HDO 138. Juan Camacho: Artesanía Popular, La estrategia del tiempo, Ternario. 3X3 (03)

01 - Juan Camacho Cuarteto con Alex Cid_Artesanía Popular_autoeditado_201603 - Juan Camacho Quintet_Ternario - La poética de la resistencia_Satchmo Jazz_2005 02 - Juan Camacho Quinteto_La estrategia del tiempo_Producciones Artesanales_2009

El guitarrista Juan Camacho ha publicado a mediados de 2016 su nuevo CD Artesanía Popular (Producciones Artesnales) al frente del Juan Camacho Cuarteto, que aumenta en tres temas hasta quinteto con la participación del saxofonista Álex Cid. Al igual que ocurría en sus obras anteriores La estrategia del tiempo (Producciones Artesanales, 2009), y Ternario. La poética de la resistencia (Satchmo Records, 2005), esta grabación vuelve a incluir unas composiciones más que notables con un grupo que las interpreta magníficamente ensamblado.

Como adelanto a la entrevista que realizaremos a este artesano del sonido, escuchamos tres temas de esta nueva grabación, y recuperamos otros tres temas de las dos grabaciones anteriores. En esta ocasión es el propio Juan Camacho quien realiza la selección de los temas que suenan: “Qué viene después”, “La tierra de los hombres sin patria” y “Los artesanos encuentran a Dante camino del infierno” de Artesanía popular; “Hip Bop”, “La furia del artesano” y “Náufrago cruzando la pasarela sobre la autopista” de La estrategia del tiempo; “Toño se va en un barco”, ”La memoria de las hojas de la calle 80” y “El himno de la resistencia” de Ternario. La poética de la resistencia.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un podcast editado, producido y presentado por Pachi Tapiz.

 

Las grabaciones, los músicos:

  • Juan Camacho Cuarteto: Artesanía popular (Producciones Artesanales, 2016)
    Juan Camacho, Teo Gómez, Arturo Mora, Eduardo Solas, Álex Cid
  • Juan Camacho Quinteto: La estrategia del tiempo (Producciones Artesanales, 2009)
    Juan Camacho, Teo Gómez, Arturo Mora, Renato di Prinzio, Álex Cid
  • Juan Camacho Quintet: Ternario. La poética de la resistencia (Satchmo Records, 2005)
    Juan Camacho, Teo Gómez, José Vicente Muñoz, Juan Ramón Callejas, Renato di Prinzio



Xavi Reija © Marcelino Miguel Castro, 2014

Entrevista a Xavi Reija, por Enrique Farelo, Carlos Lara y Sergio Cabanillas

Xavi Reija pertenece a una nueva generación de músicos con ideas comprometidas y arriesgadas, que además guarda en su curriculum el haber fichado por uno de los sellos más prestigiosos de los últimos tiempos. (Moonjune Records, de Leonardo Pavkovic).

Resolution ha sido el motivo, su última obra, que ha compartido con dos viejos amigos y grandes músicos como son Dusan Jevtovic y Bernat Hernández. Además, se da la particular circunstancia que Dusan Jevtovic también está con Moonjune Records con Am I walking Wrong?, su primer trabajo para el sello de Pavkovic. Vidas paralelas y músicas afines con la creatividad, el compromiso y la complejidad.

Xavi Reija y Dusan Jevtovic vienen colaborando desde el año 2005 con el DX Project (2Sides) formado por ellos mismos con colaboraciones. Volvieron a aunar esfuerzos en Xavi Reija Quintet (Dreamland 2006 y en Ritual 2008) y lo vuelven hacer en Resolution. Sirva como excepción Am I Walking Wrong? de Dusan Jevtovic, donde no aparece Xavi Reija pero sí el bajista Bernat Hernández que trabajó en todos sus proyectos, incluido el anterior registro On the Edge (2008). Por todo ello existen argumentos más que sobrados para charlar con él e intercambiar impresiones sobre su mundo profesional, dejando la puerta abierta a una segunda parte dedicada a Dusan Jevtovic, su fiel complemento.


Xavi Reija © Marcelino Miguel Castro, 2014

Xavi Reija
© Marcelino Miguel Castro, 2014


Tomajazz: Hay una clara evolución desde una fusión eléctrica de los trabajos anteriores hacia la improvisación más abierta y la exploración del sonido y las texturas. ¿Qué factores han influido para esa transición?

Xavi Reija: Por mi parte siempre he ido en busca del concepto de improvisación en mayúsculas. Si bien es cierto que en el amplio abanico de estilos y sub-estilos que se engloban dentro del término “jazz” existe el nexo común de la improvisación, a mi entender, no es menos cierto también que en todos ellos existe cierta rigidez formal, estilística, armónica e incluso… en mi caso los cuatro trabajos anteriores desde D.X. Project hasta Live at Casa Murada con el Electric Trío, han padecido siempre de cierta visión “comercial” que impedía la liberación de ideas. Digo comercial, por el condicionante que supone el querer gustar a ciertos sectores que puedan proveer de cierto beneplácito y a la vez de proyección profesional. Quizás el trabajo más libertario en ese sentido fue Dream Land donde por ser la primera vez que juntábamos al quinteto pecamos de gloriosa inexperiencia.

