JazzX5#138. Tiger Trio: Humility (Map Of Liberation) [Minipodcast]

Por Pachi Tapiz.

“Humility”
Tiger Trio: Map of Liberation (RogueArt)
Joëlle Léandre, Nicole Mitchell, Myra Melford

© Pachi Tapiz, 2019

JazzX5 es un minipodcast de HDO de la Factoría Tomajazz presentado, editado y producido por Pachi Tapiz.
JazzX5 comenzó su andadura el 24 de junio de 2019.
Todas las entregas de JazzX5 están disponibles en https://www.tomajazz.com/web/?cat=23120 / https://www.ivoox.com/jazzx5_bk_list_642835_1.html.




JazzX5#112. Longboard: Roadmap [Minipodcast]

Por Pachi Tapiz.

“Roadmap”
Longboard: Being Wild (Yolk Music)
Longboard: Meivelyan Jacquot, Matthieu Donarier, Alban Darche

© Pachi Tapiz, 2019

JazzX5 es un minipodcast de HDO de la Factoría Tomajazz presentado, editado y producido por Pachi Tapiz.
JazzX5 comenzó su andadura el 24 de junio de 2019.
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Eivissa Jazz 2017 (II): MAP / Ximo Tébar “Soleo Band.The New Son Mediterráneo” (2016/09/07) [Festival]

XXIX Eivissa Jazz

  • Fecha: 7 de septiembre 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupos:
    MAP
    Ramon Prats (batería)
    Marco Mezquida (piano)
    Ernesto Aurignac (saxo)
    Ximo Tébar “Soleo Band. The New Son Mediterráneo”
    Ximo Tébar (guitarra)
    Luis Guerra (piano)
    Víctor Merlo (bajo)
    Will Martz (teclados)
    Vicente Climent (batería)

Bajo las siglas MAP se esconden tres de los músicos más atrevidos y singulares que podemos escuchar actualmente, tanto individualmente como en este trío. Hablamos de Marco Mezquida, Ernesto Aurignac y Ramon Prats, cuyo disco homónimo ha sido una de las sensaciones de este año y del pasado 2016. En directo ofrecen todo un tour de force, nueve temas de su disco sin solución de continuidad, o dicho de otra manera, ‘del tirón’. Suena un gong y la batería de Ramón Prats que va arrancando poco a poco, Marco Mezquida se pone a manipular las cuerdas del piano en una especie de pizzicato, algo muy común en él, o al menos se lo he visto hacer varias veces, y Ernesto Aurignac desata la tormenta, soplando con intensidad, alargando las notas, el trío se ha puesto en marcha y ya no parará hasta el final. Una música absolutamente libre y con mucha improvisación, pero a la vez sabiendo muy bien el sendero por el que pisan, logrando que el oyente no se sienta perdido en ningún momento, es más, el oído está tan cómodo escuchándoles que el concierto se hace corto. Todo un acierto de Jesús Gonzalo al reunir a este trío.

Antes del concierto, al igual que los siguientes días, la Marxing Band del Patronato Municipal de música se ha encargado de guiar al público hasta el Baluarte de Sta. Lucía en un pasacalles.

¿Existe el llamado jazz mediterráneo? En este, como en muchos aspectos del jazz hay división de opiniones, pero ciertamente más allá del veraniego anuncio de cerveza hay algo especial en algunas músicas que a los que hemos nacido en sus orillas nos transporta mentalmente allí. Antes de grabar Son Mediterráneo en 1995, Ximo Tébar ya era uno de sus más fervorosos practicantes. Su idea es añadir la fiesta y alegrías mediterráneas a músicas como el blues y el jazz que tienen un punto de tristeza. Para celebrar sus 25 años de carrera y la grabación de Soleo se ha embarcado en una gira en la que no podía faltar su presencia en Eivissa Jazz, recordando que cuando el festival era conocido como Muestra Nacional de Jazz fue premiado dos veces como mejor solista (1989 y 1990). Para mi gusto un concierto un poco sobrado de electricidad, quizás porque tanto Son Mediterráneo como Soleo son bastante más acústicos y reposados. Salvando ese detalle, buena parte del público se lo pasó en grande viendo las evoluciones del guitarrista por el escenario, con una rapidez endiablada en sus manos y con Víctor Merlo y Vicente Climent dando la réplica necesaria, un destacable Luis Guerra al piano, y la nota exótica la aportó Will Martz –Will es Guille, uno de los hijos de Ximo– con su túnica dorada y los sonidos espaciales de su teclado. Algunos de los temas que nos interpretaron fueron “Soleo”, un interesante “Take Five”, –para mi gusto de lo mejor del concierto–, “En Aranjuez con tu amor”, o “Son Mediterráneo”, para acabar con un festivo “Pink Panther”. Una noche con dos conceptos muy diferentes de lo que es el jazz, pero ambos gustaron, que es lo importante.

