Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Tomajazz recupera… Entrevista a Chuck Loeb y Mitchel Forman, por Arturo Mora Rioja

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Arturo Mora: Chuck, en los dos últimos años has grabado a tu nombre los discos Presence y Between 2 Worlds, el Express de Metro, has producido a Spyro Gyra y has estado de gira con Metro Special Edition y con el grupo Reunion. ¿Cuándo duermes?

Chuck Loeb: [risas] Gracias a Dios estoy muy ocupado y tengo muchas cosas en marcha, y eso está muy bien. Soy un poco adicto al trabajo, creo que Mitch también; me gusta estar ocupado y tener muchas cosas que hacer. A lo mejor eso se acaba pronto y empiezo a tomarme las cosas con más tranquilidad.

Leer: Entrevista a Chuck Loeb y Mitchel Forman, por Arturo Mora Rioja (publicada originalmente en 2009)




Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Tomajazz recupera… Chuck Loeb & Mitchel Forman interview by Arturo Mora Rioja

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Arturo Mora: Chuck, in the last two years you’ve  done the Presence album and the new Between 2 Worlds CD under your own name, you have also recorded Metro’s Express, produced Spyro Gyra and toured with the Metro Special Edition and with the Reunion band. When do you sleep?

Chuck Loeb: [laughs] Thank God I’m very busy and have a lot of things going on, which is really great. I’m kind of a workaholic, as I think Mitch is also, so I like to be busy and have a lot of things to do. Maybe that’s going to end soon, and I’ll start to take it more easy, you know.

Leer más: Chuck Loeb & Mitchel Forman interview by Arturo Mora Rioja (publicado originalmente en 2009)




Wolfgang Haffner: al grano. Entrevista por Arturo Mora Rioja

El batería Wolfgang Haffner, actualmente vecino de Ibiza, es una de las figuras más importantes del jazz europeo. Una vez publicado su nuevo trabajo Heart Of The Matter en el sello alemán ACT, y en los albores de una gira europea, Arturo Mora entrevistó a Haffner en una cafetería de Madrid.

Arturo Mora con Wolfgang Haffner

Arturo Mora con Wolfgang Haffner

ARTURO MORA: ¿Por qué decidiste venirte a vivir a España?

WOLFGANG HAFFNER: Nunca he vivido fuera. Viajaba mucho y, cuando no estaba de gira, siempre pasaba las vacaciones en España, en las islas Canarias o en las Baleares. En 1995 o 1996 empecé a ir a Mallorca, porque un amigo mío vivía ahí. Entonces fui a Formentera, conocí gente y empecé a hacer algo de música. Como en Formentera no hay aeropuerto siempre tenía que volar hasta Ibiza, y un día tomando café en el aeropuerto me dije: “¿Por qué no me quedo aquí?”. Eso fue en 2009. A principios de 2010 me fui a Ibiza, busqué una casa y allí sigo.

Me encanta la mentalidad española, me es muy cercana. Soy alemán, claro, y me encanta mi país, no es por eso, pero desde la primera vez que vine a España… Hay algo, no hace falta que te lo diga [risas]. La mentalidad, el clima… Fíjate que viajar desde Ibiza en invierno es algo más difícil, porque no hay vuelos directos, tan sólo hacia la península, tengo que hacer escala en Palma, Barcelona o Madrid. Pero aun así es genial vivir allí y no tener grandes nevadas todos los inviernos y… Me siento cercano a vosotros, tíos. También me gusta tocar en España, porque hay muy buen público, amantes de la música; me siento como en mi segunda casa.

ARTURO MORA: Wilkommen aus Spanien.

WOLFGANG HAFFNER: Danke!

ARTURO MORA: ¿Qué nos puedes contar sobre tu último trabajo, Heart Of The Matter?

WOLFGANG HAFFNER: Creo que es mi álbum número 13. Siempre he escrito canciones, porque vengo de una familia ligada a la música clásica, todo el mundo hace música en mi familia. Mi padre era un músico clásico que componía para coros de iglesia, así que crecí con Johann Sebastian Bach, mi primera influencia, antes que Miles Davis y todo eso. Cuando era niño me sentaba al lado de mi padre en el órgano o en el piano y veía cómo componía, así que escribí mi primer tema, una composición infantil, con 13 o 14 años. Cuando tuve varias canciones me dije: “Vale, voy a llamar a este tío, a este otro, a un bajista, a un guitarrista, a un teclista y vamos a grabarlo”. Y eso es lo que hecho con cada disco, simplemente escribir temas y luego grabarlos.

Con Heart Of The Matter sabía exactamente, por primera vez, quién iba a grabarlo, quién iba a estar en el grupo, pero no tenía nada escrito. Así que fue justo al revés de lo habitual. Normalmente escribo los temas y luego pienso: “Vale, ¿quién podría tocar esto?”. En esta ocasión ya sabía exactamente que quería tener a Dominic Miller, el guitarrista de Sting, al trompetista que toca ahora en mi grupo [Sebastian Studnitzky]… Ya sabía cómo iba a sonar, pero no había escrito ni una nota. Así que escribí la música con la banda en mente, algo nuevo para mí.

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

El sonido del disco tiene que ver con Ibiza, en cierto modo. Mi música se ha vuelto más tranquilo [sic] con el tiempo. Tengo 47 años y antes hacía giras mundiales como un loco, tocando para un montón de gente. Ahora me estoy concentrando más y más en mis cosas. Esa es otra de las razones por las que me mudé a España: quería dejar mi zona de confort. Era músico de sesión y hacía muchas giras para otros músicos, y me dije: “Bien, voy a dejar la mayoría de esos trabajos, quiero vivir en otro sitio y empezar a construir una nueva vida”. Y eso también implica que estoy tocando un poco menos, porque me estoy concentrando más en lo mío, así que cuando alguien me llama y me dice: “¿Puedes ir de gira?”, primero miro si hay algo que quiero hacer con mi grupo, y si no entonces puedo hacerlo. Ahora mi música es lo principal, es lo primero, y antes no era así. Todo empezó cuando me mudé a Ibiza con un álbum llamado Round Silence, que escribí en Formentera. Estaba gastando mucha energía en otros, que es algo que está bien, tocar con todos esos músicos buenísimos, y lo sigo haciendo, pero ahora lo primero es Wolfie [risas].

Para mí saber cómo iba a sonar la banda fue algo muy nuevo. ¿Conoces a Mezzoforte? Eythor Gunnarsson ha sido una de mis mayores influencias de mediados de los ochenta, tiene ese sonido de sintetizador tan personal. Sebastian Studnitzky, el trompetista, es único. Quise que Dominic Miller tocara guitarra acústica, que yo nunca había usado (quiero decir, igual la usé en uno o dos temas en el pasado, pero ahora quería mucha guitarra acústica). Es un sonido muy especial. Algo que también ha sido nuevo para mí han sido las versiones: “Hello” y “Here’s To Life”. No lo hice con fines comerciales, en plan “voy a hacer «Hello» porque así venderé muchos discos”, no es así. A lo mejor vendes dos discos más, igual, pero creo que no puedes engañar a la gente. La música de verdad siempre encontrará su camino hacia el corazón de la gente, y si grabas “Hello” para hacer dinero se darán cuenta. Lo hice porque me encantaba el tema, siempre me encantó, y lo tenía metido en la cabeza. Estaba paseando por la playa en Ibiza y estaba sonando “Hello”, y me dije: “Uau, qué bonito. Va a encajar perfectamente”. Y luego está esa balada tan bonita, “Here’s To Life”, que se la escuché a Shirley Horn. Hago la música que me gusta, no pienso en plan “voy a mezclar música escandinava con flamenco”, o cosas así. Hago lo que me dice mi corazón.

ARTURO MORA: El corazón del asunto [Heart Of The Matter].

WOLFGANG HAFFNER. Sí. El título surgió porque… Grabamos 16 canciones, pero solo hay 10 en el disco. Heart Of The Matter quiere decir “llegar a la esencia”. Escuché los temas con mucha atención, todos eran buenos, pero este no era tan fuerte como este otro… Así que de 16 lo dejamos en 10. El corazón del asunto. También eliminé capas de todos los temas: “¿Qué es lo que importa en este?”. A veces eliminaba cosas de la grabación para dejar más espacio. ¿Cuál es la esencia de la canción? La melodía, el groove… Y a veces no hace falta meter mucho. En el estudio quité guitarras, teclados, pads… para dejar espacio. Es un proceso que me encanta hacer, llegar a la esencia. Es lo que estaba buscando en la vida, hay mucho “bla bla bla”, muchas gilipolleces, pero…

ARTURO MORA: “Al grano”.

WOLFGANG HAFFNER: Exacto, esa es mi mayor preocupación. Y si no puedes llegar a eso en tu vida no podrás hacerlo en tu música. En mi caso va en paralelo con mi vida, así que Heart Of The Matter y dejar Alemania por Ibiza van en la misma dirección: ir al grano. Nunca jamás pienso en lo que diga la gente. Quiero decir, me dieron el Grammy alemán por Round Silence, y eso está muy bien, pero no soy calculador con la música. Por supuesto me gusta que le guste a la gente, es maravilloso. No tengo que trabajar en una gasolinera o en un supermercado, puedo tocar música y la gente viene a escucharla y la disfruta, y eso es un privilegio por el que estoy agradecido. Así que eso es, básicamente, Heart Of The Matter.

wolf2

ARTURO MORA: Precisamente te iba a preguntar si Heart Of The Matter es una continuación de Round Silence.

WOLFGANG HAFFNER: Lo es.

ARTURO MORA: ¿Ha sido una especie de nuevo camino que se ha abierto ante ti?

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

WOLFGANG HAFFNER: Di un giro. A mediados de la década pasada hice un álbum llamado Shapes en el que empecé a usar menos material armónico, porque iba más de ritmos hipnóticos… Porque estaba escuchando mucha música de discoteca, música electrónica, y eso se nota en ese disco. Entonces hice un álbum llamado Acoustic Shapes que no era discotequero en absoluto. Con Shapes hicimos una gira mundial que fue una locura. Cuando volví a casa a finales de julio de 2007 necesitaba una pausa. Y entonces me llamó Nils Landgren, porque yo había tocado en su grupo Funk Unit, y tenía una gira en octubre, y había contratado a una telonera, pero quedó embarazada y no podía hacerlo. Así que Nils me dijo: “Como ya estás tocando conmigo, pues te haces la primera mitad del concierto”. Dije: “Sí, claro”, y después pensé: “Mierda, ¿qué voy a hacer?” [risas]. Y no sé por qué, no pensé en ello más de cinco minutos: “Shapes en acústico [Acoustic Shapes]”. Eliminé toda la parte electrónica, rehice los arreglos un poco y fue mi mayor éxito, no en cuanto a ventas, sino en cuanto a reconocimiento popular. Antes de grabarlo todo el mundo me decía: “Vas a hacer un trío acústico de piano, debes estar loquísimo, porque hay tantos…”, y yo me dije: “Bueno, da igual”. Se lo comenté a mi discográfica y a mi agencia: “Confiad en mí, va a salir muy bien”. Si haces algo desde tu corazón, siempre llegará a la gente.

ARTURO MORA: Hay un gran contraste entre tu Acoustic Shapes y la Nils Landgren’s Funk Unit.

WOLFGANG HAFFNER: Fue un gran contraste, nosotros tocábamos muy suave y la Funk Unit era muy dura.

Luego el siguiente álbum fue Round Silence, así que Shapes fue electrónico, Acoustic Shapes completamente acústico y Round Silence básicamente acústico con algún aroma de texturas electrónicas. No lo concebí así, pero viéndolo retrospectivamente salió algo así como una trilogía: música electrónica, acústica y una combinación de ambas. El disco nuevo es una continuación, pero con texturas nuevas, porque hay guitarra acústica, y aún así sigue sonando a Wolfgang Haffner, creo yo, porque lo que define a mi música es mi forma de tocar; no soy un batería para baterías, no toco muchas cosas, a veces toco bastante poco, y todo suena super fácil, aunque no lo sea (ahí radica la dificultad). No me gusta la gente que saca la calculadora para escuchar música.

ARTURO MORA: Amalgamas, secuencias de acordes extrañas…

WOLFGANG HAFFNER: No me hace falta. Y aquí es donde volvemos a mi historia, a Johann Sebastian Bach y sus melodías y armonías tan bellas, tan emocionantes, oscilantes… De ahí vengo.

Nunca escribo un tema para demostrar qué tipo de armonías puedo hacer; deben tener sentido. El nuevo disco es un poco distinto, claro, porque siempre intento ir en una dirección diferente. Una pregunta que me hacen muchos periodistas es: “Wolfgang, en tu disco salen algunos de los músicos alemanes y europeos más famosos: Till Brönner, Thomas Quasthoff…”. Para empezar, son amigos íntimos, somos colegas. Así que nadie sale en el disco sólo porque yo quiero que figure su nombre, me da igual, no me hace falta. Ese es otro privilegio: no necesito incluir nombres para vender más discos, porque no creo en eso. El disco nuevo sigue sonando a Wolfie porque tiene mis melodías fáciles, algunas son como de canción infantil… Uno de mis criterios es poder salir de un concierto silbando las canciones, o escuchar a gente que sale de mi concierto silbando una canción… Para mí recordar las melodías es un buen criterio.

wolf3ARTURO MORA: En ese sentido, en el disco hay un tema espectacular, “Leo” [Wolfgang se ríe], con su tinte de Pat Metheny.

WOLFGANG HAFFNER: Sí, es un homenaje a Pat Metheny, que posiblemente es mi mayor influencia. Tenía que hacerlo [risas]. Tuve la oportunidad de tocar con él hace 10 años. He tenido algunas experiencias notables con mis ídolos, pero con Pat fue todavía a un nivel más alto. Seguimos en contacto hasta hoy, es un gran tipo. Es como un colega; quiero decir, es Pat Metheny, sé dónde está él [Wolfgang sitúa su mano sobre su cabeza] y dónde estoy yo [Wolfgang baja su mano], pero cuando nos vemos es cómo: “¡Ey, eso estuvo de miedo!”, y él habla muy bien de mí. Chuck Loeb me comentó que Pat le dijo: “Wolfgang es un batería estupendo”.

