HDO 138. Juan Camacho: Artesanía Popular, La estrategia del tiempo, Ternario. 3X3 (03)

01 - Juan Camacho Cuarteto con Alex Cid_Artesanía Popular_autoeditado_201603 - Juan Camacho Quintet_Ternario - La poética de la resistencia_Satchmo Jazz_2005 02 - Juan Camacho Quinteto_La estrategia del tiempo_Producciones Artesanales_2009

El guitarrista Juan Camacho ha publicado a mediados de 2016 su nuevo CD Artesanía Popular (Producciones Artesnales) al frente del Juan Camacho Cuarteto, que aumenta en tres temas hasta quinteto con la participación del saxofonista Álex Cid. Al igual que ocurría en sus obras anteriores La estrategia del tiempo (Producciones Artesanales, 2009), y Ternario. La poética de la resistencia (Satchmo Records, 2005), esta grabación vuelve a incluir unas composiciones más que notables con un grupo que las interpreta magníficamente ensamblado.

Como adelanto a la entrevista que realizaremos a este artesano del sonido, escuchamos tres temas de esta nueva grabación, y recuperamos otros tres temas de las dos grabaciones anteriores. En esta ocasión es el propio Juan Camacho quien realiza la selección de los temas que suenan: “Qué viene después”, “La tierra de los hombres sin patria” y “Los artesanos encuentran a Dante camino del infierno” de Artesanía popular; “Hip Bop”, “La furia del artesano” y “Náufrago cruzando la pasarela sobre la autopista” de La estrategia del tiempo; “Toño se va en un barco”, ”La memoria de las hojas de la calle 80” y “El himno de la resistencia” de Ternario. La poética de la resistencia.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un podcast editado, producido y presentado por Pachi Tapiz.

 

Las grabaciones, los músicos:

  • Juan Camacho Cuarteto: Artesanía popular (Producciones Artesanales, 2016)
    Juan Camacho, Teo Gómez, Arturo Mora, Eduardo Solas, Álex Cid
  • Juan Camacho Quinteto: La estrategia del tiempo (Producciones Artesanales, 2009)
    Juan Camacho, Teo Gómez, Arturo Mora, Renato di Prinzio, Álex Cid
  • Juan Camacho Quintet: Ternario. La poética de la resistencia (Satchmo Records, 2005)
    Juan Camacho, Teo Gómez, José Vicente Muñoz, Juan Ramón Callejas, Renato di Prinzio



Juan Camacho © Sergio Cabanillas, 2004

Tomajazz recupera… Juan Camacho: la poética de la resistencia, por Sergio Cabanillas

Juan Camacho © Sergio Cabanillas, 2004

Juan Camacho
© Sergio Cabanillas, 2004

Ya se sabe que en este país, los que nos dedicamos a éstas cosas sufrimos un poquito –sin dramatizar mucho las cosas– es muy difícil mantener un grupo, conseguir conciertos, entrar a estudios de grabación, hacer la post-producción, buscar el sello… en fin, todo esto es un proceso que, probablemente no sólo en este país, pero especialmente aquí es muy difícil, muy lento y laborioso.

Leer: Juan Camacho: la poética de la resistencia, por Sergio Cabanillas (publicado originalmente en diciembre de 2005)




Juan Camacho © Sergio Cabanillas

Tomajazz recupera… Juan Camacho: tiempo al tiempo, por Sergio Cabanillas

Juan Camacho © Sergio Cabanillas

Juan Camacho
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: Estos tiempos que nos ha tocado vivir, ¿son buenos para la música y malos para los músicos?

JUAN CAMACHO: Algo hay de eso, algo hay. Es cierto que hay muchos músicos muy buenos y se hace una música que no está mal, si uno oye ciertas cosas, a pesar de las crisis y las dificultades, pero por otra parte es verdad que los tiempos son muy malos para hacerse oír, llegar a un público, conseguir actuaciones, sacar discos… eso sí está muy mal. Ahí está la contradicción o esa realidad enfrentada, si lo prefieres.

Leer: Juan Camacho: tiempo al tiempo, por Sergio Cabanillas




Juan Camacho © Sergio Cabanillas

Juan Camacho: tiempo al tiempo, por Sergio Cabanillas

Coloquio con Juan Camacho por Sergio Cabanillas, Enrique Farelo y Carlos Lara realizado con motivo de la publicación La estrategia del tiempo. 1 de Octubre de 2009, 17’00h., emisión en directo del programa Universos Paralelos, Onda Verde Madrid 107.9 FM.

Juan Camacho © Sergio Cabanillas

Juan Camacho
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: [el músico llega con retraso por culpa del transporte público de Madrid] ¿Es ésta la estrategia del tiempo? [risas]

JUAN CAMACHO: Me alegro de que me hagas esta pregunta [risas]. El título no viene de ningún sitio específico, sino de esas reflexiones que uno se hace en general… ¿A dónde va el tiempo?¿Qué hemos hecho?¿Qué hemos dejado de hacer?¿Cuánto nos queda…?. También fue una especie de conjunción con la foto de la portada, me pareció que quedaba muy bien con este concepto del tiempo y de su estrategia. La estrategia del tiempo es un insondable. El tiempo mismo tiene su estrategia y no la conocemos, eso es parte del problema.

CARLOS LARA: Hablando de los contenidos del disco, han pasado cuatro años desde que terminaste Ternario. En estos cuatro años ¿Qué nuevas inquietudes tienes con respecto a la música que ha cuajado en este nuevo disco?