Más allá de formas estilísticas, este disco no ha pretendido ser nada, simplemente captar un instante. Captar aquello que realmente nos hacía diferentes en esencia a cualquier otro trío de cualquier otro formato. Llegamos al estudio sin ensayar ni una nota, ya que ni Dusan ni Bernat sabían que iban a grabar. Por mis circunstancias personales hasta la fecha del encuentro en el estudio no pude y al final no quise que supiesen de que iba ir la grabación, si bien es cierto que los años nos ponen en antecedentes, y casi 10 años trabajando juntos son muchos como para no conocernos. Más allá de eso, el momento personal de cada uno hizo el resto.

Tomajazz: Se aprecian paralelismos entre el nuevo trabajo a trío de Dusan Jevtovic, Am I Walking Wrong? y tu Resolution ¿Ha sido Dusan quien os ha atraído al “lado oscuro” de la improvisación y os ha animado a explorarlo?

Xavi Reija: En mi caso no realmente, como te decía, ante una situación personal muy concreta como fue la muerte de mi padre y una posterior etapa de meses muy dura en mi vida, hizo que mi visión sobre ciertos aspectos vitales cambiara sustancialmente. El concepto de temporalidad, captar un instante único, el concepto de memoria, de tiempo, la vida, la muerte… Sentía una necesidad muy grande de hacer una cosa así y de expresarla de esa manera.

Tomajazz: ¿Ha sido Resolution el disco más comprometidos y complejo que has grabado hasta la fecha?

Xavi Reija: Para mí ha sido una liberación en muchos sentidos. En lo musical, la realidad de mí mismo como músico, mi esencia en ese momento. Al mismo tiempo y después de un proceso largo de años de buscar en ese gran concepto que es la improvisación, quizás el trabajo más sencillo y más cómodo que he emprendido, ya que no había nada que esconder, sobreactuar, aderezar, etc…

2Sides DX Project Stachmo Records, 2006

2Sides DX Project
Satchmo Records, 2006
 

Xavi Reija Dream Land Xavi Reija, 2006

Xavi Reija
Dream Land
Xavi Reija, 2006

Xavi Reija Electric Quintet Rithual L'Indi Records, 2008

Xavi Reija Electric Quintet
Rithual
L’Indi Records, 2008

Xavi Reija Electric Trio Live At Casa Murada (DVD) Xavi Reija, 2009

Xavi Reija Electric Trio
Live At Casa Murada (DVD)
Xavi Reija, 2009

Xavi Reija Resolution Moonjune Records, 2014

Xavi Reija
Resolution
Moonjune Records, 2014

Tomajazz: Tanto tú Dusan Jevtovic habéis sido los primeros músicos en grabar con el sello Moonjune records de Leonardo Pavkovic y ambos sois miembros de proyectos afines. ¿Qué importancia concedéis a este hecho?

Xavi Reija: Toda… Moonjune es una puerta a un mundo distinto, pasillo luminoso con vistas al mar… tener la posibilidad de salir al exterior no tiene precio, aunque sólo sea el primer paso, pero es un gran paso.

Tomajazz: ¿Cómo conociste a Leonardo “Moonjune” Pavkovic y cómo ha sido vuestra relación con él?

Xavi Reija: Si no voy errado creo que él nos conoció a nosotros primero por un vídeo del Electric Trío colgado en Youtube… En mi caso fue gracias a Dusan Jevtovic en una visita que hizo Leonardo a Barcelona en Septiembre, donde charlamos a tres bandas, cenamos, y pusimos en común nuestro interés de trabajar juntos.

Leonardo es muy grande, está entre el manager tradicional y la discográfica moderna. Sólo tengo palabras de agradecimiento hacia él. Ha ido guiando todos y cada uno de los pasos que debía seguir en todo el proceso de aparición del disco, siempre con mucho criterio y rigor.

Tomajazz: Ambos conocéis la experiencia de la autoedición. ¿Qué os aporta trabajar con un sello como Moonjune? ¿Ventajas e inconvenientes?

Xavi Reija: Ningún inconveniente, todo son ventajas. Desde aquí, solo, hubiese sido imposible llegar a todos los rincones del mundo como he llegado… imposible.

Tomajazz: ¿Creéis que hay un público en España para este tipo de música?

Xavi Reija: Existe un público para cualquier tipo de música. La autenticidad te hace diferente, y siempre encuentras gente que le gusta lo auténtico.

Otra cosa son los programadores, lo nuevo, lo arriesgado asusta.

Xavi Reija © Marcelino Miguel Castro, 2014

Xavi Reija
© Marcelino Miguel Castro, 2014

Tomajazz: ¿Qué repercusión está teniendo Resolution dentro y fuera de nuestras fronteras a nivel de crítica?

Xavi Reija: Espectacular…jamás hubiese pensado que tendría tantas y tan buenas críticas. Sólo he tenido una negativa de entre casi 50 críticas a nivel mundial en tres meses. Sin palabras… quizás sorpresa.

Tomajazz: ¿Y entre los programadores?

Xavi Reija: En mi caso, y aunque es pronto para decir nada ya que el disco lleva sólo tres meses en el mercado, ninguna…

Tomajazz: ¿Qué expectativas tenéis respecto a presentar vuestros trabajos en directo?

Xavi Reija: El pasado 28 de mayo hicimos nuestro debut en Barcelona con buena acogida. Ahora, a trabajar para que lleguen más.

Tomajazz: ¿Cuándo en Madrid?

Xavi Reija: ¿Siendo realista? Difícil…

Tomajazz: “Los músicos tienen que cobrar menos por sus actuaciones”. Estas declaraciones están atribuidas al ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert. ¿Qué opinas de semejante perla?

