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Alexis Alonso: The Birth Of Time. Piano Melodies For Adrian. Vol Two (Autoeditado, 2016; CD)

alexis Alonso_The Birth Of Time_autoeditado_2016El disco que hoy nos ocupa tiene un valor sentimental muy especial para mí, lo digo porque mi primera reseña para un medio dedicado al mundo del jazz fue la primera parte del proyecto a piano solo del músico Alexis Alonso, concretamente El Paisaje. Piano Melodies For Adrian vol. One (Autoedición, 2014), reseña que se publicó en la tristemente desaparecida Zona de Jazz (aprovechamos para mandar un fuerte abrazo a Gustavo Lecha). Hoy publicamos la segunda, y en principio última, parte de este proyecto que nace desde la peor desgracia que puede sufrir un padre, es decir, la pérdida de un hijo.

Adrián Alonso murió a los tres años de vida a causa de un desgraciado accidente quirúrgico. Su padre, Alexis Alonso, aparte de apoyarse en pilares tan importantes como su familia y amigos, encontró en la música la fuente máxima de expresión para poder ofrecer, a través de notas musicales, el torrente de sensaciones que sufrió. Un proyecto enorme en el que el autor ha invertido incontables horas para ofrecer los diferentes estados de ánimos por los que pasó tras la pérdida, pero también momentos felices en los que Adrián, por lo que se puede intuir, hizo inmensamente feliz a su padre.

The Birth Of Time. Piano Melodies For Adrian. Vol Two (Autoedición, 2016) comprende quince composiciones en las que Alexis Alonso introduce una novedad en relación a la primera referencia, y es que cuenta con tres temas a dúo, concretamente tiene como invitados a Kike Perdomo (saxo alto) en “Crossing Point”, a Ciro Hernández (violonchelo) en “Toy Store Girl” y a Tomás LP Cruz (contrabajo) en “La Orilla”. Un cambio que otorga un aire renovado y evolutivo, así como también podríamos hablar de superación a través de la amistad… Las tres aportaciones puede que nos den una pista de hacia dónde se dirigirá la carrera del pianista desde este momento.

Algunos creen que la música es un pasatiempo, que no sirve para nada y muchas más sandeces… proyectos como este son la prueba de que la música trasciende mucho más allá de lo imaginable. La música dignifica, purifica, remueve, emociona, provoca, alegra… En principio se cierra un círculo. Dos referencias dedicadas a la memoria de Adrián. Un ejemplo de creación terapéutica y sincera. Escuchad música amigos.

© Jesús Mateu Rosselló, 2016

Alexis Alonso: The Birth Of Time. Piano Melodies For Adrian. Vol Two

Músicos: Alexis Alonso (piano) Kike Perdomo (saxo alto) en “Crossing Point”, Ciro Hernández (violonchelo) en “Toy Store Girl” y a Tomás LP Cruz (contrabajo) en “La Orilla”

Composiciones: “The Bird Of Time”, “In The Air”, “Crossing In G Point”, “On Music”, “Dunes”, “Ray So Finner Sun”, “The Wanderer Song”, “Toy Store Girl”, “Post Cards From Madrid Sky”, “Dinner In Al-Andalus”, “Dawn”, “Memory”, “20 Minutes”, “En la Orilla” y “Good Night Day Light”.

Todas las composiciones son de Alexis Alonso.




Tomajazz recupera… Entrevista a Chuck Loeb y Mitchel Forman, por Arturo Mora Rioja

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Arturo Mora: Chuck, en los dos últimos años has grabado a tu nombre los discos Presence y Between 2 Worlds, el Express de Metro, has producido a Spyro Gyra y has estado de gira con Metro Special Edition y con el grupo Reunion. ¿Cuándo duermes?

Chuck Loeb: [risas] Gracias a Dios estoy muy ocupado y tengo muchas cosas en marcha, y eso está muy bien. Soy un poco adicto al trabajo, creo que Mitch también; me gusta estar ocupado y tener muchas cosas que hacer. A lo mejor eso se acaba pronto y empiezo a tomarme las cosas con más tranquilidad.

Leer: Entrevista a Chuck Loeb y Mitchel Forman, por Arturo Mora Rioja (publicada originalmente en 2009)




Tomajazz recupera… Chuck Loeb & Mitchel Forman interview by Arturo Mora Rioja

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Arturo Mora: Chuck, in the last two years you’ve  done the Presence album and the new Between 2 Worlds CD under your own name, you have also recorded Metro’s Express, produced Spyro Gyra and toured with the Metro Special Edition and with the Reunion band. When do you sleep?

Chuck Loeb: [laughs] Thank God I’m very busy and have a lot of things going on, which is really great. I’m kind of a workaholic, as I think Mitch is also, so I like to be busy and have a lot of things to do. Maybe that’s going to end soon, and I’ll start to take it more easy, you know.

Leer más: Chuck Loeb & Mitchel Forman interview by Arturo Mora Rioja (publicado originalmente en 2009)




Big Band de Canarias – Atlántida (2012)

bbdc_aComentario: Creada hace tres años y formada en su totalidad por músicos del archipiélago, la Big Band de Canarias se ha convertido en un buen escaparate para dar a conocer el jazz que se hace en las islas. En su mayoría los músicos que la componen se ganan la vida fuera, pero cuando se juntan son capaces de hacer una piña y lograr un resultado compacto y fresco en sus actuaciones. Uno de ellos es el que ha dado pie a su primer disco, grabado en vivo en el Auditorio de Tenerife. A la calidad que atesoran cada uno de los músicos, se suma la suerte de contar con la dirección musical del saxofonista Dick Oatss, curtido en mil batallas y una garantía a la hora de engrasar y poner a punto una formación de estas características.

Con un cuidado repertorio en el que se combinan temas propios de las Islas con otras composiciones originales, la Big Band de Canarias ha realizado un trabajo bien engarzado y plagado de estupendos arreglos. Hay en el grupo una labor de estudio y aprendizaje de las mejores big bands de la historia que queda patente en todo momento.

Dick Oatts propone tres temas, “Organic Lady”, “Leap of Faith” y “Gumbo G”. En el primero, Oatts aporta al saxo alto un fraseo directo y limpio, como se requiere en estas circunstancias y en el segundo es destacable al saxo tenor, José Angel Vera y la aportación de Yul Ballesteros, a la guitarra. Del folclore canario se han arreglado dos composiciones del grupo folk Taburiente, la pieza “A la Caldera”, con una bella interpretación al alto de Dick Oatts y “A Valentina”, con otro solo de Oatts, esta vez al saxo soprano.

La adaptación de la música popular para una big band demuestra que el jazz puede reinventarse constantemente. Así sucede con “El Tango del Hierro”, con los solos de Dick Oatts y de Kike Perdomo al saxo soprano, a los que sigue una buena demostración de José Alberto Medina al piano. Otras buenas aportaciones están en “Atlántida Arroró” y “Arroró” dos canciones de cuna canarias que brillan de forma especial. Julián Díaz es el autor de “Otra para ti”, donde se suceden los intercambios a cargo de Kike Perdomo al tenor, Norberto Arteaga al barítono y Leonardo Torres a la trompeta.

La Big Band de Canarias se está haciendo acreedora a ser ahora mismo una de las mejores del país en activo. Además de aportar frescura y originalidad, su trabajo es de una profesionalidad admirable. De momento, con este disco ha puesto el listón a un gran nivel.

Carlos Lara

Big Band de Canarias – Atlántida 

Composiciones: “Organic Lady”, “A la Caldera”, “El Tango del Hierro”, “Atlántida Arroró”, “Leap of Faith”, “A Valentina”, “Otra para ti”, “Arroró” y “Gumbo G”.

Músicos: Dick Oatts, Kike Perdomo, Roberto Albrecia, José Angel Vera y Norberto Arteaga (saxos); Julián Díaz, Chano Gil, Leonardo Torres y Natanael Ramos (trompetas); Santiago González, Cristo Delgado, Darío González y Antonio Hernández (trombones); Yul Ballesteros (guitarra); José Alberto Medina (piano); Luismo Valladares (contrabajo) y Ramón Díaz (batería). Director: Dick Oatts.

Grabado en el Auditorio de Tenerife el 16 de noviembre de 2010




Big Band de Canarias (Teatro Conde Duque, Madrid, 2-XII-2012)

XXIX Festival de Jazz de Madrid

  • Fecha: 2 de diciembre de 2012.
  • Lugar: Teatro Conde Duque (Madrid).
  • Componentes:
    Kike Perdomo, Roberto Albrecia, José Angel Vera, Norberto Arteaga, Marcos Pérez: saxos
    Julián Díaz, Idafe Pérez, Leonardo Torres, Natanael Ramos: trompetas
    Santiago González, Cristo Delgado, Yosi Itskovich, Adam Pérez : trombones
    Yul Ballesteros: guitarra
    José Alberto Medina: piano
    Luismo Valladares: bajo eléctrico
    Ramón Díaz: batería
  • Comentario:

    Después de la grata sensación que causó hace tres años su presentación en la capital, la Big Band de Canarias, en esta ocasión sin su habitual director musical el saxofonista Dick Oatss, dio evidentes muestras del grado de madurez que ha adquirido en este tiempo. Aún no siendo sencillo movilizar a una orquesta de semejante tamaño, es de agradecer que este tipo de formaciones siga teniendo su espacio en los festivales de jazz. Con la carta de presentación de su primer trabajo llamadoAtlántida, grabado en el Auditorio de Tenerife, la Big Band de Canarias ofreció un concierto plagado de buenas composiciones, estupendos arreglos y dio muestra de tener perfectamente engrasada la maquinaria. Para ello ofreció un repertorio que recoge elementos del acervo musical de las islas, readaptados e interpretados por músicos todos ellos del archipiélago. Todo ello sin dejar de lado, por supuesto, todo un trabajo previo de asimilación de diferentes influencias de las mejores big bands de la historia, en especial aquellas capitaneadas por Charlie Parker o Dizzy Gillespie.

    Para entrar en calor la banda se introdujo sin complejos a toda máquina con una pieza clásica del compositor Gordon Goodwin, en la que el swing rebosa a raudales y muestra ya a cara descubierta la perfecta sintonía que existe entre los músicos.

    No estaba Dick Oatts, el catalizador de la orquesta, pero su espíritu musical si rondaba con dos de sus composiciones: “Organic Lady”, con unas primeras buenas interpretaciones de los solistas, en este caso de José Angel Vera al saxo tenor, y “Leap of Faith”, un tema con una arquitectura musical brillante, completamente abierto a la expresividad y precisa conjunción de la banda. Como así fue a lo largo del concierto, el intercambio de solistas se realiza con buena sincronización, manteniendo siempre la llama encendida del swing. De nuevo José Angel Vera dejó clara su técnica incisiva. Y qué decir de Yul Ballesteros, uno de los creadores de la Big Band junto a Kike Perdomo. A pesar de que en el conjunto su aportación puede estar reducida a una labor de puro acompañamiento, cuando coge las riendas queda patente su extraordinaria calidad, sale su técnica y su emoción para ofrecer unos minutos que saben a gloria con ese punteo limpio de escuela americana, fuente de la que ha bebido. Los vientos se instalan también en una serie de juegos dinámicos, que culminan con un preciso solo del batería Ramón Díaz.