JUAN CAMACHO: Pues básicamente ir trabajando y ver lo que va saliendo. Los cuatro años se deben a la dificultad en hacer las cosas, lo complicado que es todo, desde montar los ensayos hasta conseguir la fábrica de discos, llamar a las casas discográficas, los sellos, ver que no hay salida por ese camino… y va pasando el tiempo, éste es el problema de la estrategia del tiempo, que va fluyendo… hasta que decidí hacerlo yo, después de consultar con amigos y compañeros. Vivimos en esta época en la que, primero, nadie sabe muy bien qué pasa ni a dónde vamos y, segundo, los canales y los conductos habituales son inexistentes, así que decidí autoproducirlo, fabricarlo yo mismo y ponerlo en internet, lo que lleva un montón de tiempo. Después está la preocupación por mejorar la calidad musical. De disco en disco uno se pregunta cuál va a ser el siguiente paso y cómo lo va uno a dar. Después la realidad dicta y el resultado es lo que hay, que además está a merced de lo que opinen los demás. En esencia la respuesta es lo difícil que es el proceso, el tiempo que consume y tratar de asegurarse una continuidad y una innovación en el producto musical.

Juan Camacho Quinteto - La Estrategia Del Tiempo (Prodart, 2009)

Juan Camacho Quinteto – La Estrategia Del Tiempo (Prodart, 2009)

ENRIQUE FARELO: Se puede interpretar que la estrategia del disco en cuanto al tiempo que duran los temas es la concisión. ¿Has adaptado las piezas para ser asimiladas por la presente generación?

JUAN CAMACHO: No. Los temas resultaron de esta manera, entre otras cosas porque su extensión depende del número de solos, se buscaba el equilibrio entre solistas y la longitud de sus intervenciones, para que no fuera pesado o aburrido. Sinceramente, dudo muchísimo que la generación presente oiga este disco, no estaba orientado hacia ellos desde el punto de vista del marketing.

SERGIO CABANILLAS: Tal vez sea la estrategia del tiempo la que tú has adoptado para permanecer en las mentes de los aficionados, la constancia, porque persistes, porque peleas… porque sigues ahí.

JUAN CAMACHO: Claro… la “Resistencia” [de Ternario, Satchmo Jazz, 2005]. Todo el mundo que hace lo que le gusta sigue haciéndolo mientras pueda, hasta que pierda los brazos… o el metro nunca llegue [risas]. Cuando a uno le gusta lo que hace, tiene medios para lograrlo y músicos que responden, mientras el cuerpo aguante… adelante.

ENRIQUE FARELO: Estos tiempos que nos ha tocado vivir, ¿son buenos para la música y malos para los músicos?

JUAN CAMACHO: Algo hay de eso, algo hay. Es cierto que hay muchos músicos muy buenos y se hace una música que no está mal, si uno oye ciertas cosas, a pesar de las crisis y las dificultades, pero por otra parte es verdad que los tiempos son muy malos para hacerse oír, llegar a un público, conseguir actuaciones, sacar discos… eso sí está muy mal. Ahí está la contradicción o esa realidad enfrentada, si lo prefieres.

ENRIQUE FARELO: Digamos que hay un panel inmenso de música, una conciencia global de la música. ¿Es más difícil que se te identifique con tu música, ser reconocible entre esa pléyade de artistas?

JUAN CAMACHO: Sí, por la cantidad. Hay una inflación enorme. Si uno entra en las páginas de internet como All About Jazz… hay veinte mil músicos ahí y, o bien uno busca algo específico, o bien tiene tiempo para buscar y no le importa que pasen la horas… Si no, ¿qué se escoge entre los miles y miles de buenos músicos que hay? Eso es cierto, muchas veces yo mismo me lo planteo. ¿Para qué contribuyo a aumentar la inflación de tanto músico que hay… muchos de ellos muchísimo mejores que yo? Pero al final se impone lo que hablábamos de la continuidad, es como la hormiga que todos los días va a buscar su granito de arroz, porque está en sus genes.

Juan Camacho Quinteto © Sergio Cabanillas

Juan Camacho Quinteto
© Sergio Cabanillas

CARLOS LARA: Respecto al grupo que te acompaña en este disco, ¿qué aportan respecto a trabajos anteriores?

JUAN CAMACHO: En ese aspecto, tengo un sentimiento de muchísimo cariño hacia todos los músicos que he tenido en el grupo desde hace años, y todos ellos han aportado cosas muy importantes. Este grupo creo que es el que más tiempo ha durado como tal, creo recordar, y el nivel general es más alto, específicamente el saxofonista Álex Cid y el pianista Teo Gómez, suben el nivel mucho. Desde el punto de vista humano, son inmejorables. Los ensayos son un placer. Todo ensayo viene precedido de una merienda y seguido de una cena, sin falta, y es parte de todo el asunto. Trabajamos mucho en los ensayos, todos opinan, hablan, preguntan… de tal forma que buena parte del resultado final tiene que ver con eso también…

CARLOS LARA: …efectivamente, porque se nota mucho en el disco la libertad con la que trabajan los músicos. Tú eres quien firma el disco, pero el resto participa abiertamente.

JUAN CAMACHO: Sí, además yo lo quiero así, y además entiendo que es necesario. Ellos siempre tienen cosas que aportar, y siempre ha habido en casi todos los temas partes en los que hubo sugerencias respecto a cómo hacer determinadas cosas. Eso es cierto, es muy bienvenido y estoy encantado de que sea así.

SERGIO CABANILLAS: Háblanos de los nuevos fichajes y su procedencia.

