Javier López Jaso & Marcelo Escrich Quartet: Aporía (Errabal Jazz) [CD – Grabación]

Por Carlos Lara.

Las colaboraciones entre Javier López Jaso y Marcelo Escrich se remontan a cerca de unos diez años cuando formaban parte del New Mood Trio. Desde entonces han sido habituales sus actuaciones en directo. Pero no fue hasta 2014 que lanzaron su primer disco como cuarteto. Un trabajo titulado Pagoda, donde tanto el acordeonista pamplonés como el contrabajista argentino mostraban sus cualidades como compositores y creadores, con raíces porteñas y un lenguaje lleno de sonidos intensos y emocionantes.

Su segundo CD en el mercado es Aporía, palabra griega que designa un problema que no tiene solución racional. “Intentar alcanzar algo y no lograrlo, algo que casa con mi filosofía de ser y con la que tenemos los músicos, esa paradoja continua de querer llegar a algo”, señala López Jaso sobre el significado del nombre en una entrevista.

Aporía es un disco que se puede entender desde un territorio en el que la música argentina y la vasca se dan la mano. La primera protagoniza muchos de los temas, donde predominan los diálogos entre el acordeón y la guitarra, con incursiones del saxo tenor en dos de las piezas. En general se aprecia un gran trabajo de composición y de reparto de los espacios con mucho equilibrio entre los cuatro músicos.

El disco se abre con “Contrahuellas”, que tiene un comienzo melódico con un dueto de acordeón y guitarra, y una sucesión de diálogos. La guitarra comienza un solo de punteo suave acompasado por el contrabajo y la intervención suave a solo del acordeón. El tema “Aporía” se inicia también con melodía, con la guitarra de Giménez forma elegante hasta que la pieza sube de intensidad y la participación de la guitarra va subiendo de tono y adquiriendo protagonismo. La pieza cambia continuamente de registros y parece que nunca va a tener final. En “La Banda y el Conjuro”, el contrabajo marca el comienzo, siguiendo la entrada del acordeón, guitarra y saxo tenor, que realiza un primer solo. Se crea un clima muy acogedor y elegante con el saxofón de Alberto Arteta. En “Cantus” la guitarra realiza un fraseo suave, seguido de una larga melodía del acordeón. “Hugo vuelve a casa” es un tema de inspiración porteña, con una melodía sugerente y nostálgica, en la que se puede oír el recitado de un poema a cargo de Gerardo Fitanovich, que acaba con las palabras “El olvido es una de las formas más refinadas del crimen perfecto”.

“Nene” tiene un sonido de acordeón con aires del Pais Vasco, apoyado por un punteo intensivo y repetitivo de la guitarra. “Aldrán” es de inspiración argentina, con un cambio radical con el contrabajo, que va llevando a la guitarra y el acordeón hacia sonidos bailables. El guitarrista inicia un largo e intenso solo, hasta que retoma la pieza el contrabajo y de nuevo comienza la melodía que marca el protagonismo del tema. En “Donostia-Pamplona, Iruña-San Sebastián”, el contrabajo empieza con punteos y la guitarra estilo Bill Frisell empieza a hacerse un hueco para realizar un solo, que retoma el acordeón. Aquí hay un gran solo de Marcelo Escrich al contrabajo. El acordeón se erige en protagonista en buena parte del tema hasta el final.

Por último, “Diálogos y secuelas” presenta un tono medio rockero al principio y rompe un poco el tono genérico que caracteriza el disco. Más eléctrico y menos acústico que las anteriores piezas. Las distorsiones de guitarra y la inclusión del saxo tenor le dan un tono más jazzístico.

Con un instrumento ya habitual en el jazz internacionalmente conocido por el francés Richard Galliano o el argentino Dino Saluzzi, aunque éste unido al bandoneón, Javier López Jaso, y Marcelo Escrich aportan una nueva perspectiva al jazz nacional.

Tomajazz: © Carlos Lara, 2019

Javier López Jaso & Marcelo Escrich Quartet: Aporía

Músicos: Javier López Jaso (acordeón), Luis Giménez (guitarra), Marcelo Escrich (contrabajo) y Daniel Lizarraga (batería). Colaboradores: Alberto Arteta (saxo tenor) y Gerardo Fitanovich (rapsoda).

Composiciones: “Contrahuellas”, “Aporía”, “La Banda y el Conjuro”, “Cantus”, “Hugo vuelve a casa”, “Nene”, “Aldrán”, “Donostia-Pamplona, Iruña-San Sebastián” y “Diálogos y secuelas”.

Todos los temas compuestos por Marcelo Escrich y por Javier López Jaso.

Grabado el 26 y 27 de enero de 2018 en Mecca Recording Studio en Oyarzun (Guipúzcoa).

Editado por Errabal Jazz en 2018




Diversidad y calidad en Jazz Plaza 2019. Por José Dos Santos [Artículo]

Por José Dos Santos.

La gran expectativa que me creó conocer, a inicios de diciembre, los participantes previsibles en el 34 Festival Internacional Jazz Plaza, decayó al pasar de los días ante ausencias de las que supe de forma fortuita, pero de fuentes confiables. Por suerte, por esa misma vía, supe de otros excelentes músicos que llegarían a la ya tradicional cita cubana.

Es de lamentar que figuras de relieve mundial como el saxofonista Branford Marsalis y el flautista Hubert Laws–por segunda ocasión anunciadas su asistencia a un Jazz Plaza y luego no concretadas—o el cubano Hilario Durán, multipremiado en Canadá pero con mucha historia entre nosotros, no concurrieran al jolgorio que está a punto de comenzar en La Habana y Santiago de Cuba.

Conocí las razones de algunas de esas ausencias, como las de músicos cuyas invitaciones formales no llegaron a tiempo para gestionar patrocinadores que les permitieran concurrir a esta fiesta musical, en la cual sus asistentes corren con sus gastos y no reciben remuneración por sus presentaciones.

En este acto de suprema solidaridad artística aún fallan mecanismos organizativos, imprescindibles en un entorno de por sí difícil, como es la propaganda anticubana que mella el ánimo en algunos, las limitaciones que impone el bloqueo estadounidense –recrudecido en los últimos tiempos—y la falta de estímulo económico que resulta decisivo para otros.

De todas formas, más allá de los ausentes, los concurrentes rebasan las ganas de satisfacer el gusto por el jazz del creciente auditorio cubano y sus visitantes, por su diversidad, calidad y número de escenarios.

Pocos lugares en el mundo, salvando los gigantescos North Sea Jazz Festival y otros similares, se pueden dar el lujo de ofrecer tantos escenarios simultáneos y durante tantos días como el Jazz Plaza 2019.

No voy a relacionarlos ni reproducir el programa que ya puse en el sitio de Cubarte www.decubajazz.cult.cu, que refleja también el simultáneo XIV Coloquio Internacional de Jazz, encabezado por la musicóloga Neris González Bello y que comienza el próximo lunes 14 en Santiago de Cuba.

Pero si es obligatorio mencionar que dentro de la abrumadora cantidad de concurrentes, más de 100 del extranjero, según mi cuenta, procedentes de Estados Unidos, España, Argentina, Italia, Colombia, Uruguay, Brasil, Alemania, Noruega, Austria, Canadá, Ecuador, Australia, Gran Bretaña, Suecia, Puerto rico, Mali y Bélgica. A ellos se suma una pléyade de residentes en la Mayor Isla del Caribe. Entre ellos hay estrellas que ellas solas hacen cabeza de festivales en cualquier lugar.

Desde el baterista Dave Weckl, el bajista Jeff Berlin, el flautista Néstor Torres, el pianista Arturo O´Farrill,  el baterista Dennis Chambers y la cantante Joss Stone al saxofonista Víctor Goines, la cantante Patricia Kraus (hija del famoso tenor), la guitarrista Leny Stern, los pianistas Jordi Sabatés y Adrián Iaes (también director del festival de jazz de Buenos Aires), y la Preservation Hall Jazz Band son atracciones de punta en el mundo del jazz.

A ellos se le añaden cubanos residentes en el extranjero, cuyas carreras se iniciaron en su terruño, como Dafnis Prieto, Román Filiú, Yosvani Terry, Felipe Cabrera, Julio Montalvo y otros más que cada año incrementan su número.

Y no por último menos importantes los radicados en Cuba, capaces de hacer por ellos mismos un Festival, en mayúscula, e imposibles de relacionar ante el temor de omitir a un valor esencial del jazz cubano. No por ello puede dejarse de mencionar al fundador del Jazz Plaza y Premio Nacional de la Música, el multinstrumentista Bobby Carcassés, y a quien ha asumido la dirección artística de este festival, el pianista Roberto Fonseca.

Hasta aquí llego en una rápida panorámica de la próxima máxima cita del jazz en Cuba, que no excluye que por estos días se realicen encuentros de este género musical en Camagüey y que haya otras plazas, como la propia Santiago de Cuba, en las que el jazz es materia cultural efervescente que merita atención y estímulo.

Entre las cosas que me preocupan en este campo es la falta de articulación de nuestro movimiento jazzístico con otros entornos. Eso explicaría que el Jazz Plaza coincida con el que desarrolla en Panamá el pianista Danilo Pérez, una gloria mundial del jazz hecho por latinos.

Hubo momentos que nos visitaron organizadores del anual que se realiza en República Dominicana con el propósito de trabajar en pro de una Circuito del Jazz del Caribe, que vincularía al de ellos con el de La Habana, el de Cancún (México) y el de Isla Margarita (Venezuela) que estimulara la creación de cruceros especializados, que ya por entonces comenzaban a surcar las aguas de nuestra región. Ese es un expediente pendiente.

Toca a quienes se preocupan y ocupan de esta materia –en tanto no hay nada institucional en Cuba que articule el movimiento jazzístico en un cuerpo único—seguir trabajando porque el jazz y su imbricación cultural, como fenómeno creciente y de amplia aceptación entre la joven generación de creadores, siga cosechando éxitos y los amplíe.

