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  • Fecha: 23 de Octubre de 2015.
  • Lugar: Bogui Jazz (Madrid).
  • Grupo:
    Jef Neve, piano

Jef Neve © Sergio Cabanillas, 2015

Jef Neve
© Sergio Cabanillas, 2015

Si hubiera que definir a Jef Neve sería, entre otras virtudes, por su fino estilismo y su depurado lirismo. De todas luces esto le viene de su formación como pianista clásico, campo en el que este músico de Lovaina se mueve a la perfección. En sus interpretaciones los ámbitos del clasicismo y el jazz conforman mundos paralelos, que pueden interconectarse dando lugar a una nueva vía, en la que ambos mundos llegan a confundirse. Así, un standard como “Lush Life” puede comenzar como si nos dispusiéramos a disfrutar de una pieza de piano clásica e ir transformándose, a medida que avanza, en otra cosa diferente. Una transformación que se produce de una forma sutil, casi de puntillas, tal y como ocurre en la mayoría de sus piezas.

La última vez que tuve ocasión de ver a este pianista fue en la Fundación Carlos de Amberes hace la friolera de seis años. Desde entonces ha recorrido nuestra geografía con asiduidad, pero por primera vez actuaba en Madrid a piano solo presentando One, su último trabajo. El Bogui Jazz convertido en una sala de cámara. En solitario es el momento en el que el creador se enfrenta a uno de sus mayores retos. Para ello hay que contar con la complicidad del público, que supo estar en su lugar y permitió que se pudieran percibir los matices que este pianista imprime a sus composiciones.

Jef Neve © Sergio Cabanillas, 2015

Jef Neve
© Sergio Cabanillas, 2015

Jef Neve pone su gran imaginación al servicio de las composiciones, que interpreta con gran virtuosismo. Sus mundos sonoros van desde la melancolía a la vitalidad más intensa. Lo mismo interpreta un tema que sabe a ragtime moderno, que se adentra por la música de Joni Mitchell, donde la tranquilidad de la balada se apodera de su piano. O muestra su querencia por los aires más orientales e hispánicos en un tema llamado “Kundalini”, e incluso no tiene rubor de utilizar un tema muy popular en Bélgica como “Formidable”.

Sus fraseos manifiestan un claro apego al repertorio clásico, como ya ha quedado dicho, con bellas baladas a tempo lento que se van transformando en perfectos engranajes. De la calma se pasa a la vorágine en pocos minutos. El piano se convierte en un elemento percusivo, y para ello juega con su resonancia, mantiene la tensión y culmina en una marea de sonidos que atrapan y dan pie resoluciones poéticas. A sus 38 años, Jef Neve es una realidad del jazz europeo, capaz de elevar su música a unos terrenos donde lo emocional supera con creces a lo racional.

Texto: © Carlos Lara, 2015
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2015