entrega 184 de HDO: Fred Hersch y Hank Jones en sendas grabaciones en directo publicadas en 2016. Sus títulos The Fred Hersch Trio Sunday night at the vanguard (Palmetto Records, 2016) con Hersch, John Hébert y Eric McPherson; en el caso de Hank Jones aparece en Joe Lovano Quartet Classic! Live at Newport (Blue Note, 2016) en el que participaba en el grupo de Joe Lovano que completaban George Mraz y Lewis Nash.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un podcast editado, presentado y producido por Pachi Tapiz.




Yerbabuena: veinte años y unos cuantos días de jazz en Pamplona. Entrevista con Pilar Chozas por Pachi Tapiz

pilar2_peq

Yerbabuena ha estado al frente de una gran parte del jazz en directo en Pamplona durante más de veinte años. Esta entrevista estaba previsto que se hubiera realizado hace unos meses, coincidiendo con el vigésimo aniversario de Yerbabuena. Sin embargo la vida es como es, y tras varias intentonas pospuestas debido a distintos motivos, más un par de pruebas en cuanto al formato -inicialmente la entrevista iba a haberse publicado en formato audio-, finalmente Pilar Chozas –persona al frente de Yerbabuena casi desde sus inicios- contestó por correo electrónico al cuestionario confeccionado por Pachi Tapiz. Esto es lo que Pilar nos contó acerca de sus experiencias como organizadora de conciertos de jazz.

Pachi Tapiz – Tomajaz: ¿Qué es lo que os llevó a poner en marcha Yerbabuena y a comenzar a organizar todos esos ciclos de jazz que al final han quedado en JazzFermín y Jazz en la calle, pero que también tuvieron como antecedentes el Jazzaldia y otros?

Pilar Chozas: El jazz es una forma de vivir y de sentir. Yerbabuena surge en 1994 desde la afición y el gusto por el jazz. Desde hace 21 años ha programado en ciclos y festivales. Desde los comienzos su intención era programar esta música principalmente en la ciudad de Pamplona, desmitificando la idea de que es una música exclusivamente para entendidos. Evidentemente no es de masas, pero un producto de calidad gusta a casi todo el mundo.

SONY DSC

La filosofía de Yerbabuena ha sido siempre programar jazz desde el criterio y la calidad. Esto es nuestra marca, y lo que nos mantiene en las programaciones.

1995 fue el primer Jazzaldia que se hizo en Pamplona como 1º festival de Jazz, muy humilde pero siempre con criterio y calidad. Durante 5 años se mantuvo este festival, hasta el año 2000. Paralelamente en 1998 fue ya el primer año que se programó jazz en sanfermines, una apuesta desde el Ayuntamiento, en la que Yerbabuena se encargaba de la programación.

Casi era una locura concebir estos conciertos en estas fiestas, pero año tras año se demostró que era posible y se fue haciendo su hueco. Un programa que desde nuestra perspectiva y experiencia ha enriquecido estas fiestas y a esta ciudad. Yo siempre he descrito JazzFermín como una burbuja en estas fiestas.

Pamplona tiene ya una larga tradición en la celebración de conciertos de jazz. El Ayuntamiento de Pamplona siempre ha querido acercar esta música al público pamplonés de una forma accesible y gratuita. Hace muchos años que se vio la necesidad de agrupar estos conciertos en dos ciclos, que gracias a la buena aceptación que han tenido por los pamploneses están fuertemente asentados en la programación cultural de la ciudad.

En todo este proceso surge en 2001 Jazz en la Calle. El Ayuntamiento volvió a apostar por un ciclo nuevo , en el que se le va dando una forma en la programación. La seña de identidad de estos dos ciclos ha sido una programación muy cuidada de los conciertos con una clara apuesta por la calidad. Dentro de estos ciclos han tenido cabida todo tipo de estilos dentro del jazz, desde conciertos dentro de la más pura tradición hasta propuestas vanguardistas.

Siempre se ha buscado un equilibrio a lo largo de toda su andadura a base de traer a artistas de renombre nacionales e internacionales, apostando en ambos ciclos por las producciones locales poniendo al servicio de las principales figuras del jazz navarro una plataforma de calidad en la que presentar sus proyectos musicales. Esta apuesta ha estado dirigida a un público heterogéneo a la vez que se ha buscado también un público joven. Durante todas las ediciones se ha pretendido un porqué de cada concierto, buscando un equilibrio y un criterio que hiciese de estos conciertos un referente en los circuitos especializados de esta música.

Las producciones propias son un ejemplo. Ha habido unas cuantas desde el principio en JazFermin:

Chano Dominguez –Iñaki Salvador fue la primera, en 1998. Chano dominguez – Tito Alcedo (2000, primicia en pamplona). Perico Sambeat y Javier Colina Quartet (2000, primicia en pamplona).