© José Dos Santos / 11.01.2019




Rizoma Records: Proyectando el jazz andaluz. Por Julián Ruesga Bono [Artículo]

Por Julián Ruesga Bono

 

Rizoma Records es una asociación sin ánimo de lucro, con sede en Algeciras, dedicada a la promoción del jazz. Cuenta con una discográfica y una distribuidora de discos, dirigidas por Juan Luís Valle, a través de las cuales pretenden visibilizar el jazz hecho en Andalucía. Desde su fundación han editado trabajos de músicos afincados en distintos puntos de la comunidad –músicos que trabajan en comunicación y se interrelacionan entre ellos en los múltiples proyectos que llevan a cabo. Rizoma Records, también organiza conciertos y colabora en la organización de diferentes eventos relacionados con el jazz. Como otros muchos proyectos nacidos en torno a la música de jazz, Rizoma Records, nace a partir de la iniciativa de un grupo de aficionados en colaboración con los músicos.

Juan Luis Valle, director de la discográfica y presidente de la asociación nos presenta la propuesta:

La asociación nació de la necesidad de apoyar y difundir la música de jazz en nuestro entorno y también por el deseo de participar en todo lo que estaba pasando alrededor del jazz en Andalucía. Vimos como se estaba formando un tejido asociativo en torno al jazz por todo el territorio andaluz, pero el Campo de Gibraltar, que es una zona muy especial, carecía de ello. Así que creamos Rizoma Records en 2014. 

Una de las primeras cosas que hicimos fue un stand discográfico donde exponer la producción andaluza de grabaciones de jazz que había, que era muy extensa. Después pasamos a organizar conciertos y ya llevamos cuatro años organizando conciertos ininterrumpidamente. Finalmente montamos en sello discográfico y una distribuidora de discos a través de la cual pretendemos visibilizar los proyectos creados en Andalucía. A la vez, realizamos labores de asesoría legal para músicos. También queremos desarrollar proyectos en común con otras comunidades autónomas y con otros países. Nos gustaría ser un punto de referencia y contribuir a que este tipo de trabajos artísticos e interrelaciones entre artistas de diferentes lugares siga desarrollándose y enriqueciendo todo el ecosistema musical de nuestro entorno.

 

De cara al público además de los conciertos, hacemos actividades formativas, sobre todo para la infancia. También hacemos reediciones de discos agotados que, a día de hoy, no pueden encontrarse a la venta aun existiendo una demanda real para dichas obras. Por ejemplo hemos reeditado, Es Hora de Caminar, de Guillermo McGill, un álbum importante que estaba agotado. En la actualidad, además de la distribuidora, estamos organizando conciertos y colaborando en la organización de diferentes eventos relacionados con el Jazz y sus derivaciones. El pasado 26 de Septiembre, pre-estrenamos el espectáculo, Flamenco-Trane, un tributo a John Coltrane realizado por Guillermo McGill, en el Teatro Juan Luis Galiardo de San Roque, con Marco Mezquida, Perico Sambeat, Reinier Elizarde, Juan Diego Mateos, y Belén Maya y Ana Salazar al cante y baile.

Pertenecemos a la Federación Andaluza de Asociaciones de Jazz, Andajazz, de la que somos socios fundadores. Como te decía, el panorama del jazz de los últimos años en Andalucía ha cambiado mucho y el peso de la actividad jazzística recae sobre un buen número de asociaciones culturales, autogestionadas por los socios, músicos y aficionados, repartidas por las ocho provincias andaluzas. Estas asociaciones se han convertido en las protagonistas y responsables de la escena jazz de Andalucía y se conectan y coordinan entre ellas a través de Andajazz. Una de las actividades de Andajazz es la organización del “Circuito andaluz de jazz”, una formula que facilita que músicos andaluces puedan tocar en las diferentes ciudades andaluzas durante la temporada de conciertos.

Entre los CDs publicados por Rizoma Records destacamos siete:

 

Tumbando a Monk – Abriendo el Thelonius. 2015. Un sexteto de jazz latino formado en Cádiz homenajeando a Thelonious Monk: Julián Sánchez (trompeta, fliscorno y percusiones menores), Javier Galiana (piano), Malick Mbengue (congas y cajón), Javier Bermúdez (bajo eléctrico), Juan Sainz (batería) y Pedro Cortejosa (saxo tenor y percusiones menores).

 

 

Paul Stocker – Skylark. 2016. Disco recopilatorio que reúne diversas grabaciones realizadas a lo largo de su vida por Paul Stocker y seleccionadas para el álbum por el mismo músico. Un músico californiano muy vinculado a diferentes generaciones de músicos de jazz andaluces. Canciones populares africanas y portuguesas, arreglos de clásicos y temas propios componen a una colección antológica, reflejo de toda una vida en el jazz.

 

 

Hakos Trios – Hakos Trios. 2017. Dos tríos diferentes. La misma sección rítmica, formada por el contrabajista búlgaro Vasil Hadjigrudev y el batería serbio Lav Kovač, con diferentes vientos: la trompeta de Julián Sánchez y el saxo tenor de Enrique Oliver. Música sencilla y primordial en su estructura de ritmos repetitivos y contundentes en su sonoridad.

 

 

Javier Delgado / Arturo Serra – Vision Tales. 2017. Javier Delgado (bajo), Arturo Serra (vibráfono), Álvaro Vieito (guitarra), Juan Galiardo (teclados) y Martin Andersen (batería). Una colección de nueve temas de música atmosférica y reposada, donde sobresale el tranquilo dialogo del vibráfono de Serra con la guitarra de Vieito. Un compenetrado quinteto muy bien ensamblado.

 

 

Javier Ortí – Enki. 2017. Julián Sánchez (trompeta), Javier Ortí (saxo), Alvaro Vieito (guitarra), Javier Galiana (piano), Javier Delgado (contrabajo) y Nacho Megina (batería). Un grupo de amigos músicos bajo la dirección de Javier Ortí, haciendo un álbum dedicado al dios de la música en el antiguo Oriente. Eclecticismo sonoro de gran variedad de registros y texturas. Todos los temas compuestos por Ortí, excepto “Tranquila pequeña” que está firmado por Julián Sánchez.

 

 

Andalucía Big Band – Suite Trafalgar. 2017. Composición del pianista Javier Galiana y primera grabación discográfica de la banda. Música colorista, sugerente y evocadora de gran belleza, donde el mar y la costa gaditana son las constantes temáticas. Manuel de Falla, Stravinsky, jazz y flamenco, desde la complejidad estructural y sonora de una big band.

 

 

Lara Vizuete – Alba. 2018. Primer trabajo discográfico de la cantante que además compone y se ocupa de los arreglos. Una voz serena y calida que consigue crear una atmosfera intimista y sutil. Ocho temas de composiciones propias y arreglos de canciones de otros. Músicalidad latina arropada por un magnífico cuarteto compuesto por Carlos Gutiérrez: guitarra, Juan Sebastián Vázquez: piano, Ernesto Larcher: contrabajo, y Daniel García Bruno: batería.

Tomajazz: © Julián Ruesga Bono, 2019

 

 




Xol: Xol plays X-EN (Chant Records, 2018) [Grabación – CD]

Por Carlos Lara.

Perteneciente al panorama de la música libre europea, el cuarteto Xol está formado por veteranos improvisadores como Guy Bettini a la corneta, trompeta y fiscorno, Harri Sjöström al saxo soprano, Luca Pissavini al contrabajo y Francesco Miccolis en la batería. Xol plays X-EN es un disco de libre improvisada con elementos de free jazz, que se van complementando a medida que los temas se suceden. Las piezas se comportan como pequeñas estructuras que, poco a poco, se expanden para ir perdiendo las limitaciones, hasta el punto que pueden permanecer “ad infinitum” desgranando notas como caleidoscopios.

Con un estilo personal en cada uno de los siete temas, se van sucediendo las diferentes improvisaciones con arreglo a estructuras, tonalidades y composiciones colectivas interpretadas en el momento. Cada uno de los músicos aporta su grano de arena hasta construir una montaña desde la que se admira un paisaje sin horizonte

El finlandés Harri Sjöström es uno de los más notables innovadores de la escena de la improvisación de su país; el italiano Luca Pissavini tiene colaboraciones con Ken Vandermark; el batería suizo, Francesco Miccolis, también ha acompañado a Peter Brötzmann; el trompetista Guy Bettini, un asiduo colaborador del batería Gerry Hemingway, conforman un conjunto radical, ajeno a normas y ataduras. Puramente libre.

Es inevitable encontrar reminiscencias de músicos de la talla de Peter Brötzmann, Derek Bailey o Cecil Taylor. Un disco para mentes muy abiertas.

© Carlos Lara, 2019

Xol: Xol plays X-EN

Músicos: Harri Sjöström (saxo soprano), Guy Bettini (corneta, trompeta y fliscorno), Luca Pissavini (contrabajo) y Francesco Miccolis (batería y percusión).

Composiciones: “Still water has no mind”, “To receive the image”, “Of the migrating geese”, “The whole moon”, “And the entire sky” “Are reflected in one” y “Dewdrop on the grass”.

