Malditos Jazztardos… y una de Nirvana (008) [Podcast]

En Malditos Jazztardos #8, la versión que la Josh Roseman Unit realizaba en Cherry (Knitting Factory, 2001), de “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana. En este tema participaban Josh Roseman, Lester Bowie, Joey Baron, John Medeski, Dave Fiuczinsky, Bob Stewart Jay Rogrigues.

© Pachi Tapiz, 2017

Malditos Jazztardos es un podcast de jazz… para quienes no saben que les gusta el jazz.

Malditos Jazztardos está editado, presentado y producido por Pachi Tapiz.




Veinte años no es nada: una febril mirada sobre las dos últimas décadas de la música de Anthony Braxton. Por Diego Sánchez Cascado y Pachi Tapiz


© 2007 Diego Ortega Alonso

“El Sr. Braxton es un artista brillante y muy trabajador. Su impacto supera cualquier descripción posible. Su sentido de la estructura y de la expresividad individual es su legado para todo aquél que busque el sentido más elevado del arte. Ha causado un impacto imborrable tanto en la comunidad artística de Chicago como en la del resto del mundo. Es un verdadero tesoro de la humanidad”
Kahil El’Zabar

Anthony Braxton es desde hace décadas una figura fundamental en la historia del jazz y de la música en general. Son muy pocos los músicos que han sido capaces de desarrollar un lenguaje propio. Anthony Braxton es uno de ellos, aunque más que un lenguaje, ha logrado construir un verdadero universo musical, autónomo, complejo y formado por territorios estilísticos muy diversos. Si bien su carrera comenzó a finales de los años sesenta, en este artículo nos vamos a centrar en las dos últimas décadas, tal y como hemos hecho en la entrevista que publicamos en Tomajazz (http://www.tomajazz.com/web/?p=10474). Nuestro punto de partida para ambos textos es el magnífico libro de Graham Lock Forces In Motion. The Music and thoughts of Anthony Braxton (Da Capo Press, 1988), que aborda de forma ejemplar toda su trayectoria anterior. En él, Lock narra la gira de Anthony Braxton en 1985 por Inglaterra con el conocido como su “cuarteto clásico”, integrado por la pianista Marylin Crispell, el contrabajista Mark Dresser y el batería Gerry Hemingway. Asimismo recoge las opiniones de Braxton sobre numerosos temas en la que es una aproximación fascinante, en profundidad y sobre todo en primera persona, a los distintos aspectos que forman su universo creativo.

Si algo caracteriza la carrera de Anthony Braxton es su afán por documentar todas sus composiciones y sus distintos proyectos. Su enorme capacidad de trabajo hace que a lo largo de estos 20 años haya publicado alrededor de 125 grabaciones a su nombre o compartiendo la titularidad. Este breve artículo sólo pretende servir de guía para desbrozar y saber cómo abordar una ingente y muy diversa producción.

EL CUARTETO CLÁSICO

Este repaso empieza, como no podría ser de otro modo, con el cuarteto clásico. En su trabajo en cuarteto resulta muy interesante la utilización de lo que Braxton denomina las pulse tracks. Se trata de una estructura compositiva horizontal, interpretada principalmente por la sección rítmica (y utilizada a discreción por ésta), que se superpone o “acompaña” a la composición principal. De este modo, es frecuente que los temas que aparecen en los discos aparezcan con títulos como “Comp. 69 M (+ 10 + 33 + 96)”: la composición principal es la 69M, mientras que entre paréntesis figuran las diversas pulse tracks.

El grado de interacción entre los cuatro miembros del grupo y la riqueza de su música resultan asombrosos, y no sería exageración situarlo entre los más destacados combos de la historia del jazz (junto a los Hot Five y Hot Seven de Armstrong, el quinteto de Charlie Parker, los dos grandes quintetos de Miles Davis, el cuarteto de John Coltrane, y un corto etcétera).

Leo Records se ha encargado de publicar tres volúmenes dobles con tres conciertos de la gira inglesa. El grabado en Coventry incluye una de las entrevistas de Braxton con Graham Lock que luego plasmaría en el citado Forces In Motion.