    Una de las facetas de la Big Band de Canarias es dar a conocer el folclore de las islas a través del jazz. Por eso gran parte de su repertorio está extraído de los sonidos populares. Y ahí hay que destacar el gran trabajo de adaptación y los arreglos que ha llevado a cabo la banda en los cuatro temas que interpretaron basados en los sonidos autóctonos, dos de ellos atribuidos a un grupo mítico de las islas, Taburiente, dedicado a ennoblecer las señas de identidad musicales de Canarias. En primer lugar la pieza “A la Caldera”, con un gran comienzo de solo de trompeta a medio tempo y que “in crescendo” va desarrollándose de manera acompasada hasta que la banda en su conjunto adquiere su protagonismo, del que se destaca el saxofonista Roberto Albricia.  “A Valentina” es otra de las piezas compuestas por Taburiente con las aportaciones sobresalientes de los saxos sopranos llevando el peso del tema.

    Una pieza que recuerda desde sus inicios a los aires canarios como “El Tango del Hierro”, comienza con un magistral solo de Kike Perdomo al saxo soprano, al que sigue una aportación de José Alberto Medina al piano, en gran papel durante toda la noche. El conjunto de los vientos muestra su poderío, para acabar la pieza de nuevo con una demostración de Kike Perdomo, tras un duelo de sopranos con Roberto Albricia.

    Uno de los mejores momentos de la noche fue la interpretación de otro tema popular canario, “Arroró”, concebido como una canción de cuna. El inicio introductorio del pianista José Alberto Medina refleja una cierta fragilidad y lirismo, que poco a poco se va intensificando a tempo medio con ritmos del bajo eléctrico y batería. La intervención de Nataniel Ramos a la trompeta sirvió para dar más colorido a la pieza. De nuevo Yul Ballesteros encontró aquí su merecido espacio para marcarse una sólida improvisación de guitarra.

    El trompetista Julián Díaz es el autor de “Otra para ti”, un tema donde los vientos toman la delantera desde el comienzo y se suceden los intercambios a cargo del propio Julián Díaz, de Kike Perdomo al tenor, Santiago González al trombón y Natanael Ramos de nuevo a la trompeta.

    Hecho el repaso al repertorio del nuevo disco, la Big Band de Canarias deleitó al público que en tres cuartos de entrada acudió al Conde Duque, con una pieza enraizada en la samba y con ciertos funkies, para lucimiento del conjunto de la orquesta y con un gran solo de Kike Perdomo al soprano y otro, el más largo, a cargo del batería Ramón Díaz. Para acabar una interpretación de “Anthropology” de Charlie Parker, que sirvió para demostrar que la Big Band de Canarias también domina y es capaz de rendir tributo a los registros clásicos sin encorsetamientos, siempre marchando un paso más adelante y aportando frescura y buen hacer en sus apariciones.

    Texto: © 2012 Carlos Lara
    Fotografías: © 2012 Sergio Cabanillas




Yul Ballesteros. Entrevista por Sergio Cabanillas, Enrique Farelo y Carlos Lara

Yul Ballesteros, photo by Sergio Cabanillas

Yul Ballesteros es un músico sorprendente a descubrir en el panorama jazzístico español. Formado en el Berklee College Of Music de Boston, cuenta ya con dos discos a su nombre grabados en Nueva York. El segundo de ellos, Minor Things , cuenta con la participación de músicos como Ari Hoenig, Johannes Weidenmueller, Kike Perdomo o Gary Versace, que son, además, miembros estables de su grupo. Conversamos con él en el programa radiofónico Universos Paralelos que dirige Sergio Cabanillas en Onda Verde Madrid 107.9 FM.

Yul Ballesteros, photo by Sergio Cabanillas

© Sergio Cabanillas, 2012

ENRIQUE FARELO: Llama especialmente la atención la colaboración de Gary Versace en tus discos. ¿Por qué este músico y este instrumento, el Hammond B3 ?

YUL BALLESTEROS: Gary es muy amigo mío. En el primer disco él toca también todos los pianos, aunque su instrumento más conocido es el órgano. La formación con órgano siempre me ha encantado, desde los primeros guitarristas, los tríos típicos de órgano, guitarra y batería me parecen espectaculares. El sonido es muy diferente al del piano, y aporta variedad. En el segundo disco tenía dos composiciones y no sabía cómo incorporarlas. Iban mucho con ese sonido, así que decidí llamar a Gary y que grabara ese par de temas.

ENRIQUE FARELO: Salvo Kike Perdomo, que es canario, todos los músicos son norteamericanos…

YUL BALLESTEROS: Sí, Kike es el único canario [risas]. El primer disco lo grabé cuando todavía vivía en Estados Unidos, y era la banda con la que solía tocar, así que grabé con ellos. Respecto a la segunda banda, tuve la oportunidad de tocar con Ari [Hoenig] un par de veces. Él vive en Nueva York y yo voy mucho allí. Muchos de los temas los escribí pensando en su forma de tocar -me encanta, es uno de los músicos que más me gusta de hoy en día-, así que hablé con él y aceptó. Posteriormente hemos hecho juntos algunas giras. Ahora tengo otro proyecto con él, a ver si sale dentro de poco. El tema de que sean de aquí o de allá… el mundo hoy es tan global que da igual que los músicos estén en Sri Lanka o Nueva York, si tienes la posibilidad de viajar. Cuando yo voy a Nueva York, viajo yo con Kike y cuando tocamos en España, si pueden venir, vienen ellos.

ENRIQUE FARELO: ¿La presencia de Kike fue por coincidencia con él en Nueva York o fue algo premeditado?

YUL BALLESTEROS: No, yo iba allí porque tenía conciertos y aproveché para llevarme a Kike, quien aparte de ser un gran músico es muy amigo mío. Hicimos los conciertos que tenía programados esa semana y aprovechamos para grabar con él. Tenía otro saxofonista programado pero le surgió una gira con Dave Holland y me dijo que no, cosa que comprendí perfectamente.

121 Park Drive

SERGIO CABANILLAS: ¿A qué saxofonista te refieres?

YUL BALLESTEROS: Era Chris Cheek. El primer disco lo iba a grabar él, pero no pudo porque cambié las fechas a última hora, y el segundo disco también lo iba a grabar pero tuvo la gira con la big band de Dave Holland. Los dos iban a estar en la grabación, pero al final quedó Kike solo, que es uno de los grandes músicos españoles.

CARLOS LARA: A mí me sorprenden agradablemente ambos discos, editados en 2008 y 2010, como si fueran la culminación de tus estudios en Berklee. ¿Cómo se consigue colaborar tan estrechamente con estos músicos?

YUL BALLESTEROS: Los discos se grabaron a finales de 2007 y 2009, y se publicaron en 2008 y 2010. El título del primer disco, 121 Park Drive , es la dirección donde vivía en Boston el primer semestre. El disco no es exactamente mi proyecto de fin de carrera, pero hay muchas composiciones que hice allí. De la formación, tres músicos eran profesores míos, además de Gary y Joe, que son amigos míos. Estás estudiando allí y ellos también son músicos y hacen sesiones además de dar clase. Muchas veces te invitaban a tocar, sobre todo Dave [Santoro], que fue con quien primero tuve relación además de ser mi profesor tres años. Empezamos a tocar y a divertirnos, y cuando se me ocurrió grabar ni siquiera tuve que decirles nada, lo hicieron encantados. El primer año les ofrecí una gira por Canarias y quedaron muy contentos. En cualquier caso eran amigos, eran la gente con la que tocaba.

CARLOS LARA: Fuiste becado tres años a Boston. ¿Se hace duro estudiar en Berklee?

YUL BALLESTEROS: Cualquiera que tenga un poco de coherencia y se dé cuenta de lo que pasa allí, o aprovechas y estudias, o lo dejas el primer semestre. Recuerdo que fue muy duro. Tuve que estar muchos meses estudiando seis horas al día y yendo a clase otras seis, y luego cuando tenías un hueco te ibas a tocar con alguien. Estaba casi todo el día tocando. Es la mejor forma de aprender, pero al final de la semana… recuerdo días de dormirme vestido y despertarme al día siguiente sin haberme metido en la cama, porque no podía con mi alma… pero aprendes mucho. Si no tienes becas, es complicado pagar. Creo que Berklee está ahora en treinta y pico mil euros anuales, sólo la escuela, más el coste de vivir allí, así que, si no tienes beca es muy difícil. Yo estoy muy contento con mi experiencia en Berklee; aprendí muchísimo y toqué con gente espectacular. Te cambia el concepto de lo que es la música. Había gente que, con quince años, eran genios. Compartí clases con alumnos como Ricardo Vogt, que toca ahora con Esperanza [Spalding]. Esperanza terminó un año antes que yo. Julian Lage estaba en mi clase… iba a clase una vez al semestre, porque siempre estaba de gira. Christian Scott se graduó un poco antes. Todo el mundo estaba allí, y eso te sirve para poner los pies en la tierra, y saber que hay que currar, porque todos están muy puestos.

Yul Ballesteros, photo by Sergio Cabanillas

© Sergio Cabanillas, 2012

SERGIO CABANILLAS: ¿Cómo empezó tu relación con Joe Magnarelli?

YUL BALLESTEROS: Siempre me gustó su forma de tocar. Peter [Bernstein] ha grabado con él varias veces, y él con Peter, así que ya era una referencia para mí. Él es muy amigo de Dave [Santoro], así que fue Dave el que lo metió en la banda. Yo necesitaba un trompetista y tenía varias opciones entre la gente con la que había colaborado, y Dave me sugirió a Joe porque era muy amigo suyo. Michelutti, Santoro, Magnarelli… debe ser por la ascendencia italiana, se llevan muy bien todos y han hecho muchas giras juntos, así que cuando le escuché tocar aluciné, además de que, como persona, es un pedazo de pan.

SERGIO CABANILLAS: Recuerdo haberle visto tocar hace unos años en el Bogui con la banda de Dick Oatts, con Dave Santoro…

YUL BALLESTEROS: …y con Andrea [Michelutti]. Es que Andrea y Dave son la base rítmica de [Jerry] Bergonzi, que son muy sólidos y, claro, cuando empecé a tocar, tener una base así era increíble. Y con Dick también tengo la experiencia de haberle llamado para tocar con la big band [de Canarias].

SERGIO CABANILLAS: ¿Así que fuiste tú el que le llevó a la big band ?

YUL BALLESTEROS: Entre Kike y yo. La big band la hicimos entre los dos, y a mí se me ocurrió que lo mejor para dirigirla sería traer a alguien de allí que estuviese en la del Vanguard, que nos gustaba mucho a los dos, y cuando llamamos a Dick estuvo encantado de venirse a tocar. Fue una experiencia genial. Y grabamos un disco con la big band que suena muy bien, con Dick dirigiendo y como primer alto.

Big Band de Canarias, photo by Sergio Cabanillas

© Sergio Cabanillas, 2012

ENRIQUE FARELO: ¿Qué estructura tienen los estudios en Berklee?