Otra dos muy importantes fueron Javier colina y Antonio Serrano (2005, primicia en pamplona), y Chucho Valdés & Javier Colina en 2007.

 

Javier Colina. Fotografía © Sera Martín.

Javier Colina. Fotografía por Sera Martín.

Pachi Tapiz – Tomajaz: En estos momentos hay una gran cantidad de músicos de jazz en activo y formándose, algo que es especialmente notable desde la puesta en marcha del Superior de jazz en Pamplona, puesto que a los veteranos hay que añadir los músicos de las nuevas generaciones. ¿Se te ocurre alguna explicación para que por parte de las administraciones públicas en vez de apoyar el jazz, cada vez se vayan limitando los ciclos? Sí que habría que señalar que el ciclo Murajazz ha aparecido en un lugar importante para la cultura en Pamplona como es Baluarte y que siendo muy generosos se podría ver, en cierta manera, como una compensación de la desaparición de Universijazz de la Universidad Pública de Navarra – UPNA tras trece ediciones… En cuanto a Jazzfermín los dos últimos años muchos aficionados temimos que el ciclo desapareciera entre cambios de localización y de planteamiento… aunque en este año 2016 ha vuelto a lo que solía. En cuanto al Jazz en la Calle en este año 2016 se ha desfigurado pasando de cuatro conciertos en cuatro fines de semana a la aglomeración de un ciclo en cuatro días con cambio de formato y localizaciones, con lo que ello supone de descolocación para su público fiel, habitual y abundante…

Pilar Chozas: Efectivamente hay una gran cantidad de músicos formándose y en activo. Además nuestra Comunidad goza de poder contar con el Conservatorio Superior de Jazz en Pamplona, y al lado –en San Sebastián- tenemos Musikene lo que hace que la escena de los músicos de jazz esté en plena ebullición y además con un nivel muy alto en cuanto a calidad. Por otra parte sinceramente creo que programar jazz, una música tan especializada y rica, supone primero que te guste esta música, que la escuches, que estés conectado con la actualidad de lo que pasa en el mercado, y luego es una cuestión de saber utilizar el criterio, y apostar por la calidad.

 

Joe Lovano. Fotografía © Yerbabuena

Joe Lovano. Fotografía © Yerbabuena

Pachi Tapiz – Tomajaz: ¿Cuántas veces has estado a punto de tirar la toalla? Desde fuera las cosas no se ven igual que desde dentro, y supongo -y algo sé también al respecto- que muchas veces no es fácil luchar contra los elementos… y no digo más.

Pilar Chozas: Esta trabajo te da lo bueno de hacer lo que te gusta, de hacerlo con pasión involucrándote tanto que haces tu vida de ello. Al mismo tiempo eso es lo que complica todo cuando tienes que trabajar en un mercado que no lo pone fácil, y dependes de las administraciones que son las que deciden lo que se hace.

Yo he tenido la suerte de poder trabajar muchos años y hacerlo con un criterio y una calidad que para mí es muy importante. La toalla se quiere tirar muchas veces tanto por los músicos como por las administraciones. Pero la pasión por esta música y poder escuchar 90 minutos en directo de un gran concierto echa por tierra tirar la toalla… por el momento…

 

Jason Moran © Sera Martín

Jason Moran © Sera Martín

Pachi Tapiz – Tomajaz: Tú tienes una visión de primera mano del jazz local y nacional… ¿Cómo ves el jazz actual a nivel de músicos y de músicas, comparándolo con el jazz de hace veinte años? ¿Y a nivel de público? ¿Existe un recambio generacional a nivel de asistentes?

Pilar Chozas: El jazz es posiblemente una de las músicas más vivas, con mayor capacidad de cambio y de sorpresa. El público que asiste a los ciclos de jazz es de lo más heterodoxo en edades y en pensamientos. Cuando un ciclo consigue una continuidad y mantiene una programación cuidada en los años el público se acostumbra a acudir a estos conciertos y les gusta sorprenderse. Muchas veces no conocen lo que van a escuchar pero saben que tendrá una calidad que cumpla su expectativa porque confían en el criterio de la programación. Esa ha sido la apuesta de Yerbabuena y eso nos ha ayudado a seguir 21 años después.

El jazz a nivel local y nacional vive su mejor momento, son muchísimos los profesionales que se dedican a esta música con ofertas de los más variadas, hay mucha gente haciendo cosas muy interesantes. Hay mucho donde elegir, por eso tener criterio es más importante que nunca. Vivimos una cultura del “me gusta” pero no se puede confundir lo “más visto” con lo “mejor”.

Pachi Tapiz – Tomajaz: Por los ciclos de Pamplona como Jazz en la Calle, pero sobre todo JazzFermín, han pasado figuras importantes… ¿nos puedes relatar alguna anécdota que se pueda contar especialmente notable?