  • Quartet (London) 1985 (Leo CD LR 200/201 2-CD, 1990)
  • Quartet (Birmingham) 1985 (Leo CD LR 202/203)
  • Quartet (Coventry) 1985 (Leo CD LR 204/205)

Posteriormente, Marylin Crispell fue sustituida al piano por David Rosemboon. No obstante, Crispell seguiría trabajando con Braxton, quien ocasionalmente volvería a reunir a este mismo cuarteto. Entre sus grabaciones, son muy recomendables el cuádruple disco grabado en Willisau (con dos compactos grabados en estudio y dos en directo, actualmente descatalogado pero que, al parecer, pronto será reeditado) o el doble de Santa Cruz.

  • Willisau (Quartet) 1991 (hatART 61001/2/3/4 4-CD)
  • Quartet (Santa Cruz) 1993 (hatART 6190 2-CD)

LOS STANDARDS – LOS PROYECTOS TEMÁTICOS

Cada cierto tiempo, Anthony Braxton siente la necesidad de salir de su universo particular y acudir tanto al repertorio de standards como revisar el legado de algunos de los músicos que considera fundamentales en la historia del jazz. Evidentemente, sus interpretaciones no se quedan en la mera imitación de lo ya conocido, sino que buscan obtener nuevos matices y nuevas formas de interpretarlos. También podría ser considerado como un gesto de reafirmación de su pertenencia a la tradición del jazz.

Dos grabaciones recientes que resultan ideales para acercarse a su concepción de los standards son los dos compactos cuádruples editados por Leo Records, grabados durante la gira que realizó en 2003 junto al guitarrista Kevin O’Neil, el contrabajista Andy Eulau y el percusionista Kevin Norton (con visita a Sevilla incluida): Bill Evans, John Coltrane, Paul Desmond, Miles Davis, Dave Brubeck, Gerry Mulligan, Joe Henderson, Thelonious Monk, Antonio Carlos Jobim, Irving Berlin, Jerome Kern, Vernon Duke, Sam Rivers, Wayne Shorter o Herbie Hancock son algunos de los autores de los temas revisitados.

  • 23 Standards (Quartet) 2003 (Leo CD LR 402/405 4-CD, ed. ltda. 1000 copias)
  • 20 Standards (Quartet) 2003 (Leo CD LR 431/434 4-CD, ed. ltda. 1000 copias)

En cuanto a los proyectos dedicados específicamente a un músico, se pueden recomendar varios. Con O’Neil, Eulau y Norton, más la incorporación de algún otro músico, interpretó en el año 2000 el repertorio del pianista Andrew Hill, lo que quedó reflejado en dos grabaciones:

  • Ten Compositions (Quartet) 2000 (CIMP 225)
  • Nine Compositiones (Hill) 2000 (CIMP 236)

En 1993 hizo lo propio con la figura de Charlie Parker en un sexteto en el que participaron Misha Mengelberg, Paul Smoker, Ari Brown, Joe Fonda, Han Bennink y Pheeroan AkLaff. El resultado fue un doble compacto, con un disco grabado en estudio y otro en directo.

  • Charlie Parker Project 1993 (hatOLOGY 2-261 2-CD)

Otros dos pianistas que también fueron visitados por este músico con un resultado más que recomendable: Thelonious Monk y Lennie Tristano. Mal Waldron, Buell Neidlinger y Bill Osborne fueron sus acompañantes en su repaso de parte del legado de Monk, mientras que John Raskin, Cecil McBee, Andrew Cyrille y Dred Scott son quienes participaron en su acercamiento a los temas de Tristano.

  • Eight (+3) Tristano Compositions 1989 for Warne Marsh (hatART 6052)
  • Six Monk’s Compositions (Black Saint 120116-2)

Además de tocar todos los instrumentos de la familia de los saxofones y clarinetes (son impresionantes las fotos en que aparece tocando instrumentos tan poco habituales como el clarinete contrabajo o el saxo bajo), Braxton también toca el piano y la batería. En su faceta de pianista ha publicado varios discos en los que ofrece su particular aproximación al universo de los standards. Hay varias grabaciones recogidas en distintos años en la difunta Knitting Factory. En la grabación de 1994 le acompañan el saxofonista Marty Ehrlich, el contrabajista Joe Fonda y el batería Pheeroan AkLaaf. Tristano, Brubeck, Mingus, Monk, Ellington o Wayne Shorter son los autores de algunos de los temas visitados. La grabación con el Mario Pavone Quintet también está recogida en directo en la Knitting Factory. En la formación le acompañan Dave Douglas, el contrabajista Mario Pavone, AkLaaf, sobresaliendo el añorado saxofonista y flautista Thomas Chapin. “Straight Street” de Coltrane, “Eronel” de Monk, “Dewey Square” de Charlie Parker, “Autumn In New York” o “All or Nothing at All” son algunos de los temas versioneados.

