Eli Degibri Quartet (Jazzazza Jazz Club, Murcia. 2019-05-16) [Concierto]

Por José Antonio García López y Tomás Larrosa.

  • Fecha: 16 de mayo de 2019.
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club – (Murcia)
  • Grupo:
    Eli Degibri Quartet
    Eli Degibri: saxo tenor y soprano.
    Tom Oren: piano.
    Tamir Shmerling: contrabajo.
    Eviatar Slivnik: batería.

La gira europea de Eli Degibri Quartet, por los clubs y locales de jazz más relevantes, tuvo también su parada en el club Jazzazza, una iniciativa muy acertada de sus gerentes, y una buena oportunidad para los seguidores de ver y escuchar en directo a uno de los saxofonistas y compositores más brillantes y carismáticos en el panorama del jazz mundial actual. Su paso por la Berklee College Of Music’s y sus estudios en el Thelonious Monk Institute Of Jazz, le formaron musicalmente con profesores de gran talla como Ron Carter o Benny Golson, entre otros. Su inclusión en el sexteto del pianista Herbie Hancock, le fue propiciando una carrera emergente en la que encontramos una infinidad de trabajos compartidos y colaboraciones con artistas experimentados del género como Al Foster, Brad Mehldau, Kurt Rosenwinkel, Avishai Cohen, Aaron Goldberg, Ben Street o Jeff Ballard, y varios discos como líder acompañado de una larga lista de jóvenes promesas del jazz, tal es el caso del trío formado por el pianista Tom Oren, Tamir Shmerling en el contrabajo, y Eviatar Slivnik a la batería, músicos de gran talento con los que ha grabado su proyecto más reciente, Soul Station: A Tribute To Hank Mobley (Not On Label, 2018) un homenaje a uno de los discos de hard bop más destacados del saxofonista Hank Mobley, llamado Soul Station (Blue Note, 1960). Tras esta breve presentación pasamos al contenido de la actuación, fundamentada en las últimas grabaciones de Degibri, y en algunos temas nuevos que incluyó en el repertorio.

El concierto, dividido en dos pases, lo iniciaron con dos composiciones del saxofonista: “The Troll”, que encabeza su disco titulado Cliff Hangin’ (Song X Jazz, 2015) en la que destacaron las contundentes improvisaciones de Degibri y del joven baterista Slivnik, y “Cliff Hangin”, tema que da título a ese álbum, en el que lucieron los vertiginosos e intensos fraseos del saxofonista, y los elocuentes y ágiles movimientos manuales del pianista Tom Oren. Dos primeras piezas con las que el grupo mostró su intención de dar toda su energía y espíritu, para ofrecer una sesión tan arrolladora y entregada como mágica. Con los standards “Remember” del compositor, letrista y cantante Irving Berlin, y “This I Dig Of You” de Hank Mobley, cambiaron a una forma estilística algo más suave, sin dejar de lado las penetrantes y extensas improvisaciones protagonizadas por Degibri y Oren. Para el segundo standard, interpretado a un tempo rápido, el líder optó por el saxo soprano, dándole a la pieza un carácter sonoro más tenso e incisivo. El contrabajista Tamir Shmerling, participó también en el desarrollo de los solos, dejando paso posteriormente a varias ruedas intensas de improvisaciones de ocho compases, compartidas con el resto de sus compañeros. La emotiva melodía de la balada “The Unknown Neighbor”, otra composición de Degibri, con algunas influencias de la música clásica, aportó un aura de sosiego en el ambiente, para cerrar así el primer set de la actuación.

Según lo transcurrido, la segunda parte prometía cumplir con la expectativa de un concierto espléndido y fuera de lo convencional. El grupo comenzó con una partitura a tempo alto, “In The Beginning” (In The Beginning – Fresh Sound New Talent, 2003). Degibri y Shmerling, dieron la entrada del tema, convirtiéndose después en una descarga colosal del saxofonista con una larga improvisación colmada de recursos, en la que hubo incursiones desgarradoras y algunas citas de temas anteriores. La parte más relajada fue para el pianista que concluyó la pieza con un discurso musical sutil y muy sugerente. La introducción del saxofonista en solitario dio la entrada a “Soul Station”, un elegante blues en el que lució el sonido del contrabajo con arco de Shmerling y el piano de Oren, que introdujo su improvisación evocando el estilo New Orleans. El líder del cuarteto anunció un tema nuevo dedicado a sus padres “Henri And Rachel”, que inició entonando la melodía. Un verdadero gozo escuchar aquí al pianista con una nueva demostración de sus habilidades, y a un Degibri extasiado en sus acometidas musicales con el saxo tenor. El tempo fast de “The Theme” invadió la sala, anunciando un final de concierto apoteósico. El respetuoso aforo ovacionó al grupo hasta conseguir un bis, la hermosa balada “Body And Soul” del compositor John Green.

La virtuosidad y la pasión de Eli Degibri hacen que su música se transforme en algo repleto de emotividad, una música poderosa y flexible, que crea en el espectador un mundo de sensaciones dispares, desde lo palpable hasta lo intangible. El jazz sigue vivo gracias a músicos de esta calidad y calibre.