Pilar Chozas: Unas cuantas con muchísimos y grandísimos músicos. Pero un guiño que quiero hacer en especial es a nuestro gran amigo “Cifu” cuando vino a JazzFermín en 2013 a presentar el concierto de Ignacio Berroa. Siempre me decía “…No tires la toalla nunca niña..”

 

Johnny Griffin © Yerbabuena

Johnny Griffin © Yerbabuena

Pachi Tapiz – Tomajaz: Una pregunta que es también obligada: ¿cuáles son los conciertos de los que guardas un recuerdo especial?

Pilar Chozas: Yo soy una romántica y guardo muchas cosas… me pasa también con los recuerdos.

Jeanne Lee me impresionó en 1999, una grandísima dama del Jazz.

Nicholas Payton en 2001; conocer a Alain Jean Marie fue un descubrimiento, él ha tocado con todos los grandes.

El concierto de Rosa Passos en 2003, con sus 13 rosas…que tuve que buscar por todas las floristerías en plenos sanfermines… Jonny Griffin en 2004, un leyendon. ¡El concierto de Chucho Valdes y Javier Colina en plenos sanfermines y un silencio que se respiraba! Tener a tres grandes como Joe Lovano, Dave Liebman y Ravi Coltrane en el escenario del JazzFermín. Otras grandes leyendas como Benny Golson y McCoy Tyner. Pedro Iturralde en varias ocasiones. De los últimos conciertos que yo organicé el de Chris Potter con Jason Moran fue espectacular, y también el concierto de Bill Evans. Justo en esos momentos escuchas una voz desde dentro que dice “merece la pena”. Son los que se quedan en la memoria para siempre. No puedo dejar pasar por alto los conciertos locales que han presentado sus proyectos en este escenario y por supuesto a nuestro querido Javier Colina, siempre ahí.

 

jazzcalle 2015

Jazz en la Calle 2015. © Yerbabuena

Pachi Tapiz – Tomajaz: Con tu experiencia, ¿qué consejo darías a quien quiera organizar un ciclo de jazz?

Pilar Chozas: Nosotros, desde Yerbabuena, concebimos la organización de un ciclo de jazz la desde la sensibilidad, el criterio, la calidad y conocer el mundo del jazz, el mercado, la actualidad. y no pretender ganar mucho dinero tal y como están las cosas. Es algo incompatible. Organizar un ciclo de jazz no es coger el teléfono y llamar a lo primero que te ofrecen. Requiere muchas mas cosas.

Pachi Tapiz – Tomajaz: ¿Qué les pedirías a las administraciones para que te dejen realizar tu trabajo?

Pilar Chozas: No todo el mundo puede saber de todo, creo que lo más importante para alguien que desempeña un cargo público es saber asesorarse adecuadamente. En este mundo hay mucho tiburón que sólo mira por sus intereses pero también hay gente más humilde que trabaja desde el cariño por lo que hace. Las administraciones tienen que saber qué es lo que quieren y por qué van a apostar. Tener un criterio claro es lo único que puede dar continuidad a las cosas.

Entrevista: © Pachi Tapiz, 2016
Fotografías: Yerbabuena y Sera Martín.




Marc Ribot, John Scofield, Maria Schneider, Kurt Elling, Pedro Ruy Blas: estrenos de gira (o casi). HDO (0033) [Audioblog]

El otoño. Los meses de octubre y noviembre. Fechas de festivales en España por antonomasia. En varios de esos conciertos los grupos protagonistas van a presentar, en 2015, sus nuevas grabaciones. Verbigracia, Marc Ribot and the Young Philadelphians y su estreno discográfico, inmersión en el Philly Sound, titulado Live In Tokyo (JazzMadrid 2015 el día 13 de noviembre; Donostia – San Sebastián, 15 de noviembre; 47 Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona, 17 de noviembre); Kurt EllingPassion World (JazzMadrid 2015, 14 de noviembre); Maria Schneider Orchestra y el sublime The Thompson Fields, que ya disfrutamos en HDO (Barcelona, 11 de noviembre; Sevilla, 13 de noviembre; JazzMadrid 2015, 15 de noviembre). Ya pasaron (agotando las localidades varias semanas antes para la cita madrileña del 9 de noviembre), pero es difícil resistirse al irresistible Past Present de John Scofield, a quien acompañan el tremendo Joe Lovano, y la rítmica impecable formada por Larry Grenadier y Bill Stewart. Finalizamos este breve repaso, aunque se extiende más de hora y media, con un homenaje al gran Pedro Ruy Blas, que el 16 de noviembre presentará en el Festival Internacional de Jazz de Madrid su última grabación El americano, en un concierto que servirá para conmemorar su 50º aniversario en el mundo de la música: ¡enhorabuena! Como suele ser habitual, la voz de Pachi Tapiz ocupa los quince primeros minutos. El resto, música sin interrupciones.

