Lou Donaldson (y II) – Don Byas (I). La Odisea de la Música Afroamericana (188) [Podcast]

Por Luis Escalante Ozalla.

La Odisea de la Música Afroamericana es un programa de radio dirigido, presentado y producido por Luis Escalante Ozalla, autor de los libros Nueva Orleans (1717-1917): Sexo, Raza y Jass y Y se hace música al andar con swing.

En el capítulo 188 de La Odisea de la Música Afroamericana Luis Escalante Ozalla termina con el repaso de la figura del saxofonista Lou Donaldson y comienza con la del también saxofonista Don Byas.

En el programa 188 suenan:

  • “Don´t know why” Norah Jones
  • “Misty” Lou Donaldson
  • “Can heat” Lou Donaldson & Jimmy Smith
  • “Don´t worry about me” Lou Donaldson
  • “Flamingo” Don Byas
  • “I hear music” Billie Holiday
  • “Harvard blues” Count Basie
  • “Woody and you” Dizzy Gillespie
  • “White rose kick” Don Byas
  • “Candy” Don Byas
  • “Looking for a boy” Benny Carter & Maxine Sullivan
  • “Poinciana” Michel Camilo

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Budddy De Franco (y II) – Lou Donaldson (I). La Odisea de la Música Afroamericana (187) [Podcast]

Por Luis Escalante Ozalla.

La Odisea de la Música Afroamericana es un programa de radio dirigido, presentado y producido por Luis Escalante Ozalla, autor de los libros Nueva Orleans (1717-1917): Sexo, Raza y Jass y Y se hace música al andar con swing.

En el capítulo 187 de La Odisea de la Música Afroamericana Luis Escalante Ozalla termina con el repaso de la figura del clarinetista Buddy De Franco y  comienza con la del saxofonista Lou Donaldson.

En el programa 187 suenan:

  • “Eu voce” Marisa Montes, Carlinhos Brown, Arnaldo Altunez
  • “Lover man” Buddy DeFranco
  • “Now´s the time” Buddy DeFranco
  • “I got rhythm” Buddy DeFranco & Oscar Peterson
  • “I love you Porgy” Buddy DeFranco, Oscar Peterson, Russell Garcia Orch.
  • “This can´t be love” Buddy DeFranco & Art Tatum
  • “Making whoopee” Buddy DeFranco & Art Tatum
  • “Cherry” Lou Donaldson
  • “Bag´s groove” Lou Donaldson & Modern Jazz Quartet
  • “You go to my head” Clifford Brown & Lou Donaldson
  • “It all depends on you” Steve Tyrell

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Razones para el jazz: una efeméride… con Lou Donaldson, George Benson y Francis Wolff [407]

Tal día como hoy, 7 abril, pero de 1967 el saxofonista Lou Donaldson al frente de los músicos, Melvin Lastie (contrabajo), Lonnie Smith (órgano), George Benson (guitarra), Leo Morris (batería) entraban en el estudio que el ingeniero de sonido Rudy Van Gelder tenía ubicado en la ciudad de Englewood Cliffs (New York). Su misión era grabar seis temas que formarían parte del trabajo titulado Alligator Bogaloo. 

En un descanso de la grabación el fotógrafo Francis Wollf se dedicó a inmortalizar la sesión y entre las fotos que realizó se encuentra esta del guitarrista  George Benson.

Seleccionado y comentado por © Luis Escalante Ozalla, 2018
Fotografía: © Francis Wolff




Lugares míticos en la historia del jazz (II): Cotton Club y Harlem. La Odisea de la Música Afroamericana (050) [Podcast]

La Odisea de la Música Afroamericana es un programa de radio dirigido, presentado y producido por Luis Escalante Ozalla, autor del libro Y se hace música al andar con swing.

