The Necks: Vertigo (ReR Megacorp, 2015; CD)

The Necks_Vertigo_ReR Megacorp_2015Vertigo es el decimoctavo trabajo del trío The Necks.

Apostando nuevamente por la improvisación no idiomática, el tema de casi 44 minutos que da título a esta grabación aparece cercano a una escultura sonora que en su mutación se va transformando a lo largo del tiempo mediante la inclusión de diferentes texturas sonoras.

El resultado es un cambio continuo, similar a las transformaciones que se llevan a cabo en topología y que sirven para identificar distintos objetos (maneras de entender la música en este caso), que aunque similares en el plano teórico (música es música, del mismo modo que -como todo el mundo sabe-, una taza es una rosquilla), no lo son al menos en apariencia.

Sorprendete. Alucinante. Imprescindible.

© Pachi Tapiz, 2015

The Necks: Vertigo

The Necks: Chris Abrahams (piano, teclados), Tony Buck (batería, percusión y guitarra), Lloyd Swanton (contrabajo)

“Vertigo” (Chris Abrahams, Tony Buck, Lloyd Swanton)

Grabado y mezclado por Tim Whitten en Studios 301, Alexandria, Australia. Publicado en 2015 por ReR Megacorp.




The Ex: 331/3 Festival. Live at Café OTO. ‘And So Say All Of Us’ (The Ex Records / The Practice Tapes, 2015; DVD)

and-so-say-all-of-us-dvd-cover-500x500Para celebrar su primer tercio de siglo de existencia como grupo, los holandeses The Ex organizaron a finales de 2012 una serie de conciertos en Londres, Paris, Bruselas, y cómo no, en Ámsterdam. Resultado de las tres noches en el Cafe OTO –un local que gracias a su programación se está convirtiendo en un local de visita obligada enuna estancia en Londinium-, se publica el DVD Live at Café Oto, 33 1/3 Festival. Estos conciertos fueron algo más -mucho más-, que los típicos (y tópicos) conciertos “de aniversario” consistentes en versionear una selección de los temas más conocidos contando para ello con la colaboración de algunos invitados de postín.

Es bien conocida la querencia del grupo holandés en general y de sus integrantes en particular (en los últimos años es especialmente notable el caso de los guitarristas Terrie Hessels y Andy Moor), en colaborar con músicos de la escena de la libre improvisación tanto holandesa como internacional. Es por ello que una parte muy importante del DVD consiste en distintas piezas de música libre improvisada ajenas al rock. Hessels y Moore se baten el cobre con Mats Gustafsson, y el primero lo hace también con el clarinetista Xavier Charles. Son los únicos de estos encuentros en que participan los miembros de The Ex, puesto que a lo largo del DVD se recogen distintas improvisaciones en las que únicamente intervienen sus invitados. Especialmente notable es la exploración que llevan a cabo John Butcher y Tony Buck en la primera parte de su improvisación, que explota a plena potencia en la parte final. Ken Vandermark realiza una improvisación bella en su carácter melódico al clarinete, mientras que el blues es esencial en la creación instantánea (investigación del interior del piano incluida) por parte de Steve Beresford y Wolter Wierbos.

En cuanto al repertorio de The Ex, además de centrarse en la última parte de su carrera, suenan dos de sus piezas más celebradas (“State of Shock” y el tema tradicional húngaro “Hidegen Fuinak a Szelek”). En cuanto a sus últimas creaciones, es bien conocido que se han basado notablemente en la música de África (especialmente la de Etiopía) para crear sus melodías con muestras tan notables como “That’s Not a Virus”, “Maybe I was the Pilot”, “Eoleyo” “Theme From Konono Nº2”, “Lale Guma”, o “Addis Hum”. Para la puesta en escena de todos estos temas cuentan con la participación de la potente sección de vientos Brass Unbound (con Vandermark, Wierbos, Roy Pacci y Ab Baars ), que ya había aparecido en sus últimas gracaciones, a la que se unen Xavier Charles, y el baterista Tony Buck que apoya a esa tremenda máquina rítmica que es Katherina Bornefeld. Todo ello ayuda a que las recreaciones de los temas citados se transformen en una tremenda fiesta en la que son tan importantes los miembros de The Ex como sus invitados. Los bailes de Martha ‘Messi’ y Temesgen Melese (quen acompañan a los músicos en algunos de los temas), y la presentación de Stewart Lee, sirven para redondear un concierto magníficamente grabado y editado, con apenas un par de cámaras.