© Pachi Tapiz, 2015

HDO (Hablando de oídas) es un audioblog presentado, editado y producido por Pachi Tapiz

Pedro Ruy Blas El Americanomarc ribot and the young philadelphians_live in tokyo_yellowbird_2015maria schneider orchestra_the thomson fieldsjohn scofield_past present_impulse_2015Kurt_Elling_Passion_World_concord_2015

Los temas, las grabaciones:

  • “Do It Anyway You Want”, “The Hustle”
    Marc Ribot and the Young Philadelphians: Live In Tokyo (Yellowbird, 2015)
  • “Where the Streets Have No Name”, “La vie en Rose”
    Kurt Elling: Passion World (Concord, 2015)
  • “Slinky”, “Chap Dance”, “Past Present”
    John Scofield con Joe Lovano, Larry Grenadier, Bill Stewart: Past Present (Impulse!, 2015)
  • “The Monach and the Milkweed”, “Arbiters of Evolution”
    Maria Schneider Orchestra: The Thompson Fields (artistShare, 2015)
  • “It Ain’t Necessarily So”, “Lonely Town, Lonely Street”, “This Bitter Earth”
    Pedro Ruy Blas: El americano (Dulcimer Songs, 2014)




Fred Hersch y la preocupación por el sonido. Entrevista por Ferran Esteve

Paradójicamente, tuvo que estar a las puertas de la muerte y volver a la vida para que el gran público descubriera a uno de los pianistas más influyentes de los últimos años. Desde que sobreviviera al coma que inspiró su espectáculo My Coma Dreams, Fred Hersch está en estado de gracia: cada nuevo disco, a trío o en solitario, es una obra de orfebrería. Ha dedicado parte de la primavera a dar una serie de conciertos en Europa. Pasó por Ginebra, donde actuó ante una sala con capacidad para 250 personas que lo escuchó con devoción. Horas antes, concedió esta entrevista. Y confirmó que, dentro de unos meses, nos obsequiará con un nuevo disco en solitario.

04_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: El proyecto Rooms of Light está en su recta final…

Fred Hersch: Sí. Empezamos con el proyecto en 2005 pero, por distintos motivos, en aquel momento la cosa no cuajó y lo abandonamos. Hace dos años lo retomamos y se estrenará en octubre.

Ferran Esteve: ¿Qué ha cambiado entre el proyecto de 2005 y el actual?

Fred Hersch: Le hemos dado un enfoque distinto. Cuando nos lo propusieron, ni Mary Jo [Salter, poetisa] ni yo teníamos mucho tiempo. Nos encerramos en una residencia para artistas y en dos semanas habíamos escrito tal vez siete canciones. Llegamos hasta las quince, descartamos seis y estrenamos lo que teníamos, pero el resultado no me convenció y decidí parar. Hace un par de años, propuse a Mary Jo volver sobre el material. Descartamos varias canciones más y escribimos seis. Hoy, tenemos un repertorio de dieciséis temas que hablan de distintos aspectos de la fotografía: daguerrotipos, fotografías icónicas, publicidad, paparazzi, pornografía, fotos hechas con un iPhone, rayos X y mamografías, fotos tomadas desde el espacio exterior, álbumes de bodas, fotos familiares… Habrá cinco cantantes, tres hombres y dos mujeres, que vienen del mundo del teatro musical, así que podrán interpretar a distintos personajes, y un conjunto de ocho músicos, y aunque trabajaremos con escenografía e iluminación, no mostraremos fotos, porque, además de que hay que conseguir los derechos de las imágenes, corres el riesgo de que el espectáculo acabe convirtiéndose en una proyección de diapositivas.

Ferran Esteve: ¿Cómo es la música que ha compuesto para Rooms of Light?

Fred Hersch: Sin parecer arrogante, la mejor manera de describirla es calificarla como “música de Fred Hersch”. No es música clásica, no es jazz, no es música de teatro musical… La música nace de los textos. A diferencia de Leaves of Grass o My Coma Dreams, la música aquí es menos jazzística; no hay nada de improvisación.

Ferran Esteve: Tras Leaves of Grass y My Coma Dreams, Rooms of Light es su tercer proyecto de este tipo. ¿Cómo se organiza para poder combinar la creación de una obra de esta magnitud con el resto de cosas que hace?