Por último, quiero agradecer desde aquí el oficio del técnico de sonido Antonio Illán, encargado de la sonorización, y al fotógrafo Tomás Larrosa, que nos ha cedido gustosamente las imágenes que acompañan a esta crónica.

 

Tomajazz
Texto: © José Antonio García López, 2019
Fotografías:: © Tomás Larrosa, 2019




¿Por qué un Dia Internacional del Jazz? Por Mariche Huertas de la Cámara

Por Mariche Huertas de la Cámara. Publicado originalmente en su blog De Arte, Música y otras cosas.

¿Por qué un Dia Internacional del Jazz?
El jazz es el género musical que mejor representa la libertad, seguramente porque nació de la ausencia de ella; su origen es tan poderoso que aun ejerce sus efectos. Se germinó siendo la banda sonora de la esclavitud: porque expresaba una emoción compartida que aliviaba el desquiciamiento que suponía el racismo y la explotación del ser humano, porque sus notas iluminaban y, probablemente porque, a fin de cuentas, la música no entendía de pigmentación.

Cantar era una forma de comunicación, los esclavos variaban intencionadamente la fonética de las palabras para que el amo blanco no pudiera entender la lírica de sus cantos. El analfabetismo y el desconocimiento de partituras no era obstáculo para crear música, sino una oportunidad para que la improvisación aportara mayor riqueza.

El hombre negro en su recién estrenada libertad necesita conocer otros lugares, ya no tiene que trabajar en los campos de algodón y puede gozar, aunque aún no plena, de mayor libertad que la mujer negra. En sus desplazamientos, muchos de ellos sin rumbo, eligen instrumentos fáciles de trasportar como la armónica o la guitarra y en sus canciones de blues aparecen con frecuencia, además de la palabra “libre”; “tren” o “camino”, porque lo que más desea, es viajar.

Para la mujer negra, sin embargo, abandonar sus hogares era una posibilidad casi utópica, no le queda otra que viajar con la imaginación a través de la música. Sus opciones eran muy limitadas: la procreacion y el cuidado de la familia, trabajar como criadas, comerciar con su cuerpo o ser artistas.
Ese fue el camino elegido por Ma Rainey o Bessie Smith que trabajaron muy duro para que se las tomaran en serio, se hicieron empresarias y retaron a la mismísima T.O.B.A. (1) usando su música como vehículo de expresión de liberación e independencia cuyas composiciones expresaban una convencida y libre sexualidad.


La historia del jazz está llena de contrastes tal vez por eso, sea tan rica en matices. Influido por las leyes Jim Crow (2) y el Ku KLux Klan pero también por la Civil Rights Act (3). Difundido por el cine mudo pero aún más por la radio y el cine sonoro. Inmutable a la Volstead Act (4) -la ley seca – aunque afectado por el auge de las mafias que la prohibición trajo consigo, difundido en infinidad de cabarets y garitos urbanos. Rebelde a la Women’s Christian Temperance o a la prohibición de la venta de anticonceptivos, pero pletórico con la aprobación de la enmienda 19 en la que otorgaba el derecho al voto a la mujer el 18 de agosto de 1920 y promotor de que muchas vidas de mujeres jóvenes aliviaran su discriminación alentando un nuevo estilo de vida que, a través de la moda, (que se hacía más cómoda) y la música tan poco convencional para esa época como era el blues, el charleston y jazz. Porque el jazz, fue en cierta medida, germen de un feminismo incipiente uno de cuyos exponentes fueron esas mujeres de color o las valientes Flappers(3). El blues y el jazz le debe mucho a la Mujer y la Mujer (y el feminismo) encontró en esas músicas la mejor forma de expresión de independencia del hombre.
El jazz va más allá de ser un género musical. Representa no solo la libertad sino también la democracia, la individualidad, el respeto por las diferencias y la capacidad de absorber todo aquello que pueda enriquecer y sumar; porque siempre ha sido esplendido, abierto a otros lenguajes y acogedor, mostrando a lo largo de los años una cambiante fisonomía sin haber perdido su esencia. Su eclecticismo no lo ha hecho menos erudito.
Posee unos valores muy hermosos no solo musicales: enseña a ser valientes, a crear, a dar oportunidad a todo el mundo. Escuchar jazz estimula la mente y los sentidos: (quienes escuchan jazz hacen mejor test de razonamiento) y hace que pienses y que incrementes tu sensibilidad.
Es género liberador de la esclavitud emocional, rechaza la opresión, la prohibición injustificada, y se eleva por encima de cualquier ideología, religión, color o incluso bandera. Porque el jazz ha sobrepasado fronteras y se ha hecho universal.

 

El jazz se ha convertido en la banda sonora de la conciliación, del respeto por la diversidad; tal vez por eso a Herbie Hancock, nombrado Embajador de Buena Voluntad de Naciones Unidas, no le costó mucho esfuerzo convencer a la Alta Institución para que, en noviembre de 2011, se declarara el 30 de Abril como el Día Internacional al Jazz. Nueva Orleans fue la primera ciudad después le han sucedido Nueva York, Paris (2012), Estanbul (2013), Osaka (2014), Paris (2015), Washington (2016), La Habana( 2017), San Petersburgo( 2018) y Melbourne (2019).