JUAN CAMACHO: Bueno, ya no son tan nuevos [risas]. Muchos venían de experiencias anteriores. Tanto Álex [Cid], el saxofonista, como Teo [Gómez], el pianista y Arturo [Mora], el bajista, se conocían entre ellos de cosas diversas, de haber tocado juntos antes. Renato viene ya del disco anterior, es el más antiguo, por así decirlo. Álex tocaba en el grupo de Teo [Teo Gómez Grupo] hace muchos años, y tienen un disco publicado, y Arturo estaba relacionado con Álex porque estudiaron juntos. Esa es la forma un poco milagrosa en la que se ha juntado el grupo.

ENRIQUE FARELO: Este disco, ¿está más orientado a hacer una mezcla de jazz y de rock que los anteriores?

JUAN CAMACHO: No conscientemente. No sabría decir si escucho mucho rock en el disco… define jazz y rock.

ENRIQUE FARELO: Se refiere a fusión eléctrica de los 70.

Álex Cid © Sergio Cabanillas

Álex Cid
© Sergio Cabanillas

JUAN CAMACHO: Yo no diría que hay mucho de eso. Es posible que haya algo, igual que puede que haya algo de otras cosas, pero no está pensado de esa manera.

ENRIQUE FARELO: ¿Cómo lo definirías, entonces?

JUAN CAMACHO: Dios mío… es el momento de irnos [risas]. Mi intención trata de huír de esas etiquetas. Desde el primer disco traté de escapar conscientemente de la cosa “jazz latino”. Cuando tengo una célula musical de la cual sale un tema, no estoy pensando en si quiero ir por una idea más jazz rock o no, muchas veces me lo dicta la propia frase musical y voy construyendo a partir de ahí, sin pensar en a qué estilo suena, no hay esa intención consciente por mi parte.

ENRIQUE FARELO: En el caso particular de Arturo Mora, que es un buen aficionado a la música de fusión y toca en este disco, ¿ha aportado sus pinceladas en ese sentido?

JUAN CAMACHO: En cuanto a interpretación, sí. No respecto al concepto de cómo deben sonar los temas. Eso ya llega hecho al ensayo, por así decirlo. Otra de las cosas que sí puedo pensar es cómo hacer que el disco no sea todo igual, cómo hacer que todos los temas no sean, digamos, “jazz clásico”. Entonces sí puedo pensar en cómo hacer partes diversas, pero no en el sentido de sonar a un estilo determinado.

SERGIO CABANILLAS: Enrique puede referirse también a esa variedad casi sinfónica y a las “obras dentro de obras” que representan los temas con cambios tan variados que traen a la mente el rock progresivo de los 70.

JUAN CAMACHO: Puede ser, pero eso, insisto, lo dicta la música, llega un momento en que la propia melodía abre ese camino y sigo por él sin importarme si es de una forma o de otra…

ENRIQUE FARELO: Vamos, que es algo inconsciente y colectivo…

JUAN CAMACHO: No, es consciente y musical [risas]. La melodía me pide que meta tal compás y yo oigo determinada rítmica, por ejemplo. Es más de esa manera.

Arturo Mora © Sergio Cabanillas

Arturo Mora
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: A nivel nacional, ¿qué grupos conoces y escuchas?

JUAN CAMACHO: Como decía antes, ahora mismo hay mucho músico y muy bueno. Hay mucha gente que ha salido y ha vuelto. Álex, por ejemplo, estudió en Holanda, y eso se nota, gente que ha estado en Berklee y otros sitios, y algunos extranjeros que están viviendo aquí, músicos americanos, y he escuchado algunas cosas que me han gustado mucho, como Israel Sandoval, que me parece de un nivel excelente, o Chris Kase, que es un músico que me gusta mucho… hay muchos. Creo que hay un nivel muy aceptable, y el problema es que toda esa gente tiene muy pocas salidas. No me imagino cómo sería la explosión musical si hubiera sólo un poco más de salida, tampoco estoy pidiendo conciertos multitudinarios en velódromos, pero algunos clubes más, que fueran más abiertos…

CARLOS LARA: …que hubiera una mayor regularidad a la hora de dar salida a esos proyectos.

JUAN CAMACHO: Exactamente.

CARLOS LARA: Cambiando de tema, en muchos guitarristas se perciben claramente sus influencias musicales, algo que no ocurre en tu caso. No debe ser fácil evitar esos iconos influyentes.

JUAN CAMACHO: Sí… es que son como hongos, los guitarristas son una peste terrible, se entra a cualquier habitación y hay quinientos… [risas] y además muy buenos, ésa es parte del problema…

CARLOS LARA: …y tampoco se trata de imitarlos.

JUAN CAMACHO: Hay mucho trabajo en todos los frentes: cómo tocar bien sin “tocar como”, tratar de llegar a la sapiencia técnica pero sin que digan que… es difícil, es un gran problema.

SERGIO CABANILLAS: Habando de eso, ¿qué le debes a Joe Morris?

JUAN CAMACHO: Yo le conocí en Boston. Él fue a dar una conferencia a Berklee, donde yo estudiaba, y éramos cuatro. Después de aquello le llamé para pedirle clases particulares y estuve asistiendo a estas lecciones con él durante un tiempo. Básicamente lo que hacíamos era hablar de filosofía. No es un tipo que te enseñe técnicas, escalas o acordes, y él tampoco toca así. Hablábamos mucho sobre su filosofía de la música y, a partir de ahí, sobre libros y todo tipo de cosas. Fue una experiencia muy adulta. No hay muchos norteamericanos que conozcan la filosofía europea u otras disciplinas como él las conocía, y por el hecho de vivir yo en Europa había una cierta comprensión mutua. De modo que no fueron tanto clases de instrumento como se entienden normalmente como una comunicación más global sobre música, sobre actitudes, sobre formas de ver las cosas. Me abrió ese mundo de lo no codificado, de la cosa abierta, del free jazz, para entendernos, y de su actitud como persona y como músico ante lo que él quería ser, sobre cómo mantenerse serio, no rígido, pero sí con las ideas claras y sabiendo que quería hacer eso aunque, como muchos de nosotros, no se hiciera millonario con ello.