Grabado en 2017 en Beyond Groove Studio (Suiza)

Editado en 2018 por Chant Records




(Algo de) lo mejor (que escuché) en 2018 por Pachi Tapiz [Artículo]

Por Pachi Tapiz

Sin pretender ser una lista exhaustiva, puesto que el orden es simplemente la forma en que aparecen listados los discos, esta ha sido una entrada en progreso continuo realizada a lo largo de todo el año 2018. A continuación están las portadas y la lista de algunas de las (mejores) grabaciones con las que (más) he ido disfrutando a lo largo de este pasado año:

  • Alexander Von Schlippenbach Globe Unity Orchestra: 50 Years (Intakt)
  • Miles Davis & John Coltrane: The Final Tour. The Bootleg Series, Vol. 6 (Columbia Records. 4CD)
  • The Rempis/Daisy Duo & Guests: Dodecahedron (Aerophonic Records. 2CD)
  • Ramón López / Percy Pursglove / Rafale Mazur: Threefold (Not Two Records)
  • Jason Robinson’s Janus Ensemble: Resonant Geographies (pfMentum Records)
  • Esbjörn Svensson Trio: e.s.t. live in london (ACT)
  • Henri Texier: Sand Woman (Label Bleu)
  • Fred Hersch TrioLive In Europe (Palmetto Records)
  • Joëlle Léandre – Elisabeth HarnikTender Music (Trost Records)
  • Philippe Mouratoglou – Bruno Chevillon – Ramón LópezUnivers Solitude (Vision Fugitive)
  • Baldo Martínez: Cuarteto Europa (Karonte)
  • John ColtraneBoth Directions At Once (Impulse!)
  • Charles Lloyd & The Marvels with Lucinda WilliamsVanished Gardens (Blue Note)
  • Dave Rempis – Jasper Stadhouders – Frank Rosaly: ICOCI (Aerophonic Records)
  • Konstrukt – Keiji HainoA Philosophy Warping, Little By Little That Way Lies A Quagmire (Karlrecords)
  • Henry Threadgill 14 Or 15 Kestra: Agg Dirt… and More Dirt (Pi Recordings)
  • Satoko Fujii – Joe FondaMizu (Long Song Records)
  • Joey Baron – Robyn SchulkowskyNow You Hear Me (Intakt Records)
  • The Necks: Body (ReR Megacorp)
  • Ingar Zach – Speak PercussionBefore Nightfall One (SOFA)
  • Christiane Bopp: Noyau de lune (Fou Records)
  • Benoît Delbecq, Jorrit Dijkstra, John Hollenbeck: Linger (DRIFF Records)
  • Lurpekariak: Itsasotik Iturrira (Errabal Jazz)

Selección y sobre todo disfrute sonoro: © Pachi Tapiz, 2018




Razones para el jazz. “Syzygy” (Michael Brecker, 1987) [486]

Por Pachi Tapiz.

Un tema: “Syzygy” de Michael BreckerMichael Brecker (1987)
Tremenda demostración de poderío al saxo que abría el estreno discográfico como líder de Michael Brecker, que publicó con 38 años de edad. En ese mismo tema se puede disfrutar además del sonido orgánico del saxo, del sintetizado del EWI.




Razones para el jazz. Art Farmer – Benny Golson: Meet the Jazztet (1960) [485]

Por Pachi Tapiz.

Una grabación. Art Farmer – Benny GolsonMeet the Jazztet (Argo, 1960)

Con Art Farmer, Benny Golson, Curtis Fuller, McCoy Tyner, Addison Farmer, Lex Humphries




Phillip Johnston & The Coolerators: Diggin’ Bones (Asynchronous Records, 2018) [CD]

Por Carlos Lara.

El compositor y saxofonista de Chicago Phillip Johnston, que capitanea el grupo de Nueva York The Microscopic Septet, ha unido fuerzas con tres músicos australianos que se hacen llamar The Coolerators, los refrigeradores en español. Ya el nombre nos da una idea de que la música de este grupo rezuma cierto sentido irónico en Diggin’ Bones, su primer disco. Trabajo que supone la culminación de una serie de actuaciones en directo a raíz de que Johnston se trasladara desde la gran manzana a Sydney y se uniera a Alister Spence, Lloyd Swanton, (componente de The Necks), y Nick Cecire. Los tres The Coolerators conforman una de las secciones rítmicas más aclamadas y demandadas de Australia. Su música cubre un gran abanico estilos, aunque su principal especialidad es una original concepción del trío de jazz con órgano.

Diggin’ Bones es un nuevo capítulo en la extensa discografía de Johnston, que empezó en 1983 con The Micros’ Take The Z Train, continuando con The Microscopic Septet, con el co-compositor Joel Forrester y siguió con Fast ‘N’ Bulbous, banda coliderada con Gary Lucas que realiza un tributo a Captain Beefheart. Además, Johnston ha compuesto, grabado y arreglado numerosas bandas sonoras para películas de cine mudo. En el 2017, mientras estaba envuelto en otros proyectos se centró en The Coolerators, como vehículo para realizar actuaciones en directo. Por tanto, Diggin’ Bones muestra una nueva faceta en la música de Johnston.

Excepto uno de los temas, “The Revenant”, el resto son composiciones suyas, la mayoría de las cuales extraídas de su repertorio antiguo. En el cuarteto se reparten los papeles principales el saxo y el órgano, aunque en conjunto el grupo ofrece una gran contundencia, combinando piezas algo funkys con temas de jazz contemporáneo. Alister Spence realiza interesantes solos, alternando con el saxo alto y soprano de Johnston. Sobre una base rítmica sencilla se desarrolla. “What Is Real?” que tiene un motivo de carácter rockero, a cargo de saxofón y órgano.

Los riffs funkys sirven como vehículos para las improvisaciones, con largos fraseos de Johnston. El tema “Diggin´Bones” parte de una base rítmica de música klezmer, que evoluciona hasta territorios más libres.

El grupo brilla en general por su libertad y espontaneidad, con melodías sencillas y con capas superpuestas, varios cambios de registros e improvisaciones. Algunas de las piezas se exponen con cierto sentido del humor, que es de agradecer.

Se ignora si Phillip Johnston & The Coolerators, tendrán continuidad, aunque, según la prolífica trayectoria de Phillip Johnston, no sería de extrañar.

Tomajazz: © Carlos Lara, 2018

Phillip Johnston & The Coolerators: Diggin’ Bones

Músicos: Phillip Johnston (saxo alto y saxo soprano), Alister Spence (órgano), Lloyd Swanton (contrabajo), Nick Cecire (batería).

Composiciones: “Frankly”, “What Is Real?”, “Diggin’ Bones”, “Temporary Blindness”, “Later”, “The Revenant”, “Legs Yet”, “Trial By Error”, “Regrets #17” y “Ducket Got A Whole In It”.
Todos los temas compuestos por Phillip Johnston, excepto “The Revenant” compuesto por Michael Hurley.

Grabado en octubre y noviembre de 2017 en Rancom St. Studios de Sydney (Australia).  Editado por Asynchronous Records en 2018




Ingrid Jensen & Steve Treseler – Invisible Sounds: For Kenny Wheeler (Whirlwind Recordings, 2018) [CD]

Por Carlos Lara.

La trompetista Ingrid Jensen y el saxofonista y clarinetista Steve Teseler rinden un homenaje al gran trompetista Kenny Wheeler del que se acaban de cumplir cuatro años desde su fallecimiento. En Invisible Sounds: For Kenny Wheeler se reinterpretan las composiciones de este prolífico músico canadiense, afincado la mayor parte de su vida en Inglaterra.

Kenny Wheeler ha influido a muchas generaciones de músicos y a lo largo de su carrera trabajó con una larga lista de creadores incluyendo a artistas como Dave Holland, Jack DeJohnette, Bill Frisell, John Taylor y Norma Winstone. En los años 70 se convirtió en uno de los pioneros del espíritu libre y creativo del jazz. La categoría de Kenny Wheeler abarcaba, como compositor, campos como el Swing, el Be-Bop o el Free Jazz, y supo crear su propio estilo y lenguaje armónico, a la altura de Mingus, Ellington o Monk. Definido por una multitud de elementos sonoros, destacó por el inquietante timbre de su instrumento en sus sesiones para ECM. Invisible Sounds nos ofrece la posibilidad de comprender profundamente su música.

“Junto a mi fabuloso colaborador Steve Treseler, estoy agradecida por haber podido facilitar esta ventana para rendir homenaje a este gentil, genio y maestro que fue Kenny Wheeler”, dice Ingrid Jensen.

En principio, Ingrid Jensen y Steve Treseler barajaron una lista de unos 30 temas que les hubiera gustado interpretar, pero al final se impuso los once que componen este gran tributo al trompetista. A raíz de la muerte de éste, Steve Treseler e Ingrid Jensen hablaron sobre la posibilidad de hacer un concierto homenaje. La banda de Ingrid Jensen, formada por Geoffrey Keezer (piano), Martin Wind (contrabajo) y Jon Wikan (batería) estaba tocando en el Lionel Hampton Jazz Festival en Idaho. Así que, con la banda ya rodada, ayudados por el programa `Jazz Night in America de la NPR, tocaron dos noches en el Royal Room de Seattle. Con el directo y algunas sesiones de estudio nació este álbum, que contó con la participación de la saxofonista Christine Jensen y de la vocalista Katie Jacobson como invitadas. Así que Invisible Sounds: For Kenny Wheeler recoge toda la energía que se desprendió en dichos días tanto en estudio como en directo.

El disco pone de manifiesto que estamos ante una magnífica banda de músicos que ha sabido plasmar fielmente el espíritu de Kenny Wheeler. Los temas elegidos no tienen desperdicio y representan muy bien la faceta de gran compositor que fue este trompetista. No obstante Ingrid Jensen tuvo la suerte de haber recibido clases suyas.

La melancolía que se desprende de algunos temas, así como el colorido de piezas como la que inicia el disco “Foxy Trot”, con un dúo de trompeta y tenor emocionante. Jensen es una depurada trompetista que ha sabido trasladar a la perfección los fraseos y las armonías de Wheeler, desde “Kind Folk”, “546”, “Gentle Piece – Old Ballad” o en ‘Where Do We Go From Here’, que en un principio tocaron Wheeler y John Taylor a dueto.

“Después de décadas de escuchar, estudiar y tocar la música de Kenny, todavía me siento como una principiante en relación a cómo asimilar el espíritu de su música. Le estoy eternamente agradecida por todo lo que ha ayudado a nuestra música. Si con este disco, más gente descubre a Kenny Wheeler será algo muy gratificante para nosotros”, ha destacado la trompetista Ingrid Jensen.

