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Por Txomin Dambo y Josep Sogues.

  • Fecha: 11 de septiembre de 2019.
  • Lugar: Jimmy Glass Jazz Bar, Valencia.
  • Grupo:
    Ethan Iverson Trio
    Ethan Iverson: piano.
    Joe Sanders: contrabajo.
    Jorge Rossy: batería.

Llueve intensamente en Valencia. Una ciudad muy poco acostumbrada a la lluvia. Pienso en que las posibilidades de coger un buen sitio aumentan debido al copioso chaparrón mientras me adentro en el mágico barrio del Carmen en dirección al mítico Jimmy Glass Jazz Bar.

Si, Jazz Bar. Aunque esté reconocido como uno de los mejores clubs de jazz de Europa, hay que destacar que aquí es una sola persona quién se la juega, semana tras semana, con una programación de un nivel difícilmente superable.

Llego con tiempo de sobra y me encuentro el local abarrotado de público. Acabo empotrado en la cabina, junto a la mesa de mezclas y a un metro escaso de la espalda de Jorge Rossy.

Ethan Iverson presenta al trío y comienza el espéctaculo con “Trust” ,de Jorge Rossy, cuya organización a cargo de Ethan Iverson y divertidos diálogos entre Joe Sanders y Jorge Rossy va a marcar la pauta de lo que va a ser el resto del bolo. Jazz en estado puro.

Siguen con “Somber to Some, Mischief to Most” de Joe Sanders, tema de escasos tres minutos pero con una intensidad considerable que se estrena para este concierto. Recuerda un poco a TBP por el sonido, repeticiones y simetrías.

El siguiente tema está escrito entre los tres. Sin título todavía, solo nos dan la pista de que está en clave de sol. Tremendo blues, con sensacional solo de piano, más diálogos bajo-batería y termina con breves solos de batería cautivando por completo al público que en este momento del juego ya esta más que entusiasmado.

A estas alturas del bolo y por si quedaba alguna duda, Ethan nos explica que saben perfectamente lo que están haciendo aquí y nos da las gracias por escuchar. Entonces empiezan a tocar “‘Round Midnight”. Destaca la intro que hace Ethan al piano y el sensacional manejo de los platos de Jorge. Ethan toca tan bien el piano que me parece estar escuchando el original de uno de mis discos favoritos. ¡Consigue sonar como Monk!

Tras este standard se vienen arriba con “The Blessing”. La música de Ornette Coleman hace las delicias de los aficionados y músicos profesionales que llenan el Jimmy Glass. De hecho, en el lavabo del baño de chicos del Jimmy no hay espejo sino un retrato del gran genio del jazz. El trío camina velozmente impulsado por el ritmo impuesto por Joe, el virtuosismo de Jorge, y los fraseos rápidos a la vez que precisos de Ethan.

Terminan este primer pase con un tema de Ethan dedicado a Mark Turner que está en su última publicación Temporary Kings a dúo con él. “Turner’s Chamber of Delights”, al que se añade una coda titulada “About Melancholic Reputation”. Toda una declaración de términos sobre la peculiar visión músical de Ethan Iverson en forma de jazz verdadero que aquí nos regala un swing más que veloz.

En el descanso los músicos se mezclan con el público, atienden sus inquietudes y firman discos mientras algunos cenamos y tomamos café. Una actitud que dice mucho de estas tres estrellas del firmamento musical. La genialidad no ha de estar nunca reñida con la humildad.

El segundo pase arranca con un nuevo tema de Ethan titulado “Technicaly Acceptable”. Basado en constantes cambios de ritmo, improvisación en el solo de piano, de contrabajo y, al final, divertidos retos a la batería que responde con maestría, no le cazan nunca.

Con una intro de piano muy bonita comienzan a tocar “Con Alma”, el maravilloso tema de Dizzy Gillespie. Aquí se entretuvieron haciendo una versión muy completa y delicada. Preciosos solos de Joe Sanders y de Ethan Iverson. Bonito final que incluyó unos segundos de contrabajo y arco. Se les veía disfrutar y el público contagiado gozó.

Tras presentar el trío una vez más, Joe Sanders (que hace reír a todos con sus presentaciones) empieza el solo, improvisando y marcando los acordes, un blues que propicia la entrada al trapo de Jorge con los platos dando paso a Ethan en un aventurado tema que no había existido hasta ese mismo momento. Solos aplaudidos de los tres, sobre todo el del final del tema a cargo de Jorge Rossy.

Sin pausa alguna, Jorge pasa al siguiente tema combinando notas y silencios en una apabullante demostración de recursos. Cuando da la entrada al trío el público reconoció enseguida “Airegin” (Nigeria al revés) y rompió en aplausos. Otra estupenda interpretación del tema del coloso del saxofón, con un swing desenfadado, que dio fin al concierto con un público ya loco que no paró de aplaudir hasta conseguir un bis.

Este consistió en una bonita y emotiva balada presentada por Joe Sanders como “algo que les pasa a las setas” titulada “Anamorphosis” en la que hizo literalmente llorar al contrabajo con el arco.

Yo me quedé con las ganas de que hubieran tocado “Ida Lupino”, la composición de Carla Bley que tan bien interpretó Paul Bley, otra de las grandes influencias de este gran pianista. Pero bueno, no se puede pedir todo y, en cualquier caso, y tal como fue la cosa, seguro que vuelve al Jimmy.

Fue una de “esas noches del Jimmy” o, como diría el gran Jorge Rossy, una noche “inoxidable”.

Y sigo aprendiendo.

Tomajazz:
Texto: © Txomin Dambo, 2019
Fotografía: © Josep Sogues, 2019