 

 Fotografías: © José Luis Luna Rocafort. 2017
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes,2017




HDO 257. En concierto con… MAP. Las palabras de Marco Mezquida (M de MAP) y la música del trío [Podcast]

MAP (trío formado por Marco Mezquida, Ernesto Aurignac y Ramòn Prats), que en 2016 se ha convertido en la revelación del jazz nacional, actuará el jueves 6 de abril de 2017 en Zentral de Pamplona dentro de la programación del Primer Iruña Jazz Festival. En HDO 257 escuchamos la música del trío (publicada en el CD autoeditado MAP -2016-, seleccionado entre los mejores discos del pasado año para multitud de webs, blogs y medios de comunicación), complementada con las reflexiones del pianista Marco Mezquida.

Tomajazz: © Pachi Tapiz, 2017

HDO es un podcast editado, presentado y producido por Pachi Tapiz.

 




Mezquida · Aurignac · Prats: MAP (Autoeditado, 2016) [CD]

Mezquida Aurignac Prats_MAP_Map_2016Tres de los músicos más apabullantes, creativos y sinceros del territorio español se juntaron hace unos meses para formar un trío de infarto. Un, aunque suene un tanto vulgar, súper-grupo. Tres personalidades y tres sonoridades muy diferentes que juntan sus ideas en el estudio (después de varios conciertos) para confeccionar esta primera grabación. M.A.P. (Autoedición, 2016) o lo que es lo mismo, Marco Mezquida (piano), Ernesto Aurignac (saxo alto), y Ramon Prats (batería).

Existe, cuando hablamos de grabaciones de esta índole, la temida presión a no defraudar (aunque parezca que no la perciban). Realmente es algo que sucede en cualquier forma de arte y no son pocas las veces en las que aparece la decepción al no existir una cohesión real entre titanes. En el caso que nos ocupa, y según el que escribe, no existe ni un ápice de la mencionada decepción. Lo que sin duda alguna se manifiesta es la palabra libertad. Absoluta libertad, falta de prejuicios (nunca los han tenido), e inteligencia. A partir de las composiciones y de las improvisaciones libres, los tres músicos saben mantener un fuerte lazo para que exista veracidad en la música. M.A.P ofrece, como en la vida misma, momentos de toda clase. Entre los doce temas podemos abstraernos de lo fastidioso que nos amarga y dejarnos llevar por la belleza de “Atlántida” (composición de Aurignac interpretada por Mezquida a piano solo); entramos de lleno en la pura abstracción y en la obligación de olvidar toda forma básica de vida o de distracción, y crear, al unísono y junto al trío, un mundo paralelo en el que todo se manifiesta desde la pureza sin perversión, hablo de “MAP 1” y “MAP 2”; o podemos entrar en el subconsciente de Ramon Prats en “U”. Aurignac, convierte una sencilla melodía en un envolvente y magnético paralelismo. La vida en notas musicales. Un tema in-crescendo que nos escarpia el vello y nos reconcilia con todo… Emociona y llega directo al alma.