Pero no escribí “Leo” por eso. Siempre me ha gustado ese tipo de [canta una melodía lírica] que cambia de tono, que se mueve por la armonía sin parar, y sigue y sigue… Ese es Pat Metheny, claro, y quise hacer un tema así, y me llevó dos meses escribir esta canción, día tras día. Probablemente hice 20 versiones distintas del final. Siempre era algo así como: “Vale, ya está. ¡Ah, no!”. Los temas de Pat no son nunca en plan: “Lo podrías haber hecho así”. SON así. Para mí son perfectos.

“Leo” también es un homenaje a Lyle Mays. Siempre decimos “Pat Metheny”, porque hablamos del Pat Metheny Group, pero el que está detrás es Lyle Mays.

ARTURO MORA: ¿Qué nos puedes decir sobre tu nuevo grupo?

WOLFGANG HAFFNER: Hemos estado tocando durante toda esta semana y, después de seis conciertos, anoche en Budapest ya sonaba distinto, así que en uno o dos años sonará muy distinto. No sé cómo pasa, pero pasa. La música tiene que desarrollarse, y tengo músicos fuertes en este grupo, como el guitarrista Kosho, que de momento no es muy conocido en España. Es maravilloso, de verdad, es todo un personaje, como si mezclaras a David Gilmore [Pink Floyd] con Pat Metheny con Chuck Loeb y con George Benson, pero siendo él mismo. De verdad. Toma a tus cinco guitarristas favoritos, júntalos en uno y ahí le tienes.

Cada nota que toca cualquiera de los músicos de este grupo encaja con mi filosofía sobre el sonido. Todo tiene que ver con una atmósfera que está presente en mi nuevo disco más que en los anteriores. Cada álbum refleja un momento de la vida, no podría haber escrito Heart Of The Matter hace dos años.

ARTURO MORA: ¿Cuánto tiempo pasó desde el momento en que decidiste hacer el disco hasta que se publicó finalmente?

wolfgang_haffner_8773_cabanijazz

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

WOLFGANG HAFFNER: Como tengo un contrato discográfico, sabía cuándo tenía que salir el disco. Round Silence se publicó en septiembre de 2009, y me dijeron: “¿Podrías tener un disco nuevo para principios de 2012?”, pero entonces yo estaba de gira. Así que a la compañía se le ocurrió hacer un disco Signature Edition, y la idea me gustó mucho, tomar temas de mis discos antiguos, y creo que salió una mezcla muy buena que muestra muchas cosas a la gente que conoce Shapes o Round Silence pero que no había escuchado el resto de mi material. El disco salió en 2012, o en otoño de 2011. Me vino muy bien porque no tenía ni idea de qué hacer. Con Round Silence estuvimos de gira durante dos años y medio sin parar, y necesitaba respirar, caminar por playas… Me tomé un mes de vacaciones. Terminé lo que tenía que terminar, no di más conciertos, me quedé en Ibiza sin más.

Entonces la discográfica me dijo: “¿Por qué no hacer música española combinada con la tuya?”. Les dije: “Vale”, y media hora después pensé: “¡Vaya gilipollez!” [risas]. Me encanta la música española pero, tan sólo porque vivo en España… ¿Cuál es el objetivo? No sería honesto. Hay muchos discos conceptuales. Algunos son buenos, pero no tengo que hacer esas cosas para sobresalir, porque ya sobresalgo, como sobresale cualquiera que tenga una voz musical fuerte. Soy yo, haga lo que haga… Música coreana combinada con música alemana o española… Nunca me gustaron esos discos. Hay mucho negocio de por medio, no voy a hablar mal de nadie en concreto, pero tocar la música de Burt Bacharach por enésima vez… ¿Por qué? Quiero decir, hay tanta planificación, pones a esta cantante rubia con poca ropa, música de los Beatles, o de Burt Bacharach. Te puede gustar mi música o no, pero yo lo hago todo, sé lo que cuesta, y tú también lo sabes. No es que a la gente le tenga que gustar, pero estoy muy orgulloso de ganarme bien la vida con cosas creadas por mí mismo. Vale, hice una versión de “Hello”, pero no porque no tuviera temas suficientes.

Así que finalmente descansé en condiciones y empecé a pensar en el siguiente disco. En menos de un día ya tenía la formación, estaba muy clara. Y entonces me puse a escribir durante… [piensa por un momento] cinco meses. Escribir no es sentarse todo el rato en el ordenador, también implica dar paseos largos, sentarse en una cafetería, darse una vuelta e impregnarse del ambiente, ¿sabes? Ya llevaba la música conmigo, tan solo tenía que sacarla. La verdad es que dos temas del disco los escribí en cinco minutos. Me senté al piano y los toqué. Uno se llama “Dom”, dedicado a Dominic Miller, y el otro es “Island Life”. Son canciones muy fáciles. Las escribí el día antes de la grabación.

 wolf4

ARTURO MORA: ¡Eso es jazz!

WOLFGANG HAFFNER: Sí, eso es. Aunque ya no invierto más tiempo de mi vida clasificando mi música como jazz o no jazz. Tiene mucho jazz, porque hay varias partes improvisadas, pero… ¿Jimi Hendrix hacía rock o jazz? No lo sé. No etiqueto mi música. Hay gente que dice que es chill-out.

ARTURO MORA: …Como es relajante y a veces tiene fondos discotequeros.

WOLFGANG HAFFNER: Sí, pero entonces viene todo el tema de Haffner, Ibiza, Ibiza es chill-out. Da igual. Pero, por supuesto, hay que colocar el disco en alguna parte de la tienda, y los míos los encuentras en jazz, no en rock, aunque tengan muchas influencias. Hay influencias del rock, puedes escuchar claramente a Pink Floyd en mi música, en el ambiente; y a Pat Metheny, no sólo en “Leo”.

Esas atmósferas son más evidentes ahora que cuando vivía en Alemania, en la ciudad. Ahora en cuanto toco una nota aparece el mar.

ARTURO MORA: El entorno es parte de la música.

WOLFGANG HAFFNER: Indudablemente. No creo que pudiera haber escrito Heart Of The Matter en Tokio o en Los Ángeles. Habría sonado distinto. Pero en la isla, en Ibiza, puedo tocar al aire libre, incluso puedo grabar al aire libre y no hay nadie. Eso refleja quién soy como persona, y mi vida se refleja en la música.

En cambio si estás muy liado, en sitios ruidosos, y sin descansar… ¿Cómo puedes escribir buena música? No tiene que ver con Ibiza, o con ninguna isla. Tiene que empezar por ti mismo. En mi vida he estado tan relajado como ahora, por muchas razones. Y una de ellas es que no tengo que demostrar nada a nadie salvo a mí mismo. Sigo tocando en los festivales más grandes del mundo con algunos de los mejores músicos, estoy súper agradecido. Mi corazón me dice qué debo hacer. No necesito estar diez veces al año en Nueva York. Lo hice durante muchos años, ir a América, pero esa fase ya acabó. Me sigue encantando ir a Estados Unidos de vez en cuando, pero ya no es la idea de “tengo que ir a América”. He tocado en discos buenos, como los de smooth jazz con Bob James, Chuck Loeb o Michael Franks. Ya lo he hecho, así que ¿dónde estoy ahora? ¿Qué quiero hacer? No “qué quieren otros de mí”. Ahora no estoy tan loco como antes, cuando daba cuatro conciertos en nueve días en cuatro continentes distintos. El calendario más atareado fue el del año 2000. Estuve de gira durante ocho meses e hice cinco giras, una tras otra. Normalmente te llama una agencia y te pregunta: “¿Puedes tocar entre el 1 y el 20 de septiembre?”, y luego te llama otra y a lo mejor te pregunta “¿puedes tocar del 18 de septiembre al 20 de octubre?”, y entonces tienes que cancelar una de las dos, porque no concuerdan. Pero en el 2000 empecé en febrero, luego me fui a casa durante un solo día, luego tuve dos semanas libres entre América y Sudáfrica, luego me llamaron de un gran grupo que se iba a Japón –ir a Japón siempre había sido mi sueño, y era la primera vez–, así que dije: “Vale”. Tuve un transbordo loco desde Río de Janeiro a mi casa, llegué a las ocho de la mañana a Nuremberg y a las siete de la tarde volé a Frankfurt y tomé un avión a Tokio. Así de loco estaba.

Así que todo lo que hagas, ya sea en tu vida privada o en la música, se refleja en tu estilo de vida y en la música.

 wolf5

ARTURO MORA: ¿Qué papel han jugado tu compañía, ACT, y su dueño Siggi Loch en el desarrollo de tu producto musical?

WOLFGANG HAFFNER: Me dejan hacer lo que quiero, excepto cuando lo de la música española, pero no pasa nada. Siggi nunca me dijo “tienes que hacer esto”, nunca. Quise irme a ACT porque me encantaba. Me gusta su filosofía, su gente, son muy entregados y organizados. A Siggi le encanta la música, por eso nos deja hacer lo que queremos, y hay algo que me encanta de verdad, no sólo de Siggi, sino de cualquiera. Si pudiera pedir un deseo sería que todo el mundo me dijera lo que piensa de verdad, no sólo sobre la música sino en general. Si alguien piensa que soy estúpido, que me lo diga. Que no me diga “oh, sí, eres un tipo muy majo” y luego, por la espalda, “este tío es gilipollas”, o algo así. Y la industria de la música es así. No voy mucho a clubes ni jam sessions, antes lo hacía, pero ahora ya no. “Sí, qué bien suena esto, conoces ese disco que hizo Miles con Philly Joe…”, y entonces es cuando digo “que te den por culo, déjame en paz” [risas]. Prefiero ponerme un disco de James Taylor y un buen vaso de té verde y quedarme en paz. Odio esa mierda. “Es que toca con estas baquetas y con estas puntas…”. La música es vida, ese es mi lema. Volviendo a Siggi Loch, tiene una visión muy clara de lo que quiere, quiere música que le emocione, da igual si es funk o lo que sea, pero siempre me lo dice. Por ejemplo, sobre el trío de piano me comentó: “Debes estar loco, sacar un trío de piano”. Grabé dos conciertos y le dije: “Esto va a estar en mi próximo disco”, y me respondió: “Te recomiendo encarecidamente que no lo hagas”. Tiene las ideas claras y te lo cuenta, lucha por su honor, defiende sus ideales, pero sin prohibiciones; es muy listo, sabe que tiene que apoyar al músico, por eso ha tenido grupos como e.s.t. [Esbjörn Svensson Trio] en el sello. Eso es lo mejor, que ACT apoya a los músicos.

ARTURO MORA: Precisamente te iba a preguntar sobre la influencia de e.s.t. en tu música, especialmente en tu forma de componer.

WOLFGANG HAFFNER: Escuché mucho a e.s.t., claro, quiero decir, hay algo de influencia, porque me encanta Magnus [Öström], me encanta Esbjörn, toqué con él en un disco, el de Viktoria Tolstoy [Shining On You. The Music Of Esbjörn Svensson]. Tengo una buena historia sobre ese disco. En el álbum no dice que aparezca Esbjörn, dice que el pianista es Bror Falk, pero es Esbjörn Svensson. Bror Falk es el nombre de su madre, o algo así. Pero es él, claramente, si escuchas verás que es Esbjörn Svensson, desde la primera nota. Créeme, yo estuve allí [risas]. No podían usar su nombre. En la principal revista de jazz alemana un tío escribió que estaba muy bien, pero qué pena que Esbjörn no tocara, porque entonces sí que hubiera sido realmente bueno [risas].

Esbjörn fue una gran influencia, pero nunca me metí en su uso de la electrónica, porque no creo en copiar, creo en la inspiración. El sonido de mi trío es distinto del suyo, aunque haya estructuras similares. Cuanto más toco con mi trío más me alejo. Hubert Nuss, el pianista, toca de una forma completamente distinta a la de Esbjörn.

Siggi Loch creía que el trío no iba a funcionar, pero ha sido el mayor éxito que hemos tenido hasta ahora.

wolf6ARTURO MORA: ¿Qué opinas sobre la existencia de un jazz europeo?

WOLFGANG HAFFNER: Para mí la música más interesante de los últimos diez años ha venido de Europa, no de América. Hay muchos escandinavos, vosotros los españoles estáis haciendo cosas muy buenas, también en Francia. Escucho mucha música estadounidense, pero… Me fastidió esa discusión estúpida sobre la portada de la revista Downbeat con e.s.t. en la portada y Branford Marsalis y otros diciendo: “Nos están robando nuestra música”.

ARTURO MORA: Es una discusión absurda.

WOLFGANG HAFFNER: Totalmente. Él toca música clásica, y su hermano [Wynton] toca música clásica. ¿Quién inventó la música clásica, por cierto? [risas]. No sigo ese tipo de cosas. Es una discusión sin sentido y muestra falta de respeto por parte de este tío. Para mí un músico serio no viene con cosas como esta, porque la música no debe tener fronteras. Creo que mi vida es muy buena porque no me preocupo de esas cosas. Prefiero tomarme una cerveza [sic] con unos amigos que perder mi energía sentándome a analizar qué hizo Miles Davis hace cincuenta años.

ARTURO MORA: ¿Hay planes para grabar nuevamente con Metro?

WOLFGANG HAFFNER: Con Metro estamos haciendo una producción con big band que saldrá a finales de año. Es con la WDR Big Band de Colonia. Lo haremos en septiembre con Joachim Becker [productor]. Es muy interesante, ya hemos elegido los temas, no habrá temas nuevos, hemos escogido nuestros favoritos de los seis o siete discos que tenemos. Los va a arreglar Michael Abene, y tocará con nosotros el bajista de Heart Of The Matter, Nicolas Fiszman.

ARTURO MORA: ¿Vais a repetir bajista alguna vez?

WOLFGANG HAFFNER: [risas] No, eso nunca ha pasado. Espera, creo que Victor Bailey tocó en dos álbumes consecutivos.

ARTURO MORA: Tree People y Metrocafé.

WOLFGANG HAFFNER: Sí, pero tocar con un bajista nuevo se ha convertido en una especie de costumbre.

ARTURO MORA: Para terminar, ¿qué otros planes tienes para el futuro?