Ojalá este Dia Internacional sirva para dar mayor visibilidad a un género aún desconocido, ojalá Granada tome conciencia de que es una ciudad privilegiada por haber acogido en sus escenarios a maestros imposibles, a la aristocracia del jazz, a su historia viva impensable para una ciudad pequeña, ojalá sepa de una vez que tiene dos de los Festivales de Jazz más bonitos del mundo!

© Mariche Huertas de la Cámara, 2019

(1) T.O.B.A. Theater Owners Booking Association, era una asociación de empresarios blancos que controlaba un circuito de vodeville de artistas negros durante los años 20 y 30. Más conocida coloquialmente como Tough on Black Artist (Mano dura con los músicos negros) o como decía Ma Rainey Tough on Black Asses (mano dura con los culos negros) porque pagaban míseros salarios y las condiciones de trabajo eran a menudo, degradantes. A pesar de todo ello, la TOBA influyó enormemente, en la difusión del blues y del jazz
(2) Las leyes de Jim Crow fueron un conjunto de leyes promulgadas en los Estados Unidos, entre 1876 y 1965, que normalizaban tipificando la segregación racial en todas las instalaciones públicas por mandato de iure bajo el lema “separados pero iguales”. Se aplicaban a los de raza negra y a otros grupos étnicos no blancos en los Estados Unidos. Fueron, en muchos aspectos, una inspiración para las Leyes de Nuremberg de la legislación alemana contra los judíos, que se adoptaron en el Congreso del partido nazi 1935.
(3) El presidente Johnson en 1965 acabó legalmente con el segregacionismo aboliendo las leyes JIm Crow
(4) Roosevelt firmó en 1933 el Acta Cullen-Harrison derogando la ley Volstead .
(5) La expresión Flapper es un anglicismo que apareció inicialmente en Gran Bretaña y fue introducida en Estados Unidos por autores como F. Scott Fitzgerald en “La Generación Perdida”.




Naoko Sakata Trio – Dreaming Tree, (Footprint Records, 2016) [Grabación]

Por Julián Ruesga Bono.

El trío de Naoko Sakata se mueve en los cambiantes y sorprendentes espacios donde composición e improvisación confluyen –no necesariamente faltos de belleza y misterio y siempre llenos de complejidad e incertidumbre. La pianista Naoko Sakata lidera el grupo. Nació en Japón, en 1983, y reside desde 2008 en Suecia, donde llegó para estudiar en la prestigiosa Academia de Música y Teatro de la Universidad de Gotemburgo. En 2009 formó este trío junto al contrabajista Anton Blomgren y el batería Johan Birgenius. Esta formación continuó hasta el otoño de 2013, cuando Alfred Lorinius sustituyó al contrabajista. Hasta ahora el trío han publicado tres álbumes, “Kaleidoscope” (Atelier Sawano, 2010), “Flower Clouds” (Atelier Sawano, 2013), y éste que reseñamos, su tercer y último trabajo hasta ahora, “Dreaming tree” (Footprint Records) publicado en 2016.

La música que hace el grupo puede inscribirse dentro de lo que se ha bautizado como jazz nórdico. Una música de belleza densa y sensible. Por esbozar un marco de referencia musical: jazz, música contemporánea, improvisación libre, Bobo Stenso, Paul Bley, Debussy, …, El álbum nos proyecta hacia un sinuoso y sugestivo recorrido lleno de colores y texturas, un sendero serpenteante repleto de hallazgos. La intuitiva interacción de los tres músicos y los giros rápidos y sorprendentes de su música son dos de sus características más destacadas, haciendo que la presencia del sonido de cada uno de los instrumentos sea igualmente valiosa en el ecosistema sonoro que construyen.

El ámbito perceptivo en el que la música sitúa al oyente, oscila continuamente entre la sonoridad reconocible de cada instrumento y la musicalidad abstracta y envolvente que bosqueja el conjunto. Melodía y acompañamiento se desarrollan en diferentes tonalidades que se bifurcan, cruzan y encuentran para volverse a separar y distanciar. El trío construye sin aparente esfuerzo pasajes angostos y espacios abiertos en sus improvisaciones. Crea paisajes cambiantes de una extraña belleza, siempre en contraste con la profundidad de la música y la cercanía de los matices instrumentales.

Casi a mitad del disco, al sonar “Ljung”, la música llega a su apogeo en una conjunción orgánica y vigorosa, armoniosamente construida, que se prolonga en el siguiente corte, “Dreaming tree”, el tema que da título al álbum. Igual en el tramo siguiente, “Zlin”, una conjunción caleidoscópica de colores y texturas donde las pigmentaciones se transparentan y encajan al ritmo del tempo que los músicos marcan. Después, “Ingenting”, una musicalidad turbadora, a veces furiosa y a veces introspectiva, que podría parecer situarnos en la pendiente de una ladera (cuidado al transitar por aquí).