Un disco excelente en todas sus vertientes. Tanto por la aportación de veracidad absoluta. Por la contribución a la evolución de la música (no hablo solo de jazz). Por tener una capacidad innata para trasladar su miedo, rabia, alegría… su interior, y claro, hacernos a todos partícipes de esta aventura. Aún así, tengo la impresión de que el trío tiene mucho más que decir (si no fuera así, iríamos mal encaminados), y que solo estamos hablando del principio de algo histórico.

© Jesús Mateu Rosselló, 2016

M.A.P. Mezquida Aurignac Prats

Músicos: Marco Mezquida (piano), Ernesto Aurignac (saxo alto), Ramon Prats (batería).

Composiciones: “Armando Rampas”, “Conan-Canon”, “MAP 1”, “Viaje a Oniria”, “Atlántida”, “Discusión”, “U”, “Salt”, “Coral”, “MAP 2”, “Obituario” y “Conan-Canon Alt. Take”

Grabado en enero de 2016. Publicado el 1 de septiembre de 2016. Autoeditado.




HDO 156. MAP Mezquida – Aurignac – Prats [Podcast]

Mezquida Aurignac Prats_MAP_Map_2016MAP, el estreno homónimo del trío (triángulo equilátero) formado por Marco Mezquida, Ernesto Aurignac y Ramon Prats, es un estreno discográfico esperado, que cumple con las expectativas que sus integrantes concitan. Y es que Marco, Ramon y Ernesto lo tienen muy muy claro. MAP es un nombre sin resonancias a ningún lugar, válido para un grupo de cualquier nacionalidad, puesto que lo suyo es universal. Clara es también la visión de la música que quieren desarrollar: jazz en su extensión más amplia, música basada en el pasado pero que pasada por sus personalidades resulta arrebatadoramente inmediata y presente. Composiciones que se pegan en el cerebro del oyente (al menos en el de este que escribe estas anotaciones comprimidas), ejecutadas con esa maestría que Prats, Aurignac y Mezquida llevan demostrando a lo largo de unas cuantas decenas de grabaciones. MAP son una realidad no imaginada del jazz español, una presencia irresistible. El futuro lo dirá. (Y lo) Veremos.

En HDO 156 escuchamos cuatro temas: la composición colectiva “MAP 1”; “Armando Rampas” -de Mezquida-; “El sueño de Oniria” -de Aurignac-; y “Conan – canon” de Prats.

© Pachi Tapiz, 2016

HDO es un podcast (que tiene muuuuchas ganas de crecer y hacerse mayor pasando a una emisora radiofónica), que está producido, presentado y editado por Pachi Tapiz, que fue soñado durante muuuucho tiempo, pero que finalmente se convirtió en realidad gracias a una pregunta de Lara López, bajo el influjo del gran Cifu.




Marco Mezquida / Ernesto Aurignac / Ramón Prats © Sergio Cabanillas, 2015

MAP (Festival Internacional de Jazz de Madrid, Centro Cultural Conde Duque, Madrid. 2015-11-17)

Festival Internacional de Jazz de Madrid

  • Fecha: Martes, 17 de noviembre de 2015
  • Lugar: Auditorio del Centro Cultural Conde Duque (Madrid)
  • Grupo: MAP
    Marco Mezquida: piano
    Ernesto Aurignac: saxofón alto
    Ramon Prats: batería

Marco Mezquida / Ernesto Aurignac / Ramón Prats © Sergio Cabanillas, 2015

Marco Mezquida / Ernesto Aurignac / Ramón Prats
© Sergio Cabanillas, 2015

Después de haber asistido a un concierto de MAP, queda meridianamente claro que tenemos músicos de un nivel homologable o superior a otros que están trabajando fuera de nuestras fronteras. Los tres músicos que componen el trío, el saxofonista alto malagueño Ernesto Aurignac, el pianista menorquín Marco Mezquida y el baterista catalán Ramon Prats, cuentan con una contrastada trayectoria. En el Sindicato Ornette, Aurignac ya dio a conocer sus buenas maneras; Ramon Prats hizo lo propio en el Pandora Quartet; y Marco Mezquida ya cuenta con un amplio bagaje como gran y prolífico pianista.