Tomajazz: © Carlos Lara, 2018

Ingrid Jensen & Steve Treseler: Invisible Sounds: For Kenny Wheeler

Músicos: Ingrid Jensen (trompeta y efectos), Steve Treseler (saxo tenor, clarinete y clarinete bajo), Christine Jensen (saxo soprano), Geoffrey Keezer (piano), Martin Wind (contrabajo), Jon Wikan (batería) y Katie Jacobson (voz).

Composiciones: “Foxy Trot”, “Kind Folk”, “546”, “Gentle Piece – Old Ballad”, “Old Time”, “Duet”, “Everybody’s Song but My Own”, “Where Do We Go from Here?”, “Ingalude” y “Foxy Trot (live)”.
Todas las composiciones por Kenny Wheeler, excepto “Duet” de Steve Treseler y “Ingalude” de Ingrid Jensen

Los temas 1-4 y 7-9 grabados en Robert Lang Studios, Shoreline, Washington, el 2 de marzo de 2015. Los temas 5 y 10 grabados en directo en The Royal Room, Seattle, Washington, el 2 de marzo de 2015. El tema 6 grabado en la casa de Ingrid Jensen en Ossining, Nueva York, en febrero de 2016.

Editado por Whirlwind Recordings en 2018




Sur Code: Juegos de Astros (Rock Records, 2018) [CD]

Por Julián Ruesga Bono.

Sur Code es un cuarteto andaluz de jazz que ha publicado su primer álbum hace pocos meses, titulado: Juegos de Astros. El grupo está liderado por el violinista Igmar Alderete y el pianista Ángel Andrés Muñoz, dos músicos que vienen colaborando desde el año 2006. Ángel Andrés Muñoz es pianista acompañante de canto en el Conservatorio Superior de Música de Córdoba. Estudió Nuevas Tendencias Creativas en el New England Conservatory de Boston y en la misma ciudad se formó en la Berklee School of Music en la especialidad de jazz y arreglos. Igmar Alderete, nació en La Habana, estudio en el Conservatorio Amadeo Roldán y se acercó al jazz en Cuba con el saxofonista Carlos Averoff, miembro de Irakere. Arreglista y compositor, en 1992 se instaló en España y desde entonces ha desarrollado su carrera como violinista de formación académica en varias orquestas sinfónicas compaginándola con el jazz. Desde 1994 forma parte de la Orquesta Sinfónica de Córdoba.

Todos los cortes del álbum tienen la firma de Alderete y Muñoz, cuatro de cada uno de ellos. En total ocho composiciones de música vigorosa y potente que transita y mezcla diferentes géneros y sonoridades. El cuarteto se completa con Nacho Megina en la batería y Javier Delgado en el contrabajo, dos destacados músicos de la escena jazz andaluza. Ambos músicos desempeñan un trabajo sobresaliente como sidemen en el álbum, brillando especialmente en el impresionante, “Bartók”, composición de Ángel Andrés Muñoz con la que se cierra el disco –una pieza perfecta para culminar el magnífico trabajo que los cuatro músicos desarrollan.

En contraste a la fuerza y brío de “Bartók”, se puede destacar la tranquila belleza desarrollada en “A sad day in Brockton”, un reposado diálogo entre piano y violín, composición de Muñoz, o señalar la relevancia del violín en “Espejos del Sur” y su estimulante desarrollo y sonoridad en “Danza de las morenas”, ambas composiciones de Alderete –igual que “Sorpresa en la Séptima Avenida” y “Paseo nocturno”. También, apuntar los dos temas que quedan, “Búsqueda” y “Juego de astros”. En resumen, no hay descartes, cincuenta minutos del jazz que más nos gusta, belleza y fuerza, inventiva y energía. La vida hecha música. Una agradable y estimulante sorpresa.

© Julián Ruesga Bono, 2018

Sur Code: Juegos de Astros (2018)

Cortes: 1) Sorpresa en la Séptima Avenida, 06:01. 2) Paseo nocturno, 08:16. 3) Búsqueda, 06:51. 4) Espejos del Sur, 06:57. 5) A sad day in Brockton, 05:16. 6) Danza de las morenas, 05:48. 7) Juego de astros, 04:23. 8) Bartók, 06:13.

Músicos: Igmar Alderete (violín), Ángel Andrés Muñoz (piano), Nacho Megina (batería), Javier Delgado (contrabajo).

Grabado en Trafalgar Estudio los días 26 y 27 de abril de 2018. Ingeniero de grabación, mezcla y pasterización, Curro Ureba.

 

Una muestra, Bartók:

https://www.youtube.com/watch?v=mUsB0STzmpE




Jon Urrutia Trio: The Paname Papers (Errabal Jazz, 2018) [CD]

Por Carlos Lara.

Jugando un poco al despiste, según comenta el propio Jon Urrutia, el título del disco nada tiene que ver con el famoso escándalo del blanqueo de capitales, sino con los complejos papeleos de la burocracia en Francia, país con el que mantiene una estrecha relación este pianista bilbaíno.

Desde que a los 18 años se marchara a Holanda a especializarse en jazz, Urrutia no ha parado de curtirse y adquirir un estilo propio. Los clubes de jazz en Paris en 1996, sobre todo el Studio del Islettes, peculiar local, una beca en el “Berklee College of Music” y la estancia en Boston donde se rodea de buenos músicos, han contribuido a llenar su mochila de experiencia. Desde el 2000, año en el que se gradúa en piano-jazz, ha vivido en el País Vasco, Barcelona, Madrid, País Vasco Francés y en París, donde reside actualmente.

Desde el comienzo de su carrera profesional Jon Urrutia ha preferido el trío como formación ideal: no obstante sus primeras influencias fueron, cómo no, Bud Powell, Tete Montoliu, Bill Evans, Herbie Hancock, Chick Corea y Keith Jarrett.

The Panama Papers es un disco ecléctico y sin complejos, en el que se aprecian por momentos estas preferencias musicales, ampliadas a otros estilos como el blues, la música tropical o incluso el flamenco. Nueve temas donde también se puede apreciar en un par de piezas la capacidad de Urrutia para reinterpretar y asimilar a figuras de la categoría de John Coltrane o Fred Hersch. El contrabajista Damien Varaillon y el batería Stephane Adsuar, músicos con los que toca habitualmente en Paris, le acompañan en su nuevo disco para el sello Errabal Jazz.

A destacar en primer lugar las buenas composiciones del pianista. Desde “Dona Kubik” a “La Caravana Amarilla”. Así, “Valse pour Nono” es un tema melódico construido a ritmo de vals, en cambio “Entartetes Blues” es un blues de ocho compases, “Fantasie Onirique” transmite un tono más lírico, “Fourth Element” enlaza más con una cierta atonalidad, “Entropical Cha” remite hacia ritmos más exóticos y tropicales, mientras que “La Caravana Amarilla”, se sostiene sobre una base flamenca clara.

The Panama Papers es un disco muy plácido en el que el virtuosismo del trío acrecienta aún más las buenas composiciones. El trabajo tiene un aroma de club de jazz que le refuerza, lo que corrobora que Jon Urrutia se ha curtido en esos templos del jazz en los que se demuestra realmente la calidad de un músico.

© Carlos Lara, 2018

Jon Urrutia Trio: The Paname Papers

Músicos: Jon Urrutia (Fazioli F279 gran piano concierto), Damien Varaillon (contrabajo) y Stephane Adsuar (batería)

Composiciones: “Dona Kubik”, “Valse pour Nono”, “Entartetes Blues”, “Fantasie Onirique”, “Entropical Cha”, “Fourth Element”, “Pasos Enanos”, “The Paname Papers” y “La Caravana Amarilla”.

Todas las composiciones por Jon Urrutia

Grabado el 22 y 23 de noviembre de 2017 en Estudios de Meudon por Clement Garel. Editado en 2018 por Errabal Jazz. ER 099

 

 

 

 

 

 

 




Dayramir González (JOJAZZ. Teatro Nacional, La Habana. 2018-11-16) [Concierto]

Por José dos Santos (D’Cuba Jazz)

Jojazz 2018 

  • Fecha: 16 de noviembre de 2018
  • Lugar: Sala Avellaneda del Teatro Nacional, La Habana, Cuba

Jazz Afro Cubano Sinfónico. Un nuevo escalón de Dayramir Gonzalez

El pianista y compositor cubano Dayramir González regresó anoche por la puerta ancha a su admirada Sala Avellaneda, del capitalino Teatro Nacional, con una propuesta novedosa y muy contemporánea, capaz de atraer a públicos diversos, más allá del jazzístico, su especialidad habitual.

Los que seguimos la carrera musical de Dayramir desde su ya lejano Proyecto Habana en Trance, casi comenzando este siglo, le hemos sentido crecer como creador de alto vuelo, que cada vez se desplaza a mayores alturas compositivas, sin dejar a un lado sus fecundas raíces afrocubanas.

Sus experiencias junto a las orquestas de Giraldo Piloto y Alexander Abreu, su primer y muy elogiado disco de 2007 y una beca en la prestigiosa Berklee College of Music, de Boston, allanaron su camino en busca de la excelencia musical.

Una seña de que estaba en el camino indicado la dio la invitación que le hizo Chucho Valdés, en 2012, para presentarse en una de las mecas del arte sonoro planetario, el Carnegie Hall, de Nueva York, ciudad en la actualmente radica sin perder vínculos con su Cerro natal y su gente.

El concierto de la víspera, en el que asumió también la función de presentador, permitió al público cubano actualizar el pensamiento artístico de este aún joven músico con siete piezas suyas y tres de otros autores,  todas orquestadas por él e interpretadas por un cuarteto que lideró, en la mayor parte de ellas ensamblado con la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio Guillermo Tomás, de Guanabacoa, nombrada A´rimas. A ellos se unió en varios temas la compañía Iberodance para complementar visualmente las ejecuciones musicales.

En la hibridación “afro-sinfónica”, eje central de la primera parte, resaltaron invitados suyos como el saxofonista Michel Herrera, el joven tresero Mario Salvador y su hermano, el trompetista Django Raúl Vives, y, de los miembros de su cuarteto, el percusionista Jorge Coayo, eficazmente apoyados por el batería Javier Moreno y el bajista Dean Torrey.