La entrega número 50 de La Odisea de la Música Afroamericana Luis Escalante Ozalla continúa el repaso a la historia del Cotton Club, uno de los locales míticos en la historia del jazz. En este local se interpretaron revistas de las que surgieron algunos clásicos del jazz, que suenan en el programa interpretados por grandes figuras como Oscar PetersonDuke Ellington, y grandes cantantes como Ethel Waters Ivie Anderson. Tanto este local como el Savoy Ballroom (cuya historia se repasó en el programa número 59), son el motivo perfecto para repasar la historia de Harlem. Suenan algunos temas relacionados con este lugar que tiene un lugar destacado en la historia del jazz: “Ehe Echoes of Harlem”, “Lullaby of Birdland”, “Jungle Nights in Harlem” o “Harlem Rag” que fue uno de los primeros rags escritos por un afroamericano. Ilustra la entrada la famosa fotografía “A Great Day in Harlem” o “Harlem 1958” del fotógrafo Art Kane.

 

A Great Day in Harlem or Harlem 1958. Fotografía por Art Kane.

A Great Day in Harlem o Harlem 1958. Fotografía por Art Kane.

En el capítulo 50 suenan:

  • “The Ballad Of Sweeney Todd” Lea Delaria
  • “Stormy Weather” Ethel Waters
  • “Stormy Weather” Duke Ellington
  • “Ill Wind” Oscar Peterson
  • “Don´t Worry About Me” Lou Donaldson
  • “Trucking” Ivie Anderson
  • “More Than You Know” Lena Horne
  • “The Echoes Of Harlem” Roy Eldridge
  • “Lullaby Of Birdland” Ella Fitzgerald
  • “Jungle Nights In Harlem” Duke Ellington
  • “Harlem Rag” Trebor Tichenor
  • “You´re Fine” Walter Wolfman Washington

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Pat Bianchi Trio: A Higher Standard (21H Records, 2015; CD)

Pat Bianchi Trio_A Higher StandardA Higher Standard es el tercer álbum como líder de Pat Bianchi, uno de los más versátiles músicos de Hammond B3 en la escena actual del jazz. Lo ha lanzado en su propio sello discográfico, 21H Records.

Bianchi es originario de Rochester (Nueva York). Se inició en el piano clásico y se graduó en Berklee College of Music en la modalidad de jazz. Ha tocado en contextos tradicionales de tríos con órgano, en grupos progresivos o de fusión. Ingresó oficialmente en el cuarteto de Lou Donalson en 2009, con quien estuvo un año y medio, antes de formar parte del trío de Pat Martino en 2011, al que suele acompañar en la actualidad. En este trabajo, el primero en cinco años, está perfectamente secundado por dos grandes escuderos, los músicos de Filadelfia Craig Ebner a la guitarra y Byron Landham a la batería. Ambos no son extraños en el ámbito de los tríos de Hammond y así se puede constatar en esta grabación. Los solos de los tres son creativos e inspirados, y su interacción es por momentos sobresaliente.

El disco no tiene desperdicio y se disfruta desde el principio hasta el final. Tanto los temas originales como los arreglos sobre composiciones de Horace Silver, John Coltrane, Stevie Wonder, Bill Evans, Oscar Pettiford y un par de standards, muestran a un músico de una sólida compostura y absoluta claridad en su línea de trabajo.

Desde la perfecta conexión en el clásico “Without a song”, la balada “So many stars” tocada con mucho estilo o “Some other time” y “Very Early”, que irradian una especial delicadeza que engancha.

“The will of Landham”, es una de las dos composiciones de Bianchi, con un swing electrizante en el que eleva su interpretación hasta cotas muy altas. “Blues Minus One”, la segunda composición propia, cumple con el tradicional molde de la interpretación de este tipo de grupos: fuertes desafíos de Bianchi al órgano con un potente aporte de guitarra y batería.

“Bohemia after dark” es explosiva desde el comienzo. Los solos de Craig Ebner se convierten en un auténtico reto al órgano de Bianchi. En “Satellite” se demuestra la perfecta sintonía que mantiene este trío, abierto siempre a la improvisación, con líneas de interpretación cristalinas e identificables “From the bottom of my heart” es una versión de Steve Wonder con la rítmica a máximos niveles.

“Esta banda es increíble. Soy muy afortunado por haber trabajado con ellos. Una vez grabado, este disco me ha reportado una gran experiencia. Siempre rítmicamente explosivo y lleno de toques armónicos y de viajes exploratorios. Nunca sabíamos a dónde llevaría cada canción, ya que el swing parece no terminar nunca”, ha dicho Pat Bianchi a propósito de esta grabación. Y no le falta razón.