Xavi Reija: ¡Que se vaya a la mierda!… si esto es lo único que sabe decir un “ministro” de educación es para flipar… yo hablaría de regularización, de dejar de ser indocumentados, de evitar el intrusismo mediante la profesionalización, obligaciones como sector de autónomos que somos, evidentemente, prestaciones, etc. Regularización en los bares, para que una persona-músico-ciudadano, tenga los mismos derechos-obligaciones que tiene cualquier autónomo de este país para ejercer un trabajo. Sueldos, contratos, facturas… Es inconcebible que se hagan bajo no se qué paraguas legal concursos de bandas, con el pretexto de promoción para las mismas, donde van a tocar niños gratis, donde supuestamente no paga ni Cristo la Seguridad Social, y lo peor, con el beneplácito de los padres y, evidentemente, de las autoridades, ya que muchos de estos locales cobraban o cobran subvenciones de cultura por hacer un bien a la divulgación… es surrealista… Podría seguir, pero hoy he decidido ser tóxico lo justo por mi salud mental… No me gusta el señor Wert. Creo que mucha de la culpa de lo que pasa en este país con la música es culpa nuestra, de los músicos.

Xavi Reija © Marcelino Miguel Castro, 2014

Xavi Reija
© Marcelino Miguel Castro, 2014

Tomajazz: ¿Cómo proyectos de futuro es cierto que tenéis en ciernes un disco en común, mano a mano entre ambos?

Xavi Reija: De hecho ya está grabado. Leonardo nos ha bautizado con el nombre de XADU y estamos en proceso de mix y mastering. La idea surgió sin duda por la complicidad existente musicalmente hablando entre ambos desde hace tantos años ya.

Tomajazz: ¿La batería como instrumento es más protagonista en Resolution que anteriores trabajos?

Xavi Reija: No lo sé, y si es así no ha sido premeditado. Quizás el hecho de tocar a trío deja mucho más espacio. No soy un tipo, por ejemplo, que le guste mucho hacer solos al uso, creo mucho más en el desarrollo del discurso en grupo, y si te fijas bien verás que en todos mis discos anteriores, existen los solistas principales y yo suelo ser el que menos solos hace. En este último en concreto, tan sólo uno. Sí que es cierto que en algún sentido, y debido a que el disco es mío, hago lo que me da la gana sin pensar mucho en si debo o no debo. Y no lo digo con acritud, simplemente constato una realidad. Por lo menos en este último, no ha habido como te comentaba ninguna intención de mostrar nada, más allá de lo estrictamente musical, de expresar a mi manera, con Dusan y Bernat, mi situación personal en relación a ciertos conceptos. No hay un título puesto porque queda bien o porque vende más o menos, hay ganas de hablar de ciertos temas desde la subjetividad del momento. ¿Batería? Claro, ¿protagonismo? el 33 %.

Tomajazz: Al crítico Guillermo Urdapilleta parece que una de las cosas que le han incomodado son algunas pausas en determinadas composiciones como: “Flying to Nowwhere”, “Abyss” o en “Unfinished Love”.

Xavi Reija: La música es pausa, es silencio, son notas fuertes, débiles. La música es un arte, una forma de expresión, y como tal, hay tantos millones de percepciones como habitantes tenga el mundo. Mi visión de mi música es mía, y la comparto con el mundo entero para que la gente la disfrute, piense, se enfade, se horrorice… entiendo que haya gente que no le guste y lo acepto con humildad, sin rencor, pero con decisión, con conocimiento de causa, a pesar de los pesares. Si no hubiéramos hecho pausas en este disco, no sería Resolution, sería otra cosa y no sería mío.

Tomajazz: ¿Cuál es el propósito de estas pausas que tanto le han incomodado?

Xavi Reija: No hay propósito premeditado, es la concepción de tres músicos de que aquello que están tocando, se toca así. No se podría haber tocado de otra manera en ese momento de nuestras vidas, sin más. En este disco no ha habido premeditación, llegamos al estudio y ni tan siquiera yo sabía muy bien que iba a pasar, tenía claro el cómo, pero no el qué, tenía clara mi situación personal en ese momento, mi concepción sobre lo que quería, y nos dejamos llevar.

Xavi Reija © Marcelino Miguel Castro, 2014

Xavi Reija
© Marcelino Miguel Castro, 2014

Tomajazz: ¿La música de Resolution es lo suficientemente comprometida que impide ser digerida y por tanto puede ser injustamente apreciada?

Xavi Reija: Es posible. Además, el hecho de que llevemos tantos años trabajando juntos en proyectos personales tampoco ayuda a que, y sobre todo en directo, tengamos mucha piedad de la gente, ja, ja, ja. No, en serio, considero este disco como una reunión de amigos afines a una manera de hacer, que disfrutan y se explayan haciendo aquello que les motiva. Piensa que los tres tenemos una vida profesional activa donde siempre hacemos aquello que se espera de nosotros como instrumentistas en cada momento, en ámbitos más pop, rock, incluso más cercanos al jazz o a lo que sea. Yo personalmente tengo la sensación de salir al “patio” a jugar a lo que más me gusta. En el resto de trabajos disfruto como un enano también, pero no puedo hacer lo que yo quiero o lo que yo creo que podría, mejor dicho, hay alguien que espera algo de mí y me ciño a lo que esa persona quiere, siempre dando todo y más, claro.

Tomajazz: ¿Podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que en Resolution te has acercado más que en otros proyectos al nu-jazz y al drums and bass además de al rock progresivo más crimsoniano?