En la segunda parte, tuvieron protagonismo vocalistas no jazzísticos, aunque con excelentes interpretaciones: Leo Garrido, Idania Valdés, Teresa Yanet e Ivette Cepeda. La interpretación de esta última, el tema de Orlando Vistel “Si yo hubiera sabido”, provocó una ovación de los presentes.

De la nutrida orquesta juvenil dirigida por la maestra Samira Fernández, aún estudiante de quinto año del Instituto Superior de Arte, descolló en pasajes jazzísticos la flautista Legna Otero, una invitada que forma parte de la Joven Jazz Band de Joaquín Betancourt.

Con esa propuesta heterodoxa, en la que el jazz estuvo ausente por momentos aunque su espíritu siempre animó a Dayramir,  faltó, para mi gusto, un mayor protagonismo de él como instrumentista porque calidad interpretativa le sobra para resaltar en sus conciertos.

Habría que tener en cuenta que -quizás- en su propósito central, mostrar su música a un auditorio cubano, no resultaba imprescindible su preponderancia individual. Es deuda pendiente, a mi juicio, que vuelva a nosotros y muestre lo que hizo al gran bajista Marcus Miller decir: “González tiene una técnica increíble, que pudiera ser la envidia de muchos pianistas clásicos”.

En su caso, como reflejara Europa Press, al oír sus creaciones “es imposible sentir que estás escuchando más de lo mismo”. O como escribiera la revista Jazz Times al reseñar su disco The Grand Concourse, el arte de Dayramir González es “una declaración de confianza y cubanía”.

Texto: © José dos Santos, 2018




Gysler / Pérez / Nick Trío & Patxi Valverde (Jazzazza Jazz Club – Murcia. 2018-10-19) [Concierto]

Por José Antonio García López.

  • Fecha: 19 de octubre de 2018
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club
  • Grupo:
    Gysler / Pérez / Nick Trío & Patxi Valverde
    Patxi Valverde: saxo tenor
    Evaristo Pérez: piano
    Cédric Gysler: contrabajo
    Raphael Nick: batería

El pasado 19 de octubre tuvo lugar uno de los conciertos del trío Gysler / Pérez / Nick, en una formación de cuarteto junto con al saxofonista Patxi Valverde, dentro de la gira europea que les ha llevado por Suiza, Francia y España. En nuestro país han visitado algunos de los locales de jazz más emblemáticos como Jamboree, Jimmy Glass, Jazz Club El Mussol y Jazzazza Jazz Club, entre otros, para presentar su nuevo proyecto que lleva el sugerente nombre de A Little Part Of Everyone. El grupo ofreció un repertorio ecléctico que recogía varios temas registrados en discos anteriores, tanto del trío como de Valverde, además de otras piezas todavía inéditas que pasarán a formar parte de su próximo trabajo discográfico.

La banda inició la sesión con “The Last Call”, una composición original de Valverde, que fue expuesta con decisión por la compacta sección rítmica y la melodía del saxo tenor. Valverde y Pérez fueron los solistas protagonistas en el desarrollo de esta dinámica pieza. El tema “Three Years Ago”, incluido en el primer álbum del saxofonista, Looking Forward (Ammus Records, 2012) planeó elegante sobre la delicada base armónica del piano y el elocuente acompañamiento del contrabajo, marcado por los sutiles y ajustados toques del baterista. Cada componente del grupo aportó sus composiciones al repertorio, como en el caso del tema “Minor Something” del baterista Raphael Nick, en el que todos los músicos participaron con sus diferentes improvisaciones, lo cual le otorgó una gran pluralidad emocional a la pieza. Uno de los temas más elaborados fue “Mountain Walk” del pianista Evaristo Pérez, que da titulo al disco grabado por el trío, Mountain Walk (Unit Records, 2017). El ambiente etéreo de la introducción dio paso una bella exposición melódica compartida entre el piano y el saxo tenor, que recordaba a aquellas composiciones del gran pianista sueco Esbjörn Svensson. El contrabajo de Gysler fue el primero en arrancar en las ruedas de solos, con envolventes fraseos y un sonido bien temperado. Pérez protagonizó aquí un solo cargado de lirismo y fogosidad, mostrándonos su excelente y fluido manejo del piano, dejando la parte final al saxo tenor para despedir la pieza con la intensidad necesaria. La primera parte del concierto acabó con otra partitura inédita de Valverde, “Song For Mauricio”, dedicada a un amigo del compositor. El vigor y la frescura del tema elevaron la atmósfera del local, generando efusivos aplausos y vítores.

El segundo set del recital comenzó con “Brise”, del contrabajista Cédric Gysler, a un tempo vertiginoso, cuya ejecución solo es apta para los más preparados, en el que lucieron las incursiones del saxo tenor y un brioso despliegue del baterista. El éxtasis que acompañó a la larga introducción del pianista en el tema “Élégant Éléphant”, de Pérez, dejó lugar a la exposición del saxo y el piano, en una partitura en la que los dos principales solistas volvieron a cautivar con su rica y audaz expresividad. La balada “Fissures” de Gysler, fue acogida con un respetuoso silencio, contagiando a los presentes de un aura sosegada y melancólica, en la que no faltaron los tenues y precisos arreglos de saxo, piano, contrabajo y batería. El alegre y animoso “Shagg” de Raphael Nick, a ritmo de funky jazz, contó con las vivaces improvisaciones de piano y saxofón, además de una notable muestra del baterista, contundente y ágil en la dirección de su instrumento. Otro de los momentos álgidos de la sesión llegó con el estreno de una partitura llamada “Lupo’s House” de Patxi Valverde, dedicada a un lugar donde, en palabras del compositor, el arte y en especial la música están siempre vigentes. Los ritmos latinos y el swing se fusionan en un todo bien elaborado, para dar rienda a los sucesivos solos de saxo, contrabajo y piano. También hubo un espacio de homenaje con el standard “My Shining Hour” (Harold Arlen / Johnny Mercer), último tema del concierto, antes de despedirse con un bis, “Slide Blues” de Evaristo Pérez, cerrando así una de las veladas más interesantes de las que han pasado por Jazzazza Jazz Club.

La unión de este póker de músicos augura un futuro prometedor para el grupo, que irá consolidándose conforme a sus próximos trabajos. Démosle tiempo al tiempo.

 

Tomajazz.
Texto: © José Antonio García López, 2018
Fotografía: © Jazzazza Jazz Club




Kekko Fornarelli: “Soy un curioso y nunca he sido un músico de jazz mainstream” [Entrevista]

Por Martí Farré.

Con elogios de, entre otros, Paolo Fresu —“Es uno de los pianistas jóvenes más interesantes del momento,” dijo el trompetista sardo—, el también italiano Kekko Fornarelli (Bari, 1978) está considerado un renovador del formato de piano trío, desde que en 2011 publicó Room of Mirrors, el primero de una serie de trabajos conceptuales que le han llevado de gira por una treintena larga de países de todo el mundo. ¿El secreto? Una música sencilla, melodiosa, con ribetes de lirismo, cercana a estéticas contemporáneas y con una cierta querencia por la heterodoxia. Quien mejor nos lo puede contar es el propio Fornarelli, a quien hemos entrevistado con motivo de la presentación en nuestro país de Abaton, su último CD a trío. Junto a Federico Pecoraro (bajo) y Dario Congedo (batería), Kekko Fornarelli tocará en Madrid (11 de diciembre, 21 h, sala Clamores) y Barcelona (12 de diciembre, 20 y 22 h, sala Jamboree).

Martí Farré: Titulas tu último disco Abaton, un nombre con reminiscencias religiosas. ¿Qué vínculos hay entre el concepto de Abaton y tu música?

Kekko Fornarelli: Lo titulé de esta manera porque empecé hace unos diez años a grabar una serie de discos conceptuales. No me gusta hacer música como la haría un jazzman [de toda la vida], sino que prefiero mezclar muchos géneros y estilos. Es una forma sencilla que consiste en recrear atmósferas e imágenes asociadas a la música. De hecho, el mío es el trabajo que normalmente se emplea para componer bandas sonoras de películas. Encontré en esa vía para contar mis experiencias vitales a través de la música.

“Abaton” es una palabra de origen griego que sirve para denominar el área secreta de un templo. Vengo a decir que quiero hablar de mi parte más escondida, la más oculta. En este álbum hablo de mis últimos dos años, que empezaron con la pérdida de mi padre. Le quería y necesitaba expresar ese dolor. No sé que hacen otros músicos con una pérdida de este tipo, en mi caso es un momento especial para estar en contacto con mi parte más interna. A la larga, tengo la suerte de que a través de la música puedo convertir el dolor en alguna cosa. En este álbum he tratado de poner el foco en cuestiones como la pérdida, las decisiones que tomamos en la vida, el poder… todo aquello a lo que me he tenido que enfrentar después de esa pérdida.

Martí Farré: Apelas al éxtasis, ¿qué es para ti el éxtasis?

Kekko Fornarelli: Es muy difícil para mí definir el éxtasis, perderme en una noción como esa. El éxtasis puede ser la expresión del abandono, de cuando paras de pensar y empiezas a sentir.

Martí Farré: vHablas de una música compleja que parezca simple, ¿cómo se puede tocar una música compleja que parezca simple?

Kekko Fornarelli: Es posible porque en el jazz normalmente estamos acostumbrados a concebir esa música como algo muy complejo. Acaba siendo un ejercicio continuo de demostrar lo que sabes hacer con tu instrumento. Es casi como un reto continuo y he observado que eso aleja al público de los músicos. Cuando decidí tocar simple me hice una pregunta: ¿qué tipo de música es la que golpea el estómago? En última instancia es lo que quiero, y eso no se puede conseguir desde el virtuosismo, sino yendo a lo sencillo. Lo único que debemos de ser es un instrumento al servicio de la música. Para mí no es importante ser reconocido como el mejor pianista del mundo. Ese no es mi objetivo. Solo quiero comunicar con la música.