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

WOLFGANG HAFFNER: Giras, giras, giras, festivales veraniegos en Europa, luego Asia a mediados de octubre, Japón, Hong-Kong, luego de vuelta a Europa, España. Sé que la situación aquí está difícil, pero lo vamos a hacer de todas formas. Quiero presentar mi música y en España siempre he tenido buenos seguidores, me hace ilusión. Lo de Metro, tocar con Till Brönner, el trompetista, Asia otra vez. Grabaciones por aquí y por allá…

Hace poco hice algo para Chuck Loeb. Acababa de llegar a casa desde el aeropuerto, como a las dos de la mañana, vi a Chuck en Skype y le llamé. Me dijo: “Precisamente iba a llamarte”. Vi que donde estaba él había luz solar y le dije: “Me suena ese sofá, estás en el hotel Okura en Tokio”, porque siempre nos alojamos ahí cuando tocamos en el Blue Note. Y allí estaba. Quería grabar un tema, pero no podía juntar a todo el grupo –era la formación que tocó el año pasado con Andy Snitzer y Pat Bianchi–, así que teníamos que grabar sesiones por separado. Seguimos charlando durante diez minutos más y, para acortar la historia, diez minutos después colgué, toqué la canción y quince o veinte minutos después envié el fichero a Tokio. Chuck y yo siempre hacemos un dúo en directo…

ARTURO MORA: Sí, tu tocas sobre una banqueta.

WOLFGANG HAFFNER: Sí, exactamente. Seguíamos conectados por Skype, Tokio-Ibiza. Chuck marcó un tempo, yo me puse a tocar con escobillas, “un poco más rápido”… Y le dije: “Lo voy a hacer ya”. Para entonces ya eran las tres de la mañana. Lo toqué imaginándome el tema, en dieciséis compases, como “Stompin’ At The Savoy”, forma AABA…

ARTURO MORA: …Re bemol.

WOLFGANG HAFFNER: [risas] Total, que hice un break para el solo, pasé a baquetas, me puse a rellenar en algunos sitios, imaginando las frases que haría Chuck, porque le conozco muy bien. Repetí tres veces los últimos cuatro compases, como hacemos siempre con los standards. Envié los ficheros, ¡y listo! Va a estar en su próximo disco.

Texto y traducción: © 2013 Arturo Mora Rioja
Fotografías: © 2013 Sergio Cabanillas y  Arturo Mora Rioja
Agradecimientos: Juan Miguel Ramírez de Cartagena (Indigo Records)




Wolfgang Haffner: Straight to the point. Interview by Arturo Mora Rioja

One of the most important figures of European jazz, drummer Wolfgang Haffner is now a resident of Ibiza, a Spanish island in the Mediterranean Sea. Right after publishing his new work, Heart Of The Matter, on the German ACT label, and on the first stages of an European tour, Haffner spoke in length to Tomajazz contributor Arturo Mora in a Madrid cafeteria.

Arturo Mora with Wolfgang Haffner

Arturo Mora with Wolfgang Haffner

ARTURO MORA: Why have you decided to live in Spain?

WOLFGANG HAFFNER: I was never living somewhere else. I was travelling a lot and, when I was not touring, I was always going to Spain for holidays, either Canarias or Balearic [islands]. In 1995 or 96 I started to go to Majorca as a friend of mine lived in there. Then I went to Formentera and I met some people there and decided to make some music, and I always had to fly to Ibiza, because there’s no airport in Formentera, and someday I was having a coffee in the airport of Ibiza and I thought: “Why not staying there?” That was in 2009. In early 2010 I went there in winter, looked for a house, and since then I’m there.

I love the Spanish mentality, it’s very close to me. I’m German, of course, and I love my country, that’s not the thing, but since the very first day I came here to Spain… There’s something, I don’t have to tell you [laughs]. The mentality, the climate… Besides in winter it’s a little more difficult to travel from Ibiza because they don’t have direct flights, just to mainland Spain, but I’d rather connect flights to Palma, or Barcelona, or Madrid. But it’s great living there and not having big snow every winter and… I feel close to you guys. I also love to come to Spain for playing because there’s great music listeners, music lovers, and it feels like my second home.

ARTURO MORA: Wilkommen aus Spanien.

WOLFGANG HAFFNER: Danke!

ARTURO MORA: What can you tell us about your latest work, Heart Of The Matter?

WOLFGANG HAFFNER: I think it is my number 13 album. I always wrote songs because I come from a classical music family, everybody’s playing music in my family. My father was a classical musician who composed for choir in church, so I grew up with Johann Sebastian Bach, that’s my main influence before Miles Davis and everything. When I was a little kid I was sitting next to my father on the organ or on the piano and I saw how he composed, so I wrote my first composition, a children composition, when I was 13 or 14, and I started writing. Then I had some songs and I said: “Ok, let’s ask this guy, let’s ask this guy, a bass player, a guitar player, a keyboard player and record it.” And I’ve done this in every album, just writing songs and then record them.

With Heart Of The Matter I knew exactly, for the first time, who was gonna play, who would be in the band, but I hadn’t written anything. So it was the other way around. Normally I write compositions and then I think: “Ok, who can play this?” Now I knew exactly I wanted to have Dominic Miller, the Sting guitarrist, I knew the trumpet player who plays with me in my band now [Sebastian Studnitzky]… I had the sound already but I hadn’t written any note. So I was writing the music with the band in my head, which was new for me.

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

It has a sound which is connected to Ibiza in a way. My music has become more tranquilo over the years. I’m 47 years old and before I was touring around the world like crazy, playing sideman for a lot of people. Now I’m concentrating more and more on my own things. That’s another part of why I moved to Spain: I wanted to leave my comfort zone. I was a session player for other people and I was touring a lot for other people, and now I said: “Well, I’m gonna get out of most of it, I wanna live somewhere else and start building a new life.” And this means also I’m playing a little less because I’m concentrating more on my thing, so when somebody calls me and says: “Can you go on a big tour?” I first check whether there’s anything I want to do with my band and, if not, I might do it. My own music is on the focus now, it’s number one, and it wasn’t number one in the past. It all started when I moved to Ibiza with an album called Round Silence, which was also written in Formentera. So this was my main concern. I was spending a lot of energy for other people, which is great, playing with so much great musicians on the planet, and I still do that, but first of all it’s Wolfie [laughs].

It was very new for me to have a sound immediately. Do you know Mezzoforte? Eythor Gunnarsson has been one of my main influences from the mid-eighties. He has these trade mark synthesizer sounds. Sebastian Studnitzky, the trumpet player, is very unique, and for Dominic Miller I wanted acoustic guitar, which I had never used (I mean, maybe one or two songs in the past, but now I wanted a lot of acoustic guitar). It’s a very special sound. Something also new for me was to do cover songs: “Hello” and “Here’s To Life”. There’s no commercial way of thinking like “I’m going to do «Hello» because I’m selling a lot of albums,” because you don’t. Maybe you sell two albums more, maybe. I believe you cannot fool people. And true music will always find a way to the heart of people, and if you do “Hello” just to make money people will recognize. I just did it because I loved the song, I always loved it, and I had a sound in my head. I was walking in the beach in Ibiza and they played “Hello”, and I said: “Wow, it’s so beautiful. This will fit perfectly.” And then there’s this beautiful ballad, “Here’s To Life,” which I heard by Shirley Horn. I’m doing music that I love, I’m not thinking like “I have to do Scandinavian mixed with Flamenco” or whatever, I just do what my heart tells me.

ARTURO MORA: The heart of the matter.

WOLFGANG HAFFNER. Yeah. The title is because… We recorded 16 songs, but there are 10 on the album. Heart Of The Matter means like going to the essence. I was listening very carefully, all the songs were good, but this is not as strong as this one… So from 16 I went down to 10. Heart Of The Matter. I also stripped every song down: “What is the important part of it?” Sometimes I took things off the recording to leave more space. What is the essence of the song? The melody, the groove… And sometimes it doesn’t need much. In the studio I took guitars away, keyboards, pads… just to leave space. That’s a process I love to do, get to the essence. That’s what I was looking for in life, there’s too much “blah, blah, blah”, bullshit, but…

ARTURO MORA: “Get to the point”.

WOLFGANG HAFFNER: Exactly, that’s my main concern. And if you can’t do it in life you can’t do it in music. In my case it really goes along with my life, so Heart Of The Matter and leaving Germany for Ibiza is one direction: getting to the point. I never, ever think of what will people think. I mean, for Round Silence I got the German Grammy, which was a big thing, but I’m not calculating music. Of course I like that people like it, it’s beautiful. I don’t have to work in a gas station or a supermarket, I can play music and people come and enjoy it, which is a privilege I’m thankful for. So that’s, basically, Heart Of The Matter.

 wolf2

ARTURO MORA: Precisely I was going to ask you if Heart Of The Matter is a continuation from Round Silence.

WOLFGANG HAFFNER: It is.

ARTURO MORA: Was it like a kind of new path that opened?

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

WOLFGANG HAFFNER: I made a turn. In the mid-2000’s I made an album called Shapes, in which I started using less harmonic stuff, as it was more hypnotic beats… ‘Cause I was listening to a lot of club music, electronic music, and this reflects on that album. Then I did an album called Acoustic Shapes wich wasn’t “club” at all. We got touring with the Shapes album all around the world, like crazy, and I came home end of July 2007, and I needed a break. And then Nils Landgren called me, because I had played in his Funk Unit band, and there was a big tour in October, and he had booked an opening act, and the lady couldn’t do it because she got pregnant. So Nils said: “You are playing with me anyway, so you will do the first half of the concert.” I said: “Yeah, of course,” and then I said: “Shit, what am I gonna do?” [laughs] And I don’t know why I didn’t think for more than 5 minutes: “acoustic Shapes.” I left all the electronics away, I rearranged the songs a little bit and it was my most successful album, not in terms of sales, but of greetings from the audience. Everybody was telling me before: “You are doing an acoustic piano trio, you must be super crazy, because there are so many piano trios.” I said: “Well, it doesn’t matter.” I told my record company and my booking agency: “Trust me, it will do great.” If you do something from your heart you will always have people.

ARTURO MORA: There is a very big contrast from your Acoustic Shapes to Nils Landgren’s Funk Unit.

WOLFGANG HAFFNER: It was a big contrast, we played very soft actually and then the Funk Unit was really hard. But then the next album was Round Silence. So Shapes was electronic, Acoustic Shapes was completely acoustic and Round Silence is basically acoustic with some flavour of electronic textures. I didn’t think about it as like a trilogy, but now in retrospective it was basically like a trilogy. Electronic, acoustic and a combination of both. And so the new one is a continuation, but with new textures, because I have acoustic guitar, and it still sounds like Wolfgang Haffner, I think, because my music is defined through my way of playing; I’m not a drummer’s drummer, I’m not playing a lot, sometimes I’m playing very little, and everything sounds supereasy, but it’s not, that’s the hard part of it. I don’t like people having a calculator while they’re listening to music.

ARTURO MORA: Amalgams, weird chord sequences…

WOLFGANG HAFFNER: I don’t need it. And this goes back to my history, to Johann Sebastian Bach, his beautiful melodies and beautiful harmonies, moving, swinging… That’s where I come from.

I never write a song just to show the harmonies I can do; they have to make sense.          The new album is a little different, of course, because I always try to go in a different direction. A question a lot of journalists ask me is: “Wolfgang, you have some of the most famous German or European jazz guys on the album: Till Brönner, Thomas Quasthoff…” To begin with, they are all close friends of mine, we are buddies. So nobody is there just because I want his name, I don’t care, I don’t need it. This is another privilege: I don’t need any name to sell more albums, because I don’t believe in that. The new album still sounds life Wolfie because it has my easy melodies, some of them are like children’s… For me a criteria is that if I get out of a concert and I can whistle the songs, or if I hear people out of my concert whistling a song… To me it’s a good criteria when you can remember melodies.

wolf3

ARTURO MORA: In that regard, there is an outstanding song from the album, “Leo” [Wolfgang laughs], with its Pat Metheny tinge.

WOLFGANG HAFFNER: Yeah, this is a tribute to Pat Metheny, who is probably my main influence. I needed to do that [laughs]. I had the chance to play with him, 10 years ago. I have had some remarkable experiences with my heros, but with Pat it was still one level up. We’re still in contact until today, he’s a great guy. He is like a buddy; I mean, he’s Pat Metheny, I know where he is [Wolfgang sets his hand above his head] and where I am [Wolfgang lowers his hand], but when we see each other it’s like: “Hey, that was great!,” and he’s telling great things about me. Chuck Loeb just told me that Pat told him: “Wolfgang is such a great drummer.”

But this is not why I did “Leo.” I always loved this kind of [he sings a lyric melody] which transposes, which goes through the harmony like crazy, neverending, going on and on… That’s Pat Metheny, of course, and I wanted to do a song like this, and it took me two months to write this song, every day. I had probably 20 different versions of where to go in the end. It was always like: “Ok, this is great; ah, no!” For Pat it is never like: “You could have done it like this.” It IS like this. For me it’s perfect.

“Leo” is also a tribute to Lyle Mays. We always say “Pat Metheny,” ‘cause it’s the Pat Metheny Group, but the guy in the back is Lyle Mays

ARTURO MORA: What about your current live band?

WOLFGANG HAFFNER: By now we’ve just played for one week and, after six shows, last night at Budapest was something different, already. So in one or two years it will sound really different. I don’t know how, but it happens. Music has to develop, and I have strong musicians in the band, like guitar player Kosho, who is not known in Spain so far. He’s beautiful, really, he’s such a character, he’s like David Gilmore [Pink Floyd] meets Pat Metheny meets Chuck Loeb meets George Benson, but in the end he’s himself. Really. Take your five guitar heroes, put them in one and that’s him.

Every note somebody plays in this band fits my philosophy of sound. It’s all about a vibe, which is present in my new album more than in the previous ones. Every album reflects a moment in life, I couldn’t have written Heart Of The Matter two years ago.

ARTURO MORA: How long did it take from the moment you decided to do the record until the time it was finally produced?

wolfgang_haffner_8773_cabanijazzWOLFGANG HAFFNER: As I have a record contract I knew when the record had to come out. Round Silence came out in September 2009, and they said: “Could a new album come out in early 2012?,” but then I was touring. So the record company had the idea of doing a Signature Edition album, and I liked the idea very much, to pick up songs from old stuff I had done, and I think it’s a very good mixture which shows a lot of things to people who know Shapes, who know Round Silence but didn’t know other stuff. The album came out in 2012, or in the Fall of 2011. It was good for me because I didn’t have any clue about what to do. For Round Silence we were touring for two and a half years like crazy, and I needed to breath, to walk on beaches… I took a month off. I finished what I had to finish, I didn’t do any more concerts, I was just in Ibiza.