 © Pachi Tapiz, 2015

The Ex: 33 1/3 Festival. Live at Café OTO. ‘And So Say All Of Us’

The Ex: Katherina Bornefeld (batería, percusión, voz), Arnold de Boer (voz, guitarra, sampler, trompeta), Terrie Hessels (guitarra, guitarra barítono), Andy Moor (guitarra, guitarra barítono)
Invitados: Stewart Lee (M.C.), Tony Buck (batería), Mats Gustafsson (saxo barítono), Ken Vandermark (saxos tenor y barítono, y clarinete), Temesgen Melese (baile), Martha ‘Messi’ (baile), Steve Beresford (piano), Wolter Wierbos (trombón), Anne James Chaton (texto y voz), Xavier Charles (clarinete), John Butcher (saxo tenor), Ab Baars (saxo tenor y clarinete), Roy Paci (trompeta)

Temas e improvisaciones: “Addis Hum”, “That’s Not A Virus”, “Maybe I was the Pilot”, Mats Gustafsson & Andy & Terrie, “Ken Vandermark, Steve Beresford & Wolter Wierbos, ”D’Ouest en Est ” por Anne-James Chaton & Andy, “Gondar”, “Hidegen Fujnak a Szelek”, “Lale Guma”, “Xavier Charles & Terrie, John Butcher & Tony Buck, Ab Baars & Xavier Charles & Ken Vandermark, John Butcher & Tony Buck, “State of Shock”, “Eoleyo”, “Theme from Konono Nº.2”

Filmado por thepracticetapes.com. Cámaras: Seán Zissou, Dave Knox. Edición: Seán Zissou. Grabado y mezclado por Thomas Parkes y John “Spud” Murphy. Títulos: Matt Hedigan. Ingeniero de sonido en directo: Gavin MacDowall. Diseño de portada: Emma Fischer.

The Ex 33 1/3 Festival. Grabado el 29 y 30 de noviembre, y 1 de diciembre de 2012. Cafe OTO, Londres, Inglaterra. Publicado en 2015 por The Ex Records / The Practice Tapes.




Zeitkratzer: Whitehouse / (+ Keiji Haino) Live At Jahrhunderthalle Bochum (Zeitkratzer Productions, 2014; CD)

Zeitkratzer WhitehouseLa formación Zeitkratzer, dirigida por el pianista Reinhold Friedl, con su propuesta de noise de cámara, de música industrial a la clásica, son una de las propuestas más sorprendentes de la música actual, si se me permite, de vanguardia. Rompedores en cuanto a sus planteamientos, su sello Zeitkratzer Productions les está permitiendo poner en circulación propuestas que sirven para desperezar los oídos. A finales de 2014 publicaban un par de grabaciones que vienen bien para constatar, en primer lugar, que en esto de la música lo importante no es lo que se pueda presuponer, sino lo que efectivamente se haga.

Whitehouse, cuyo título lo dice todo, cuenta con la colaboración de William Bennett, cabeza pensante de un proyecto –Whitehouse- que en 1980, en plena época post-punk puso en marcha una maquinaria sonora de noise, electrónica y música industrial que se ha mantenido a lo largo de los años. Las grabaciones de esta formación debieran ser objeto de escucha atenta para cualquier aficionado al rock, puesto que más allá de los títulos de los temas o de su iconografía, fueron esenciales en el asentamiento de la noise music como un género en sí mismo, que ha tenido unas muy interesantes ramificaciones. El popio Bennett interviene en “Daddo”, encabezando de ese modo un repertorio de cinco temas seleccionados entre la obra de Whitehouse. La música interpretada por una encarnación de Zeitkratzer de nueve miembros integrada por piano, violines, chelo, contrabajo, percusión, clarinete, trompa y trombón (más voz), que vuelve una vez más sobre este grupo, reinterpreta esa música transformándola en una tormenta sonora, en oleadas sónicas, en un puro grito, o retomando la voz (de Hilary Jeffery) transformada en su paso por el trombón.