Sin disco grabado hasta ahora, si alguien se ofrece a producirlo le recibirán con los brazos abiertos, el trío MAP se estrenó en el Festival de Madrid para dar buena muestra de la música que se puede de crear cuando se aúnan tres particularidades que se expresan libremente en un proyecto común. Porque en MAP la música fluye sin cortapisas, con múltiples aristas que se interfieren, se expanden y se juntan solidariamente. El concierto se desarrolló a través de piezas compuestas e improvisaciones en las que los tres músicos se sienten plenamente a gusto.

Marco Mezquida © Sergio Cabanillas, 2015

Marco Mezquida
© Sergio Cabanillas, 2015

Con esa plena libertad surgió un torrente de notas y sonidos, con Marco Mezquida utilizando el piano como instrumento percusivo, Aurignac fraseando con diferentes tonalidades y matices, y Ramon Prats marcando la senda de sus compañeros. La intensidad del trío va en aumento, y de repente puede entrar en vías más melódicas, más terrenales, con el piano y la batería a toda potencia. La mejor forma de expresarse de Aurignac es a través del free-jazz y el pianista no le va a la zaga. El fraseo de Aurignac puede elevarse hasta el infinito. El primer viaje musical de la noche finalizó tras veinte minutos de espontánea creatividad. En ese trayecto incombustible nos encontramos títulos como “Salt” y Discusión” de Marco Mezquida, y una pieza que Ernesto Aurignac se atrevió a calificar de música para un funeral.

Ernesto Aurignac © Sergio Cabanillas, 2015

Ernesto Aurignac
© Sergio Cabanillas, 2015

El segundo viaje compuesto por “Armando Rampas” de Marco Mezquida y “U” de Ramon Prats, se inició con diálogos entre pianista, con campanitas tibetanas y suave batería. La incorporación de Aurignac es de lo más sutil y brillante con un fraseo que poco a poco va encajando en el trío, quizá más limpio que en los anteriores. Entre medias sigue un dúo de piano y batería lleno de elementos coloristas con Mezquida conjugando variedad de sonidos. Mantiene la pulsación con las dos manos a modo de un pianista clásico, que se complementa con el fraseo lento de Aurignac, muy expresivo y que sirve de contrapunto. El trío consigue crear diversos ambientes demostrando que su entendimiento no es cuestión de un día.

Ramón Prats © Sergio Cabanillas, 2015

Ramón Prats
© Sergio Cabanillas, 2015

El tercer viaje se inicia como los anteriores, sin ninguna ruta marcada con la pieza “Coral” de Marco Mezquida, cuerdas del piano y balada al piano que es reforzada por la entrada del saxofonista con un fraseo ya muy limpio. Se establece un juego constante en el que los tres aportan para el grupo. En “Conan Canon”, de Ramon Prats, el trío brilló a gran altura con un solo estupendo de Aurignac.

Para terminar, el trío se marcó el clásico, “Body and Soul”, en el que Aurignac con un estilo a lo Ben Webster, Marco Mezquida y Ramon Prats mostraron su cara más melódica, aparcando por el momento su cara más intensa y por supuesto, más atractiva.

Texto: © Carlos Lara, 2015
Fotografías: © Sergio Cabanillas, 2015




MAP (Mezquida – Aurignac – Prats) en directo. HDO (0035) [Audioblog]

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MAP (Marco Mezquida, Ernesto Aurignac, Ramon Prats). Fotografía © Luis Alvarado, 2015


El trío MAP (integrado por el pianista Marco Mezquida, el saxofonista alto Ernesto Aurignac y el baterista Ramon Prats), es un triángulo creativo equilátero formado por tres de los músicos jóvenes españoles con mayor proyección, puesto que los tres tienen ya tras de sí, a pesar de su juventud, de unas carreras más que notables. Esta formación ha comenzado a caminar con fuerza en directo. Tras tres conciertos a principios de octubre de 2015 en Andalucía, en el mes de noviembre darán otros tres conciertos en Santander (miércoles 17), Bilbao (jueves 18) y Madrid (martes 16). El concierto en la capital de España será actuando en el escenario principal del Festival Internacional de Jazz de Madrid, es decir, en el Auditorio Conde Duque. Con el permiso del grupo, y mientras esperamos la grabación y publicación de su primera grabación, en HDO tenemos el privilegio de compartir tres temas grabados en directo a principios de octubre de 2015. Disfruten con este grupo de jóvenes realidades del jazz español, del que sin duda se va a oír hablar, y mucho, en los próximos meses.