YUL BALLESTEROS: Berklee es una universidad. Yo tuve que estudiar inglés, filosofía o literatura inglesa. Tuve que leerme “Hamlet” en inglés, y lo pasé peor que estudiando con [Joe] Lovano, porque era horrible, es como si a un inglés le pones a leer el Quijote en castellano antiguo, no están las traducciones en los diccionarios. La escuela es maravillosa. Tienes montones de salas, muchos alumnos que quieren tocar y aprender, y muy buenos profesores, pero no deja de ser una buena escuela como otra cualquiera. Allí hay muchas escuelas del mismo nivel. Hay gente que dice que es la mejor, pero yo creo que son todas muy parecidas, porque, además, los profesores se comparten. En Boston también está el New England Conservatory, que es incluso mejor. Tienen a Dave Holland, a Danilo Pérez… y un montón de gente potente. Respecto al tiempo, hay dos formas de completar las titulaciones: la diplomatura, que son dos años, y la licenciatura, que son cuatro. Tienes que cubrir al menos un número de créditos por semestre hasta que terminas. En la licenciatura entran matemáticas, física… un montón de cosas que no tienen nada que ver con la música, pero es un título universitario. Por suerte, esa parte no la hice, porque soy ingeniero de telecomunicaciones y terminé mi carrera antes de irme a América, así que convalidé todos los créditos libres, salvo los de literatura, que los tuve que hacer.

ENRIQUE FARELO: Y una vez terminada la carrera, ¿cuáles son las perspectivas?

YUL BALLESTEROS: Allí había dos vertientes de estudiantes: los que iban a estudiar porque querían un título, y los que queríamos aprender. La gente que va a sacarse un título saca muy buenas notas, pero se dedica menos a tocar, porque puede que tengas que hacer como ejercicio ir a un museo, ver un cuadro, hacerle una foto y una redacción en inglés. Ese tipo de cosas yo las hacía muy rápido y nunca saqué buenas notas en eso. Era muy difícil intentar aprender y dedicarte tres horas al día a estudiar otras cosas que no fueran música. Luego estábamos los que queríamos aprender. A mí el título siempre me dio igual, aprobaba porque me gustaba lo que hacía. Para tocar, el título no te lo piden; para dar clase, sí. Tal y como están las cosas hoy en día, yo creo que lo mejor es dedicarse a tocar, y ver si hay suerte.

Yul Ballesteros & Dick Oatts, photo by Sergio Cabanillas

© Sergio Cabanillas, 2012

CARLOS LARA: Russell Malone me dijo una vez que para él, lo más importante del jazz era la tradición. Supongo que en Estados Unidos te habrás encontrado con gente que opina así y otros más partidarios de apostar por las vanguardias. ¿Dónde te ubicas tú?

YUL BALLESTEROS: Allí me sorprendió el respeto. Te encontrabas a gente que tocaba muy moderno, pero que tocaban bebop perfectamente, y conocían la historia. Puede que no les gustara ese estilo, pero lo habían estudiado y lo respetaban. En mi caso, me gusta mucho la tradición, y me encanta Wes [Montgomery], Jim Hall y los clásicos, me gusta mucho Peter [Bernstein], que siendo moderno tiene un punto clásico en el sonido, la articulación y el lenguaje, y también me gustan mucho otros guitarristas modernos. Yo me encuentro en un punto en el que todavía no estoy seguro de lo que soy. Ahora saco un disco nuevo que va un poco en evolución. Es más parecido al segundo que al primero, pero tiene también algunos puntos en los que he vuelto al swing . En el segundo disco no tocaba swing , es casi todo groove . No sé exactamente dónde me clasificaría. A la hora de tocar es cierto que sueno algo más moderno que la tradición… me han dicho de todo [risas] en los análisis. Es verdad que estudio mucho swing y mucho bebop porque me gusta el estilo, y tengo muchos alumnos a los que lo primero que hago es que aprendan a caminar y a tocar el estilo de Jim Hall, Wes, Charlie Christian… de los antiguos, porque creo que es necesario para evolucionar, pero también cuando me oigo tocar escucho muchas cosas modernas, como Rosenwinkel o gente más moderna, porque también me gustan mucho. No intento tener una meta, sino simplemente seguir un camino que me va dictando lo que me gusta. Yo creo que el lenguaje se forma así, vas asimilando cosas que te gustan y el oído te las pide.

ENRIQUE FARELO: ¿Crees que tu concepto musical está asentado o definido?

YUL BALLESTEROS: Estoy muy contento con mis dos discos en solitario, me parece que están bastante cerca de lo que pensé cuando me puse a componer la música y producirlos, pero esto es una evolución constante, no puedo tener un mismo sonido en cada disco, porque pasan de año y medio a dos años entre un disco y otro, uno aprende muchas cosas y toca con mucha gente diferente que le influencia. Yo no creo que esté maduro, de hecho creo que me falta muchísimo para madurar, pero sí creo que voy teniendo bastante claro por dónde quiero ir y en cada momento intento plasmar a qué suena Yul Ballesteros en ese momento.

Minor Things

SERGIO CABANILLAS: Has trabajado con big band , en cuarteto, en sexteto… te queda el trío.

YUL BALLESTEROS: Sí, y me encanta el trío, es una asignatura pendiente. De hecho tengo un trío hablado con Dave [Santoro] y Andrea [Michelutti] hace mucho tiempo, pero como van surgiendo ideas, uno va sacando lo que tiene en el momento. El disco nuevo es en quinteto, justo a medio camino entre los dos anteriores.

SERGIO CABANILLAS: ¿Cómo se ve la escena de nuestro país después de tres años viviendo en Boston?

YUL BALLESTEROS: Es muy diferente, pero yo estoy bastante feliz en España. Antes de volver estuve un año en París, así que el cambio fue menos drástico. Hay carencias en muchas cosas, pero hay otras muchas cosas muy buenas. Hay músicos espectaculares aquí.

SERGIO CABANILLAS: También me refería en este sentido a algo que quería preguntarte: ¿qué hay que hacer para tener difusión en España? Quiero decir, las formaciones en tus trabajos son de primera línea, y hemos conocido estos discos a través tuyo y de personas que te conocen personalmente. ¿Qué ocurre aquí?

YUL BALLESTEROS: No lo sé, en ese sentido…

Yul Ballesteros, photo by Sergio Cabanillas

© Sergio Cabanillas, 2012

CARLOS LARA: Un inciso: cualquier persona que escuche los discos pensaría que el guitarrista es americano.

YUL BALLESTEROS: A veces, incluso en Canarias, me ha sorprendido alguna vez que me llama gente y me dicen “no tienes nada de acento” [risas] y contesto que tengo acento canario, y me contestan “ah, que eres español”. También el nombre desconcierta un poco, porque Yul no es un nombre muy común, ni en Canarias ni en España. Respecto a la difusión, no tengo ni idea. Es cierto que en Estados Unidos hay costumbre de escuchar música de este tipo desde siempre, de modo que está mucho más en el boca a boca. Aquí en España es más difícil. También es cierto que no me prodigo mucho, por ejemplo, aquí, en Madrid.

SERGIO CABANILLAS: No, al menos, a tu nombre.

YUL BALLESTEROS: No a mi nombre, aunque hago muchos conciertos de sesión. Además, la banda es de fuera, y es difícil moverla.

SERGIO CABANILLAS: Me consta que tienes una versión nacional de la banda…

YUL BALLESTEROS: Es cierto, y toco muchísimo con ellos, pero no en Madrid, no sé por qué. He tenido algunas opciones, pero siempre se han caído. Supongo que no hay dinero para este tipo de cultura. A veces te llaman de un ayuntamiento, te proponen algo y luego te llaman para cancelar. Había una muestra que se iba a hacer en Madrid en Febrero, y al final llamaron a mi oficina y les dijeron que lo iban a hacer de cantautores, que salía más barato. Supongo que ese tipo de cosas pasan en todas partes, aquí me han pasado varias veces. Todavía estoy deseando venir a presentar alguno de los dos discos a Madrid, así que igual con el tercero ya me toca.

© Franklin Rodríguez

© Franklin Rodríguez

CARLOS LARA: Antes hablabas de Peter Bernstein como una de tus mayores influencias. Háblanos de tu relación con este gran músico.

YUL BALLESTEROS: Para mi gusto personal, Peter es uno de los mejores guitarristas del mundo. Le había oído mil veces, tenía sus discos, me sabía sus temas, todo. Un día fui al Birdland, donde él estaba tocando con Lee Konitz, y fui a hablar con él para decirle que quería estudiar con él, y me dijo que sí. Al día siguiente me enteré que era muy difícil, que nunca daba clases a nadie, y debí caerle bien, porque sin conocerme de nada aceptó darme clase. Fui a su casa y me puse a tocar con él. La guitarra que tenía era la de las portadas de los discos, la antigua, no la que tiene ahora. Nos pusimos a tocar sin enchufar. Yo tengo una guitarra muy buena, y parecía una mandolina a su lado. Me impresionó mucho el peso y la fuerza que tenía tocando. A partir de ese momento, siempre que iba a Nueva York, le llamaba, quedábamos y me daba una clase. Increíble, a nivel musical, y también a nivel personal, es muy buena persona.

ENRIQUE FARELO: Habiendo estado en estados Unidos, en Canarias y en Madrid, ¿qué diferencias ves en cuanto a las posibilidades de poder hacer tu música y presentarla?

YUL BALLESTEROS: La diferencia principal es el número de locales. No hablo de festivales, porque muchos músicos americanos vienen a España y a Europa a tocar porque es donde mejor les pagan. Sitios como Boston o Nueva York tienen multitud de clubes de jazz donde la gente acude y respeta muchísimo. Tú vas a tocar, y aunque te estén pagando setenta dólares, tienes a cien personas mirando, escuchando, analizando… hay gente que luego te compra discos y les gusta mucho lo que haces. Aquí también pasa en algunos locales que funcionan y también en Canarias, pero la gente tiene la sensación de que los músicos son como el altavoz que tienen las cafeterías.

ENRIQUE FARELO: ¿Eso pasa más en Madrid que en Canarias?

YUL BALLESTEROS: No, en Canarias más que en Madrid. Aquí pasa mucho en ciertos locales, pero en los especializados yo he visto camareros que mandaban callar a la gente. El Bogui, el [Café] Central… los locales así son sitios donde puedes tocar y la gente te escucha. No todos, hay muchos locales que no, pero en Canarias hay uno donde puedes hacerlo, en el resto eres un altavoz, y eso es una pena, porque al tocar tienes que interactuar con el público. Si ves que no te hacen ningún caso, ya no tocas igual. Hay diferencias en ese sentido entre América y España. Supongo que es cuestión de tiempo, y allí llevan toda la vida escuchando esta música, y hay muchos locales donde se toca con mucho respeto por parte del público.

Yul Ballesteros, photo by Claudia Bethencourt

© Claudia Bethencourt

ENRIQUE FARELO: ¿Se ha mantenido en Estados Unidos el nivel de oyentes y aficionados mientras aquí ha ido decreciendo?