Teo Gómez © Sergio Cabanillas

Teo Gómez
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: ¿Cuál es la filosofía de la música?¿Para qué sirve la música?

JUAN CAMACHO: Cada vez pienso más que no, desde un punto de vista un poco marxista. La música, entendámonos, de la gente que quiere hacerla como “arte”, aunque suene un poco pedante. Si es otro tipo de cosas, sí sirve, para vender muchos discos y que algún sello se haga rico, o el artista se haga rico, o para que la gente baile en las discotecas, si a eso se le puede llamar “servir”. Pero crear melodías y armonías para que alguien las escuche en su casa… servir, lo que se dice servir, no sirve para nada realmente. Esto me viene mucho a la cabeza cuando pienso en lo que yo hago. El porcentaje de gente que ha oído mis discos probablemente cabría en esta habitación [risas].

CARLOS LARA: Yo no estoy de acuerdo.

JUAN CAMACHO: Bueno, sería más grande la habitación [risas].

ENRIQUE FARELO: Acabas de caer en una contradicción. Si dices que la música que se hace para provecho comercial tiene utilidad, quien hace una música más compleja tendrá que ir directamente hacia un público que busque alimentar ciertas cosas, como los sentimientos –fundamentalmente, porque la música es sentimiento– y el intelecto, en definitiva, que haga crecer a la persona, y desde ese punto de vista, la filosofía musical sí tiene un sentido importante. Si no sirve para nada, ¿qué hacemos nosotros aquí?

SERGIO CABANILLAS: Hombre, no tiene un sentido en el aspecto material.

JUAN CAMACHO: Claro. Pero en sentido práctico podríamos vivir sin música perfectamente. Hay gente que nunca escucha música. Conozco gente que la odia y nunca la escucha y no les falta nada. Como decía García Márquez, en cambio, no podrías vivir sin policía. Él lo decía a propósito de la literatura.

CARLOS LARA: Nietzsche decía que no podría vivirse sin la música.

JUAN CAMACHO: Y la gente que sí puede, ¿qué hacemos con ella?

ENRIQUE FARELO: Hombre, sin entrar en porcentajes, a gran parte de la humanidad sí le interesa la música, sea del tipo que sea.

JUAN CAMACHO: Obviamente, sí. Estamos hablando en distintos planos. De hecho, yo soy la contradicción encarnada porque sigo haciéndola, a pesar de que sé que probablemente no tenga salida multitudinaria. Evidentemente sirve para ciertas cosas, alimenta el espíritu y demás, probablemente la gente que aprecia la música es “mejor persona”, no lo sé… no sé si a Hitler le gustaba la música.

Renato di Prinzio © Sergio Cabanillas

Renato di Prinzio
© Sergio Cabanillas

ENRIQUE FARELO: Sí, le gustaba, pero no era muy buena persona [risas].

JUAN CAMACHO: Por eso lo digo, todo es relativo, pero servir, servir… me lo he planteado muchas veces, para qué sirve el esfuerzo que hacemos algunos.

ENRIQUE FARELO: Y podemos hablar en esos mismos términos si lo extrapolamos a la pintura, la literatura… es lo mismo.

JUAN CAMACHO: Es que yo creo que vivimos en un mundo en el que se desprecia mucho todo aquello que no tiene valor económico.

SERGIO CABANILLAS: Hombre, desde el lado del artista la respuesta es contundente: para sentirse vivo.

JUAN CAMACHO: Claro, estoy de acuerdo en eso.

ENRIQUE FARELO: ¿Cuál es el futuro de la música y cómo es la música del futuro?

JUAN CAMACHO: Ahora el problema es que hay un espectro que va del “no hay futuro” a “hay cuarenta mil futuros”, es así. La acumulación de gente, grupos, músicos y canales como Youtube… es infinita. Hay una fusión extrema de cosas, música que se mezcla de todas partes… es muy difícil saber a dónde va a ir todo esto, por no hablar de la cosa técnica de los formatos en los que se va reproducir esa música, si van a desaparecer los cedés, si va a ser todo por Internet, si va a volver el vinilo, es una especie de océano que ya nos rodea por todas partes, y no hay un punto cardinal al que dirigirse.

ENRIQUE FARELO: ¿Desaparecerán las compañías?

JUAN CAMACHO: Pues no lo sé… o se verán reducidas a muy pocas muy especializadas, o tres grandotas que ocupan todo y los demás… como estas películas como Mad Max, donde está el caos más absoluto y el que tiene la gasolina es el que sobrevive… hablar de un futuro de la música es difícil… los derechos de autor, las negociaciones que hay ahora entre Estados Unidos y la Unión Europea sobre los derechos de autor… es algo que ahora mismo se está fraguando.

CARLOS LARA: Una curiosidad respecto a los títulos ¿Eres amante de la pintura?

JUAN CAMACHO: Sí que lo soy.

CARLOS LARA: …porque parecen títulos de cuadros, como “Viajero en el metro sosteniendo la barbilla con la mano”.

JUAN CAMACHO: Es cierto, hay parte de eso, pero también son literarios, como historias.

CARLOS LARA: O impresiones. ¿Compones teniendo ya el título del tema o pones nombre a las composiciones después de terminarlas?

JUAN CAMACHO: Depende, alguna vez sí y otras veces, la mayoría, no. Hago la música, y cuando la oigo, me dice “yo soy esto”, y lo escribo.