© Carlos Lara, 2015

Pat Bianchi: A Higher Standard

Músicos: Pat Bianchi (órgano Hammond B3), Craig Ebner (guitarra) y Byron Landham (batería).

Composiciones: “Without a Song”, “Blue Silver”, “So Many Stars”, “The Will of Landham”, “Some Other Time”, Bohemia After Dark”, “Very Early”, “Satellite”, “Blues Minus One” y “From The Bottom of My Heart”.
Composiciones de Pat Bianchi, Horace Silver, Oscar Pettiford, Bill Evans, John Coltrane y Steve Wonder.

Grabado en The Music Centre en Exton (Pasadena). Editado en 2015 por 21H Records. 21H001

 




Cifu porque sí. Por Martí Farré

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Puede parecer propio de alguien con un cierto grado de candidez, pero es que uno nunca llegó a imaginarse que tuvieran que pasar cosas como esta. Porque no hay nadie, nadie, a quien le guste mínimamente el jazz en este país que no pueda decir que no se haya instruido gracias al Cifu alguna vez, aunque solo sea una. Y porque el Cifu siempre ha estado allí, en el transistor de la cocina, en la radio de la mesita de noche, en los videos en VHS, con la imagen ya defectuosa, de sus Jazz entre amigos, en los “favoritos” de Internet, en las horas perdidas ante el ordenador, cuando uno tiene no-sé-qué-cosa-urgente-que-tenía-que-entregar-antes-de-ayer y prefiere navegar por el archivo virtual de TVE y descargarse un programa del Cifu dedicado a Duke Ellington —¡qué serie tan sublime realizó en su añorado Jazz entre amigos!—, o se va por los cerros de la Santa Red y recala en un “Jazz porque sí” dedicado al primer disco de Wayne Shorter. Sí, el Cifu está en su cocina, en el baño, en el dormitorio, en la radio del coche, en sus recuerdos de adolescencia, en las primeras conversaciones sobre jazz con amigos que, como usted, habían descubierto que existía una música mucho más interesante de la que echaban por las radiofórmulas. Y está en las retransmisiones del Festival de Jazz de Vitoria, cuando en la tele todavía daba todo el festival a diario, y usted y yo, seguro que se acuerda, lo seguíamos con un volumen no muy alto, no fuera a ser que despertásemos al resto de la casa, que ya estaban hasta el gorro de nuestra musiquita, eso decían. Sí, el Cifu está en un plató que simula ser un club de jazz, detrás de una barra, pitillo en una mano y en la otra con un vaso-largo-dos-hielos-y-un-vodka-con-naranja, presentando al Tete —¡qué gran programa, por cierto!—, y el propio Tete Montoliu interpreta “Bag’s Groove” nada más y nada menos que con Lou Donaldson. Y lo hace después de esa careta televisiva en la que una pareja de progres entra al supuesto Jazz Entre Amigos con el “Tunin’ in” de Woody Herman de fondo. Seguro que se acuerda. Y sí, el Cifu esta, y lo estará siempre, y usted lo sabe amigo, cada vez que suena el “Milestones” de Miles Davis, a quien por cierto entrevistó en una emisión histórica de la televisión española. Y sí, el Cifu se encuentra en un café de Tarragona charlando durante dos horas sobre la historia de las big bands, de Fletcher Henderson a Count Basie —no había tiempo para más—, y luego, en un bar de copas de la misma ciudad, cuenta anécdotas de sus tiempos televisivos, o de cuando hizo la guía de programas de radio dedicados al jazz en España —¡cuántos programas de radio sobre jazz en este país deben su existencia al magisterio de Juan Claudio Cifuentes!—. Y poco antes de la pasada navidad, el Cifu recoge un premio de la Asociación de Músicos de Jazz de Cataluña en un restaurante de Barcelona, en alegre francachela, que diría Carlos Barral, y uno cree que siempre estará allí. Porque sí.