YUL BALLESTEROS: Yo creo que en América se ha mantenido y aquí incluso ha ido creciendo, pero aún nos falta mucho en este estilo. Cuando he tocado en Madrid me ha sorprendido el respeto, pero en Canarias recuerdo conciertos en el pasado donde la gente no paraba de hablar, y las últimas veces que he tocado en clubes creo que la gente ha mejorado mucho. Sigue siendo muy diferente en Canarias, sigue habiendo gente hablando, pero la última vez que toqué con Charlie Moreno recuerdo a la gente mandando callar en el local. Eso hace diez años era impensable. En eso han mejorado un poco las cosas, pero en cantidad de aficionados, seguimos estando muy por debajo.

ENRIQUE FARELO: ¿Dónde está hecha la fotografía de portada de Minor Things ?

YUL BALLESTEROS: Cuando estuve grabando el disco me hice una sesión de fotos en Brooklyn, y quedaron muy bien. Pero lo que aparece en la portada no es Brooklyn. La diseñadora que me hizo el disco, Claudia Bethencourt, que es una muy buena amiga mía y una gran diseñadora, me propuso ir a un polígono abandonado en Salinetas, Las Palmas, y hacer una sesión nueva que se aproximaba más a su concepto. Hicimos la sesión de fotos y me gustó tanto que decidimos usarlas en lugar de las primeras. Parece Brooklyn, pero es Salinetas, en una playa del sur de Gran Canaria. Es una fábrica abandonada que tiene una estructura muy reconocible. A ella le gustaba jugar con esa geometría, y el resultado me gustó más que la otra sesión, así que la utilizamos.

ENRIQUE FARELO: Parece que en nuestro panorama jazzístico, además de Cataluña, Valencia y Galicia, Canarias también existe con su propia aportación de la mano de músicos como Tomás López-Perea o Charlie Moreno. ¿Qué se cuece en las islas?

YUL BALLESTEROS: Es cierto que en Barcelona, Valencia y Galicia hay muy buenos músicos. También en Madrid hay muy buenos músicos, aunque muchos no son de Madrid. En Canarias hay muchos músicos muy buenos. El problema de Canarias es que la insularidad hace que la mayoría de los músicos salgan de allí. Es el caso de Charlie Moreno, que para mí es uno de los grandes bajistas españoles. Es un gran músico, y vive en Barcelona, pero va a menudo por Canarias aunque no viva allí. También está Polo Orti, un pianista espectacular que vive en Tenerife. Igualmente está Kike Perdomo, el saxofonista del que hablábamos antes, que graba conmigo y para mí es uno de los mejores. Hay muchísimos músicos, una ola de gente joven y no tan joven, porque la generación de Kike y Polo es anterior a la nuestra, y hay mucho interés por la música y el jazz. También contamos con una ayuda para viajar, ya sea para tocar o para estudiar, que creo que no tienen aquí. Ese tipo de cosas fomentan bastante que la gente quiera estudiar, y tenemos bastantes festivales importantes donde la gente está acostumbrada todos los años a ver una semana de conciertos de jazz. Eso motiva mucho a los músicos. Lo que falta allí son centros de estudio. No hay conservatorios de jazz ni escuelas de nivel, así que está bastante complicado, pero en cuanto a músicos, hay muchísima calidad, no tenemos nada que envidiarle a cualquier otra comunidad. Tenemos nuestra idiosincrasia por la insularidad, lo tenemos más difícil para salir, pero creo que hay muy buenos músicos.

Yul Ballesteros, photo by Tony Hernández

© Tony Hernández

SERGIO CABANILLAS: Nombres, queremos nombres…

YUL BALLESTEROS: Bueno, puedo seguir nombrando gente. Está Octavio Hernández, de Gran Canaria, que es un guitarrista espectacular y vive en Barcelona, muy recomendable. También está David Quevedo, un pianista de Gran Canaria que también toca muy bien, José Alberto Medina, que tiene tres o cuatro discos y vive en Barcelona… Hay una oleada de gente joven que están viviendo fuera y tienen muchísimo nivel. Creo que la mejor forma de descubrir músicos canarios es buscar en la formación de la Big Band de Canarias. Allí están prácticamente todos los que están haciendo cosas. Están Luismo Valladares, Ramón Díaz, que es un músico consagrado que lleva veinticinco años viviendo en Barcelona… Hay muchos músicos de nivel, pero tenemos esa dificultad de estar lejos. Si ya es difícil que te conozcan viviendo aquí, imagínate viviendo en Gran Canaria o Tenerife.

ENRIQUE FARELO: En el caso concreto de la fusión está el grupo ST Fusion, que lidera Tomás López con su mujer Satomi Morimoto.

YUL BALLESTEROS: Sí, son muy conocidos en las islas, y son muy buenos músicos. Están al nivel de la mayoría de los grupos que vienen de fuera. En el festival, a menudo se programa un grupo canario y luego otro internacional, y es rara la vez que se nota mucha diferencia. Se nota en algunas cosas, porque los americanos que vienen siempre están a otro nivel en cuanto a sonido, pero los grupos canarios no tienen nada que envidiar a los grupos que vienen de fuera. ST Fusion es un grupo que suena muy bien, Tomás lleva toda la vida tocando y es un referente. Entre los músicos consagrados también está uno de mis guitarristas favoritos de Canarias, Santi Roque, que vive en Holanda desde hace veinte años, y es un espectáculo tocando de todo: swing , fusión… lo que sea.

ENRIQUE FARELO: ¿Qué tipo de música escuchas en la intimidad?

YUL BALLESTEROS: La verdad es que escucho de todo. Me gusta el jazz, y el noventa por ciento de mi biblioteca del iTunes es jazz, pero también me gusta mucho Sting, Jorge Drexler, algún tipo de pop, Piazzolla, me encanta la música clásica… Me gusta mucho Coltrane, Miles, los clásicos, también me gusta escuchar a Rosenwinkel… John Mayer también me encanta. Si la música me parece buena la escucho, no tengo limitaciones por razones de estilo.

Yul Ballesteros, photo by Vicente Reig

© Vicente Reig

CARLOS LARA: La mayoría del repertorio de tus discos son composiciones propias. ¿Cómo enfocas el trabajo de componer?

YUL BALLESTEROS: A la hora de componer no tengo unas reglas, no me siento a componer. Hay algunas cosas que sí, pero son más bien arreglos o cosas que te encargan, en ese caso te ves un poco obligado a hacerlo, pero cuando compongo mi música intento que fluya. Si estoy estudiando y, de repente, me surge una idea, la apunto. Puede que sea sólo una idea, pero a lo mejor dos días después viene otra y las mezclo… no tengo una regla, suele ser algo espontáneo. Algunos días estoy inspirado y me sale un tema entero de golpe.

SERGIO CABANILLAS: Hablas en tu biografía de “pequeños fragmentos”.

YUL BALLESTEROS: Sí, Minor Things son las pequeñas ideas que se te ocurren, y son detalles que todos te recuerdan a algo de tu vida, cosas que has vivido. En mi opinión, la composición tiene también gran parte de arreglos. Cuando compones algo, realmente estás componiendo cuatro o cinco ideas, y el tema completo se forja cuando arreglas esas ideas y las repites, las desarrollas… Para mí, la composición tiene mucho de arreglos.

CARLOS LARA: Es como la banda sonora de tu vida, según vas viviendo, te vas imaginando la música que querrías que te fuera acompañando.

YUL BALLESTEROS: Sí, es algo parecido. Compongo sobre las cosas que siento, o que vivo, de ahí que no sepa dónde voy a ir a parar en el tercer o cuarto disco, porque la vida da mil vueltas, y dentro de dos años puedo estar en otro sitio, sintiendo de otra manera y componiendo de otra manera.

ENRIQUE FARELO: ¿Cómo son tus directos?

YUL BALLESTEROS: Ahora estoy tocando muchos temas del segundo disco y algunos del primero. Yo creo que son divertidos, porque interactuamos mucho. A mí me gusta mucho que la música sea libre. Sí, tocamos los temas, pero nunca sabes lo que va a pasar, cuánto va a durar ni cómo va a ser el reparto de solos, nada está escrito.

ENRIQUE FARELO: ¿Con qué músicos españoles te gustaría tocar en directo?

YUL BALLESTEROS: Me gustaría mucho hacer algo con Perico [Sambeat]. Le llevamos un año a Canarias a tocar con la big band . Tocamos su repertorio en dos conciertos de Navidad. Perico siempre me ha parecido uno de los grandes, y me fascinó su forma de trabajar y, por supuesto, su forma de tocar, componer y arreglar, porque tocamos temas suyos y fue espectacular. Muy difícil, pero muy divertido. Me gustaría algún día hacer algo con él como parte de la banda en alguno de mis discos.

SERGIO CABANILLAS: Para terminar, háblanos de tus planes de futuro.

YUL BALLESTEROS: Además de presentar este disco en muchos sitios, estoy metido en varios proyectos de producción. Tenemos un disco con la Big Band de Canarias que salió hace poco, y estamos haciendo gira allá donde salen conciertos. Con esa big band estuvimos en el San Juan [Evangelista] hace un par de años durante una gira en la que también salimos por Europa, y la verdad que fue muy duro, pero muy gratificante. Hay otra big band en Gran Canaria con la que también acabamos de sacar disco con la discográfica americana Summit Records, y está teniendo muy buena acogida. Acabo de sacar un disco a dúo con Germán López. Él toca el timple, una guitarra pequeña típica de Canarias. Hemos tocado temas de pop, pero, como hacen los flamencos con los palos, nosotros hemos utilizado las isas, las folías, las seguidillas canarias… hemos usado los palos de música tradicional canaria y los hemos unidos con temas de Michael Jackson o Bob Marley. Lo presentamos hace menos de un mes en Gran Canaria y tuvo mucho éxito, y ahora estamos pendientes de diez o doce fechas. Esperamos pasar por Madrid antes del verano, hay un par de cosas habladas, pero no están cerradas. Mi próximo proyecto está ya planificado y hay incluso fechas con el estudio reservado para grabar en mayo mi nuevo disco.

 

Entrevista: © Sergio Cabanillas, Enrique Farelo y Carlos Lara, 2012

Transcripción: © Sergio Cabanillas, 2012

Fotografías salvo donde se indica: © Sergio Cabanillas, 2012

 

 




Entrevista a Chuck Loeb y Mitchel Forman, por Arturo Mora Rioja

El grupo de jazz fusion Metro estuvo de gira por España a principios de febrero de 2009, presentando su último CD Express. Arturo Mora entrevistó a dos de los fundadores de la banda, el guitarrista Chuck Loeb y el teclista Mitchel Forman, en una charla divertida y distendida, casi informal.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Chuck, en los dos últimos años has grabado a tu nombre los discos Presence y Between 2 Worlds, el Express de Metro, has producido a Spyro Gyra y has estado de gira con Metro Special Edition y con el grupo Reunion. ¿Cuándo duermes?

CHUCK LOEB: [risas] Gracias a Dios estoy muy ocupado y tengo muchas cosas en marcha, y eso está muy bien. Soy un poco adicto al trabajo, creo que Mitch también; me gusta estar ocupado y tener muchas cosas que hacer. A lo mejor eso se acaba pronto y empiezo a tomarme las cosas con más tranquilidad.

ARTURO MORA: ¿Qué nos puedes contar sobre tu nuevo disco, Between 2 Worlds?