Un álbum más que recomendable. Explosivos paisajes musicales de gran belleza, articulados desde la improvisación a partir de hermosas composiciones desarrolladas con habilidad y acierto. Simplicidad y complejidad en continua alternancia y conjunción, ternura y arrebatos dentro de una misma cadencia. Sólo añadir que todos los temas del álbum son composiciones originales de los miembros de la banda.

Texto: © Julián Ruesga Bono, 2019

 

Naoko Sakata (piano), Alfred Lorinius (contrabajo), Johan Birgenius (batería)

Temas: 1. “Rain” (Naoko Sakata), 2. “Januari” (Naoko Sakata), 3. “Blue” (Naoko Sakata), 4. “Ljung” (Alfred Lorinius), 5 “Dreaming tree” (Naoko Sakata), 6. “Zlín” (Johan Birgenius), 7. “Ingenting” (Naoko Sakata), 8. “Mahón” (Johan Birgenius), 9. “Intersection” (Johan Birgenius)

Duración del álbum: 62’ 04”. Grabado 3-4 Diciembre de 2014 en Studio Epidemin, Gothenburg. Diseño: Jocke Wester. Ingeniero: Johannes Lundberg. Productores ejecutivos: Bo Ejeby y Per Sjösten. Masterización y procesamiento de sonido: Per Sjösten. Mezcla: Åke Linton, en Svenska Grammofonstudion, Gothenburg. Portada: Akwaflorell. Fotografías: Magnus Bergström. Diseño gráfico: Jocke Wester
Publicado en 2016 por Footprint Records AB, Digipak.




Xacobe Martínez Antelo: Capturas (Autoeditado, 2019) [Grabación]

Por Enrique Farelo.

Capturas, el último trabajo de Xacobe Martínez Antelo, contrabajista compostelano y miembro del aclamado trío Sumrrá trae consigo 8 cortes de creación propia y supone el cuarto trabajo a su nombre, dejando atrás Isto é Jazz (2005), Xacobe Martínez Antelo Trío (2009) y Jazz from Galiza (2010).

A éste Capturas, se le presupone una continuidad de su disco a trío del año 2009; ambos guardan paralelismos instrumentales, con la formación de contrabajo, saxo y batería. De aquella formación perdura Max Gómez, siendo Pablo Castaño sustituido por Xosé Miguélez al saxo tenor.

Capturas se convierte en un motivo más para adentrarse en el pasado de Xacobe Martínez Antelo y rescatar su Xacobe Martínez Antelo Trío (free code jazz records 2009).

Xacobe Martínez Antelo subraya en Capturas el fraseo de sus compañeros o asume el liderazgo de la voz en primera persona democratizando sus intervenciones y las de sus acompañantes fomentando diálogos a tres o a dos en sus múltiples vertientes y combinaciones.

En cuanto a los músicos que componen Capturas, Xosé Miguélez, aporta un discurso seco de poderosas armonías entrecortadas; Max Gómez juega ligero y sutil con sus tambores y platillos; y Xacobe Martínez Antelo marca el ritmo con pulsaciones contundentes pero controladas e inteligentes.

Capturas atesora la sabia decisión de aportar jazz en estado puro donde no falta el swing desde la inicial, “La política lingüística de Alberte”, pero bajo el tamiz del jazz cool y manteniendo una línea argumental coherente que sostiene un alto desarrollo estilístico de principio a fin.

Xacobe Martínez Antelo propone y dispone de sutileza y elegancia en un disco lleno de matices y pequeñas cosas que hacen de Capturas una obra comprometida, moderna y vanguardista de asimilación sencilla y escucha caleidoscópica.

 © Enrique Farelo, 2019

Xacobe Martínez Antelo: Capturas

Músicos: Xacobe Martínez Antelo (contrabajo), Xosé Miguélez (saxo tenor) y Max Gómez (batería)

Composiciones: “La política lingüística de Alberte”; “Conciliad Malditos”;

“No alimenten al Troll”; “El precariado”; “El club de fans del último cadáver”;

“Nada nuevo bajo el sol”; “Mr. Scullard” y “Déjalo ir”.
Todas las composiciones de Xacobe Martínez Antelo.

Grabado, mezclado y masterizado en  Savik Sound por Tricky en marzo del 2019. Publicado en 2019

Tomajazz: © Enrique Farelo, 2019




Kenny Barron Quintet (38è Festival Jazz Terrassa, Terrassa -Barcelona-. 2019-03-09) [Concierto]

Por Joan Cortès.

38è Festival Jazz Terrassa

  • Fecha: Sábado, 09 de marzo de 2019
  • Lugar: Nova Jazz Cava (Terrassa)
  • Grupo:
    Kenny Barron Quintet
    Kenny Barron, piano
    Mike Rodríguez, trompeta y fiscorno
    Dayna Stephens, saxo tenor
    Noriko Ueda, contrabajo
    Savannah Harris, batería

 

El compositor y pianista Kenny Barron fue galardonado con el 17º jazzterrasman –el 16º masculino y el 6º internacional-, premio que otorgan anualmente los responsables del Festival Jazz Terrassa desde el 2003. El premio consiste en una pieza de bronce diseñada por la escultora y grabadora Sílvia Segura.