Texto: © Pachi Tapiz, 2015
Fotografías: © Luis Alvarado, 2015
Música en HDO: © MAP, 2015

HDO (Hablando De Oídas) es un audioblog editado, producido y presentado por Pachi Tapiz.




Pat Metheny. Imagen y sonido: las bandas sonoras. The Falcon And The Snowman, Passagio per il paradiso, A Map Of The World

The Falcon and the Snowman Passagio Per Il Paradiso A Map of the World

The Falcon and the Snowman (Pat Metheny Group – EMI Manhattan, 1984)

El hecho de que Pat Metheny se dedique de vez en cuando a componer bandas sonoras tiene bastante lógica, dadas las características coloristas y paisajísticas de sus composiciones y arreglos, habiendo sido su música para el Pat Metheny Group declarada por sus fans como “la banda sonora de sus vidas”. No obstante la creación para imagen es un trabajo agotador. La música ha de jugar un importantísimo rol funcional, no sólo representando paisajes sino los paisajes de la película en cuestión, todo ello en un margen de tiempo determinado y con fecha de entrega. El propio Metheny describió el desgaste que esta disciplina implica retratando a los compositores de bandas sonoras como “tipos que aparentan 10 años más de los que tienen”.

Pat ya había compuesto para el documental The Search for Solutions (Mike Jackson, 1979), pero el punto de inflexión vino en 1983, cuando grabó su guitarra acústica para la partitura que Jerry Goldsmith compuso sobre Bajo el Fuego (Under Fire, de Roger Spottiswoode, con Nick Nolte y Gene Hackman). Un año más tarde aceptó componer junto a su amigo Lyle Mays el score para The Falcon and the Snowman (conocida en España como El juego del halcón), una película de espionaje basada en hechos reales donde se cuestiona, entre otras cosas, el modus operandi de los gobiernos estadounidenses (Metheny ha demostrado en más de una ocasión un cierto compromiso político). Timothy Hutton y Sean Penn representaban los papeles principales y John Schlesinger se encargaba de la dirección. Para la ocasión Pat y Lyle contaron con el Group al completo (Pedro Aznar incluído), una orquesta (que dirigió el contrabajista Steve Rodby) y hasta un coro, el que interpretaba el salmo con que comienzan  disco y película, y que da paso al vuelo del halcón (Flight of the Falcon), una obra maestra de composición que describía a la perfección las imágenes a las que acompañaba. Para identificar al personaje de Timothy Hutton la dupla Metheny/Mays compuso Chris, pieza cuyo sonido cercano al pop fue aprovechado por el mismísimo David Bowie para añadirle una letra y convertirla en This Is Not America, canción de la película y éxito de ventas en la época.

No todo iba a ser tan fácil. El personaje de Sean Penn, Daulton Lee, también mereció una composición propia, y Pat relata la historia de este modo: “Lyle rápidamente apareció con este groove en 6/4 que parecía evocar todo sobre el caracter de Sean. Juntos lo acabamos en una tarde, pensando que era una de nuestras mejores canciones. Fue rápidamente rechazada por el director de la película. Entonces comenzamos alocadamente una semana en la que compusimos otras piezas, intentando conseguir el sabor que el director estaba buscando. (…) Todas rechazadas. Finalmente, desesperados (estábamos perdiendo un valioso tiempo), le pusimos la demo original de nuestro primer Daulton Lee otra vez – sin mencionarle que ya lo había oído una semana antes. Esta vez, casi diez días después, le encantó. Esto marcó nuestra introducción al mundo de la composición para películas”. No fue el único revés. Para la escena final Pat y Lyle volvieron a grabar el salmo anteriormente comentado, esta vez con teclados en vez de voces. Cuál sería su sorpresa cuando, al ver el pase previo de la película, descubrieron que Schlesinger había cambiado (sin avisarles) ese tema por The Bat – part II, grabado por el mismo Pat Metheny Group en su disco Offramp tres años antes.