Fred Hersch: Cuando trabajo en este tipo de proyectos, necesito fijarme plazos: tengo que haber escrito tantas canciones para principios de febrero, tantas para principios de abril…Ahora estoy orquestando la última, y espero tenerla lista a finales de mayo. Aunque componer y orquestar son dos tareas que no tienen nada que ver, intento que no se me eche el tiempo encima. Al mismo tiempo, estoy componiendo una obra para un octeto vocal a cappella que es extraordinario y capaz de cantar cualquier cosa, Roomful of teeth, que no tendrá nada que ver con el material de Rooms of Light, y probablemente el siguiente encargo que aborde será una obra para un cuarteto de cuerda, mi primera de este tipo. Todo esto me obliga a organizarme muy bien. Me he dado cuenta de que, aunque soy rápido componiendo una vez tengo las cosas claras y la idea ya está en marcha, necesito entre dos y tres semanas para que un proyecto así empiece a rodar, así que suelo marcharme a una casa que tengo en Pennsylvania o pido una beca para una residencia para artistas en la que cuidan de ti y te puedes dedicar exclusivamente a trabajar porque no hay ninguna distracción.

07_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: ¿Cómo nacen este tipo de proyectos? ¿Son ideas que se le presentan sobre la marcha, un encargo que alguien le hace?

Fred Hersch: Hace poco toqué en Viena, y el organizador me preguntó si alguna vez me había planteado escribir un concierto para piano, y debo decir que no sé si sería capaz. En este sentido, la obra para el cuarteto de cuerda me parece algo más factible, porque la gente que se dedica a componer obras orquestales es de otra pasta. Además, mi prioridad para este verano es componer material nuevo para el trío porque, aunque tocamos temas de todos los discos que hemos grabado y de discos anteriores, no he escrito nada nuevo para el trío desde Floating. A propósito del trío, hoy he sabido que dos asociaciones de periodistas nos han nominado, a mí y al trío, como mejor pianista y mejor conjunto, respectivamente, y la noticia me ha llenado de alegría porque siento que la gente está respondiendo de verdad a esta formación, y se ha convertido en algo muy especial para mí.

Ferran Esteve: ¿Es el trío del que está más satisfecho?

Fred Hersch: Todos mis tríos eran fantásticos, pero me atrevería a decir que este me parece perfecto.

Ferran Esteve: ¿Y qué hace que sea perfecto?

Fred Hersch: A los tres nos preocupa mucho el sonido. Eric [McPherson] tiene un estilo precioso y el sonido de John [Hébert] es verdaderamente fantástico. Ambos pueden estar muy pendientes de los detalles y son, al mismo tiempo, muy libres. Entienden que cada tema tiene sus propias características. Hay tríos que aplican la misma fórmula a cualquier tema de su repertorio; eso es algo que puede funcionar en uno o dos discos, pero no cuando has grabado 15. En estos seis años que llevamos juntos, además, hemos logrado una química muy especial. Además, son una gente maravillosa, y nos lo pasamos en grande cuando salimos de gira.

Ferran Esteve: Ha dicho que el repertorio de este trío incluye no solo temas de los discos que han grabado, sino también de otros discos suyos anteriores. ¿Cómo se ha adaptado el trío a una música originalmente escrita para otros instrumentistas?

Fred Hersch: La hemos hecho nuestra.

03_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: Y en su caso particular, ¿ha cambiado la manera de entender esas piezas?

Fred Hersch: Por supuesto. Después del coma, todo en mi vida ha cambiado. Creo que ahora estoy tocando mejor que nunca. En otoño cumpliré 60 años y, en cierto sentido, me resulta curiosa esta sensación de que todo finalmente encaja. No estoy diciendo que antes fuera mal músico, porque con 24 años estaba tocando con Joe Henderson, así que no podía ser tan malo, pero sí tengo la impresión de que, aunque siempre he tenido una personalidad muy fuerte, ahora los críticos y el público se han dado cuenta de quién soy. A Joe Lovano le pasó algo parecido: cumplió 40 años y todo el mundo empezó a hablar de él, pese a que ya tocaba de maravillaba con 25 o 30 años. Pero es cierto que en ocasiones necesitas una masa crítica, y creo que, en mi caso, esa masa crítica existe desde hace unos años en los Estados Unidos, donde me han abierto las puertas de las mejores salas, como en Lincoln Center, el Festival de Jazz de San Francisco… Las cosas en Europa son un poco distintas, porque mis discos no llegan con tanta facilidad. Tal vez un día grabaré para un sello europeo y eso me ayudará. Aun así, en esta gira he tocado en sitios como La Villette, el Konzerthaus de Viena, el Palais des Beaux Arts de Bruselas…

Ferran Esteve: Al hablar de John Hébert, ha mencionado la palabra “sonido”, una palabra que parece tener mucha importancia en su caso, porque aparece muy a menudo en sus entrevistas. En alguna ocasión ha dicho que empezó a interesarse por el sonido cuando era un crío, algo que no parece muy frecuente.