La complejidad es tan solo la arquitectura de la música, un conjunto de elementos válidos para emplear en diferentes contextos, para componer pero no para tocar.

Martí Farré: Hablas también de un jazz “crossover” con influencias de trip hop, gospel, pop, etc. Desde mi punto de vista, a esas influencias también podríamos añadir las de artistas como Aaron Parks, Yaron Herman el Mehldau de Largo

Kekko Fornarelli: Por supuesto. Es normal tener influencias de todo lo que tienes a tu alrededor. En mi música las hay de todo tipo. Me inicié con la música clásica cuando empecé a tocar. Luego vino el jazz, con artistas como Keith Jarrett o Michel Petrucciani, e incluso Brad Mehldau. También tengo influencia de artistas de rock como Radiohead. Es normal, todos se reflejan de algún modo en mi música y cada uno de ellos tiene para mí su personalidad.

Cuando era pequeño era normal que escuchara a alguno de esos artistas una sola vez y luego tratara de recrearlos con el piano. Es por eso que, cuando no estoy inspirado, no me gusta escuchar música de otros artistas, para no tener su influencia [ríe]… No, en realidad me gustan todas las influencias de esos artistas, incluso la de algunos de hoy en día.

 

Martí Farré: También hablas de una música con “raíces mediterráneas”, ¿en qué sentido?

 

Kekko Fornarelli: Bueno, podríamos hablar sobre el color de la música. En Italia tenemos raíces distintas, un color musical diferente. Soy de Bari, del sur de Italia, estoy al lado de la Taranta, de los sonidos del norte de África. Lo puedes encontrar en la armonía de mi música. Crecí con la tradición de la música clásica italiana, llena de colores que no puedes encontrar en la música del norte de Europa ni de Estados Unidos.

 

Martí Farré: Al margen de tu labor en el jazz, este año has publicado un disco música electrónica, Matter of Time. ¿Podemos hablar de una carrera en paralelo en este ámbito?

 

Kekko Fornarelli: [Ríe] Soy un curioso. Nunca he sido un músico de jazz mainstream, he intentado meterme en diferentes experiencias musicales y quiero seguir por ahí, porqué es bonito hacer y escuchar música desde una óptica generosa. Hace unos años abrí mi propio sello discográfico, Eskape. Es una oportunidad para experimentar con diferentes estilos. Me gusta la música electrónica y he tratado de hacer un álbum con una cantante para explorar mis posibilidades en este ámbito. Fue una experiencia bonito pero ahora la tengo aparcada por la gira en la que estoy metido.

 

Martí Farré: Hace 10 años hiciste un disco inspirado en la figura de Michel Petrucciani, ¿por qué?

 

Kekko Fornarelli: Porque cuando me acerqué al jazz, a los 18 años, fue gracias a una grabación de Michel Petrucciani. Descubrí este tipo de música escuchando un disco en el que había tres composiciones de Petrucciani.

En aquella época solo tocaba música clásica y no tenía suficiente. Al cabo de un tiempo me mudé a Francia, donde viví unos tres años he hice grandes amigos. Es por ello que hice un álbum inspirado en Petrucciani, que no se trata de un “homenaje a”, sino de un conjunto de piezas hablando de ese gran artista.

 

Martí Farré: Salvo dos o tres nombres, por desgracia el jazz italiano no es muy conocido en España. No sé si tienes la misma sensación en relación al jazz español en Italia.

 

Kekko Fornarelli: No conozco mucho sobre el jazz español. Quizás es culpa mía, porque estoy muy centrado en mi carrera. No acostumbro a tocar mucho en Italia. Trato de llevar mi vida, mi camino y no sigo ningún tipo de escena, ni tan solo la italiana. Tengo mi carrera, mi familia y a donde tenga que ir voy. En los últimos tiempos he estado en 50 países de todo el mundo y, por supuesto, no lo puedo saber todo sobre cada uno de esos países. Nunca he sido un sesionista de esos que pueden pasar un tiempo en París, Berlín o Madrid… Aún así conozco a algún músico español.

 

Martí Farré: En 2012 trabajaste con la catalana Rusó Sala.

 

Kekko Fornarelli: Sí, tuve un intercambio con ella hace 5 años y colaboré en los arreglos de un disco suyo para Fresh Sound [Mar endins (2013)]. Fue una experiencia extraordinaria, pero por desgracia no tuvo continuidad por el tema lingüístico. Era una disco en catalán y se hizo muy difícil montar una gira por otros países.

 

Martí Farré: Más recientemente, en concreto hace apenas un mes, hiciste una serie de conciertos a piano solo en Barcelona y en Washington, ¿grabarás alguna vez un disco en este formato?

 

Kekko Fornarelli: Sí, hice esos conciertos en noviembre como una previa de mi próximo proyecto, que saldrá el año que viene: un solo de piano y electrónica.

 

Entrevista: © Martí Farré, 2018
Fotografías: © Lucia Fattorinni, 2018




Dwiki Dharmawan: Rumah Batu (Moonjune Records 2018) [Grabación]

Por Enrique Farelo.

No muy alejado está “Rintak Rebana” de las influencias de Chick Corea y su Spanish Heart que unido a la combinación de sonidos latinos con la atmosférica guitarra del vietnamita-parisino Nguyên Lê le confieren unas pretensiones que van más allá en busca de los espacios infinitos cercanos al noruego Terje Rypdal.

“Paris Barantai” se abre con un solo de piano breve, divertido y casi infantil que da paso a un tratamiento étnico personalizado en la voz de Sa’at Syah para atacar con arrebato Dwiki Dharmawan con un solo jazzístico que nos embelesa con perfumes orientales de percusiones flotantes que se implementan con los ecos de la guitarra de Nguyên Lê regresando Sa’at Syah con su voz hipnótica y su flauta libre para cerrar el tema.

La voz de Dewi Gita y la suling flauta de Sa’at Syah nos sumergen en paisajes sonoros exóticos proponiendo un viaje al profundo oriente con un sonido que impregna aromas de intensa pasión en “Impenan”.

“Janger” es otra pieza de corte decididamente tradicional indonesio marcado por la participación de Nyoman Windha’s Gamelan Jass Jegog  y Ade Rudiana  y su percusión de mano alternándose con breves solos de Carles Benavent, Nguyên Lê, Dwiki Dharmawan y Yaron Stavi que finaliza con interactivo pulso entre la flauta de Sa’at Syah y Asaf Sirkis de aires aflamencados.

Lo que viene a continuación es una suite dividida en dos partes: “Rumah Batu Suite, Part 1 – Kaili” y “Rumah Batu Suite, Part 2 – Perjalanan”. En la primera la combinación de atmósferas tribal-lisérgicas nos embriaga con un clima denso e hipnótico de texturas y colores exuberantes que se fragmenta para dar paso a un abismo donde el piano free-jazz de Dwiki Dharmawan  interactúa con el contrabajo con arco de Yaron Stavi para dar paso a la segunda parte de la suite dominado por el avant-garde creador de ambientes y espacios lejanos adimensionales y envolventes que se funden en amplias y luminosas conversaciones entre Dwiki Dharmawan y Nguyên Lê con el apoyo de Asaf Sirkis y Yaron Stavi en una composición de fantasía delirante.

“Samarkand” es el penúltimo episodio y viene caracterizado por una estructuración a modo de  Pat Metheny y Lyle Mays donde Dwiki Dharmawan  y Nguyên Lê tejen conversaciones ricas en matices con el beneplácito de Sa’at Syah  y su flauta tradicional.

Y para terminar, por extraño que parezca, a veces los extremos se tocan, “Salamatkan Orang Utan” es el paradigma y es la paradoja donde la música de Indonesia se une a cantos tribales más propios de los indios del norte de América que de Asia para poner el broche final a una obra sin fronteras y de caleidoscópicas influencias.

 © Enrique Farelo, 2018

Dwiki Dharmawan: Rumah Batu (Moonjune Records 2018)

Músicos: Dwiki Dharmawan (piano acústico), Nguyên Lê (guitarra eléctrica y soundscapes), Carles Benavent (guitarra bajo), Yaron Stavi (upright bass) y Asaf Sirkis (batería) con la colaboración de Sa’at Syah (suling flauta y vocales 1, 2, 3, 4, 7, 8), Ade Rudiana (kendang percusión en 1, 2, 3, 4, 7, 8), Dewi Gita (voz solista en 3), TEUKU HARIANSYA & INDRA Maulana Keubitbit Rapa’I (Acehnese percusiones 1), Nyoman Windha’s Gamelan Jass Jegog (Balinese gamelan y percusiones (4) y Smit (vocales y LaLove traditional Sulawesi flauta en (6)

Composiciones: 1. “Rintak Rebana”, 2. “Paris Barantai”, 3. “Impenan”, 4. “Janger”, 5. “Rumah Batu Suite, Part 1 – Kaili”, 6. “Rumah Batu Suite, Part 2 – Perjalanan”, 7. “Samarkand” y  8. “Salamatkan Orang Utan”.
Todas las composiciones de Dwiki Dharmawan.

 

Publicado por Moonjune Records en 2018. Grabado en La Casa Murada estudios de Jesús Rovira, Banyeres del Penedés, Catalunya, España, el 15 y 16 de mayo de 2017.




John Surman Trio (JazzMadrid18. 2018-11-21) [Concierto]

Por Carlos Lara Enrique Farelo.

JazzMadrid18

  • Fecha: 21 de noviembre de 2018.
  • Lugar: Centro Cultural Conde Duque. Madrid.
  • Grupo:
    John Surman Trio
    John Surman: saxo soprano y clarinete bajo.
    Nelson Ayres: piano.
    Rob Waring: vibráfono y marimba.

Hacía tiempo que el bueno de John Surman, uno de los mejores músicos de jazz del viejo continente, no actuaba en Madrid. Si repasamos el catálogo de ECM podemos encontrar sus magníficos trabajos, tanto como líder como acompañante. Con 74 años demostró encontrarse en una buena forma, evidentemente sin someterse a excesos enérgicos. No obstante es conocido por ser uno de los jazzistas más líricos que existen.

