Svensk jazzhistoria Vol. 11 – Jazz Cosmopolit (2017, Caprice Records 22067, 4CD Set) [Disco]

Por Julián Ruesga Bono.

Svensk jazzhistoria (Historia del jazz sueco) es una cuidada colección discográfica que muestra el desarrollo del jazz en Suecia a través de sus grabaciones históricas. Publicada por Caprice Records, el sello estatal sueco, los primeros diez volúmenes cuentan la historia del jazz en Suecia de 1899 a 1969. Esta última entrega, la undécima, presenta la década de 1970. En cuatro CDs –con un total de 62 temas, más de 5 horas de música, y un librillo adjunto de 188 páginas– el volumen compendia de forma extensa y variada el jazz sueco en un período de tiempo cargado de profundos cambios y transformaciones. Una década en la que se sentaron las bases de lo que hoy se denomina “jazz escandinavo”, a través de nuevas formas de improvisación, las hibridaciones del rock progresivo, la recontextualización de la música folclórica, las experimentaciones vanguardistas de la música académica y el free jazz.

El librillo incluido en la caja es una parte importante del set. Presenta una extensa colección de fotografías de varios fotógrafos suecos, también un artículo de siete páginas firmado por el periodista musical británico Stuart Nicholson, “Swedish Jazz in the 1970s”, que introduce y relaciona el conjunto de grabaciones que contiene el álbum. El librillo también aporta dos entrevistas a dos de los músicos centrales de la década, la cantante-pianista Monica Dominique y el saxofonista Lennart Åberg (líder del grupo Rena Rama junto al pianista Bobo Stenson), éstas aparecen en sueco con resumen en inglés al final de la publicación, igual que el artículo sobre la presencia femenina en la escena jazz de esa década en Suecia. La mayor parte de la publicación lo ocupa una extensa crónica histórica, año a año, de los sucesos más destacados en la escena jazz sueca, publicada en sueco y sin traducción al inglés.

La música está organizada cronológicamente a lo largo de los cuatro CDs, con lo que hay momentos de grandes saltos estilísticos de un tema a otro. El álbum es de mucho  interés por lo que aporta de música de gran calidad, y desconocida aquí, pero no deja de ser un recopilatorio. En la escucha van apareciendo algunos nombres familiares, y hoy conocidos en la escena internacional gracias a algunos sellos europeos como ECM y ACT. Por ejemplo, en el primer CD (1970-1973), encontramos a Sveda, un grupo formado por el saxo tenor Bernt Rosengren, los hermanos percusionistas turcos Okay y Akay Temiz y el trompetista también turco Maffy Falay, con “Batum”, un tema basado en una melodía popular turca; también aparece el grupo Rena Rama, con el batería Bengt Berger, el contrabajista Palle Danielsson, y los ya citados Lennart Åberg y Bobo Stenson. En este primer CD también nos encontramos al percusionista puertorriqueño, Sabú Martínez, en las congas y bongós, dentro del Radiojazzgruppen (Swedish Radio Jazz Group), tocando una vigorosa, “Svit Cosmopolit, Final Part”, de sonoridad y sabor latino, con Rolf Ericson en la trompeta y Arne Domnerus en el saxo alto. Sabú Martinez vuelve a aparecer en otros temas con otros músicos.

En el segundo CD (1973-1975), suena el cuarteto de Jan Garbarek-Bobo Stenson, con el canónico “Witchi-Tai-To” de Jim Pepper (con Palle Danielsson en el contrabajo y Jon Christensen en la batería) y el grupo Mount Everest rinde homenaje a Albert Ayler en una intensa interpretación de su “Spirits”. En el CD 3 (1976-1977), nos encontramos de nuevo con el Radiojazzgruppen, esta vez liderados por el saxofonista Lars Gullin, con un magnífico solo de saxo en un amplio extracto de “The Aching Heart Of An Oak”. También está la banda Oriental Wind, con Okay Temiz al frente de un grupo de músicos formado por integrantes de Rena Rama, interpretando una melodía búlgara tradicional, “Les Noto”, seguido de otro tema sobresaliente, “Partial Solar Eclipse”, de la Lennart Åberg Orchestra. El cuarto CD (1978-1979), se abre con un impresionante tema de Monica Dominique con Radiojazzgruppen, “Swedish Love in the Southern Bronx, Part I”, volvemos a encontrarnos con otro tema de Rena Rama, “Lisas Piano”, y escuchamos a Mwendo Dawa, un grupo liderado por la pianista Susanna Lindeborg, con unos jovencísimos Anders Jormin al bajo y Ulf Wakenius en la guitarra eléctrica. Hasta aquí lo conocido o reconocido con la ayuda de los créditos de los discos.

Aunque en el álbum aparecen muchos de los músicos de jazz extranjeros residentes en el país en esa década, es notable la ausencia de Don Cherry, un músico importante e influyente entre los músicos suecos en este periodo. Vivió en Suecia y colaboró con músicos suecos, turcos y sudafricanos, desarrollando su trabajo en torno a la improvisación libre y la mezcla de músicas y sonoridades de diferentes tradiciones musicales que pudieran ampliar el lenguaje del jazz. Su doble LP, Organic Music Society, grabado y publicado en Suecia en 1972, ha sido reeditado por Caprice Records en formato CD en varias ocasiones, la última en 2012.

La segunda mitad de la década de 1960 y la primera de 1970, supuso una verdadera revolución cultural –un profundo cuestionamiento de los estilos de vida y valores en los que se basaba la existencia cotidiana de las personas en occidente- que se expresó en la crítica a los fundamentos ideológicos, religiosos y morales sobre los que estaba construida la civilización occidental. Mayo del 68 en París, Primavera de Praga, movimiento por los derechos civiles, el black power y protestas contra la guerra de Vietnam en USA, movimientos feminista, gay y minorías étnicas, movimiento estudiantil y matanza de Tlatelolco en México, movimiento hippie, contracultura, …, y la música formó parte de todo ello. Éste, fue el decenio de la psicodelia, el rock progresivo, el desarrollo de la música electrónica, el asentamiento del free jazz, el interés por las músicas de culturas no occidentales, las experimentaciones formales, Terry Riley, La Monte Young, Philip Glass, …,

Como hemos dicho, en la década de 1970 los músicos suecos ya trabajaban fuera del país y colaboran con músicos europeos y estadounidenses a través del recién creado sello ECM. Entre tanta música y músicos, hay nombres que sobresalen, tanto por su biografía como por la calidad de su música. Lennart Åberg, que formó parte de Rena Rama y Oriental Wind, lideró su propio grupo y el Radiojazzgruppen, y presidió la Asociación de Músicos de Jazz de Suecia en la década es uno de los músicos con más presencia en el álbum. Grupos como Sevda, Egba, Rena Rama y Oriental Wind con música free y orientación multicultural. Los solistas Okay Temiz, Eje Thelin, Lars Gullin, Bobo Stenson, Palle Danielson (que por esta época tocaba además en el cuarteto europeo de Keith Jarrett junto a los noruegos Jan Garbarek y Jon Christensen). Aunque, según lo descrito en el librillo adjunto, había pocas mujeres instrumentistas en Suecia en esa década, llama la atención su elevado número en comparación con otros países.

A pesar de su carácter de álbum muestrario, esta caja es muy recomendable, por la calidad de la música que contiene y los músicos que aparecen. Más de cinco horas de jazz. Muchas provienen de grabaciones en directo, registradas en programas de la radio y televisión suecas. Solistas desconocidos por aquí o grupos donde aparecen músicos conocidos haciendo música diferente a la que les conocemos –e igualmente magnífica. Svensk jazzhistoria Vol. 11, cuenta una década de la historia del jazz sueco, también una parte importante del jazz europeo contemporáneo.

Tomajazz: © Julián Ruesga Bono, 2019

Listado de temas y músicos.

CD 1. – 1: En Solig Dag På Landet (A Sunny Day At The Countryside + The Big Bad Bag Of Baba-Louie) – Arbete & Fritid; 2: Svit Cosmopolit, Final Part – Georg Riedel & Radiojazzgruppen (The Swedish Radio Jazz Group); 3: Blues In My Shoes – Takt & Ton; 4: Åk Ej, Rut (Don’t Leave, Ruth) – Kustbandet; 5: Charlie Boy – Sten Öbergs Kvintett; 6: Substance I – Staffan Harde; 7: Batum – Sevda; 8: Manteca – Nils Sandström; 9: S.J. – Mount Everest; 10: Empty Pocket Samba – Robert Malmberg & Red Mitchell; 11: Happy New Year – Putte Wickman; 12: Khalida’s Lullaby – Wallgrens Orkester; 13: Vindarnas Madrass (Air Matrass) – Janne Schaffer; 14: Batiali – Rena Rama; 15: Ramblin’ – Bernt Rosengren Kvartett; 16: En Gång Älskade Jag (Once I Loved) – Nannie Porres & Bernt Rosengrens Orkester; 17: Thetan – Appendix.