Then the record company told me: “How about doing some Spanish music combined with Wolfgang Haffner?” I said: “Ok,” and after half an hour I said: “Bullshit” [laughs]. I love Spanish music but, just because I live in Spain… What’s the purpose? That would be not honest. There are many concept albums. Some of them are good, but I don’t have to do something just to stick out, because I’m sticking out anyway, like basically everybody who has a strong voice in music sticks out. It’s me, no matter what I do… Korean music combined with German or Spanish… I was never a fan of these albums. There’s a lot of business involved, I’m not putting any names down now, but someone playing the music of Burt Bacharach for the ten thousandth time… Why? I mean, there’s so much calculation, that you put this blonde singer in a very little cloth… It’s the music of the Beatles, it’s the music of Burt Bacharach. You may like my music or not, but I do everything myself, I know what it takes, and you know it. Not that somebody has to like it, but I’m very proud that I make a good living with stuff that is created by myself. Ok, I did a cover version of “Hello, ” but not because I don’t have enough songs.

So I finally took a nice rest and started thinking about the album. In less than one day I had the line up. It was pretty clear then. And then I was writing for… [he takes a moment to think] five months. Writing is not only sitting there with the computer all the time, but it also means taking long walks, sitting in a coffee place, going around and vibing with it, you know? I had the music inside me, I just had to take it off. Actually two songs of the album I wrote them like in five minutes. I sat down at the piano and I played the song. One is called “Dom”, which is for Dominic Miller, and the other one is “Island Life.” They are very easy songs. I wrote both of them the day before the recording.

wolf4

ARTURO MORA: That’s jazz!

WOLFGANG HAFFNER: That’s it, yeah. But I’m not spending any more time in my life categorising whether my music is jazz or not. There’s a lot of jazz in it because many parts are improvised, but… Jimi Hendrix, was it rock, was it jazz? I don’t know. I’m not categorising my music. Some people categorise my music like chill-out.

ARTURO MORA: …As it is relaxing and it sometimes has a disco background.

WOLFGANG HAFFNER: Yeah, but then comes the whole thing like: Haffner, Ibiza. Ibiza is chill-out. It doesn’t matter. But of course you have to find the record somewhere in the record store and you find my records in jazz and not in rock, but it has many influences. It has rock influences, you can clearly hear Pink Floyd in my music, in the ambient; and Pat Metheny also, not only on “Leo”.

This ambient is coming out more than it did when I lived in Germany, in the city. Now you play one note and the sea is there.

ARTURO MORA: The environment is part of the music.

WOLFGANG HAFFNER: Definitely. I think I couldn’t have written Heart Of The Matter in Tokyo or in L.A. It would sound different. But in the island, in Ibiza, I can play outside, I can even record outside and there’s nobody. This reflecs me as a person, and my life reflects on the music.

So if you’re busy, in noisy places, and not resting… How can you write beautiful music? It doesn’t have to do with Ibiza, or with and island. It has to start in you. I was never as relaxed in my life as I’m now, for many reasons. And one of them is I don’t have to prove anything to anyone but myself. I’m still playing the biggest festivals in the world with some of the greatest musicians, I’m super thankful. My heart tells me it is the right thing to do. I don’t need to be in New York ten times a year. I’ve done this for many many years, going to America, but this phase is over. I still love to go to America sometimes, but it’s not like “I have to go to America.” I’ve played in successful records, like the smooth jazz records, with Bob James and Chuck Loeb, Michael Franks. I’ve already done this, so where is me now? What I wanna do? Not “what other people want from me.” Now I’m not as a crazy person as I was, when I did four concerts in nine days in four continents. The most busy schedule was in 2000. I was out for eight months and I had five tours, one after the other. Normally some agency asks you: “Can you do September 1 to 20?,” then another one asks you maybe “Can you do 18 of September to October 20?,” so you have to cancel either one because it doesn’t fit. But in 2000 I started like in February, then I went home for one day, then I had like two weeks free between America and South Africa, then I got a call from a great band that went to Japan, and it was always my dream to be in Japan, it was the very first time, so I said: “Ok.” I had a crazy transfer from Rio de Janeiro home, I arrived in the morning at eight o’clock in Nürenberg and in the evening at seven I flew to Frankfurt and took a plane to Tokyo. That explains how crazy I was.

So everything you do, whether in your private life or in music, reflects in your lifestyle and in your music.

 wolf5

ARTURO MORA: What part have your record company, ACT, and its owner Siggi Loch played in the development of your musical product?

WOLFGANG HAFFNER: They let me do what I want, except for the idea of the Spanish music, but that’s fine, Siggi never told me “you have to do this,” never. I wanted to go to ACT because I loved ACT. I love the philosophy, I love the guys, they are super dedicated and organised. Siggi loves the music, that’s why he lets us do what we do, and there’s something I really really love not only from Siggi Loch but from everyone. If I could have a wish it would be that everybody really told me what they think, not only about the music, but in general. If somebody thinks I’m stupid, tell me. Don’t tell me “oh, yeah, you’re such a good guy” and then in the back: “This guy sucks,” or whatever. And the music industry is like that. I’m not hanging around in many clubs and jam sessions, I’ve already done that, but not now. “Yeah, this sounds so great, you know that Miles record with Philly Joe…,” and then I say “fuck you, leave me alone.” [laughs] I’d rather put on a James Taylor record and a nice glass of green tea and have my peace. I hate that bullshit: “He plays with these sticks and those heads…” Music is life, that’s my motto. And so, coming back to Siggi Loch, he has a very clear vision of what he wants, he wants to have music which moves him, and it doesn’t matter if it’s funk or whatever, but he always tells me. He told me, for example, about the piano trio: “You must be crazy, putting out a piano trio.” I recorded two shows and told him: “This is gonna be in my next album,” and he told me: “I highly recommend not to do it.” He has a key point and he tells you, he’s fighting for his honor, standing for his ideals, but he never ever deprives you, he’s very clever, he knows he has to support the musician, that’s why bands like e.s.t. [Esbjörn Svensson Trio] made it in the label. That’s the greatest thing, ACT supports musicians.

ARTURO MORA: I was precisely going to ask you about the influence of e.s.t. in your music, especially in your way of composing.

WOLFGANG HAFFNER: I was listening to a lot of e.s.t., of course, I mean, there are some influences, because I love Magnus [Öström], I love Esbjörn, I played on an album with him, the one by Viktoria Tolstoy [Shining On You. The Music Of Esbjörn Svensson]. There’s a good story about that. It doesn’t say it’s Esbjörn on the album, it says that the piano player is Bror Falk, but it is Esbjörn Svensson. Bror Falk is his mother’s name or something. It’s clearly him, if you listen that’s clearly Esbjörn Svensson, from the very first note. Trust me, I was there [laughs]. They couldn’t use his name. In the biggest German jazz magazine a guy wrote it was great, but too bad Esbjörn wasn’t there because that would have been really good [laughs].

So Esbjörn was a great influence, but I never got into the electronics he used, because I don’t believe in copying, I believe in inspiration. My trio sound is different from them, but still there are some similar song structures. The more I get to play with the trio the more I get away. Hubert Nuss, the piano player, plays completely different from Esbjörn.

Siggi Loch didn’t think we’d make it, but it’s been the most success I’ve had so far.

wolf6

ARTURO MORA: What’s your point on the existence of an European jazz?

WOLFGANG HAFFNER: For me the most interesting music has come from Europe, and not America, in the last ten years. A lot of Scandinavians, but you Spanish guys are doing great things, also in France. I still listen to a lot of American music, but… I really lost it when there was this stupid discussion about the Downbeat cover magazine when e.s.t. was on the cover and Branford Marsalis and other guys said: “They are stealing our music.”

ARTURO MORA: It’s a nonsense discussion.

WOLFGANG HAFFNER: Completely. He plays classical music, and his brother [Wynton] plays classical music. Who invented classical music, by the way? [laughs] That kind of things, I’m not following them. It’s a senseless discussion and it shows a lack of respect from this guy. For me a really serious musician doesn’t come out with something like that, because music shouldn’t have borders. I think my life is so good because I don’t care about that. I’d rather have a cerveza [beer] with some friends instead of sitting there analysing what Miles Davis might have done fifty years ago. It just takes energy.

ARTURO MORA: Are there any plans to record with Metro again?

WOLFGANG HAFFNER: We’re doing a big band production in Metro which is coming off end of the year. It’s with the WDR Big Band of Cologne. We’re doing this in September with Joachim Becker [producer]. It’s exciting, we’ve already picked out the songs, there will be no new songs, we’ve picked like our highlights from our six or seven albums. They’ll be arranged by Michael Abene. We’ll have the bass player from Heart Of The Matter, Nicolas Fiszman.

ARTURO MORA: Are you ever going to use the same bassist for two consecutive albums?

WOLFGANG HAFFNER: [laughs] No, it never happened that. Wait, Victor Bailey was for two albums I think.

ARTURO MORA: Tree People and Metrocafé.

WOLFGANG HAFFNER: Yeah, but it’s become kind of a habit to have a new bass player.

ARTURO MORA: Just to finish, which other future plans do you have?

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

Wolfgang Haffner. Fotografía © Sergio Cabanillas, 2013

WOLFGANG HAFFNER: Touring, touring, touring, summer festivals in Europe, then going to Asia in mid-October, Japan, Hong-Kong, then back to Europe, Spain. I know the situation is difficult here, but we’re gonna do it anyway. I want to present my music and I always have a strong following in Spain, so I’m very excited about that. Doing the Metro thing, playing with Till Brönner, the trumpet player, Asia again. Recording here and there…

I just did something for Chuck Loeb lately. I got home from the airport and it was like two in the morning and I just saw Chuck was on Skype, so I Skyped Chuck and he was like: “I just wanted to call you.” I saw daylight and I said: “This sofa I know, you are in hotel Okura in Tokyo,” because it’s where we always stay when we play the Blue Note. He was there. He wanted to record a song but he couldn’t put the whole band together –it was the band which played last year with Andy Snitzer and Pat Bianchi–, so we had to record on different sessions. We kept talking for another ten minutes and, to make a long story short, ten minutes later I hung up, I played the song and fifteen or twenty minutes later I sent the file to Tokyo. Chuck and I always play a duet in concert.

ARTURO MORA: Yes, you play on a stool.

WOLFGANG HAFFNER: Yeah, exactly. We were still on Skype, Tokyo-Ibiza. He set a tempo, I played it with brushes, “let’s do it a little faster.” And I said: “I’ll just do it now.” By then it was three in the morning. I just played, imagining the theme, in sixteen bars, like “Stompin’ At The Savoy”, AABA form…

ARTURO MORA: D flat.

WOLFGANG HAFFNER: [laughs] So I did like a solo break, I turned to sticks, I did like trading, just imagining what lines Chuck would take, because I know him very well. I repeated three times the last four bars, how we do in standards. I sent the files and done! It’s gonna be on his next album.

Text: © 2013 Arturo Mora Rioja
Photographs: © 2013 Sergio Cabanillas y  Arturo Mora Rioja
Acknowledgements: Juan Miguel Ramírez de Cartagena (Indigo Records)




Mike Stern: All Over The Place (Heads Up, 2012)

mike_stern_all_over_the_placeMike Stern persiste en su fórmula. Normal, le da muy buenos resultados comerciales, pero también artísticos. Además a estas alturas parece que al guitarrista de Boston no le apetece demasiado reinventarse, así que vuelve a presentar una colección de originales inspirados en standards y blues pero, eso sí, tamizados con la contundencia del aroma fusionero marca de la casa. Y con una lista de invitados impresionante, especialmente bajistas (Holland, Spalding, Bona, Wooten, Bailey, Jackson, Kennedy, Lee).

En esta producción Stern ha dividido el disco en varios ambientes, que recrea con distintas formaciones. Jim Beard, productor además de teclista, es el único sideman que figura en las once interpretaciones. Así, el guitarrista aprovecha las bondades de Richard Bona para crear paisajes étnicos en “Cameroon” y “Light”; utiliza la voz aterciopelada de Esperanza Spalding para lucirse a la guitarra acústica de cuerdas de nailon en “As Far As We Know”; deja explayarse a Victor Wooten con su introducción por armónicos en “Half Way Home”; o rememora a los Brecker Brothers junto a Randy, el trompetista, en el blues “Out Of The Blue”. Destaca especialmente el microclima más acústico y jazzero que crea junto a Kenny Garrett, Dave Holland y Al Foster (Beard, en este caso, cambia los teclados por el piano) en “Blues For Al”, “OCD” y “You Never Told Me”. En esta última el espíritu de Pat Metheny se apodera de la guitarra acústica del líder. Las composiciones son típicas líneas melódicas de Mike Stern, fácilmente reconocibles. Prima la concisión sobre la elaboración, y un aire de blues guitarrero cubre todos los originales, en mayor o menor medida. “AJ” está dedicada al bajista Anthony Jackson y “OCD” basada en la armonía del “I Love You” de Cole Porter. Destaca, para el anecdotario, la presencia de Leni Stern por primera vez en un disco de su esposo.

Mientras continúe con estos nombres y con esta energía, a Mike Stern le queda cuerda para rato. Gustará a amantes del jazz fusion, pero también a quien quiera disfrutar de una música fresca y directa.

©  Arturo Mora Rioja , 2013

“AJ”, “Cameroon”, “Out Of The Blue”, “As Far As We Know”, “Blues For Al”, “OCD”, “You Never Told Me”, “Half Way Home”, “Light”, Flipside”, “All Over The Place”

Todas las composiciones por Mike Stern.

Mike Stern (guitarras eléctrica y acústica), Randy Brecker (trompeta), Kenny Garrett (saxo alto), Chris Potter, Bob Franceschini, Bob Malach (saxo tenor), Jim Beard (Fender Rhodes, sintetizador, piano, órgano Hammond B-3), Leni Stern (guitarra rítmica, N’goni Ba), Esperanza Spalding (contrabajo, voz), Dave Holland (contrabajo), Richard Bona (bajo eléctrico, voz), Anthony Jackson, Tom Kennedy, Victor Wooten, Victor Bailey, Will Lee (bajo eléctrico), Keith Carlock, Dave Weckl, Kim Thompson, Lionel Cordew, Al Foster (batería) y Tim Keiper (percusión).