  • Knitting Factory (Piano/Quartet) 1994, Vol.1 (Leo CD LR 222/223)
  • Anthony Braxton / Mario Pavone Quintet Seven Standards 1995 (Knitting Factory Works KFW168)

GHOST TRANCE MUSIC (GTM)

Según el propio Braxton, es la mayor evolución en su música en los últimos 25 años. Además de las explicaciones del propio Braxton en la entrevista antes mencionada (http://www.tomajazz.com/web/?p=10474), se puede decir que la GTM apela al minimalismo, la repetición, el trance. Cada composición de GTM está dividida en dos partes. La primera, está formada por una extensa melodía basada en ocho notas repetidas de diversas formas en la que se intercalan unos paréntesis –o melodías secundarias-. Cada composición de GTM integra asimismo otras cuatro composiciones secundarias que pueden insertarse en cualquier momento, en función del deseo de los intérpretes. Aunque el material escrito sea importante, el espacio dedicado a la improvisación desempeña un papel fundamental.

A mediados de los años noventa, Braxton puso en marcha el sello Braxton House para documentar su trabajo. En él publicó su ópera Trillium R: Shala Fears For The Poor – Composition No.162, cuya realización casi le llevó a la ruina (nuevamente, tras su experiencia con las orquestas a mediados de los años setenta) a pesar de contar para ello con los fondos de la beca Genius Grant de la fundación McArthur (que le fue concedida en 1994). Finalmente este sello sólo llegó a publicar ocho referencias, con formaciones que varían del dúo a los trece músicos, pasando por grupos de siete y once miembros. Por desgracia, el sello lleva años en barbecho, y los discos publicados están totalmente descatalogados.

  • Four Compositions (Washington, D.C.) 1998 (Braxton House BH-009)



El sello británico Leo es el que está documentando abundantemente la GTM. Entre las numerosas referencias, destacan los tres volúmenes dobles de la serie de conciertos realizada en Yoshi’s en 1997, todas ellas con la formación de noneto (y Leo acaba de anunciar una cuarta entrega para 2008). Se trata de una música densa, de difícil escucha, que requiere paciencia y voluntad por parte del oyente. Más accesible es Four Compositions (GTM) 2000, (esta vez publicado por Delmark), con Braxton al frente de un cuarteto “canónico” de piano, bajo y batería.

  • Ninetet (Yoshi’s) 1997, Vol.1 (Leo CD LR 343/344 2-CD)
  • Ninetet (Yoshi’s) 1997, Vol.2 (Leo CD LR 382/383 2-CD)
  • Ninetet (Yoshi’s) 1997, Vol.3 (Leo CD LR 420/421 2-CD)
  • Four Compositions (GTM) 2000(Delmark DG-544)

Otro ejemplo de GTM en formato pequeño es el doble Trio (Glasgow) 2005, con Taylor Ho Bynum (trompetas diversas) y Tom Crean (guitarra) más efectos electrónicos. Se trata del trío Diamond Curtain Wall, evolución de la GTM y una de las propuestas más interesantes del Braxton reciente, que tuvimos la suerte de ver hace unos meses en Madrid (http://www.tomajazz.com/web/?p=10505).

  • Trio (Glasgow) 2005 (Leo CD LR 487/488 2-CD)

Pero la muestra “definitiva” de la GTM (según palabras del propio Braxton) es la caja de 9 compactos y un DVD 9 Compositions (Iridium) 2006, publicada este mismo año. Se trata de la interpretación en directo, durante una semana, de nueve composiciones a cargo de Braxton y otros 12 músicos. Frente a la aridez de las grabaciones de Yoshi’s antes mencionadas (para entendernos, no recomendadas para el advenedizo), la música interpretada en el Iridium neoyorquino resulta variada, brillante y emotiva. Muy recomendable, pese las más de nueve horas de música contenida y al precio.