A pesar del esfuerzo invertido, y de contar con excelentes composiciones como la mencionada Flight of the Falcon o “The Falcon” (donde la voz de Pedro Aznar resuena con enorme dulzura), The Falcon and the Snowman fue un curioso varapalo para unos jóvenes Pat Metheny y Lyle Mays adentrados en terreno escabroso.

Passagio Per Il Paradiso (Geffen, 1996)

La época entre la gira mundial de We Live Here y la grabación de Imaginary Day fue próspera en la carrera de Pat Metheny. Además del experimental “Quartet” y bastantes colaboraciones como sideman, Pat asumió la banda sonora de la coproducción ítalo-franco-inglesa Passagio Per Il Paradiso (conocida en Estados Unidos como Gentle Into the Night). Dirigida por Antonio Baiocco, se trata de un drama romántico cuya acción sucede en la Toscana. Passagio fue un proyecto humilde y algo limitado, hasta el punto de que Pat no sólo compuso la banda sonora completa, sino que tuvo que interpretar él solo todos los instrumentos presentes en la grabación y cargar con la producción de la música sin la ayuda de su fiel escudero Steve Rodby.

En lo musical, es curiosa la presencia de teclados en detrimento de guitarra (acústica, cuando aparece). El disco se basa en tres temas a partir de los que surgen versiones y variaciones. Por un lado Theme From “Passagio Per Il Paradiso”  es una composición abierta y alegre, muy del estilo del PMG, encontrando una nueva dimensión con un desarrollo más largo en la versión Finale (It’s Always Worth the Trouble). Marta’s Theme es triste y melancólico, y en Renato’s Theme (Don’t Forget) encontramos, posiblemente, la mejor pieza del disco (Pat la recuperaría para su grabación a dúo con Jim Hall).

El film no disfrutó de una gran distribución, e incluso la banda sonora es difícil de encontrar en España hoy día. Sin tratarse de una grabación básica, Passagio Per Il Paradiso es una curiosa obra que nos da otra medida de la capacidad creativa de Pat Metheny.

A Map of the World (Warner Bros, 1999)

La hasta ahora última incursión del guitarrista del Medio Oeste en el mundo de las bandas sonoras fue, precisamente, en una película sobre el medio oeste. A Map of the World (Mi mapa del mundo, dirigida por Scott Elliott) es un profundo drama rural basado en una novela de Jane Hamilton que cuenta con unas excepcionales interpretaciones a cargo de Sigourney Weaver, Julianne Moore y David Strathairn. La música que aporta Metheny al film se encuentra entre lo mejorcito de su carrera, demostrando una gran madurez como compositor, además de un cierto atrevimiento, al girar la inmensa mayoría de la grabación en torno a su guitarra acústica y a una orquesta de cuerda dirigida por Gil Goldstein para la que el de Missouri realizó unos arreglos fabulosos. Arropado en esta ocasión por Steve Rodby en las tareas de producción, Pat investiga curiosas sonoridades con la guitarra soprano que le fabricara la luthier canadiense Linda Manzer, y también se atreve con el piano (como ya hiciera en Secret Story yPassagio Per Il Paradiso).

El tema que da título a la película es una historia en sí mismo. A Map of the World tiene una cadencia de guitarra acústica envolvente, casi hipnotizante, reforzada en su segunda parte por la orquesta. Family, música que abre la película, presenta un alegre espíritu marca de la casa, cercano a temas de épocas anteriores como Facing West. En Home encontramos elegancia y calidad a raudales, y Gone incluye una interpretación de guitarra arrastrada y agónica, expresividad en su máximo grado. La escena trágica de la película queda perfectamente reflejada en Fall From Grace, y el cambio de tono hacia un futuro esperanzador es evidente en Homecoming (single del disco, por cierto). El lento Holding Us fue escrito para los títulos de crédito finales, si bien no llegó a utilizarse en el montaje final. Junto a recapitulaciones y versiones a piano solo también hay nuevos tratamientos para esta música de A Map of the World que Metheny afrontó exclusivamente para el disco, una vez entregado el material para su definitivo montaje con las escenas de la película. Entre dicho material se encuentra la interesante Resolution.