SERGIO CABANILLAS: ¿Quién es el “Ciudadano Ken”?

JUAN CAMACHO: Es un amigo mío que ya tiene setenta y ocho años, un judío norteamericano antisionista militante y furibundo, una magnífica persona. Lo veo todos los años, se llama Ken y a él está dedicado el tema, jugando con el “Ciudadano Kane” de Orson Welles.

Juan Camacho Quinteto © Sergio Cabanillas

Juan Camacho Quinteto
© Sergio Cabanillas

SERGIO CABANILLAS: Y, ¿qué es lo que esconden los mapas?¿Es la pobreza que se quiere ocultar?

JUAN CAMACHO: Buena pregunta. No lo pensé tanto desde la denuncia social como desde el misterio. Siempre me ha producido esa reflexión al mirar un mapa la realidad que se esconde detrás de él en todos los sentidos, geográficamente y también respecto al misterio de esa existencia, de ver que eso implica una realidad enorme que está ahí, y eso es algo que siempre me ha fascinado.

CARLOS LARA: Y, ¿”Aunque lluevan piedras”?

JUAN CAMACHO: Eso es un poco en la línea del “Himno de la resistencia” [de Ternario, Satchmo Jazz, 2005].

SERGIO CABANILLAS: Como “La furia del artesano”…

JUAN CAMACHO: “La furia del artesano” sí es algo más social, sobre todo estaba pensando en el asunto de Palestina concretamente, pero no sólo eso, todavía estaban los Rumsfelds y los Cheneys haciendo de las suyas, y era la sensación del momento que vivíamos, tan terrible. Los artesanos somos nosotros, los músicos que estamos tallando la maderita todos los días.

SERGIO CABANILLAS: ¿Alguna anécdota durante la grabación?

JUAN CAMACHO: No, la verdad es que la grabación fue muy bien, muy buen ambiente… explotó la mesa de grabación [risas] y hubo un rato en el que no se supo qué iba a pasar con el proyecto, pero gracias al ingeniero [Pablo Schuller], que pudo conseguir cajitas aquí y allá, seguimos al día siguiente, pero por la noche me llamó y me dijo que aquello estaba roto y no sabía lo que iba a pasar. Al día siguiente había conseguido todo… este hombre se merece una medalla.

SERGIO CABANILLAS: ¿En qué estás trabajando en este momento?

JUAN CAMACHO: Estamos montando los temas del nuevo, hablando de que esto no tiene futuro… [risas]. No tiene futuro, pero no paramos. Es como los zombis, que están muertos, pero siguen caminando… más o menos eso, música de zombis. Estamos montando esos temas y también estoy metido en un pequeño grupo de música para teatro. Hemos hecho un par de cosas con teatro para títeres de “La Celestina”, con música de Renato, mi baterista, muy bonita, por cierto. Es un cuarteto con violín…

SERGIO CABANILLAS: …Andrea Szamek, tengo entendido, ¿no?

JUAN CAMACHO: Sí, Andrea. También está Álex en el saxo, estoy yo y hay una cantante. Hemos hecho un par de cosas muy bonitas.

SERGIO CABANILLAS: ¿Hay grabación del quinteto a la vista?

JUAN CAMACHO: Vamos poco a poco –llevamos tres o cuatro temas montados– y faltan algunos. En cada disco me gusta que la cosa esté muy cuajada antes de grabar, muchas veces no ocurre de la forma que uno quiere, pero esa debería ser la norma. La estrategia del tiempo dicta que aún nos queda un rato para el próximo.

Más información en http://www.juancamacho.es y http://www.myspace.com/jcamachojazz.

Texto y fotos: © Sergio Cabanillas, 2009.

 




Juan Camacho: la poética de la resistencia, por Sergio Cabanillas

Juan Camacho © Sergio Cabanillas, 2005

Juan Camacho
© Sergio Cabanillas, 2005

Conociendo los anteriores trabajos de Juan Camacho (“Tatá”, Several Records, 1995 y “La Balada de la Brigada Lincoln” Satchmo Jazz, 2001) y el inconfundible y personal sonido que ha impreso a sus proyectos a quinteto, no cabe la menor duda de que “Ternario: La Poética de la Resistencia” (Satchmo Jazz, 2005) supone un salto cualitativo en la carrera de este guitarrista y compositor colombiano afincado en Madrid. Un sonido depurado, claridad de ideas, melodías sugerentes y un cierto carácter progresivo en el desarrollo de los temas -que narran historias en varios movimientos casi sinfónicos-, caracterizan un trabajo de escucha más que amena en el que se palpa una fusión amigable no exenta de swing e improvisación. Pero más allá de la música está su creador, en quien descubrimos una vez más al ser humano preocupado por sus semejantes y su entorno que plasma sus inquietudes en títulos tan característicos y peculiares como lo es su propia música, títulos en los que subyace un trasfondo social que dota su proyecto de una dimensión añadida de humanidad y sentimiento, algo que el propio Juan Camacho irradia a raudales, como podrán comprobar nuestros lectores.

Juan Camacho / Sergio Cabanillas / Enrique Farelo © Miguel Porras, 2005

Juan Camacho / Sergio Cabanillas / Enrique Farelo
© Miguel Porras, 2005

Coloquio con Juan Camacho por Sergio Cabanillas y Enrique Farelo.
24 de Noviembre de 2005, 17’00 h., Emisión X Aniversario en directo del programa “Universos Paralelos”, Onda Verde Madrid 107.9 FM.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Dinos qué ha ocurrido en el período de “entreguerras”, desde la publicación de “La Balada de la Brigada Lincoln” y este “Ternario”, porque al parecer hay mucho que contar al respecto.