En la Nova Jazz Cava, Barron presentó su último trabajo discográfico, Concentric Circles (1987), con los mismos solistas que grabaron el proyecto, el trompetista y fiscornista Mike Rodríguez y el saxo tenor Dayna Stephens, pero con una sección rítmica diferente, firme y compacta, formada por las féminas Noriko Ueda al contrabajo y Savannah Harris a la batería.

El quinteto estuvo bien rodeado por los colores cromáticamente cálidos y las líneas curvadas del cartel de esta edición, una figura femenina aplaudiendo, con la parte superior de su rostro fuera de campo, y encuadrada entre los perfiles insinuados de un saxo y un contrabajo. Un diseño de la ilustradora Anna Clariana.

Barron y sus cuatro acompañantes ofrecieron un concierto de tendencia clásica, elegante y bien elaborado, de aristas pulidas y ondulantes –en consonancia con el cartel de fondo-, sin estridencias y con algunos y puntuales toques latinos. Una propuesta que hizo las delicias de la mayor parte del público que abarrotaba la cava egarense.

Tomajazz. Texto y fotografías: © Joan Cortès, 2019




Baldo Martínez Cuarteto Europa (International Jazz Day Madrid. Bogui Jazz, Madrid 2019-05-02) [Concierto]

Por Carlos Lara y Enrique Farelo.

  • Fecha: Jueves, 02 de mayo de 2019
  • Lugar: Bogui Jazz (Madrid)
  • Grupo:
    Baldo Martínez Cuarteto Europa
    Liudas Mockunas (saxos tenor y soprano
    Samuel Blaser (trombón)
    Baldo Martínez (contrabajo)
    Ramón López (batería y percusión)

Con la incorporación del saxofonista lituano Liudas Mockunas en sustitución del violinista Dominique Pifarély, quien por problemas de salud no pudo comparecer, el cuarteto Europa liderado por Baldo Martínez continuó en el Bogui Jazz su presentación del disco que editó el pasado año. Un trabajo que ha sido galardonado como candidato a mejor álbum de jazz de 2018 en los premios de la Música Independiente.

El trombón, el contrabajo y la batería son la base sobre la que se sustenta, pero el cuarteto Europa es una formación que permite la incorporación de diferentes instrumentos y hacer propuestas variadas. Dominique Pifarély aporta unos matices especiales al grupo que le dotan de mayores rasgos melódicos y armónicos. Por momentos, el grupo adquiere ciertos aromas camerísticos, sin desdeñar los instantes más cercanos al free jazz. Sin embargo, la incorporación del lituano Liudas Mockunas hizo que el concierto cogiera otro enfoque, ya que la trayectoria de este saxofonista está más en la onda de artistas como Ken Vandermark, Peter Brötzmann o Mats Gustafsson.

El grupo interpretó en su totalidad los nueve temas que componen el disco, empezando por “La Travesía”, un título significativo por lo que implica en la filosofía del grupo: un viaje con inicio y final desconocido, pero donde suceden muchas cosas sugerentes entre medias.

Las notas de Baldo Martínez sirven de introducción en el comienzo del concierto. Asistimos a momentos de improvisación del trombón y el saxo tenor. Enseguida se apropió de la sala un ambiente de free jazz de máximo nivel, con el contrabajo y la batería intensificando sus aportaciones. El contrabajo y la batería se recrearon en muchas ocasiones dialogando a dúo.

Mockunas cuenta con un buen arsenal de recursos. Un tipo que transmite dureza en sus sonidos, pero sin perder nunca el contexto musical en el que se encuentra. Puede aportar momentos melódicos y romperlos arrebatadoramente.

El suizo Samuel Blaser demostró por qué ha sido elegido mejor músico de jazz europeo del 2018 con diversos solos magistrales. Así, los diálogos de Blaser y Mockunas llenaron un amplio espacio sonoro, que contagió a los cuatro músicos aportando sus complejidades improvisadas.

Ramón López es todo un espectáculo. Hay que verle evolucionar incorporando cada vez más sonidos, matices, con la tabla india, multiplicándose y aumentando la intensidad con maestría. Sus diálogos con el trombonista, con el aumento de intensidad sonora entre el saxofonista y el trombonista, hicieron subir la adrenalina por momentos.

Los músicos crearon con sus notas desperdigadas un cuadro de improvisaciones con mucha fuerza. Destacando una demostración de Baldo Martínez con el arco seguido en segundo plano por saxo soprano y trombón. Los diálogos entre ellos marcaron buena parte del concierto.

El concierto llegó a su momento decisivo con los temas “Isla de Piedra” y “Viaje a Oms”, dos piezas en las que el grupo, perfectamente cohesionado, demostró su calidad. Ramón López hizo introducciones a la batería con mucha fortaleza utilizando para ello distintos registros. Mockunas interpretó solos que va navegando acompañados con la intensidad que le metía el contrabajista con aires mingusianos.