Xavi Reija: Si te soy muy sincero, desde la salida del disco en marzo he estado escuchando King Crimson, ya que nunca había puesto mucha atención en este grupo. Y es cierto que hay similitudes. Las etiquetas nos sirven para catalogar cualquier cosa, y en ese sentido nos están diciendo las críticas que hacemos post jazz-rock avant-garde jazz o progressive jazz… quién sabe, bienvenidas sean las catalogaciones.

Supongo que no puedo evitar, estos últimos años, haber escuchado y haberme interesado por músicas diversas. El pasado año estuve colaborando en un programa de radio online especializado en jazz y dirigido por mi buen amigo David Talleda para iCat radio, en el que aportaba y comentaba discos de jazz interesantes desde mi visión como músico en activo. En esos meses escuché mucha música y me adentré en nuevas formas, en nuevas estéticas, las que yo creía que eran realmente vanguardia en este mundo del jazz…

Tomajazz: ¿Cómo ha sido la acogida de los anteriores discos y qué esperas de Resolution?

Xavi Reija: En este país es muy difícil que se acepten músicas alternativas, más allá de los seguidores que por diversos motivos puedas tener. Del primer disco a quinteto se vendieron mil copias, se agotó la edición, del segundo cometí el error de firmar por una mala compañía y no pasó nada, se vendieron poco más de 300 que yo sepa, y de este no sé que espero, quizás nada… tal vez por eso esté siendo tan alucinante ver la respuesta de tanta gente para con él. Creo que antes te comentaba, cuando hablábamos de Leonardo, que tengo la sensación de que se ha abierto una nueva puerta que servirá para seguir trabajando en el empeño o en el sueño de poder vivir de mi música. Sirva esta última frase como deseo lanzado al universo… ja, ja, ja.

Xavi Reija © Marcelino Miguel Castro, 2014

Xavi Reija
© Marcelino Miguel Castro, 2014

Tomajazz: ¿Crees que la gente que escucha jazz- rock y jazz contemporáneo o free jazz comparte gustos paralelos, o sigue habiendo partidarios de los géneros estancos?

Xavi Reija: Supongo que hay de todo. El feedback que yo estoy teniendo de este disco me viene de lugares dispersos y de gente muy diferente entre sí. Desde el músico que busca identificarse con mi discurso mediante el instrumento o el que no, gente que tiene que ver con el mundo del arte, por tanto, se les supone una sensibilidad especial o por lo menos acentuada y percibe esta música como un viaje intimista hacia sus propios desvaríos, hasta gente que no tiene nada que ver con la música ni el arte en general y simplemente perciben esa energía o no. No sé ciertamente si alguien defensor a ultranza de algo se acaba perdiendo mucho del resto, no sé qué decirte al respecto, quizás creo que todos estos que dices compartimos el gusto por la improvisación. Ahora tampoco sé si a alguien que le guste el Michael Brecker o Dennis Chambers de los ‘90, puede gustarle de igual manera Ornette Coleman o el moderno Jim Black, por ejemplo, o le pueda gustar todas las épocas de Chick Corea o de Miles Davis… a mí, sí… pero a ratos.

Tomajazz: ¿Eres más favorable a ser un batería enérgico donde prime la potencia por encima de los matices o compartes ambos registros?

Xavi Reija: Creo que quien me conoce musicalmente y conoce mi registro sabe que como buen “géminis”, (pongo este adjetivo como anécdota un tanto graciosa) hoy soy heavy y mañana soy el baladista más sensiblero del mundo. En serio, no soy ni favorable a una cosa ni a la otra. Creo que cada tema, cada canción pide de ti un espectro de dinámicas diferente, depende de con quién tocas, su discurso, sus matices… En este disco creo que hay de todo, incluso los temas digamos más “heavy” tienen sus espacios de matiz… los silencios que antes me comentabas… siempre nos han dicho como crítica positiva que llevábamos al extremo los matices. Por otro lado me siento afortunado de haber podido tocar con infinidad de artistas de muy diferentes estilos, esto me lleva a pensar que soy como consecuencia o causa de ello, un músico muy camaleónico. Es probable que cuando cierro los ojos y dejo de pensar, salga el Deep Purple que llevo dentro…

Texto: © Enrique Farelo, Carlos Lara y Sergio Cabanillas, 2014.

Fotografías: © Marcelino Miguel Castro, 2014.




Joan Díaz: Dalirògena (retrat sonor de Salvador Dalí) (Satchmo Jazz Records, 2004)

Joan Diaz_DalirogenaLujosa presentación “surrealista” de este CD, dedicado íntegramente al genial pintor gerundense Salvador Dalí; en formato digi-pack con amplia documentación fotográfica interior de cuadros del pintor.

No menos lujosa la música incluida en esta obra, dividida en 4 partes y, subdividida a su vez en 7 temas que conforman una obra conceptual de los 4 elementos naturales: “agua” (partes I,II), “tierra” (partes I,II), “aire” (partes I,II) y “fuego”.

Joan Díaz ha completado su obra mejor y mas madura de cuantas ha realizado hasta la fecha; por encima de su anterior disco para Satchmo Mostrebú (2001).

La elección de los componentes no ha podido ser mas acertada; Daniel Pérez , es sin duda uno de nuestros mejores guitarristas, moderno, vanguardista con pleno dominio del instrumento cuya participación es siempre generosa.

David Mengual, es quizás nuestro mas destacado contrabajista después de Baldo Martínez que no hace mucho publicara en este mismo sello su último trabajo (en igualmente lujosa presentación digi-pack) Deriva con la práctica totalidad de los músicos intervinientes en Dalirógena.