Grabado el 17 y 18 de mayo de 2011 en Avatar Studios, Nueva York; el 3 de diciembre de 2011 en East West Studios, Los Ángeles; y el 10 de enero de 2012 en Avatar Studios, Nueva York.
Heads Up 33186-02




Weather Report – Live In Berlin 1975 / Live In Offenbach 1978 / Live In Cologne 1983 (Art Of Groove, 2011)

El sello Art Of Groove lanza tres directos, los tres grabados en Alemania, que documentan tres épocas de la banda de jazz fusion más importante de la historia: Weather Report. A su vez, cada uno de los álbumes cuenta con uno de los tres grandes bajistas eléctricos de la banda: Alphonso Johnson, Jaco Pastorius y Victor Bailey. Se podría decir que con estos discos queda registrada la carrera del grupo a través de sus bajistas.

wr_75En cualquier caso la constante en la historia de la banda fue la sociedad Shorter-Zawinul (y, en estos tres discos, el tema “Badia”). Es curioso notar el cambio entre las improvisaciones extendidas del primer directo, cercanas a la música de las jam bands de la época, y el control absoluto que ejerció Joe Zawinul en la última etapa del grupo, reflejada en el disco de Colonia (catorce de las diecisiete composiciones son suyas). Entre medias, la grabación de Offenbach en 1978 muestra a la formación en su mejor momento, ya publicado y asimilado Heavy Weather y con un Jaco Pastorius que ejercía un peso fundamental en el devenir del conjunto.

Por lo anteriormente comentado, no es de extrañar que Live In Berlin 1975 conste únicamente de cuatro temas, eso sí, de considerable duración. La sonoridad se percibe como antigua, correspondiente a esa primera época del jazz-rock de los setenta donde se experimentaba con timbres y formas sobre contextos armónicos planos. Los teclados de Zawinul en “Freezing Fire” emulan a una guitarra con distorsión, para tender hacia lo psicodélico en el acompañamiento al inteligente solo de un Wayne Shorter que juega con los espacios y los motivos como nadie. Es curioso que su sonido acústico de saxo soprano sea el único que no ha pasado de moda (baste como muestra el inicio percusivo de “Badia”). Alphonso Johnson ya llevaba algo de tiempo en la banda (sucediendo al contrabajista Miroslav Vitous), y había ayudado sobremanera a definir el sonido posterior de la misma.

wr_78Ese sonido llegó a su auge en la era de Jaco Pastorius, de quien se puede decir que llegó a co-liderar la banda. El directo de esa época ya quedó documentado en el doble álbum 8:30 (grabado en California en 1978) pero, como se explica en la carpetilla de Live In Offenbach 1978, algunos de los temas que iban a aparecer en 8:30 se borraron accidentalmente durante la producción del álbum, que hubo que completar con cuatro piezas de estudio. El directo de Offenbach, también en doble CD, incluye un concierto completo de más de dos horas respetando el orden de las interpretaciones. Aporta sabores complementarios a la grabación californiana, es muy fresco y, aunque presenta algún error de ejecución, ofrece una medida más realista de lo que el grupo ofrecía en directo a finales de los setenta. Además constituye todo un estudio de producción de música en directo. El, en este caso, cuarteto intercala piezas rítmicas que desatan la algarabía del público (especialmente el archipopular “Birdland”, como es lógico) con interpretaciones melosas (el diálogo Shorter-Pastorius en “A Remark You Made” es emocionante), y preludia algunos de los temas más populares con introducciones que mezclan calma y expectación (véase “Scarlet Woman”). La dicotomía tensión-relajación cuenta también con varios números en solitario de los miembros de la banda (“Thanks For The Memories” a saxo solo; Pastorius y sus pedales de efectos). No solo se trata de la mejor época de los Weather en cuanto a su propuesta conjunta, sino de su mejor sección rítmica: Peter Erskine secunda a Pastorius con energía y precisión, regalando al respetable un solo de batería como primer bis del concierto.

wr_83Y del 78 al 83. Ya conocemos la historia de la banda: Zawinul toma cada vez más protagonismo, Pastorius descontrola cada día más con las sustancias y acaba siendo sustituido por Victor Bailey. La música sigue siendo envidiable, pero con poca evolución, menos capacidad de sorpresa y la amarga sensación de que lo mejor quedó atrás. Así suena el directo de Colonia, lleno de fuerza y calidad, incluso más preciso que sus antecesores, pero con carencia de novedad. Bailey y Omar Hakim formaban una pareja de baile monumental, pero sus antecesores habían situado el nivel demasiado alto. Por otro lado los doce años de vida del grupo pesaban y, aunque composiciones recientes como “Fast City” o “Plaza Real” estarían llamadas a convertirse en clásicos, a la banda se la identificaba con originales anteriores, que apenas enumeran en un popurrí de trece minutos al comienzo del segundo CD. No obstante, si analizamos Live In Cologne 1983 con independencia del bagaje anterior, encontramos un gran trabajo de jazz fusion con temas muy pulidos e improvisaciones trabajadas, además de servir de gran tarjeta de presentación a unos jovencísimos Bailey y Hakim que tiran de la banda con enorme energía (escúchese “Db Waltz”). El resultado es excelente, pero los tiempos estaban cambiando y la formación lo acusaba.

En cualquier caso estas tres grabaciones son buena muestra de la evolución de una agrupación imprescindible, y permiten revisitar la historia de la banda sin necesidad de volver a los discos de estudio por enésima vez. La calidad de sonido es buena, la edición está cuidada y no hace falta ser fan de Weather Report para disfrutar de lo lindo con estos CD.

Arturo Mora Rioja

Weather Report – Live In Berlin 1975 (Art Of Groove, 2011)

“Freezing Fire” (Wayne Shorter), “Scarlet Woman” (Joe Zawinul, Wayne Shorter & Alphonso Johnson), “Mysterious Traveller” (Joe Zawinul), “Badia / Boogie Woogie Waltz” (Joe Zawinul)

Wayne Shorter (saxos tenor y soprano), Joe Zawinul (piano, sintetizador y Fender Rhodes), Alphonso Johnson (bajo eléctrico), Chester Thompson (batería) y Alex Acuña (percusión).

Grabado en directo en Berlín (Alemania) en 1975.
Art Of Groove 8000006

Weather Report – Live In Offenbach 1978 (Art Of Groove, 2011)

CD1: “Black Market”, “Scarlet Woman” (Joe Zawinul, Wayne Shorter & Alphonso Johnson), “Young And Fine”, “The Pursuit Of The Woman With The Feathered Hat”, “A Remark You Made”, “River People” (Jaco Pastorius), “Thanks For The Memories” (Rainger & Robin), “Dolores / Portrait Of Tracy / Third Stone From The Sun” (Wayne Shorter / Jaco Pastorius / Jimi Hendrix), “Mr. Gone”

CD2: “In A Silent Way”, “Waterfall”, “Teen Town” (Jaco Pastorius), “I Got It Bad And That Ain’t Good / The Midnight Sun Will Never Set On You” (Duke Ellington & Paul Francis Webster / Jones, Salvador & Cockran), “Birdland”, “Introductions”, “Fred & Jack” (Peter Erskine), “Elegand People” (Wayne Shorter), “Badia”

Todas las composiciones por Joe Zawinul, excepto donde se indica.

Wayne Shorter (saxos tenor y soprano), Joe Zawinul (teclados), Jaco Pastorius (bajo eléctrico) y Peter Erskine (batería).

Grabado en directo en el Stadthalle de Offenbach (Alemania) el 29 de septiembre de 1978.
Art Of Groove 80092

Weather Report – Live In Cologne 1983 (Art Of Groove, 2011)

CD1: “Procession”, “Fast City”, “The Peasant”, “D Flat Waltz”, “Blue Sound Note”, “Duet” (Jose Rossy & Omar Hakim), “Two Lines”, “Plaza Real” (Wayne Shorter)

CD2: “8:30 / Black Market / Elegant People [Wayne Shorter] / Badia / Boogie Woogie Waltz / A Remark You Made / Birdland”, “The Duet” (Joe Zawinul & Wayne Shorter), “Where The Moon Goes”

Todas las composiciones por Joe Zawinul, excepto donde se indica.

Wayne Shorter (saxos tenor y soprano), Joe Zawinul (teclados y vocoder), Victor Bailey (bajo eléctrico), Omar Hakim (batería) y Jose Rossy (percusión).

Grabado en directo en Sartory Säle, Colonia (Alemania) el 13 de mayo 1983.
Art Of Groove 80052




Tomajazz recomienda… un tema: “Trains” (Steps Ahead, 1986)

Steps Ahead - MagneticEpítome del buen jazz fusion de los años ochenta, este “Trains” muestra al grupo Steps Ahead en el punto culminante de su carrera poco antes de su total remodelación. Composición del vibrafonista Mike Mainieri, nos muestra a Michael Brecker en pleno uso de sus poderes sobrehumanos tanto al tenor como al EWI (Electronic Wind Instrument – instrumento de viento electrónico). Al final del tema, sobre la dulce melodía repetitiva, el invitado Hiram Bullock aborda un solo efectista y efectivo sobre el acompañamiento rítmico de Chuck Loeb. Victor Bailey al bajo y Peter Erskine a la batería completan una formación de lujo para una interpretación mítica.

Steps Ahead – Magnetic (Elektra/Asylum 960 441.1)




Billy Cobham – Fruit From the Loom (BHM, 2012)

Comentario: Africano, caribeño y calentito. Grabado en 2007 y publicado en 2010, este Fruit From The Loom está lleno de sensaciones agradables, evocaciones vacacionales y una música deliciosa, bien engranada e interpretada con cariño.Cobham dibuja unas composiciones que fluyen con naturalidad y las organiza en un discurso global compensado y contrastado por las variaciones tímbricas entre tema y tema. Así, la presencia de vientos, steel pans, el violín de Christophe Cravero, las voces nigerianas de “Thoughts From Okuta” y el cuarteto de cuerda son hitos que hacen el camino más transitable y apetecible.

Algunos temas son marcadamente festivos (“Zanzibar Breeze”, “Sweet Bocas”), otros relajantes (“Eggshells Still On My Head”). “Spectrum” guiña un ojo al jazz-rock y “Florianapolis” destaca por el equilibrio de su melodía. Billy Cobham dirige toda la producción desde su banqueta, despuntando en contadas ocasiones (“Samba du militairestrasse”). “Crosswinds” incluye un muy buen solo de bajo a cargo de Victor Bailey.

Sucedido por Palindrome (2010), este Fruit From The Loom es toda una declaración de intenciones donde la música agrada y convence. El ambiente caribeño impregna el contenido, y también el continente: véase el diseño de la carpetilla.

Arturo Mora

Composiciones: “Cat In The Hat”, “Zanzibar Breeze”, “Samba Du Militairestrasse”, “Crosswind”, “Eggshells Still On My Head”, “Spectrum”, “Florianapolis”, “Thoughts From Okuta”, “Faia”, “Sweet Bocas”, “Clitter Clatter”
Todas las composiciones por Billy Cobham excepto “Thoughts From Okuta”.Músicos: Billy Cobham (batería), Guy Barker (trompeta), Ernie Watts (saxos), Johan Renard y Aurélien Guyot (violín), Valentine Duteil (violonchelo), Cristophe Cravero (violín y teclados), Brian Auger (órgano), Dean Brown, Jean Marie Ecay (guitarra), Victor Bailey, Stefan Rademacher (bajo eléctrico), Dave Samuels, Wilbert “Junior” Gill y Marco Lobo (percusión), con el jefe Rabiu Ayandokun, Sakirat Ojeladun Ayandokun, Ajangila Adekunle Ojegoke, Abiodun Adeniyi Ajangila y Tunji Beier (voz).

Grabado en Real World Studios Mill Lane Box, Corsham Wiltshire (Gran Bretaña) y HKB Studios, Berna (Suiza)
BHM 1051-2




Entrevista a Chuck Loeb y Mitchel Forman, por Arturo Mora Rioja

El grupo de jazz fusion Metro estuvo de gira por España a principios de febrero de 2009, presentando su último CD Express. Arturo Mora entrevistó a dos de los fundadores de la banda, el guitarrista Chuck Loeb y el teclista Mitchel Forman, en una charla divertida y distendida, casi informal.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Chuck, en los dos últimos años has grabado a tu nombre los discos Presence y Between 2 Worlds, el Express de Metro, has producido a Spyro Gyra y has estado de gira con Metro Special Edition y con el grupo Reunion. ¿Cuándo duermes?

CHUCK LOEB: [risas] Gracias a Dios estoy muy ocupado y tengo muchas cosas en marcha, y eso está muy bien. Soy un poco adicto al trabajo, creo que Mitch también; me gusta estar ocupado y tener muchas cosas que hacer. A lo mejor eso se acaba pronto y empiezo a tomarme las cosas con más tranquilidad.

ARTURO MORA: ¿Qué nos puedes contar sobre tu nuevo disco, Between 2 Worlds?

CHUCK LOEB: Para mí es un pequeño cambio, porque es el primer disco que hago donde no hay teclados. Lo siento, Mitch.

MITCHEL FORMAN: Este hombre es maravilloso [risas].

CHUCK LOEB: Hay mucho espacio para tocar [risas]. Para mí fue como un reto cubrir todo lo básico, ya sabes, tocar la melodía, la armonía… Es como un reto, pero a la vez también es una oportunidad para que la música tenga algo más de espacio. Normalmente mis CD tienen un montón de sonidos distintos, teclados, cuerdas, campanas, órganos y todas esas cosas; y en este hay algo más de aire, algo más de espacio, y de alguna forma yo quería que resultara así. En los últimos años he hecho más conciertos a trío, especialmente aquí en Europa, en Alemania, con la sección rítmica que aparece en la mitad del CD, [el contrabajista] Dieter Ilg y [el batería] Wolfgang Haffner, y el sonido de ese grupo es más espacioso, hay más sitio, y las cosas pueden interaccionar de otra forma.

Así que esa fue mi idea, y la razón por la que lo he llamado Between 2 Worlds (Entre dos mundos) es porque mi vida está literalmente dividida entre Europa y Estados Unidos, y en este caso medio CD lo grabé en Europa con músicos europeos y el otro medio en Estados Unidos con músicos estadounidenses, así que es algo así como una imagen de mi vida hoy en día.