CD 2. – 1: Love For Sale – Umeå Big Band & Benny Bailey; 2: There’s Something About Me – Alice Babs & Nils Lindberg; 3: Four Five Six – Gugge Hedrenius Big Blues Band; 4: Witchi-Tai-To – Jan Garbarek–Bobo Stenson Quartet; 5: Sergel + Ryska Snuvan (Russian Cold) – Lasse Werner Och Hans Vänner; 6: Ej Budze Vojna Budze – Göteborgs Musikkvartett; 7: Blues För Ann-Katrin – Björn Alkes Kvartett; 8: Mercy, Mercy, Mercy – Solar Plexus; 9: Spirits – Mount Everest; 10: Monday Date – Åke Johansson Trio; 11: If You Could See Me Now – Monica Zetterlund & Steve Kuhn; 12: Time – Eje Thelin Group; 13: Solsken Över Ångermanälven – Iskra; 14: Blue Eye – Ann Kristin Hedmark & Sandvik Big Band; 15: Pojkarna – Spjärnsvallet; 16: Sju Hungriga År (Seven Hungry Years) – Kornet; 17: Gå Med I Kvintcirkeln (Join The Circle Of Fifths) – Musikteatergruppen Oktober.

CD 3. – 1: The Aching Heart Of An Oak, Part II & III – Lars Gullin & Swedish Radio Jazz Group; 2: Foursome – Urban Hansson & Emphasis On Jazz; 3: Lurdans (Horn Dance) (Buciumeana) – Opposite Corner; 4: Funky Roots – Häxmjölk; 5: Trabajo Para Egba – Egba; 6: Manhattan Reflections – Bernt Rosengren Big Band; 7: Tvärsnitt – Puls; 8: Bounce Tempo – Bengt Hallberg & The Swedish Radio Jazzgroup; 9: High Society – Bent Persson; 10: Birth Cry, Part I – Sansara Music Band; 11: Eclipse, Part VI Partial Solar – Lennart Åberg Orchestra; 12: Les Noto – Okay Temiz & Oriental Wind; 13: Sea Stone – Sture Nordin Sextet; 14: Italiensk Dröm – Änglaspel.

CD 4. – 1: Swedish Love In The Southern Bronx, Part I – Monica Dominique & Swedish Radio Jazzgroup; 2: 99.5 – Erik Norström Trio; 3: Ida Lupino – Nexus; 4: Ping Pong I – Christer Boustedt Quintet; 5: The Pond – Mwendo Dawa; 6: Fasching – Waves; 7: Skånsk Vinter (Winter In Skåne) – Mamba; 8: Mardi Gras In New Orleans – Sumpens Swingsters; 9: Storm Warning – Nils Lindberg & Saxes Galore; 10: Wuppertal – Per Henrik Wallin Trio; 11: Siciliansk Öppning – Lokomotiv Konkret; 12: Lisas Piano – Rena Rama; 13: Sommarpsalm – Peter Gullin; 14: Dagen Efter – Tintomara.




Félix Rossy Quintet (Jazzazza Jazz Club, Murcia. 2019-06-28) [Concierto]

Por José Antonio García López.

  • Fecha: 28 de junio de 2019
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club – (Murcia)
  • Grupo:
    Félix Rossy Quintet
    Félix Rossy: trompeta
    Tomeu Garcias: trombón
    Davis Whitfield: piano
    Manel Fortià: contrabajo
    Marc Michel: batería

Esperada y grata visita del grupo Félix Rossy Quintet  al club Jazzazza. Un gozo poder escuchar, en directo, a esta formación liderada por uno de los trompetistas más prometedores de la escena jazzística de nuestro país, comunicando también su sabiduría y buen hacer más allá de nuestras fronteras. En su primer disco, Introducing Félix Rossy (Fresh Sound New Talent, 2011) estuvo rodeado de figuras de talla internacional: el pianista Michael Kanan, Ben Street al contrabajo, y su padre Jorge Rossy en la batería, mostrándonos, ya en aquel tiempo, sus extraordinarias capacidades musicales y de liderazgo. Con este nuevo quinteto, acompañado de excelentes músicos como el trombonista Tomeu Garcias, el pianista Davis Whitfield, Manel Fortià al contrabajo, y Marc Michel en la batería, Rossy ofreció un repertorio muy atractivo y  variado, en el que la calidad de los interpretes estuvo a la altura de los más grandes músicos de jazz.

El primer set del concierto lo iniciaron con “Sweet And Lovely” de Gus Arnheim, Charles N. Daniels y Harry Tobias. Un tema lento en la exposición que cambiaron a ritmo de swing en el desarrollo de los solos, protagonizados por Rossy, Garcias y Whitfield. La sesión continuó con una pieza original del contrabajista Manel Fortià, “Waltz For Greta”, en la que lucieron las elegantes improvisaciones del pianista, seguido de Rossy, y del contrabajista, arropado por los precisos toques del baterista Marc Michel y los sutiles acordes de Whitfield. Rossy eligió después una pieza de su propia cosecha titulada “Looking The Surroundings”, cargada de una atmósfera de energía contenida, destacando los fraseos del trompetista y del pianista. El tema “Confirmation” de Charlie Parker, puso un toque del estilo bebop a la actuación, para lucimiento, en esta ocasión, del trombonista Tomeu Garcias, una corta intervención de Rossy, y un solo del pianista, más cercano al estilo de jazz mencionado anteriormente. Con la composición “Ugly Beauty” de Thelonious Monk cerraron esta parte de la sesión, repartiendo las improvisaciones entre todos los miembros, a excepción del baterista.

El standard “I Should Care” de Axel Stordahl, Paul Weston y Sammy Cahn, fue el inició de la segunda parte, con la exposición de la melodía compartida por Rossy y Garcias, dando paso a un primer solo del trompetista, bucólico y flexible, seguido del trombonista, poseedor de un sonido transparente y redondo, parecido a la voz humana. El pianista cerró la rueda de improvisaciones con un elocuente solo. Otra partitura de Rossy, “Kike’s Blues”, escrita para su gran amigo el saxofonista malagueño Enrique Oliver, hizo las delicias de los presentes entre agudos y vertiginosos fraseos de trompeta, bien marcados por el baterista. Las sucesivas incursiones, en el tema, del trombón, el piano, el contrabajo y la batería, ofrecieron una visión muy dinámica y divertida. Tomeu Garcias, fue el encargado de la exposición en la preciosa balada “Infant Eyes” de Wayne Shorter, adornado por los arreglos de trompeta, piano, contrabajo y batería. Los tempos rápidos volvían a estar presentes en “Back & Forth”, compuesta por Davis Whitfield. Una creación exuberante de energía que Rossy supo aprovechar para mostrarnos, de nuevo, su poderío técnico y fuerza expresiva. Whitfield, no se quedó corto en su improvisación, realizando un ejercicio pletórico y substancial, digno de un pianista bien forjado. El cierre del tema correspondió a Marc Michel, tocando un extenso y contundente solo de batería que atrajo los vítores del público presente. El líder del grupo quiso homenajear a otra de las figuras imprescindibles en la historia del jazz, con el tema “Half Nelson” de Miles Davis. Tras la última  presentación de sus compañeros, Rossy añadió un bis final al concierto, el alegre tema llamado “The Cape Verdean Blues” de Horace Silver, poniendo el broche de oro a una sesión inolvidable.

El jazz que se hace en nuestro país está en auge, gracias al talento de jóvenes músicos como Félix Rossy, y otras figuras, a veces desconocidas por una gran mayoría de seguidores del género. Enhorabuena, Félix.

 

Tomajazz
Texto: © José Antonio García López, 2019
Fotografías: © Jazzazza Jazz Club, 2019




Muriel Grossmann: “El espíritu femenino del Jazz”Por Enrique Farelo [Entrevista]

Por Enrique Farelo.

Nacida en París, de joven se afincó en Austria para en el año 2002 trasladarse a Barcelona y asentarse definitivamente en Ibiza en el año 2004 lo cual marcó un antes y un después en su carrera como compositora, saxofonista y líder de sus propios grupos.

Desde el año 2007 son diez discos los firmados bajo su nombre desde Homecoming Reunion (Dreamland Records 2007) hasta el aclamado Golden Rule (Dreamland Records 2018), pasando por Here And Now (Dreamland Records 2008), Quartet (Dreamland Records 2008), Sudden Impact (Dreamland Records 2009), Birth Of The Mystery (Dreamland Records 2010), Awakening (Dreamland Records 2013), Earth Tones (Dreamland Records 2015), Natural Time (Dreamland Records 2016), y Momentum (Dreamland Records 2017).