CHUCK LOEB: Para mí es un pequeño cambio, porque es el primer disco que hago donde no hay teclados. Lo siento, Mitch.

MITCHEL FORMAN: Este hombre es maravilloso [risas].

CHUCK LOEB: Hay mucho espacio para tocar [risas]. Para mí fue como un reto cubrir todo lo básico, ya sabes, tocar la melodía, la armonía… Es como un reto, pero a la vez también es una oportunidad para que la música tenga algo más de espacio. Normalmente mis CD tienen un montón de sonidos distintos, teclados, cuerdas, campanas, órganos y todas esas cosas; y en este hay algo más de aire, algo más de espacio, y de alguna forma yo quería que resultara así. En los últimos años he hecho más conciertos a trío, especialmente aquí en Europa, en Alemania, con la sección rítmica que aparece en la mitad del CD, [el contrabajista] Dieter Ilg y [el batería] Wolfgang Haffner, y el sonido de ese grupo es más espacioso, hay más sitio, y las cosas pueden interaccionar de otra forma.

Así que esa fue mi idea, y la razón por la que lo he llamado Between 2 Worlds (Entre dos mundos) es porque mi vida está literalmente dividida entre Europa y Estados Unidos, y en este caso medio CD lo grabé en Europa con músicos europeos y el otro medio en Estados Unidos con músicos estadounidenses, así que es algo así como una imagen de mi vida hoy en día.

ARTURO MORA: Es curioso que hayas elegido a los músicos europeos para tocar la parte de jazz más convencional.

CHUCK LOEB: Es raro, ¿verdad? [risas] No sólo eso, es algo así como una pregunta zen. Pensando en Wolfgang [Haffner], ¿por qué este alemán, de un pueblo cerca de Nuremberg, es tan funky?

ARTURO MORA: ¿La idea de mezclar estilos en el disco gustó a la gente de Heads Up?

CHUCK LOEB: Me di cuenta de que el proyecto les cogió por sorpresa, porque… En realidad la culpa es mía, tendría que haber mantenido más contacto con ellos. Pero aun así en el CD hay material que van a poder usar para la radio comercial en Estados Unidos, y eso es importante.

Creo que se sorprendieron un poco, pero también me apoyaron mucho y tuvieron una actitud muy creativa en lo que concierne a la música, querían que la música creciera y cambiara, y para mí, como artista, ha sido toda una oportunidad, porque no puedes estar haciendo siempre lo mismo. Aunque lo intento [risas].

ARTURO MORA: Este es el decimoquinto año de existencia en la vida de Metro. ¿Qué me podéis contar sobre la experiencia de Metro?

CHUCK LOEB: Para mí está mejorando, porque estamos tocando en directo más de lo que lo hicimos en muchísimo tiempo.

MITCHEL FORMAN: Lo importante es si después de quince años tienes una tarjeta de Metro [muestra un “MetroCard” (billete del metro de Nueva York)]. Siempre viajo con ella [risas]. [dirigiéndose a Chuck] ¿Tienes la tuya?

CHUCK LOEB: Un miembro de quince años. Mira, Mitch, tengo dos [Chuck enseña dos MetroCard] [risas].

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Quizás ese podría ser el título del nuevo disco.

CHUCK LOEB: Estaría bien [risas]. Ya en serio, estamos tocando más en directo, el verano pasado hicimos una gira completa con la “Edición Especial” del grupo [Special Edition]. Creo que también ha llegado el momento de hacer un nuevo CD, porque ya hace casi dos años desde que grabamos el último; y creo que Metro es un buen contrapeso para el resto de cosas que hago en mi carrera, porque en cuanto a nuestra cooperación Mitch y yo nos conocemos tan bien… Es una experiencia divertida.

MITCHEL FORMAN: Pude escuchar los discos antiguos de Metro cuando venía en el avión y son tan… son geniales, no sé qué es lo que tienen. Tienen algo que yo ni haría ni podría hacer solo. No haría ciertas cosas, no conseguiría ese sonido, ni haría ese acorde, ni… Para mí ha habido una especie de asociación, un matrimonio.

CHUCK LOEB: Para mí también. Tengo que decir lo mismo, es un material que yo no hubiera hecho por mi cuenta, y por eso la banda tiene algo así como su personalidad propia, no solo la de Mitch, Wolfgang o la mía, que somos los tres que siempre hemos estado ahí…

MITCHEL FORMAN: Desde luego no es por el bajista [risas] (1)

CHUCK LOEB: Creo que el grupo realmente tiene su propio carácter, es curioso. Cuando entramos a grabar al estudio de repente surge una especie de química que es distinta para cada uno de nosotros. Creo que también puedo hablar por Wolfgang, porque si escuchas sus discos, especialmente los últimos, son muy distintos a Metro, y eso nos encanta, así que ahí tenemos la oportunidad de expresar una parte de nosotros mismos a la que no llegaríamos de otra forma.

MITCHEL FORMAN: A Chuck y a mí nos gusta tener el control de todo el proceso de grabación en el estudio, pero aquí podemos confiar tanto en la gente como para ceder ese control, es así de sencillo. Es algo que llega con el tiempo.

ARTURO MORA: El grupo comenzó en 1994, pero dos años antes ambos aparecisteis en ese CD fabuloso a nombre de Bill Evans llamado Petite Blonde. ¿Tuvo algo que ver con la creación del grupo?

MITCHEL FORMAN: Sí. En ese disco tocábamos algo estilísticamente similar a lo que hacemos en Metro, era un disco de fusion, y encontramos la discográfica, Lipstick Records.

CHUCK LOEB: Metro salió de esa banda. Tú y yo estábamos juntos, les conocimos… Pero Mitch y yo no solo habíamos trabajado juntos en ese grupo, muchos años antes habíamos tocado en Nueva York y alrededores, porque ambos somos de allí, y luego trabajamos con Stan Getz, y entonces tocamos mucho juntos en estudios y clubes de Nueva York, de modo que nuestra relación viene de lejos, somos muy buenos amigos. Así que ya habíamos pensado hacer algo, pero surgió este proyecto de Petite Blonde, encontramos la compañía de discos que sufragara ese tipo de idea, y fue algo así como el momento adecuado. Y sí, la situación del bajista en Metro es muy fluida. Creo que hemos tenido seis discos y seis bajistas. Melvin [Davis] es el sexto. Porque antes estuvieron Anthony [Jackson], Victor Bailey en dos [discos], Mel Brown, Jerry Brooks y Will Lee.

ARTURO MORA: Tim Lefebvre hizo algunos conciertos también.

CHUCK LOEB: Cierto, lo hizo, lo hizo. (2)

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Yo también soy bajista, ¡contratadme, por favor!

CHUCK LOEB: ¡Oh, tú eres el próximo! [risas]

MITCHEL FORMAN: ¿Has visto la película This Is Spinal Tap? Deberías. Es un falso documental sobre un grupo de rock alrededor de 1980, y una de las cosas que pasan es que siempre están cambiando de baterías, y todos ellos mueren de forma misteriosa. Una de las veces en la banqueta del batería solo queda un punto verde [risas].

CHUCK LOEB: Sí, y otro muere en un accidente de jardinería.

MITCHEL FORMAN: Otro se ahoga en su propio vómito.

CHUCK LOEB: Pero el tema es que la historia que estaba intentando contar es irónica: realmente el primer bajista fue Anthony Jackson, un bajista legendario, como ya sabéis. La discográfica propuso a Anthony, porque tenía un nombre y eso ayudaría a promocionar el CD, y nosotros estábamos contentos de trabajar con alguien de su talla y capacidad musical, pero no teníamos batería. Así que a Wolfgang, que es una parte integral de la banda, le recomendó Anthony, que ya no está en el grupo. Eso fue un poco irónico. Él acababa de terminar una gira con Wolfgang y nosotros estábamos buscando un batería, y como él era el bajista, este era un tema importante. Nos dijo: “¿y el batería?” “Estábamos pensando en este, o en este, o en este otro…”. Y nos dijo: “¿sabéis qué? Acabo de tocar con un tío que es fantástico”. Nos recomendó a Wolfgang, que encajó muy bien. Y luego, además, como compositor… bueno, y al principio, también hizo “Grand Slam” [del primer disco del grupo]. Así que es una parte muy importante de la banda y no le habríamos conocido si no hubiera sido por la historia de estar cambiando siempre de bajista.

ARTURO MORA: Acabáis de publicar el libro de partituras de Express, y Mitch acaba de sacar al mercado su propio libro de partituras. ¿Lo habéis hecho para fortalecer vuestra relación con una parte específica de vuestro público?

CHUCK LOEB: Lo hicimos porque la gente lo pidió.

MITCHEL FORMAN: Creo que hay muchos músicos entre nuestro público. He recibido correos electrónicos pidiendo partituras.

CHUCK LOEB: También tengo un libro con diez temas míos, ninguno de Metro. Lo ha publicado Hal Leonard y se llama The Best Of Chuck Loeb.

ARTURO MORA: Ya que estamos hablando de libros, acabo de leer en tu página web que has escrito una novela, Double Read.

CHUCK LOEB: Sí, [dirigiéndose a Mitch] ¿la has leído? [Mitch niega con la cabeza] Aún no la ha leído. Dijo que la iba a leer en el avión [risas].

ARTURO MORA: ¿Cómo surgió ese proyecto?

CHUCK LOEB: Como comentabas antes, en la primera pregunta sobre cuándo duermo y todo eso, mi vida está un poco dominada por la música, sabes, y en un instante concreto mi mujer, Carmen Cuesta… un amigo nuestro nos habló sobre una especie de libro espiritual que decía que en algún momento de tu vida es importante que hagas algo que te saque por completo de la norma, y yo siempre he sido un buen lector, me gustan los libros de espías, y tenía una especie de idea para un argumento, y había pensado: “a lo mejor lo hago algún día”, pero nunca empecé. Y cuando hablamos sobre esto, como hace tres años, yo perdía mucho tiempo en los aviones con mi ordenador y sin nada que hacer durante horas y horas, así que dije: “bien, hagámoslo”, y en cuanto empecé con ello me encantó, y pasó exactamente lo que mi mujer y nuestro amigo decían: me metió en este otro mundo y me sacó de mi vida habitual por completo. Fue muy terapéutico, relajante. Me llevó un año escribir esta novela, 350 páginas. Le está gustando a la gente que la ha leído, no a Mitch, claro.

MITCHEL FORMAN: [risas] La leeré, la leeré.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: ¿Se está vendiendo bien?

CHUCK LOEB: Por desgracia no se ha publicado, sólo está en mi página web.

ARTURO MORA: Mitch, ¿qué nos puedes contar sobre tu sello discográfico, Marsis Jazz?

MITCHEL FORMAN: Está ahí cuando me hace falta y lo uso para mis cosas, no ha sido un gran éxito financiero, pero para mí está muy bien poder sacar mis discos sin preocuparme sobre qué querrá la discográfica… para eso está bien. Para no tener el apoyo de una compañía de discos grande ya no está tan bien.

ARTURO MORA: ¿Cuáles son las dificultades del proceso de distribución?