El tema final ofreció una interpretación larga y extraordinaria de Samuel Blaser al trombón con la sordina, en una sucesión de sonidos improvisados, que dejaron el paso libre para que Baldo Martínez diera entrada al resto de la banda, con de nuevo una gran demostración a cargo del saxofonista lituano.

El cuarteto Europa es una apuesta por el lenguaje universal del jazz, una muestra de que esta música está perfectamente viva y en constante evolución, gracias a unos músicos que siempre dan lo mejor de sí en todos los conciertos.

Tomajazz. Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019




Dave Liebman “Spanish Trio” (International Jazz Day Madrid, Bogui Jazz 2019-05-03) [Concierto]

Por Carlos Lara y Enrique Farelo.

  • Fecha: Viernes, 03 de mayo de 2019
  • Lugar: Bogui Jazz (Madrid)
  • Grupo:
    Dave Liebman “Spanish Trio”
    Dave Liebman (saxos tenor, soprano y flauta de madera)
    Manel Fortià (contrabajo
    Gonzalo del Val (batería)
    Invitado:
    Daniel Juárez (saxo tenor)

Uno de los más destacados herederos de John Coltrane cumplirá 73 años en el mes de septiembre. Dave Liebman, de la pocas leyendas vivas del jazz, pisó de nuevo un escenario español para seguir ofreciéndonos su sabiduría musical, su original estilo y toda la maestría técnica que atesora desde que, a los 20 años, tuviera como mentores a Charles Lloyd, Lennie Tristano, Chick Corea o Terumasa Hino, entre otros.

De carácter simpático y siempre amable, Steve Liebman, como dijo Dick Angstadt, forma parte de la historia del jazz, y su discografía, entre colaboraciones y liderazgos, puede superar fácilmente los 200 discos. Un artista con una carrera apabullante, que siempre está trabajando y haciendo disfrutar a los demás con su música.

Con el baterista burgalés Gonzalo del Val le une una buena relación y no es la primera vez que tocan juntos. De hecho hay un disco a trío, “Standards in Dublin”, con Dave Liebman y Ronan Guilfoyle al contrabajo, recientemente editado y con un repertorio extraído del “Great American Songbook”. Algunos temas del cancionero americano y otros de grandes saxofonistas fueron elegidos para la noche e interpretados en un único pase.

 A lo largo de la noche sonaron piezas como “All the Things You Are”, con la que se abrió el concierto. El saxo soprano de Liebman es como un chorro de aire fresco por su aterciopelada manera en que comienza el tema y la secuencia de registros agudos que se van sucediendo, donde los ritmos se combinan con los espacios en silencio. A su lado, Gonzalo del Val y Manel Fortià, se crecen y van subiendo cada vez más su nivel.

En el tenor, Liebman acomete los acordes de “Blues” de Coltrane de manera magistral, con Gonzalo del Val, marcando el ritmo y Fortiá, acompañando con precisión. En todo momento brinda notas magistrales. El batería nos deleita con un solo intenso.

 A continuación, “In a sentimental mood” de Duke Ellington, cuya famosa versión interpretó con John Coltrane en un estupendo disco de Impulse Records. Aquí, Dave Liebman deleita con un solo intenso a tempo medio guardando un perfecto equilibrio en toda su duración.

“I love you” de Cole Porter, fue otro de los standards elegidos, interpretado sobre un ritmo acelerado de batería y contrabajo navegando hacia donde les va llevando el saxo soprano. La pieza culminó, de nuevo, con un buen solo de Gonzalo del Val.

En un nuevo clásico, “Footprints” de Wayne Shorter, el saxo soprano de Liebman tuvo el acompañamiento del joven saxo tenor madrileño Daniel Juárez, que respondió a la perfección tanto en el solo que hizo como en los diálogos con el soprano, algo que enriqueció finalmente la pieza.

Con una introducción de Manel Fortiá en diálogo con la batería, se dio paso a una interpretación de Liebman con la flauta de madera para acometer el “Lonely Woman” de Ornette Coleman, con la participación otra vez Daniel Juárez. El concierto tuvo su colofón con otra de las piezas favoritas de Liebman, “India” de John Coltrane, con una nueva introducción de ambos saxos y una improvisación de lujo de David Liebman.

Fue una lección de jazz con mayúsculas, de esas en las que al salir del concierto se está plenamente convencido de tener la fortuna de compartir una música que por algo sigue siendo mágica.

Tomajazz. Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019




Dewa Budjana – Mahandini (Moonjune Records, 2019) [Grabación]

Mahandini situado en el top número 16 del ranquin al mejor álbum del pasado año 2018 para la prestigiosa web http://www.progarchives.com/ (http://www.progarchives.com/top-prog-albums.asp?syears=2018) puede servir como tarjeta de presentación del último trabajo del guitarrista indonesio Dewa Budjana.