Juan Camacho: Ya se sabe que en este país, los que nos dedicamos a éstas cosas sufrimos un poquito –sin dramatizar mucho las cosas– es muy difícil mantener un grupo, conseguir conciertos, entrar a estudios de grabación, hacer la post-producción, buscar el sello… en fin, todo esto es un proceso que, probablemente no sólo en este país, pero especialmente aquí es muy difícil, muy lento y laborioso, y eso fue lo que pasó, que después del segundo disco, el proceso de conseguir el tercero se hizo largo, con una serie de problemas técnicos en la grabación en el estudio que obligaron a repetirla, variar componentes del grupo por el paso del tiempo… cosas normales hasta cierto punto…

Sergio Cabanillas – Tomajazz: …componentes del grupo que poco a poco terminaron renovándolo al completo.

Juan Camacho: Claro, pero al final todo esto tiene algo de catarsis, es decir, dentro de la tragedia de que haya que reformar el grupo está el júbilo de que el grupo se ha renovado (risas). Se consigue gente nueva, el sonido varía hasta cierto punto para bien, pese a lo contento que yo estaba con el grupo anterior, son evoluciones positivas. La cosa tomó su tiempo, pero afortunadamente ya está aquí.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Con la renovación de la banda han pasado a trabajar contigo músicos que conocíamos, como el pianista Teo Gómez, habitual del colectivo de músicos de Madrid, o Juan Ramón Callejas, un agradable descubrimiento con un gran sonido al tenor que ha desarrollado su actividad en la Big Band de Bob Sands…

Juan Camacho: …y también con Pedro Iturralde, en su Modern Sax Quartet.

Juan Camacho Quinteto © Sergio Cabanillas, 2004

Juan Camacho Quinteto
© Sergio Cabanillas, 2004

Juan Ramón Callejas © Sergio Cabanillas, 2004

Juan Ramón Callejas
© Sergio Cabanillas, 2004

José Vicente Muñoz © Sergio Cabanillas, 2004

José Vicente Muñoz
© Sergio Cabanillas, 2004

Teo Gómez © Sergio Cabanillas, 2004

Teo Gómez
© Sergio Cabanillas, 2004

Renato Di Prinzio © Sergio Cabanillas, 2004

Renato Di Prinzio
© Sergio Cabanillas, 2004

 Sergio Cabanillas – Tomajazz: Cuéntanos, en definitiva, cómo reclutaste el nuevo quinteto.

Juan Camacho: Bueno, a Teo ya lo conocía del colectivo de músicos de Madrid, de la Asociación de Músicos de Jazz, de haberlo visto tocar, y cuando hizo falta lo llamé. Teo acababa de conocer al contrabajista, el venezolano José Vicente Muñoz, magnífica persona y muy buen contrabajista, toca también el bajo eléctrico. El contacto con Juan Ramón llegó a través del colectivo de músicos profesores de las escuelas y Renato Di Prinzio que viene ya del grupo anterior –que no del disco anterior– pero él fue el primer cambio, venía de más atrás que los demás, fue un feliz encuentro, un tipo magnífico, me ha ayudado muchísimo, da mucho ánimo y apoyo… en fin, estoy encantado con todos ellos.

Enrique Farelo – Tomajazz: De los tres discos en tu haber hasta el momento, ¿Consideras que este “Ternario” ha sido el parto más doloroso?

Juan Camacho: (sin pensarlo dos veces) Sí (risas). El que mayor tiempo ha tomado –estaba listo hace tiempo– y hubo todos estos problemas técnicos en la grabación que obligaron a repetirla…

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿Podrías ser más específico?

Juan Camacho: …simplemente el ordenador se estropeó, por estas cosas que pasan en la tecnología y no se sabe por qué, y se perdió su contenido.

Enrique Farelo – Tomajazz: Una de las cosas del resultado –el más maduro de los tres trabajos, en mi opinión– que me llama poderosamente la atención es la presentación del mismo, su portada, que incita a escucharlo. Una portada que corresponde a un artista –Juan Antonio Roda– a cuya memoria dedicas el disco en el libreto. ¿Podrías hablarnos de este personaje y qué relación tiene contigo y con la música?

Juan Camacho: Toño Roda, a quien va dedicado además el tema “Toño se va en un barco”, murió hace dos años; era originariamente de Valencia y emigró a Colombia en los años 50, se hizo colombiano y vivió allí toda su vida. Prácticamente me crié con su familia, con sus hijos y con él. En Colombia es el pintor por excelencia y éste es uno de sus cuadros antigüos, que se llama “Oda a Barranquilla”. La decisión de que fuera portada la tomé simplemente por motivos afectivos y emocionales, porque coincidió con su muerte y decidí poner uno de sus cuadros. No hay una relación musical, porque él es pintor, pero sí artística, en todo caso.

Enrique Farelo – Tomajazz: Siempre se te ha considerado un músico de fusión. ¿Podemos considerar este “Ternario: Poética de la Resistencia” como un disco de fusión o no exactamente?

Juan Camacho © Sergio Cabanillas, 2004

Juan Camacho
© Sergio Cabanillas, 2004

 Juan Camacho: Sí… pero preguntándose qué significa “fusión”…

Enrique Farelo – Tomajazz: …”fusión” desde el punto de vista del jazz-rock, no desde el punto de vista étnico.

Juan Camacho: Puede ser, no tengo ningún problema, salvo con las propias etiquetas… probablemente no sabría definirlo de otra forma, posiblemente sea el término que más se acerca a lo que es. No hay que esperar “fusión dura” como Weather Report. Sí, hay una fusión, pero por otra parte también hay una voluntad de que quede claro que es Jazz…

Sergio Cabanillas – Tomajazz: En eso estoy de acuerdo, de hecho creo que es tu disco con más swing hasta el momento.