Invisible Threads es el disco que John Surman vino a interpretar al Festival. Grabado el año pasado en Oslo, ciudad en la que el inglés ha vivido mucho tiempo. Desde siempre a Surman le han gustado los pequeños formatos, bien a dúo o a trio, como en esta ocasión, donde le acompañaban el pianista brasileño Nelson Ayres y el percusionista de mazo neoyorquino, Rob Waring.

Surman y Ayres se conocieron en Brasil, donde empezaron a tocar juntos. A Surman le llamó la atención su buen feeling y su fantástica musicalidad. La experiencia de interpretar a dúo les hizo ver en un momento dado la necesidad de incorporar una tercera voz. Los colores sonoros y la tonalidad que aportan la marimba y el vibráfono les encajaban a la perfección. El elegido fue Rob Waring, nacido en Nueva York y residente en Oslo, donde tocaba en conciertos de música contemporánea y también en el campo de la improvisación.

De esta forma se unen tres músicos con diferentes bagajes; Surman influido mucho por las melodías del cancionero de la campiña inglesa, Ayres aporta su bagaje de músico brasileño y Waring es un percusionista clásico. Los tres, con distintos sentimientos rítmicos, construyen armonías y melodías de una riqueza colosal.

Cada pieza suena de manera diferente y el trio evoca por momentos las colaboraciones de Chick Corea y Gary Burton para el sello ECM, dando un alto nivel de jazz de cámara. En el concierto se suceden solos intensos de clarinete bajo y de soprano. La marimba y el piano se fusionan y los temas se desarrollan con mucho ritmo. Un piano lento es acompañado por el vibráfono y el saxo soprano, ambos muy introspectivos. Bellas melodías con saxo y marimba se van intensificando y girando a ritmos tropicales, a modo de divertimento en “Summer Song” una composición de Nelson Ayres.

Las interpretaciones de Surman al soprano y al clarinete bajo engarzan a la perfección con el piano y el vibráfono/marimba, hasta el punto que no se aprecia lo que es o no improvisado. El clarinete bajo da una clase magistral de intimismo y lírica en “On still waters”. Uno de los mejores momentos lo trajo “Concentric Circles”, con una pura improvisación de los tres músicos cada uno por su lado creando un cuadro y una atmósfera absolutamente hipnótica. Rob Waring, nacido en Nueva York y residente en Oslo, donde tocaba en conciertos de música contemporánea y también en el campo de la improvisación, ha estudiado en Bali y conoce los secretos de las percusiones indonesias, lo que le sirve de inspiración para su propia música. Por ello Surman tuvo en cuenta este aspecto porque se aprecian en el tema referencias al sonido del gamelán indonesio en las pulsaciones de Waring.

Surman y Waring demuestran una gran precisión y van dejando paso a otros dúos de piano y vibráfono. El clarinete bajo de Surman emite notas como si fueran lamentaciones. Los solos de Ayres son muy líricos, algo que se incrementa con Surman al soprano. El inglés toca la mayor parte del concierto a medio tono y muy comedido. Un solo de marimba da comienzo a “Pitanga Pitomba”, preciosa introducción para que el piano y el clarinete bajo improvisen de manera enérgica, para acabar produciéndose un dúo de marimba y piano. El clarinete bajo y el piano se entienden a la perfección. Los tres músicos se entregan en una causa común, el cometido de cada uno es ir enriqueciendo los temas.

Dice John Surman que los tres son buenos acompañantes y que están a gusto desempeñando ese rol. Las composiciones de Surman sugieren lugares rurales más que urbanos. Le gustan los espacios abiertos, que son donde mejor se inspira. Los temas retienen la frescura de la improvisación, y la interpretación e interacción de los tres refleja un nivel de sofisticación de muchos quilates de oro. Es ahí donde aparecen los hilos invisibles (Invisible Threads) que unen a estos tres músicos, que forman un grupo diferente e innovador dentro de los tríos de jazz de cámara que existen en la actualidad.

Tomajazz:
Texto: © Carlos Lara, 2018
Fotografías: © Enrique Farelo, 2018




Alex Cech Inn-finity Quartet (JazzMadrid18. 2018-11-15) [Concierto]

Por Coolcat.

JazzMadrid18

  • Fecha: 20 de noviembre de 2018
  • Lugar: Centro Cultural Conde Duque – Auditorio (Madrid)
  • Grupo:
    Alex Cech Inn-finity Quartet
    Alex Cech: percusión
    Andy Middleton: saxofón
    Franz Faktisch: guitarra
    Tomáš Baroš: bajo

Alex Cech: fotografía promocional

Alex Cech: aroma de club

El jazz adolece de ciertos estereotipos de corte clásico. Puede ser el influjo del cine y las estampas centenarias. Un club lleno de humo y una formación afroamericana. Quiere la suerte derribar estos prejuicios en el Festival de Jazz Internacional de Madrid con una de tantas gratas propuestas. El batería Alex Cech, acompañado del Inn-finity Quartet, brinda un ortodoxo concierto. Un reducido aforo en el centro Conde Duque es testigo de una lección de clasicismo melódico y sentido. Puro talento de la escena europea.

Alex Cech y compañía abordan el escenario previa presentación protocolaria. Ya avisa la megafonía que “no son músicos de Brooklyn”. Se antoja irrelevante. Desde la primera pieza, “And Again”, la banda muestra una notable madurez creativa. Junto al líder, hay experimentados como Andy Middleton en saxofones tenor y soprano. Así como Franz Faktisch a la guitarra y Tomáš Baroš al contrabajo. Se aprecian fraseos limpios que contrastan con el ímpetu de la batería. La balanza es estable en detrimento de un excesivo protagonismo de la percusión, por suerte.

“Coincidence” o “Mother Night”, composiciones de Andy y Franz, mantienen el listón en constante subida. El guitarrista defiende cuidadas cadencias que recuerdan a ratos al Burrell de Bluesy Burrell. Líneas melódicas poco amigas de los tonos contemporáneos. El saxofón tenor puede pasar por un actual Coleman Hawkins si se sigue el paralelismo. No obstante, Andy Middleton apunta a ratos un sonido marca de sellos como ECM e intérpretes como Jan Garbarek. Una buena noticia. Aporta un interesante contrapunto a un cuarteto salido de la mejor máquina del tiempo.

Alex Cech aprovecha al finalizar uno de los temas para presentar a la banda. Previos agradecimientos, un público parco en asistencia responde con aplausos. El protagonista celebra contar con artistas de tal calibre. Muestra un cariñoso respeto a Andy, peso pesado americano afincado en Viena. Prosigue el espectáculo por melosos derroteros. “1110”, canción que da pie a bromas entre los presentes, desfila con elegancia pasmosa. Franz Faktisch homenajea al Jim Hall más sesentero con un estupendo trabajo solista acompañado de bellas triadas.

“Fast Forward”, que enfila el final del recital, alcanza el notable sin muchos problemas. Sin experimentos. Presentación de melodía y armonías, solos y vuelta a la melodía en la coda. Otra muestra de rendición a la religión del estándar. Sin embargo, todavía no se ha visto un solo de batería de Alex Cech. Bien es cierto que los subalternos cumplen en dicho cometido. El batería avisa que quedan “un par de canciones” más. Todavía se está a tiempo.

Dicho y hecho, Alex Cech quiere lucirse en “Breathing Room”, presente en el disco Between Worlds del saxofonista. El austriaco construye un solo que puede rozar el aprobado. Se espera mucho más de un profesional que ha demostrado con creces su valía. Queda una ejecución tímida y escueta. Sin florituras. Sin mucho más. Es necesario pisar el acelerador en un puro hard bop como es el el estilo referido.

El grupo se despide abrazada y entre reverencias. Alex Cech abandona el escenario convencido de la ruptura de clichés en el jazz. La ortodoxia del siglo pasado no entiende de nostalgias. JazzMadrid 2018 capta el mensaje mejor que nadie. El público reconoce de forma positiva el buen hacer de estos orfebres musicales. Sin olvidar la cortesía del Foro Cultural de Austria, recordada en los reconocimientos. No hace falta ser de Brookyln para sonar a Brooklyn. Hipótesis planteada, probada y más que afirmada.

Tomajazz: © Coolcat, 2018




Baptiste Trotignon – Minino Garay (JazzMadrid18. 2018-11-15) [Concierto]

Por Enrique Farelo.

JazzMadrid18

  • Fecha: 15 de noviembre de 2018
  • Lugar: Instituto francés (Madrid)
  • Grupo:
    Baptiste Trotignon & Minino Garay
    Baptiste Trotignon: piano
    Minino Garay: voz, recitado, baile, cajón, bombo y percusiones

Un francés, un argentino y el entendimiento y acoplamiento entre ambos es perfecto, basta con una mirada cómplice para que la máquina comience a funcionar con naturalidad, no en vano 7 años de colaboración (por boca del propio Minino Garay)  les avalan desde que coincidieron en una gira por Argentina.

Muchos años ya afincado en Francia hacen de Minino Garay que se sienta casi un “francés” más y como tal fue acogido en el instituto francés.

El concierto se concentró en el álbum que firmaron al alimón Baptiste Trotignon y Minino Garay y que lleva por título Chimichurri y que publicaron en el año 2016. Ofrecieron casi la totalidad de las piezas que lo componen entre las que pudimos disfrutar “Tonight”, “Vamos”, “America” o “Fly” que sirvieron de motivo para mostrar todo su repertorio de manera jocosa y divertida pero también poética y seria valiéndose de un abanico de posibilidades estilísticas que van desde el jazz al tango pasando por la chanson francesa, ritmos Latinoamericanos o los clásicos del pop y la improvisación.

Música en esencia que podríamos calificar de étno-jazz tocada con sensibilidad y multitud de matices que sedujo con pasión y buen humor. Delicioso Minino Garay con su baile a lo claqué o su intervención al triangulo que acompañó Baptiste Trotignon con excelencia al piano.