Texto: © Martí Farré, 2015
Fotografía: © Pachi Tapiz, 2009




INSTANTZZ: The Lou Donaldson Songbook (Dizzy’s Club Coca Cola, Lincoln Center, New York, EE.UU. 2014-12-04)

  • Fecha: Jueves , 4 de diciembre de 2014
  • Lugar: Dizzy’s Club Coca Cola (Lincoln Center) , New York, EE.UU.
  • Componentes:
    The Lou Donaldson Songbook
    Randy Johnston: guitarra
    Akiko Tsuruga: órgano Hammond B-3
    Fukushi Tainaka: batería
    Jaleel Shaw: saxo alto
    Melissa Aldana: saxo tenor

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Fotos © José Luis Luna Rocafort, 2014




El XXVIII Festival de Jazz de Málaga premia la creación local

Con algo de retraso pese a su pronta redacción, por fin ofrecemos la crónica de este festival con el que se abría paso el jazz en el mes de noviembre. Llegábamos a Málaga con la clara intención de centrar nuestra atención en los proyectos que estrenaban por primera vez Ernesto Aurignac y José Carra. Ambas citas, protagonizadas por músicos de una misma generación y ciudad, se desmarcaban del resto no ya por el hecho de ser locales sino por estar construidos sobre un importante andamiaje compositivo y, a causa de lo anterior, disponer de una plantilla instrumental mixta – más variada y amplia en el caso del saxofonista- entre instrumentación clásica, de cámara y jazz. La comprensible cancelación de Lou Donaldson por enfermedad el miércoles 5 y que este cronista no asistiera al concierto de clausura el día 9 con Chano Domínguez con Niño Josele, reduce este análisis, sin tener en cuenta las actividades paralelas, a los conciertos de los malagueños, el cuarteto de Kurt Rosenwinkel y el trío de Abe Rábade.

Antes, y haciendo un balance general previo, habría que añadir que el programa de esta XXVIII edición – segundo festival más longevo en Andalucía tras el debilitado presupuestariamente de Granada-  manifiesta una reconocible y reciente inclinación  hacia la creación española y local -saldada con mayor éxito de público que el resto de la oferta- pero evidencia una confusa distribución horaria y espacial que acentúa la sensación de apelotonamiento de propuestas y concentración de actividades en una única semana.

Ernesto Aurignac Orchestra: UNO.  Martes 4, Teatro Cervantes

Ernesto Aurignac (saxo alto, composiciones y dirección), Perico Sambeat (saxo soprano y alto), Enrique Oliver (saxo tenor), Julián Sánchez (trompeta y fliscorno), Toni Belenguer (trombón), Fernando Brox y Tete Lea (flauta), Maripepa Contreras (oboe y corno inglés), Pau Domenech (clarinete bajo), Lorena Fernández (trompa), Javier Cámara (trompa), Martín Meléndez (chelo), Tiziana Tagiani (arpa), Jaume Llombart (guitarra), José Carra (piano y Fender Rhodes), Dee jay Foster (contrabajo), Ramon Prats (batería), Carlos Cortés Bustamante (percusión), Carles Benavent (bajo), y Carme Canela (voz).

La fe mueve montañas… y esto más que voluntad ha sido fe. Nadie podrá recriminar al contumaz saxofonista que si crees y quieres consigues tu premio: estrenar su proyecto, hacerlo en el teatro más emblemático de su ciudad, meter más público que nadie en este festival y salir casi a hombros con todos los ejemplares del CD vendidos. Las bases de esta idea madurada y producida en los últimos dos años y medio -hace tres estaba subido en este mismo escenario también en su jornada de apertura junto a su cuarteto- ya los ofrecimos aquí en el artículo de  presentación de UNO. Ahora entraremos un poco en cómo sonó en su estreno y lo que acabó siendo una “fiesta Aurignac”.

 

Ernesto Aurignac Orchestra 08

El proyecto es sumamente ambicioso, tanto en lo musical como en la producción que requiere, de ahí que el esfuerzo para llevarlo a cabo, sin ayudas públicas realmente significativas, haya tenido que ser equiparable… A primera vista, centrándonos en el grupo instrumental, el empaste que se pretende conseguir resulta interesante. La combinación de un conjunto de medio formato de jazz (base rítmica con piano y guitarra eléctrica, percusión, tres saxofones, trombón y trompeta) al añadir tres trompas, oboe, clarinete bajo, chelo y arpa es enormemente expresiva si se le saca provecho. Este punto hay que recalcarlo porque a nivel solista y de invitados tendrá que ser mejor rentabilizado con el fin de poder ser exportable.