ARTURO MORA: Es curioso que hayas elegido a los músicos europeos para tocar la parte de jazz más convencional.

CHUCK LOEB: Es raro, ¿verdad? [risas] No sólo eso, es algo así como una pregunta zen. Pensando en Wolfgang [Haffner], ¿por qué este alemán, de un pueblo cerca de Nuremberg, es tan funky?

ARTURO MORA: ¿La idea de mezclar estilos en el disco gustó a la gente de Heads Up?

CHUCK LOEB: Me di cuenta de que el proyecto les cogió por sorpresa, porque… En realidad la culpa es mía, tendría que haber mantenido más contacto con ellos. Pero aun así en el CD hay material que van a poder usar para la radio comercial en Estados Unidos, y eso es importante.

Creo que se sorprendieron un poco, pero también me apoyaron mucho y tuvieron una actitud muy creativa en lo que concierne a la música, querían que la música creciera y cambiara, y para mí, como artista, ha sido toda una oportunidad, porque no puedes estar haciendo siempre lo mismo. Aunque lo intento [risas].

ARTURO MORA: Este es el decimoquinto año de existencia en la vida de Metro. ¿Qué me podéis contar sobre la experiencia de Metro?

CHUCK LOEB: Para mí está mejorando, porque estamos tocando en directo más de lo que lo hicimos en muchísimo tiempo.

MITCHEL FORMAN: Lo importante es si después de quince años tienes una tarjeta de Metro [muestra un “MetroCard” (billete del metro de Nueva York)]. Siempre viajo con ella [risas]. [dirigiéndose a Chuck] ¿Tienes la tuya?

CHUCK LOEB: Un miembro de quince años. Mira, Mitch, tengo dos [Chuck enseña dos MetroCard] [risas].

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Quizás ese podría ser el título del nuevo disco.

CHUCK LOEB: Estaría bien [risas]. Ya en serio, estamos tocando más en directo, el verano pasado hicimos una gira completa con la “Edición Especial” del grupo [Special Edition]. Creo que también ha llegado el momento de hacer un nuevo CD, porque ya hace casi dos años desde que grabamos el último; y creo que Metro es un buen contrapeso para el resto de cosas que hago en mi carrera, porque en cuanto a nuestra cooperación Mitch y yo nos conocemos tan bien… Es una experiencia divertida.

MITCHEL FORMAN: Pude escuchar los discos antiguos de Metro cuando venía en el avión y son tan… son geniales, no sé qué es lo que tienen. Tienen algo que yo ni haría ni podría hacer solo. No haría ciertas cosas, no conseguiría ese sonido, ni haría ese acorde, ni… Para mí ha habido una especie de asociación, un matrimonio.

CHUCK LOEB: Para mí también. Tengo que decir lo mismo, es un material que yo no hubiera hecho por mi cuenta, y por eso la banda tiene algo así como su personalidad propia, no solo la de Mitch, Wolfgang o la mía, que somos los tres que siempre hemos estado ahí…

MITCHEL FORMAN: Desde luego no es por el bajista [risas] (1)

CHUCK LOEB: Creo que el grupo realmente tiene su propio carácter, es curioso. Cuando entramos a grabar al estudio de repente surge una especie de química que es distinta para cada uno de nosotros. Creo que también puedo hablar por Wolfgang, porque si escuchas sus discos, especialmente los últimos, son muy distintos a Metro, y eso nos encanta, así que ahí tenemos la oportunidad de expresar una parte de nosotros mismos a la que no llegaríamos de otra forma.

MITCHEL FORMAN: A Chuck y a mí nos gusta tener el control de todo el proceso de grabación en el estudio, pero aquí podemos confiar tanto en la gente como para ceder ese control, es así de sencillo. Es algo que llega con el tiempo.

ARTURO MORA: El grupo comenzó en 1994, pero dos años antes ambos aparecisteis en ese CD fabuloso a nombre de Bill Evans llamado Petite Blonde. ¿Tuvo algo que ver con la creación del grupo?

MITCHEL FORMAN: Sí. En ese disco tocábamos algo estilísticamente similar a lo que hacemos en Metro, era un disco de fusion, y encontramos la discográfica, Lipstick Records.

CHUCK LOEB: Metro salió de esa banda. Tú y yo estábamos juntos, les conocimos… Pero Mitch y yo no solo habíamos trabajado juntos en ese grupo, muchos años antes habíamos tocado en Nueva York y alrededores, porque ambos somos de allí, y luego trabajamos con Stan Getz, y entonces tocamos mucho juntos en estudios y clubes de Nueva York, de modo que nuestra relación viene de lejos, somos muy buenos amigos. Así que ya habíamos pensado hacer algo, pero surgió este proyecto de Petite Blonde, encontramos la compañía de discos que sufragara ese tipo de idea, y fue algo así como el momento adecuado. Y sí, la situación del bajista en Metro es muy fluida. Creo que hemos tenido seis discos y seis bajistas. Melvin [Davis] es el sexto. Porque antes estuvieron Anthony [Jackson], Victor Bailey en dos [discos], Mel Brown, Jerry Brooks y Will Lee.

ARTURO MORA: Tim Lefebvre hizo algunos conciertos también.

CHUCK LOEB: Cierto, lo hizo, lo hizo. (2)

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Yo también soy bajista, ¡contratadme, por favor!

CHUCK LOEB: ¡Oh, tú eres el próximo! [risas]

MITCHEL FORMAN: ¿Has visto la película This Is Spinal Tap? Deberías. Es un falso documental sobre un grupo de rock alrededor de 1980, y una de las cosas que pasan es que siempre están cambiando de baterías, y todos ellos mueren de forma misteriosa. Una de las veces en la banqueta del batería solo queda un punto verde [risas].

CHUCK LOEB: Sí, y otro muere en un accidente de jardinería.

MITCHEL FORMAN: Otro se ahoga en su propio vómito.

CHUCK LOEB: Pero el tema es que la historia que estaba intentando contar es irónica: realmente el primer bajista fue Anthony Jackson, un bajista legendario, como ya sabéis. La discográfica propuso a Anthony, porque tenía un nombre y eso ayudaría a promocionar el CD, y nosotros estábamos contentos de trabajar con alguien de su talla y capacidad musical, pero no teníamos batería. Así que a Wolfgang, que es una parte integral de la banda, le recomendó Anthony, que ya no está en el grupo. Eso fue un poco irónico. Él acababa de terminar una gira con Wolfgang y nosotros estábamos buscando un batería, y como él era el bajista, este era un tema importante. Nos dijo: “¿y el batería?” “Estábamos pensando en este, o en este, o en este otro…”. Y nos dijo: “¿sabéis qué? Acabo de tocar con un tío que es fantástico”. Nos recomendó a Wolfgang, que encajó muy bien. Y luego, además, como compositor… bueno, y al principio, también hizo “Grand Slam” [del primer disco del grupo]. Así que es una parte muy importante de la banda y no le habríamos conocido si no hubiera sido por la historia de estar cambiando siempre de bajista.

ARTURO MORA: Acabáis de publicar el libro de partituras de Express, y Mitch acaba de sacar al mercado su propio libro de partituras. ¿Lo habéis hecho para fortalecer vuestra relación con una parte específica de vuestro público?

CHUCK LOEB: Lo hicimos porque la gente lo pidió.

MITCHEL FORMAN: Creo que hay muchos músicos entre nuestro público. He recibido correos electrónicos pidiendo partituras.

CHUCK LOEB: También tengo un libro con diez temas míos, ninguno de Metro. Lo ha publicado Hal Leonard y se llama The Best Of Chuck Loeb.

ARTURO MORA: Ya que estamos hablando de libros, acabo de leer en tu página web que has escrito una novela, Double Read.

CHUCK LOEB: Sí, [dirigiéndose a Mitch] ¿la has leído? [Mitch niega con la cabeza] Aún no la ha leído. Dijo que la iba a leer en el avión [risas].

ARTURO MORA: ¿Cómo surgió ese proyecto?

CHUCK LOEB: Como comentabas antes, en la primera pregunta sobre cuándo duermo y todo eso, mi vida está un poco dominada por la música, sabes, y en un instante concreto mi mujer, Carmen Cuesta… un amigo nuestro nos habló sobre una especie de libro espiritual que decía que en algún momento de tu vida es importante que hagas algo que te saque por completo de la norma, y yo siempre he sido un buen lector, me gustan los libros de espías, y tenía una especie de idea para un argumento, y había pensado: “a lo mejor lo hago algún día”, pero nunca empecé. Y cuando hablamos sobre esto, como hace tres años, yo perdía mucho tiempo en los aviones con mi ordenador y sin nada que hacer durante horas y horas, así que dije: “bien, hagámoslo”, y en cuanto empecé con ello me encantó, y pasó exactamente lo que mi mujer y nuestro amigo decían: me metió en este otro mundo y me sacó de mi vida habitual por completo. Fue muy terapéutico, relajante. Me llevó un año escribir esta novela, 350 páginas. Le está gustando a la gente que la ha leído, no a Mitch, claro.

MITCHEL FORMAN: [risas] La leeré, la leeré.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: ¿Se está vendiendo bien?

CHUCK LOEB: Por desgracia no se ha publicado, sólo está en mi página web.

ARTURO MORA: Mitch, ¿qué nos puedes contar sobre tu sello discográfico, Marsis Jazz?

MITCHEL FORMAN: Está ahí cuando me hace falta y lo uso para mis cosas, no ha sido un gran éxito financiero, pero para mí está muy bien poder sacar mis discos sin preocuparme sobre qué querrá la discográfica… para eso está bien. Para no tener el apoyo de una compañía de discos grande ya no está tan bien.

ARTURO MORA: ¿Cuáles son las dificultades del proceso de distribución?

MITCHEL FORMAN: Es un poco duro, todo el mundo está huyendo de la distribución de discos. El modelo está cambiando, toda la gente escucha mp3 o lo que venga después. Originalmente yo creía que esto iba a ser fácil, y que las descargas por Internet nos igualarían con un Warner Brothers. No ha sido así, pero creo que para un sello pequeño es una buena oportunidad de llegar a todas las casas del mundo, todos pueden descargar tu material.

ARTURO MORA: Y acerca de empresas y de discos, Chuck: la distribuidora Indigo Records, de Madrid, estuvo involucrada en la publicación de Express y en tus agradecimientos en Between 2 Worlds incluyes a Juan Miguel Ramírez y su gente. ¿Cómo es tu relación con ellos?

CHUCK LOEB: En este momento para mí son casi como parte de la familia. Les conocí cuando publicaron el primer disco de mi mujer, desde entonces hemos venido mucho a Madrid, les hemos conocido personalmente, y cuando empecé a tocar más por aquí quise que Indigo se ocupara de la distribución. Hemos trabajado juntos prácticamente en todos los proyectos que he hecho, y ahora mismo son, realmente, parte de mi vida. Son gente fantástica, porque el tema no es sólo hacer el trato, sacar el disco y ya está. No, ellos van a buscarme al aeropuerto, vamos juntos a las emisoras de radio, comemos juntos… Es una relación íntima, maravillosa.

ARTURO MORA: Mitch, ¿qué nos puedes contar sobre tu colaboración en el nuevo homenaje a la Mahavishnu Orchestra, Visions Of An Inner Mounting Apocalypse?

MITCHEL FORMAN: Oh, Jeff Richman. Sabes, soy amigo de Jeff, igual que Chuck, y ya ha sacado cinco o seis de esos discos de homenaje. Siempre es divertido…

CHUCK LOEB: Y como algo personal en tu caso, quiero decir, tú tocaste con John [McLaughlin], ¿no?, fuiste parte de la banda [la propia Mahavishnu Orchestra].

MITCHEL FORMAN: Sí, durante unos pocos años toqué con John.

ARTURO MORA: ¿Tu último proyecto, Perspectives, va a tener continuidad?

MITCHEL FORMAN: No lo sé, sigo buscando. He dado algún concierto a trío últimamente en Los Ángeles con buenos resultados. Lo que sí haré será un disco a dúo con Chuck.

ARTURO MORA: ¿En el estilo de esa canción acústica de Tree People, “Sleeping Beauties”?

MITCHEL FORMAN: No, quizás más electrónico.

CHUCK LOEB: Más electrónico, más orquestado, sabes. Se puede hacer tanto con esos dos instrumentos. Recuerda As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls [de Pat Metheny y Lyle Mays], es un CD muy completo, aunque sólo sean dos personas.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Pat Metheny: le dedicas un tema en Between 2 Worlds, “360”. ¿Qué nos puedes contar sobre tus encuentros musicales con Pat?

CHUCK LOEB: Fui alumno suyo, yo era muy joven cuando nos conocimos por primera vez. Para mí es uno de los músicos más completos del planeta, por eso llamé al tema “360”, es como el círculo completo. Me dio una clase. Más adelante nos hicimos amigos, y entonces me dijo: “No recuerdo haberte dado una clase”. Pero me dijo algo que literalmente cambió mi forma de ver la música, y eso es algo muy fuerte, sabes, pero así es él, una persona llena de fuerza…

MITCHEL FORMAN: ¿Qué fue esa cosa que te dijo? [risas]

CHUCK LOEB: Cuando estudié con él yo era muy estrecho de miras, estaba metido en el jazz puro, tocando música basada en Charlie Parker, John Coltrane, Miles Davis y Wes Montgomery, estrictamente en la tradición del be bop, sabes. Y me pidió que tocara un tema y me dijo: “está realmente bien, pero suena como si estuvieras tocando un vocabulario en vez de melodías. Cuando improvises no pienses tanto en intentar imitar a esos grandes artistas, aun sabiendo lo grandes que son. En vez de eso, busca tus propias melodías e improvisa de una forma más abierta y melódica”. Suena muy sencillo, pero fue un momento en el que se encendió la luz y me di cuenta de que, aunque nos basamos en licks y técnicas repetitivas que usamos para tocar, deberíamos seguir buscando la melodía.

MITCHEL FORMAN: Y que sea tu propia melodía. Yo conocí a Pat en la grabación del disco Reunion [de Gary Burton], hubo una pequeña gira después. Hicimos algún viaje largo en coche, y creo que en la cena de Acción de Gracias estuve con él y con Gary Burton en algún sitio cutre, un restaurante no muy bueno. Pero lo que más me impresionó fue cómo trabaja el tío. Es obvio cuando escuchas cómo toca. Era similar a Chuck Loeb.