MITCHEL FORMAN: Es un poco duro, todo el mundo está huyendo de la distribución de discos. El modelo está cambiando, toda la gente escucha mp3 o lo que venga después. Originalmente yo creía que esto iba a ser fácil, y que las descargas por Internet nos igualarían con un Warner Brothers. No ha sido así, pero creo que para un sello pequeño es una buena oportunidad de llegar a todas las casas del mundo, todos pueden descargar tu material.

ARTURO MORA: Y acerca de empresas y de discos, Chuck: la distribuidora Indigo Records, de Madrid, estuvo involucrada en la publicación de Express y en tus agradecimientos en Between 2 Worlds incluyes a Juan Miguel Ramírez y su gente. ¿Cómo es tu relación con ellos?

CHUCK LOEB: En este momento para mí son casi como parte de la familia. Les conocí cuando publicaron el primer disco de mi mujer, desde entonces hemos venido mucho a Madrid, les hemos conocido personalmente, y cuando empecé a tocar más por aquí quise que Indigo se ocupara de la distribución. Hemos trabajado juntos prácticamente en todos los proyectos que he hecho, y ahora mismo son, realmente, parte de mi vida. Son gente fantástica, porque el tema no es sólo hacer el trato, sacar el disco y ya está. No, ellos van a buscarme al aeropuerto, vamos juntos a las emisoras de radio, comemos juntos… Es una relación íntima, maravillosa.

ARTURO MORA: Mitch, ¿qué nos puedes contar sobre tu colaboración en el nuevo homenaje a la Mahavishnu Orchestra, Visions Of An Inner Mounting Apocalypse?

MITCHEL FORMAN: Oh, Jeff Richman. Sabes, soy amigo de Jeff, igual que Chuck, y ya ha sacado cinco o seis de esos discos de homenaje. Siempre es divertido…

CHUCK LOEB: Y como algo personal en tu caso, quiero decir, tú tocaste con John [McLaughlin], ¿no?, fuiste parte de la banda [la propia Mahavishnu Orchestra].

MITCHEL FORMAN: Sí, durante unos pocos años toqué con John.

ARTURO MORA: ¿Tu último proyecto, Perspectives, va a tener continuidad?

MITCHEL FORMAN: No lo sé, sigo buscando. He dado algún concierto a trío últimamente en Los Ángeles con buenos resultados. Lo que sí haré será un disco a dúo con Chuck.

ARTURO MORA: ¿En el estilo de esa canción acústica de Tree People, “Sleeping Beauties”?

MITCHEL FORMAN: No, quizás más electrónico.

CHUCK LOEB: Más electrónico, más orquestado, sabes. Se puede hacer tanto con esos dos instrumentos. Recuerda As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls [de Pat Metheny y Lyle Mays], es un CD muy completo, aunque sólo sean dos personas.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Pat Metheny: le dedicas un tema en Between 2 Worlds, “360”. ¿Qué nos puedes contar sobre tus encuentros musicales con Pat?

CHUCK LOEB: Fui alumno suyo, yo era muy joven cuando nos conocimos por primera vez. Para mí es uno de los músicos más completos del planeta, por eso llamé al tema “360”, es como el círculo completo. Me dio una clase. Más adelante nos hicimos amigos, y entonces me dijo: “No recuerdo haberte dado una clase”. Pero me dijo algo que literalmente cambió mi forma de ver la música, y eso es algo muy fuerte, sabes, pero así es él, una persona llena de fuerza…

MITCHEL FORMAN: ¿Qué fue esa cosa que te dijo? [risas]

CHUCK LOEB: Cuando estudié con él yo era muy estrecho de miras, estaba metido en el jazz puro, tocando música basada en Charlie Parker, John Coltrane, Miles Davis y Wes Montgomery, estrictamente en la tradición del be bop, sabes. Y me pidió que tocara un tema y me dijo: “está realmente bien, pero suena como si estuvieras tocando un vocabulario en vez de melodías. Cuando improvises no pienses tanto en intentar imitar a esos grandes artistas, aun sabiendo lo grandes que son. En vez de eso, busca tus propias melodías e improvisa de una forma más abierta y melódica”. Suena muy sencillo, pero fue un momento en el que se encendió la luz y me di cuenta de que, aunque nos basamos en licks y técnicas repetitivas que usamos para tocar, deberíamos seguir buscando la melodía.

MITCHEL FORMAN: Y que sea tu propia melodía. Yo conocí a Pat en la grabación del disco Reunion [de Gary Burton], hubo una pequeña gira después. Hicimos algún viaje largo en coche, y creo que en la cena de Acción de Gracias estuve con él y con Gary Burton en algún sitio cutre, un restaurante no muy bueno. Pero lo que más me impresionó fue cómo trabaja el tío. Es obvio cuando escuchas cómo toca. Era similar a Chuck Loeb.

CHUCK LOEB: Es mucho más.

MITCHEL FORMAN: Siempre está tocando, siempre tocando, sabes. Su guitarra es parte de sí mismo.

CHUCK LOEB: Si ves su carrera es impresionante lo que ha hecho, es increíble, la calidad de su trabajo…

MITCHEL FORMAN: Creo que se dedica tanto a su trabajo… verle es estimulante.

ARTURO MORA: Mitch, has tocado con un montón de músicos enormes: Gerry Mulligan, Stan Getz, Wayne Shorter, John McLaughlin, el mismo Pat Metheny… ¿Quién te influyó más y de qué forma?

MITCHEL FORMAN: Creo que los tipos que más me influyen son aquellos con los que comparto la experiencia de viajar –que lo hacemos mucho– y todavía siguen tocando a su máximo nivel. Recuerdo cuando toqué en el North Sea Jazz Festival con Wayne Shorter. Después de un largo día de viaje tocó con toda su alma, el peso del día había desaparecido. Esos son los tipos que lo pueden dar todo sin importarles cómo hayan sido las experiencias externas. Eso me influye, verlo y ver que es posible.

ARTURO MORA: Sobre Metro: ¿cada uno se encarga de los arreglos de sus temas propios o es una tarea más cooperativa?

CHUCK LOEB: Es muy cooperativa. En el último CD creo que Mitch hizo más que nadie en el terreno de los arreglos… Quiero decir, en el estudio lo hacemos juntos cuando grabamos las pistas. Igual yo llego con una idea, o un diseño concreto para la canción, o… y entonces Mitch o cualquier otro dice: “¿por qué no vamos primero al puente, o…? ¿Por qué no repetimos esa parte?” Eso ocurre en el estudio. Hay una canción llamada “Maikl Burreka” en el nuevo CD que al principio era sólo un boceto, era casi nada.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: ¿De verdad? En el CD parece un tema con muchas secciones, aparenta ser incluso un tema complejo en cuanto a forma.

CHUCK LOEB: Sí, lo que [Mitch] hizo con él fue increíble. El título del tema se refiere a Michael Brecker, y la idea era: a Michael Brecker le encantaba la música africana, y Will [Lee, co-compositor del tema y bajista de la sesión] tenía una idea para un groove africano, e hicimos todas las secciones para que Mitch las juntara. Cuando añadió todas las voces, y la kalimba, y los loops y todas esas cosas, la primera vez que lo escuché fue como: “¡Guau, es perfecto! ¡Es increíble!” No me lo esperaba, sabes. Ese es un ejemplo de la personalidad propia de la banda.

Lo otro que iba a decir es que la idea del grupo viene de nuestro amor por el jazz fusion de los años setenta: Weather Report, Miles Davis, Mahavishnu Orchestra, los grupos que tuvo Chick Corea en esa época, Yellowjackets… Esa música es muy importante para nosotros y nos influye más que cualquier otra cosa como compositores, pero también como grupo. Es una especie de inspiración. Especialmente para mí Weather Report.

ARTURO MORA: Te iba a preguntar precisamente por tu solo de guitarra acústica en “Maikl Burreka”. Parece un solo perfectamente diseñado, como si estuviera escrito. ¿Lo grabaste de una vez, fue completamente improvisado?

CHUCK LOEB: Completamente improvisado no, pero tengo que decir que la idea del solo sí surgió prácticamente en una pasada. Arreglé algunas cosas que no había tocado con perfección, volví y las corregí, pero la idea era prácticamente la que toqué la primera vez. Y creo que parte de la historia tuvo que ver con que fue el día que escuché por primera vez lo que Mitch le había hecho al tema, así que yo estaba inspirado, fue muy divertido escuchar ese material en los auriculares y tocar sobre ello. Y hay un par de cosas ahí que, después de tocarlas, [mirando a Mitch] las doblaste, y el tema creció como pieza de música.

ARTURO MORA: Más cuestiones técnicas: en tu último disco hay una canción llamada “Let’s Play”, que dedicas a Mike Stern y que incluye un motivo rítmico en la parte del solo de batería que recuerda al que usaste en “Rio Frio” [del Express de Metro]. ¿Compusiste “Let’s Play” a la vez que “Rio Frio”, o después…?

CHUCK LOEB: Después. La verdad es que tengo un problema con esto, solo sé un motivo rítmico para solos de batería [risas]. Tomé la idea de “Rio Frio” porque, aunque Wolfgang toca en la grabación original, cuando estábamos tocando con la version Special Edition del grupo, Dave Weckl era el que tocaba en esa parte, al igual que en “Bing Bang Boom!”. Dave iba a grabar en mi CD, yo quería que tocara un solo en esa misma onda, y lo hicimos en ese tema. Y luego hay otro tema llamado “The Great Hall” en mi disco donde es Wolfgang quien toca el solo, y también es la misma figura, así que básicamente todo se reduce a que no soy muy original [risas].

MITCHEL FORMAN: ¿Sabes algo curioso? Mi hijo está empezando a tocar la batería, tiene 12 años. El otro día tocamos “Rio Frio” y le hice tocar el solo de batería [risas].

ARTURO MORA: Acabo de leer que vais a hacer una gira por la India. ¿Es la primera vez que lo hacéis?

MITCHEL FORMAN: Sí, después de estar por aquí nos vamos a la India. Será mi tercera vez.

ARTURO MORA: ¿Cómo es la experiencia de tocar allí?

MITCHEL FORMAN: Vamos allí porque conocí a un caballero que es compositor y productor, y además jefe de Columbia Records en la India. Es un apasionado, conoce todos los discos de jazz que salen en Estados Unidos, te puede decir quién toca en un tema de un disco que salió hace diez años. Él es quien nos lleva allí. Y vamos a hacer un disco. No todos, Wolfgang no, sino [David] Weckl, [Eric] Marienthal, Chuck y yo, y Melvin [Davis], y está muy bien, voy a escribir cuatro temas para él. Todo es a través de este tío, se llama Sandeep Chowta.

ARTURO MORA: ¿Cómo enfocas tus proyectos a piano solo comparándolos con situaciones en las que te arropan otros instrumentos?

MITCHEL FORMAN: Es una experiencia muy liberadora, es muy difícil tener la confianza necesaria en uno mismo para sacar un disco entero, o dar un concierto entero a piano solo. Me gustaría volver a hacerlo uno de estos días, últimamente no he tocado mucho a piano solo, creo que hace falta algo de dedicación para ese tipo de proyecto, y horas de práctica para encontrarte lo suficientemente a gusto.

ARTURO MORA: ¿De dónde sacas las ideas para los loops de Metro?