Fred Hersch: Empecé a tocar con 4 o 5 años. Era una suerte de niño prodigio, y ya desde muy pequeño componía e improvisaba. Cuando tenía 10 años, mi abuela me compró un piano que nunca me gustó porque no me daba el sonido que escuchaba en los discos, el sonido de gente como Rubinstein. Así que dejé de tocar música clásica. Comencé con el jazz con 17 o 18 años, antes de que los estudios de jazz se convirtieran en un negocio, en una industria, pero mi sonido cambió en 1982 o 1983, cuando empecé a estudiar con la misma profesora de piano con la que sigo estudiando y que hoy tiene 94 años. Todas las piezas encajaron cuando vi cómo se enfrentaba al piano, cómo lograba el sonido que sacaba de su instrumento. A partir de ese momento, dejé de ser un pianista muy agresivo y mi manera de tocar fue evolucionando. Creo que siempre he tenido un buen sonido, pero hoy tengo la impresión de que soy uno de los pocos pianistas que utilizan el sonido como una herramienta para construir la música. Para mí, tocar es contar una historia, algo que a veces echo de menos cuando escucho a algunos pianistas, por muy buenos que sean. En mi caso, intento que cada frase sea un paso en este camino narrativo. Y es evidente que algunas noches las cosas salen mejor que otras, pero siempre trato de dar un mínimo.

01_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: ¿Esa agresividad a la que ha aludido tenía que ver con el hecho de ser un músico joven que intentaba abrirse camino?

Fred Hersch: Sí. Hace poco me ha pasado algo interesante. Existe una máquina que te permite pasar los casetes a CD, y tengo un montón de grabaciones mías en ese soporte, con Joe Henderson, Sam Jones, Jimmy Cobb, Art Farmer, Charlie Haden… Así que me están pasando esos casetes a CD, lo que me ha permitido volver a escucharme, con 25 años, al lado de Joe Henderson, por ejemplo. Reconozco al chico que toca, pero también me he dado cuenta de que, en aquella época, el jazz era fundamentalmente swing, y si no tenías swing, no tenías nada que hacer. Hoy las cosas han cambiado. Yo formé parte de bandas que tenían mucho swing. Tal vez la única excepción fue el tiempo que pasé junto a Art Farmer. Pero de él aprendí mucho: aprendí a estructurar una actuación, a desarrollar un repertorio… Por aquel entonces, también empecé a componer. Cuando eres joven, tienes otra energía, y eso es lo que oigo en los casetes, una energía distinta a la que tienes cuando vas a cumplir 60 años. En mi caso, hoy tengo, además de esa energía, 40 años de experiencia tocando jazz, y todo eso influye.

Ferran Esteve: ¿Qué siente cuando escucha esos casetes?

Fred Hersch: En primer lugar, cuando escuchas las cintas grabadas en el Vanguard, te das cuenta de que la gente hablaba muy alto. ¡Se oyen conversaciones enteras! Hoy, aunque hay gente que se pasa el concierto filmando a los músicos, haciendo fotos o enviando mensajes, el público no habla. La gente que paga una entrada quiere vivir algo único. Por desgracia, la generación más joven ha crecido con la idea del gratis total, e incluso tengo algún estudiante que se queja cuando no encuentra lo que busca en Spotify. Cuando yo era joven, me gastaba hasta el último dólar en discos o en ir a conciertos, y lo hacía porque era la única manera de aprender. Hoy todo está en la nube, así que las actuaciones en vivo se están convirtiendo en algo cada vez más especial: es la ocasión de alejarse de los teléfonos y del correo electrónico y de vivir algo distinto durante una hora o 75 minutos. Y me parece que es algo muy importante y muy necesario: la gente necesita recuperar la capacidad de sentarse y concentrarse en algo sin que la distraigan.

Ferran Esteve: Esa actitud a la que se refería, ¿la observa en sus estudiantes? El gratis total, que no van a conciertos o que no compran discos como hace unos años…

Fred Hersch: En los buenos estudiantes, no. Tuve como alumno a Ethan [Iverson] cuando tenía 21 años, y ya en aquella época era una persona que estaba enteradísima de todo. Los buenos estudiantes siguen yendo a conciertos, tratan de entender la historia de la música, la historia del piano en el jazz, y como profesor aprendo mucho con ellos… A veces, doy clases magistrales en programas universitarios de jazz y es sorprendente comprobar que apenas han escuchado jazz. Hoy, los guitarristas quieren sonar como Kurt Rosenwinkel, y no saben nada de la historia de la guitarra en el jazz. Y te podría nombrar a unos cuantos pianistas a los que todos los estudiantes quieren parecerse. Los alumnos no entienden que hay que empezar por el principio, que primero tienes que conocer a Earl Hines, a Teddy Wilson, a Ahmad Jamal… Es que esa idea tan extendida en la enseñanza del jazz de que todo el mundo puede tocar jazz… Incluso los buenos conservatorios han bajado mucho el listón en los exámenes de ingreso. Doy muchas clases magistrales y me encuentro con un montón de alumnos siguen el Real Book o que llevan los cambios escritos en una tableta. Y siempre les digo lo mismo: “Si fuerais estudiantes de piano clásico, tendríais que aprender de memoria las sonatas de Beethoven. ¿Me estáis diciendo que sois incapaces de memorizar treinta y dos compases, ocho de los cuales se repiten en tres ocasiones?”. El problema es que ni les parece necesario, ni poseen la técnica, ni han entendido que el jazz es un idioma que no se puede aprender en YouTube. Tienes que tocar, tienes que vivirlo, tienes que sufrir, tienes que desearlo con tanta fuerza que no podrás pensar en nada más, porque es muy difícil ganarse la vida como artista y es muy difícil dejar huella.