Portadas de los discos de Muriel Grossmann

Todos sus discos han seguido una línea artística muy similar en cuanto al diseño de sus carátulas y ha contado con músicos solventes como la vienesa Gina Schwarz al contrabajo y el serbio Uros Stamenkovic a la batería en sus tres últimos trabajos; y sobre todo su fiel escudero también serbio, el guitarrista Radomir Milojkovic que casi nunca ha faltado a su cita acompañándola en la mayoría de sus trabajos.

Su solidez, su compromiso, su espiritualidad y su tener las ideas muy claras son una característica intrínseca a la hora de valorar su música.

© Laura G. Guerra

Enrique Farelo (E.F.) ¿Cuándo “nace” en Muriel Grossmann el deseo por la música y que personas influyeron o te motivaron?

Muriel Grossman (M.G.) La música ha sido siempre una parte muy importante de mi vida. Mis padres son muy aficionados al arte y en concreto mi padre ha coleccionado vinilos de música clásica durante toda su vida. A la edad de 5 años ellos me propusieron escoger un instrumento. Elegí la flauta. Y es entonces cuando comenzó mi carrera en la música clásica, etapa que ha durado 12 años. Recuerdo bien como desde temprana edad cogía la flauta cada día improvisando melodías; era una de las cosas que me aportaba mayor bienestar. Una gran motivación en esta etapa fue mi profesor de flauta, también escuchar a músicos como Jimi Hendrix y por supuesto esos amigos especiales aficionados a la música que me rodeaban.

E.F. Naces en París pero es en Viena donde resides hasta la juventud. ¿Te interesas en esa época por el jazz o por la música clásica teniendo en cuenta que la cercana Salzburgo es la patria chica de Wolfgang Amadeus Mozart?

M.G. Viena y Austria son la cuna de la música clásica. Toda la ciudad respira música y se siente también en su estilo imperial, sus bailes y sus tradiciones. Era un privilegio poder crecer en una ciudad donde se promueve tanto el arte y que destaca tanto por su amor a la cultura como a la música. Al principio tocaba solo la flauta y estudiaba música clásica, pero con 21 años empecé a tocar el saxofón alto y una cosa me llevó a la otra. De repente Charlie Parker pasó a ser más importante en mi vida que Mozart. Mi interés por el jazz y por el saxofón empezó a expandirse a la vez que escuchaba las novedades del momento e iba adquiriendo más experiencia con las bandas con las que tocaba.

E.F. Golden Rule: “Haz con los demás lo que quieras que te hagan a ti”. En éste tu último trabajo propones la regla de oro de la espiritualidad y que cualquier religión abrazaría sin dudarlo a través de este adagio. ¿Golden Rule es un homenaje a la religión (a cualquiera), a la espiritualidad o la filosofía?

M.G. He compuesto Golden Rule con la idea de acercar a la reflexión si en cada día y en cada situación nuestros pensamientos, palabras y acciones son consecuentes con esta “Regla de Oro”. Pienso que este concepto spiritual es la clave, la base y el acuerdo esencial para una humanidad que quiere vivir del modo que merece. ¡Porque nuestra naturaleza es humana!

E.F. “Recta acción sin esperanza de recompensa” es una frase extraída del libro sagrado hinduista Bhagavad-gītā (parte del texto épico Mahábhárata). ¿Podría ser esta frase otra regla de oro?

M.G. Necesitamos usar nuestra inteligencia para extender nuestra naturaleza compasiva. Únicamente el conocimiento intelectual no nos sirve de mucho si la mente no está disciplinada. Es por eso que el conocimiento de la mente, su naturaleza y las emociones debe enseñarse en la escuela, ser guiado por personas adecuadas y abordarse de una y diferentes maneras una y otra vez.

He podido ver el éxito y beneficio de usar la regla de oro en el centro educativo Universal Mandala. La practicamos diariamente con los niños. Con esta práctica constante se puede ver muy bien el éxito. Preguntamos a los niños si les gusta ser tratados amablemente y cómo es la escuela, su entorno y si desean venir cada día. Poco a poco a lo largo del año vamos elaborando una guía que les lleva a descubrir por sí mismos que compartir o hablar amablemente con sus compañeros es recompensa suficiente. Nosotros los llamamos “jardineros de la paz”. Lo que sembramos es lo que recogemos. De esta forma van entendiendo que significa “sembrar” con la palabra y la acción para recoger bienestar, felicidad y paz. Es un proceso que se integra muy naturalmente porque está centrado en el “yo”, es decir, en lo que quiero yo.

El altruismo es una actitud fantástica pero muchas veces lamentablemente se queda en el intelecto, porque es muy difícil de satisfacer nuestro gigantesco ego, que hemos nutrido durante siglos.

La regla de oro realmente no dice nada de recompensa, solo nos acerca al entendimiento de la empatía y al reconocimiento del potencial de bondad y sabiduría en los demás seres. Si pudiésemos relacionarnos y acercarnos a los demás con el pensamiento de que tenemos delante un ser con un ilimitado potencial de sabiduría y bondad con esto estaríamos actuando de una manera responsable. Es la base. La enseñanza “Recta acción sin esperanza de recompensa” lo veo más útil para gente ya avanzada en el camino del altruismo. Con una mente investigadora se puede ver fácilmente que estamos sí o sí recompensados por nuestras acciones rectas, todo efecto procede de una causa, todo viene de algo, así como nuestras acciones tienen un antes y un después. Con un poco de trabajo hacia la atención consciente se puede empezar a ver muy bien por qué nos pasan las cosas que nos pasan. Con el tiempo y la práctica nuestra vida diaria se haría más fácil y nuestra mente más clara.

© Christoph Schubert

E.F. ¿En qué momento sientes la llamada de lo espiritual? ¿Es influencia de tu admirado John Coltrane?

M.G. Siento y pienso que he nacido, como todos, con un buen corazón. Pero a la tierna edad de 8 años viendo un documental en televisión, me di cuenta de las increíbles barbaridades que se cometían en la captura de delfines. Ahí, en ese momento, tomé la decisión no solo de ser vegetariana, sino también de hacer el menor daño posible al planeta; y es esto lo que he tratado de integrar en todas mis decisiones, ya sea en lo que trabajo o en donde pongo mi economía, o donde compro y lo que compro. Trato de vivir causando el menor impacto perjudicial posible tomando decisiones responsables para todo el planeta y ser un ejemplo para otros.

Escuchar y aprender de John Coltrane me ha aliviado y dado seguridad en mi camino. John Coltrane es para mí uno de los músicos más importantes que la humanidad ha podido conocer. Era un gran conciliador capaz de unir diferentes estilos, culturas y géneros reinventándose una y otra vez en cortos periodos de tiempo con gran consciencia política y profunda espiritualidad además de ser reconocido como un hombre excepcionalmente humilde, así como lo fueron Alice Coltrane o Pharoah Sanders.

E.F. ¿Nuestra civilización tal y como la entendemos está llegando al final de un ciclo por nuestro desprecio a la vida y nuestra falta de conciencia?

M.G. Hoy en día se ven las consecuencias de un largo periodo de tiempo de descuido de una población que supera los 7400 millones de habitantes.

Todo es un asunto de enfoque. Siendo bondadosos, responsables y compasivos, nos sentimos naturalmente bien y deseamos el bien para todos, pero sufrimos tremendamente cuando vemos que otros sufren.

Se han empezado a promocionar mucho los asuntos de medioambiente, el uso de energías renovables, la necesidad de reciclaje o la reducción del uso de plástico, entre otras iniciativas. Por fin parece que empezamos a concienciarnos. Pero la educación, el cuidado y conocimiento de la mente, es esencial. Aún estamos dando los primeros pasos en un mundo que aún nutre en exceso el mundo de los sentidos y la expansión externa olvidándose del mundo interior y la expansión interna. Si a esto le añadimos que en este avatar nos vemos dominados y manipulados por gigantes solo interesados en ganar riqueza, control y poder está claro que nuestro trabajo y práctica hacia la expansión de conciencia se duplica. Además, todos estamos en procesos de consciencia distintos y lamentablemente percibimos los hechos en una manera lineal, separados e independientes, sin llegar a entender totalmente que todo se puede cambiar con palabras y actos responsables si persistimos en ello.

© Christoph Schubert

E.F. Eres formadora musical en un centro educativo de Ibiza, Universal Mandala. ¿En qué consiste exactamente este centro y en qué medida influye en tu música?