Zeitkratzer + Keiji HainoEl cantante y músico japonés Keiji Haino ya había grabado con anterioridad con Zeitkratzer, aunque en Live At Jahrhunderthalle Bochum se centra exclusivamente en el uso de su voz. Reinhold Friedl fue el autor de los seis temas que se incluyen en el CD, en los que puso a la formación de cámara alemana al servicio de la voz de Haino. El noneto, que a los ruidos y voz de Marc Weisser añade piano, clarinete, trompa, trombón, batería, violín, chelo, contrabajo y voz, realiza un repertorio con música de carácter programático (la terrorífica “birdy” que nos lleva de paseo por un bosque en una noche lúgubre), ensoñadora (“roses”), minimalista en cierto modo (“wet edge”), industrial (“smashine”), o simplemente abierta a la libre improvisación (“cryogen”). Una música pasada, por supuesto, por el tamiz sonoro del grupo que se atrevió a reinterpretar la partitura del genial Metal Machine Music de Lou Reed.

© Pachi Tapiz, 2015

Zeitkratzer: Whitehouse

Zeitkratzer: Reinhold Friedl (piano y dirección), Lisa Marie Landgraf (violín), Burkhard Schlothauer (violín), Anton Kukoszevieze (violonchelo), Ulrich Philipp (contrabajo), Tony Buck (percusión), Frank Gratkowski (clarinete), Hild Sofie Tafjord (trompa), Hilary Jeffery (trombón y voz). Villiam Bennett (voz en “Daddo”)

“Daddo”, “White Whip”, “Foreplay”, “Incest”, “Fanatics”
Composiciones por William Bennett

Grabado en directo en Musique Action en Nancy, Francia. Publicado en 2014 por Zeitkratzer Productions. Zkr0017

Zeitkratzer + Keiji Haino: Live At Jahrhunderthalle Bochum

Zeitkratzer: Reinhold Friedl (piano y dirección), Frank Gratkowski (clarinete), Hild Sofie Tafjord (trompa), Hilary Jeffery (trombón), Maurice de Martin (batería y percusión), Marc Weisser (ruidos y voz), Burkhard Schlothauer (violín), Anton Lukoszevieze (violonchelo), Ulrich Philipp (contrabajo). Keiji Haino (voz)

“ghosts”, “smashine”, “roses”, “birdy”, “wet edge”, “cryogen”
Composiciones por Reinhold Friedl

Grabado en directo en JahrhunderthalleBochum, Ruhrtriennale. Publicado en 2014 por Zeitkratzer Productions. Zkr0018




The Necks. En Trance. Por Jesús Gonzalo

El grupo australiano cumple 25 años ocupando un lugar único para el formato a trío. Aunque reconozcan que su bagaje proviene del jazz, su propuesta, iniciada con aquél visionario Sex en 1989, aglutina otras músicas de los 60 y 70, canalizadas por una articulación aditiva en largos desarrollos de intensidad creciente. Un enfoque sofisticado y tribal que induce al trance. Artículo por Jesús Gonzalo

 

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The Necks: Chris Abrahams (piano, órgano), Lloyd Swanton (bajo, guitarra eléctrica), Tony Buck (batería, percusión)

 

En una entrevista para un medio británico, Chris Abrahams, el pianista del grupo de Sydney, respondía con ironía a la pregunta algo capciosa del entrevistador de este modo: “Sí, es posible que The Necks suene como ese grupo que está tocando en el sótano en una fiesta hippie”… Pese a parecer una ocurrencia para salir del paso, lo cierto es que esta respuesta encierra al menos dos o tres elementos definitorios del sonido del trío australiano. Por un lado porque pudiera entenderse esa música de fondo (sótano) como música ambiental (“de mobiliario”, Erik Satie), que por duración, lentitud y suavidad en los cambios podría sugerir la influencia de un Brian Eno y también pero menos, con algo más de énfasis rítmico y exotismo, a la lounge music, estilos que se mezclan en su disco más vendido que es el debut en el ya citado Sex. La cuestión hippie vendría también por ese gusto por los timbres hipnóticos y orientales (India y el sudeste asiático) y la psicodelia.

Ejemplo de una construcción basada en palpitaciones y lentos contrastes dentro de un argumento repetitivo de improvisación colectiva y oleadas de intensidad creciente

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En conexión creativa y mediática permanente con la Metrópoli, es fácil entender que la música australiana de los 70, pese a marcar lazos de singularidad “colonial”, también los tuviera con el rock estadounidense y curiosamente con la línea más dura de Detroit. No obstante, en los ambientes y climas que desprenden la música de The Necks y en algunos de sus timbres electroacústicos se hace necesario hablar de la psicodelia. Ahí se aprecia la huella hipnótica del Pink Floyd que aún tenía entre sus miembros a Syd Barrett, en Interstellar Overdrive (1967) y A Saucerful Of Secrets (1968). Y esa longitud de contrastes progresivos, basados en una improvisación colectiva no precisamente jazzística, eludiendo la tradición solista del esquema trío de standards. En esa ambivalencia entre tradición y experimentación, en un encuentro imaginario entre el último John Coltrane y el primer Miles Davis eléctrico, conectado con el rock sinfónico, se construye este trabajo de orfebrería meditativa, de largas duraciones y pequeñas figuras apiladas que varían en cadencias y pulso rítmico.