MITCHEL FORMAN: Sencillamente me pongo a tontear hasta que sale algo [risas].

ARTURO MORA: Chuck, hace dos años me hablaste sobre publicar un disco de Reunion [Till Brönner, Eric Marienthal, Chuck Loeb, Jim Beard, Tim Lefebvre y Dennis Chambers], estabas buscando un sello discográfico.

CHUCK LOEB: No llegó a pasar. Dos cosas: habíamos grabado un concierto. Era un gran grupo, pero si quieres sacar un disco en directo tienes que grabar varios conciertos, de modo que puedas elegir lo mejor de cada uno. Con un concierto no teníamos todo el material que necesitábamos. Queríamos sacar el disco, pero no tenía el nivel necesario para representar el trabajo de un grupo tan bueno. La otra cuestión es que, como estoy tan involucrado en mis propios discos, produzco los de mi mujer, y también el trabajo de Metro, otro grupo más era demasiado, sabes, para mí eso fue otro factor.

ARTURO MORA: Tu mujer es española y pasas mucho tiempo en España. ¿Has pensado en hacer algo con músicos de aquí?

CHUCK LOEB: Sí, cada vez tengo más oportunidad de involucrarme, porque ya estuve metido en la producción de un CD de Charlie Moreno, un bajista español, y también hice algo con [el saxofonista] Kike Perdomo. Me gustaría hacer más cosas de esas, y en cierto modo, como mi hija está viviendo ahora en Madrid, hemos pensado en pasar más tiempo en España, así que creo que tendré la posibilidad de conocer a más gente, tocar con más músicos locales… Me encantaría, tiene toda la lógica del mundo.

(1)   Metro ha cambiado de bajista constantemente.

(2)   Gerald Veasley estuvo en la gira del verano pasado con la Special Edition (“Edición especial”) del grupo, de modo que el número total de bajistas es ocho.

Texto: © 2009 Arturo Mora Rioja
Fotografías: © 2009 Sergio Cabanillas




Chuck Loeb & Mitchel Forman interview by Arturo Mora Rioja

The jazz fusion band Metro did a Spanish tour in early February 2009, introducing their most recent CD, Express. Arturo Mora interviewed former members guitarist Chuck Loeb and keyboard player Mitchel Forman in a loose, fun, almost informal talk.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Chuck, in the last two years you’ve  done the Presence album and the new Between 2 Worlds CD under your own name, you have also recorded Metro’s Express, produced Spyro Gyra and toured with the Metro Special Edition and with the Reunion band. When do you sleep?

CHUCK LOEB: [laughs] Thank God I’m very busy and have a lot of things going on, which is really great. I’m kind of a workaholic, as I think Mitch is also, so I like to be busy and have a lot of things to do. Maybe that’s going to end soon, and I’ll start to take it more easy, you know.

ARTURO MORA: What can you tell us about your new record, Between 2 Worlds?

CHUCK LOEB: It’s a little bit of a departure for me, because it’s the first album that I ever made that doesn’t have any keyboards. Sorry Mitch.

MITCHEL FORMAN: This man is wonderful [laughs].

CHUCK LOEB: There’s a lot of space to play along [laughs]. It was kind of a challenge for me to cover all the basics, you know, to play the melody, the harmony… It’s kind of a challenge, but at the same time it’s also an opportunity for the music to have a little more space. Normally my CDs are very full of a lot of different sounds, keyboards, strings, bells, organ and all that kind of different things; and in this one there’s a little more air, a little more space, and I kind of want that to happen. In the last few years I’ve been doing more trio gigs, specially here in Europe, in Germany, with the rhythm section in half the CD, [bassist] Dieter Ilg and [drummer] Wolfgang Haffner, and the sound of that group is more airy, and there’s more space, and things can interact in a different way.

So that was the kind of the idea for me, and the reason it’s called Between 2 Worlds is because it literally is my life divided between Europe and the United States, and in this case on the CD half the record was recorded by European musicians in Europe and the other half in America with American musicians, so it’s kind of an example of a picture of my life at the moment.

ARTURO MORA: Funny that you chose the European musicians to play straight ahead jazz.

CHUCK LOEB: It’s funny, right? [laughs] Not only that, it’s like a zen question. Regarding Wolfgang [Haffner], what made this German guy from a little town outside of Nüremberg, so funky?

ARTURO MORA: Did the guys at Heads Up like the idea of mixing styles in the album?

CHUCK LOEB: I just found out that they were a little surprised by the project, because… It’s really my fault, I should’ve been a little more in touch with them. But there’s still material on the CD that they will be able to use for commercial radio in the United States, which is still an important fact.

I think they were a little surprised, but also very supportive and they had a creative attitude towards the music, they wanted the music to grow and change and this is an opportunity for me to do that as an artist, because you can’t just keep doing the same thing all the time. Although I try [laughs].

ARTURO MORA: This is the 15th year in Metro’s life. What about the Metro experience?

CHUCK LOEB: For me it’s getting better, because we’re doing more live playing than we had in a long, long time.

MITCHEL FORMAN: The important thing is if you have a Metro card after 15 years [he shows an MTA NYC Transit MetroCard]. I always travel with it [laughs]. [To Chuck] Do you have yours?

CHUCK LOEB: A fifteen-year member. See, Mitch: I have two [Chuck shows two MetroCards] [laughs].

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

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ARTURO MORA: Maybe that could be the title of the new album.

CHUCK LOEB: That would be a good one [laughs]. Seriously, we’re playing live more, we did a whole tour last summer with the Special Edition version of the band. It’s time for us to make a new CD as well, I think, because it’s been almost a couple of years since we recorded the last one, so for me I think it’s a good counterbalance to the other parts of the things that I do in my career, because collaboratively Mitch and I know each other so well… It’s a fun experience.

MITCHEL FORMAN: I had the opportunity to listen on the plane to the old Metro records and it’s so… they’re just great, I don’t know what it is. For me it’s something that I wouldn’t and couldn’t do on my own. I wouldn’t do that, I wouldn’t get that sound, or do that chord, or… To me there has been kind of a partnership, a marriage.

CHUCK LOEB: Me too. I have to say the same thing, it’s stuff that I wouldn’t do on my own, and because of that the band has kind of its own personality, it’s not only Mitch, Wolfgang or myself, because we’re the three that’s always been there…

MITCHEL FORMAN: It certainly is not the bass player [laughs] (1)

CHUCK LOEB: I think that it really does have its own personality, it’s kind of funny. When we enter the studio to record all of a sudden there’s some kind of chemistry thing that happens that is different for all of us. I think I can say that for Wolfgang too, because if you listen to Wolfgang, specially to his latest CD’s, they’re quite different than Metro, and we all love it, so it’s a chance for us to really express a side of ourselves that we don’t get to in another area.

MITCHEL FORMAN: Chuck and I like to be in control of the whole studio recording experience, and here we can trust the other people so much that you can give up that control, it’s so easy. That’s something that comes with time.

ARTURO MORA: The band started in 1994, but two years before you both played in that beautiful CD by Bill Evans named Petite Blonde. Did that have anything to do with the creation of the band?

MITCHEL FORMAN: Yeah. Through that record we were playing kind of a similar style to what we do, it was a fusion record, and we met the record company, Lipstick Records.

CHUCK LOEB: It grew out of that band, right? You and I were together, we met them… But Mitch and I were working together not only in that band, but going back many years before that we were playing together first of all in and around New York City, because we both come from there, and then we worked with Stan Getz, and then we did a lot of playing together in studios and in the clubs in New York, so we had a relationship going backward, we are very good friends. And so we had kind of thought of the idea of doing something, but this Petite Blonde project came along, we met the right record company that would support that kind of a project, and it kind of was the right moment and, interestingly enough, the bass player situation in Metro is very fluid. We had, I think, six albums, six players. Melvin [Davis] is the sixth. Because we had Anthony [Jackson], Victor Bailey for two [records], Mel Brown, Jerry Brooks and Will Lee.

ARTURO MORA: Tim Lefebvre did some live gigs too.

CHUCK LOEB: That’s right, he did, he did. (2)

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

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ARTURO MORA: I’m a bass player myself, please hire me!

CHUCK LOEB: Oh, you’re next! [laughs]

MITCHEL FORMAN: Have you seen the movie This Is Spinal Tap? You should. It’s a fake documentary about a rock band around 1980, and one of the things that happens is that they keep changing drummers, but all the drummers mysteriously die. One of them, on his drum seat there’s just a green spot [laughs].

CHUCK LOEB: Yeah, and another dies in a gardening accident.

MITCHEL FORMAN: Another one choked on vomit.

CHUCK LOEB: But the thing is that there’s irony in the story that I was trying to get to: actually the first bassist was Anthony Jackson, who was, you know, a legendary bass player. The record company had suggested Anthony, because he had a big name and that would help promote the CD, and we were happy to work with someone of his stature and musical ability, but we didn’t have a drummer. So actually Wolfgang, who is an integral important part of the band, was recommended by Anthony, who’s no longer in the band. So that was kind of ironic. He had just finished to tour with Wolfgang and we were looking for a drummer, and since he’s the bass player it’s an important question. He said: “what about drums?” “We were thinking about so and so and so and so…” And he said: “d’you know what? There’s a guy I just played with who’s fantastic.” He recommended Wolfgang, who fit so well. And later as a composer… oh, and at the beginning, he did “Grand Slam” [from the band’s first record]. So he is a very important part of the band and we wouldn’t know him if it weren’t for the role of the changing bass player.

ARTURO MORA: You’ve just released the Express songbook, and Mitch has just released his own songbook. Did you do it to create stronger links with a specific part of your audience?

CHUCK LOEB: Mostly because they asked for.

MITCHEL FORMAN: I think we have a lot of musicians in our audience. I would receive e-mails asking for charts.

CHUCK LOEB: I also have a book with ten of my songs, none of the Metro songs. It’s published by Hal Leonard and called The Best Of Chuck Loeb.

ARTURO MORA: Regarding books, I just read on your website that you’ve written a novel, Double Read.

CHUCK LOEB: Yeah, [facing Mitch] did you read it? [Mitch nods] He didn’t read it yet. He said he was going to read it in the airplane [laughs].

ARTURO MORA: How did that project come out?

CHUCK LOEB: As you were saying before, in the first question about when did I sleep and all that, my life is a little dominated by music, you know, and at a certain point my wife, Carmen Cuesta… a friend of ours was talking to her about kind of a spiritual book were it said that it’s important for people at some point in your life to do something that takes you completely out of the norm, and I have always been a big reader, I read spy books, and I had kind of an idea of the plot, and I had thought: “maybe I’ll do that one day”, but I never started to do it, but when we spoke about this, about three years ago, I was spending quite a bit of time in aeroplanes with my computer with nothing to do for hours and hours, so I said: “well, let me do that”, and it was something as I started doing it I immediately loved it, and it did exactly what my wife and our friend said: it took me completely out of my regular life and into this other world. It was very therapeutic, it was relaxing. It took a year to have written this novel, 350 pages. People that read it like it, not Mitch really.

MITCHEL FORMAN: [laughs] I will, I will.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

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ARTURO MORA: Is it selling well?