CHUCK LOEB: Es mucho más.

MITCHEL FORMAN: Siempre está tocando, siempre tocando, sabes. Su guitarra es parte de sí mismo.

CHUCK LOEB: Si ves su carrera es impresionante lo que ha hecho, es increíble, la calidad de su trabajo…

MITCHEL FORMAN: Creo que se dedica tanto a su trabajo… verle es estimulante.

ARTURO MORA: Mitch, has tocado con un montón de músicos enormes: Gerry Mulligan, Stan Getz, Wayne Shorter, John McLaughlin, el mismo Pat Metheny… ¿Quién te influyó más y de qué forma?

MITCHEL FORMAN: Creo que los tipos que más me influyen son aquellos con los que comparto la experiencia de viajar –que lo hacemos mucho– y todavía siguen tocando a su máximo nivel. Recuerdo cuando toqué en el North Sea Jazz Festival con Wayne Shorter. Después de un largo día de viaje tocó con toda su alma, el peso del día había desaparecido. Esos son los tipos que lo pueden dar todo sin importarles cómo hayan sido las experiencias externas. Eso me influye, verlo y ver que es posible.

ARTURO MORA: Sobre Metro: ¿cada uno se encarga de los arreglos de sus temas propios o es una tarea más cooperativa?

CHUCK LOEB: Es muy cooperativa. En el último CD creo que Mitch hizo más que nadie en el terreno de los arreglos… Quiero decir, en el estudio lo hacemos juntos cuando grabamos las pistas. Igual yo llego con una idea, o un diseño concreto para la canción, o… y entonces Mitch o cualquier otro dice: “¿por qué no vamos primero al puente, o…? ¿Por qué no repetimos esa parte?” Eso ocurre en el estudio. Hay una canción llamada “Maikl Burreka” en el nuevo CD que al principio era sólo un boceto, era casi nada.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: ¿De verdad? En el CD parece un tema con muchas secciones, aparenta ser incluso un tema complejo en cuanto a forma.

CHUCK LOEB: Sí, lo que [Mitch] hizo con él fue increíble. El título del tema se refiere a Michael Brecker, y la idea era: a Michael Brecker le encantaba la música africana, y Will [Lee, co-compositor del tema y bajista de la sesión] tenía una idea para un groove africano, e hicimos todas las secciones para que Mitch las juntara. Cuando añadió todas las voces, y la kalimba, y los loops y todas esas cosas, la primera vez que lo escuché fue como: “¡Guau, es perfecto! ¡Es increíble!” No me lo esperaba, sabes. Ese es un ejemplo de la personalidad propia de la banda.

Lo otro que iba a decir es que la idea del grupo viene de nuestro amor por el jazz fusion de los años setenta: Weather Report, Miles Davis, Mahavishnu Orchestra, los grupos que tuvo Chick Corea en esa época, Yellowjackets… Esa música es muy importante para nosotros y nos influye más que cualquier otra cosa como compositores, pero también como grupo. Es una especie de inspiración. Especialmente para mí Weather Report.

ARTURO MORA: Te iba a preguntar precisamente por tu solo de guitarra acústica en “Maikl Burreka”. Parece un solo perfectamente diseñado, como si estuviera escrito. ¿Lo grabaste de una vez, fue completamente improvisado?

CHUCK LOEB: Completamente improvisado no, pero tengo que decir que la idea del solo sí surgió prácticamente en una pasada. Arreglé algunas cosas que no había tocado con perfección, volví y las corregí, pero la idea era prácticamente la que toqué la primera vez. Y creo que parte de la historia tuvo que ver con que fue el día que escuché por primera vez lo que Mitch le había hecho al tema, así que yo estaba inspirado, fue muy divertido escuchar ese material en los auriculares y tocar sobre ello. Y hay un par de cosas ahí que, después de tocarlas, [mirando a Mitch] las doblaste, y el tema creció como pieza de música.

ARTURO MORA: Más cuestiones técnicas: en tu último disco hay una canción llamada “Let’s Play”, que dedicas a Mike Stern y que incluye un motivo rítmico en la parte del solo de batería que recuerda al que usaste en “Rio Frio” [del Express de Metro]. ¿Compusiste “Let’s Play” a la vez que “Rio Frio”, o después…?

CHUCK LOEB: Después. La verdad es que tengo un problema con esto, solo sé un motivo rítmico para solos de batería [risas]. Tomé la idea de “Rio Frio” porque, aunque Wolfgang toca en la grabación original, cuando estábamos tocando con la version Special Edition del grupo, Dave Weckl era el que tocaba en esa parte, al igual que en “Bing Bang Boom!”. Dave iba a grabar en mi CD, yo quería que tocara un solo en esa misma onda, y lo hicimos en ese tema. Y luego hay otro tema llamado “The Great Hall” en mi disco donde es Wolfgang quien toca el solo, y también es la misma figura, así que básicamente todo se reduce a que no soy muy original [risas].

MITCHEL FORMAN: ¿Sabes algo curioso? Mi hijo está empezando a tocar la batería, tiene 12 años. El otro día tocamos “Rio Frio” y le hice tocar el solo de batería [risas].

ARTURO MORA: Acabo de leer que vais a hacer una gira por la India. ¿Es la primera vez que lo hacéis?

MITCHEL FORMAN: Sí, después de estar por aquí nos vamos a la India. Será mi tercera vez.

ARTURO MORA: ¿Cómo es la experiencia de tocar allí?

MITCHEL FORMAN: Vamos allí porque conocí a un caballero que es compositor y productor, y además jefe de Columbia Records en la India. Es un apasionado, conoce todos los discos de jazz que salen en Estados Unidos, te puede decir quién toca en un tema de un disco que salió hace diez años. Él es quien nos lleva allí. Y vamos a hacer un disco. No todos, Wolfgang no, sino [David] Weckl, [Eric] Marienthal, Chuck y yo, y Melvin [Davis], y está muy bien, voy a escribir cuatro temas para él. Todo es a través de este tío, se llama Sandeep Chowta.

ARTURO MORA: ¿Cómo enfocas tus proyectos a piano solo comparándolos con situaciones en las que te arropan otros instrumentos?

MITCHEL FORMAN: Es una experiencia muy liberadora, es muy difícil tener la confianza necesaria en uno mismo para sacar un disco entero, o dar un concierto entero a piano solo. Me gustaría volver a hacerlo uno de estos días, últimamente no he tocado mucho a piano solo, creo que hace falta algo de dedicación para ese tipo de proyecto, y horas de práctica para encontrarte lo suficientemente a gusto.

ARTURO MORA: ¿De dónde sacas las ideas para los loops de Metro?

MITCHEL FORMAN: Sencillamente me pongo a tontear hasta que sale algo [risas].

ARTURO MORA: Chuck, hace dos años me hablaste sobre publicar un disco de Reunion [Till Brönner, Eric Marienthal, Chuck Loeb, Jim Beard, Tim Lefebvre y Dennis Chambers], estabas buscando un sello discográfico.

CHUCK LOEB: No llegó a pasar. Dos cosas: habíamos grabado un concierto. Era un gran grupo, pero si quieres sacar un disco en directo tienes que grabar varios conciertos, de modo que puedas elegir lo mejor de cada uno. Con un concierto no teníamos todo el material que necesitábamos. Queríamos sacar el disco, pero no tenía el nivel necesario para representar el trabajo de un grupo tan bueno. La otra cuestión es que, como estoy tan involucrado en mis propios discos, produzco los de mi mujer, y también el trabajo de Metro, otro grupo más era demasiado, sabes, para mí eso fue otro factor.

ARTURO MORA: Tu mujer es española y pasas mucho tiempo en España. ¿Has pensado en hacer algo con músicos de aquí?

CHUCK LOEB: Sí, cada vez tengo más oportunidad de involucrarme, porque ya estuve metido en la producción de un CD de Charlie Moreno, un bajista español, y también hice algo con [el saxofonista] Kike Perdomo. Me gustaría hacer más cosas de esas, y en cierto modo, como mi hija está viviendo ahora en Madrid, hemos pensado en pasar más tiempo en España, así que creo que tendré la posibilidad de conocer a más gente, tocar con más músicos locales… Me encantaría, tiene toda la lógica del mundo.

(1)   Metro ha cambiado de bajista constantemente.

(2)   Gerald Veasley estuvo en la gira del verano pasado con la Special Edition (“Edición especial”) del grupo, de modo que el número total de bajistas es ocho.

Texto: © 2009 Arturo Mora Rioja
Fotografías: © 2009 Sergio Cabanillas




Chuck Loeb & Mitchel Forman interview by Arturo Mora Rioja

The jazz fusion band Metro did a Spanish tour in early February 2009, introducing their most recent CD, Express. Arturo Mora interviewed former members guitarist Chuck Loeb and keyboard player Mitchel Forman in a loose, fun, almost informal talk.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Chuck, in the last two years you’ve  done the Presence album and the new Between 2 Worlds CD under your own name, you have also recorded Metro’s Express, produced Spyro Gyra and toured with the Metro Special Edition and with the Reunion band. When do you sleep?

CHUCK LOEB: [laughs] Thank God I’m very busy and have a lot of things going on, which is really great. I’m kind of a workaholic, as I think Mitch is also, so I like to be busy and have a lot of things to do. Maybe that’s going to end soon, and I’ll start to take it more easy, you know.

ARTURO MORA: What can you tell us about your new record, Between 2 Worlds?

CHUCK LOEB: It’s a little bit of a departure for me, because it’s the first album that I ever made that doesn’t have any keyboards. Sorry Mitch.

MITCHEL FORMAN: This man is wonderful [laughs].

CHUCK LOEB: There’s a lot of space to play along [laughs]. It was kind of a challenge for me to cover all the basics, you know, to play the melody, the harmony… It’s kind of a challenge, but at the same time it’s also an opportunity for the music to have a little more space. Normally my CDs are very full of a lot of different sounds, keyboards, strings, bells, organ and all that kind of different things; and in this one there’s a little more air, a little more space, and I kind of want that to happen. In the last few years I’ve been doing more trio gigs, specially here in Europe, in Germany, with the rhythm section in half the CD, [bassist] Dieter Ilg and [drummer] Wolfgang Haffner, and the sound of that group is more airy, and there’s more space, and things can interact in a different way.

So that was the kind of the idea for me, and the reason it’s called Between 2 Worlds is because it literally is my life divided between Europe and the United States, and in this case on the CD half the record was recorded by European musicians in Europe and the other half in America with American musicians, so it’s kind of an example of a picture of my life at the moment.

ARTURO MORA: Funny that you chose the European musicians to play straight ahead jazz.

CHUCK LOEB: It’s funny, right? [laughs] Not only that, it’s like a zen question. Regarding Wolfgang [Haffner], what made this German guy from a little town outside of Nüremberg, so funky?

ARTURO MORA: Did the guys at Heads Up like the idea of mixing styles in the album?

CHUCK LOEB: I just found out that they were a little surprised by the project, because… It’s really my fault, I should’ve been a little more in touch with them. But there’s still material on the CD that they will be able to use for commercial radio in the United States, which is still an important fact.

I think they were a little surprised, but also very supportive and they had a creative attitude towards the music, they wanted the music to grow and change and this is an opportunity for me to do that as an artist, because you can’t just keep doing the same thing all the time. Although I try [laughs].

ARTURO MORA: This is the 15th year in Metro’s life. What about the Metro experience?

CHUCK LOEB: For me it’s getting better, because we’re doing more live playing than we had in a long, long time.

MITCHEL FORMAN: The important thing is if you have a Metro card after 15 years [he shows an MTA NYC Transit MetroCard]. I always travel with it [laughs]. [To Chuck] Do you have yours?

CHUCK LOEB: A fifteen-year member. See, Mitch: I have two [Chuck shows two MetroCards] [laughs].

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Maybe that could be the title of the new album.

CHUCK LOEB: That would be a good one [laughs]. Seriously, we’re playing live more, we did a whole tour last summer with the Special Edition version of the band. It’s time for us to make a new CD as well, I think, because it’s been almost a couple of years since we recorded the last one, so for me I think it’s a good counterbalance to the other parts of the things that I do in my career, because collaboratively Mitch and I know each other so well… It’s a fun experience.

MITCHEL FORMAN: I had the opportunity to listen on the plane to the old Metro records and it’s so… they’re just great, I don’t know what it is. For me it’s something that I wouldn’t and couldn’t do on my own. I wouldn’t do that, I wouldn’t get that sound, or do that chord, or… To me there has been kind of a partnership, a marriage.

CHUCK LOEB: Me too. I have to say the same thing, it’s stuff that I wouldn’t do on my own, and because of that the band has kind of its own personality, it’s not only Mitch, Wolfgang or myself, because we’re the three that’s always been there…

MITCHEL FORMAN: It certainly is not the bass player [laughs] (1)

CHUCK LOEB: I think that it really does have its own personality, it’s kind of funny. When we enter the studio to record all of a sudden there’s some kind of chemistry thing that happens that is different for all of us. I think I can say that for Wolfgang too, because if you listen to Wolfgang, specially to his latest CD’s, they’re quite different than Metro, and we all love it, so it’s a chance for us to really express a side of ourselves that we don’t get to in another area.

MITCHEL FORMAN: Chuck and I like to be in control of the whole studio recording experience, and here we can trust the other people so much that you can give up that control, it’s so easy. That’s something that comes with time.

ARTURO MORA: The band started in 1994, but two years before you both played in that beautiful CD by Bill Evans named Petite Blonde. Did that have anything to do with the creation of the band?

MITCHEL FORMAN: Yeah. Through that record we were playing kind of a similar style to what we do, it was a fusion record, and we met the record company, Lipstick Records.

CHUCK LOEB: It grew out of that band, right? You and I were together, we met them… But Mitch and I were working together not only in that band, but going back many years before that we were playing together first of all in and around New York City, because we both come from there, and then we worked with Stan Getz, and then we did a lot of playing together in studios and in the clubs in New York, so we had a relationship going backward, we are very good friends. And so we had kind of thought of the idea of doing something, but this Petite Blonde project came along, we met the right record company that would support that kind of a project, and it kind of was the right moment and, interestingly enough, the bass player situation in Metro is very fluid. We had, I think, six albums, six players. Melvin [Davis] is the sixth. Because we had Anthony [Jackson], Victor Bailey for two [records], Mel Brown, Jerry Brooks and Will Lee.