M.G. Es un centro educativo para niños que considero está sentando las bases del nuevo paradigma de la educación. Un centro ejemplar. Cuando mis hijos estaban en la edad de ser escolarizados quería buscar una educación diferente para ellos, una educación que formara sus mentes para ser humanos cooperativos, reflexivos y empáticos. Seres preparados para usar su potencial para el bien de nuestro planeta y las especies que en él habitan preservando el bien de toda nuestra gran familia humana. Quería que pudiesen ser unos seres conscientes de sus responsabilidades. Todo esto lo he encontrado en Universal Mandala. Belen Köhler, su fundadora, es una visionaria excepcional. Al conocer a Belén y su proyecto educativo entendí enseguida que para que esta forma de educación llegue a más seres tenía que colaborar con ella en todas las formas posibles. Por tanto era natural el acercar la música y la comprensión y estudio de ésta a los niños de este centro desde los principios filosóficos y educativos de Universal Mandala. Las formaciones que ofrece Belen Köhler me abrieron al entendimiento de la interdependencia y la interconexión de todas las cosas y su procedencia, además de cómo vivir de una forma más beneficiosa para todos lo que ha hecho que con el tiempo me haya ido refinando más como ser humano.

E.F. El portal http://ukvibe.org/awards/best-jazz-albums-of-2018/) designa Golden Rule (RR GEMS Records 2018) como mejor disco del año 2018 en la versión vinilo. ¿Por qué elegiste el vinilo para su publicación en detrimento del formato digital? ¿Existen diferencias musicales con respecto a la posterior edición en CD?

M.G. Golden Rule es una continuación natural en la evolución musical y personal. Durante los años que Radomir Milojkovic y yo hemos trabajado juntos hemos notado una gran atracción hacia elementos musicales determinados y hemos filtrado y profundizado mucho en ellos. Era un regalo poder sacar el álbum en vinilo gracias a la propuesta de Valentine y Dimitri del sello discográfico RR Gems Records. Ellos han creído y apostado por el potencial de nuestra música y a través de su promoción tan efectivamente dirigida hemos entendido que efectivamente hay amantes de esta música. Les estamos verdaderamente agradecidos. Se ha formado una cooperación fina y de profunda de confianza entre nosotros, tanto es así que en otoño sacaremos un nuevo álbum de vinilo. Este nuevo álbum será una continuación en la evolución de Golden Rule, igual que éste era una evolución que empezó con la canción ‘Peaceful River’ (que se puede encontrar en el disco Awakening), pasando por los discos Earth Tones, Natural Time y Momentum.

E.F. Hablando de producto todos tus discos están editados por Dreamland Records Studios. ¿Qué importancia tiene tu figura en dicho sello discográfico?

M.G. Dreamland Records es nuestro sello discográfico, que hemos formado como vehículo para propulsar y promover nuestras visiones musicales. Queríamos máxima libertad musical y de diseño.

E.F. El diseño artístico de la portadas de los discos da carácter y personalidad a los disco haciéndolos un producto atractivo e indicador de lo que contienen. ¿Quién diseña las caratulas de tus discos?

M.G. Soy yo quien las diseña, usando las pinturas que hago en casa junto a mis hijos Ayelén y Iassù.

Pintar es una afición, un juego con colores y formas y siempre hemos pensado que reflejan bien nuestras obras sonoras.

© José Luis Luna Rocafort

E.F. Los últimos trabajos, Natural Time (2016), Momentum (2017) y Golden Rule (2018) conforman una trilogía formada por los mismos músicos a modo de formación estable. ¿Suponen un punto de inflexión en la música de Muriel Grossmann?

M.G. Pensamos que la música que tocamos se ha ido formando con la elaboración de cada álbum, por evolución, que hemos ido madurando a través de este profundo y continuado trabajo. Se puede decir que es la música de estos álbumes la que nos ha dado mayor satisfacción en cuanto a armonía, ritmo, melodía y mensaje subliminal.

E.F. En cuanto al grupo. ¿Podrías decirme cuando trabajo y esfuerzo (en lo que se refiere a ensayos, conciertos etc.) hay detrás del producto final que es el disco?

M.G. A Radomir y mi nos gusta ensayar, pero no estamos muy satisfechos con el hecho de tener a los miembros de la banda a tanta distancia.

Por supuesto somos muy afortunados de que al menos Uros esté con nosotros 3 meses al año y podamos durante este tiempo, cada fin de semana, crear un laboratorio musical donde elaboramos los temas, las estructuras y los ritmos. Pensamos que así se forma el sonido de la banda.

Es también una gran fortuna poder tocar junto a un gran músico como Gina Schwarz, que puede integrarse fácilmente en el conjunto y que además aporta ideas importantes para el sonido de la banda.

El trabajo de editar la música lo hacemos Radomir y yo. Somos el núcleo de esta banda. Trabajamos como una maquinaria fina con un buen engranaje. Pasamos horas y horas grabando los drones (instrumentos que sirven de fondo sonoro para la formación), toda una orquesta de instrumentos del mundo con los que la banda puede expresar el verdadero carácter de las composiciones.

Gina Schwarz. Foto: © Laura Gonzalez Guerra

E.F. Gina Schwarz, Uros Stamenkovic y sobre todo Radomir Milojkovic son los miembros de tu actual formación. ¿Podrías presentarnos a dichos compañeros de viaje y como los reclutaste para tu proyecto?

M.G. Con Radomir llevo trabajando desde hace mucho tiempo, nos entendemos profundamente en lo musical, reconocemos lo que nuestra música necesita ser y tener, desde las notas sobre el papel hasta el producto final. Nos encanta tocar juntos y descubrir los nuevos y antiguos senderos que hacen del jazz una música tan grandiosa. Siempre admiré su dedicación, su conocimiento y su arduo trabajo. Es un músico verdaderamente extraordinario con una extensa visión.

A Gina la conozco de mis días en Viena, es una música con carácter capaz de adaptarse a cualquier situación musical. Así que cuando llegó el momento de formar una nueva banda sabía bien a quién llamar.

Durante mucho tiempo he estado buscando un baterista para el nuevo viaje musical que quería comenzar, y lo encontré en Uros. El comprende la música y el papel que ésta música necesita.

Radomir Milojkovic. Foto: © Ferran Pereyra

E.F. Tu labor como saxofonista tiene un peso específico como instrumentista de valor incuestionable al igual que como compositora. ¿Cómo es el día a día en ambos campos?

M.G. Hay mucho campo a explorar en cada ámbito. Se necesita dedicación, tenacidad, persistencia y trabajo diario. Para componer me enfoco en el tema que quiero transmitir para que el mensaje se transporte a través de la música. Es así como lo hago cuando los nuevos temas o mensajes lo exigen.

E.F. ¿Qué tiempo dedicas al instrumento por día?

M.G. Quiero dedicar más tiempo a los instrumentos cada día, pues nunca me parece suficiente.

E.F. ¿Resulta dura la soledad como compositora?

M.G. ¡Para nada! ¡Disfruto este proceso de flujo de creatividad! Al igual que el tiempo practicando solo el instrumento, es un tiempo de introspección revelando los límites potenciales, un campo abierto a la creatividad.

Uros Stamenkovic. Foto: © Ferran Pereyra

E.F. ¿Influyen los sueños a la hora de crear tu música?

M.G. Es una pregunta muy interesante, la verdad. Mis sueños hasta ahora se manifiestan como una mezcla de situaciones del día a día y a menudo en forma de aventuras. Mis días están llenos de responsabilidades. En cuando pueda sacar algo de tiempo extra quisiera investigar en el yoga de sueño, para poder aprovechar estos más conscientemente.

E.F. Con la importancia que has ido adquiriendo a lo largo de tu carrera, ¿piensas que deberías tener in mayor reconocimiento?

M.G. Me gustaría que más gente pudiese disfrutar de mi música.

E.F. ¿En qué escenario o escenarios te hubiese gustado tocar y no lo has hecho?

M.G. En muchos, sobre todo escenarios de festivales de Jazz o en pequeños teatros. Me gustaría tocar en más países y continentes.

E.F. ¿Cuáles son los músicos qué más han marcado tu estilo?

M.G. John Coltrane, Ornette Coleman, Alice Coltrane…

E.F. ¿Cuáles han sido y son tus músicos favoritos dentro del jazz actual y del pasado?

M.G. Lester Young, Illinois Jacquet, Charlie Parker, Stanley Turrentine, Count Basie, Duke Ellington, Cannonball Adderley, Jimmy Smith, Lou Donaldson, Rusty Bryant, Julian Lee, Jazz at Lincoln Center Orchestra, Melissa Aldana, Joan Chamorro y sus proyectos con músicos emergentes, especialmente con Carla y Andrea Motis y Abril Sauri, Christian Lillinger, Robert Landfermann etc…

E.F. ¿Por qué músicas te has interesado al margen del jazz?