Cuando analizamos el trío de Keith Jarrett con Gary Peacock y Jack DeJohnette, incluso en un mismo trabajo en disco, podemos distinguir con claridad cuando el formato se dedica a standards y cuando se vuelca en una creación libre. No es casual que a finales de los 80, justo cuando el hortórico de Jarrett ya llevaba ya unos 8 años activo, surgieran nuevos grupos como  The Necks, Medeski Martin & Wood y el Esbjörn Svenson Trio. Formaciones con apetitos muy variados que introducen bases de groove, apetito electrónico y timbres no occidentales. Todos ellos, salvo por el trágico caso sueco, siguen en activo con carreras consolidadas y productivas en las que la inventiva se ha explotado según.los parámetros estéticos con los que se fundaron.

Una creación intuitiva y calculada a la vez, una mezcla entre la apertura del jazz y la precisión mecanicista del minimalismo

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En otros testimonios vertidos por los miembros del grupo, se contempla la disyuntiva si esta música, así configurada sobre una pieza larga, es más adecuada de disfrutar en estudio/disco o en directo. Cierto es que el discurso de The Necks plantea un reto de escucha al oyente que poco o nada tiene que ver con la inmediatez o el canon occidental, y más con músicas como el gamelán balinés y la raga india, o autores como el Terry Riley de finales de los 60. Para ello reconocen sentirse apoyados por los argumentos comparados, que si música Occidental u Oriental, por el pensador Christopher Small. Lo cierto es que esta música no requiere de grandes conocimientos ni es campo propicio para un sesudo análisis musical. Otra cosa, como sucede con la música repetitiva del ya citado Steve Reich o cualquiera basada en un proceso, requiere disposición técnica y anímica distintas. De ahí que ellos mismos entiendan que el público los prefiera antes en disco que en estudio, consiguiendo el resultado respecto a la audiencia de un Glenn Gould sin tener que refugiarse eternamente en un estudio.

“El significado de la música ha cambiado más que la música en sí misma”

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Cierto, las claves ya han sido apuntadas y no son pocas, más si cabe cuando se combinan. En cada nuevo trabajo en disco, algunos grabados en directo, la idea (pues una idea básica es la que marca todo el discurso) discurre de manera naturalizada, mezclando aromas y pasajes de otras músicas.  Se refería Abrahams en esa frase preliminar a cómo ha evolucionado su estilo en el transcurso de estos 25 años, entre 1989 y 2014.  A modo de apunte diferencial sobre un mismo proceso desarrollado en una pieza larga, cabría decir algo de sus discos tomando el año de publicación. 2013- Open se abre en modo de raga india al inicio y transcurre de forma aumentativa en volumen y motivos. 2004 Mosquito (2CD) tiene un muy interesante y singular tratamiento en la percusión. 2003-Drive by resulta psicodélico, onírico y afro. 2001-Aether se configura sobre ambient y tratamiento percusivo.

2002- Athenaeum, Homebush, Quay & Raab es un cuádruple disco, el primero de ellos con nombre griego nos acerca a un mundo claramente jarrettiano, ya evidente en un trabajo muy anterior: 1990- Pele. Como preferidos, por una expresión algo distinta, más abierta y por su riqueza melódica y su pulso rítmico teñidos de tensión eléctrica estarían  Silver Water (2009), con mayor arsenal percusivo y el arrebatador Chemist (2006).

El sonido de The Necks proviene de las Antípodas… Sí y no. Está perfectamente enmarcado en la creación jazz-rock de los años 70, entre la psicodelia británica que traía Pink Floyd a finales de los 60, el multi-instrumentismo expansivo de Keith Jarrett y la electrónica planeadora del krautrock alemán (Clauster, Tangerine Dream) como síntesis del minimalismo americano. Podría ser, siguiendo con su inicial metáfora descriptiva, una mezcla entre fútbol australiano y ajedrez, o también esa impresión que deja un grupo sonando en la habitación del final del pasillo en una fiesta surtida de alucinógenos.

