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  • Fecha: 9 de julio de 2018
  • Lugar: Real Jardín Botánico Alfonso XIII. Universidad Complutense de Madrid
  • Grupo:
    Cecile McLorin Salvant
    Cécile McLorin Salvant: voz.
    Sullivan Fortner: piano.
    Paul Sikivie: contrabajo.
    Kyle Poole: batería.

Desde el primer momento en que Cécile McLorin Salvant empieza a cantar, una sensación de vértigo recorrió la noche. Su potente voz, su musicalidad, su modulación y su estilo hacen que la tradición de las grandes cantantes norteamericanas esté en buenas manos. Una tradición que se hace presente en pleno siglo XXI, pero a la vez es novedosa, innovadora y muy contemporánea.

La han comparado con las grandes como Ella Fitzgerald, Betty Carter, Carmen McRae, Sarah Vaughan o Billie Holiday. Casi nada. Demasiada responsabilidad para esta joven de 30 años nacida en Miami. Y ni falta que la hace para poder seguir su camino. Un trayecto brillante que si continúa así y no cae en los derroteros de la comercialización, la van a consagrar como una de las cantantes fundamentales de este siglo.

El concierto fue una auténtica “delicatesen”. Una muestra de cómo una cantante de jazz es fiel a las raíces, pero a la vez pone en valor su fuerte personalidad, avalada con la autenticidad y no con los fuegos artificiales que cultivan otras muchas cantantes. Para esta cantante de maravillosa voz, no existen barreras a la hora de afrontar un tema, ya sea jazz, blues, pop o comedia musical americana. Los cambios de registros en su voz son prodigiosos. Así, una pieza como “Let´s face the music and dance”, el clásico de Irving Berlin o “And I Love her” de Lennon y McCartney, adquieren una nueva dimensión. Atrapan y emocionan, casi conmocionan, por la peculiar sensibilidad que transmite Cécile McLorin Salvant. Sus baladas son interpretadas con una potente voz a la que casi no le hace falta ni el micrófono.

La sección rítmica merece una atención aparte, ya que los tres músicos cumplieron a la perfección, acompañando a la cantante. El pianista Sullivan Fortner, Paul Sikivie al contrabajo y Kyle Poole a la batería, se comportaron como un trío espléndido capaz de arropar e impulsar en todo momento a la cantante.

El concierto rebosó swing desde el principio hasta el final. El público, entregado, aplaudió a raudales piezas como “Wives and Lovers” de Burt Bacharach o la pieza de musical de Rodgers and Hart, “Evethything I´ve got belongs to you”.

Cécile McLorin transforma las canciones y las convierte en algo suyo y personal. Con naturalidad y espontaneidad. La apoteosis del concierto llegó con la interpretación del clásico de Willie Dixon, “Spoonful”, un blues de muchos quilates. Antes, puso los pelos de punta al público con la balada del siglo XIX “Omie Wise” a capella. El final no pudo ser más peculiar con la canción “Gracias a la Vida” de Violeta Parra, cantada con un sentimiento arrebatador. Una versión que hasta parecía diferente. Como diferente es esta cantante que, sin duda, ha dejado su huella inolvidable en la capital.

Tomajazz:
Texto: © Carlos Lara, 2018
Fotografías: © Enrique Farelo, 2018
Agradecimientos a Silvia por su investigación acerca de “Omie Wise”