Dewa Budjana se apoya en un componente religioso-espiritual algo que muestra en el título y en la caratula del disco. Mahandini se desglosa en dos palabras, Maha (grande) y Nandini (“el vehículo que lleva al Dios Shiva”).

En cuanto a la obra se refiere, Dewa Budjana ha reunido un cuarteto con colaboraciones realmente interesantes entre las que encontramos al teclista Jordan Rudess (Dream Theatre o Liquid Tension Experiment) o al prestigioso baterista Marco Minnemann (Steven Wilson, Joe Satriani, Adrian Belew, Trey Gunn,). Cuenta igualmente con colaboraciones del valor John Frusciante (Red Hot Chilli Peppers) o la del virtuoso guitarrista de fusión Mike Stern (Miles Davis, Blood, Sweat & Tears, Billy Cobham, Jaco Pastorius).

El disco transita por los caminos del jazz-rock progresivo más enérgico y la música tradicional del sudeste asiático no exentas de misticismo espiritual.

Mahandini echa a andar con “Crowded” una composición de John Frusciante perteneciente a su trabajo Enclosure del 2014 y cantada por el mismo.

La voz de John Frusciante se muestra cálida y potente y se conjuga con los seductores guitarreos eléctricos de Dewa Budjana que van modulando y equilibrando la pieza desde el inicio.

“Queen Kanya” alcanza momentos paradójicos que van desde el sonido de King Crimson con la guitarra de Dewa Budjana hasta el vertiginoso solo de bajo de Mohini Dey que acompaña con las vocalizaciones delirantes del konnakol.

Otra composición de riqueza textual es “Hyang Giri” donde la vocalista Soimah Pancawati comienza aportando su canto tradicional y ritual de Indonesia y donde se van relevando la guitarra de Dewa Budjana a lo Allan Holdsworth, el piano jazzy de Jordan Rudess y el chispeante y virtuoso solo de la bajista Mohini Dey.

La apacible y lírica “Jung Oman” no deja de lado ni la intensidad y ni la pasión con la que está tocada. Dewa Budjana utiliza la guitarra acústica con exquisitez y la combina con la eléctrica para rememorar ecos del pasado del grupo Camel.

En “ILW”, se encuentran Dewa Budjana y Mike Stern en un duelo de guitarras de altos vuelos y de jazz-rock enérgico en un “tanto monta, como monta tanto”.

El corte que da título al álbum es “Mahandini” y, en él se van desarrollando una serie de solos a modo jazz que van desde la guitarra eléctrica de Dewa Budjana, el bajo de Mohini Dey (a lo Jaco Pastorius), el piano eléctrico de Jordan Rudess y que cierra Dewa Budjana.

Con “Zone” (John Frusciante/Enclosure 2014) se cierra el disco y vuelve John Frusciante como cantante para marcar territorio demostrando quien es el autor. Rock en estado puro en el que la guitarra de Dewa Budjana deja su sello inconfundible.

© Enrique Farelo, 2019

Dewa Budjana – Mahandini (Moonjune records 2019)

Músicos: Dewa Budjana (Guitarra, Soundscapes), Mohini Dey (Bajo y Konnakol), Jordan Rudess (Teclados), Soimah Pancawati (Vocal solo en “Hyang Giri”), John Frusciante (Vocal y guitarra en “Crowded” y Vocal en “Zone”), Soimah Pancawati (Vocal solo en “Hyang Giri”), Mike Stern (Guitarra en “ILW”) y Marco Minnemann (Batería).

Composiciones: “Crowded”, “Queen Kanya”, “Hyang Giri”, “Jung Oman”, “ILW”, “Mahandini” y “Zone”.
Todas las composiciones de Dewa Budjana excepto “Crowded” y Zone” de John Frusciante.

Grabado en el estudio Prashant Aswani at Steakhouse, Los Ángeles (California) el 24 de enero de 2018.




Danilo Pérez-John Patitucci-Terri Lyne Carrington “Children Of The Light” (38è Festival Jazz Terrassa, Terrassa. 2019-03-08) [Concierto]

Por Joan Cortès.

38è Festival Jazz Terrassa

  • Fecha: Viernes, 08 de marzo de 2019
  • Lugar: Nova Jazz Cava (Terrassa)
  • Grupo:
    Danilo Pérez – John Patitucci – Terri Lyne Carrington
    Danilo Pérez: piano
    John Patitucci: contrabajo
    Terri Lyne Carrington: batería

Children of the light (MAC/2015) es el único trabajo, hasta la fecha, del trío formado por el pianista Danilo Pérez, el contrabajista John Patitucci y el baterista Brian Blade, los tres motores de alta propulsión del compositor, saxofonista y “conductor musical” Wayne Shorter, que conjugaban un estimulante y musculado cuarteto.

Pudimos calibrar por primera vez los mimbres de su directo en el Festival de Jazz de Barcelona  y, después, casi llegar a los límites etílicos, por el coupage destilado, en las canteras al aire libre y ligeramente adaptadas -con el toque característico de la república vecina de tocar lo mínimo para mantener lo esencial- de la pequeña población francesa de Junas.