02_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: Tal vez, uno de los motivos que lo explique sea el sustantivo que ha utilizado cuando se ha referido a la educación por vez primera: “industria”. Usted pertenece a una de las últimas generaciones que aprendieron sobre los escenarios, tocando con músicos más veteranos. Hoy, sin embargo, se da la paradoja de que hay más lugares donde estudiar y, en cambio, menos donde tocar. Y el hecho de que estos programas no sean baratos hace que, además, uno no pueda decirle a un alumno al que han admitido y que ha pagado esa cantidad de dinero que no sirve, que no tiene el nivel.

Fred Hersch: La industria vende libros, cursos y títulos universitarios, y tengo la impresión de que buena parte de lo que se enseña se basa en fórmulas: transcribe esto, apréndete este tema en los doce tonos… Dado que yo no aprendí así, tengo tendencia a verme más como psicólogo que como profesor: mis alumnos vienen, tocan, comentamos cosas que creo que les pueden servir, pero todo depende de lo que ellos aporten, porque si no aportan nada, no hay nada que hacer. Y no creo que esa idea tan extendida en estos programas de que uno mejora tocando con otros estudiantes sea tan acertada, porque uno aprende tocando con gente mucho mejor que tú. Y puede que en las escuelas más elitistas esto sea posible, pero en la mayoría de escuelas, no. En Estados Unidos se está dando otro fenómeno que me parece preocupante: puedes tener una licenciatura, un máster y un doctorado en jazz y dar clases de jazz y no haber tocado nunca jazz. Yo tengo un título universitario, sí, pero ni tengo un máster, ni un doctorado, sino casi 40 años de experiencia. Y hay gente que enseña esta música y solo la conoce a través de fórmulas. No son artistas, y creo que solo un artista puede formar a un artista. ¿Cuántos pianistas clásicos acabarán haciendo carrera? En la vida real, la competencia es feroz.

Ferran Esteve: Tal vez en estos programas habría que preparar a los alumnos para una posible decepción, decirles que, con un poco de suerte, tocarán en los grandes clubes una vez al mes como mucho…

Fred Hersch: ¡O dos veces al año! En Nueva York hay cada vez menos locales y más competencia. Cuando llegué a Nueva York, en 1977, la gente bebía, tomaba drogas… Las entradas de los clubes no eran tan caras porque los locales ganaban dinero con las copas. Hoy, sin embargo, tienen que cobrar más porque la gente ya no bebe. También han adelantado los horarios de los pases. Antes, tocabas a las diez de la noche, a las once y media y a la una de la madrugada. Hoy, los conciertos en el Village Vanguard son a las ocho y media y a las diez y media, y en algunos locales empiezan incluso a las siete y media y sirven cenas. La situación económica de los clubes ha cambiado mucho. A todo esto hay que añadir instituciones como el Lincoln Center que ofrecen una experiencia mucho más “estándar”, el concierto empieza a las ocho y acaba a las diez, pero también me atrevería a decir que más aséptica.

05_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: Por lo general, uno sabe qué va a ver a estos sitios…

Fred Hersch: Sí, la programación suele ser más previsible, corren pocos riesgos. A mí me encanta tocar un Steinway magnífico en el Konzerthaus de Viena o en el Carnegie Hall, pero necesito tocar en clubes, porque de lo contrario pierdo el contacto con la realidad. Hace nueve años que, en mayo, toco una serie de conciertos a dúo en el Jazz Standard, y cada año invito a seis personas con las que no he tocado nunca. Este año, por ejemplo, tocaré con Ambrose Akinmusire, Miguel Zenón, Regina Carter, Kenny Barron, Ravi Coltrane y Brad Mehldau. Con el paso del tiempo, me he ido ganando un prestigio que me permite hacer este tipo de cosas, y las hago porque me divierten, pero también porque son algo imprevisible para el público. Intento hacer de todo: tocar, componer, tocar en clubes, en salas grandes, no componer… Hay días en los que no toco el piano, ni escucho música… A veces, necesitas descansar. La gente me suele preguntar cuántas horas estudio al día, y la verdad es que no estudio. Si tengo un concierto y el repertorio es nuevo, le echo un vistazo, y si toco en una sala, intento tocar el piano antes de la actuación para hacerme a él, pero el resto es experiencia.