Un último regalo extra en forma de homenaje sentido a Carlos Gardel y su famoso tango “Volver” que interpretó al piano Baptiste Trotignon y que cantó Minino Garay acompañado por el entregado público que poblaba el patio de butacas.

Tomajazz.
Fotografías y Texto: © Enrique Farelo, 2018




Michel Camilo “Solo Piano” (JazzMadrid18. 2018-11-15) [Concierto]

Por Coolcat.

JazzMadrid18

  • Fecha: 15 de noviembre de 2018.
  • Lugar: Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa – Sala Guirau. Madrid.
  • Grupo:
    Michel Camilo “Solo Piano”
    Michel Camilo: piano

Michel Camilo: foto promocional

Michel Camilo: entre amigos                                 

Suele calificarse el concierto solista como pura introspección. Un examen. La banda compensa y suple errores puntuales con buena sinergia. El ávido intérprete, solo ante el peligro, lo tiene más complicado. El pianista dominicano Michel Camilo brinda un gran recital en el Festival Internacional de Jazz de Madrid. Lo hace armado con un piano de cola. La experiencia y el ímpetu más juvenil se unen en perfecta armonía.

Michel Camilo aparece con reseñable puntualidad. Espera en la Sala Guirau un opulento Steinway & Sons.  Abundan por parte del artista los agradecimientos al público. Comienza con “Island beat”, pieza presente en Live in London. Pocos minutos bastan para apreciar el potencial del pianista. Una amalgama de estilos se da cita en sus cadencias pianísticas. El blues más ortodoxo de Oscar Peterson. La melancolía de Bill Evans. Y lo más importante. Los ritmos caribeños de Chucho Valdés o Hermeto Pascoal.

Poco tiempo hay que esperar para los primeros homenajes. Por un lado, al genial Joe Ricardel y su “The Frim Fram Sauce”. Michel Camilo comparte unos minutos con los espectadores. Este concierto es muy especial, en sus propias palabras. Una íntima velada entre amigos para rendir respeto al jazz. No faltan anécdotas y el tono humilde de un músico preso de la emoción. Por otro lado, al estándar “Take Five” de Brubeck. Comienzan los primeros aplausos generalizados. No serán pocos.

Ver a Michel Camilo enfrentándose a su prueba no tiene desperdicio. Es hipnótico. Su ejecución no tiene reproche alguno. El toque es meloso en la apasionada “Sandra’s Serenade”, dedicada a su mujer. Ese mismo toque se convierte en furia latina con “Paprika” o “Samba for Carmen”. Un añejo jazz latino embriaga al auditorio. Puede imaginarse con los ojos cerrados las multitudinarias sesiones de Gillespie con Paquito D’ Rivera. El protagonista rinde continuas ofrendas a sus colegas de profesión.

El momento álgido llega de la mano de extensos popurrís. Michel Camilo no descansa salvo para secarse el sudor. Pueden reconocerse trazos “Pra Voce”, presente en su disco homónimo de 1988. Junto a ellos, rendiciones a artistas como el brasileño Chico Buarque. El sonido latinoamericano sigue en la cúspide. Las manos del artista combinan ritmo y melodías con perfecto tempo. Toques de bolero y guajira. Más interesante aún la inclusión de clásicos de Gerswhin o Duke Ellington. El público brinda una de las ovaciones más sentidas de JazzMadrid 2018. Muchos de ellos de pie.

Finaliza el concierto de Michel Camilo con un bis de similar estructura. Supera el examen con creces y al borde de la matrícula de honor. Las butacas más melómanas vuelven a reconocer los temas de otros artistas. Mención especial al “Sing Sing Sing” de Louis Prima, que enfila el final del concierto.

Un pianista poseído vuelve a la realidad. No hay tiempo para más. Sí, no obstante, para volver a salir y recoger otro puñado de aplausos. Nunca una velada tan íntima entre amigos finalizó con tamaña pirotecnia. Señal del excelente recital vivido. Así se despide Michel Camilo. No sin antes haber dejado la semilla de la exquisitez musical entre los presentes.




The Michael Lauren All Stars – Old School / Fresh Jazz (Why Not Music, 2018) [Grabación]

Por José Antonio García López.

Desde Portugal nos llega un interesante álbum del extraordinario baterista y compositor americano Michael Lauren. Su dedicación, como pedagogo, a la educación del jazz en diferentes departamentos y colectivos, profesor y jefe del departamento de jazz en la ESMAE (Oporto), y como fundador y director artístico en The International Drum Academy en Lisboa, le ha otorgado un papel fundamental en la escena jazzística del país lusitano, en el que se ha rodeado de experimentados músicos para confeccionar trabajos de una alta calidad musical, como en el caso de esta nueva grabación.

Lauren ha conformado una disposición muy original en el disco, barajando algunos cortes musicales, de poca duración, en formación de duetos con los principales solistas que le acompañan, entre los temas más extensos tocados en un formato de ensemble, con todo el grupo, dándole así un carácter muy dinámico a la obra musical en conjunto.

“Intro” es el primer corte que inicia la audición, con la presencia de la batería de Lauren en solitario. Le sigue una segunda pieza titulada “More Soul” (Oliver Nelson / Curtis Ousley), una elegante partitura de estilo hard bop a ritmo de swing, en la que escuchamos las primeras improvisaciones de la guitarra de Nuno Ferreira sobre la estructura, con un fraseo magistral y un exquisito sonido aterciopelado, seguido por la trompeta de Hugo Alves, preciso y ágil en su discurso. El contrabajo de Carlos Barreto, de sonido redondo y bien definido, finaliza la rueda de solos, para volver a la exposición del tema. Continuamos con “One More For The Road” de Nuno Ferreira, una composición con elocuentes aires del mejor jazz contemporáneo, desplegada con solos de guitarra bien articulados, y la inspiradora improvisación del vibráfono de Jeffery Davis, arropados por los backgrounds de la sección de vientos. En “Drum & Sasophone Duet”, Lauren y el saxofonista José Menezes son los dos protagonistas de un escueto, desenfadado y libre despliegue musical de intensos fraseos. La melodía al unísono de los vientos y el vibráfono en “The Right Wrong Topic”, tema original de Jeffery Davis, a ritmo de swing alto, le otorga una carga fresca y vitalista a la composición, que desarrollan posteriormente con solos de Davis y el piano de Diogo Vida, ambos dotados de una substancial dialéctica, fluida y bien elaborada. Tras “Drum & Guitar Duet”, con Lauren y Ferreira como únicos intérpretes, le sigue “Lisboa Boogaloo” de Michael Lauren, un divertido y bailable tema con aires de son jarocho, en el que destacan los rítmicos arreglos de vientos, y los solos del vibráfono y la trompeta. El juego del contrabajo con arco de Barreto y la batería de Lauren, en “Drum & Contrabass Duet”, da paso a la contundente composición “You Want It You Got It” de Hugo Alves, a ritmo de funky jazz, para lucimiento, en esta ocasión, de la trompeta y el vibráfono. El tándem de músicos vuelve en “Drum & Vibraphone Duet”, con Lauren y Davis. Una de las partituras más elaboradas es “Wapita” de Diogo Vida, en la que podemos escuchar los vibrantes arreglos y cambios de ritmo que contiene, y la excelente interacción con la que se maneja el septeto. En las improvisaciones de la pieza interviene el propio autor, el saxofón de Menezes, y el vibráfono de Davis, dejando la parte final para las incursiones de la trompeta y la guitarra, abrigados por un groove impecable. Es el turno de otro dueto formado por Lauren y Vida, “Drum & Piano Duet”. La exposición de trompeta y vibráfono del blues “Virgin In Times Square” de José Menezes, es como una brisa de aire fresco, sobre la amena base rítmica. El saxofonista es el encargado de abrir el camino de las dos improvisaciones que contiene el tema, seguido del pianista. El dialogo entre Lauren y Alves, nos lleva al último binomio del álbum, “Drum & Trumpet Duet”. Los tiempos rápidos están presentes en la pieza llamada “2-4”, del compositor y pianista portugués Carlos Azevedo, con la participación de todos los componentes del grupo en el desarrollo improvisatorio de la misma. Llegamos al último tema, “Song Of Bernardette” (Jennifer Warnes / Leonard Cohen / William Elliot), una exquisita balada cantada por Rui Veloso, que cuenta con colaboración de Michael Crehore en el teclado.

De nuevo, y con la referencia añadida de su anterior disco Once Upon A Time In Portugal (Why Not Music, 2015) en la memoria, el septeto, The Michael Lauren All Stars, nos adentra en una música con claras y ricas variables estilísticas, en el que la tradición y la modernidad se dan la mano en un contexto multidisciplinar y ecléctico. Un trabajo discográfico honesto y bien construido, bajo la dirección del versátil baterista Michael Lauren.   

Texto: © José Antonio García López, 2018

The Michael Lauren All Stars: Old School / Fresh Jazz 

Músicos: Michael Lauren (batería), Hugo Alves (trompeta), José Menezes (saxofón), Nuno Ferreira (guitarra), Diogo Vida (piano), Carlos Barreto (contrabajo), Jeffery Davis (vibráfono), Rui Veloso (voz), Michael Crehore (teclado)-

Composiciones: “Intro”, “More Soul” (Oliver Nelson / Curtis Ousley), “One More For The Road”, “Drum & Sasophone Duet”, “The Right Wrong Topic”, “Drum & Guitar Duet”, “Lisboa Boogaloo”, “Drum & Contrabass Duet”, “You Want It You Got It”, “Drum & Vibraphone Duet”, “Wapita”, “Drum & Piano Duet”, “Virgin In Times Square”, “Drum & Trumpet Duet”, “2-4”, “Song Of Bernardette” (Jennifer Warnes / Leonard Cohen / William Elliot). Los temas no indicados están compuestos por los músicos de la banda.

Producción: Michael Lauren. Publicado por Why Not Music, 2018.