A principios del pasado  marzo, en la Nova Jazz Cava de Terrassa, Brian Blade había cedido el testimonio de sus baquetas a la baterista Terri Lyne Carrington. Terri Lyne hacia 32 años que había actuado en el festival egarense como integrante del quinteto del maestro Shorter, una formación que también contaba con la percusionista Marilyn Mazur.

El trío actual fue el responsable de inaugurar los conciertos internacionales del 38è Festival Jazz Terrassa, dejando el listón a tocar del techo, nada bajo en el emblemático recinto jazzístico. Con una primera parte brutal, entre partituras e improvisación, entre variantes complejas y de difícil predecir, con los tres músicos en pleno estado de comunión, ebullición, autoalimentándose, que hacía complejo saber cuando la partitura era el elemento substancial o meramente tangencial o ni ello.

La segunda parte, después del paro o descanso preceptivo en la jazz cava, deambularon por caminos y estructuras más predecibles -aunque ya quisiéramos que muchos conciertos arroparan estas derivadas- sin perder un ápice de su calidad. En el bis volvieron a dejar las riendas y bridas bien sueltas para retornar por los senderos iniciales.

 

Texto y fotografías: © Joan Cortès, 2019




Vasil Hadzimanov Band: Lines in Sand (Moonjune Records 2019) [Grabación]

Por Enrique Farelo.

Es como el latido de un corazón pausado, es como el sonido de un pulsar espiritual y mágico de profundo sentimiento arábigo-flamenco encarnado en la voz de Bojan Ivkovic. Así comienza Lines In Sand con la pieza homónima, causando impresiones de calado profundo.

Lines In Sand encadena una pieza tras otra como eslabones de una cadena, como perlas de un collar, piezas cortas a modo de suite donde la sección rítmica suena compacta, fluida y presente, donde los solos de guitarra y teclados economizan sus intervenciones con finura y elegancia. Música que bebe de diferentes fuentes que van desde el jazz, rock, R&B, soul, funk, psicodelia o world music.

En “Mr. MoonJune” encontramos un claro homenaje a Leonardo Pavkovic (dueño del sello Moonjune Records). La pieza se debate entre el funk o el smooth jazz de John Klemmer o del grupo alemán Passport de los años 80/90 a través de la figura del saxo de Rastko Obradovic.

El tercer corte, “San Snova”, es el jazz quien domina con el piano acústico de Vasil Hadzimanov como protagonista; “Lost”, destaca por la voz de Marta Hadzimanov de similar textura tímbrica a cantantes como Gayle Moran o Flora Purim e incluso Norma Winstone y el piano acústico de Vasil Hadzimanov y la guitarra de Branko Trijic.

“Kazi” supone un tránsito ambient para enlazar con “Kazi Gradiska” que por estructura y sonido se acerca a la música de Chick Corea y que termina en “Maklik” donde encuentra acomodo el piano eléctrico setentero y convincente de Vasil Hadzimanov.

Composiciones como “For Clara” se transmutan y personalizan en la voz del que fuera vocalista de Screaming Headless Torsos, Dean Bowman que con su soul lisérgico de ecos setenteros y reverberaciones espaciales dan paso al saxo de Rastko Obradovic que rompe el tema en dos y que se oculta bajo el sonido cósmico de la guitarra de Branko Trijic en “Waiting For…” encentrando un manantial de riqueza étnica que se funde con el sonido lunático del grupo Gong  en “Freedom from the Past”.

“Ratnici Podzemlja” es otra demostración de la fusión de estilos aportando funk y groove dinámico y negro muy gusto de los años 70 del pasado siglo.

Con “Rege Hadzi” ponemos el punto y aparte en la carrera del teclista serbio Vasil Hadzimanov.

La composición es un ejercicio sincopado de reggae instrumental minimalista y futurista que se pierde en un horizonte inacabado.

© Enrique Farelo, 2019

Vasil Hadzimanov Band: Lines in Sand (Moonjune Records 2019)

Vasil Hadzimanov (teclados), Branko Trijic (guitarra eléctrica), Mirosav Tovirac (guitarra Bajo), Bojan Ivkovic (percusión y voz), Pedja Milutinovic (batería), Rastko Obradovic (saxos) (2, 8), Marta Hadzimanov (voz solista) (4), Dean Bowman (voz solista) (8).

“Lines in Sand”; “Mr. MoonJune”; “San Snova”; “Lost”; “Kazi”; “Kazi Gradiska”; “Maklik”; “For Clara”; “Waiting For…”; “Freedom from the Past”; “Ratnici Podzemlja”; “Rege Hadzi”.
Todas las composiciones de Vasil Hadzimanov excepto “Mr. MoonJune” y “Ratnici Podzemlja” de Vasil Hadzimanov band, “For Clara” de Mirosav Tovirac, “Waiting For…” de Branko Trijic, “Freedom from the Past” tradicional/ Vasil Hadzimanov.

Grabado en el estudio Binta y German Ambassador’s en Belgrado (Serbia) en noviembre de 2017.
Publicado en 2019 por Moonjune Records.