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Robin-GoodiePrimera referencia del año 2015 que cae en mis manos. Recibo el impacto, la agradable acometida sonora. Seis órganos que desde el primer segundo abofetean el silencio. Este, sin más remedio, contornea su inerte cuerpo. Hay un groove irresistible que así lo provoca. Al igual que provoca hordas de placer.

Tras la primera escucha entera de Robin Goodie (Whirlwind Recordings, 2015) mis primeros pensamientos son parecidos a los de Carlos Lara en su crónica del concierto del pasado doce de febrero. ¿Quién demonios es este joven saxofonista? Seguidamente, al cabo de unos pocos segundos, me digo: afirmaría sin demasiado temor que Zhenya Strigalev es un escuchador incansable de música. Enfoca sus composiciones desde la apreciación y la asimilación del jazz clásico pero mirando al presente y al futuro. Da la impresión de que ha escuchado muy atentamente a Charlie Parker, John Coltrane, Art Pepper… Hablo de enriquecedora influencia no de mera reproducción. “Sharp Night” es un buen ejemplo, tema con fuerte aroma a hard bop que transmuta y suena actual.

(Según nuestra posición, nuestra pierna empieza una vida propia durante seis minutos con treinta y nueve segundos).

Siguiendo con las influencias, dejando (sin dejarlo) de lado el jazz más clásico, hay mucha modernidad en su música. Hay funk, como podría ser en “Kuku”. Hay acercamiento al free jazz en “Personal Opinion” aunque con una introducción y conclusión bien melódica. El groove irrumpe irresistible en “Horizontal Apreciation” a cargo de, sobretodo, el gran trabajo de Tim Lefebvre al bajo eléctrico, junto con Larry Grenadier al contrabajo y Eric Harland a la batería.

Llegado a este punto quiero, precisamente, destacar el hecho de que la formación incluya el bajo eléctrico y el contrabajo mezclándose en varios de los temas. En muchas ocasiones creando pequeños bucles dando sensación de rítmica expansiva. Tim Lefebvre me parece una pieza fundamental en todo el disco. El sonido peculiar del sexteto pasa por sus dedos. Además, se atreve con algunas diabluras cercanas a sonidos electrónicos, y se las arregla para que nada desentone. El resto de la formación, como músicos respetadísimos con currículos envidiables, realizan un trabajo altamente pulcro si hablamos de técnica, pero al estar al servicio de Strigalev, hay respuesta a su demanda, y esta se traduce en diversión. En espontaneidad. En jazz.

© Jesús Mateu Rosselló, 2015

Zhenya Strigalev’s Smiling Organizm: Robin Goodie

Músicos: Zhenya Strigalev (saxo alto), Ambrose Akinmusire (trompeta), Taylor Eigsti (piano), Tim Lefebvre (bajo eléctrico), Larry Grenadier (contrabajo), Eric Harland (batería)

Composiciones: “Kuku”, “Horizontal Appreciation”, “Sharp Night”, “Pinch”, “Unlimited Source Of Pleasure”, “Stake”, “Robin Goodie”, “Lorton”, “Personal Opinion”, “Urgent Ballad” y “Renduta”
Todos los temas compuestos por Zhenya Strigalev

Editado por Whirlwind Recordings