David Xirgu es un batería magnífico, moderno, sutil, capaz de emplearse a fondo cuando la ocasión lo requiere; hace 4 años grabó un excelente disco para FSNT con Daniel Pérez titulado Indolents.

Jon Robles es un saxo de fraseo fácil, potente y sostenido que además utiliza la flauta travesera con acierto en el corte “agua parte I”, que abre el disco.

No puedo ocultar mi gusto por los sonido producidos por el Fender Rhodes, sobre todo si se hace con la soltura y sensibilidad de Joan Díaz, demostrando que es suficiente no sólo con el piano acústico.

La parte II de “agua” comienza con una breve introducción de piano y el sutil y elegante apoyo de la guitarra acústica de Dani Pérez, dando paso al resto de instrumentos y, el posterior solo del propio guitarrista con su instrumento en versión eléctrica.

En “terra parte I” el papel predominante lo toma Joan Díaz con el Fender Rhodes, con sonidos metálicos y tímbricos de gran belleza serena, con la inclusión de la melódica para finalizar.

La balada corre a cargo del 5º tema, “aire (parte I)”, destacando la guitarra, piano eléctrico, el saxo tenor y batería con escobillas de Xirgu, dándole una especial sensibilidad y encanto.

El tema 6, “Aire (parte II)” comienza a buen ritmo y tomando velocidad a medida que se acerca al final, para terminar de forma abrupta.

Con “Foc” finaliza el álbum, el tema mas flamígero de todos con el bajo eléctrico de Mengual marcando ritmo y pauta, y el saxo de JonRobles llevando la batuta, le releva la guitarra de Dani Pérez con un solo disonante y generoso que casi nos lleva al final.

Grabación sumamente recomendable para todos aquellos amigos del riesgo controlado. Una de las mejores obras publicas por Satchmo. 

© Enrique Farelo, 2004

Joan Díaz: Dalirògena (retrat sonor de Salvador Dalí)

Joan Díaz (composiciones, piano y teclados), Dani Pérez (guitarras), Jon Robles (flauta y saxos), David Mengual (contrabajo y bajo eléctrico), David Xirgu (batería)

“Aigua” (part I, part II), “Terra” (part I, part II), “Aire” (part I, part II), “Foc”

Grabado el 28, 29 y 30 de junio de 2004 en los estudios 44.1 de Gerona, España. Editado en 2004 por Satchmo Jazz Records. SJR CD 00074J

Reseña publicada originalmente en noviembre de 2004 en Tomajazz.




Chema Sáiz: el trío es la formación donde mejor me encuentro, por Sergio Zeni

Nuevo encuentro entre Saiz y Tomajazz, en esta ocasión a través del correo electrónico. Entre los asuntos que tratamos no podía faltar el disco que el guitarrista madrileño registró este año con Toño Miguel y Borja Barrueta. Pero antes Chema nos permitió conocer un poco el ayer y el hoy de ese aficionado que todo músico profesional lleva dentro. Aquí nos habla de sus gustos, de sus hábitos, de los conciertos que últimamente no ha querido perderse y recomienda algunos discos para todo aquel que quiera tomar nota. Como complemento a la entrevista, encontraréis las palabras de Arturo Mora Rioja incluidas en el cuadernillo de Trio Album.

Chema Sáiz © Sergio Cabanillas, 2006

Chema Sáiz
© Sergio Cabanillas, 2006

La primera escuela.

«Tuve la gran suerte de ir conociendo el jazz paralelamente a su evolución en la historia, más o menos. Lo primero que cayó en mis manos fue un disco del Hot Club de Francia llamado Swing ’35-‘39, y por un lado me parecía increíble lo que oía, y por otro, la música la comprendía perfectamente, como a cualquiera le pasaría, así que disfrutaba observando como encajaban esas maravillas musicales que hacían Django y Grappelli en esas canciones tan sencillas y tan bonitas. Un amigo me habló de Joe Pass y por casualidad encontré en Madrid un disco suyo (hablamos del año 79), el Virtuoso 2, de guitarra sola. No daba crédito a mis oídos, y menos crédito aun a que, de la gente que conocía personalmente, no le gustaba a casi nadie. Y llegó el tercero en discordia: Wes Montgomery, de quien lo primero que oí fue parte de sus grabaciones en Paris en 1965. La reacción a estas escuchas fue casi inmediata: comencé a descifrar nota por nota lo que hacían. Y fue esta mi primera gran escuela de jazz. Esto difícilmente se hubiera dado si antes no me hubiera empapado de los discos que mi padre tenía de los Indios Tabajaras, expertos en embellecer todavía más las melodías más bellas del mundo (que a fecha de hoy para mí casi lo siguen siendo), si no me hubieran comprado el single “Entre dos Aguas” de Paco de Lucía, y después el LP Fuente y Caudal, y si no hubiera integrado con compañeros del instituto formaciones dedicadas a la música folklórica española, y por tanto, si no hubiera buceado en lo que hacían los grupos folk de moda entonces, como Nuevo Mester, Jarcha –que me encantaba–, incluso Mocedades y Nuestro Pequeño Mundo. Me gustaba sacar las melodías armonizadas para luego cantarlas nosotros. Ni hubiera ocurrido si no hubiera estudiado, aunque a mi modo –o sea, mal– la guitarra clásica, ni hubiera ocurrido si no hubiera participado entre los 9 y los 13 años en el coro de la iglesia tocando cada domingo una pieza clásica en la parte de la consagración, y por supuesto no hubiera ocurrido si mi padre, que era músico semiprofesional, y mi hermano mayor no me hubieran enseñado los primeros acordes y las primeras canciones».