Los estilos que definen este proyecto, desmintiendo al título, no son “uno” ni es sólo jazz, son múltiplos de sí mismos, que requieren de esta orquesta mixta que contiene elementos tan distantes como percusión afrolatina y arpa. UNO, dijo el autor ante el micrófono, tenía la intención de que ninguna parte, ningún miembro de este organismo prevaleciera o fuera más importante que otros. Esa era la intención, pero incluso en una orquesta siempre hay elementos preponderantes, y aquí los hubo.

Aunque no se notaron en el preludio coltraneniano que es “Sephirot”. Toda la materia orquestal vibra y crece en su respiración impresionista como una nube. Un deleite percibir el empaste del conjunto, arpa, trompas, metales, guitarra, percusión, todo está ahí, agitado por el viento de los compositores clásicos y el empuje oriental del gran Coltrane. Es el trompetista Julián Sánchez quien, como en posteriores ocasiones, dirige y da plasticidad a la banda en ese estallido de color y movimiento en alturas. Es, para quien esto suscribe, uno de los mejores momentos de un concierto en el que Aurignac favorece la combinación dos a dos de temas, con o sin puentes.

Ernesto Aurignac Orchestra 04

Dos a dos, en sentido inverso al disco,  llegan los destacados “Génesis” y “Jerusalem”, temas de contenido bíblico aunque sin matices judíos que se sitúan en el centro del proyecto. “Génesis” es una rendición sobre Historia de un Soldado de Stravinsky y “Jerusalem” se aleja de la mítica ciudad de las tres religiones para acercarse al terreno animado de Mancini sobre modos coloreados y amenos, con la flauta cómplice, de rumba – cha cha chá,  y un break en tiempo bebop en el que surgen rotaciones en solos de Enrique Oliver, Jaume Llompart y el brillante, en sonido y ejecución, dándose la vuelta desde la posición de director y mirando al público, de un necesario y fundamental esta noche Julián Sánchez. Como lo fueron los maravillosos solos que nos regalaron Ramón Prats y Dee Jay Foster, algo que merece ser revisado en la grabación que se hizo en vídeo y sonido del directo.

Otro solo memorable lo ofreció el trombón de Toni Belenguer, fuera de registro típico del género, muy gaseoso, anunciando el bolero “Sophia”, debilidad de estilo marca de la casa Aurignac que es cantado como sólo ella puede, llevándolo más allá de la tradición, por una Carme Canela que no recibió el volumen de sonido necesario. El solo del saxofonista malagueño, dueño de la noche, es el que mejor ofreció. Sánchez entra aquí con fliscornio. “Baal Zebú” y “Pericles” van emparejados, tienen empuje rítmico en un interesante estilo latin eléctrico (Carra al teclado) que deja espacio para el solo de Perico Sambeat.

Me gusta mucho, cerca del final, “Isaías 40-22”, otra alusión bíblica no judaica. Vuelve la dirección de Sánchez, elevando este blues que respira a Miles Davis (“All blues”) hacia texturas y ambientes desestabilizadores de lo tonal. Y lo hace desde abajo hasta arriba. Carles Benavent, invitado que hace de rogar Aurignac en su presentación, entra con un solo lleno de virtuosismo y sentido sobre el tema aflamencado que le sigue. Es en la segunda mitad donde se escuchan los solos del violonchelista cubano Martín Meléndez y el clarinete bajo Pau Domenec. “Nefesh Lee”, un bis de metales, con preciosa introducción y pase a dixieland imantado por el espíritu de Charlie Parker, pone fin a esta auténtica fiesta Aurignac