Con independencia del resultado final del largometraje (algo discutible cuando menos), la banda sonora de A Map of the World es uno de los puntos álgidos en la carrera de Metheny, hasta el punto de haber influido en su posterior trabajo a trío, y de ser utilizada en los directos de la gira de Speaking of Now. Música dulce, melancólica e intensa, paisajes sonoros para disfrutar con las imágenes a las que acompaña o con las que uno quiera imaginar.

© Arturo Mora Rioja, 2005




EIVISSA JAZZ 2020 (I): Ernesto Aurignac Ensemble – Plutón (2020–09–03) [Festival de jazz] Por Juan Antonio Serrano Cervantes y José Luis Luna Rocafort

XXXII Eivissa Jazz

  • Fecha: 3 de septiembre de 2020, 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupo:
    Ernesto Aurignac Ensemble – Plutón
    Ernesto Aurignac (saxo alto y dirección musical)
    Pablo Valero (flauta, flauta alto y flautín)
    José Andrés Fernández Camacho (clarinete y clarinete bajo)
    Alejandro Revidiego (violín)
    Dani Anarte (trombón)
    Gon Navarro (guitarras y efectos)
    Néstor Pamblanco (vibráfono, marimba y percusión)
    Moisés P. Sánchez (piano)
    Joan Masana (contrabajo)
    Juanma Nieto (batería)

Es posible que exista algún aficionado o músico de jazz llamado H. G. Wells, en cuyo caso rogaría guardara silencio para no estropear esta introducción. Gracias. Ahora, la introducción:

Si nombro a H. G. Wells seguramente nadie encontrará relación con esa música que llamamos jazz. Mucha gente habrá reconocido al autor de la novela “La guerra de los mundos”, publicada en 1898. La novela comienza explicando cómo la humanidad permanece ignorante del peligro que acecha, una invasión marciana: “Con infinita complacencia, la raza humana continuaba sus preocupaciones sobre este globo, abrigando la ilusión de su superioridad sobre la materia”. Como a estas alturas quien no haya leído la novela habrá visto alguna de sus adaptaciones cinematográficas, voy a permitirme contar el final de la historia: las bacterias terminan con la invasión, y en alguna de las películas, también colaboran virus como el de la gripe. Es una cruel ironía que uno de esos bichitos que nos salva de los marcianos se haya convertido ahora en la peor de nuestras pesadillas. Un virus que carga a sus espaldas con innumerables muertos (aprovecho para enviar un abrazo a sus familias), y que ha arrasado con el mundo cultural y artístico; en el caso concreto de los festivales de jazz se ha traducido en cancelaciones, recorte de jornadas, o, utilizando un símil alimentario, consumo de productos de proximidad.

En el caso de Eivissa Jazz 2020 no ha sido necesario adaptar su oferta porque hace ya años apostó por ofrecer jazz nacional o europeo, eso sí, pagando el peaje de reducir su duración de cinco jornadas a tres, y favorecidos por celebrarse en un baluarte al aire libre con fácil control de accesos y donde pueden aplicarse todas las medidas higiénicas que ya sabemos: control de temperatura, distancia social, etc. Ausencia importante la del presentador habitual José Miguel López (Discópolis, Radio 3). Habíamos visto en ocasiones entregas de premios en las que el galardonado no puede asistir y envía un video de agradecimiento y hasta ruedas de prensa en un plasma, pero creemos que este año José Miguel ha sido pionero en presentar a cada grupo del festival a través de videograbaciones emitidas en pantalla gigante. Lo que no ha cambiado es la grabación de los conciertos para ser luego emitidos en su programa unos días antes de la próxima edición.