  • Anthony Braxton 12+1tet 9 Compositions (Iridium) 2006 (Firehouse 12 Records FH12-04-03-001 9-CD + DVD)

COLABORACIONES Y ENCUENTROS: DÚOS, TRÍOS Y GRANDES FORMACIONES

A lo largo de toda la carrera de Braxton abundan las grabaciones y proyectos con dúos y tríos de carácter muy variado. Con el pianista Ran Blake realizó una grabación que surgió casi por casualidad, y en la que ambos músicos se dedicaron a versionar a un puñado de temas inmortales: “’Round Midnight” de Monk, “Yardbird Suite” de Charlie Parker, “Four” de Miles Davis o “Soul Eyes” de Mal Waldron.

  • Ran Blake & Anthony Braxton A Memory Of Vienna (hatOLOGY 505)

Otro dúo con un pianista radicalmente diferente es el que en 1991 grabó con el pianista alemán George Gräwe. Era la primera vez en que ambos músicos tocaban juntos y las tres piezas son improvisaciones. Entre ambos se produce una comunicación telepática. Especialmente memorable es cuando Braxton toca la flauta, otro instrumento más a añadir a la familia de saxos y clarinetes, piano y batería.

  • Anthony Braxton – George Gräwe duo (amsterdam) 1991 (Okka OD12018)

Con el trompetista Wadada Leo Smith grabó dos discos en Pi Recordings. Ambos aportaban temas nuevos: Smith “Tawaf” o “Goshawk” y Braxton las composiciones “314”, “315” y la “316”.

  • Wadada Leo Smith & Anthony Braxton Organic Resonance (Pi Recordings PI 06)
  • Wadada Leo Smith & Anthony Braxton Saturn, Conjunct the Grand Canyon in a Sweet Embrace (Pi Recordings PI 10)

En 2004, el sello suizo Intakt publicó dos discos de Braxton a dúo con el percusionista Andrew Cyrille, grabados dos años antes. El material incluido es variado: composiciones de Braxton, de Cyrille e improvisaciones. Aunque el resultado es desigual (tal vez un único volumen hubiera bastado), contiene momentos memorables.

  • Andrew Cyrille – Anthony Braxton Duo Palimdrome 2002, Vol. 1 (Intakt CD 088 / 2004)
  • Anthony Braxton – Andrew Cyrille Duo Palimdrome 2002, Vol. 2 (Intakt CD 089 / 2004)

En el año 1993 Anthony Braxton visitó el festival de Jazz de Londres. Fruto de esa visita se publicaron dos conciertos magníficos en dúo y trío. En ambas ocasiones estuvo acompañado por el saxofonista Evan Parker, mientras que en el disco a trío se incorporó el trombonista Paul Rutherford. El material interpretado fueron improvisaciones de los tres músicos con títulos al uso en la discografía braxtoniana en las que juega con los nombres de los músicos: “Axtarkrut”, “Vanuthrax”, “ParkBrax” o “BraxPark”.

  • Anthony Braxton / Evan Parker Duo (London) 1993 (Leo CD LR 193)
  • Anthony Braxton / Evan Parker / Paul Rutherford Trio (London) 1993 (Leo CD LR 197)

En 1988 se produjo una colaboración entre la London Jazz Composers’ Orchestra, dirigida por el contrabajista Barry Guy, y Anthony Braxton. Este no toca ningún instrumento, aunque es el director de esta formación de casi 20 músicos y autor de las composiciones que ocupan el segundo compacto a lo largo de 56 minutos: el resultado es una magnífica muestra del encuentro entre Braxton con una de las formaciones más destacadas de la improvisación europea.

  • London Jazz Composers’ Orchestra – Zurich Concerts (Intakt 005 2-CD)

Por último, merece la pena dedicar una atenta escucha a Triotone, que Braxton grabóen directo en Serbia en 2003 con el pianista húngaro György Szabados y el percusionista ruso Vladimir Tarasov (miembro del Ganelin Trio): el primer tema, “Trioton”, composición de Szabados que ocupa más de la mitad del disco, es una pequeña –aunque extensa- joya.