Hagamos una pequeña parada en esta crónica para el cuarteto de Kurt Rosenwinkel. Incluir este proyecto, el de músico que se crece en los de otros, tras contar con alguien de la avanzada edad de Donaldson, junto con el resto de la configuración del festival, hace tambalear la solvencia de los criterios de programación… El guitarrista es mucho mejor acompañante que líder. Ya sabemos que hay un montón de fieles aficionados a la guitarra, ya leímos en el  programa de mano lo que -se dice- escribió Bill Frisell de él. No es ni el continuador de Frisell, ni el de Metheny ni el de Scofield. Rosenwinkel escribe bien, muy bien, los inicios de sus temas, e incluso por momentos el grupo contagia cierta intensidad colectiva en el discurso central. Pero su fórmula con piano, que ya probó junto a Brad Mehldau y aquí con la ausencia del anunciado Aaron Parks -otro nuevo niño prodigio-, jamás contagia ni como música ni como mensaje con un desarrollo coherente y sólido. Y si lo hace es cuando el trío de piano se queda solo. Una lástima.

José Carra 05

José Carra El Camino.  Viernes 7, Teatro Cervantes

Jose Carra (piano), Beatriz Pessoa (voz),  Enrique Oliver (saxofón y clarinete bajo), Romeu Tristao (contrabajo), Joao Lopes Pereira (batería), Carlos López (percusión).

Sección de cuerda: Mario Navas, violín I (solista), Javi Gregori, violín I, Lorenzo Triviño, violín I, Sergio Martínez, violín II, Sara Muñoz, violín II, Ana María Navarro, violín II, Francisco José Fernández, viola, Ana González, viola, Alejandro Martínez, violonchelo, César Jiménez, violonchelo, Alejandro Escalera, palmas y nudillos. Producido por Jose Carra y Antonio Romero

The Wild Bunch es un grupo de Jose Carra que nada tiene que ver con éste, aunque sirva de núcleo para darle forma. Sí que mantiene más relación estética, pero  tampoco demasiada, con su trío y aquél excelente disco Ewig, que compartió con Ramón Prats y DeeJay Foster.  Su proyecto, acertadamente incluido en el programa de este festival, se basa como el de Aurignac en composición y plantilla mixta de jazz y, en este caso con bastante más acento clásico que el del saxofonista, conjunto de cuerda.

El concierto se concibe sobre una estructura en quinteto más percusión con dos elementos centrales que son la voz de Beatriz Pessoa (sin letra, declamando líricamente las notas) y saxo tenor (no bien dimensionado en sonido por los técnicos) de Enrique Oliver. La música se inicia con una voz en off recitando un poema del que no se aprecia bien el mensaje ni el sentido musical del mismo, aunque deja entrever, en ese recurrente uso de bases de voz programadas que recuerdan al teatro, una conexión directa con el fenómeno romántico. Esta anunciación tenía ese fin, poner el punto de salida a un “Camino” que parecía quedar descrito en una narración hecha de distintas paradas o distintos pasajes. El conjunto de cámara apareció justo al final.

José Carra 04

Carra se entrega al perfume de la sensibilidad aterciopelada, a la sublimación melancólica, al deleite contagioso y consabido de la voluptuosidad y delicadezas del canon estético Romántico, en una mezcla entre emociones aéreas y motivos minimales que citan a Steve Reich acercándolo al pop en ese encuentro. El encuadre de voz y saxo sí es interesante, ella con onomatopeyas, él alargando y dando empuje  a la melodía. Buenos unísonos, un emparejamiento que podría hacerse aún más descriptivo. Una fórmula de voz/saxo que nos recordó al grupo alemán Schultzting, que ganó hace un montón de años el concurso de Granada para jóvenes menores de 30. Por cierto, no creo que la media de este grupo alcanzara esa cifra con los tres portugueses, estupendos músicos de gran finura y técnica, con mucho por decir Romeu Tristao (contrabajo) y Joao Lopes Pereira (batería).

El paseo por este camino con paradas de desigual destino, algunas por las que el oyente ya parecía haber pasado antes, tiene quizá su mejor expresión con la entrada del conjunto de cámara, que casi sin ensayo previo encaja a la perfección su parte escrita en el discurso jazzístico del quinteto (sexteto con percusión). Escucharemos y comentaremos la versión en disco esperando y deseando, como todo lo que surge y empieza  a caminar, crezca y encuentre nuevos senderos de expresión más terrenales. La poesía o la belleza no son una cuestión de lirismo, es una apreciación sobre la realidad, y pueden ser duras, desagradables, divertidas e incluso feas. Pero deben sentirse como un acto de verdad. Faltaron otros paisajes en El Camino.