Chema Sáiz © Sergio Cabanillas, 2006

Chema Sáiz
© Sergio Cabanillas, 2006

«El primer concierto de jazz que me impactó fue en el Café Manuela de Madrid cuando vi al Hot Club de Madrid, cuyo repertorio era casi el mismo que el del de Francia. Me dejó completamente boquiabierto. En el mismo lugar poco más tarde vi –y esto él no lo sabe– a Ángel Rubio, y tampoco di crédito. Éste me contó que su guitarrista preferido era Jim Hall, de quien no hace falta decir que no era fácil encontrar un disco suyo, y por una feliz casualidad di con –yo creo– el mejor: Live. Desde que, por aquella época, conocí el jazz, me embebí de él durante unos diez años más o menos, en los que no me interesaba ningún otro tipo de música. Especialmente me encantaba el be bop y sus evoluciones y ramificaciones. Fue Charlie Mingus quien me llamó especialmente la atención en cuanto a la expresión de la música. Él y quienes trabajaban para él: Danny Richmond, Eric Dolphy (especialmente), Ted Curson, Booker Ervin… Yo lo vivía como una forma muy visceral de tocar, con constante juego y comunicación; más tarde escuché a Abercrombie, Metheny y Scofield, en los 80, y me dejaron boquiabierto, cada uno con su estilo; después conocí a Lennie Tristano y aun hoy sigo sin creer lo que oigo cuando le oigo; Monk también me llamó especialmente la atención, así como Jim Hall. Y a mediados de los 90 retomé la carrera que había poco más que iniciado, de guitarra clásica, cuyo grado superior lo terminé en el 99. Evidentemente eso me hizo tomar mucho interés por la música llamada culta, o clásica».

El aficionado que hoy convive con el profesional.

«Últimamente me atraen mucho Chris Potter, Adam Rogers, Charlie Haden, Steve Swallow, Terence Blanchard… Y voy a citar a Perico Sambeat, cuyo último disco, Ziribuye, me parece una obra de arte: impresionantes composiciones, arreglos, improvisaciones, y todo ello hecho con un magnífico buen gusto. Pero lo cierto es que hay decenas de músicos con los que disfruto especialmente en los últimos tiempos. Ahora me estoy acordando de Brad Melhdau tocando a piano solo. Me suele gustar aquello que teniendo base en la tradición aporta elementos novedosos y que agrada. La novedad por la novedad, si no tiene sentido musical –sentido para mí, claro– no me interesa».

Chema Sáiz © Sergio Cabanillas, 2005

Chema Sáiz
© Sergio Cabanillas, 2005

«Realmente todo lo que escuche va a influir tarde o temprano, directa o indirectamente, y en todo, además de en la condición de guitarrista, en la de compositor: en la de músico en general. Y vaya por delante que no es el jazz lo único de lo que me alimento. Escucho e interpreto otros géneros».

«Por supuesto escucho música clásica, especialmente Bach, Debussy, Stravinsky, Borodin… La verdad que la lista es bien larga. Pero quisiera resaltar que en las últimas semanas estoy enamorándome de la música de Federico Mompou. Es increíble lo que ese hombre ha escrito. Me lo hizo escuchar una entrevista que leí a Ismael Dueñas. Escucho también a Hendrix, a los Screamin’ Headless Torsos, Björk, Tower of Power, música hindú, árabe, turca… La verdad es que me levanto por la mañana y me puedo poner a Wagner, a Nat King Cole en español, a Pedro Guerra o a Coltrane».

«A la hora de elegir discos, a veces lo hago porque he leído alguna recomendación en una entrevista. Otras, porque el líder me ofrece total garantía. Por ejemplo: si me encuentro un disco nuevo de Scofield, va a la saca inmediatamente, porque me da igual lo que haga: siempre son genialidades. Otras veces me arriesgo sin conocer al líder pero conozco a los músicos que lo acompañan. Lo más generalizado es tener en cuenta las recomendaciones hechas por músicos a los que admiro».

«A decir verdad, no estoy a la última de lo que hay en el mercado, y de hecho no es mi prioridad adquirir lo último que ha salido. Creo que lo único que he oído de 2005 y 2006 es lo de Sambeat, lo de Blanchard y lo de Potter, y desde luego los recomiendo los tres».

«En cuanto a conciertos, últimamente he visto a los Torsos, a Javier Vercher, a Rosenwinkel, a Sambeat, a Concha Buika, a Baldo Martínez… Me han gustado todos, pero especialmente Los Torsos y Rosenwinkel. Son espectáculos excepcionales, de verdad».

Álbum en trío.

Chema Sáiz / Antonio Miguel / Borja Barrueta © Sergio Cabanillas, 2006

Chema Sáiz / Antonio Miguel / Borja Barrueta
© Sergio Cabanillas, 2006

«En Trio Album hay once temas originales que están tocados con mucha frescura. Eso quiere decir que los temas los conocíamos poco más que del papel, aunque esta vez sí hubo un par de ensayos, y esto hace que bucees en cada tema sin saber muy bien lo que te vas a encontrar, lo cual para mí es un atractivo; son composiciones muy normales, con armonía corriente y estructuras corrientes, sin ningún ánimo de malabarismo musical, lo cual supone que al no erudito también le llega la música, cosa que me interesa mucho. Hay cuatro baladas, lo cual a mí me sugiere que el disco tiene cierto carácter intimista, y ello se contradice un poco con el directo, donde ocurre más bien lo contrario. Es el primero de no sé cuántos discos que haré a trío. La verdad es que es la formación donde mejor me encuentro».