M.G. Música del mundo en general, Música tradicional de India, de África, de Tuvá, Soul, Jazz, Gospel, Blues, R&B……..

E.F. En otro orden de asuntos ¿Qué lecturas enriquecen tu labor como músico? ¿Estás interesada en el esoterismo, en el misterio o la parapsicología?

M.G. Lo que más me gusta profundizar es en los libros de budismo o libros de físicos como Stephen Hawking, Albert Einstein… Estoy leyendo continuamente. Ahora mismo estoy leyendo el libro Sleeping, dreaming and dying una exploración de la conciencia con su Santidad Dalai Lama.

E.F. Tu música es una búsqueda del compromiso y tiene cierto nivel de complejidad. ¿A quiénes crees que va dirigida?

M.G. Bueno, vemos a quién está llegando. A gente con amor a la música de John Coltrane y al Jazz espiritual, pero cuando tocamos en vivo es increíblemente bien recibido por todo el público. Ahora mismo lo veo más como un asunto de alcance.

La música que tocamos está dirigida a todo el público. A las personas les gustan las melodías bellas, les encanta un ritmo que les mueva y les ponga de buen humor. Pero la música también puede ser intelectual, compleja y con un ritmo que te mueva y te lleve hacia dentro, no solo hacia afuera.

E.F. Siguiendo por este camino y teniendo en cuenta que la sociedad va encaminada hacia la superficialidad, al dinero fácil, al producto mediático y a la inmediatez, ¿qué futuro le ves al jazz a nivel nacional e internacional?

© Peter Purgar

M.G. Pienso que se tendría que definir mejor la palabra jazz. Si hablamos de buena música o mala música, pienso que la buena es la que está y persiste en el tiempo, y esto no tiene límite geográfico. Si la educación musical, la introspección y el estudio profundo en la música se dieran tanto en casa como en la escuela esta música se podría mantener a un nivel más extendido.

Jazz es una palabra muy pequeña para una música tan amplia. Lo que puede ser jazz en estos días, podría ser engañoso para algunas personas. Por otra parte, cuando no etiquetas algo, es difícil decir lo que es.

Todo en este mundo tiene una palabra que lo define y con el Jazz no es diferente. Si dices que quieres un té verde y te traen un café, si no importase cómo se llama, te traerían cualquier líquido.

Algo que es tantas cosas es difícil de explicar y al Jazz se le considera muchas cosas. Esto puede confundir a las personas que lo escuchan; pero estos son los hechos.

E.F. ¿Eres de las que piensas que hoy día existen una cantidad importante de músicos de jazz y escasos oídos para apreciarlos?

M.G. Yo pienso que hoy en día por las posibilidades de YouTube y la velocidad de información, la música puede llegar a muchos oídos. Veo también que hay una gran cantidad de gente muy agradecida de poder disfrutarla. Pero una cosa importante para el jazz es conocer lo que era e ir más allá para saber lo que es hoy. Esto es difícil, pues parece que las dos vías están en conflicto constante.

La gente quiere oír algo nuevo y para eso se necesita de mucha experimentación y de muchas pruebas, lo que quizás haga que las personas se pongan impacientes y pierdan el enfoque. Por otra parte, la audiencia también quiere escuchar una hermosa melodía bien realizada. La música de Bach tiene aproximadamente unos 300 años, pero todavía se toca hoy y sin muchos cambios, lo mismo debiera ser con Louis Armstrong, por ejemplo. La vida y la música están siempre en movimiento y se mueven porque vienen de algo, porque algo ha habido antes, como muestra claramente la historia.

E.F. La música de Bach tiene 300 años, pero todavía se toca hoy y sin muchos cambios. ¿Esta frase tuya apunta a una objetividad de la Música o en realidad ésta no existe, sino que lo que realmente existe es el valor que el tiempo y el entendimiento humano le confiere?

M.G. Bach estableció los estándares de la música clásica hace poco más de 300 años. Lo mismo hizo Louis Armstrong. Estableció los estándares para el jazz como el swing, o el blues… y todos los innovadores que vinieron después como Charlie Parker, John Coltrane u Ornette Coleman profundizaron éstos. Lo mismo sucedió con los músicos que vinieron después de Bach. Ellos continuaron y profundizaron en su visión y en los estándares de la música clásica.

Si sitúas la música en el contexto del momento en que se creó y le das la perspectiva histórica de hoy, es lo más cercano a un punto de vista objetivo.

No he escuchado a Louis Armstrong en persona, pero he escuchado muchas grabaciones. De Bach tenemos las notas, pero la interpretación es contemporánea. La comprensión humana y el paso del tiempo a veces generalizan y estandarizan las cosas e incluso, en algún caso, las simplifican. Siempre tendemos a mirar los íconos sin prestar atención a otros grandes músicos en la sombra. Todo está ahí y mucho más, solo detrás, oculto.

Por tanto, la música tiene que ver más con la imaginación y la narrativa y siempre en torno a ese marco final. Para los músicos es importante cómo se hace, pero para los oyentes importa más cómo se presenta, cómo suena, cómo les hace moverse. Realmente la música es un complejo lenguaje capaz de transmitir mucho más que una frase con palabras habladas. No debemos además olvidar que la intención oculta tiene siempre un efecto fundamental.

E.F. ¿Qué proyectos tienes en mente de cara a un futuro cercano?

M.G. Ahora mismo estoy muy cerca de comenzar ya a mezclar el próximo álbum que saldrá como vinilo y CD en otoño. Durante el verano nos pondremos a grabar un nuevo álbum para 2020 mientras tocamos aquí en la isla de Ibiza inmersos en una temporada llena de conciertos locales y festivales fuera de la Isla como: el Vijazz en Villafranca e Inca Jazz Festival en Mallorca y el jazz club Porgy & Bess en Viena en otoño. En marzo tenemos planeado un estupendo concierto con renombrados músicos de Estados unidos, del que pronto sabréis más.

Gracias por tu apoyo y estas preguntas maravillosas.

Entrevista y texto: © Enrique Farelo, 2019
Fotografías: copyright en el pie de cada fotografía

Para saber más sobre Muriel Grossmann consulta: www.murielgrossmann.comhttps://murielgrossmann.bandcamp.com/




Vein “Symphonic Bop” (Fundación Carlos de Amberes, Madrid. 2019-05-23) [Concierto]

Por Enrique Farelo.

  • Fecha: jueves 23 de mayo de 2019 a las 20 horas.
  • Lugar: Fundación Carlos de Amberes (Madrid).
  • Grupo:
    Vein “Symphonic Bop”
    Michael Arbenz: piano
    Thomas Lähns: contrabajo
    Florian Arbenz: batería

Los tres componentes de trío suizo Vein, poseen una sólida formación clásica que muestran en sus conciertos fusionando con soltura esta faceta con la improvisación jazzística y habiendo sido acompañados por músicos del prestigio del trombonista Glenn Ferris y los saxofonistas Greg Osby, Dave Liebman o Andy Sheppard a lo largo de su ya dilatada carrera.

Con más de una docena de discos publicados se presentan en Madrid con su último proyecto Symphonic Bop del que tocaron dos composiciones: “Boarding the Beat” (también incluido en su álbum The Chamber Music Effect) con la que se abrió el concierto, y “Fast Lane” con la que lo cerraron; por el medio quedaron composiciones de su disco VEIN Plays Ravel completamente dedicado al compositor Maurice Ravel, entre las que disfrutamos, “Le Tombeau de Couperin”, “Movement De Minuet” o “Blues”.

El trío mantuvo el equilibrio de sus tres componentes tanto en sus intervenciones, arreglos, composiciones e improvisaciones a lo largo de toda la actuación mostrándose como grupo sólido y solvente, sin fisuras y con momentos de gran belleza estilística.

Con “Boarding the Beat” se pusieron las bases de lo que se nos iba a ofrecer. El cruce del swing con el feeling, la unión de lo apacible con lo tormentoso con constantes modulaciones y cambios de intensidad en el que todos participaron a partes iguales.

La suite “Le Tombeau de Couperin”, dividida en tres partes, “Prélude”, “Forlane” y “Toccata”, supuso un guiño que de M. Ravel hizo a la música barroca y fue uno de los momentos más apetecibles y gozosos de la noche por la fuerza y energía controlada que puso al piano Michael Arbenz en “Prélude” y un rememorar a la figura del maestro Bill Evans en la bella y apacible “Forlane” que finalizó con un juego de notas al piano en “Toccata” del propio Michael Arbenz para dar un paso adelante para la brillante intervención de Florian Arbenz a las baquetas a la que Thomas Lähns se sumó con solidez y elegancia.