Abe Rábade Trío 01

 Abe Rábade Trio VerSonsSábado 8, Teatro Cervantes

Abe Rábade:  piano, Pablo Martín Caminero: contrabajo, Bruno Pedroso: Batería

Escribí del primero, segundo y luego me llegó el tercero de sus discos a trío. Pude verle en directo, en sus comienzos, dentro de un contexto que favorecía lo efusivo y la pirotecnia. Han pasado 10 años desde aquél Ghu! del 20o4, él sigue fiel al concepto de trío pero su pianismo ha madurado de un modo que han convertido su capacidad técnica y su muy resuelto y vigoroso sentido del ritmo en algo más que empuje melódico: ha conseguido crear intensidad melódica. Bien respaldado por el muy activo, casi tanto como el pianista, Pablo Martín Caminero, acaso uno de nuestros mejores contrabajistas, y por la batería abierta en gestos y texturas aéreas de Bruno Pedroso, el pianista galego deleitó a un público al que tuvo que entregar hasta dos bises, uno de ellos una rendición sobre Haendel. Es posible que en este cruce espontáneo, en esa construcción precisa e inspirada del conjunto, esta música abierta y veraz pudo ser el mejor ejemplo de aquella semana de lo que el jazz ha significado, significa y será.

Texto: © Jesús Gonzalo, 2014
Fotos: © Daniel Pérez / Teatro Cervantes, 2014




Lou Donaldson Quartet © Sergio Cabanillas, 2014

Lou Donaldson Quartet (Café del Teatre, Lleida, 2014-11-01)

  • Lugar: Café Del Teatre, Lleida.
  • Fecha: 1 de Noviembre de 2014.
  • Grupo:
    Lou Donaldson: saxo alto
    Randy Johnston: guitarra
    Akiko Tsuruga: Hammond B3
    Fukushi Tainaka: batería

Lou Donaldson Quartet © Sergio Cabanillas, 2014

Lou Donaldson Quartet
© Sergio Cabanillas, 2014

El público ilerdense agotó todas las localidades disponibles, y aún quedaron fuera asistentes solicitando entradas para presenciar el plato fuerte de este Jazz Tardor 2014: el cuarteto de Lou Donaldson. El veterano saxofonista se presentó en el Café del Teatre con una formación presidida por la imponente figura del órgano Hammond a cargo de la japonesa Akiko Tsuruga, acompañada por su compatriota Fukushi Tainaka a la batería y el guitarrista de Detroit Randy Johnston.

Lou Donaldson © Sergio Cabanillas, 2014

Lou Donaldson
© Sergio Cabanillas, 2014

Al grito de “we have straight ahead jazz; no fusion, no confusion!”, toda una declaración de principios de Donaldson, arrancó la velada con el groove de “Blues Walk”, donde Tsuruga arrancó aplausos espontáneos en su intervención antes de que la guitarra de Johnston le respondiera con un discurso con claras reminiscencias de Pat Martino. La banda pisó el acelerador con “Wee”, tema que popularizó Miles Davis, donde el progragonista regaló un solo tan intenso como enérgico antes de dar espacio al lucimiento de Tainaka, que echó más leña al fuego con sus tambores.

Akiko Tsuruga © Sergio Cabanillas, 2014

Akiko Tsuruga
© Sergio Cabanillas, 2014

La velada continuó con un recuerdo a Louis Armstrong con la balada “What A Wonderful World”, donde el saxo cantó la primera estrofa de la melodía y la guitarra contestó con la segunda. Poco duró la calma, pues el cuarteto atacó el original “Fast And Freaky” en el que Donaldson hizo una demostración de músculo en una intervención vertiginosa que fue contestada por un extenso solo de batería. Siguió el espectáculo con el blues arrastrado de Jimmy Witherspoon “Whiskey Drinking Woman”, que el octogenario cantó con su voz cascada y grandes dosis de buen humor, dejando además espléndidos solos de saxo y guitarra para disfrute de los asistentes.