Juan Camacho: Bueno, eso está muy bien, me alegro (risas).

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿A qué se refiere el “Ternario”? Además, subtitulado. Los títulos en ti tienen una trascendencia especial, y la mayoría de las veces incluyes un subtítulo, como en este caso “La Poética de la Resistencia”, como si la resistencia tuviera alguna poética.

Juan Camacho: (risas) Bueno, la poética está en el título mismo. El “Ternario” obedece a que, cuando estaba componiendo los temas, llegó un momento en el que todos los que llevaba hechos estaban en compás ternario, en tres, y además es el disco número tres y el término en sí me gustó, así que decidí titularlo de ese modo… además es conciso. Después…

Sergio Cabanillas – Tomajazz: …te apresuraste a ponerle el subtítulo o sería demasiado corto, visto el anterior (“La Balada de la Brigada Lincoln: Canciones de combate y otros himnos”) (risas).

Juan Camacho: Efectivamente, y ahí surgió el término de “La Poética de la Resistencia”, porque me gustó el grupo de palabras y también por exponer lo que yo quiero decir: resistencia en dos sentidos, el de todo aquel que tiene que luchar para conseguir algo y no se deja vencer, como me ha ocurrido a mí en este caso –pequeño auto-homenaje por seguir ahí-, pero también a todos los que pasan por esto, y no solamente en asuntos como este, sino la vida diaria de los pobres y los que tienen resistir a todas las injusticias en general, y esa es básicamente la idea de “La Poética de la Resistencia”.

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿Estamos hablando más de un compromiso social de tu persona que se manifiesta a lo largo de toda tu discografía que de una implicación política con ideología incluída?

Juan Camacho: Sí, aunque muchas veces la frontera es muy difusa, pero me gusta lo que dices, es algo más social.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Tanto tu música como los títulos de las composiciones dan para conversar mucho, háblanos de ese homenaje a los restos óseos que es “Lucy, Australopithecus Afarensis”.

Juan Camacho: Es uno de los primeros temas que hice, y cuando se publicó la noticia del descubrimiento de los restos fósiles del homínido, eso me impresionó mucho y motivó ese título para la composición. También coincide que ella se llama “Lucy” por la canción de los Beatles, lo cual es otra razón, porque los Beatles son para mí lo máximo, mucho más que, por ejemplo, John Coltrane o esos “músicos menores”… (risas)

Sergio Cabanillas – Tomajazz: … (risas) ejem, por esta vez no lo tendremos en cuenta…

Juan Camacho: Yo me crié con los Beatles y crecí con ellos, y son prácticamente la leche materna… así que…

Juan Camacho Ternario

Juan Camacho
Ternario

 Sergio Cabanillas – Tomajazz: ¿Qué nos puedes contar de “Las razones…” y “La guaracha de los artesanos”?

Juan Camacho: Ese es otro de mis “procesos de reflexión” (con perdón). Yo entiendo que la inmensa mayoría de los músicos –yo, por supuesto, y casi todos los músicos con quienes me relaciono– somos como artesanos, y hago la distinción entre artesano y genio; genios hay muy pocos, en cambio la mayoría somos artesanos en el sentido de que trabajamos con un material, como lo hacen otras personas con otros materiales, y precisamente los temas que contiene este disco son “las razones de los artesanos”.

Enrique Farelo – Tomajazz: Ya que has sacado el tema de lo artesano y lo genial, hemos preguntado en otras ocasiones a otros músicos, ¿qué diferencia encuentras entre lo que es un genio y lo que es un artesano?

Juan Camacho: Eso es difícil de decir. Hay músicos geniales… Coltrane, Beethoven, algunos tópicos. El artesano lucha con la materia, es lo que hago yo, me enfrento con la materia y se golpea contra el muro constantemente. Básicamente eso es lo que hay, de donde viene el genio, en qué consiste… no lo sé. El proceso de la lucha contra la materia lo conoce todo el mundo.

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿puede un artesano llegar a ser un genio?

Juan Camacho: No lo sé. En mi caso no, en otros casos no puedo hablar (risas).

Sergio Cabanillas – Tomajazz: En estos momentos siempre suelo decir que el ingrediente secreto pude ser un punto de locura.

Juan Camacho: Es posible que tenga que haber algo de eso, algún problema mental (risas).

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Aparte del problema mental intrínseco que supone ser músico (risas).

Enrique Farelo – Tomajazz: Ya que estamos luchando con esa locura de ser músico, aparte de estar un poco chiflados, ¿consideras que los músicos de Jazz sois mártires o héroes, al realizar estos compromisos musicales, en los tiempos que corren y donde nos encontramos?

Juan Camacho: Sí, puede que haya algo de eso, pero personalmente no me gusta considerarme ninguna de las dos cosas, al pensar sobre todo en verdaderos mártires y verdaderos héroes que hay por ahí, tengo cierto pudor en ese aspecto. Otra cosa es señalar los problemas a los que nos enfrentamos, que no deberían estar ahí porque son fácilmente solucionables en algunos casos y es absurdo que existan algunos problemas como los que nos encontramos, pero una de las cosas que tenemos es que disfrutamos de lo que hacemos; muchas personas son mártires y héroes y encima no disfrutan de lo que hacen.

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿Qué piensa, qué siente un músico comprometido con la música, como es tu caso y el de otros muchos al ver las campañas de los superventas?