Ferran Esteve: Sigamos hablando de cambios: pasemos a la industria discográfica. Hoy, la gente puede comprar discos o temas de un disco. ¿Cómo se plantea sus trabajos, sabiendo que puede ser que haya gente que ya no escuche esa obra en su integralidad?

Fred Hersch: Creo que tenemos que seguir haciendo discos para aquel pequeño porcentaje de personas que se sentarán a escuchar un disco de principio a fin. El orden de los temas o la presentación física del disco son cosas que me tomo muy en serio, en la medida de mis posibilidades. Para ser un artista que hace jazz instrumental, vendo muchos discos en los Estados Unidos, sobre todo en los conciertos, tal vez porque mi público es algo mayor. Aunque entre mi público también hay muchos jóvenes, quien suele comprar discos es la gente mayor. También es posible que el hecho de que tenga un público más amplio se deba a mi trabajo como activista, al hecho de que ser un músico que reconoció hace años su homosexualidad, a que soy alguien que se ha introducido en la conciencia pública de una manera distinta a como lo han hecho el resto de pianistas. Estoy preparando un libro de memorias que debería aparecer a principios de 2017 en Crown Publishing Group, una de las divisiones más prestigiosas de Random House. Se mostraron muy interesados por los distintos aspectos de mi historia: la llegada a Nueva York a finales de los años setenta, mis recuerdos como músico gay que salió del armario, el haber sobrevivido al VIH durante más de treinta años y a un coma. Creen que es una historia que puede llamar la atención sin necesidad de que sepas nada de música. También se está recaudando dinero para acabar un documental sobre mí. Ojalá el libro y el documental aparezcan al mismo tiempo. Para mí, el activismo tiene tanta importancia como la música, y me lo tomo muy en serio. Hoy, además de a la música, me dedico a recaudar fondos, a crear conciencia o a hablar en conferencias médicas o ante grupos de estudiantes homosexuales.

06_FH (©Joan Cortès)_10-10-10

Ferran Esteve: Hace unos años, contaba que, después de saber que contraído el VIH, vivió unos años musicalmente muy fecundos porque se decía que cada nuevo disco podría ser el último. ¿Podríamos decir que toda la actividad de estos años después del coma obedece a un planteamiento similar?

Fred Hersch: No, en absoluto. Pronto cumpliré 60 años y espero vivir todavía muchos años y hacerlo con normalidad. Tengo el virus bajo control, mi estado general de salud es bueno y miro hacia adelante. Es cierto que podría sufrir un infarto y morirme; en ese caso, espero que la cosa sea rápida. Haber sobrevivido a lo que he sobrevivido, a tantos años de mala salud y a un coma, recuperarme y tocar mejor que nunca son cosas que jamás habría imaginado cuando era un chico de 17 años que vivía en Cincinnati, y me parece un sueño haber tocado con la gente que he tocado o en los lugares en los que lo he hecho, haber podido ganarme la vida como artista. En los últimos dos años, he tenido una suerte increíble: el reconocimiento del público, de los críticos. Lo más importante ahora mismo es no trabajar demasiado y tener tiempo para recuperarme, escribir nuevos temas y no quedarme estancado. Hace poco, además, decidí que voy a abandonar una parte de mi actividad docente: dentro de dos semanas, iré por última vez a Boston, al New England Conservatory. Ya tomo suficientes aviones cuando voy a tocar, no necesito el dinero y el nivel de los estudiantes ya no es lo que era.

Ferran Esteve: ¿Cuándo empezó a detectar este descenso continuado en el nivel de los estudiantes?

Fred Hersch: Siempre ha habido estudiantes sobresalientes, pero creo que la cosa ha empezado a ir a peor en los últimos dos años. En Estados Unidos, una universidad privada cuesta 200.000 dólares al año, salvo que obtengas una beca que lo cubra todo, y los buenos estudiantes van en ocasiones a las universidades que los becan, pese a que saben que podrían recibir una formación mejor en otro sitio. En ningún caso tienes ninguna garantía de que tanto estudio dé sus frutos, salvo si luego estudias un máster y haces un doctorado y te dedicas a la docencia. Por ese motivo, la gente está buscando alternativas. Por ejemplo, si sabes que el precio anual de uno de estos programas es de 50.000 dólares, ¿por qué no ahorras 40.000, te vas a Nueva York y dedicas ese dinero a tomar clases particular con tantos músicos como quieras e ir un par de veces por semana a ver conciertos? Puede que vivir la música de esa manera sea una experiencia mucho más positiva que correr detrás del maldito título.

Entrevista: © Ferran Esteve, 2015
Fotografías: © Joan Cortès, 2015