Randy Johnston © Sergio Cabanillas, 2014

Randy Johnston
© Sergio Cabanillas, 2014

La banda encaró la recta final de la noche con el festivo “Alligator Boogaloo” y el blues “Gravy Train”, en el que Donaldson se permitió citar desde “When The Saints Go Marching In” hasta el vuelo del moscardón de Rimsky-Korsakov, para poner el cierre con “Cherokee”, iluminada por una memorable intervención a saxo solo del protagonista.

Fukushi Tainaka © Sergio Cabanillas, 2014

Fukushi Tainaka
© Sergio Cabanillas, 2014

Una noche de disfrute para los aficionados, que gozaron de quien es, en sus propias palabras, el artista vivo más veterano del sello Blue Note, que además sopló la vela de su 88 cumpleaños entre los aplausos del respetable en el Café del Teatre. Todo un privilegio contar con su presencia, gracias al esfuerzo de la organización del Jazz Tardor, uno de los programas más prestigiosos y experimentados del panorama nacional, un ciclo que, pese a los embates de la crisis, sobrevive gracias a la entrega y dedicación absoluta de su responsable, Josep Ramón Jové, que aporta al proyecto ingenio, variedad, y una calidad contrastada. Una iniciativa que, sin lugar a dudas, merece un respaldo más amplio por parte de instituciones y patrocinadores para perpetuar su valioso legado.

Texto y fotos: © 2014  Sergio Cabanillas




Antonio Porcar © Sergio Cabanillas, 2014

“Phocuzz”, la primera exposición fotográfica de Antonio Porcar, se estrena en Jazz Tardor 2014

Antonio Porcar © Sergio Cabanillas, 2014

Antonio Porcar
© Sergio Cabanillas, 2014

Desde el pasado viernes ya se puede disfrutar de la primera muestra del fotógrafo castellonense Antonio Porcar, incluida en la programación de la presente edición de Jazz Tardor, el Festival de Jazz de Lleida. La colección, que consta en esta ocasión de 22 instantáneas, ha quedado instalada en el recinto del Café del Teatre, donde permanecerá hasta el 30 de Noviembre.

Durante el pasado fin de semana, el público leridano que asistió a las actuaciones de Pixie & Dixie fue el primero en disfrutar del trabajo de Porcar, que ya cuenta con ilustres visitantes, desde el director del festival, Josep Ramón Jové, hasta el mítico Lou Donaldson, quien se sorprendió de encontrar tantos rostros familiares en las paredes del recinto donde su cuarteto actuó el pasado sábado.

Lou Donaldson con "Phocuzz" de fondo © Antonio Porcar, 2014

Lou Donaldson con “Phocuzz” de fondo
© Antonio Porcar, 2014

Pixie & Dixie con "Phocuzz" de fondo © Antonio Porcar, 2014

Pixie & Dixie con “Phocuzz” de fondo
© Antonio Porcar, 2014

El público de Jazz Tardor disfruta de la exposición © Sergio Cabanillas, 2014

El público de Jazz Tardor disfruta de la exposición
© Sergio Cabanillas, 2014

Antonio Porcar y Josep Ramón Jové, director de Jazz Tardor © Sergio Cabanillas, 2014

Antonio Porcar y Josep Ramón Jové, director de Jazz Tardor
© Sergio Cabanillas, 2014

"Phocuzz", de Antonio Porcar © Sergio Cabanillas, 2014

“Phocuzz”, de Antonio Porcar
© Sergio Cabanillas, 2014

Entre las obras expuestas, ocupa un lugar destacado la imagen del saxofonista Benny Golson que fue galardonada con el premio a la Fotografía de Jazz del Año por la Jazz Journalists Association norteamericana. Le acompañan una serie de retratos de grandes figuras del jazz como Charles McPherson, René Marie, Jerry Bergonzi, Jeremy Pelt, Pat Martino o Bruce Barth.

La próxima cita con “Phocuzz” tendrá lugar en Febrero del año próximo en la Sala Dels Arcs de la Casa de L’Oli de Villa-Real, la localidad natal del fotógrafo, coincidiendo con la publicación de su primer libro, que llevará el nombre de la exposición, y la nueva temporada del veterano ciclo Avui Jazz.

© Sergio Cabanillas, 2014.