Con la sincopada y “quebradiza” “Fast Lane”, finalizó la actuación de un trío poco conocido en nuestro país pero de indudable valor artístico y que ha merecido las mejores críticas de los últimos años.

Tomajazz. Texto y fotografías: © Enrique Farelo, 2019




Eli Degibri Quartet (Jazzazza Jazz Club, Murcia. 2019-05-16) [Concierto]

Por José Antonio García López y Tomás Larrosa.

  • Fecha: 16 de mayo de 2019.
  • Lugar: Jazzazza Jazz Club – (Murcia)
  • Grupo:
    Eli Degibri Quartet
    Eli Degibri: saxo tenor y soprano.
    Tom Oren: piano.
    Tamir Shmerling: contrabajo.
    Eviatar Slivnik: batería.

La gira europea de Eli Degibri Quartet, por los clubs y locales de jazz más relevantes, tuvo también su parada en el club Jazzazza, una iniciativa muy acertada de sus gerentes, y una buena oportunidad para los seguidores de ver y escuchar en directo a uno de los saxofonistas y compositores más brillantes y carismáticos en el panorama del jazz mundial actual. Su paso por la Berklee College Of Music’s y sus estudios en el Thelonious Monk Institute Of Jazz, le formaron musicalmente con profesores de gran talla como Ron Carter o Benny Golson, entre otros. Su inclusión en el sexteto del pianista Herbie Hancock, le fue propiciando una carrera emergente en la que encontramos una infinidad de trabajos compartidos y colaboraciones con artistas experimentados del género como Al Foster, Brad Mehldau, Kurt Rosenwinkel, Avishai Cohen, Aaron Goldberg, Ben Street o Jeff Ballard, y varios discos como líder acompañado de una larga lista de jóvenes promesas del jazz, tal es el caso del trío formado por el pianista Tom Oren, Tamir Shmerling en el contrabajo, y Eviatar Slivnik a la batería, músicos de gran talento con los que ha grabado su proyecto más reciente, Soul Station: A Tribute To Hank Mobley (Not On Label, 2018) un homenaje a uno de los discos de hard bop más destacados del saxofonista Hank Mobley, llamado Soul Station (Blue Note, 1960). Tras esta breve presentación pasamos al contenido de la actuación, fundamentada en las últimas grabaciones de Degibri, y en algunos temas nuevos que incluyó en el repertorio.

El concierto, dividido en dos pases, lo iniciaron con dos composiciones del saxofonista: “The Troll”, que encabeza su disco titulado Cliff Hangin’ (Song X Jazz, 2015) en la que destacaron las contundentes improvisaciones de Degibri y del joven baterista Slivnik, y “Cliff Hangin”, tema que da título a ese álbum, en el que lucieron los vertiginosos e intensos fraseos del saxofonista, y los elocuentes y ágiles movimientos manuales del pianista Tom Oren. Dos primeras piezas con las que el grupo mostró su intención de dar toda su energía y espíritu, para ofrecer una sesión tan arrolladora y entregada como mágica. Con los standards “Remember” del compositor, letrista y cantante Irving Berlin, y “This I Dig Of You” de Hank Mobley, cambiaron a una forma estilística algo más suave, sin dejar de lado las penetrantes y extensas improvisaciones protagonizadas por Degibri y Oren. Para el segundo standard, interpretado a un tempo rápido, el líder optó por el saxo soprano, dándole a la pieza un carácter sonoro más tenso e incisivo. El contrabajista Tamir Shmerling, participó también en el desarrollo de los solos, dejando paso posteriormente a varias ruedas intensas de improvisaciones de ocho compases, compartidas con el resto de sus compañeros. La emotiva melodía de la balada “The Unknown Neighbor”, otra composición de Degibri, con algunas influencias de la música clásica, aportó un aura de sosiego en el ambiente, para cerrar así el primer set de la actuación.

Según lo transcurrido, la segunda parte prometía cumplir con la expectativa de un concierto espléndido y fuera de lo convencional. El grupo comenzó con una partitura a tempo alto, “In The Beginning” (In The Beginning – Fresh Sound New Talent, 2003). Degibri y Shmerling, dieron la entrada del tema, convirtiéndose después en una descarga colosal del saxofonista con una larga improvisación colmada de recursos, en la que hubo incursiones desgarradoras y algunas citas de temas anteriores. La parte más relajada fue para el pianista que concluyó la pieza con un discurso musical sutil y muy sugerente. La introducción del saxofonista en solitario dio la entrada a “Soul Station”, un elegante blues en el que lució el sonido del contrabajo con arco de Shmerling y el piano de Oren, que introdujo su improvisación evocando el estilo New Orleans. El líder del cuarteto anunció un tema nuevo dedicado a sus padres “Henri And Rachel”, que inició entonando la melodía. Un verdadero gozo escuchar aquí al pianista con una nueva demostración de sus habilidades, y a un Degibri extasiado en sus acometidas musicales con el saxo tenor. El tempo fast de “The Theme” invadió la sala, anunciando un final de concierto apoteósico. El respetuoso aforo ovacionó al grupo hasta conseguir un bis, la hermosa balada “Body And Soul” del compositor John Green.

La virtuosidad y la pasión de Eli Degibri hacen que su música se transforme en algo repleto de emotividad, una música poderosa y flexible, que crea en el espectador un mundo de sensaciones dispares, desde lo palpable hasta lo intangible. El jazz sigue vivo gracias a músicos de esta calidad y calibre.

Por último, quiero agradecer desde aquí el oficio del técnico de sonido Antonio Illán, encargado de la sonorización, y al fotógrafo Tomás Larrosa, que nos ha cedido gustosamente las imágenes que acompañan a esta crónica.

 

Tomajazz
Texto: © José Antonio García López, 2019
Fotografías:: © Tomás Larrosa, 2019




¿Por qué un Dia Internacional del Jazz? Por Mariche Huertas de la Cámara

Por Mariche Huertas de la Cámara. Publicado originalmente en su blog De Arte, Música y otras cosas.

¿Por qué un Dia Internacional del Jazz?
El jazz es el género musical que mejor representa la libertad, seguramente porque nació de la ausencia de ella; su origen es tan poderoso que aun ejerce sus efectos. Se germinó siendo la banda sonora de la esclavitud: porque expresaba una emoción compartida que aliviaba el desquiciamiento que suponía el racismo y la explotación del ser humano, porque sus notas iluminaban y, probablemente porque, a fin de cuentas, la música no entendía de pigmentación.

Cantar era una forma de comunicación, los esclavos variaban intencionadamente la fonética de las palabras para que el amo blanco no pudiera entender la lírica de sus cantos. El analfabetismo y el desconocimiento de partituras no era obstáculo para crear música, sino una oportunidad para que la improvisación aportara mayor riqueza.

El hombre negro en su recién estrenada libertad necesita conocer otros lugares, ya no tiene que trabajar en los campos de algodón y puede gozar, aunque aún no plena, de mayor libertad que la mujer negra. En sus desplazamientos, muchos de ellos sin rumbo, eligen instrumentos fáciles de trasportar como la armónica o la guitarra y en sus canciones de blues aparecen con frecuencia, además de la palabra “libre”; “tren” o “camino”, porque lo que más desea, es viajar.

Para la mujer negra, sin embargo, abandonar sus hogares era una posibilidad casi utópica, no le queda otra que viajar con la imaginación a través de la música. Sus opciones eran muy limitadas: la procreacion y el cuidado de la familia, trabajar como criadas, comerciar con su cuerpo o ser artistas.
Ese fue el camino elegido por Ma Rainey o Bessie Smith que trabajaron muy duro para que se las tomaran en serio, se hicieron empresarias y retaron a la mismísima T.O.B.A. (1) usando su música como vehículo de expresión de liberación e independencia cuyas composiciones expresaban una convencida y libre sexualidad.