CHUCK LOEB: It’s not published unfortunately, it’s just on the web.

ARTURO MORA: Mitch, tell us about your label, Marsis Jazz.

MITCHEL FORMAN: It’s kind of there when I need it and I use it for my own thing, it hasn’t been a big financial success, but it’s been good for me to just have my records out there without having any concern about the record company, what they want… and for that it’s good. For not having the support of a big record company is not so good.

ARTURO MORA: How difficult is for you the distribution process?

MITCHEL FORMAN: It’s a little hard, the whole world is moving away from the distribution of records. The model is changing, everyone hears mp3’s or whatever is next. I originally had thought that it would be easy and that Internet downloading would equal us to a Warner Brothers. It hasn’t been this way, but I think for a small label you do have a better chance now to reach all homes in the world, everyone can download your stuff.

ARTURO MORA: And regarding records and companies, Chuck: Indigo Records, from Madrid,had something to do with Express and the acknowledgements in Between 2 Worlds include Juan Miguel Ramírez and his team. Which is your relation with these people?

CHUCK LOEB: For me they’re almost like family at this point. The way I met them was when they published my wife’s first CD, when she put that out, we met them and since we’ve come to Madrid a lot to get to know them personally, and then when I started performing here more I first took the initiative to have Indigo to be in charge of distribution. We’ve been working together on literally every project that I’ve ever done, and at this point they’re really part of my life. It’s just fantastic people, because it’s not like: you make a deal, you put the CD out and then it’s over. No, they go pick me up at the airport, we go to radio stations together, we have dinner together… it’s an intimate relationship, wonderful.

ARTURO MORA: Mitch, what about your collaboration in the Mahavishnu Orchestra Tribute, Visions Of An Inner Mounting Apocalypse?

MITCHEL FORMAN: Oh, Jeff Richman. You know, I’m just a friend of Jeff’s, as Chuck, and he’s done five or six of these tribute records. It’s always fun…

CHUCK LOEB: But as a personal thing for you, I mean you played with John [McLaughlin], right, you were actually a part of the band [the Mahavishnu Orchestra itself].

MITCHEL FORMAN: Yes, for a few years I played with John.

ARTURO MORA: Is there any follow up to your last project, Perspectives?

MITCHEL FORMAN: I don’t know, still looking. I’ve done some trio gigs lately in Los Angeles that have been successful. I think I’ll do a duo record with Chuck.

ARTURO MORA: In the style of that acoustic song in Tree People, “Sleeping Beauties”?

MITCHEL FORMAN: No, maybe more electronic.

CHUCK LOEB: Maybe more electronic, more orchestrated, you know. There’s so much that you can do with the two instruments. Remember As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls [by Pat Metheny and Lyle Mays], it’s a very complete CD, even though it’s just two people.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

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ARTURO MORA: Pat Metheny: you dedicate a song to him in Between 2 Worlds, “360”. What can you tell us about your musical encounters with Pat?

CHUCK LOEB: I was his student, I was very young when we first met. To me he’s one of the most complete musicians on the planet, that’s why I called the tune “360”, it’s like full circle. He gave me that one lesson. We became friends later, and then he told me: “I didn’t even remember that I gave you a lesson.” But he said one thing to me that literally changed my approach to music, which is pretty heavy, you know, but that’s the kind of guy he is, he’s a very powerful person…

MITCHEL FORMAN: What was the one thing he said? [laughs]

CHUCK LOEB: At the time when I studied with him I was very close-minded, I was into pure jazz, and playing music based on Charlie Parker and John Coltrane and Miles Davis and Wes Montgomery, very strictly into the be-bop mode, you know. And he asked me to play a tune and he said: “it sounds really great, but it sounds like you’re playing a vocabulary instead of melody. When you’re improvising don’t think so much about trying to imitate these great artists, even though they are great. Instead, let yourself find your own melodies, and improvise in a way that’s more open and melodic.” It sounds very simple, but it was a moment in which kind of the light went off, and I realized that although we rely on licks and things and repetitive techniques that we use to play, we should be still looking for melody.

MITCHEL FORMAN: And try to find your own. I met him during the Reunion record [by Gary Burton], there was a short tour thereafter. There were a few long car rides, and I think I spent thanksgiving dinner with him and Gary Burton at some weird place, not a great restaurant. But the thing that impressed me the most is how hard the guy works. It’s obvious from his playing. He was similar to Chuck Loeb.

CHUCK LOEB: Much more.

MITCHEL FORMAN: He’s always playing, always playing, you know. His guitar is a part of him.

CHUCK LOEB: When you look at his career it’s amazing what he’s done, it’s just incredible, the quality of his work…

MITCHEL FORMAN: I think he’s so dedicated to his art… it’s inspiring to see that.

ARTURO MORA: Mitch, you’ve played with a lot of great musicians: Gerry Mulligan, Stan Getz, Wayne Shorter, John McLaughlin, Pat Metheny himself… Who influenced you the most and in which aspect?

MITCHEL FORMAN: I think the guys that influence me the most are the ones I share the experience of traveling with, which we do a lot, and still play at their top. I remember Wayne Shorter, after a long day traveling, when we did the North Sea Jazz Festival, and he just played his heart out, and the whole day just disappeared. These are the guys that can give everything no matter what the outside experience is like. That influences me, to see that and see that it’s possible.

ARTURO MORA: Regarding Metro: does anyone take care of their own songs in terms of arranging, or is it a more collaborative process?

CHUCK LOEB: It’s pretty collaborative. On the latest CD I think Mitch did more than anyone else in terms of the arrangements… I mean, in the studio we do it together when we’re recording the tracks. I may come in with an idea, or a certain layout for the song, or… and then Mitch or anybody might say: “why don’t we go first to the bridge, or…? Why don’t we do that twice?” That happens in the studio. There’s a song on the new CD called “Maikl Burreka” that was very sketchy in the studio, it was almost nothing.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

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ARTURO MORA: Really? In the CD it looks like having many sections, that it’s even a complex song in terms of form.

CHUCK LOEB: Yeah, what he [Mitch] did with it was just unbelievable. The song title stands for Michael Brecker, and the idea was: Michael Brecker loved African music, and Will [Lee, co-composer and bassist for the session] really had the concept of an African groove, and we did the different sections then Mitch put it together. When he had all the voices, and the kalimba, and the loops and all that kind of stuff, when I first heard it it was like: “wow, that’s perfect! That’s incredible!” I didn’t expect that, you know. So that’s an example of the band having its own personality.

The other thing that I was gonna say is that the idea of the band comes out of our love for fusion music from the 70’s: Weather Report, Miles Davis, Mahavishnu Orchestra, Chick Corea’s bands from that time, Yellowjackets… That music is very important to us and it influences us quite a bit more than anything as composers, but also as a group. It’s kind of an inspiration. For me specially Weather Report.

ARTURO MORA: I was going to ask you about your acoustic guitar solo in “Maikl Burreka”. It looks like a perfect solo in terms of design, as if it was written. Did you record it in a row, was it fully improvised?

CHUCK LOEB: Not fully improvised, but I have to say that the idea of the solo was pretty much in one pass. I fixed certain things that I didn’t play perfectly, I went back and perfected them, but the idea was pretty much what I played the first time. And I think part of it was that that was the day when I first heard what Mitch had done to the song, so I was very inspired, it was so much fun to listen to all that stuff in the headphones and play with it. And there’s a couple of things on there actually that, after I played, you [facing Mitch] went back and kind of doubled, so it kind of grew as a piece of music.

ARTURO MORA: More technical stuff: in your last record there’s a song named “Let’s Play”, which you dedicate to Mike Stern and that features a rhythmic motif on the drum solo part that reminds of the drum solo part in “Rio Frio” [from Metro’s Express]. Was “Let’s Play” composed at the same time than “Rio Frio”, or after…?

CHUCK LOEB: After. Actually this is a problem that I have, I only know one rhythmic motif for drum solos [laughs]. I took the idea from “Rio Frio” because although Wolfgang plays in the original recording, when we were playing with the Special Edition version of the band Dave Weckl was playing on that part, as well as in “Bing Bang Boom!”. Dave was going to record on my CD, I wanted him playing a solo that was kind of like in that mode, and we did it in that song. But then later, there’s a song called “The Great Hall” on my CD where Wolfgang plays the solo, and it’s the same figure, so basically it comes down to that I’m not very original [laughs].

MITCHEL FORMAN: D’you know what’s funny? I have my son starting to play drums, he’s twelve. The other day we played “Rio Frio” and I made him do the drum solo [laughs].

ARTURO MORA: I just read you’re going to tour India. Is is the first time you do it?

MITCHEL FORMAN: Yeah, right after this we’re going to India. It’ll be my third time.

ARTURO MORA: How’s the experience of performing there?

MITCHEL FORMAN: The reason we go there is that I met a gentleman over there who’s a composer and a producer, actually head of Columbia Records now in India. And he’s got this passion, he knows every jazz record out in the United States, he can tell who plays on the one song from a record ten years ago. And he’s just bringing us over. And we’re all doing a record. Not all, not Wolfgang, but [David] Weckl, and [Eric] Marienthal, Chuck and myself, and Melvin [Davis], and it’s great, I’m doing four songs for him. It’s through this one guy, his name is Sandeep Chowta.

ARTURO MORA: How do you approach your solo piano projects vs. playing with more instruments?

MITCHEL FORMAN: It’s a very liberating experience, very difficult to feel that confident about your piano ability and put off a whole CD or a whole concert. One of these days I’d like to do it again, I haven’t been playing that much piano, I think it requires a little commitment to that project and hours of practicing to feel comfortable enough to do it.

ARTURO MORA: How do you get the ideas for programming loops in Metro?

MITCHEL FORMAN: I just fool around until something steps [laughs].

ARTURO MORA: Chuck, two years ago you told me about issuing a Reunion [Till Brönner, Eric Marienthal, Chuck Loeb, Jim Beard, Tim Lefebvre and Dennis Chambers] record, you were looking for a label.

CHUCK LOEB: It never happened. Two things: we had recorded a live concert. That was a great band, but when you’re doing a live CD you have to record several concerts, so that you can pick the best from each one of them. We didn’t have the material that we needed from that one concert. There was the idea of putting it out, but it wasn’t up to the level it needed to be to represent such a great group. The other thing is that because I’m involved with my own CD’s, I produce my wife’s CD’s and also in Metro, one more group was for me a little too much, you know, so for me that was another fact.

ARTURO MORA: Your wife is Spanish, you spend a lot of time in Spain. Have you thought about doing something with Spanish musicians?

CHUCK LOEB: Yeah, I got sort of a chance to be more involved, because I was involved producing a CD with Charlie Moreno, who’s a Spanish bassist, and also some stuff with [saxophonist] Kike Perdomo. I would like to do more of that, and in fact as my daughter is now living in Madrid, we’re planning on spending even more time in Spain, so I think I’ll have the opportunity to meet more people, play with more local musicians… I would love it, it makes perfect sense.

(1)   Metro has been constantly switching bass players.

(2)   Actually Gerald Veasley played live last summer in the Special Edition of the band, so the total number of bassists is eight.

Text: © 2009 Arturo Mora Rioja
Photographs: © 2009 Sergio Cabanillas