Texto: © Jesús Gonzalo, 2014
Fotos extraídas de su página oficial




Improvisación y rock, folk, jazz y aledaños (Ruta 66)

ruta291El cuarteto británico Fourth Page se ha estrenado en 2011 con dos grabaciones: Along the Weak Rope (For Wind) y Blind Horizons (Leo Records). El cuarteto (voz y guitarra acústica, piano, bajo y batería) trabaja a partir de unas improvisaciones que se transforman en canciones, o canciones con una base improvisada. El krautrock, el folk, la improvisación libre y el jazz son los elementos que aparecen en las dos grabaciones, ambas registradas en directo. Los integrantes del trío australiano The Necks se mueven en solitario por los terrenos de la libre improvisación, el jazz de vanguardia y el rock. En Mindset (ReR Megacorp) se despachan con dos largos temas (ambos por encima de los 20 minutos). En ambos el trío (Chris Abrahams al piano, Lloyd Swanton al contrabajo y Tony Buck en batería, a lo que añaden algo de electrónica) crea una estructura rítmica sobre la que los músicos van depositando distintas capas de sonidos que no varían demasiado entre sí, pero que son capaces de mantener la tensión en la escucha y crean una sensación hipnótica. Resulta sobresaliente su capacidad de trabajar tanto a un gran nivel energético en “Rum Jungle”, como de bajar la intensidad en el onírico “Daylights”, logrando mantener el interés del oyente. Knife, Fork and Spoon (Leo Records) del trío italiano Swedish Mobilia se mueve a medio terreno entre la libre improvisación y el rock (la formación es de guitarra eléctrica, bajo y batería, empleando los tres músicos la electrónica en vivo). Los diez temas que componen su estreno discográfico hacen uso de riffs. También dejan que la batería se mueva con total libertad y que su misión no sea marcar el ritmo, que un loop sea el esqueleto sobre el que los 3 músicos construyen sus improvisaciones, que su música muestre unos pasajes vagos y etéreos, o que muestren su potencia cual power trio. De todo ello hay en su más que interesante puesta de largo discográfica. Bonebridge (Skipstone Records) del chelista Erik Friedlander supone su acercamiento al rock sureño, el blues y el country. Tanto Friedlander como Trevor Dunn (bajo) y Michael Sarin (batería) son bien conocidos en la escena más interesante del jazz neoyorkino de los últimos años, aglutinada en parte en torno al heterodoxo John Zorn. Sin embargo Bonebridge más que un disco de jazz o de otros géneros es un disco de grandes composiciones, todas ellas de Friedlander. En él van apareciendo las influencias citadas anteriormente. Además de las referencias en general, se incluye un homenaje explícito a los Allman Brothers, temas con un swing contagioso y también alguna preciosa balada. En el resultado final resulta imprescindible la participación del cuarto componente del grupo, el más que competente guitarrista Doug Wamble.

© Pachi Tapiz, 2012

 Publicado en el número 291 (marzo de 2012) de la revista Ruta 66.




The Necks: Mindset (ReR Megacorp, 2011)

the necks mindsetEl aspecto que más sorprende de Mindset, la nueva grabación del trío The Necks tras Silvercrater (2009), es su increíble capacidad para lograr mantener la tensión en su música. Los dos temas que lo componen, monolitos sonoros de unos 22 minutos de duración cada uno de ellos, son en apariencia muy diferentes entre sí. En “Rum Jungle” el grupo trabaja a una gran intensidad desde la primera nota, desarrollando una música compacta y pétrea, mientras que en “Daylight” el grupo se sitúa en las antípodas del tema anterior, desarrollando su propuesta en términos de una cierta suavidad. Sin embargo ambos temas tienen unas estructuras y desarrollos similares en su esencia. Los dos varían mínimamente a partir del núcleo inicial. A partir de allí Chris Abrahams, Tony Buck y Lloyd Swanton van incorporando distintos elementos sonoros que alteran levemente la intensidad y que consiguen mantener la tensión, y con ella la atención de principio a fin, a pesar de la aparente uniformidad de cada uno de los dos temas. Más allá de las etiquetas, The Necks han conseguido con Mindset uno de los discos más sorprendentes del pasado 2011.

© Pachi Tapiz, 2011

The Necks: Mindset

Chris Abrahams, Tony Buck, Lloyd Swanton

“Rum Jungle” 21:48, “Daylight” 21:36
Música por Abrahams, Buck, Swanton

Grabado en Megaphon, St Peters, Australia. Publicado por ReR Megacorp en 2011. www.rermegacorp.com