Juan Camacho: Pues es parte de estas dificultades que tenemos. Con este disco, desde el sello (Satchmo Jazz) me contaban que había una gran dificultad de distribución, que algunos almacenes, tal como están las cosas, no están recibiendo discos, y sin embargo se distribuyen, se escuchan y se publicitan cosas que… no es que no tengan derecho a ser oídas o publicitadas, pero el desequilibrio que existe entre unas cosas y otras es sangrante. En ese sentido sí me permito criticar esa situación. De quién es culpa o cómo se puede solucionar, no lo sé exactamente, pero es cierto y está ahí. Una cosa es que haya un programa de OT y otra cosa es que lo único que haya sea OT, son extremos que todo el mundo puede entender.

Juan Camacho © Sergio Cabanillas, 2004

Juan Camacho
© Sergio Cabanillas, 2004

 Sergio Cabanillas – Tomajazz: Conociendo todos tus trabajos, puede verse en toda tu trayectoria como creador que en tus títulos y tu música siempre subyace un trasfondo social. ¿Te sientes voz de los que no la tienen?

Juan Camacho: No, en absoluto. No es por erigirme en voz de nada. Al contrario, pienso que hay muy pocas voces, que debería haber más voces “señalando lo obvio”, eso que dicen de ‘qué tiempos éstos en que vivimos, que hay que señalar lo obvio’. Hay cosas que pasan que claman al cielo y parece que hay un cierto miedo, pudor o sentido del ridículo a decir que hay cosas que son inaceptables, y simplemente, como muchos otros, las digo. Lo cierto es que debería haber más gente que dijera lo que no está bien.

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿Cómo compone Juan Camacho? ¿Te vas a un lugar apartado, se te ocurre una idea tomando el autobús, o normalmente te visita la musa?

Juan Camacho: Es más aquello de que la inspiración te llegue trabajando. Generalmente ocurre cuando estoy tocando, trabajando en algo, y surgen motivos, frases, ideas musicales… suele ser así.

Enrique Farelo – Tomajazz: Y a partir de ellas vas tirando del hilo y desarrollas el resto del tema.

Juan Camacho: Claro. Algunas veces es más fácil que otras… algún tema ha salido de un tirón, y otras veces es más complicado, tardas más, y lo que habías pensado va variando. Eso depende, pero surge casi siempre de una frase, de una idea musical.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Pese a trabajar siempre pensando en tu concepto del quinteto, para el grupo, encontramos en el disco una joyita a guitarra sola: la versión de “La memoria de las hojas de la calle 80”. Cuéntanos el origen del título, de esa versión tan especial y también por qué te prodigas tan poco en tus virtudes guitarrísticas como solista cuando trabajas con el grupo

Juan Camacho: Bueno, originalmente es uno de los temas que hice para el quinteto, y así está grabado como tercer tema del disco. Es una balada, y el título hace referencia a la calle en la que yo me crié en Bogotá y a todo ese pasado mío de infancia. Un día probé a tocarlo yo solo, y como el resultado valía la pena, decidí grabarlo también así, no hay más misterio.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Eso sorprende un poco, porque generalmente tú dejas que el resto de los músicos hagan el trabajo armónico y tú te dedicas a la melodía, o lo que los guitarristas llaman tocar “single line”. Por eso contrasta verte a guitarra sola armonizando la melodía

Juan Camacho: Bueno, es que al estar solo no había otro remedio (risas).

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Bueno, creo que censuraremos esta parte de la entrevista… (risas).

Juan Camacho: Es verdad que en todos los discos –en este también– aunque estoy tratando de variar esa idea, me gustaba más el concepto de sonar a grupo que a solista al cual acompañan otros músicos…

Enrique Farelo – Tomajazz: …sí, es algo que se nota en el disco.

Juan Camacho: Por eso intento no abusar de los solos y de la actividad de la guitarra, y siempre he pensado que con piano, a no ser que el guitarrista pueda acompañar de una forma sencillamente alucinante, si hay un piano me gusta oírlo, porque llena mucho más –y siempre he disfrutado escuchando a todos los pianistas con los que he trabajado– y como oyente prefiero que esté el piano acompañando.

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿Piensas de cara al futuro, experimentar con otro tipo de formaciones?

Juan Camacho: Sí, lo he pensado últimamente, especialmente cuando la crisis de este disco, cuando se vino todo abajo pensé ’bueno, a partir de ahora, como mucho dúos y si acaso en algún tema, un trío’ (risas), y eso después de pensar ‘ya no vuelvo a hacer ningún disco’ (risas). Ahora en serio, he estado pensando, por motivos estilísticos, la posibilidad de cambiar un poco de concepto, de sonoridad de grupo. No hay nada materializado aún, es sólo una idea.

Enrique Farelo – Tomajazz: ¿Tal vez un dúo con saxo tenor o alto contigo a la guitarra eléctrica o acústica, combinado ocasionalmente con un percusionista – no batería?

Juan Camacho: Eso es justamente lo que estaba pensando, combinaciones poco usuales, exactamente… violonchelo, qué se yo. Esa puerta está abierta.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: Una vez alumbrado con tanto trabajo este disco, ¿qué hay de cara al futuro?

Juan Camacho: Bueno, de momento estamos intentando mover el disco, y hay alguna fecha en perspectiva para San Isidro –el 27 de Mayo concretamente, en las fiestas– , dos días en Bar&Co (16 y 17 de Febrero), y el 20 de Enero en el local Zanzíbar, entre otras varias, y haciendo cosas en prensa como la presente.

Sergio Cabanillas – Tomajazz: ¿Y a medio plazo?

Juan Camacho: Seguir con la resistencia (risas).

Más información en http://www.juancamacho.es.

 © Sergio Cabanillas, Tomajazz 2006