  • Anthony Braxton – György Szabados – Vladimir Tarasov Triotone (Leo CD LR 416)

Texto: @ 2007 Diego Sánchez Cascado y José Francisco “Pachi” Tapiz, Tomajazz
Ilustración: © 2007 Diego Ortega Alonso




Pat Metheny. Inclasificable: raro, raro, raro. New Chautauqua, Zero Tolerance For Silence, The Sign Of 4, One Quiet Night

New ChautauquaZero Tolerance for Silence The Sign of 4One Quiet Night

New Chautauqua (ECM, 1979)

Moses Metheny, el bisabuelo de Pat, fue miembro de una organización de minstrels llamada Chautauqua que solía actuar por el Medio Oeste americano. Cuando el Pat Metheny Group comenzó sus primeras giras a lo largo y ancho de Estados Unidos, Harrison Metheny (el hijo de Moses) comentó a su nieto que lo que estaba haciendo era una especie de nuevo Chautauqua (“New Chautauqua”). La anécdota sirve para presentar un disco intimista, donde un Pat Metheny de 25 años se encargo de la composición de todas las piezas y de la interpretación de todos los instrumentos, reducida a diversos tipos de guitarras, un bajo eléctrico y la guitarra-harpa de 15 cuerdas con la que experimentaba en esa época.

Pero hablar de experimentación es hablar de las extrañas afinaciones que Pat estaba descubriendo en esos tiempos, así como del percusivo rasgueo de guitarra que aparece como constante en todo el disco. Las técnicas de estudio permitían a Metheny grabarse improvisando sobre bases en arpegios que él mismo había interpretado poco antes, creando la música por capas y aportando un color homogéneo a la grabación.

New Chautauqua no pasará, posiblemente, a la historia, pero con todo y con eso nos dejó alguna excelente composición como el Hermitage que Charlie Haden recuperara para su Quartet West o el Sueño con México (donde Pat hace un sabio uso del bajo eléctrico) que ha llegado a ser incluido en recopilaciones de música chill-out veinte años más tarde.

Zero Tolerance for Silence (Geffen, 1994)

“…LA grabación más radical de esta década… un nuevo hito en música de guitarra eléctrica… quemando, volando, fragmentos retorcidos de un proceso de acción pensado en guitarra. Un trabajo incendiario por un maestro impredecible, un reto para los que retan…”. Estas eran las notas de Zero Tolerance for Silence (tolerancia cero al silencio), escritas por el guitarrista de Sonic Youth, Thurston Moore. Y la verdad es que es difícil expresarlo mejor, sobre todo si no queremos cerrarnos a la ambigüedad. En diciembre de 1992 Pat entró en el neoyorquino Power Station armado de una guitarra eléctrica, subió a tope la distorsión y grabó las cinco partes que componen el disco, una salvaje búsqueda donde el caos es el rey, acordes rotos, métricas imposibles, un par de guitarras sosteniendo extraños diálogos (con reminiscencias de Frank Zappa), escalas teóricamente inexistentes y todo el arsenal que uno pueda imaginar en un proceso de deconstrucción musical que poco o nada tiene que ver con el free jazz. Llámese avant-garde o simplemente ruido, el hecho es que tras los sonidos de Zero Tolerance subyace un concepto estructural notable en los cambios de situación de su primera parte (18 minutos), y que llega a ser incluso agradable y (de una extraña forma) melódico en su part 2, trayendo recuerdos de otra composición no precisamente ortodoxa como Parallel Realities (Parallel Realities, Jack DeJohnette – 1990). El diálogo de guitarras en este corte recuerda en cierto modo a Jimi Hendrix, hasta que las notas largas de ambos instrumentos se funden en ¿acordes?. El tema central del CD es un paseo agónico donde las notas resuenan como zarpazos de animal moribundo, mientras la part 4 tiene un cierto toque rockero acrecentado por la presencia de una tercera guitarra haciendo acordes sobre el inconexo diálogo de los dos instrumentos principales. Para acabar, una voz principal evoluciona sobre el acompañamiento de otras dos guitarras con sonido más acústico en ZTFS part 5.

Si la música de Pat Metheny suele provocar posturas encontradas, en este caso el descontento salió triunfador. No fueron uno ni dos los fans acérrimos que volvieron a su tienda de discos a devolver este CD, alegando en algunos casos que estaba mal grabado. Y, tras escucharlo, tampoco fueron uno ni dos los dependientes que aceptaron encantados la devolución.

The Sign of 4 (Derek Bailey, Pat Metheny, Gregg Bendian & Paul Wertico – Knitting Factory, 1997)

Por si a alguien Zero Tolerance for Silence le pudo parecer una experiencia aislada, dos años después de su publicación Pat se reuniría con su batería Paul Wertico (abanderado de la libre improvisación, aunque no mucha gente lo sepa), Gregg Bendian (baterista, habitual colaborador del propio Wertico en sus proyectos más radicales) y con el extremo guitarrista inglés Derek Bailey. El escenario, como no podía ser de otra forma, el Knitting Factory de Nueva York, cuna de algunos de los trabajos más transgresores de los últimos tiempos.