La historia del jazz está llena de contrastes tal vez por eso, sea tan rica en matices. Influido por las leyes Jim Crow (2) y el Ku KLux Klan pero también por la Civil Rights Act (3). Difundido por el cine mudo pero aún más por la radio y el cine sonoro. Inmutable a la Volstead Act (4) -la ley seca – aunque afectado por el auge de las mafias que la prohibición trajo consigo, difundido en infinidad de cabarets y garitos urbanos. Rebelde a la Women’s Christian Temperance o a la prohibición de la venta de anticonceptivos, pero pletórico con la aprobación de la enmienda 19 en la que otorgaba el derecho al voto a la mujer el 18 de agosto de 1920 y promotor de que muchas vidas de mujeres jóvenes aliviaran su discriminación alentando un nuevo estilo de vida que, a través de la moda, (que se hacía más cómoda) y la música tan poco convencional para esa época como era el blues, el charleston y jazz. Porque el jazz, fue en cierta medida, germen de un feminismo incipiente uno de cuyos exponentes fueron esas mujeres de color o las valientes Flappers(3). El blues y el jazz le debe mucho a la Mujer y la Mujer (y el feminismo) encontró en esas músicas la mejor forma de expresión de independencia del hombre.
El jazz va más allá de ser un género musical. Representa no solo la libertad sino también la democracia, la individualidad, el respeto por las diferencias y la capacidad de absorber todo aquello que pueda enriquecer y sumar; porque siempre ha sido esplendido, abierto a otros lenguajes y acogedor, mostrando a lo largo de los años una cambiante fisonomía sin haber perdido su esencia. Su eclecticismo no lo ha hecho menos erudito.
Posee unos valores muy hermosos no solo musicales: enseña a ser valientes, a crear, a dar oportunidad a todo el mundo. Escuchar jazz estimula la mente y los sentidos: (quienes escuchan jazz hacen mejor test de razonamiento) y hace que pienses y que incrementes tu sensibilidad.
Es género liberador de la esclavitud emocional, rechaza la opresión, la prohibición injustificada, y se eleva por encima de cualquier ideología, religión, color o incluso bandera. Porque el jazz ha sobrepasado fronteras y se ha hecho universal.

 

El jazz se ha convertido en la banda sonora de la conciliación, del respeto por la diversidad; tal vez por eso a Herbie Hancock, nombrado Embajador de Buena Voluntad de Naciones Unidas, no le costó mucho esfuerzo convencer a la Alta Institución para que, en noviembre de 2011, se declarara el 30 de Abril como el Día Internacional al Jazz. Nueva Orleans fue la primera ciudad después le han sucedido Nueva York, Paris (2012), Estanbul (2013), Osaka (2014), Paris (2015), Washington (2016), La Habana( 2017), San Petersburgo( 2018) y Melbourne (2019).

Ojalá este Dia Internacional sirva para dar mayor visibilidad a un género aún desconocido, ojalá Granada tome conciencia de que es una ciudad privilegiada por haber acogido en sus escenarios a maestros imposibles, a la aristocracia del jazz, a su historia viva impensable para una ciudad pequeña, ojalá sepa de una vez que tiene dos de los Festivales de Jazz más bonitos del mundo!

© Mariche Huertas de la Cámara, 2019

(1) T.O.B.A. Theater Owners Booking Association, era una asociación de empresarios blancos que controlaba un circuito de vodeville de artistas negros durante los años 20 y 30. Más conocida coloquialmente como Tough on Black Artist (Mano dura con los músicos negros) o como decía Ma Rainey Tough on Black Asses (mano dura con los culos negros) porque pagaban míseros salarios y las condiciones de trabajo eran a menudo, degradantes. A pesar de todo ello, la TOBA influyó enormemente, en la difusión del blues y del jazz
(2) Las leyes de Jim Crow fueron un conjunto de leyes promulgadas en los Estados Unidos, entre 1876 y 1965, que normalizaban tipificando la segregación racial en todas las instalaciones públicas por mandato de iure bajo el lema “separados pero iguales”. Se aplicaban a los de raza negra y a otros grupos étnicos no blancos en los Estados Unidos. Fueron, en muchos aspectos, una inspiración para las Leyes de Nuremberg de la legislación alemana contra los judíos, que se adoptaron en el Congreso del partido nazi 1935.
(3) El presidente Johnson en 1965 acabó legalmente con el segregacionismo aboliendo las leyes JIm Crow
(4) Roosevelt firmó en 1933 el Acta Cullen-Harrison derogando la ley Volstead .
(5) La expresión Flapper es un anglicismo que apareció inicialmente en Gran Bretaña y fue introducida en Estados Unidos por autores como F. Scott Fitzgerald en “La Generación Perdida”.




Naoko Sakata Trio: Dreaming Tree (Footprint Records, 2016) [Grabación]

Por Julián Ruesga Bono.

Naoko Sakata Trio se mueve en los cambiantes y sorprendentes espacios donde composición e improvisación confluyen –no necesariamente faltos de belleza y misterio y siempre llenos de complejidad e incertidumbre. La pianista Naoko Sakata lidera el grupo. Nació en Japón, en 1983, y reside desde 2008 en Suecia, donde llegó para estudiar en la prestigiosa Academia de Música y Teatro de la Universidad de Gotemburgo. En 2009 formó este trío junto al contrabajista Anton Blomgren y el batería Johan Birgenius. Esta formación continuó hasta el otoño de 2013, cuando Blomgren fue sustituido por Alfred Lorinius en el contrabajo. Hasta ahora el trío han publicado tres álbumes, Kaleidoscope (Atelier Sawano, 2010), Flower Clouds (Atelier Sawano, 2013), y éste que reseñamos, su tercer y último trabajo hasta ahora, Dreaming tree (Footprint Records) publicado en 2016.

La música que hace el trío puede inscribirse dentro de lo que se denomina jazz nórdico. Una música de belleza densa y sensible. Por esbozar un marco de referencia que sitúe musicalmente al grupo: jazz, música contemporánea, improvisación libre, Bobo Stenson, Paul Bley, Debussy,… El álbum nos proyecta hacia un sinuoso y sugestivo recorrido lleno de colores y texturas, un sendero serpenteante repleto de hallazgos. La intuitiva interacción de los tres músicos y los giros rápidos y sorprendentes de su música son dos de sus características más destacadas, haciendo que la presencia del sonido de cada uno de los instrumentos sea igualmente valiosa en el ecosistema sonoro que construyen.

El ámbito perceptivo en el que la música sitúa al oyente, oscila continuamente entre la sonoridad reconocible de cada instrumento y la musicalidad abstracta y envolvente que bosqueja el conjunto. Melodía y acompañamiento se desarrollan en diferentes tonalidades que se bifurcan, cruzan y encuentran para volverse a separar y distanciar. El trío construye sin aparente esfuerzo pasajes angostos y espacios abiertos en sus improvisaciones. Crea paisajes cambiantes de una extraña belleza, siempre en contraste con la profundidad de la música y la cercanía de los matices instrumentales.

Casi a mitad del disco, al sonar “Ljung”, la música llega a su apogeo en una conjunción orgánica y vigorosa, armoniosamente construida, que se prolonga en el siguiente corte, “Dreaming tree”, el tema que da título al álbum. Igual en el tramo siguiente, “Zlin”, una conjunción caleidoscópica de colores y texturas donde las pigmentaciones se transparentan y encajan al ritmo del tempo que los músicos marcan. Después, “Ingenting”, una musicalidad turbadora, a veces furiosa y a veces introspectiva, que podría parecer situarnos en la pendiente de una ladera (cuidado al transitar por aquí).

Un álbum más que recomendable. Explosivos paisajes musicales de gran belleza, articulados desde la improvisación a partir de hermosas composiciones desarrolladas con habilidad y acierto. Simplicidad y complejidad en continua alternancia y conjunción, ternura y arrebatos dentro de una misma cadencia. Sólo añadir que todos los temas del álbum son composiciones originales de los miembros de la banda.

Texto: © Julián Ruesga Bono, 2019

 

Naoko Sakata (piano), Alfred Lorinius (contrabajo), Johan Birgenius (batería)

Temas: 1. “Rain” (Naoko Sakata), 2. “Januari” (Naoko Sakata), 3. “Blue” (Naoko Sakata), 4. “Ljung” (Alfred Lorinius), 5 “Dreaming tree” (Naoko Sakata), 6. “Zlín” (Johan Birgenius), 7. “Ingenting” (Naoko Sakata), 8. “Mahón” (Johan Birgenius), 9. “Intersection” (Johan Birgenius)

Duración del álbum: 62’ 04”. Grabado 3-4 Diciembre de 2014 en Studio Epidemin, Gothenburg. Diseño: Jocke Wester. Ingeniero: Johannes Lundberg. Productores ejecutivos: Bo Ejeby y Per Sjösten. Masterización y procesamiento de sonido: Per Sjösten. Mezcla: Åke Linton, en Svenska Grammofonstudion, Gothenburg. Portada: Akwaflorell. Fotografías: Magnus Bergström. Diseño gráfico: Jocke Wester
Publicado en 2016 por Footprint Records AB, Digipak.




Xacobe Martínez Antelo: Capturas (Autoeditado, 2019) [Grabación]

Por Enrique Farelo.

Capturas, el último trabajo de Xacobe Martínez Antelo, contrabajista compostelano y miembro del aclamado trío Sumrrá trae consigo 8 cortes de creación propia y supone el cuarto trabajo a su nombre, dejando atrás Isto é Jazz (2005), Xacobe Martínez Antelo Trío (2009) y Jazz from Galiza (2010).