Es hora de hablar de música. Para abrir el festival, Ernesto Aurignac, una de las mentes más lúcidas que podemos encontrar ahora mismo en el mundo de la música; su disco de debut Uno (Moskito Records, 2014), ya era un órdago a la grande, una orquesta de dieciocho músicos más nueve invitados formando una nómina de impresión, con instrumentos como arpa, oboe o trompa; luego grabó a quinteto y a trío, incluyendo el aclamado MAP junto a Marco Mezquida y Ramón Prats. El malagueño se presentó en esta edición 2020 con nueve músicos para presentarnos Plutón.

Nos explicaba Aurignac en su breve presentación que “Plutón” se basaba “en el Universo, en distancias, en naves, en el infinito, en ir p’arriba y p’abajo, y pensada para una instrumentación concreta”. El saxofonista ha tomado múltiples ideas de un sitio y de otro, y la unión de todas estas partes forman un gran todo; encontramos ecos del circo, de Nino Rota, de Fellini, de músicas del siglo XX, de Mingus, sin perder las hechuras de una orquesta de jazz y todo con mucha improvisación como cuando Moisés P. Sánchez nos ofreció una breve cita al “Rhythm-a-Ning” de Thelonious Monk en un momento del concierto, y lo bueno es que cada espectador encontraba citas diferentes según fuera la experiencia de cada uno; títulos como “Welcome to Plutón”, “Mingus at the circus”, “Cirrosis popular”, “Sócrates veranea en Benagalbón” o “Melonious Tonk”; todos los músicos intervienen constantemente, alternando momentos de paroxismo musical con otros más líricos, a cargo, por ejemplo, de Moisés P. Sánchez al piano junto al violín de Alejandro Revidiego o el clarinete de Jose Andrés Fernández Camacho.

Joan Masana y Juanma Nieto al contrabajo y batería mantienen la velocidad de crucero al fondo del escenario.

En algún pasaje de la suite era Pablo Valero con la flauta el que iniciaba un a modo de ostinato que cuando nos dábamos cuenta su relevo lo había tomado el piano y a continuación el testigo lo tomaba el trombón de Dani Anarte o Néstor Pamblanco a la marimba; gustó mucho el guitarrista Gon Navarro, ya tocara pasajes eléctricos o más acústicos.

Los fragmentos de esta suite se sucedían uno tras otro, con apenas un poco de tiempo para los aplausos, en cuanto a Aurignac, sentado, de pie o recorriendo medio escenario nos ofrecía solos incendiarios, dirigiendo otras veces al grupo con los brazos extendidos. En la pieza final, “Farewell Plutón”, los músicos van desapareciendo silenciosamente uno a uno, hasta que al final quedan sólo Moisés P. Sánchez y José Andrés Fernández Camacho, quedando a la postre este último tocando una larga nota con el clarinete bajo, como la sirena de una nave cuando deja el puerto. No hubo más música esta noche, “Plutón” es una obra cerrada y después de tan potente final no procedía tocar nada más y así lo entendió el público. El listón había quedado muy alto para las dos noches restantes. Lástima que luego no hubiera jam session y por restricciones horarias apenas diera tiempo de tomar una copa en una de las pocas terrazas abiertas mientras comentábamos las mejores jugadas del partido.

Termino con uno de los párrafos finales de “La guerra de los mundos”, si cambiamos marcianos por Covid-19 más o menos sigue teniendo sentido:

“Sea como fuere, esperemos o no una invasión, estos acontecimientos han de cambiar nuestros puntos de vista con respecto al porvenir de los humanos. Ahora sabemos que no podemos considerar a este planeta como completamente seguro para el hombre; jamás podremos prever el mal o el bien invisibles que pueden llegarnos súbitamente desde el espacio. Es posible que la invasión de los marcianos resulte, al fin, beneficiosa para nosotros; por lo menos, nos ha robado aquella serena confianza en el futuro, que es la más segura fuente de decadencia. Los regalos que ha hecho a la ciencia humana son extraordinarios, y otro de sus dones fue una nueva concepción del bien común”.

                                                                                   Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2020
Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2020