Toño y Borja.

Antonio Miguel © Sergio Cabanillas, 2006

Antonio Miguel
© Sergio Cabanillas, 2006

«La música estaba compuesta antes de juntarnos para el disco, unos temas más recientes y otros menos. No está diseñada especialmente para trío, ni para Toño y Borja, sobre todo porque a este último no le conocía. A Toño sí, tocó una vez en mi grupo con una solvencia bien sobrada y con un diez en profesionalidad. Ni por asomo suponía lo fantásticamente que me iba a llevar con ellos musicalmente, y personalmente debo decir que son encantadores. Para mí les pasa un poco lo que a la música, que son personas normales (lo cual agradezco), sencillas y no te miran por encima del hombro porque uno viva en Nueva York estudiando con Patitucci y otro esté solicitado por toda España para tocar. Me encanta que sea la cordialidad y no la prepotencia la que nos una».

«El haber dado con ellos para el disco fue fruto de una feliz casualidad. Estaban pensadas otras personas, lo que no pudo darse por incompatibilidad de fechas y algún otro contratiempo. Cuando hablé tanto con uno como con otro, la verdad es que lo único que me ofrecían era facilidades: disponibilidad para ensayos, implicación y entrega máxima en el proyecto, acuerdos económicos, la cordialidad de que hablaba. En fin, que estoy encantado. Este trío no es un proyecto puntual. Mi idea es que dure mucho tiempo y que esto no haya sido nada más que el comienzo».

Los arreglos.

Borja Barrueta © Sergio Cabanillas, 2006

Borja Barrueta
© Sergio Cabanillas, 2006

«Con respecto a los arreglos, son míos, aunque Toño y Borja durante el viaje musical toman el timón de vez en cuando y al final hemos ido por otro camino al mismo sitio, o a veces hemos llegado a diferente lugar. Con esto digo que ellos han retocado bastante las ideas originales».

Jazz auténtico en una sola jornada.

Chema Sáiz y Pablo Baselga © Sergio Cabanillas, 2006

Chema Sáiz y Pablo Baselga
© Sergio Cabanillas, 2006

«La verdad que el hecho de haber tenido que registrar todo el material en un día sí que influye, y no positivamente, porque de hecho hay unas cuantas cosas que las hubiera hecho otro día, pues ese día no salían muy bien. Y sí, hay un cierto estrés, que entre otras cosas anula el disfrute de la grabación. Pero bueno, se aprende de la experiencia con el objetivo de hacerlo mejor en la siguiente. Aunque luego uno se siente muy bien después de haber hecho el disco en un día: eso habla de que es un disco de jazz auténtico, con sus riesgos asumidos, con unas cosas más bonitas y otras menos, sin trampas… y eso es lo que hay».

La producción.

«A la hora de producirlo he tenido dos suertes. La primera que Joan Ballesté, director del sello Satchmo, se comprometió a publicar el disco en 2006, sin ni siquiera haberlo oído (era imposible, no existía) y lo cumplió. La otra, que Sergio Cabanillas se ha implicado también en la producción tanto económicamente como en otros hechos, como por ejemplo la fotografía. Además, creo que es quien más ilusionado está con el proyecto, y debo agradecerle a él muchos de los conciertos que hago, así como entrevistas y eventos varios. Se podría decir que es el primero que de verdad ha creído en mi música y que la defiende y ensalza como nadie lo había hecho hasta entonces».

Chema Sáiz © Sergio Cabanillas, 2005

Chema Sáiz
© Sergio Cabanillas, 2005

Nuevos proyectos.

«Ahora estoy grabando para la ONJE (Orquesta Nacional de Jazz de España) unas obras que su director y compositor, Ramón Farrán, denomina “Jazz Sinfónico Español”, en las que no toco la guitarra eléctrica, sino la española, más bien la flamenca. En este disco de próxima publicación hay grandes figuras internacionales del jazz, así como de flamenco. También integro el grupo del baterista Carlos González, Sir Charles + Cinco, en el que se expone un proyecto con la obra de Oliver Nelson».

© Sergio Zeni, Tomajazz, 2006


Chema Sáiz Trío Album

Chema Sáiz
Trío Album

¿Qué es arte? ¿Qué es música? ¿Qué es jazz? ¿Dónde acaba la interpretación y comienza la improvisación? Cuestiones todas ellas sin clara respuesta, siempre han provocado las delicias de teóricos extremistas, estandartes de la sinrazón dedicados en cuerpo y alma a encendidas discusiones abocadas de antemano al fracaso. Me hubiera encantado ver a esos portadores de inexistentes dogmas en la sesión de grabación de este CD. A buen seguro habrían abandonado sus demagógicos monólogos para centrarse en la escucha y el disfrute, en la sensación y el sentimiento, en el aprendizaje y la admiración. Y es que todo ello tiene cabida en este Trio Album, cuarto proyecto discográfico del guitarrista Chema Saiz, en el que vuelve a confirmarse como un valor seguro dentro del nuevo jazz europeo, demostrando su continua evolución hacia la conjunción de sabia experiencia e insolente atrevimiento.