A éste Capturas, se le presupone una continuidad de su disco a trío del año 2009; ambos guardan paralelismos instrumentales, con la formación de contrabajo, saxo y batería. De aquella formación perdura Max Gómez, siendo Pablo Castaño sustituido por Xosé Miguélez al saxo tenor.

Capturas se convierte en un motivo más para adentrarse en el pasado de Xacobe Martínez Antelo y rescatar su Xacobe Martínez Antelo Trío (free code jazz records 2009).

Xacobe Martínez Antelo subraya en Capturas el fraseo de sus compañeros o asume el liderazgo de la voz en primera persona democratizando sus intervenciones y las de sus acompañantes fomentando diálogos a tres o a dos en sus múltiples vertientes y combinaciones.

En cuanto a los músicos que componen Capturas, Xosé Miguélez, aporta un discurso seco de poderosas armonías entrecortadas; Max Gómez juega ligero y sutil con sus tambores y platillos; y Xacobe Martínez Antelo marca el ritmo con pulsaciones contundentes pero controladas e inteligentes.

Capturas atesora la sabia decisión de aportar jazz en estado puro donde no falta el swing desde la inicial, “La política lingüística de Alberte”, pero bajo el tamiz del jazz cool y manteniendo una línea argumental coherente que sostiene un alto desarrollo estilístico de principio a fin.

Xacobe Martínez Antelo propone y dispone de sutileza y elegancia en un disco lleno de matices y pequeñas cosas que hacen de Capturas una obra comprometida, moderna y vanguardista de asimilación sencilla y escucha caleidoscópica.

 © Enrique Farelo, 2019

Xacobe Martínez Antelo: Capturas

Músicos: Xacobe Martínez Antelo (contrabajo), Xosé Miguélez (saxo tenor) y Max Gómez (batería)

Composiciones: “La política lingüística de Alberte”; “Conciliad Malditos”;

“No alimenten al Troll”; “El precariado”; “El club de fans del último cadáver”;

“Nada nuevo bajo el sol”; “Mr. Scullard” y “Déjalo ir”.
Todas las composiciones de Xacobe Martínez Antelo.

Grabado, mezclado y masterizado en  Savik Sound por Tricky en marzo del 2019. Publicado en 2019

Tomajazz: © Enrique Farelo, 2019




Kenny Barron Quintet (38è Festival Jazz Terrassa, Terrassa -Barcelona-. 2019-03-09) [Concierto]

Por Joan Cortès.

38è Festival Jazz Terrassa

  • Fecha: Sábado, 09 de marzo de 2019
  • Lugar: Nova Jazz Cava (Terrassa)
  • Grupo:
    Kenny Barron Quintet
    Kenny Barron, piano
    Mike Rodríguez, trompeta y fiscorno
    Dayna Stephens, saxo tenor
    Noriko Ueda, contrabajo
    Savannah Harris, batería

 

El compositor y pianista Kenny Barron fue galardonado con el 17º jazzterrasman –el 16º masculino y el 6º internacional-, premio que otorgan anualmente los responsables del Festival Jazz Terrassa desde el 2003. El premio consiste en una pieza de bronce diseñada por la escultora y grabadora Sílvia Segura.

En la Nova Jazz Cava, Barron presentó su último trabajo discográfico, Concentric Circles (1987), con los mismos solistas que grabaron el proyecto, el trompetista y fiscornista Mike Rodríguez y el saxo tenor Dayna Stephens, pero con una sección rítmica diferente, firme y compacta, formada por las féminas Noriko Ueda al contrabajo y Savannah Harris a la batería.

El quinteto estuvo bien rodeado por los colores cromáticamente cálidos y las líneas curvadas del cartel de esta edición, una figura femenina aplaudiendo, con la parte superior de su rostro fuera de campo, y encuadrada entre los perfiles insinuados de un saxo y un contrabajo. Un diseño de la ilustradora Anna Clariana.

Barron y sus cuatro acompañantes ofrecieron un concierto de tendencia clásica, elegante y bien elaborado, de aristas pulidas y ondulantes –en consonancia con el cartel de fondo-, sin estridencias y con algunos y puntuales toques latinos. Una propuesta que hizo las delicias de la mayor parte del público que abarrotaba la cava egarense.

Tomajazz. Texto y fotografías: © Joan Cortès, 2019




Baldo Martínez Cuarteto Europa (International Jazz Day Madrid. Bogui Jazz, Madrid 2019-05-02) [Concierto]

Por Carlos Lara y Enrique Farelo.

  • Fecha: Jueves, 02 de mayo de 2019
  • Lugar: Bogui Jazz (Madrid)
  • Grupo:
    Baldo Martínez Cuarteto Europa
    Liudas Mockunas (saxos tenor y soprano
    Samuel Blaser (trombón)
    Baldo Martínez (contrabajo)
    Ramón López (batería y percusión)

Con la incorporación del saxofonista lituano Liudas Mockunas en sustitución del violinista Dominique Pifarély, quien por problemas de salud no pudo comparecer, el cuarteto Europa liderado por Baldo Martínez continuó en el Bogui Jazz su presentación del disco que editó el pasado año. Un trabajo que ha sido galardonado como candidato a mejor álbum de jazz de 2018 en los premios de la Música Independiente.

El trombón, el contrabajo y la batería son la base sobre la que se sustenta, pero el cuarteto Europa es una formación que permite la incorporación de diferentes instrumentos y hacer propuestas variadas. Dominique Pifarély aporta unos matices especiales al grupo que le dotan de mayores rasgos melódicos y armónicos. Por momentos, el grupo adquiere ciertos aromas camerísticos, sin desdeñar los instantes más cercanos al free jazz. Sin embargo, la incorporación del lituano Liudas Mockunas hizo que el concierto cogiera otro enfoque, ya que la trayectoria de este saxofonista está más en la onda de artistas como Ken Vandermark, Peter Brötzmann o Mats Gustafsson.

El grupo interpretó en su totalidad los nueve temas que componen el disco, empezando por “La Travesía”, un título significativo por lo que implica en la filosofía del grupo: un viaje con inicio y final desconocido, pero donde suceden muchas cosas sugerentes entre medias.

Las notas de Baldo Martínez sirven de introducción en el comienzo del concierto. Asistimos a momentos de improvisación del trombón y el saxo tenor. Enseguida se apropió de la sala un ambiente de free jazz de máximo nivel, con el contrabajo y la batería intensificando sus aportaciones. El contrabajo y la batería se recrearon en muchas ocasiones dialogando a dúo.

Mockunas cuenta con un buen arsenal de recursos. Un tipo que transmite dureza en sus sonidos, pero sin perder nunca el contexto musical en el que se encuentra. Puede aportar momentos melódicos y romperlos arrebatadoramente.

El suizo Samuel Blaser demostró por qué ha sido elegido mejor músico de jazz europeo del 2018 con diversos solos magistrales. Así, los diálogos de Blaser y Mockunas llenaron un amplio espacio sonoro, que contagió a los cuatro músicos aportando sus complejidades improvisadas.

Ramón López es todo un espectáculo. Hay que verle evolucionar incorporando cada vez más sonidos, matices, con la tabla india, multiplicándose y aumentando la intensidad con maestría. Sus diálogos con el trombonista, con el aumento de intensidad sonora entre el saxofonista y el trombonista, hicieron subir la adrenalina por momentos.

Los músicos crearon con sus notas desperdigadas un cuadro de improvisaciones con mucha fuerza. Destacando una demostración de Baldo Martínez con el arco seguido en segundo plano por saxo soprano y trombón. Los diálogos entre ellos marcaron buena parte del concierto.

El concierto llegó a su momento decisivo con los temas “Isla de Piedra” y “Viaje a Oms”, dos piezas en las que el grupo, perfectamente cohesionado, demostró su calidad. Ramón López hizo introducciones a la batería con mucha fortaleza utilizando para ello distintos registros. Mockunas interpretó solos que va navegando acompañados con la intensidad que le metía el contrabajista con aires mingusianos.

El tema final ofreció una interpretación larga y extraordinaria de Samuel Blaser al trombón con la sordina, en una sucesión de sonidos improvisados, que dejaron el paso libre para que Baldo Martínez diera entrada al resto de la banda, con de nuevo una gran demostración a cargo del saxofonista lituano.

El cuarteto Europa es una apuesta por el lenguaje universal del jazz, una muestra de que esta música está perfectamente viva y en constante evolución, gracias a unos músicos que siempre dan lo mejor de sí en todos los conciertos.

Tomajazz. Texto: © Carlos Lara, 2019
Fotografías: © Enrique Farelo, 2019