ARTURO MORA: Tim Lefebvre did some live gigs too.

CHUCK LOEB: That’s right, he did, he did. (2)

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: I’m a bass player myself, please hire me!

CHUCK LOEB: Oh, you’re next! [laughs]

MITCHEL FORMAN: Have you seen the movie This Is Spinal Tap? You should. It’s a fake documentary about a rock band around 1980, and one of the things that happens is that they keep changing drummers, but all the drummers mysteriously die. One of them, on his drum seat there’s just a green spot [laughs].

CHUCK LOEB: Yeah, and another dies in a gardening accident.

MITCHEL FORMAN: Another one choked on vomit.

CHUCK LOEB: But the thing is that there’s irony in the story that I was trying to get to: actually the first bassist was Anthony Jackson, who was, you know, a legendary bass player. The record company had suggested Anthony, because he had a big name and that would help promote the CD, and we were happy to work with someone of his stature and musical ability, but we didn’t have a drummer. So actually Wolfgang, who is an integral important part of the band, was recommended by Anthony, who’s no longer in the band. So that was kind of ironic. He had just finished to tour with Wolfgang and we were looking for a drummer, and since he’s the bass player it’s an important question. He said: “what about drums?” “We were thinking about so and so and so and so…” And he said: “d’you know what? There’s a guy I just played with who’s fantastic.” He recommended Wolfgang, who fit so well. And later as a composer… oh, and at the beginning, he did “Grand Slam” [from the band’s first record]. So he is a very important part of the band and we wouldn’t know him if it weren’t for the role of the changing bass player.

ARTURO MORA: You’ve just released the Express songbook, and Mitch has just released his own songbook. Did you do it to create stronger links with a specific part of your audience?

CHUCK LOEB: Mostly because they asked for.

MITCHEL FORMAN: I think we have a lot of musicians in our audience. I would receive e-mails asking for charts.

CHUCK LOEB: I also have a book with ten of my songs, none of the Metro songs. It’s published by Hal Leonard and called The Best Of Chuck Loeb.

ARTURO MORA: Regarding books, I just read on your website that you’ve written a novel, Double Read.

CHUCK LOEB: Yeah, [facing Mitch] did you read it? [Mitch nods] He didn’t read it yet. He said he was going to read it in the airplane [laughs].

ARTURO MORA: How did that project come out?

CHUCK LOEB: As you were saying before, in the first question about when did I sleep and all that, my life is a little dominated by music, you know, and at a certain point my wife, Carmen Cuesta… a friend of ours was talking to her about kind of a spiritual book were it said that it’s important for people at some point in your life to do something that takes you completely out of the norm, and I have always been a big reader, I read spy books, and I had kind of an idea of the plot, and I had thought: “maybe I’ll do that one day”, but I never started to do it, but when we spoke about this, about three years ago, I was spending quite a bit of time in aeroplanes with my computer with nothing to do for hours and hours, so I said: “well, let me do that”, and it was something as I started doing it I immediately loved it, and it did exactly what my wife and our friend said: it took me completely out of my regular life and into this other world. It was very therapeutic, it was relaxing. It took a year to have written this novel, 350 pages. People that read it like it, not Mitch really.

MITCHEL FORMAN: [laughs] I will, I will.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Is it selling well?

CHUCK LOEB: It’s not published unfortunately, it’s just on the web.

ARTURO MORA: Mitch, tell us about your label, Marsis Jazz.

MITCHEL FORMAN: It’s kind of there when I need it and I use it for my own thing, it hasn’t been a big financial success, but it’s been good for me to just have my records out there without having any concern about the record company, what they want… and for that it’s good. For not having the support of a big record company is not so good.

ARTURO MORA: How difficult is for you the distribution process?

MITCHEL FORMAN: It’s a little hard, the whole world is moving away from the distribution of records. The model is changing, everyone hears mp3’s or whatever is next. I originally had thought that it would be easy and that Internet downloading would equal us to a Warner Brothers. It hasn’t been this way, but I think for a small label you do have a better chance now to reach all homes in the world, everyone can download your stuff.

ARTURO MORA: And regarding records and companies, Chuck: Indigo Records, from Madrid,had something to do with Express and the acknowledgements in Between 2 Worlds include Juan Miguel Ramírez and his team. Which is your relation with these people?

CHUCK LOEB: For me they’re almost like family at this point. The way I met them was when they published my wife’s first CD, when she put that out, we met them and since we’ve come to Madrid a lot to get to know them personally, and then when I started performing here more I first took the initiative to have Indigo to be in charge of distribution. We’ve been working together on literally every project that I’ve ever done, and at this point they’re really part of my life. It’s just fantastic people, because it’s not like: you make a deal, you put the CD out and then it’s over. No, they go pick me up at the airport, we go to radio stations together, we have dinner together… it’s an intimate relationship, wonderful.

ARTURO MORA: Mitch, what about your collaboration in the Mahavishnu Orchestra Tribute, Visions Of An Inner Mounting Apocalypse?

MITCHEL FORMAN: Oh, Jeff Richman. You know, I’m just a friend of Jeff’s, as Chuck, and he’s done five or six of these tribute records. It’s always fun…

CHUCK LOEB: But as a personal thing for you, I mean you played with John [McLaughlin], right, you were actually a part of the band [the Mahavishnu Orchestra itself].

MITCHEL FORMAN: Yes, for a few years I played with John.

ARTURO MORA: Is there any follow up to your last project, Perspectives?

MITCHEL FORMAN: I don’t know, still looking. I’ve done some trio gigs lately in Los Angeles that have been successful. I think I’ll do a duo record with Chuck.

ARTURO MORA: In the style of that acoustic song in Tree People, “Sleeping Beauties”?

MITCHEL FORMAN: No, maybe more electronic.

CHUCK LOEB: Maybe more electronic, more orchestrated, you know. There’s so much that you can do with the two instruments. Remember As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls [by Pat Metheny and Lyle Mays], it’s a very complete CD, even though it’s just two people.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Pat Metheny: you dedicate a song to him in Between 2 Worlds, “360”. What can you tell us about your musical encounters with Pat?

CHUCK LOEB: I was his student, I was very young when we first met. To me he’s one of the most complete musicians on the planet, that’s why I called the tune “360”, it’s like full circle. He gave me that one lesson. We became friends later, and then he told me: “I didn’t even remember that I gave you a lesson.” But he said one thing to me that literally changed my approach to music, which is pretty heavy, you know, but that’s the kind of guy he is, he’s a very powerful person…

MITCHEL FORMAN: What was the one thing he said? [laughs]

CHUCK LOEB: At the time when I studied with him I was very close-minded, I was into pure jazz, and playing music based on Charlie Parker and John Coltrane and Miles Davis and Wes Montgomery, very strictly into the be-bop mode, you know. And he asked me to play a tune and he said: “it sounds really great, but it sounds like you’re playing a vocabulary instead of melody. When you’re improvising don’t think so much about trying to imitate these great artists, even though they are great. Instead, let yourself find your own melodies, and improvise in a way that’s more open and melodic.” It sounds very simple, but it was a moment in which kind of the light went off, and I realized that although we rely on licks and things and repetitive techniques that we use to play, we should be still looking for melody.

MITCHEL FORMAN: And try to find your own. I met him during the Reunion record [by Gary Burton], there was a short tour thereafter. There were a few long car rides, and I think I spent thanksgiving dinner with him and Gary Burton at some weird place, not a great restaurant. But the thing that impressed me the most is how hard the guy works. It’s obvious from his playing. He was similar to Chuck Loeb.

CHUCK LOEB: Much more.

MITCHEL FORMAN: He’s always playing, always playing, you know. His guitar is a part of him.

CHUCK LOEB: When you look at his career it’s amazing what he’s done, it’s just incredible, the quality of his work…

MITCHEL FORMAN: I think he’s so dedicated to his art… it’s inspiring to see that.

ARTURO MORA: Mitch, you’ve played with a lot of great musicians: Gerry Mulligan, Stan Getz, Wayne Shorter, John McLaughlin, Pat Metheny himself… Who influenced you the most and in which aspect?

MITCHEL FORMAN: I think the guys that influence me the most are the ones I share the experience of traveling with, which we do a lot, and still play at their top. I remember Wayne Shorter, after a long day traveling, when we did the North Sea Jazz Festival, and he just played his heart out, and the whole day just disappeared. These are the guys that can give everything no matter what the outside experience is like. That influences me, to see that and see that it’s possible.

ARTURO MORA: Regarding Metro: does anyone take care of their own songs in terms of arranging, or is it a more collaborative process?

CHUCK LOEB: It’s pretty collaborative. On the latest CD I think Mitch did more than anyone else in terms of the arrangements… I mean, in the studio we do it together when we’re recording the tracks. I may come in with an idea, or a certain layout for the song, or… and then Mitch or anybody might say: “why don’t we go first to the bridge, or…? Why don’t we do that twice?” That happens in the studio. There’s a song on the new CD called “Maikl Burreka” that was very sketchy in the studio, it was almost nothing.

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

Foto © Sergio Cabanillas, 2009

ARTURO MORA: Really? In the CD it looks like having many sections, that it’s even a complex song in terms of form.

CHUCK LOEB: Yeah, what he [Mitch] did with it was just unbelievable. The song title stands for Michael Brecker, and the idea was: Michael Brecker loved African music, and Will [Lee, co-composer and bassist for the session] really had the concept of an African groove, and we did the different sections then Mitch put it together. When he had all the voices, and the kalimba, and the loops and all that kind of stuff, when I first heard it it was like: “wow, that’s perfect! That’s incredible!” I didn’t expect that, you know. So that’s an example of the band having its own personality.

The other thing that I was gonna say is that the idea of the band comes out of our love for fusion music from the 70’s: Weather Report, Miles Davis, Mahavishnu Orchestra, Chick Corea’s bands from that time, Yellowjackets… That music is very important to us and it influences us quite a bit more than anything as composers, but also as a group. It’s kind of an inspiration. For me specially Weather Report.

ARTURO MORA: I was going to ask you about your acoustic guitar solo in “Maikl Burreka”. It looks like a perfect solo in terms of design, as if it was written. Did you record it in a row, was it fully improvised?

CHUCK LOEB: Not fully improvised, but I have to say that the idea of the solo was pretty much in one pass. I fixed certain things that I didn’t play perfectly, I went back and perfected them, but the idea was pretty much what I played the first time. And I think part of it was that that was the day when I first heard what Mitch had done to the song, so I was very inspired, it was so much fun to listen to all that stuff in the headphones and play with it. And there’s a couple of things on there actually that, after I played, you [facing Mitch] went back and kind of doubled, so it kind of grew as a piece of music.

ARTURO MORA: More technical stuff: in your last record there’s a song named “Let’s Play”, which you dedicate to Mike Stern and that features a rhythmic motif on the drum solo part that reminds of the drum solo part in “Rio Frio” [from Metro’s Express]. Was “Let’s Play” composed at the same time than “Rio Frio”, or after…?

CHUCK LOEB: After. Actually this is a problem that I have, I only know one rhythmic motif for drum solos [laughs]. I took the idea from “Rio Frio” because although Wolfgang plays in the original recording, when we were playing with the Special Edition version of the band Dave Weckl was playing on that part, as well as in “Bing Bang Boom!”. Dave was going to record on my CD, I wanted him playing a solo that was kind of like in that mode, and we did it in that song. But then later, there’s a song called “The Great Hall” on my CD where Wolfgang plays the solo, and it’s the same figure, so basically it comes down to that I’m not very original [laughs].

MITCHEL FORMAN: D’you know what’s funny? I have my son starting to play drums, he’s twelve. The other day we played “Rio Frio” and I made him do the drum solo [laughs].

ARTURO MORA: I just read you’re going to tour India. Is is the first time you do it?

MITCHEL FORMAN: Yeah, right after this we’re going to India. It’ll be my third time.

ARTURO MORA: How’s the experience of performing there?

MITCHEL FORMAN: The reason we go there is that I met a gentleman over there who’s a composer and a producer, actually head of Columbia Records now in India. And he’s got this passion, he knows every jazz record out in the United States, he can tell who plays on the one song from a record ten years ago. And he’s just bringing us over. And we’re all doing a record. Not all, not Wolfgang, but [David] Weckl, and [Eric] Marienthal, Chuck and myself, and Melvin [Davis], and it’s great, I’m doing four songs for him. It’s through this one guy, his name is Sandeep Chowta.

ARTURO MORA: How do you approach your solo piano projects vs. playing with more instruments?

MITCHEL FORMAN: It’s a very liberating experience, very difficult to feel that confident about your piano ability and put off a whole CD or a whole concert. One of these days I’d like to do it again, I haven’t been playing that much piano, I think it requires a little commitment to that project and hours of practicing to feel comfortable enough to do it.

ARTURO MORA: How do you get the ideas for programming loops in Metro?

MITCHEL FORMAN: I just fool around until something steps [laughs].

ARTURO MORA: Chuck, two years ago you told me about issuing a Reunion [Till Brönner, Eric Marienthal, Chuck Loeb, Jim Beard, Tim Lefebvre and Dennis Chambers] record, you were looking for a label.

CHUCK LOEB: It never happened. Two things: we had recorded a live concert. That was a great band, but when you’re doing a live CD you have to record several concerts, so that you can pick the best from each one of them. We didn’t have the material that we needed from that one concert. There was the idea of putting it out, but it wasn’t up to the level it needed to be to represent such a great group. The other thing is that because I’m involved with my own CD’s, I produce my wife’s CD’s and also in Metro, one more group was for me a little too much, you know, so for me that was another fact.

ARTURO MORA: Your wife is Spanish, you spend a lot of time in Spain. Have you thought about doing something with Spanish musicians?

CHUCK LOEB: Yeah, I got sort of a chance to be more involved, because I was involved producing a CD with Charlie Moreno, who’s a Spanish bassist, and also some stuff with [saxophonist] Kike Perdomo. I would like to do more of that, and in fact as my daughter is now living in Madrid, we’re planning on spending even more time in Spain, so I think I’ll have the opportunity to meet more people, play with more local musicians… I would love it, it makes perfect sense.

(1)   Metro has been constantly switching bass players.

(2)   Actually Gerald Veasley played live last summer in the Special Edition of the band, so the total number of bassists is eight.

Text: © 2009 Arturo Mora Rioja
Photographs: © 2009 Sergio Cabanillas