Para adentrarse en esta aventura musical, Saiz cuenta con los compañeros de viaje ideales, jóvenes con contrastado bagaje, academicismo al servicio del riesgo y mucha, mucha frescura. La sección rítmica refuerza el diálogo musical de su líder llevándole y dejándose llevar por él. Al contrabajo y bajo eléctrico sin trastes (el popular fretless), Toño Miguel muestra una asombrosa claridad de ideas, precisión al servicio de lo inesperado y un fraseo de articulación poderosa. El bilbaíno Borja Barrueta, pura imaginación, efectúa durante todo el disco un impecable ejercicio de escucha y reacción, respondiendo inmediatamente a las evoluciones de sus compañeros, subrayándolas y haciéndolas subir peldaños en el escalafón expresivo. Por si fuera poco, las composiciones son la guinda del pastel, completando un todo donde contraste y cohesión se dan la mano con naturalidad, dejando espacio para la calma, la intensidad, la reflexión, la risa, la liberación de tensiones y el sobrecogimiento más estremecedor.

La atmósfera cálida del primer corte, “Floralba”, deviene del trabajo armónico y el aprovechamiento de espacios sobre métrica ternaria sutilmente marcada. La diversión viene de la mano del shuffle en un “Marketing” (anteriormente conocido como “Canción que parece comercial pero que luego no lo es”) donde destaca el juego de caja de Borja Barrueta sobre la línea cromática que aparece durante todo el tema. En la increíble adaptación del clásico popular “Que llueva (la Virgen de la Cueva)”, partiendo de una melodía sencilla, Chema conforma un paisaje original y sofisticado, rítmicamente atractivo y candidato a provocar obsesión por su escucha en la mente del oyente. La primera frase del solo de guitarra es una auténtica obra de arte por sí sola, el acompañamiento abierto del contrabajo aporta un brillo especial y la parte previa a la vuelta final de melodía ofrece una excelente muestra de batería moderna, en la línea de los trabajos más innovadores del jazz actual. Es el aro de la caja de dicha batería el que manda en “Latín”, el guiño sudamericano donde Saiz prueba distintos timbres gracias a su colección de pedales de efecto, y donde Toño Miguel nos deja una improvisación fantásticamente construida. “Melodía natural” es una balada a la que no haría justicia el término “atmosférica”, debido al peso de su contenido. Abierta y sensible, contempla cómo la sección rítmica bisela con sumo cuidado las líneas melódicas del líder, reaccionando con clase a los reclamos musicales de éste. Y si alguien echaba de menos la velocidad, la puede encontrar en “Mero trámite”, compañera de tránsito de complejos desplazamientos rítmicos en la melodía y no exenta de diversión en algunos pasajes.

Nuevo momento para la relajación con la entrada de contrabajo a “I814075” (número de serie de la guitarra que lleva acompañando a Chema Saiz desde 1982), cuya economía de acordes supone un descenso de revoluciones para los oídos. Algo grande se está fraguando, y es nuevamente Toño el que cierra este tema y abre el siguiente, “Malos modales”, con una introducción solemne y melódicamente cautivadora. Ideal punto de partida para la pieza más extensa del CD, una obra de arquitectura neo-jazzística donde Chema aprovecha la libertad de la armonía modal para explorar territorios inusuales, haciendo un sabio uso de desarrollos motívicos y huyendo de la pirotecnia y la dificultad injustificada en un tema que podría invitar a ello, dada su movida métrica en 6/8. Solos largos y muy bien construidos, con paciencia y cambios de dinámicas, riffs de contrabajo libremente ejecutados, enorme trabajo de Borja Barrueta a la batería (solo incluido), precisión en los obligados rítmicos, … Y, para contrastar, “Buenos modales”, donde el uso de la guitarra española aporta colores distintos sobre una curiosa estructura métrica de compases entrelazados de 3/4 y 5/4. “Todos iguales” aporta el punto cercano al funky. Bajo eléctrico y buen ambiente para ir acabando y, tras el aire marcial y decidido del redoble de caja inicial, un buen solo de contrabajo nos acerca a “Mambrú”, recreación de la canción tradicional “Mambrú se fue a la guerra” cuyo delicioso arreglo ya presentara Chema Saiz en su Solo album de 1999, pero que toma nuevas dimensiones en esta interpretación en trío, donde los delicados arpegios de guitarra se ven arropados con finura y elegancia.

Así es Trio Album, un disco con pasajes oscuros conceptualmente encuadrables dentro de la visión contemporánea del jazz practicado en el Viejo Continente, con baladas sutiles donde la aparente sencillez invita a escuchar cada nota, con divertidísimas evoluciones que harían sonreír a una piedra y, lo más destacable, con una sensación de cohesión estructural poco común en una obra tan variada. Creador ante todo, es increíble cómo Chema Saiz es capaz de adaptar el lenguaje de la guitarra a cualquier contexto musical, eliminando barreras preconcebidas y ampliando considerablemente el rango estilístico de una formación tan habitual hoy en día. Interpretación, acompañamiento e improvisación son abordados con tanto nivel de detalle y, a la vez, tanta naturalidad, que a veces cuesta creer que sólo estemos escuchando tres instrumentos. He aquí una excelente muestra de jazz moderno donde los análisis formales no tienen más sentido que el puramente descriptivo, donde arte y entretenimiento se funden en un todo compacto, y donde las preguntas pertinentes no son ¿es arte? ¿es jazz? ¿hay improvisación?, sino ¿cuándo graban el próximo?

© Arturo Mora Rioja