The Sign of 4 es un paso más allá de ZTFS. Corregido y aumentado, el discurso de su disco predecesor se ve enriquecido por la presencia de cuatro músicos interactuando con total entrega, enorme capacidad de escucha y un sinfín de instrumentos de diverso timbre. Tan a gusto debieron encontrarse los miembros del “cuarteto” que la edición final del álbum (en una elegante y cuidadísima carpetilla donde el diseño destaca sobremanera) fue un triple CD. Dos de los discos (Statement of the Case y The Balance of Probability) fueron grabados en directo en el propio Knitting Factory, mientras el tercero (The Science of Deduction) es material de estudio.

Musicalmente la obra no es muy recomendable para oyentes poco experimentados. La disonancia reina por encima de todo, muy de la mano de la compleja polirritmia y de los constantes cambios de dinámica. Instrumentos que entran y salen, repentinas apariciones percusivas, sonoridades fantasmales, … La guitarra de Bailey se muestra arrogante y comprometida con el proyecto, marcando fraseos imposibles sobre los inagotables recursos de un Pat Metheny que aprovechó gran parte de su arsenal para estas grabaciones (guitarras eléctricas, acústicas, Pikasso, acoustic sitar, acoustic baritone y sintetizada), aportando notas de color bien distinto dependiendo de la evolución de los temas. Los baterías, reconvertidos a percusionistas, son capaces de aparecer y desaparecer cuando la ocasión lo requiere, utilizando herramientas de diverso tipo, desde el kit de batería tradicional a unas agujas de coser, pasando por vibráfonos, cencerros, tambores, cadenas, plástico, cinta métrica, platillos tocados con arco, envoltorio, bongos, marimba y ¡hasta una botella de vitaminas!

Así es The Sign of 4. Una obra experimental que hará las delicias de los aficionados más introducidos en este tipo de obras, así como enervará a los partidarios del Metheny más suave y melódico.

One Quiet Night (Warner Bros, 2003)

Generalmente las grabaciones “extrañas” de Pat Metheny suelen ocurrir a final de año, cuando no está de gira y dispone de algo de tiempo para investigar. En este caso hablamos de Noviembre de 2001, una noche tranquila (“One Quiet Night”) en la que Pat se dedicó a interpretar temas propios sobre la guitarra barítono que le había construido la ya habitual Linda Manzer con una curiosa afinación (La en vez de Mi en la sexta cuerda y así sucesivamente, sólo que la tercera y cuarta cuerdas – Do y Sol respectivamente – están afinadas una octava más altas que el resto). El guitarrista decidió grabar sus exploraciones por ese pequeño mundo y escuchó los CD’s resultantes durante la gira de Speaking of Now. Un año más tarde decidió editar un álbum con lo más destacado del material que surgió esa noche completado con otros seis temas (casualmente los mejores del disco) grabados en las mismas condiciones.

El resultado es algo desigual. One Quiet Night es un disco tranquilo y relajado, cercano en concepto a New Chautauqua o Beyond the Missouri Sky pero con menos profundidad. Entre las ocho nuevas composiciones cuenta con una francamente excepcional (Song for the Boys, dedicada a sus hijos) y el nuevo arreglo de Last Train Home (que había tocado durante todo 2002 como tema de inicio de los conciertos de la gira de Speaking of Now) la proyecta a una nueva dimensión. Las versiones de Ferry Cross the Mersey y My Song son excelentes, pero el resto del disco se pierde en la monotonía de unos interminables arpegios sobre la extraña afinación, interesantísimos desde el punto de vista técnico pero algo vacíos para el oyente familiarizado con la música de Metheny. Sesenta y cinco minutos es, quizás, demasiada duración para una grabación de una sola guitarra con un sólo micrófono donde la inmensa mayoría del desarrollo musical se basa en acordes y arpegios.

Cierto es que One Quiet Night no debería merecer una fuerte crítica, al ser una grabación humilde y sin grandes intenciones, como el propio Pat Metheny reconoce en las notas interiores del CD. Lo que resulta cuando menos chocante es el Grammy a mejor disco de New Age que este trabajo ganó en 2004. ¿Le hubieran tenido en cuenta de no estar en nómina de Warner Brothers?

© Arturo Mora Rioja, 2005