Eivissa Jazz 2018 (III): María Toro Quartet / Pablo M. Caminero Quintet (2018-09-06) [Festival]

Por José Luis Luna Rocafort (imágenes) y Juan Antonio Serrano Cervantes (texto).

XXX Eivissa Jazz

  • Fecha: 6 de septiembre de 2018, 21:30
  • Lugar: Baluard de Sta. Llúcia (Eivissa / Ibiza)
  • Grupos:
    María Toro Quartet
    María Toro (flauta)
    Daniel García Diego (piano)
    Shayan Fathi (batería)
    Reinier Elizarde Ruano (contrabajo)
    Pablo M. Caminero Quintet
    Pablo M. Caminero (contrabajo)
    Ariel Bringuez Ruiz (saxo)
    Toni Belenguer (trombón)
    Daniel García Diego (piano)
    Michael Olivera García (batería)

Terminados los conciertos gratuitos, otro reencuentro, el del presentador desde 2001 José Miguel López. Radio 3 graba los conciertos y una semana antes de la siguiente edición los emite en su programa “Discópolis”.

El haber pasado cinco años en Nueva York y otros cinco en Brasil es la causa de que la coruñesa María Toro apenas sea conocida a este lado del Atlántico; ahora lleva un año en Madrid para que la situación cambie y hacerse un nombre en España y Europa; después de verla tocar la sensación es que está sobradamente capacitada para ello.

Con dos discos grabados, A contraluz y Arara (Jazz Activist 2013 y 2018), la flautista basó su concierto en el primero, de aires más flamencos. Esta gallega lleva el ritmo en la sangre: la vimos varias veces tocar la flauta con movimientos del pie o marcándose unos bailecitos cuando tocaba el trío que la acompañaba, formado por el pianista Daniel García Diego, Reinier “El negrón” Elizarde y el baterista iraní que se mueve entre Madrid, Berlín y Viena Shayan Fathi, los tres muy adaptados tantos a los momentos más flamencos como a los más jazzeros.

Sonaron temas muy flamencos como “Gitano”, otros como “A contraluz” donde María aportaba la parte flamenca y Daniel García ponía en ocasiones un punto de jazz.

Excelente “Por el reloj”. Intro con la flauta, luego intervención del trío sin ella, después solo de Reinier agarrando el bajo casi como una pareja de baile, para terminar con un solo de batería con María moviéndose al ritmo. En “Babel” el flamenco se insinúa ligeramente, con un gran Daniel García tocando de forma muy percusiva, cuando parece que acaba el tema, breve pero intensa intervención de María. Para acabar, “Te miré”, con el pianista y el público dando palmas mientras tocaba María.

Acabado el concierto, es inevitable que surja el nombre de Jorge Pardo; nos cuenta que sí, que es una gran influencia, pero también es muy importante para ella la figura de Hermeto Pascoal. No queremos jubilar ni a Jorge ni a Hermeto, pero en María Toro se adivina una digna sucesora (al menos con la flauta).

No tanto ni tan evidente, pero también hubo flamenco en la música que nos ofreció Pablo Martín Caminero. Con el pianista Daniel García Diego haciendo doblete, el quinteto empezó fuerte, con la suite “Salto al vacío” que consta de cuatro partes: “Despertar del héroe”, “Aproximación”, “El salto” y “Estamos vivos”; un comienzo de los que hacen afición, con vientos potentes, Daniel García manipulando las cuerdas del piano, con Pablo controlando desde su contrabajo, a veces usando el arco y enlazando con el siguiente tema “Trianatrón”, que no es otra cosa que “un reguetón de Triana”, y es que otro aliciente para verles es el buen humor de sus presentaciones; “Soleá de Gasteiz” se llama así porque “Si no se atreve a decir que es una ‘soleá’, la llama ‘Soleá de Gasteiz’ porque los de Gasteiz hacen las ‘soleás’ en cualquier sitio”. Empieza con un solo de contrabajo con arco, y según se desarrolla el tema, vemos que el flamenco está integrado muy sutilmente, sobre todos en algunos toques de piano y contrabajo. “Por camineras” es “Un nuevo palo flamenco en 13 tiempos”, con un Ariel Brínguez grandioso al saxo soprano.

“Eider” es una balada que Martín Caminero dedicó a su sobrina y esta noche también al hijo de Ariel con casi dos meses de vida, y aquí saltó la sorpresa cuando subió al escenario la feliz mamá de Llum, Ángela Cervantes, que se encargó de poner voz (porque letra no tiene) a la balada; comenzó con un suave tarareo, acompañada de piano y contrabajo, el piano todo delicadeza, mientras la voz subía y subía de volumen hasta alcanzar cotas difíciles de explicar; quien quiera hacerse una idea de esta portentosa voz puede buscar en youtube la interpretación que hace de “The Great Gig in the Sky” con el grupo Brit Floyd y podrá hacerse una buena idea.

El buen humor volvió al presentar el último tema con un “Momento Toni Belenguer”, y ya en serio podríamos hablar de “Momento saxo soprano” en ese “Cuentas pendientes” que cerró la noche. Hora de ir a la jam de “Sa Qüestió” hasta bien entrada la madrugada.

Tomajazz. Fotografías: © José Luis Luna Rocafort, 2018
Texto: © Juan Antonio Serrano Cervantes, 2018